Mostrando entradas con la etiqueta vinagre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vinagre. Mostrar todas las entradas

Falsa calçotada (puerros asados) con salsa romesco


El calçot es un tipo de cebolla tierna típico de las zonas interiores de Cataluña, su nombre proviene de que en su cultivo se amontona la tierra sobre los brotes de la cebolla inicial: "calçar la terra sobre la planta".

La temporada de calçots es a finales de invierno, acompañados de salsa romesco o de salvitxada, una salsa muy parecida a la romesco, hecha a base de ajos, tomates, almendras, pan y ñoras.

Sobre su origen hay diversas versiones, pero la más aceptada es la atribuida al Xat de Benaiges, un campesino del pueblo de Valls (Tarragona) de fines del siglo XIX, al que un día se le ocurrió poner al fuego unos brotes de cebolla, descubriendo el delicioso sabor que tenían y extendiéndose después por toda la región.

No obstante, una pintura romana del siglo III en Brigetio (Hungría) muestra a un hombre degustando un calçot, o porrus capitatus, conclusión a la que llegó el arqueólogo László Borhy tras restaurarla y estudiarla.

Sea como fuere, el calçot de Valls posee Indicación Geográfica Protegida, formando parte de las famosas "calçotadas", fiesta catalana donde se consumen asados sobre la llama viva de los sarmientos de la vid. Una vez asadas, las capas exteriores se vuelven negras, así que se agrupan en manojos y se envuelven en papel de periódico y se dejan terminar de hacer en su propio calor durante una media hora. Para consumirlos, se quitan las capas exteriores negras y se acompañan de la salsa romesco o salvitxada.

Pero, ¿qué hacemos si no es temporada de calçots o no hay en el lugar donde vivimos? Pues siempre podemos recurrir a nuestros amigos los puerros, con los que podemos hacer una falsa calçotada asándolos en el horno... Eso sí, con una buena salsa romesco casera!

Ingredientes:
- Puerros (tantos como queramos)
- Sal
-Aceite
- Agua

Para la salsa romesco
- 2 tomates maduros
- 3 ó 4 dientes de ajo
- 2 ñoras
- 1 cebolla
- 150 gramos de frutos secos pelados a repartir entre nueces, avellanas y almendras
- Un par de rebanadas de pan
- 60 ml aceite de oliva
- 15 ml vinagre de Jerez
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Primero precalentamos el horno a 180º C y limpiamos muy bien los puerros, quitándoles la parte verde y las raíces, además de quitar dos o tres capas exteriores. Los lavamos bien para asegurarnos de que eliminamos toda la tierra que puedan contener.
2. Ponemos los puerros en una fuente para horno, vertemos un chorro de aceite por encima y sal al gusto. En la bandeja del horno ponemos aproximadamente un vaso de agua para evitar que se resequen.
3. Metemos los puerros al horno y los dejamos hasta que estén ligeramente dorados, dándoles la vuelta a mitad del cocinado. Serán aproximadamente 30-40 minutos.
4. Elaboramos mientras la salsa romesco: rehidratamos las ñoras en agua caliente durante una media hora antes de empezar a hacer la salsa.
5. Pelamos la cebolla, los tomates y los ajos y los ponemos en una fuente y horneamos durante 30 minutos a 180º o hasta que las verduras estén asadas. Este paso podemos hacerlo, por ejemplo, el día anterior.
6. Rescatamos las ñoras del agua, las abrimos, retiramos las semillas y extraemos, con ayuda de una cuchara, la pulpa de su interior. Reservamos.
7. En una sartén sin aceite, tostamos los frutos secos durante unos minutos, con cuidado de que no se quemen.
8. Ponemos en el vaso de la batidora los frutos secos junto con la carne de ñora, el pan troceado y las verduras asadas. Agregamos sal al gusto, el vinagre y un poco de aceite.
9. Trituramos y vamos vertiendo el resto del aceite en forma de hilo mientras se tritura, hasta que consigamos una crema lo más fina que podamos. Añadiremos más o menos aceite en función de si nos gusta más espesa o más ligera. Servimos junto a los puerros y listo.


Carpaccio de pepino con vinagreta de tomate y hierbabuena

 


Hace poco compré bastantes pepinos para gazpachos y ensaladas, como por ejemplo este gazpacho blanco de pepino y pera, pero como aún me quedaba bastante, he tenido que pensar qué hacer con ellos para que no se pongan malos... Y una de las cosas que se me ocurrió fue: si en un gazpacho en una ensalada ponemos tomate y pepino, pues voy a hacer lo mismo pero con otro formato... Me acordé del carpaccio de calabacín que hice hace unos meses y ya lo tenía: carpaccio de pepino!

Para una cena ligerita en verano está muy bien, es fresquito, se tarda poco en hacer y está llena de vitaminas!

Ingredientes:
- 1 pepino
- Pulpa de un tomate
- Algunas hojas de hierbabuena fresca
- 3 partes de AOVE y 1 de vinagre de manzana
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Lavamos el pepino bien, pues lo vamos a servir con la piel.
2. Con una mandolina, o un cuchillo bien afilado y sin sierra, cortamos finísimas rodajas de pepino y las vamos disponiendo en el plato o fuente de servir. Salamos al gusto.
3. Ahora haremos la vinagreta: en un recipiente, mezclamos el aceite, el vinagre, una pizca de sal, la pulpa del tomate y las hojas de hierbabuena bien picaditas.
4. Con unas varillas manuales o un tenedor, batimos hasta conseguir una emulsión.
5. Vertemos la vinagreta por encima del pepino y servimos.

Nota:
- Con el tomate que nos sobra podemos hacer otras elaboraciones, como por ejemplo, este tartar de tomate y aguacate con vinagreta de mango.

Gazpacho blanco de pepino y pera

 

Me encanta mezclar la fruta con los platos salados, de hecho, hace un tiempo publiqué una recopilación de platos salados que incluían fruta y lo bueno es que para verano son muy versátiles: un gazpacho, un salmorejo o una completa ensalada son la mejor opción para comer bien, sano y no pasar calor en la cocina...

Esta es una opción que se me ocurrió porque compré pepinos de más y no iba a dejar que se pusieran pochos... Además, combina muy bien su frescor con el ácido del vinagre y el dulzor de la pera, y no lleva pan... ¡todo un acierto!

Ingredientes:
- 1 pepino grande o 2 medianos
- 3 peras de conferencia medianas (o 2 grandes)
- 1 diente de ajo
- Vinagre al gusto
- Sal al gusto
- Un poco de agua bien fría.
- Un buen chorro de AOVE

Elaboración:
1. En el vaso de la batidora, ponemos el pepino pelado y troceado.
2. Pelamos y troceamos la pera y la añadimos al vaso.
3. Pelamos el ajo y le quitamos el germen interior y lo añadimos.
4. Agregamos la sal, el vinagre y un poco de agua para ayudar a la máquina a triturar.
5. Trituramos hasta que no quede ningún grumo y probamos de vinagre y sal, ajustando si es necesario. Ajustaremos también de agua en función de lo líquido o espeso que nos guste.
6. Volvemos a triturar y, mientras lo hacemos, agregamos el aceite en un hilo fino para que emulsione un poco.
7. Servimos bien fresquito acompañado, por ejemplo, de unos pistachos picaditos.

Bienmesabe o Cazón en adobo

 

El bienmesabe, que nada tiene que ver con el canario, que es un postre, o cazón en adobo, es un típico plato gaditano que se ha extendido como una de las raciones más populares, sobre todo del verano.

El cazón, también llamado caella, es un pequeño tiburón que habita en las aguas templadas de los océanos. La mejor época para degustarlo es entre mayo y septiembre, que es su temporada, así que no dejes de probarlo junto con las típicas "papas aliñás" de Cádiz.

Ingredientes:
- 500 gramos de cazón en tacos
- 2 cucharaditas de ajo molido
- 2 cucharaditas de pimentón (dulce o picante, al gusto)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de orégano seco (o perejil, al gusto)
- 1 cucharadita de comino molido
- 2 hojas de laurel
- Misma cantidad de vinagre que de agua
- Harina para rebozar (preferiblemente que sea especial para frituras)
- Aceite abundante para freír

Elaboración:
1. Prepararemos el adobo con un mínimo de 8 horas de antelación, para que el pescado coja todo su sabor. Para ello, pondremos en un recipiente el ajo, el pimentón, la sal, el orégano o perejil, el comino, el laurel, el vinagre y el agua y mezclaremos bien.
2. Ponemos dentro los trozos de cazón perfectamente limpios y dejamos macerar en el adobo unas 8 horas en el frigorífico.
3. Pasado el tiempo, escurrimos el pescado y lo colocamos sobre papel absorbente para quitar el exceso de líquido.
4. Ponemos el aceite a calentar en una sartén y pasamos los trozos de cazón por la harina, sacudiendo el exceso.
5. Freímos hasta que los trozos estén dorados y al sacarlos los ponemos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servir en seguida acompañado, por ejemplo, de una buena mayonesa casera o un alioli.

Ensalada con salmón ahumado, fresas y queso de cabra

 

Después de unos días de comer mucho (muchísimo), apetecen cosas ligeritas, pero no es cuestión de comer lechuga y ya, sino que hay que hacerlo mucho más vistoso y apetecible, y como tenía un poco salmón ahumado y un trozo de queso de cabra en rulo, compré unas fresas y me hice esta apetitosa ensalada para cenar anoche. Como veis, no puede ser más sencilla!

No pongo cantidades porque va en función del gusto.

Ingredientes:
- Lechuga (del tipo que más nos guste, yo utilicé romana)
- Rulo de queso de cabra
- Unas cuantas fresas
- Un puñado de nueces

Para la vinagreta:
- 3 partes de aceite
- 1 parte de crema balsámica de frutos rojos (o vinagre balsámico normal)
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Lavamos las hojas de lechuga y las cortamos. Las ponemos en la fuente o platos de servir.
2. Cortamos el salmón en trozos o tiras y lo repartimos sobre la lechuga.
3. Lavamos y cortamos las fresas por la mitad, quitándoles el rabito. Las ponemos también en la fuente.
4. Cortamos el queso de cabra en rodajas y lo repartimos por el plato, junto con las nueces.
5. Finalmente, hacemos la vinagreta, para ello, mezclamos el aceite, la crema o vinagre balsámico y la sal y regamos la ensalada con ello. Servimos inmediatamente.

Carpaccio de calabacín con vinagreta de frambuesa, tomate y ajo negro

 


Tengo que confesar que en un principio, desde hace años, me parecía raro comer el calabacín crudo, pero después de probar esta receta la verdad es que estoy muy a favor...

Cierto es que las laminas son muy finitas y que apenas tienen sabor, pero la potencia en el paladar llega gracias a la vinagreta.
No podía poner un tomate concassé de cualquier manera, así que pensé en ponerle una vinagreta un poco diferente que, además, le aportase un contraste de color, y ahí fue donde me vino a la cabeza el ajo negro, que me chifla.

También podríais hacer el contraste con algún elemento de color blanco, como unas gotas de mayonesa o unas lascas de parmesano, por ejemplo.

No doy cantidades porque es un poco "a ojo", lo que vayáis viendo que cabe en cada plato, tanto si es individual o para compartir.

Ingredientes:
- Calabacín pequeño (para que tenga menos semillas)
- Tomate maduro
- Dientes de ajo negro
- Perejil fresco para decorar

Para hacer la vinagreta usaremos estas proporciones:
- Tres partes de aceite de oliva
- Una parte de crema balsámica de frambuesa (o el vinagre que más nos guste)
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Si tenemos una mandolina será mucho más cómodo, si no, usaremos un cuchillo bien afilado. Cortamos rodajas muy finas, casi transparentes, del calabacín y lo disponemos en el plato de presentación.
2. Cortamos el tomate en concassé (cubitos muy pequeños) y picamos los dientes de ajo. Ponemos todo en un bol y añadimos sal al gusto.
3. A este bol le ponemos las tres partes de aceite por una de crema balsámica de frambuesa (o el vinagre que elijamos) y mezclamos todo muy bien.
4. Repartimos esta vinagreta por encima del calabacín y terminamos decorando con las hojas de perejil.

Tosta de brioche con sardina ahumada y pimientos caramelizados



Este es un aperitivo o entrante que hice hace poco para ir experimentando cosas para navidad y la verdad es que, pese a algunas reticencias iniciales... (no quiero mirar a nadie...jejeje), tuvo una gran acogida, de hecho, estamos deseando repetir!!

Los pimientos caramelizados se pueden comprar ya hechos en el supermercado, en la zona de pimientos del piquillo envasados, pero os dejo la receta por si os apetece hacerlos caseros.

Las sardinas también las podéis encontrar ya ahumadas en el supermercado (de hecho, esta vez las he comprado), pero si queréis, podéis marinarlas de forma similar a cuando hacemos el salmón marinado.

Por lo demás es tostar unas rebanadas de pan brioche (o normal si nos gusta más) y decorar con cebollino. El contraste del salino del pescado y el dulce de los pimientos, junto con la textura blandita de la sardina y el tostado crujiente del pan hará el resto, creedme, boccato di cardinale.

Ingredientes:
- Sardinas ahumadas
- 100 gramos de pimientos de piquillo
- 50 gramos de azúcar
- 25 ml de vinagre
- Un chorrito del liquido de los pimientos
- Rebanadas de pan brioche
- Un poco de mantequilla
- Cebollino para decorar

Elaboración:
1. Empezamos preparando los pimientos, para ello los cortamos finamente en tiras y los ponemos en una sartén u olla antiadherente junto con su chorrito de líquido, el azúcar y el vinagre.
2. Los cocinamos lentamente hasta que caramelicen, durante una media hora más o menos, procurando que no se quemen ni se peguen. Retiramos y dejamos enfriar.
3. Cuando estén fríos, cogemos las rebanadas de brioche y les quitamos los bordes. Cada rebanada la cortamos en dos mitades para obtener dos tostas alargadas.
4. En una sartén o plancha, ponemos un poco de mantequilla y tostamos el pan por ambos lados y retiramos.
5. Ya sólo nos queda montar nuestras tostas: en casa una ponemos una base de los pimientos caramelizados, y encima una sardina ahumada. Terminamos decorando con el cebollino y a disfrutar!





Salmorejo de melocotón (manual y thermomix)

 

Otra de las versiones que podemos hacer del famoso salmorejo, fresquito, rico y rápido, perfecto para el verano y además, versionable, pues puede ser con melocotón, pero lo podemos sustituir por nectarinas, paraguayas, albaricoques... o una mezcla de ellas!

Ingredientes:
- 700 gramos de tomates de pera
- 300 gramos de melocotones
- 100 gramos de pan blanco (o del día anterior)
- 100 gramos de aceite de oliva
- 1 diente de ajo
- Sal al gusto
- Chorrito de vinagre (opcional)
- Queso fresco o de Burgos para decorar/acompañar (opcional)

Elaboración:
1. Lavamos muy bien los tomates y le quitamos el pedúnculo. Los cortamos en trozos y los ponemos en el vaso de la batidora, procesador de cuchillas o en el vaso de la thermomix.
2. Pelamos los melocotones, reservamos algunas rodajas para decorar y cortamos el resto y lo añadimos a los tomates.
3. Agregamos el pan, el ajo sin el germen interior, sal y el vinagre. Trituramos todo muy bien, aunque aún quedarán grumos. Si lo hacemos con thermomix, serían 30 seg/vel 5.
4. Con una espátula, bajamos hacia el fondo lo que haya quedado por las paredes del vaso y volvemos a triturar.
5. Mientras se está triturando, vamos a ir añadiendo el aceite poco a poco para que vaya emulsionando. En thermomix programaríamos 1 min/vel 7. Una vez hayamos incorporado todo el aceite, probamos de sal y ajustamos, y seguimos triturando hasta obtener una crema fina y sin grumos. Con thermomix sería 1 min/vel 5-10 progresiva. También podríamos colarla con ayuda de un chino.
6. Servimos junto con las rodajas de melocotón reservadas y un poco del queso fresco o de Burgos.

Espárragos blancos con vinagreta de pimientos y rabanitos

 

Este es un entrante muy rápido de hacer que nos puede servir cuando tenemos invitados, sobre todo en verano, que hace tanto calor y buscamos recetas para hacer rápido y no encender mucho los fogones o el horno...

Además, se puede adaptar un poco a lo que tengamos en casa, por ejemplo, podemos añadir aceitunas, alcaparras, guindillas... E incluso acompañar el plato con una buena mayonesa casera.

Ingredientes:
- 1 bote de espárragos blancos en conserva
- Un trozo de cebolleta
- Un trozo de pimiento verde
- Un trozo de pimiento rojo
- Un trozo de pimiento amarillo
- 1 pepinillo encurtido
- Un par de rabanitos
- 3 partes de aceite de oliva
- 1 parte de vinagre
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Empezamos sacando los espárragos del tarro y los secamos con un papel de cocina absorbente. Los colocamos sobre la fuente de servir y reservamos.
2. Cortamos en trocitos muy pequeños la cebolleta, los pimientos, el pepinillo y uno de los rabanitos. Lo mezclamos todo en un bol.
3. En otro bol, mezclamos los ingredientes de la vinagreta, en este caso, una vinagreta clásica: tres partes de aceite por una de vinagre y sal al gusto. Emulsionamos bien con ayuda de un tenedor o unas varillas pequeñas y lo vertemos sobre la picada de hortalizas.
4. Ponemos nuestra vinagreta de pimientos sobre los espárragos y terminamos decorando con unas rodajas finas del otro rabanito.



Gazpacho de fresas ¡sin pan! (con y sin thermomix)

 


Este finde teníamos ganas de hacer un gazpacho bien fresquito como primer plato y, dado que ya no es temporada de fresas, pensamos en hacerlo de sandía (como este que ya publiqué) o de melón, cerezas... pero cuál fue nuestra sorpresa al descubrir en el supermercado que aún quedaban unas bandejas pequeñas de fresas... vale, no serán de temporada, pero teníamos el antojo y nuestros deseos fueron escuchados...

Así que, sin pensarlo, cogimos nuestra cajita de fresas, unos buenos tomates de pera y al lío, eso sí, lo hicimos sin pan, lo cual no supuso ningún problema, primero porque se nos olvidó comprarlo, y segundo porque así es más ligerito (y porque estoy pendiente que me diga el médico los resultados de unos análisis para ver si soy intolerante...).

Con estas cantidades sale como para 4 - 6 personas:

Ingredientes:
- 1,200 kg de tomates de pera
- 250 gramos de fresas
- 1 pepino
- 1 diente de ajo pequeño-mediano
- Aceite de oliva
- Vinagre al gusto
- Sal
- Un poquito de agua

Elaboración:
1. Empezamos lavando bien los tomates y las fresas y lo cortamos todo en trozos (los tomates sin pelar) y lo echamos al vaso de batidora que vayamos a utilizar.
2. Pelamos el diente de ajo y le quitamos el germen interior. Lo añadimos a la batidora.
3. Pelamos el pepino y lo cortamos en trozos, lo añadimos también.
4. Agregamos un buen chorro de aceite de oliva, el vinagre y la sal al gusto.
5. Trituramos a máxima potencia hasta que obtengamos un puré. Si lo hacemos en thermomix, serían 30 seg/vel 5.
6. Probamos de sal y le añadimos un poco de agua, depende de lo líquido que lo queramos (si lo vamos a beber en vaso o a comer con cuchara) y trituramos de nuevo a máxima potencia hasta que esté todo perfectamente diluido e integrado. En thermomix programaríamos 1 min/vel 5-10 progresiva.
7. Ya podemos servir con lo que más nos guste: huevo duro, jamón serrano picadito...

Pollo agridulce estilo chino


Hace muchos años que publiqué en otro blog que tenía de recetas saladas una receta de cerdo agridulce que me salió bastante conseguida. Con el paso de los años, he mejorado esa receta, quitándole la piña que añadía (para darle el sabor dulce) y he cambiado el cerdo por el pollo (porque ya no como mamíferos). La salsa también creo que la he "clavado", y como veis en la foto, el aspecto es muy brillante y jugoso. También he modificado la forma de hacer el rebozado de la carne: antes lo pasaba por harina y después por el huevo, ahora hago un rebozado "líquido" al que añado levadura, así queda mejor y más esponjosito...

La receta de la salsa os indico cómo hacerla de forma manual, pero también podéis ahorra tiempo y esfuerzo haciéndola con thermomix (ver receta).

Y como os digo: si preferís hacerlo con cerdo en lugar de pollo, se hace de la misma manera, así que ¡adelante!

Ingredientes para el rebozado:
- 500 gramos de contramuslos de pollo (o carne magra de cerdo)
- 2 huevos
- 1/4 taza de harina
- Sal y pimienta al gusto

Ingredientes para la salsa agridulce:
- 60 gramos de azúcar blanco
- 40 ml de vinagre de arroz (o normal si no tenemos)
- 10 ml de salsa de soja
- 20 gramos de ketchup
- 200 ml de agua
- 1 cucharada (15 gramos) de maicena o harina de maíz
- Opcionalmente podemos añadir un poco de colorante en polvo naranja (aunque yo no se lo pongo)

Resto de ingredientes:
- 1 cebolla
- Medio pimiento verde
- Medio pimiento rojo
- Medio pimiento amarillo o naranja
- 1-2 zanahorias
- Sal al gusto
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. Empezamos por la carne: cortamos los contramuslos en trozos y salpimentamos.
2. En un cuenco, batimos los huevos y añadimos la harina. Mezclamos con unas varillas manuales para deshacer todos los grumos y lo mezclamos con los trozos de carne, removiendo para que se impregnen bien.
3. En una sartén con abundante aceite caliente, vamos haciendo los trozos de carne en varias tandas, hasta que estén dorados. Los sacamos y escurrimos sobre un plato con papel de cocina absorbente y reservamos.

4. Ahora pasamos a hacer la salsa agridulce: apartamos 50 ml del agua para mezclarlo con la maicena.
5. Ponemos el resto de ingredientes en un cazo y calentamos para mezclar bien, hasta que se disuelva el azúcar por completo.
6. Agregamos el agua mezclada con maicena y seguimos removiendo hasta que espese. Nos llevará apenas 5 minutos. Reservamos la salsa.

7. Vamos a terminar la receta: cortamos la cebolla y los pimientos lavados en trozos más o menos de unos 3 cm y los ponemos a rehogar en una sartén amplia con un chorro de aceite. Añadimos sal al gusto.
8. Pelamos la zanahoria y la cortamos en rodajas y la agregamos a la sartén.
9. Cuando las verduras estén medio hechas, añadimos la carne reservada y la salsa y removemos todo bien, y ya lo tenemos listo!



Ensalada de espinacas y quinoa

 

La naturaleza siempre nos ofrece alimentos que son una verdadera fuente de salud, como es en el caso de las espinacas y la quinoa, y si ya las juntamos, obtendremos una combinación asombrosa de nutrientes altamente beneficiosos. Ambos tienen componentes similares, además de sus particularidades.
En el caso de la quinoa, o quinua, estamos ante un conocido como "superalimento" del que podemos encontrar tres variedades: la quinoa blanca, la más común y que posee un bajo nivel de carbohidratos; la quinoa roja, con un nivel más alto de carbohidratos, por lo que es muy apreciada por deportistas; y la quinoa negra, con propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes.

Entre las propiedades de la quinoa encontramos que es una fuente natural de minerales como el calcio, el hierro y el magnesio, además de poseer hasta un 23% de proteína. También contiene vitaminas B1, B2, C y E y gran cantidad de Omega 6. Es además un cereal libre de gluten, rico en fibra que ayuda a controlar el tránsito intestinal y antioxidantes, con un bajo índice glucémico (ideal para diabéticos y para hacer dieta o mantener el peso) y ayuda a controlar los niveles de colesterol en sangre.

Por su parte, las espinacas, también contienen vitaminas y minerales, tales como A, B1, B2, C, K, calcio, fósforo, hierro, ácido fólico, magnesio, zinc y betacarotenos. También ayuda a controlar la diabetes a través del ácido alfalipoico, que aumenta la sensibilidad a la insulina. Su fibra también ayuda a controlar el tránsito intestinal.

Pero, ¿en qué nos benefician todos estos nutrientes? Seguramente conocemos ya las propiedades del calcio para los huesos y del hierro para la anemia. La vitamina C, además de ayudarnos a prevenir los resfriados, también actúa en la absorción del hierro y es importante para la reparación de los tejidos.
Las vitaminas del grupo B, en este caso, B1 (tiamina) y B2 (riboflavina), ayudan a obtener la energía de los alimentos y a formar glóbulos rojos. 
La vitamina K es la conocida como vitamina de la coagulación, por lo que es importante para evitar hematomas y hemorragias en la medida de lo posible.

El ácido fólico es muy conocido por las mujeres embarazadas ya que ayuda a prevenir la malformación fetal, y el zinc interviene en la formación de los huesos.
La vitamina E es un potente antioxidante que protege contra la formación de radicales libres, al igual que los betacarotenos. Los radicales libres dañan las células y los tejidos por lo que se los relaciona con el envejecimiento e incluso la formación de cáncer. La vitamina E también es una gran aliada de nuestro sistema inmunológico al hacer frente a virus y bacterias y participar en la formación de glóbulos rojos.
Finalmente, el magnesio es conocido por sus propiedades que ayudan al normal funcionamiento y mantenimiento de huesos, músculos y sistema nervioso, a disminuir la fatiga y el cansancio, además de reducir la presión arterial, por lo que puede ayudar en el caso de padecer migrañas.

Si a todo esto, le añadimos otros ingredientes, como en este caso, los tomates, las nueces y el aceite de oliva virgen extra, el resultado es un plato sumamente saciante, ideal para controlar el peso, o incluso hacer dieta y que además nos aporta en un sólo plato muchos de los nutrientes que necesitamos cada día para alimentar a nuestro organismo.

Y ahora sí, os dejo con la receta, de la que por cierto, las cantidades son al gusto, salvo por la quinoa, que hay que respetar su proporción con el agua para cocinarla correctamente, al igual que la vinagreta, para que salga perfecta.

Ingredientes: (2 personas)
- Brotes de espinacas baby
- Media taza de quinoa blanca
- 1 taza de agua
- Un chorro de zumo de limón
- Una cucharadita de sal para cocer la quinoa
- Tomatitos cherry (en este caso utilicé de la variedad kumato)
- Para la vinagreta: 6 cucharadas de aceite de oliva, 2  cucharadas de vinagre, media cucharadita de sal y un puñado de nueces

Elaboración:
1. Empezamos preparando la quinoa, para lo cual, la lavaremos muy bien, hasta que el agua salga limpia, para eliminar las saponinas.
2. Una vez limpia, la pondremos en un cazo u olla pequeña,junto con la taza de agua, el zumo de limón y la cucharadita de sal. Removemos y lo llevamos a ebullición. Cuando rompa a hervir, bajamos un poco el fuego y lo dejamos cocer unos 15 minutos o hasta que se consuma el agua por completo. Apartamos y dejamos enfriar.
3. Por otro lado, preparamos la vinagreta: en el vaso decuchillas de la batidora ponemos el aceite, vinagre, sal y nueces y batimos hasta que las nueces queden picaditas pero no sea totalmente un puré.
4. Sobre unplato o fuente, pondremos los brotes de espinacas ya lavados y los tomates cherry, también lavados y cortados por  la mitad o en cuartos.
5. Ponemos la quinoa sobre las espinacas y regamos con la vinagreta y ya lo tendríamos listo!

Patatas y Salsa Deluxe (video-receta)

 

A finales de 2015 publiqué la receta de esta salsa en mi perfil de la plataforma Cookpad, pero no la de las patatas, de hecho, estas patata tipo gajo, con la piel, como las que sirven en varios establecimientos de comida rápida, no me había animado a hacerlas hasta ahora así de esta manera, y la verdad es que es muy fácil, primero se ablandan un poco al microondas, después se cortan, se rebozan, y al horno! Nada de frituras, por lo que no engordan tanto como si las comiéramos fritas en aceite, pero con la salsa... ainss, eso es otro cantar, pero bueno, de vez en cuando, un caprichito tampoco nos hace mal, como con los dulces...jejeje.

Al final de la receta os dejo el video donde podréis ver mejor el paso a paso, espero que lo probéis y que os guste!

Ingredientes para las patatas:
- 600 gramos de patatas medianas (aprox. 4 unidades)
- 80 gramos de harina común
- 1 cucharada de sal
- 1 cucharada de pimienta blanca molida
- 1 cucharada de tomillo seco (u otra hierba que os guste, como por ejemplo orégano)
- 1 cucharada de pimentón o paprika (yo usé dulce, pero puede ser picante, ahumado...)
- 75 ml de aceite de oliva

Ingredientes para la salsa:
- 200 gramos de mayonesa (mejor si es casera)
- 100 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 1 cucharada de salsa de mostaza
- 1 cucharada de salsa Worcester (o Perrins)
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de pimienta blanca molida
- 1 manojo de cebollino fresco picado (unas 20 - 25 ramitas)
- 1 chorrito de vinagre de vino blanco (o el que tengáis a mano)

Elaboración:
1. Lo primero que haremos será lavar muy muy bien las patatas, para quitar cualquier posible resto de tierra que puedan tener, ya que estas se consumen con piel.
2. Las ponemos en un recipiente apto para microondas, tal cual, sin tapar, y las metemos programando 6 minutos a máxima potencia.
3. Cuando termine el microondas, sacamos las patatas con mucho cuidado de no quemarnos, y las dejamos enfriar un ratito. Después, las cortamos por la mitad de forma longitudinal, es decir, a lo largo (ver el video para entenderlo mejor), y después cada mitad en gajos.
4. Ponemos los gajos de patata en un bol amplio y añadimos el resto de ingredientes del rebozado: la harina, sal y pimienta, tomillo y pimentón, y por último, el aceite de oliva. Mezclamos muy bien con ayuda de una cuchara. Mientras, precalentamos el horno a 200º C.
5. Sobre la bandeja del horno, ponemos una lámina de papel encerado y ponemos las patatas, bien repartidas. Las metemos al horno y programamos unos 40 minutos. Al terminar, las sacamos y las dejamos enfriar en la misma bandeja.
6. Para hacer la salsa, simplemente ponemos todos los ingredientes en un bol, y mezclamos con una espátula hasta obtener una mezcla uniforme y homogénea.
7. Y ya podemos servir nuestras patatas acompañadas de su salsa, probadla y me contáis!



Ensalada de cerezas y nueces


El verano me encanta no sólo por los típicos conceptos del calor, la playa o la piscina... sino también por los productos que podemos encontrar de temporada como es el caso de la fruta, y es que los frutos rojos me encantan, junto con los melocotones y las nectarinas... y además de utilizarlos para hacer postres con estas frutas, por ejemplo, tartas, mermeladas varias, helados... también podemos utilizarlas para recetas saladas, como en este caso, en una ensalada, que va muy bien para esas noches en las que no nos apetece hacer algo elaborado, hace mucho calor para cocinar, o simplemente queremos algo más ligero y que no nos cause mucha pesadez en el estómago.

La vinagreta que os propongo es la más básica, pero podéis personalizarla como queráis: añadiéndole alguna especia para aromatizarla, o incluso con el jugo exprimido de algunas cerezas... También el queso podéis utilizar el que más os guste, al igual que los frutos secos y el tipo de lechuga o añadir cualquier otro ingrediente que os apetezca o tengáis a mano: tomatitos cherrys, anchoas en aceite, etc.
No doy las proporciones porque todo irá en función de la cantidad que os guste...

Ingredientes:
- Brotes tiernos o canónigos
- Cerezas lavadas y deshuesadas
- Nueces peladas
- Queso parmesano en lascas
- Sal al gusto
- Para la vinagreta: 3 medidas de aceite de oliva y 1 de vinagre, por ejemplo, 3 cucharadas de aceite y 1 de vinagre.

Elaboración:
1. Ponemos en un bol todos los ingredientes (menos el queso) y elaboramos la vinagreta.
2. Para ello, en un cuenco, ponemos el aceite con el vinagre y batimos bien con un tenedor para mezclar ambos líquidos y lo vertemos por encima de la ensalada.
3. Removemos para que la vinagreta llegue a todos los ingredientes y acompañamos por encima con el queso parmesano.


Tartar de tomate y aguacate con vinagreta de mango


Todos conocemos el típico steak tartar que se hace con carne y una yema de huevo encima, pero, al igual que con muchas recetas, podemos hacerlo con otros ingredientes que, tratados de la misma forma, nos pueden resultar un entrante sano, rico y saludable, como este con tomate y aguacate.
Las proporciones que doy son para dos personas, por lo que sólo tendréis que calcular las cantidades sumando o multiplicando. Probadlo, porque la combinación de sabores es suave y deja con ganas de más (¡al menos a mí!, jeje...).

Ingredientes:
- 2 tomates (que no estén demasiado maduros)
- 1 aguacate maduro
- Zumo de medio limón
- 1 trozo de mango maduro (aprox. 1/4 de la pieza)
- Vinagreta: 3 partes de aceite y 1 de vinagre (yo lo mido con cucharadas)
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Pelamos los tomates con ayuda de un "pelapatatas" para evitar llevarnos la carne (también podemos escaldarlos). Retiramos las semillas interiores (las podemos guardar para una ensalada o utilizarlas como falso caviar para acompañar, por ejemplo, un plato de pescado).
2. Cortamos el tomate en brunoise (daditos) y reservamos en un bol.
3. Abrimos el aguacate por la mitad, quitamos el hueso y separamos el interior de la piel con ayuda de una cuchara. Cortamos el tomate en trozos similares a los del tomate. Regamos con el zumo de limón y removemos, así evitaremos que se oxide y se ponga negro.
4. Ponemos los dados de aguacate junto con los de tomate y salamos al gusto.
5. Para hacer la vinagreta de mango, trituramos éste con un poquito de agua hasta conseguir un puré.
6. Aparte, mezclamos el aceite con el vinagre y añadimos una cucharada del puré de mango. Mezclamos bien y aliñamos los daditos de tomate y aguacate.
7. Para el montaje, únicamente colocamos un aro de emplatar en el centro del plato y lo rellenamos.

Nota:
- Es una preparación que podemos tener hecha con antelación y guardada en un recipiente dentro del frigorífico para montar en el momento de servir.

Sushi: maki, nigiri y uramaki (manual y thermomix)


Aunque no todo en la gastronomía japonesa es el sushi, cierto es que es, quizá, su preparación más conocida. La verdad es que es algo laborioso de hacer al principio, cuando no se tiene experiencia, pero cuando le coges el truco es coser y cantar.
En este caso, los he hecho como makis (con el alga nori por fuera), nigiri (los montoncitos de arroz con otro ingrediente encima) y uramaki (los que llevan el arroz por fuera, de "ura", que significa "del revés", y la nori por dentro, y que también son conocidos como California roll, que no son exactamente japoneses, de ahí su nombre, sino una versión popularizada en EEUU y que suele incorporar mayonesa, queso crema...). Los uramaki suelen llevar un "rebozado" exterior de semillas de sésamo o huevas de pescado (tobiko).
Otra opción que también podríamos hacer es como temaki (cono de alga relleno), gunkan, etc.


Las cantidades de arroz y agua para su cocción son diferentes según lo hagamos de forma manual o con thermomix, así que os indico ambos por separado y después los ingredientes comunes:

En thermomix:
- 300 gramos de arroz para sushi (o redondo normal si no tenéis)
- 380 gramos de agua para el varoma
- 1 litro de agua para el vaso

Manual:
- Misma cantidad de agua que de arroz, en este caso, 300 gramos.

Ingredientes comunes:
- 30 gramos de vinagre de arroz (o de manzana, si no tenéis)
- 2 cucharaditas de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- Salmón y bacalao ahumados
- Jengibre en conserva
- Pimiento verde, zanahoria, aguacate, pepino (todo cortado en juliana)
- Palitos de cangrejo o surimi, gambas cocidas peladas
- Tortilla francesa cortada en tiras
- 1 lata de atún con dos cucharadas de mayonesa (para la mayonesa de atún)
- 2 cucharadas de mayonesa con 2,5 gramos (media cucharadita) de pasta de wasabi (para la mayonesa de wasabi).
- Semillas de sésamo blanco y negro.

Estos ingredientes de relleno que os propongo son opcionales, podéis combinarlos como queráis o poner otros que os agraden más, el procedimiento será el mismo. Respecto al vinagre de arroz, yo utilizo esta marca, pero podéis usar la que más a mano tengáis:


Elaboración:
1. Para ambas modalidades, lo primero que haremos será lavar muy bien el arroz, cambiando el agua 3, 4 o 5 veces, las que sean necesarias, hasta que salga completamente limpia. En el caso de la thermomix, podemos ayudarnos para ello del cestillo.


Una vez limpio y escurrido, procederemos de forma diferente:

Con thermomix:
1. Antes de cocer el arroz, prepararemos el vinagre. Ponemos en el vaso el vinagre, el azúcar y la sal, y calentamos 4 min/80º/vel 2. Retiramos y reservamos.
2. Ahora humedecemos y escurrimos una lámina de papel de hornear y la colocamos en el varoma. Sobre él colocamos el arroz y los 380 gramos de agua y lo tapamos.


3. Ponemos el litro de agua en el vaso, colocamos el varoma en su posición y programamos 25 min/varoma/vel 2.
4. Dejamos reposar unos 10 minutos antes de abrir y volcamos el arroz sobre la encimera limpia o sobre una tabla de madera.

De forma manual:
1. Ponemos el arroz con el agua en una olla, sin sal, y sin remover, y lo tapamos primero con papel de aluminio y después con su tapa.
2. Cocemos a fuego medio-alto 10-12 minutos (hasta que empiece a salir vapor), bajamos el fuego y lo dejamos 8 minutos más.
3. Lo apartamos y dejamos reposar unos 12 minutos antes de abrir y volcar sobre la mesa.
4. Mientras cuece el arroz, en un cazo calentamos el vinagre con el azúcar y la sal, sin que llegue a hervir, sólo hasta que se disuelvan, y retiramos.

A partir de aquí, ambas preparaciones se hacen igual:
5. Agregamos al arroz la preparación de vinagre que teníamos reservada y lo mezclamos mientras lo vamos abanicando con un abanico, un pai-pai, o cualquier otra cosa que nos sirva para darle aire y enfriarlo.


6. Una vez frío, ponemos el arroz en un bol y ya lo tenemos listo para hacer nuestros rollos de sushi. Antes de empezar, conviene tener cerca un cuenco con agua para mojarnos los dedos y que no se nos pegue el arroz a las manos.

Para hacer los MAKIS, lo haremos de la siguiente manera:
Sobre la esterilla de bambú o makisu ponemos el alga nori con la parte brillante hacia abajo y la rugosa hacia arriba. Vamos colocando porciones de arroz por toda el alga, salvo en un cm del borde superior, que nos servirá para sellar el rollo al final.


Para rellenarlos, hice unos de palitos de cangrejo, aguacate y mayonesa de wasabi (reservar un poquito de esta mayonesa para los nigiri) y otros con mayonesa de atún, tortilla y zanahoria.


Vamos enrollando, apretando bien y ayudándonos con la esterilla, hasta llegar al final. Con el dedo, mojamos el borde que habíamos dejado, con unas gotas de agua y sellamos, y ya tendríamos nuestro rollo.


Para cortarlo en 8 porciones, cortamos por la mitad, con la hoja del cuchillo humedecida en el agua del cuenco, y cada mitad en otras dos mitades.


Para hacer los URAMAKI:
Primero cortamos aproximadamente un tercio del alga a lo ancho, y lo reservamos para después. Sobre la parte rugosa, ponemos el arroz extendiéndolo por toda el alga. Espolvoreamos con semillas de sésamo.


Colocamos encima una lámina de film transparente y nos ayudamos con ella para dar la vuelta al alga, dejando el arroz abajo y la parte brillante el alga hacia arriba. En esta parte podemos poner los ingredientes de relleno que hayamos elegido, en mi caso: gambas, pepino, pimiento verde y jengibre.


Enrollamos de la misma manera que antes. Podemos usar la misma esterilla para tratar de darle un poco de forma cuadrada. Al finalizar, retiramos el papel film.


Cortamos en ocho porciones de la misma manera que antes.


Para hacer los NIGIRI:
Utilizaremos el arroz que nos sobra, cogiendo porciones y dándoles forma ovalada (o como de croqueta).


Untamos por encima un poco de la mayonesa de wasabi que habíamos reservado y ponemos en unos un pequeño rectángulo de salmón, en otros bacalao y en otros de tortilla. En estos últimos, podemos poner una tira de alga de forma transversal.

 

Como veis, sale bastante cantidad de sushi, en torno a 48-50 piezas, perfecto para una pequeña reunión familiar o con amigos...


Salsa agridulce (thermomix)


La verdad es que nunca pensé que esta receta fuera a quedar tan bien, tan parecida a la que venden en botes en el supermercado... y lo cierto es que no tiene tanto misterio!
Como ya sabéis, esta salsa suele acompañar a los rollitos de primavera, arroz tres delicias... y platos orientales en general, como este pollo agridulce, pero también podéis usarla para condimentar unas sencillas verduras hervidas o un pescado a la plancha para darle algo más de "vidilla", las posibilidades son bastante amplias...

Ingredientes:
- 60 gramos de azúcar blanco
- 40 gramos de vinagre de arroz (o normal, si no tenéis)
- 10 gramos de salsa de soja
- 20 gramos de ketchup
- 200 gramos de agua
- 1 cucharada de maicena
- Una pizca de colorante alimentario naranja (opcional)

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso todos los ingredientes y programamos 5 min/varoma/vel 2.
2. Retiramos a un recipiente con tapa y dejamos enfriar para utilizar a nuestro gusto.

Notas:
Si queremos darle un toque picante, podemos agregar un par de gotas de tabasco o una guindilla de Cayena.

Lactonesa (thermomix)

 


Había escuchado hablar de ella cientos de veces pero nunca me había dado por hacerla y la verdad es que me arrepiento un poco porque el sabor está genial y de textura es súper suave, además de ser la opción perfecta para todas aquellas personas alérgicas o intolerantes a las proteínas de huevo.

A la receta original le he añadido un poquito de cúrcuma (muy poquito), que además de buena para la salud, le aporta un poco de color, para que no se vea tan blanquita, pero es opcional...

Ingredientes (aprox. 500 gramos):
- 300 gramos aceite de girasol
- 150 gramos de leche entera
- 1 diente de ajo (si no os gusta, lo podéis omitir)
- Sal al gusto
- Zumo de medio limón (o una cucharada de vinagre)
- Media cucharadita (2,5 gramos) de cúrcuma

Elaboración:
1. Poner una jarra sobre la tapa y pesar el aceite. Reservar.
2. Ponemos en el vaso la leche, el ajo y la sal. Trituramos 1 min/37º/vel 5.
3. Ahora programamos 3 min/37º/vel 5 y, mientras la máquina está en marcha, vertemos el aceite sobre la tapa, con el cubilete puesto, para que vaya cayendo en forma de hilo y se emulsione con la leche.
4. Añadir el zumo de limón o el vinagre y la cúrcuma y mezclar 5 seg/vel 5.
5. Podemos conservarla en el frigorífico en un tarro de cristal durante una semana aproximadamente.

Boquerones en vinagre

 

Desde muy pequeña he visto siempre a mi madre en la cocina haciendo boquerones en vinagre, por lo que me quedé con la "copla" de cómo hacerlos desde mi más tierna infancia... Cierto es que no los hice yo solita por mi propia cuenta por primera vez hasta hace unos años y también es cierto que dan bastante trabajo por aquello de tener que limpiarlos primero... Aunque el pescadero te los puede limpiar si se lo pides, pero a mí me gusta hacer todo desde cero sin ayudas (jejeje), así que, si es la primera vez que los haces, tienes una mañana libre y te apetece hacerte unos buenos boquerones caseros, los de toda la vida, te invito a que los pruebes, ¡no podrás comer sólo uno!

Y si ya tienes experiencia haciéndolos y tu receta es diferente a la mía, te pido que me lo cuentes, con tus trucos y/o consejos, entre todos aprenderemos y compartiremos experiencias, porque no hay nada más agradable que compartir una parte de nuestra sabiduría culinaria.

No pongo las cantidades porque mi madre siempre lo ha hecho a ojímetro y yo he aprendido a hacerlo así... La experiencia te dará el toque exacto.

Ingredientes:
- 1/2 kilo de boquerones
- Dientes de ajo
- Perejil
- Vinagre
- Sal
- Agua
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. Antes que nada, congelamos el pescado, por si acaso. Una vez descongelado, lo limpiamos bien quitándoles las cabezas, las vísceras y la espina central. Dividimos cada boquerón en sus dos mitades. Lavamos muy bien bajo el agua fría.
2. Ponemos los boquerones en un recipiente y los cubrimos con agua.
3. Echamos una buena cantidad de vinagre, y sal. Lo dejamos en el frigorífico unas 6 horas (o de un día para otro).
4. Escurrimos el agua y, sin lavarlos, los dejamos en el recipiente en el que están, esta vez sólo cubiertos de vinagre, y los dejamos macerar hasta el día siguiente.
5. Al día siguiente, escurrimos el vinagre y vamos colocando los boquerones en una fuente, uno a uno, para presentarlos definitivamente (como en la foto).
6. Cuando los hayamos puesto todos, cubrimos con aceite de oliva, le picamos unos dientes de ajo por encima y terminamos con un poco de perejil picado.

Nota:
Acompaña estos boquerones simplemente con unas rodajas de pan y se te hará la boca agua.

Imprimir