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Carpaccio de pepino con vinagreta de tomate y hierbabuena

 


Hace poco compré bastantes pepinos para gazpachos y ensaladas, como por ejemplo este gazpacho blanco de pepino y pera, pero como aún me quedaba bastante, he tenido que pensar qué hacer con ellos para que no se pongan malos... Y una de las cosas que se me ocurrió fue: si en un gazpacho en una ensalada ponemos tomate y pepino, pues voy a hacer lo mismo pero con otro formato... Me acordé del carpaccio de calabacín que hice hace unos meses y ya lo tenía: carpaccio de pepino!

Para una cena ligerita en verano está muy bien, es fresquito, se tarda poco en hacer y está llena de vitaminas!

Ingredientes:
- 1 pepino
- Pulpa de un tomate
- Algunas hojas de hierbabuena fresca
- 3 partes de AOVE y 1 de vinagre de manzana
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Lavamos el pepino bien, pues lo vamos a servir con la piel.
2. Con una mandolina, o un cuchillo bien afilado y sin sierra, cortamos finísimas rodajas de pepino y las vamos disponiendo en el plato o fuente de servir. Salamos al gusto.
3. Ahora haremos la vinagreta: en un recipiente, mezclamos el aceite, el vinagre, una pizca de sal, la pulpa del tomate y las hojas de hierbabuena bien picaditas.
4. Con unas varillas manuales o un tenedor, batimos hasta conseguir una emulsión.
5. Vertemos la vinagreta por encima del pepino y servimos.

Nota:
- Con el tomate que nos sobra podemos hacer otras elaboraciones, como por ejemplo, este tartar de tomate y aguacate con vinagreta de mango.

Dorada a la sal

 

La elaboración a la sal es una técnica muy buena para asar y hornear pescados, ya que forma una costra que hace que se cocinen en su jugo, evitando la evaporación de líquidos y haciendo que el pescado no quede nada seco y, en cambio, quede tremendamente jugoso y sabroso. Por eso, se puede aplicar también a otros pescados de piel gruesa como la lubina o el salmón.

En esta ocasión yo la he hecho con la sal gruesa sin más, pues el limón y el tomillo que veis en la foto lo puse después de retirarle la piel. Pero se puede utilizar sal ahumada, por ejemplo, o aromatizar la sal gruesa común con especias, hierbas aromáticas (como el eneldo o el hinojo, que le van muy bien a los pescados) o, incluso, con ralladuras de piel de cítricos (naranja, lima, limón...).

Si lo cogéis en la pescadería, pedid al pescadero que os lo prepare para hacerlo a la sal, es decir, que os lo limpiará de vísceras pero le dejará las escamas.

Para una dorada de aproximadamente 1 kilo o kilo y medio, el tiempo de cocción será de unos 25-30 minutos, para que calculéis más o menos en función del peso de la pieza.

Ingredientes:
- Una dorada entera sin vísceras de 1 kg o 1,5 kg
- 2 kg de sal gruesa

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 200° C y ponemos una pequeña cama de sal en una fuente apta.
2. Lavamos un poco el pescado para eliminar restos de sangre que pudiera tener.
3. Ponemos el pescado sobre la cama de sal.
4. Al resto de sal, le añadimos unas gotas de agua y la vertemos toda sobre el pescado, apelmazándola y cubriéndolo por completo.
5. Horneamos 25-30 minutos y sacamos del horno.
6. Con cuidado, rompemos la costra de sal, que estará bastante dura, y liberamos el pescado.
7. Lo servimos acompañado de lo que más nos guste: ensalada, patatas, aliños, salsas...

Oreja de cerdo en salsa

 

Esta receta surgió un poco de la improvisación, la historia es que papá pingüino había sacado una oreja del congelador para añadirla a algún guiso de legumbres, el cual decidimos que serían lentejas, pero, pobre de mí, cuando fui a hacer la receta con la TM5, olvidé completamente que tenía que haber puesto las lentejas a remojo unas tres horas... Podría haberlas hecho en olla rápida, para lo cual no es necesario remojarlas, pero al final decidimos cocer sólo la oreja y, para que no se la tuviera que comer sólo cocida (porque yo no como estas cosas... jeje), probé a hacerle una salsa, la cual resultó muy muy parecida a la famosa salsa brava madrileña, sólo que en lugar de utilizar caldo de carne le puse simplemente agua, y sólo un tipo de pimentón, el picante, aunque si no os gusta, siempre podéis utilizar el pimentón dulce tradicional, o si no tenéis picante pero no queréis perderos el sabor, podéis añadir una o dos guindillas de cayena mientras se rehogan el ajo y la cebolla... Al final, podéis poner un poquito de perejil picado por encima.

Ingredientes:
- 1 oreja de cerdo (aprox. 400 - 500 gramos)
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 1 cucharada colmada de harina
- 1 cucharadita de pimentón (dulce o picante)
- 300 ml de agua (algo más de un vaso)
- Aceite de oliva
- Sal
- Unas hojas de laurel
- Perejil picado para finalizar (opcional)

Elaboración:
1. Primero vamos a cocer la oreja para que quede bien blandita, para ello, la vamos a lavar bien bajo el grifo, mejor con agua caliente, y le quitamos los restos de porquería que pueda tener dentro del oído. La partimos en trozos medianos y la ponemos en una olla rápida, cubrimos con agua y añadimos un par de cucharaditas de sal y unas hojas de laurel.
2. Tapamos y ponemos la válvula en la posición número II, y cuando empiece a salir el vapor, contaremos 20 minutos. Apartamos del fuego y esperamos a que salga todo el vapor, abrimos la olla, colamos y reservamos.
3. En una sartén un poquito honda, ponemos dos o tres cucharadas de aceite y ponemos a sofreír los dientes de ajo laminados.
4. Cuando empiecen a dorarse, añadimos la cebolla picada, no es necesario que esté finamente, pueden ser trozos irregulares, ya que después trituraremos la salsa.
5. Añadimos un par de cucharadas de sal para que la cebolla sude mientras se rehoga, tapamos y dejamos hacer a fuego medio.
6. Cuando esté más o menos doradita, añadimos la cucharada de harina y removemos bien para quitarle el sabor crudo y que se cocine un poquito.
7. A continuación, apartamos un momento la sartén del fuego y añadimos la cucharadita de pimentón, removemos en seguida para que no amargue y volvemos a poner en el fuego.
8. Ahora añadiremos el agua y removemos unos minutos mientras va espesando y dejamos que burbujee solo un poco.
9. Pasamos todo esto al vaso de la batidora o licuadora y trituramos hasta obtener una salsa fina y ligeramente espesa.
10. Devolvemos la salsa a la sartén e incorporamos los trozos de oreja cocida. Removemos unos minutos más y vertemos en la fuente donde lo vayamos a servir. Finalmente, espolvoreamos un poco de perejil picado y servimos.



Huevos nube


¿Os acordabais de ellos? Los huevos nube o cloud eggs se pusieron muy de moda hace unos años, sobre todo en redes sociales como Instagram o Pinterest. Su nombre deriva de su textura, ya que, al montar las claras a punto de nieve, en lugar de freír el huevo en una sartén, adquieren esa sensación de esponjosidad que nos recuerda a las nubes. Además, la manera de cocinarlos, al horno y sin ningún tipo de grasa, hace que sea una opción muy saludable de comer este producto.

Ingredientes:
- 1 huevo
- Gotas de zumo de limón
- Sal y pimienta al gusto

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 220º C y ponemos sobre la bandeja del horno un trozo de papel de hornear y un aro de emplatar. Lo del aro es opcional, si no lo tenemos no pasa nada, es sólo para hacer que la forma sea perfectamente redonda.
2. Con mucho cuidado, separamos la clara de la yema para que ésta no se rompa y la reservamos.
3. Añadimos las gotas del zumo de limón a las claras y, en un bol amplio, las montamos a punto de nieve con ayuda de unas varillas eléctricas.
4. Ponemos nuestro "casi" merengue dentro del aro, o lo colocamos lo mejor que podamos en la bandeja, con ayuda de una espátula, haciendo un pequeño hueco en el centro para después poder poner la yema.


5. Retiramos el aro con cuidado y cocemos la clara en el horno unos 4 - 5 minutos, hasta que veamos que empieza a coger color y dorarse.
6. Ponemos entonces la yema en el hueco que habíamos hecho y horneamos un par de minutos más.
7. Sacamos del horno y salpimentamos al gusto.

Notas:
- Podemos hornear varios huevos a la vez, ya que sólo utilizaríamos un aro para darle forma, aunque ya hemos visto que no es necesario.
- También podemos ponerle al final algún tipo de hierba aromática, como orégano, albahaca, cebollino... En este caso, yo le puse tomillo.


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