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Mesa Dulce de Halloween


Este año, en vez de limitarnos a una tarta o unos cupcakes, hemos hecho una pequeña mesa dulce con algunas cositas "hallowinescas". Hemos ido publicando las recetas una por una, pero desde aquí vamos a poner también los enlaces, así que vamos con ello...
Empezando por la izquierda, lo primero que tenemos son unos cake pops de oreo, decorados como calabazas, murciélagos y la cara de Jack de Pesadilla antes de Navidad:


Por delante de los cake pops, lo que podéis ver son unas copas con una bebida espeluznate: sangre para vampiros


Si nos movemos hacia la derecha, en el centro tenemos unos cupcakes sangrantes, cuyo bizcocho es de calabaza y chocolate, y como decoración llevan unos "cristales rotos" hechos con caramelo:


Por delante de los cupcakes pusimos dos cositas: dedos de zombie y unos ojos de chocolate



Y finalmente, hicimos algunas galletitas decoradas, con forma de fantasma, calabaza, momia y hasta un cruz de madera con ajo incluido, para combatir a los vampiros!


El resto son motivos decorativos que podemos poner al gusto, nosotros hicimos un florero con algunas ramas y le pusimos telarañas, también pusimos una vela roja, una calabaza-cesta, y para la pared, una luna y unos murciélagos de cartulina.
También se podría completar con otras chucherías metidas en bomboneras de cristal, como la que pusimos entre las copas de sangre y los dedos de zombie.
Bueno, espero que os haya gustado, se aceptan comentarios y sugerencias!!

Cake Pops para Halloween: calabaza, murciélago y Jack


Este año tocaba unos cake pops sencillitos pero ¡terroríficos! La receta que usé para las bolas es la de los cakepops de oreo, pero podéis usar otra que os guste más, o sustituir el queso por nutella...

Pero para ver la decoración vamos a ir paso a paso, empezaremos por Jack. Después de hacer las bolitas y dejarlas enfriar un rato para que no se nos "suiciden" palito abajo, fundiremos los candy melts blancos y las bañaremos (podréis observar que añado un chorrito de aceite de girasol, para que salga un poco más líquido y pueda bañar mejor las bolitas):



Después, una vez solidificada la cobertura, pintaríamos las caras de Jack (Pesadilla antes de Navidad) con colorante negro directamente, sin mezclar con alcohol, ya que si no, el dibujo no se queda en el chocolate...


Para las calabazas, haremos primero unos rabitos verdes de fondant para tenerlos preparados. Derretimos los candy melts naranjas igual que anteriormente, e incluso podemos dejar que no se derritan del todo, dejando algunos "grumos", que harán como de verrugas de calabaza...


Y para los murciélagos primero habrá que tener hechas las alas con fondant, para que se seque y no se nos deforme una vez puesto en el cake pop. Cortamos un círculo de fondant negro:


Con una boquilla y un cortador rizado le haremos unos cortes así:


Cortamos por la mitad, y le quitamos otro trocito con ayuda de la boquilla:


Una vez fundidos los candy melts negros, cubrimos las bolitas, esperamos a que solidifique un poco y le ponemos las alas y unos ojitos hechos con fondant blanco... y ya tendríamos nuestros cake pops listos.

Cake Pops de Red Velvet


Estos cake pops los hice con el bizcocho de red velvet de unos cupcakes, pero también se puede hacer con bizcocho normal, que nos sobre, o que hagamos a propósito. Tan sólo tenemos que seguir la receta de "red velvet cake" que os explico paso a paso y cuando el bizcocho esté frío, lo desmigamos y lo metemos en la picadora.



Entonces, lo mezclamos con la crema para que la miga se amalgame. En realidad, no hay una receta exacta con proporciones concretas, todo depende de la cantidad de miga, de la sequedad o humedad del bizcocho... Lo ideal es empezar con una cucharada o dos de la crema (en este caso queso crema tipo Philadephia) y ver qué tal va quedando. Si la masa queda demasiado blanda, los cakepops se romperán y si queda demasiado dura se nos irán cayendo las migas por el camino... hay que buscar un punto intermedio, y eso sólo lo podemos hacer probando poco a poco:


Y ahora, vamos haciendo las bolitas, como cuando hacemos albóndigas, pero más pequeñas, para que del peso no se caigan del palito...


Y les ponemos el palito de piruleta, y aquí es donde viene el truco para que no se nos "suiciden": fundimos un poco de la cobertura que vayamos a poner, en este caso, chocolate blanco, y mojamos la punta de los palitos en él y se los clavamos a los cakepops, pero sin atravesarlos más de la mitad, para que no se rompan. Y así, incluso boca abajo, los metemos en la nevera para que se endurezca ese chocolate y sujete bien los cake pops (además estos cakepops, al llevar crema de queso, se tienen que conservar refrigerados obligatoriamente...).


Cuando el chocolate de la base haya endurecido, prepararemos el chocolate de cobertura. En este caso sí os voy a dar las proporciones: 50 gramos de mantequilla y 100 de chocolate blanco. La mantequilla es para hacer el chocolate más líquido, ya que recordad que no se le puede añadir agua ni leche porque se estropea, se hacen grumos y no sirve para nada...
Primero fundimos la mantequilla en un cazo hasta que se vuelva líquida, entonces, fundimos en ella los trozos de chocolate. Si quisiéramos añadirle color, tendría que ser con colorantes de base aceite (o liposolubles), ya que los colorantes normales (tipo los normales de wilton) no sirven porque son de base agua y estropean el chocolate. Otra opción es utilizar directamente los candy melts ya coloreados.
Ponemos el chocolate líquido en un recipiente que nos sea cómodo, estrecho y hondo, para poder bañar bien los cakepops, y los bañamos de uno en uno:


Y los dejamos secar y endurecer en la nevera. Si queremos añadirles decoraciones, podemos hacerlo antes de que la cobertura se endurezca, para que actúe como "pegamento" y ya está!


Si os sobra chocolate, siempre podéis utilizarlo para dar una segunda capa de cobertura (si tenéis suficiente) o bien para hacer bombones con molde, como estos por ejemplo:


Cake pops de limón estilo Mike Wazosky


Cuando tenemos un bizcocho que nos sobra o que no nos ha salido como esperábamos, ¡no hay que tirarlo! Siempre podemos aprovecharlo y hacer unos cake pops... En este caso, tenía un bizcocho de limón que no me había crecido nada en el horno (a pesar de haberlo hecho mil veces siguiendo la misma receta y con excelentes resultados), así que lo hice migas y lo mezclé con mantequilla a temperatura ambiente (no os puedo poner las proporciones, porque en este caso es "a ojo" ya que depende de la sequedad del bizcocho, de la cantidad...), y después lo cubrí con Candy Melts de color verde brillante, y para finalizar, le hice unos ojos con fondant, pero os voy a poner las fotos para que lo veáis mejor...

Primero le damos a las bolas un poco de forma cónica por arriba, para que se asemejen al personaje...


Estos son los Candy Melts que utilicé para la cobertura...


Primero, fundí sólo un poco para mojar la punta de los palitos de piruleta e insertarlos en las bolas, para después refrigerarlas, ya que así, se endurece y las bolas se sostienen sin que se resbalen hacia abajo...


Mientras, para hacer los ojos, hacemos tres bolitas con fondant de diferente color y tamaño: una blanca para el blanco de los ojos, otra azul para el iris y otra negra para la pupila y las aplastamos para que queden planas...


Después, pegamos unas encima de otras con pegamento comestible (o simplemente con agua) y un pincel fino. Con otro pincel fino, pintamos el borde del iris con un poco de colorante negro en gel y con otro pincel ponemos una gotita de colorante blanco sobre un lado de la pupila, para darle más realismo...


Ya sólo nos queda fundir el resto de los Candy Melts, sumergir en ello las bolas y sin esperar a que se sequen, pegarles los ojos en el centro. Si quisiéramos también podríamos hacerle la boca, los cuernecitos, e incluso yo los he visto hasta con los brazos y las piernas colgando!!

Cake Pops de Oreo


Los cakepops de oreo son de los primeros que aprendí a hacer ya que se necesitan pocos ingredientes y son muy sencillos, sólo hay que saber algunos "trucos" para evitar que las bolitas se resbalen a lo largo del palo y terminen por romperse. Son, además, muy versátiles en cuanto a decoración, ya que, no sólo podemos cambiar el color de la cobertura, sino que podemos agregarles cuantas cositas se nos ocurran: sprinkles, azúcar de colores, pequeños motivos en fondant... Además de ponerles lacitos o envolverlos en celofán, lo que los convierte en indispensables a la hora de montar una mesa dulce para un cumpleaños, una boda o cualquier otro evento, ya que, además de ser "monísimos", su sabor hace que sean los primeros en desaparecer, y no sólo por parte de los niños, también de los no tan niños!

En principio, las medidas podemos hacerlas "a ojo", e ir agregando la crema que va a amalgamar la galleta poco a poco hasta conseguir la consistencia y textura adecuadas. Después de haberlos hecho varias veces, os voy a indicar las medidas que yo utilizo, que son aproximadamente 2,50 gramos de queso por cada galleta.

Ingredientes:
- 12 galletas tipo Oreo
- 75 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
- Chocolate para fundir (aprox. 100 gramos)
- 1 cucharadita de mantequilla

Elaboración:
1. Ponemos las galletas en un procesador de alimentos para convertirlas en polvo (con el relleno incluido).


2. Vertemos este polvo de galleta en un bol y le añadimos la crema de queso. Lo mezclamos con ayuda de una espátula o cuchara de madera hasta que se integre bien y se forme una bola, que refrigeraremos al menos unos 30 minutos.


3. Pasado este tipo, cogemos porciones de esta masa, no muy grandes, para que su peso no las haga caer o romperse.


4. Volvemos a refrigerar las bolitas mientras hacemos la cobertura. Para ello, fundimos al baño María o en el microondas (en tandas de 30 segundos) el chocolate con la mantequilla.
5. Sacamos las bolitas de la nevera y mojamos la punta de cada palito (especiales para cakepops o si no, de brocheta) en el chocolate, y los clavamos en cada bola pero no más allá de la mitad, ya que si atravesamos mucho la bola, corremos el riesgo de que se agriete por completo y se rompa. Las ponemos en un plato o bandeja al revés, es decir, con el palito mirando hacia arriba.
6. Refrigeramos de nuevo para que el chocolate se endurezca y funcione como una especie de "tope" que evitará que las bolas resbalen hacia abajo.
7. Una vez endurecido, pasamos las bolas por el chocolate restante (volvemos a fundir si fuera necesario) y ya las colocamos de pie, es decir, la bolita hacia arriba, poniéndolas, por ejemplo, en un vaso alto o una jarra...
8. Las metemos en la nevera para que el chocolate solidifique y ya podemos decorarlos al gusto.

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