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Espárragos blancos con vinagreta de pimientos y rabanitos

 

Este es un entrante muy rápido de hacer que nos puede servir cuando tenemos invitados, sobre todo en verano, que hace tanto calor y buscamos recetas para hacer rápido y no encender mucho los fogones o el horno...

Además, se puede adaptar un poco a lo que tengamos en casa, por ejemplo, podemos añadir aceitunas, alcaparras, guindillas... E incluso acompañar el plato con una buena mayonesa casera.

Ingredientes:
- 1 bote de espárragos blancos en conserva
- Un trozo de cebolleta
- Un trozo de pimiento verde
- Un trozo de pimiento rojo
- Un trozo de pimiento amarillo
- 1 pepinillo encurtido
- Un par de rabanitos
- 3 partes de aceite de oliva
- 1 parte de vinagre
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Empezamos sacando los espárragos del tarro y los secamos con un papel de cocina absorbente. Los colocamos sobre la fuente de servir y reservamos.
2. Cortamos en trocitos muy pequeños la cebolleta, los pimientos, el pepinillo y uno de los rabanitos. Lo mezclamos todo en un bol.
3. En otro bol, mezclamos los ingredientes de la vinagreta, en este caso, una vinagreta clásica: tres partes de aceite por una de vinagre y sal al gusto. Emulsionamos bien con ayuda de un tenedor o unas varillas pequeñas y lo vertemos sobre la picada de hortalizas.
4. Ponemos nuestra vinagreta de pimientos sobre los espárragos y terminamos decorando con unas rodajas finas del otro rabanito.



Crema de espárragos verdes (thermomix)

 

El espárrago, cuyo nombre proviene en primer término del persa "asparag", que significa "brote", ha sido una verdura muy utilizada desde la antigüedad por sus propiedades diuréticas, de hecho, podemos encontrar una receta con espárragos en el recetario de Apicio que ya he mencionado en otros post, De re coquinaria, libro III (siglo III).

Normalmente encontramos en el mercado la variedad de espárrago triguero, es decir, los de color verde, mientras que los blancos se encuentran más fácilmente en conserva, aunque también podemos encontrarlos frescos, los cuales a mí me gusta hacer gratinados al horno. Son famosos los espárragos de Tudela de Duero (Valladolid, España), variedad blanca que ya era conocida y empleada en los siglos XV y XVI en la Corte de Castilla y que actualmente es muy apreciada por el chef Ferrán Adriá y que incluso tiene una Fiesta de Exaltación que se celebra cada año el primer fin de semana de junio. También existe una variedad italiana de espárragos morados con alto contenido en azúcar.

Entre las propiedades que encontramos en los espárragos están las ya mencionadas diuréticas por su alto contenido en potasio, por lo que vienen muy bien si tenemos propensión a la retención de líquidos. También contienen un alto contenido en fibra y diferentes vitaminas, como la A, B1, B2, B6, C y E, además de magnesio, fósforo y calcio. Por sus escasas calorías, son ideales para cuando hacemos dieta.

Entre las recetas que me gusta hacer con ellos está esta crema, pero también suelo prepararlos al horno, simplemente con un chorrito de aceite y sal y pimienta molida. También suelo cocerlos en agua o al vapor, ya limpios y cortados y después hago con ellos la típica tortilla de espárragos... En cualquier caso están deliciosos!

Ingredientes:
- 1 cebolla mediana
- 40 gramos de aceite de oliva
- 250 gramos de espárragos verdes limpios y en trozos
- 250 gramos de agua
- 1 cucharadita de sal
- Pimienta blanca molida (al gusto)
- 50 gramos de mantequilla en trozos

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso la cebolla en trozos grandes junto con el aceite y troceamos 3 seg/vel 5.
2. Sofreímos 8 min/120º/vel 1.
3. Añadimos los espárragos y rehogamos 2 min/120º/vel 1.
4. Agregamos el agua, la sal y la pimienta y programamos 20 min/100º/vel 1.
5. Incorporamos la mantequilla troceada y trituramos 1 min/vel 10. Podemos servir acompañada de croutons o picatostes, jamón picadito...

Risotto de espárragos con jamón


Típico de la zona de Milán y la Lombardía, el risotto (de "riso", "arroz" en italiano) es, junto con la pasta y la pizza, uno de los platos más conocidos de Italia. Dependiendo de las regiones, se prepara de una forma u otra, pero básicamente, es un arroz cocido en caldo al que se le agregan todo tipo de ingredientes como verduras, carnes, pescados y mariscos, setas, etc.

El origen no está muy claro y tiene mucho de leyenda. Nestor Luján nos lo cuenta en su "Historia de la gastronomía":
"Famoso es el risotto alla milanese, que es el arroz dorado de la Lombardía. (...) Pretenden los tratadistas lombardos de gastronomía y otros graves eruditos que no se conoce el nombre del inventor del arroz a la milanesa pero sí el año exacto de su creación: 1574. Las crónicas lisonjeras y de bella invención aseguran que lo creó un discípulo del maestro Valerio de Flandes, el artista que hizo las vidrieras del duomo de Milán. Este mozo apuesto se enamoró de la hija del viejo maestro flamenco, que era bellísima como corresponde a toda protagonista de leyendas, pálida y muy rubia. La pidió en matrimonio y se celebró la boda. En el festín nupcial, el joven esposo, para solemnizar el acontecimiento, hizo preparar un plato de su invención, que no era otro que el arroz coloreado con el azafrán, especia que venía de Venecia. El avisado doncel conocía el poder colorante del azafrán, y además, sabía también que era innocuo. (...) Cuando el arroz llegó a la mesa, los alborozados comensales se maravillaron de aquella impresionante fuente de granos de oro viejo, como las pepitas que traían los antiguos ríos ibéricos, y desde entonces se utilizó el azafrán para condimentar el arroz."
Como decía, en cada región se elabora de una manera distinta, pues hay zonas en las que el caldo se agrega al principio, mientras que en otras, se agrega después. La variedad de arroces que se suelen utilizar son el "carnaroli", "arborio", "maratelli", "baldo", "vialone nano"... que le aportan una textura cremosa gracias al almidón, es por ello que el arroz no debe lavarse previamente y debe removerse constantemente durante su cocción (aunque tengo que confesar que en esta ocasión utilicé un arroz común). Antes del arroz, se hace primero un sofrito con ajo y cebolla que le aportará sabor.

Ingredientes:
- 1 cebolla pequeña
- 1 diente de ajo
- 50 gramos de mantequilla
- 50 gramos de aceite de oliva
- 500-600 gramos de espárragos verdes
- 100 gramos de jamón en virutas o tacos
- 50 ml de vino blanco
- La medida de dos vasos de 250 ml de arroz
- 1 litro de caldo de verduras caliente
- Sal y pimienta al gusto
- Parmesano rallado o en lascas al gusto

Elaboración:
1. Primero, limpiaremos bien los espárragos, quitándoles la parte leñosa del tallo y cortándolos en trozos. Reservamos.
2. Por otro lado, picamos finamente la cebolla y el ajo y los sofreímos en una sartén honda con el aceite, ya derretida, a fuego medio, para que la cebolla vaya "sudando".
3. Después, añadimos el arroz y lo removemos bien para que se impregne de la grasa, lo que se denomina "tostatura". Y acto seguido, añadimos los espárragos y el jamón, removiendo bien. Agregamos también el vino y dejamos que evapore el alcohol.
4. Poco a poco, vamos añadiendo el caldo, que deberá estar caliente, cucharón a cucharón, y sin dejar de remover, para que los granos de arroz vayan soltando el almidón. Continuaremos así hasta que el arroz esté cocido (aproximadamente 20 minutos).
5. Una vez cocido el arroz, se hace la "mantecatura", es decir, le agregamos el parmesano rallado y la mantequilla, para que se derritan y servimos.

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