Cabrito al horno con patatas

 


La cabra, o chiva, es un mamífero que se lleva domesticando desde el 8º milenio a.C. por su carne y su leche. Al macho se le conoce como cabrón, chivato, macho cabrío o irasco, y a la cría, cabrito o chivo.

Son animales de pequeño tamaño, criados sobre todo por su leche, con la que se elabora, sobre todo, quesos, aunque en algunas zonas como Turquía su cría se debe sobre todo a la obtención de su pelo, de donde se obtiene la angora.

Su carne se consume en diferentes partes del mundo, aunque en algunas culturas se considera tabú. Es ampliamente aceptada por el islamismo, hinduismo y judaísmo.
Su contenido graso es menor que la carne de oveja y tarda más en estropearse que la de vaca. Aunque, debido a la edad, tiende a secarse bastante, por lo que la carne más aceptada y preciada será la de los ejemplares jóvenes.

En este cuadro podemos ver cuáles son los cortes básicos en carnicería:


En gastronomía, su carne se utiliza de manera similar a la de oveja, por lo que podemos verla en recetas de asados, estofados, calderetas, e incluso, en cecinas.

Respecto a los quesos hechos con su leche, elaborados desde hace miles de años, es importante saber que son buenos para las personas con insuficiencia renal, gracias a su bajo contenido en potasio.
Algunos ejemplos de queso de cabra o que llevan su leche mezclada en su elaboración son: Bucheron (francés), Mató (catalán), Castelo Branco (portugués), Feta (griego), Gevrik (cornualles), Brunost (noruego), Caprino (italiano), Rubing (chino)...

Esta receta que os propongo combina muy bien con el periodo navideño, en el que las familias suelen reunirse a la mesa alrededor de un asado, además no se necesitan excesivos ingredientes y es muy sencilla de hacer. Las cantidades oscilarían para 4 a 6 personas, dependiendo del tamaño de la pieza.

Ingredientes:
- Medio cabrito
- 4 ó 5 patatas
- 2 cebollas
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
- Laurel

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 225º C.
2. En una fuente grande y apta para el horno, ponemos las patatas peladas y las cebollas, todo el rodajas, por todo el fondo bien repartido.
3. Añadimos sal y pimienta al gusto y lo regamos con aceite, cubriendo con agua hasta la mitad.
4. Por otro lado, en la bandeja del horno, ponemos la carne, no es necesario que esté troceada, podemos dejar la pieza entera. La regamos con aceite (un buen chorro), salpimentamos al gusto y repartimos unas hojas de laurel.
5. Introducimos todo en el horno y lo cocinamos entre dos horas y dos horas y media, dándole la vuelta a la carne aproximadamente cada media hora, para que se tueste de manera uniforme por todos lados.
6. Las patatas y las cebollas, que estarán hechas antes, podemos sacarlas del horno en cuanto estén tiernas (a mí me gusta que casi se deshagan), aunque podemos dejarlas un poquito más si queremos que se "tuesten" un poco.
7. En cuanto saquemos la carne del horno, ya podemos servir y disfrutar de una bonita comida o cena en familia.

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