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Suquet de rape

 

El suquet es un guiso tradicional de los pescadores de la zona mediterránea. El nombre proviene de su diminutivo "suc" que significa "jugo" en catalán, ya que lo más característico de este plato es, precisamente, su caldo o salsa en el que se cuece el pescado.

El suquet como tal nació a bordo de los barcos con el pescado que no se vendía en las lonjas, y donde no se tenían a mano más que ingredientes sencillos, como ajo, aceite, tomate, patata y un majado de frutos secos y pan para espesar el caldo.

El hecho de hacerlo con rape nos permite que su carne, al ser firme, nos aguante bien la cocción sin deshacerse, cosa que no ocurriría con otros pescados, además de aportar mucho sabor al caldo. Al ser un pescado que se encuentra fácilmente en aguas del Mediterráneo, es habitual encontrarlo en las cartas de los restaurantes costeros de Cataluña y Valencia.

En esta ocasión no he utilizado almendra molida, que es algo habitual, pero puedes añadirla también. Lo que sí es cierto es que es un plato muy nutritivo, perfecto para largas jornadas (en el mar o en tierra!)

Ingredientes:
- 1 rape limpio y troceado
- 3 o 4 patatas medianas
- Un buen puñado de gambas
- 3 dientes de ajo
- 2 rebanadas de pan duro
- Unas hebras de azafrán 
- 1 tomate maduro
- 1 cucharada colmada de carne de ñora o pimiento choricero
- Medio vaso de vino blanco
- 1 hoja de laurel
- litro de caldo de pescado 
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. En una olla o sartén honda, ponemos aceite hasta cubrir el fondo y ponemos a dorar los ajos laminados.
2. Cuando empiecen a dorarse, añadimos el pan duro troceado y removemos hasta que se impregne bien del aceite.
3. Retiramos a un mortero, añadimos las hebras de azafrán y majamos del todo. Reservamos.
4. En la misma olla, marcamos los trozos de rape salpimentados, por todos lados, y retiramos.
5. Continuamos con la misma olla, echamos las patatas peladas, lavadas y chascadas, y salamos.
6. Removemos un poco y añadimos el tomate previamente rallado, el laurel y la carne de pimiento choricero.
7. Tras unos minutos, añadimos el vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
8. Agregamos entonces el majado de pan, ajo y azafrán y el caldo de pescado y removemos.
9. Por último, añadimos las gambitas peladas y el rape que teníamos reservado. Dejamos hacer a fuego lento hasta que estén hechas las patatas. Ajustar de sal si fuera necesario.
10. Servimos con un poco de perejil fresco picado.

Guiso de conejo de Sam (El Señor de los Anillos)

 

Si hay una cosa que me gusta, aparte de las croquetas, son los guisos de cuchara, con su caldito y llenos de sabor.

Una parte importante del lore de El Señor de los Anillos es su gastronomía, muy diferenciada en las distintas razas. Personalmente, me siento muy identificada con la de los hobbits, de hecho, creo que yo sería una de ellos... Jejeje

Este es el famoso guiso de conejo que cocina Sam mientras se dirige junto a Frodo y Gollum hacia Mordor para destruir el Anillo Único. En un alto en el camino, Sam aprovecha un conejo que Gollum le trae pero lo hace con lo que puede, echando de menos unas buenas patatas. Yo, cumpliendo los deseos de Sam (y los de mi chico) le puse patatas al guiso.

Para la receta he seguido la que aparece en dos libros que compré hace tiempo: "El libro de recetas de la Tierra Media" y "Recetas del mundo de Tolkien". Tengo un tercer libro, titulado "Recetas de los elfos", pero, obviamente, no viene este guiso...


Si os preocupa que pueda quedar la carne seca, al hacerlo de esta forma, estofado, quedará muy tierna y jugosa. Pero se puede sustituir por pollo si lo preferís.

Lo que hice fue combinar las recetas de ambos libros y hoy, Día Internacional del Hobbit, os la traigo con todo el cariño del mundo. Qué la disfrutéis!

Ingredientes: (2 personas)
- Carne de un conejo troceada
- 1 cebolla grande
- 3 dientes de ajo
- Un par de hojas de laurel
- 1 rama de canela
- 1 rama de romero
- 1 ramita de tomillo
- 100 ml de vino tinto
- 2 zanahorias
- 200 gramos de setas variadas o champiñones
- 1 cucharada de tomate frito
- 300 gramos de patatas
- 500 ml de caldo de pollo o verduras
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. Con hilo de cocina vamos a hacer un bouquet garni": cogemos el laurel, la ramita de canela, el romero y el tomillo, y lo envolvemos como si fuera un ramillete.
2. Salpimentamos los trozos de conejo y la marcamos en una olla con un buen chorro de aceite.
3. Cuando estén dorados, los retiramos y reservamos.
4. En la misma olla, ponemos el ajo bien picado y cuando se dore ligeramente añadimos la cebolla con una pizca de sal y lo dejamos pochar unos 10 minutos.
5. Añadimos el ramillete de hierbas, las zanahorias peladas y cortadas en rodajas y las patatas peladas y cortadas en trozos medianos. Rehogamos unos minutos y añadimos las setas limpias y troceadas. Añadimos el tomate frito y removemos bien.
6. Agregamos el vino tinto y subimos el fuego para que se evapore el alcohol. Después añadimos la carne reservada y el caldo.
7. Dejaremos cocer a fuego medio-suave durante 1 hora y media o dos horas. Retiramos el ramillete y servimos en seguida.

Bienmesabe o Cazón en adobo

 

El bienmesabe, que nada tiene que ver con el canario, que es un postre, o cazón en adobo, es un típico plato gaditano que se ha extendido como una de las raciones más populares, sobre todo del verano.

El cazón, también llamado caella, es un pequeño tiburón que habita en las aguas templadas de los océanos. La mejor época para degustarlo es entre mayo y septiembre, que es su temporada, así que no dejes de probarlo junto con las típicas "papas aliñás" de Cádiz.

Ingredientes:
- 500 gramos de cazón en tacos
- 2 cucharaditas de ajo molido
- 2 cucharaditas de pimentón (dulce o picante, al gusto)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de orégano seco (o perejil, al gusto)
- 1 cucharadita de comino molido
- 2 hojas de laurel
- Misma cantidad de vinagre que de agua
- Harina para rebozar (preferiblemente que sea especial para frituras)
- Aceite abundante para freír

Elaboración:
1. Prepararemos el adobo con un mínimo de 8 horas de antelación, para que el pescado coja todo su sabor. Para ello, pondremos en un recipiente el ajo, el pimentón, la sal, el orégano o perejil, el comino, el laurel, el vinagre y el agua y mezclaremos bien.
2. Ponemos dentro los trozos de cazón perfectamente limpios y dejamos macerar en el adobo unas 8 horas en el frigorífico.
3. Pasado el tiempo, escurrimos el pescado y lo colocamos sobre papel absorbente para quitar el exceso de líquido.
4. Ponemos el aceite a calentar en una sartén y pasamos los trozos de cazón por la harina, sacudiendo el exceso.
5. Freímos hasta que los trozos estén dorados y al sacarlos los ponemos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servir en seguida acompañado, por ejemplo, de una buena mayonesa casera o un alioli.

Cangrejos de río en salsa picante

 


Tenía unas ganas enormes de hacer algo así, con una salsita de esas para mojar pan y repetir, aunque cierto es que, si no te gusta pringarte los dedos para comer, mejor sustituir los cangrejos por, por ejemplo, gambones, de esa forma, podrás pelarlos antes de cocinar y después sólo será pinchar con el tenedor y, eso sí, mojar pan hasta acabar!

Como os digo, la salsa está tremendamente buena y te deja con ganas de más, de hecho, yo ya estoy pensando en incluirla en alguna de mis recetas de croquetas que estoy preparando para mi próximo libro...

Con estas cantidades, os saldrá para dos personas.

Ingredientes: (2 pers.)
- 500 gramos de cangrejos de río
- 2 o 3 dientes de ajo
- Media cebolleta (o una pequeña)
- 400 gramos de tomate triturado
- 100 ml vino blanco (uno bueno, el sabor marcará la diferencia)
- Pimentón picante o un par de guindillas de Cayena
- Sal al gusto
- Aceite de oliva
- Pizca de azúcar
- Un par de hojas de laurel

Elaboración:
1. Limpiamos bien los cangrejos lavándolos en agua con sal varias veces. Reservamos.
2. En una olla, ponemos un buen chorro de aceite de oliva y ponemos a sofreír el ajo bien picadito.
3. Picamos muy fina la cebolleta y la añadimos a la olla antes de que el ajo se dore por completo. Añadimos una pizca de sal y dejamos que se poche un poco, con la olla tapada, a fuego medio.
4. Añadimos el pimentón picante o las guindillas y removemos. Agregamos también las hojas de laurel.
5. Vertemos el tomate triturado con un poco de azúcar para eliminar la acidez y dejamos que cueza unos minutos.
6. Añadimos el vino y subimos el fuego para que evapore el alcohol. A continuación, añadimos los cangrejos y los dejaremos cocer, con la olla a medio tapar, unos 15 minutos aproximadamente y servimos con un buen pedazo de pan.

Cochinillo asado

 

En diciembre de 2015, la plataforma Cookpad, donde tengo un perfil con algunas recetas, publicaba su primera revista con las elaboraciones navideñas de usuarios de dicha aplicación.

En mi caso, eligieron dos recetas para publicar: este cochinillo y las navajas a la plancha.


La verdad es que para mí fue todo un honor y una alegría que publicaran algo mío, pero no lo había publicado aquí en el blog hasta ahora, y no sé porqué, supongo que por falta de tiempo y por estar centrada en otras cosas, o simplemente se me olvidó...

El caso es que hoy os traigo aquella receta que hice (porque sólo la he hecho una vez) pero que salió divinamente. Espero que os guste.

Ingredientes: (4 personas)
- 1/2 cochinillo
- 8 patatas medianas
- 4 dientes de ajo
- Unas hojas de laurel
- Sal al gusto
- 200 ml vino blanco
- Romero y tomillo frescos
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 250° C. Sobre la bandeja del horno, ponemos aceite hasta cubrir la superficie.
2. Cortamos las patatas en rodajas y las ponemos alrededor de la bandeja. Añadimos sal al gusto y reservamos.
3. En el centro de la bandeja, ponemos el cochinillo bien limpio de vísceras y sangre.
4. Hacemos un aliño en un mortero: ponemos los ajos pelados con un poco de sal. Majamos hasta prácticamente deshacer los ajos.
5. Añadimos un chorrito de aceite y el vino al mortero y mezclamos bien.
6. Vertemos el aliño sobre el cochinillo.
7. Repartimos por encima las hierbas (laurel, romero y tomillo) y metemos al horno en la parte media-baja.
8. Bajamos la temperatura a 200° C y lo dejamos hasta que la piel esté tostadita y crujiente y la carne quede bien blandita (un par de horas aprox.).

Albóndigas al ajillo


Aunque me encanta la receta tradicional de las albóndigas con esa salsa "de las abuelas", suelo buscar recetas diferentes para probar cosas nuevas, y así fue como me topé con esta de la web de "Yo, yo misma y mis cosas", y la verdad es que no puedo estar más contenta porque está riquísima y seguro que repetiré a menudo!

Aunque en la receta original Mar indica 1 kg de carne, yo he usado menos (ya que somos pocos en casa), al igual que he reducido a la mitad los ingredientes de la salsa.

Ingredientes:
- 600 - 700 gramos carne picada al gusto
- Pan rallado (cantidad suficiente)
- 1 huevo
- Sal al gusto
- 1 diente de ajo picado fino
- Pimienta molida (blanca o negra, al gusto)
- Perejil fresco picado (1 cucharada)
- Harina para rebozar
- 6-8 dientes de ajo
- 100 ml vino blanco
- 1 hoja de laurel
- Sal y pimienta blanca
- 500 ml caldo de ave
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. En un recipiente, ponemos la carne picada junto con el huevo, el diente de ajo picado, el perejil picado, sal, pimienta y el pan rallado (aproximadamente 3 o 4 cucharadas).
2. Mezclamos y formamos las albóndigas, las pasamos por harina sacudiendo el exceso y marcamos en una olla con un poco de aceite. Sacamos y reservamos.
3. En el mismo aceite, doramos los dientes de ajo laminados. Cuando empiecen a coger color, volvemos a poner las albóndigas y añadimos el vino blanco.
4. Subimos el fuego para que evapore el alcohol y añadimos el laurel, salpimentamos al gusto y agregamos el caldo. Cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y cocinamos unos 15-20 minutos.
5. Servimos con un poco de perejil fresco picado.

Guiso de patatas a la marinera

 


Ahora que parece que ya ha llegado el frío para quedarse por largo tiempo, apetece platos contundentes de cuchara y qué mejor que un buen guisito con su patata, su buen caldo... Y sobre todo, su sabor a hogar, a cocina casera...

En esta ocasión tenía ganas de algo que llevase sabor a pescado o a marisco y me encontré con una receta de la web "Y hoy qué comemos", así que decidí replicarla, pero cambiando algunos ingredientes que no tenía en ese momento, por otros y añadiendo alguno más como el vino... El resultado me encantó y lo bueno es que también podéis adaptarlo a lo que tengáis por casa, ¿os animáis?

Ingredientes:
- 800 gramos de patatas
- 200 gramos de pulpo cocido
- 200 gramos de gambas
- 50 gramos de pimiento rojo
- 50 gramos de pimiento verde
- 1 cebolla pequeña (o media grande)
- 1 tomate rallado
- 50 ml vino blanco
- 1 diente de ajo grande (o dos pequeños)
- 1 cucharadita de pimentón
- Sal y pimienta
- Laurel
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. En primer lugar, pelamos las gambas y reservamos los cuerpos. Las cabezas y el resto de cáscaras los ponemos en una olla con un poco de aceite y los salteamos con una pizca de sal, aplastando un poco las cabezas para que suelten su jugo.
2. Cubrimos con abundante agua y dejamos cocer unos 15 minutos desde que rompa a hervir. Colamos y reservamos.
3. Hecho esto, picamos muy fino el ajo, la cebolla y los pimientos y hacemos un sofrito en una olla con un poco de aceite. Añadimos el tomate rallado y salpimentamos.
4. Pasados unos minutos añadimos el pimentón y removemos para evitar que amargue.
5. Añadimos el vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
6. Mientras, lavamos y pelamos las patatas. Las cortamos en trozos medianos, chascándolas para que suelten el almidón, y las añadimos al sofrito junto con la hoja de laurel.
7. Las cubrimos con el caldo de las gambas (si no hubiera suficiente, añadimos agua hasta cubrir). Dejamos cocer hasta que estén tiernas.
8. Al final, añadimos los cuerpos reservados de las gambas, que se harán con el calor residual, y el pulpo cortado en trozos o rodajas. Servimos recién hecho.



Rape a la americana

 


Cuenta la historia que esta receta nació de la mano de un cocinero francés, Pierre Fraisse, que, hacia la década de 1870, tenía un restaurante llamado Noël Peters. Una noche, se presentaron unos americanos a cenar e improvisó algo con un bogavante, unos tomates, ajo, cognac y vino blanco... Y así nació el "homard à la américaine", es decir, el bogavante a la americana, porque, efectivamente, en origen este plato se hacía con bogavante, aunque después se adaptó a algo más económico sustituyendo el bogavante por rape, ya que su carne es bastante parecida, de ahí que nos encontremos con platos como el famoso rape alangostado.

Sea con bogavante o con rape, lo cierto es que está buenísimo, con esa salsa picante que podemos graduar a nuestro gusto, además de añadirle gambitas, almejas, mejillones... lo que nos apetezca.

Os invito también a que veáis esta receta de calamares en salsa americana hecha con thermomix.

Ingredientes (2 personas):
- Entre 4 y 6 colas de rape (depende del tamaño, si son sin espina, mejor)
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 50 ml de vino blanco
- 300 ml de caldo de pescado
- 100 gramos de salsa de tomate
- 50 ml de brandy/coñac
- Sal y pimienta
- Pizca de hinojo en polvo (opcional)
- Aceite de oliva
- 2 hojas de laurel
- Pimienta de cayena al gusto
- Una pizca de tinta de sepia/calamar
- Opcional: gambitas peladas, mejillones...

Elaboración:
1. Cortamos el rape en trozos y lo salpimentamos. En una olla con un chorro de aceite, lo marcamos por ambos lados. Retiramos y reservamos.
2. En la misma olla, añadimos el ajo picado y cuando comience a dorarse, añadimos la cebolla picada con un pizca de sal para que sude, a fuego medio, hasta que se transparente.
3. Añadimos entonces el vino blanco y el coñac, y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
4. Cuando haya evaporado, añadimos el tomate frito, las hojas de laurel, el caldo de pescado, la cayena (mejor si es molida), la tinta, y salpimentamos al gusto. Dejaremos cocer hasta que se reduzca a la mitad.
5. Retiramos las hojas de laurel (la cayena si la hemos echado entera) y pasamos por la batidora hasta dejarlo bien fino.
6. Volvemos a poner en la olla e introducimos los trozos de rape y las gambas o mejillones. Dejamos hacerse unos 10 minutos y servimos.

Sopa Minestrone (tradicional y olla exprés)

 

Esta típica sopa campesina italiana está elaborada con verduras de temporada y otros ingredientes, pues hay tantas versiones como regiones en Italia...

Lo correcto es hacerla durante unas tres horas a fuego lento para conseguir el máximo sabor, pero si no tenemos tiempo podemos hacerla en olla exprés tan ricamente.

Perdonad un poco la foto que es un poco oscura y sin definición, pero era de noche y encender la luz le daba un reflejo no muy vistoso... tendré que repetirla jejeje

Ingredientes (8 raciones):
- 4 tomates
- 1 cebolla
- 2 zanahorias
- 1 rama de apio
- 1 calabacín
- 1 nabo
- 1 rodaja de calabaza
- 4 patatas medianas
- Tomillo fresco (opcional)
- Sal al gusto
- Otros ingredientes opcionales: puerro, judías verdes, laurel, albahaca, panceta en trocitos (o bacon), pasta corta (tipo conchitas, fideos...).

Elaboración:
1. Lo primero que haremos será lavar, pelar y cortar todas las verduras en trozos pequeñitos, menos los tomates, que los lavaremos, los trituraremos y los colaremos para eliminar pepitas y restos de piel.
2. En la versión tradicional, con más tiempo, sofreímos, si optamos por ello, la panceta con la cebolla, después le añadimos el jugo de tomate colado y después las verduras picadas.
3. Añadimos agua muy abundante y dejamos cocer unas tres horas a fuego lento-medio. Añadiremos sal al gusto.
4. En la versión rápida, con olla exprés, podemos empezar de la misma manera, sofriendo la panceta, o podemos hacerlo aún más rápido poniendo directamente los ingredientes picaditos con el jugo de tomate, sal y abundante agua. Cerramos la olla y, cuando comience a salir el vapor, contamos unos 15-20 minutos.
5. Dejamos reposar otros 10-15 minutos, apartado del fuego, antes de abrir la olla.
6. Para finalizar, podemos tomar la sopa así, con los trocitos de verduras tal cual, o podemos añadirle algunos fideos, sémola o algún tipo de pasta corta o pequeñita (como esas conchitas en miniatura que nunca me acuerdo cómo se llaman...jejeje).
7. Para darle más sabor, podemos servir con un poco de tomillo (o incluso cilantro).

Oreja de cerdo en salsa

 

Esta receta surgió un poco de la improvisación, la historia es que papá pingüino había sacado una oreja del congelador para añadirla a algún guiso de legumbres, el cual decidimos que serían lentejas, pero, pobre de mí, cuando fui a hacer la receta con la TM5, olvidé completamente que tenía que haber puesto las lentejas a remojo unas tres horas... Podría haberlas hecho en olla rápida, para lo cual no es necesario remojarlas, pero al final decidimos cocer sólo la oreja y, para que no se la tuviera que comer sólo cocida (porque yo no como estas cosas... jeje), probé a hacerle una salsa, la cual resultó muy muy parecida a la famosa salsa brava madrileña, sólo que en lugar de utilizar caldo de carne le puse simplemente agua, y sólo un tipo de pimentón, el picante, aunque si no os gusta, siempre podéis utilizar el pimentón dulce tradicional, o si no tenéis picante pero no queréis perderos el sabor, podéis añadir una o dos guindillas de cayena mientras se rehogan el ajo y la cebolla... Al final, podéis poner un poquito de perejil picado por encima.

Ingredientes:
- 1 oreja de cerdo (aprox. 400 - 500 gramos)
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 1 cucharada colmada de harina
- 1 cucharadita de pimentón (dulce o picante)
- 300 ml de agua (algo más de un vaso)
- Aceite de oliva
- Sal
- Unas hojas de laurel
- Perejil picado para finalizar (opcional)

Elaboración:
1. Primero vamos a cocer la oreja para que quede bien blandita, para ello, la vamos a lavar bien bajo el grifo, mejor con agua caliente, y le quitamos los restos de porquería que pueda tener dentro del oído. La partimos en trozos medianos y la ponemos en una olla rápida, cubrimos con agua y añadimos un par de cucharaditas de sal y unas hojas de laurel.
2. Tapamos y ponemos la válvula en la posición número II, y cuando empiece a salir el vapor, contaremos 20 minutos. Apartamos del fuego y esperamos a que salga todo el vapor, abrimos la olla, colamos y reservamos.
3. En una sartén un poquito honda, ponemos dos o tres cucharadas de aceite y ponemos a sofreír los dientes de ajo laminados.
4. Cuando empiecen a dorarse, añadimos la cebolla picada, no es necesario que esté finamente, pueden ser trozos irregulares, ya que después trituraremos la salsa.
5. Añadimos un par de cucharadas de sal para que la cebolla sude mientras se rehoga, tapamos y dejamos hacer a fuego medio.
6. Cuando esté más o menos doradita, añadimos la cucharada de harina y removemos bien para quitarle el sabor crudo y que se cocine un poquito.
7. A continuación, apartamos un momento la sartén del fuego y añadimos la cucharadita de pimentón, removemos en seguida para que no amargue y volvemos a poner en el fuego.
8. Ahora añadiremos el agua y removemos unos minutos mientras va espesando y dejamos que burbujee solo un poco.
9. Pasamos todo esto al vaso de la batidora o licuadora y trituramos hasta obtener una salsa fina y ligeramente espesa.
10. Devolvemos la salsa a la sartén e incorporamos los trozos de oreja cocida. Removemos unos minutos más y vertemos en la fuente donde lo vayamos a servir. Finalmente, espolvoreamos un poco de perejil picado y servimos.



Patatas al ajillo (thermomix)


Esta es una receta muy sencilla que os puede servir de guarnición, por ejemplo, para una carne asada, o incluso, como aperitivo. La receta original se encuentra en la colección "Todo Patata" de la plataforma Cookidoo.


Ingredientes:
- 500 gramos de agua
- 1 cucharadita de sal
- 1 hoja de laurel seca
- 1 kilo de patatas en trozos grandes
- 4 dientes de ajo
- 150 gramos de aceite de oliva
- 1 cucharada de pimentón dulce
- Media cucharadita de comino en grano
- Media cucharadita de canela molida
- 2 clavos de olor
- 1 cucharada de perejil fresco picado

Elaboración:
1. Ponemos el agua en el vaso con la sal y el laurel. Ponemos las patatas en el recipiente varoma y lo colocamos en su posición. Programamos 30 min/varoma/vel. cuchara. Retiramos el varoma y reservamos. Vaciamos el vaso.
2. Ponemos en el vaso el ajo y el aceite. Picamos 3 seg/vel 5 y sofreímos 3 min/120º/vel. cuchara.
3. Añadimos el resto de ingredientes menos el perejil y programamos 1 min/100º/vel 4.
4. Ponemos las patatas en una fuente (salamos al gusto) y regamos con el aliño especiado. Finalmente, espolvoreamos con el perejil picado.

Lentejas con chorizo (manual y thermomix)


Las lentejas, y más concretamente, las lentejas con chorizo, son un plato tradicional de la provincia de Ávila (España) cuya preparación se extendió por todo el país debido a su fácil elaboración y a la cantidad de nutrientes que nos aporta (de sobra es sabido que las lentejas son una fuente natural de hierro), es además, un plato caliente ideal para los fríos del largo invierno...
Pero no siempre estuvieron bien miradas. Su historia es mucho más larga de lo que nos podamos imaginar: ya en el Valle del Éufrates, en los ya lejanos tiempos de Mesopotamia, eran cultivadas junto al trigo, la cebada, el arroz, los garbanzos, y un largo etc (Néstor Luján, Historia de la gastronomía). Conocida es también la historia de Esaú, hijo de Isaac (Génesis, 25-36), el cual vendió a su hermano menor, Jacob, su derecho de primogenitura por un plato de lentejas.

Decía Plinio en su Historia Natural (Libros XVII-XIX, Ed. Gredos, pág. 124) que "las lentejas proporcionan serenidad a los que las comen", siendo las lentejas egipcias muy conocidas, las cuales, proporcionaban "euthymía", es decir, "confianza, alegría". Sin embargo, José Quer y Martínez, en su obra "Flora española o Historia de las plantas que se crían en España" (Tomo V, 1784, pág. 322) describe lo siguiente:
"Las lentejas se consideran casi entre la mayor parte de los antiguos por dañosas, a cuya opinión subscriben los modernos, condenando el uso de esta legumbre como de difícil digestión, dándolas por flatulentas, de jugo malo, grueso y melancólico, que da lugar a las obstrucciones de las vísceras, generación de la sarna, y otros afectos cutáneos, y sueños melancólicos, etc."
Tanto es así que Luis Lobera de Ávila, médico del emperador Carlos V, en su libro "Banquete de nobles caballeros" (1530) decía que "las lentejas comidas en mucha cantidad y durante mucho tiempo, son melancólicas y producen lepra". Aunque José Quer continúa su relato diciendo que "los árabes son de opinión contraria, encargando mucho el conocimiento de las lentejas para las viruelas".

Las distintas guerras y períodos de hambrunas a lo largo de la historia asociaron este plato a las clases humildes. Sin embargo, hoy es considerado como un producto esencial en la alimentación que se cultiva y consume en todo el mundo. Además del ya mencionado hierro, poseen altos niveles de manganeso, potasio, cobre, fósforo y zinc, varios tipos de vitaminas y ácido fólico. Su gran cantidad de fibra y su gran poder saciante las hace ideales para dietas de adelgazamiento, además de ayudar a reducir el colesterol.
Lo habitual es, como en este caso, cocinarlas en guiso o potaje, pero también podemos verlas en ensaladas o en forma de hamburguesas o albóndigas dentro de los recetarios vegetarianos y veganos.
Para cocerlas, será recomendable tenerlas en remojo al menos un par de horas antes (salvo si es en olla rápida, que no será necesario).

Por cierto, el pan de molde que veis al fondo está hecho en panificadora, aquí tenéis la receta (con video incluido).

Ingredientes:
- 300 gramos de lentejas pardinas
- 1 cebolla en cuartos (aprox. 150 gramos)
- 2 dientes de ajo con un pequeño corte en el medio
- 100 gramos de pimiento rojo y verde, troceados
- 1 zanahoria (aprox. 60 gramos)
- 80 gramos de chorizo en rodajas
- 1 tomate en cuartos
- Dos patatas medianas
- 100 gramos de jamón serrano en tacos
- 1-2 hojas de laurel
- Un par de clavos de olor (opcional)
- Media cucharadita de comino (opcional)
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 50 gramos de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
- 1 litro de agua

Elaboración manual:
1. Ponemos una olla en el fuego y añadimos el aceite. En él rehogamos el chorizo, jamón y verduras (tomate, ajo, cebolla, zanahoria y pimientos) y las especias.
2. Aparte, pelamos, lavamos y cortamos las patatas en trozos medianos y los añadimos a la olla. Agregamos el pimentón y removemos rápidamente, para que no amargue.
3. Añadimos las lentejas lavadas y escurridas y cubrimos con el agua (el nivel del agua debería quedar unos tres dedos por encima de las lentejas).
4. Ahora bien, si vamos a hacer la cocción tradicional, a fuego lento, las mantedremos un par de horas a fuego medio, removiendo de vez en cuando, comprobando que estén blandas y que no les falte agua.
5. Si vamos a hacerlas en olla express, cerramos la olla, y cuando la válvula comience a soltar vapor, contaremos unos 12 minutos. Entonces, apagamos y retiramos. Esperaremos a que se libere la presión antes de abrir la olla.
6. Si lo vamos a hacer en olla rápida, como decía antes, el remojo previo no será necesario, y el tiempo de cocción se reduce aún más respecto a la olla express. En este caso, desde que la válvula comienza a echar vapor, contamos entre 6 y 8 minutos. Apartamos y abrimos cuando la presión se libere.

Elaboración en thermomix:
1. Ponemos en el vaso la cebolla, ajos, pimientos, zanahoria en rodajas, y el aceite. Troceamos 4 seg/vel 4.
2. Sofreímos 8 min/120º/vel 1.
3. Añadimos las lentejas lavadas y escurridas, el tomate troceado, el chorizo, jamón, patatas en cubitos, especias y el agua. Programamos 35 min/Varoma/giro inverso/vel. cuchara.

Potaje de vigilia (thermomix)

 

 
Me encanta el potaje de vigilia porque me recuerda a cuando lo hacía mi abuela, con su bacalao, su huevo, su caldo espesito... además, es una de esas recetas que, aunque la asociamos a la Semana Santa, por su uso del bacalao, podemos hacerla, en realidad, todo el año, sobre todo en invierno, ya que es un plato calentito y contundente que apetece mucho en los días de mucho frío.

Esta receta la encontráis en la plataforma cookidoo, dentro del libro básico verde y en el número 157 de la revista digital.

Ingredientes:
- 200 gramos de cebolla
- 2 dientes de ajo
- 100 gramos de aceite de oliva
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 400 gramos de garbanzos cocidos (en conserva) escurridos y lavados
- 700 gramos de agua
- 250 gramos de espinacas descongeladas y escurridas
- 1 hoja de laurel
- 250 gramos de bacalao desalado desmigado
- Sal al gusto
- 2 huevos duros

Preparación:
1. Ponemos en el vaso la cebolla en trozos, los ajos y el aceite y troceamos 5 seg/vel 4. A continuación sofreímos 8 min/120º/vel. cuchara.
2. Añadimos el pimentón, 80 gramos de los garbanzos y 10 gramos de agua (2 cucharadas) y trituramos 15 seg/vel 6.
3. Bajamos los ingredientes hacia el fondo con la ayuda de la espátula. Agregamos el agua, las espinacas y el laurel y programamos 6 min/100º/giro inverso/vel. cuchara.
4. Añadimos el resto de los garbanzos y las migas de bacalao y programamos 8 min/100º/giro inverso/vel. cuchara.
5. Probamos de sal y ajustamos si fuera necesario (dependerá del bacalao).
6. Si queremos, podemos añadir un poco más de agua, dependiendo de cómo nos guste el caldo. Agregamos los huevos cocidos cortados en trozos o en rodajas y servimos ¡que aproveche!

Cabrito al horno con patatas

 


La cabra, o chiva, es un mamífero que se lleva domesticando desde el 8º milenio a.C. por su carne y su leche. Al macho se le conoce como cabrón, chivato, macho cabrío o irasco, y a la cría, cabrito o chivo.

Son animales de pequeño tamaño, criados sobre todo por su leche, con la que se elabora, sobre todo, quesos, aunque en algunas zonas como Turquía su cría se debe sobre todo a la obtención de su pelo, de donde se obtiene la angora.

Su carne se consume en diferentes partes del mundo, aunque en algunas culturas se considera tabú. Es ampliamente aceptada por el islamismo, hinduismo y judaísmo.
Su contenido graso es menor que la carne de oveja y tarda más en estropearse que la de vaca. Aunque, debido a la edad, tiende a secarse bastante, por lo que la carne más aceptada y preciada será la de los ejemplares jóvenes.

En este cuadro podemos ver cuáles son los cortes básicos en carnicería:


En gastronomía, su carne se utiliza de manera similar a la de oveja, por lo que podemos verla en recetas de asados, estofados, calderetas, e incluso, en cecinas.

Respecto a los quesos hechos con su leche, elaborados desde hace miles de años, es importante saber que son buenos para las personas con insuficiencia renal, gracias a su bajo contenido en potasio.
Algunos ejemplos de queso de cabra o que llevan su leche mezclada en su elaboración son: Bucheron (francés), Mató (catalán), Castelo Branco (portugués), Feta (griego), Gevrik (cornualles), Brunost (noruego), Caprino (italiano), Rubing (chino)...

Esta receta que os propongo combina muy bien con el periodo navideño, en el que las familias suelen reunirse a la mesa alrededor de un asado, además no se necesitan excesivos ingredientes y es muy sencilla de hacer. Las cantidades oscilarían para 4 a 6 personas, dependiendo del tamaño de la pieza.

Ingredientes:
- Medio cabrito
- 4 ó 5 patatas
- 2 cebollas
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
- Laurel

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 225º C.
2. En una fuente grande y apta para el horno, ponemos las patatas peladas y las cebollas, todo el rodajas, por todo el fondo bien repartido.
3. Añadimos sal y pimienta al gusto y lo regamos con aceite, cubriendo con agua hasta la mitad.
4. Por otro lado, en la bandeja del horno, ponemos la carne, no es necesario que esté troceada, podemos dejar la pieza entera. La regamos con aceite (un buen chorro), salpimentamos al gusto y repartimos unas hojas de laurel.
5. Introducimos todo en el horno y lo cocinamos entre dos horas y dos horas y media, dándole la vuelta a la carne aproximadamente cada media hora, para que se tueste de manera uniforme por todos lados.
6. Las patatas y las cebollas, que estarán hechas antes, podemos sacarlas del horno en cuanto estén tiernas (a mí me gusta que casi se deshagan), aunque podemos dejarlas un poquito más si queremos que se "tuesten" un poco.
7. En cuanto saquemos la carne del horno, ya podemos servir y disfrutar de una bonita comida o cena en familia.

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