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Lentejas con chorizo (manual y thermomix)


Las lentejas, y más concretamente, las lentejas con chorizo, son un plato tradicional de la provincia de Ávila (España) cuya preparación se extendió por todo el país debido a su fácil elaboración y a la cantidad de nutrientes que nos aporta (de sobra es sabido que las lentejas son una fuente natural de hierro), es además, un plato caliente ideal para los fríos del largo invierno...
Pero no siempre estuvieron bien miradas. Su historia es mucho más larga de lo que nos podamos imaginar: ya en el Valle del Éufrates, en los ya lejanos tiempos de Mesopotamia, eran cultivadas junto al trigo, la cebada, el arroz, los garbanzos, y un largo etc (Néstor Luján, Historia de la gastronomía). Conocida es también la historia de Esaú, hijo de Isaac (Génesis, 25-36), el cual vendió a su hermano menor, Jacob, su derecho de primogenitura por un plato de lentejas.

Decía Plinio en su Historia Natural (Libros XVII-XIX, Ed. Gredos, pág. 124) que "las lentejas proporcionan serenidad a los que las comen", siendo las lentejas egipcias muy conocidas, las cuales, proporcionaban "euthymía", es decir, "confianza, alegría". Sin embargo, José Quer y Martínez, en su obra "Flora española o Historia de las plantas que se crían en España" (Tomo V, 1784, pág. 322) describe lo siguiente:
"Las lentejas se consideran casi entre la mayor parte de los antiguos por dañosas, a cuya opinión subscriben los modernos, condenando el uso de esta legumbre como de difícil digestión, dándolas por flatulentas, de jugo malo, grueso y melancólico, que da lugar a las obstrucciones de las vísceras, generación de la sarna, y otros afectos cutáneos, y sueños melancólicos, etc."
Tanto es así que Luis Lobera de Ávila, médico del emperador Carlos V, en su libro "Banquete de nobles caballeros" (1530) decía que "las lentejas comidas en mucha cantidad y durante mucho tiempo, son melancólicas y producen lepra". Aunque José Quer continúa su relato diciendo que "los árabes son de opinión contraria, encargando mucho el conocimiento de las lentejas para las viruelas".

Las distintas guerras y períodos de hambrunas a lo largo de la historia asociaron este plato a las clases humildes. Sin embargo, hoy es considerado como un producto esencial en la alimentación que se cultiva y consume en todo el mundo. Además del ya mencionado hierro, poseen altos niveles de manganeso, potasio, cobre, fósforo y zinc, varios tipos de vitaminas y ácido fólico. Su gran cantidad de fibra y su gran poder saciante las hace ideales para dietas de adelgazamiento, además de ayudar a reducir el colesterol.
Lo habitual es, como en este caso, cocinarlas en guiso o potaje, pero también podemos verlas en ensaladas o en forma de hamburguesas o albóndigas dentro de los recetarios vegetarianos y veganos.
Para cocerlas, será recomendable tenerlas en remojo al menos un par de horas antes (salvo si es en olla rápida, que no será necesario).

Por cierto, el pan de molde que veis al fondo está hecho en panificadora, aquí tenéis la receta (con video incluido).

Ingredientes:
- 300 gramos de lentejas pardinas
- 1 cebolla en cuartos (aprox. 150 gramos)
- 2 dientes de ajo con un pequeño corte en el medio
- 100 gramos de pimiento rojo y verde, troceados
- 1 zanahoria (aprox. 60 gramos)
- 80 gramos de chorizo en rodajas
- 1 tomate en cuartos
- Dos patatas medianas
- 100 gramos de jamón serrano en tacos
- 1-2 hojas de laurel
- Un par de clavos de olor (opcional)
- Media cucharadita de comino (opcional)
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 50 gramos de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
- 1 litro de agua

Elaboración manual:
1. Ponemos una olla en el fuego y añadimos el aceite. En él rehogamos el chorizo, jamón y verduras (tomate, ajo, cebolla, zanahoria y pimientos) y las especias.
2. Aparte, pelamos, lavamos y cortamos las patatas en trozos medianos y los añadimos a la olla. Agregamos el pimentón y removemos rápidamente, para que no amargue.
3. Añadimos las lentejas lavadas y escurridas y cubrimos con el agua (el nivel del agua debería quedar unos tres dedos por encima de las lentejas).
4. Ahora bien, si vamos a hacer la cocción tradicional, a fuego lento, las mantedremos un par de horas a fuego medio, removiendo de vez en cuando, comprobando que estén blandas y que no les falte agua.
5. Si vamos a hacerlas en olla express, cerramos la olla, y cuando la válvula comience a soltar vapor, contaremos unos 12 minutos. Entonces, apagamos y retiramos. Esperaremos a que se libere la presión antes de abrir la olla.
6. Si lo vamos a hacer en olla rápida, como decía antes, el remojo previo no será necesario, y el tiempo de cocción se reduce aún más respecto a la olla express. En este caso, desde que la válvula comienza a echar vapor, contamos entre 6 y 8 minutos. Apartamos y abrimos cuando la presión se libere.

Elaboración en thermomix:
1. Ponemos en el vaso la cebolla, ajos, pimientos, zanahoria en rodajas, y el aceite. Troceamos 4 seg/vel 4.
2. Sofreímos 8 min/120º/vel 1.
3. Añadimos las lentejas lavadas y escurridas, el tomate troceado, el chorizo, jamón, patatas en cubitos, especias y el agua. Programamos 35 min/Varoma/giro inverso/vel. cuchara.

Natillas clásicas (manual y thermomix)


El origen de las natillas es realmente incierto: algunas teorías hablan de su origen conventual, mientras que otras hablan de la repostería francesa en época del Renacimiento.
También existe la teoría de su origen en época de la república romana (509 a 27 a.C.). César Aguilera, en su libro Historia de la alimentación mediterránea, cuenta lo siguiente: 
"Los romanos hicieron con el huevo el libum, y un tiempo después inventaron las natillas, con huevos, leche y miel" (Ed. Complutense, 1997, pág. 52).
La receta en thermomix se encuentra en el libro verde básico, de la cual podemos hacer variaciones en el sabor (por ejemplo, de chocolate, chocolate blanco...). También dice que usemos entre 90 y 130 gramos de azúcar, por lo que yo utilizo 100 gramos para que no salga ni muy empalagosa ni muy sosa, pero es al gusto.
La receta de elaboración manual la hago de manera distinta, ya que con thermomix se usan los huevos enteros, mientras que de forma tradicional solamente empleo las yemas, pudiendo guardar las claras para hacer otras elaboraciones como milhojas de merengue, macarons, etc.
La ventaja de hacerla con thermomix es la no preocupación de que se nos pegue la leche al fondo al estar la temperatura controlada y por el movimiento constante de las cuchillas...

Ingredientes para elaboración tradicional:
- 100 gramos de azúcar
- 4 yemas de huevo a temperatura ambiente
- 1 cucharada de maicena
- Medio litro de leche a temperatura ambiente
- La piel de un limón
- Una ramita de canela
- Galletas tipo María
- Canela en polvo para espolvorear

Elaboración tradicional:
1. Ponemos en un bol las yemas, la leche, el azúcar y la maicena y mezclamos con unas varillas manuales.


2. Vertemos la mezcla en un cazo y ponemos a calentar a fuego medio.
3. Añadimos la piel de limón y la ramita de canela y dejamos que se caliente. Removemos constantemente para que la leche no se queme.


4. Cuando empiece a espesar, retiramos la piel de limón y la canela, subimos un poquito el fuego y removemos enérgicamente hasta que espese.
5. Cuando tengamos la textura de las natillas, retiramos del fuego y seguimos removiendo para enfriar la mezcla un poco.
6. Vertemos en recipientes individuales y ponemos encima las galletas y la canela espolvoreada.
7. Dejamos enfriar completamente a temperatura ambiente y, después, conservamos en el frigorífico.

Ingredientes para elaboración con thermomix:
- 100 gramos de azúcar blanco
- 3 huevos a temperatura ambiente
- 600 gramos de leche a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- 1 cucharada de maicena (opcional, para darle más consistencia en lugar de que salgan más cremosas)
- Galletas tipo María y canela en polvo para decorar

Elaboración en thermomix:
1. Ponemos en el vaso el azúcar, los huevos, la leche, el azúcar vainillado y la maicena. Mezclamos 10 seg/vel 4 y programamos 8 min/90º/vel 2.
2. Comprobamos si hay espuma en la superficie. Si es así, volvemos a programar 2 min/90º/vel 2. Si no tiene espuma, removemos 2 min/vel 2.
3. Vertemos la mezcla sobre cazuelitas o recipientes individuales y repartimos encima las galletas y la canela en polvo. Igualmente dejamos enfriar a temperatura ambiente antes de refrigerarlas.

Tostadas francesas


Las tostadas francesas, pese a su nombre, parecen tener su origen ya en el Imperio romano, donde en el famoso recetario de Apicio (s. I) encontramos lo que algunos llaman "torrijas de Apicio", descritas como "aliter dulcia", es decir, "otra receta de dulces" (Libro VII, apartado XI, Dulcia domestica et melcae) y que consistía en remojar en leche trozos de pan y freírlos o ponerlos en un horno y después, aún calientes, untarlos con miel. Aún no era utilizado el huevo en esta elaboración.

Este tipo de dulces, que entendemos como de "aprovechamiento", aparecen en los recetarios renacentistas, como en el Arte de cozina... de Francisco Martínez Montiño (1611).
Como curiosidad, las tostadas francesas son el desayuno al que se enfrenta Kramer (Dustin Hoffman) en el filme "Kramer contra Kramer" (1979) cuando debe hacerse cargo de su hijo de 7 años.

Imagen de "Kramer contra Kramer"

Las tostadas francesas son, pues, muy parecidas a nuestras torrijas, la diferencia está en que, mientras las torrijas hay que empaparlas en leche y después rebozar con el huevo para freírlas, estas tostadas se empapan en la mezcla de huevo y leche y se hacen, digamos, a la plancha, con un poco de mantequilla. El resultado es muy jugoso y lleno de sabor, además se le pueden añadir otros ingredientes como vainilla, canela...

Ingredientes (por persona):
- 2 rebanadas de pan (de molde, de hogaza, de torrija...)
- 1 huevo
- Medio vaso de leche (125 ml)
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de vainilla
- Mantequilla para hacerlas en la sartén
- Canela para espolvorear

Elaboración:
1. Batimos el huevo con la leche y añadimos el azúcar y la canela.
2. Ponemos las rebanadas de pan sobre un recipiente hondo y vertemos por encima la mezcla, dejando que el pan lo absorba.
3. Mientras, ponemos mantequilla en una sartén o plancha, más o menos unos 25 gramos por rebanada de pan. Y ponemos las tostadas en la sartén, con cuidado de que no se rompan, podemos ayudarnos con una espátula ancha o una espumadera.
4. Cuando estén doradas por ambos lados, las retiramos y espolvoreamos un poco de canela, aunque se pueden acompañar de todo tipo de cosas que nos gusten: miel, sirope, cacao, azúcar glass, mermelada, frutos rojos, fruta en general... Son perfectas para desayunar y/o para aprovechar rebanadas de pan que nos hayan sobrado.

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