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Phoskitos caseros

 

¿Quién no se ha comido alguna vez uno de estos pastelitos? Pasa como con los Pantera Rosa, nos traen recuerdos de la infancia... Pero las grasas y demás componentes que llevan me frenan a la hora de comprarlos, por lo que prefiero hacerlos caseros, por ello hace tiempo que yo también quise hacer mi propia versión de esta receta y la publiqué en un blog antiguo en mayo de 2013. Hoy la rescato y os la traigo para que os animéis a probarla, a ver qué os parece.

Lo primero que hay que hacer es una plancha de bizcocho, como cuando hacemos un brazo de gitano. La diferencia con los originales es que yo el relleno lo hice con crema de chocolate en lugar de crema de mantequilla, por lo que es a elección vuestra. Finalmente, lo recubriremos con un baño de chocolate y listo!

Ingredientes para el bizcocho:
- 4 huevos
- 150 gramos de harina
- 150 gramos de azúcar
- 1 cucharada de leche
- 1 cucharada de aceite de girasol

Ingredientes para el relleno de chocolate:
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gramos de azúcar glass
- 75 gramos de cacao en polvo

Ingredientes para el relleno clásico:
- 200 ml de nata para montar
- 100 gramos de leche condensada

Ingredientes para la cobertura:
- 100 gramos de mantequilla para la cobertura
- 200 gramos de chocolate de postres para fundir

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 180º C. Separamos las claras de las yemas. Reservamos las claras un momento.
2. Batimos las yemas junto con el azúcar. Tamizamos la harina y la añadimos a la mezcla. Añadimos la leche y el aceite para que la mezcla no sea tan espesa.
3. Montamos las claras a punto de nieve con unas varillas eléctricas. Para lograr un mejor resultado tanto el bol como las varillas deben estar totalmente libres de todo resto de grasa, lo mejor es pasarles un papel de cocina rociado con vinagre. Además de eso, a las claras podemos añadirle una pizca de sal (media cucharadita) o unas gotas de zumo de limón.
4. Con una espátula, vamos añadiendo porciones de las claras montadas a la masa y las vamos mezclando con movimientos envolventes, para evitar que se bajen.
5. Sobre la bandeja del horno, ponemos una lámina de papel de hornear y vertemos la masa, dándole forma rectangular, alisando la superficie para dejarla lo más uniforme posible. Metemos al horno y lo dejamos 20 minutos.
6. Terminado el tiempo, lo sacamos y ponemos otra lámina de papel de horno encima y, con cuidado, damos la vuelta al bizcocho y le quitamos la lámina de papel vieja. Con ayuda del papel nuevo (que ahora ha quedado abajo), vamos enrollando el bizcocho sobre sí mismo por el lado largo. Una vez enrollado, podemos envolverlo en un paño limpio o en papel film transparente para evitar que se abra. Lo dejaremos así hasta que enfríe por completo y pueda mantener la forma.
7. Mientras, continuaremos elaborando el relleno, para ello, mezclaremos la mantequilla, que debe estar a temperatura ambiente para que sea más fácil de manejar, junto con el azúcar glass tamizado previamente y el cacao en polvo, con ayuda de una espátula, hasta obtener una crema. Como decía antes, el cacao es opcional, pudiendo ser el relleno únicamente de crema de mantequilla, incluso podemos añadirle unas gotitas de extracto de vainilla clara, almendra, u otro saborizante que nos guste. Si optamos por el relleno clásico, tendremos que montar la nata con la leche condensada hasta que esté bien firme.
8. Una vez frío el bizcocho, lo desenrollamos con cuidado, y empezamos poniendo el relleno a lo largo, y vamos enrollando a medida que vamos poniendo relleno, así hasta acabar de enrollarlo. El mismo relleno nos servirá como "pegamento" para cerrar el bizcocho.


9. Ahora, si lo queremos así, podemos cubrirlo con chocolate, con azúcar glass, o lo que queramos, y tendríamos un brazo de gitano. Si queremos continuar con los phoskitos, cortamos el rollo en rodajas de unos 2 cm de grosor y las colocamos sobre una rejilla a la espera del baño de chocolate (poniendo debajo una bandeja para recoger el chocolate que caiga).
10. Para la cobertura, ponemos el baño María la mantequilla con el chocolate troceado y removemos hasta que se funda por completo. Finalmente, bañamos los pastelitos con ello y dejamos que solidifique y ya podemos degustarlos. Podemos conservarlos en el frigorífico unos 3 ó 4 días.



Huesos de Santo

 

Los Huesos de Santo son un tradicional dulce que se elabora desde hace siglos por estas fechas, cuando se acerca el Día de Todos los Santos el 1 de noviembre. Otros dulces, además de las divertidas creaciones de Halloween,  que se pueden degustar en estos días son los famosos buñuelos de viento, que normalmente se rellenan con crema pastelera, aunque también podemos ponerles otros rellenos como crema de chocolate, lemon curd, etc... también los panellets de la zona catalana, valenciana y balear o el llamado pan de muerto típico de México por el Día de Muertos (2 de noviembre).


La parte exterior se elabora a base de mazapán, por ello es típico de estas fechas, ya que coincide con la recolección de las almendras. Este dulce aparece ya citado en el siglo XVII en el libro de Francisco Martínez Montiño, "Arte de cocina" (1611), aunque el empleo del mazapán proviene incluso de época andalusí. Ainhoa de Pedro, de la Confitería San Antonio (Gijón, Asturias) va incluso más allá al afirmar en una entrevista que la tradición de estos huesos es milenaria, siendo iniciada por un monje benedictino que pretendía enterrar en el olvido las costumbres paganas de los celtas que iniciaban el año en ese día tan señalado.

(imagen encontrada en Pinterest)

Esta receta que os propongo es muy sencilla y no necesita demasiados ingredientes.

Ingredientes para el mazapán:
- 200 gramos de azúcar
- 100 ml de agua
- 200 gramos de almendra molida cruda

Ingredientes para el dulce de yema:
- 100 gramos de azúcar
- 50 gramos de agua
- 4 yemas de huevo
- Azúcar glass para rebozar al final (opcional)

Elaboración:
1. Empezamos haciendo el mazapán, para ello, vamos a hacer un almíbar a punto de hilo fino, es decir, a unos 105º C con un termómetro de caramelo (podéis ver mi post sobre puntos del caramelo para más información).
2. Añadimos este almíbar a la almendra molida y mezclamos bien hasta obtener una pasta que dejaremos enfriar tapada, mejor si es en frigorífico, durante una media hora aproximadamente.
3. Mientras se enfría la masa de mazapán, vamos a hacer el dulce de yema que irá como relleno de los huesos: con el agua y el azúcar haremos otro almíbar de la misma manera.
4. Por otro lado, en un bol, batimos las yemas con unas varillas manuales. Cuando el almíbar esté listo, lo iremos vertiendo muy poco a poco, en forma de hilo, sobre las yemas, mientras continuamos batiendo con las varillas. Esto es para que no se nos cuajen las yemas por el elevado calor del almíbar.
5. Después, vamos a llevar esta mezcla al baño María y, sin dejar de remover, lo dejaremos hasta que espese como una crema. Lo retiramos y rellenamos una manga pastelera con ello y reservamos.
6. Sacamos el mazapán del frigorífico y sobre una superficie limpia o una tabla lo estiramos con ayuda de un rodillo dándole forma rectangular o cuadrada. Con un cuchillo cortaremos pequeños rectángulos que podemos dejar así lisos, como hice yo, o podemos hacerle las típicas acanaladuras con ayuda de, por ejemplo, una brocheta, para que quede la superficie como estriada.
7. Cerramos cada rectángulo dándole forma de canutillo y lo rellenamos con la crema de yemas que tenemos en la manga pastelera.
8. Opcionalmente podemos rebozarlos o espolvorearlos con azúcar glass.

Nota:
- Otra opción para el relleno es hacerlo con chocolate, simplemente haciendo una ganache con chocolate y nata, dejando que enfríe para que adquiera consistencia, o más fácilmente rellenarlos con crema de cacao tipo Nutella.

Tarta Pantera Rosa


Cuando mi hermana cumplió los 18 años (allá por el año 2011) me pidió que le hiciera una tarta rosa con gominolas y se me ocurrió hacerla de los famosos Pastelitos Pantera Rosa. Por aquel entonces no había tantos ingredientes específicos de repostería en España que fueran fácilmente accesibles, y tampoco tanta información y blogs de recetas como hay hoy en día. Yo tampoco es que tuviera mucha idea e iba (y voy) aprendiendo sobre la marcha, a base de ensayo y error... Así que le hice un bizcocho sencillo, de yogur, y lo cubrí con una cobertura que parecía de pantera rosa, pero que en realidad no lo era, aunque en ese momento lo publiqué toda orgullosa de mí en mi antiguo blog... jejeje. Como os decía, no había tanta información y tiendas especializadas y en lugar de usar candy melts como he utilizado esta vez, usé gelatina de fresa para darle color a una cobertura formada por nata, queso crema y leche condensada. Ni por asomo se me ocurrió utilizar chocolate blanco, que es el ingrediente principal, no sé en qué estaría pensando...

Poco después publiqué otra receta de los pastelitos en la que no utilizaba molde, sino que los hacía como brazos de gitano en miniatura y ahí para la cobertura sí que utilicé chocolate blanco, pero en lugar de colorante específico para chocolate o candy melts rosas, volví a utilizar de nuevo gelatina de fresa, y algo de nata. La receta se acercaba un poco más pero no era exactamente lo que yo buscaba, aunque estaban ricos, eso sí. Pero ya nunca más volví a repetir la receta ni a experimentar de nuevo con ella, de hecho, han tenido que pasar casi ¡10 años! para volver a planteármelo... El motivo fue otro cumpleaños, aunque los ingredientes ya los tenía comprados antes de decidir que la tarta sería para dicha celebración, y he de decir que en esta ocasión sí que he quedado contenta con el resultado. Bueno, quizá la pega que le pongo es que el sabor a naranja de bizcocho era más débil que el original, pero eso se arregla añadiendo más esencia, lo mismo ocurre con el color rosa de la cobertura, que me salió un poco más "pálida", pero eran casi las 12 de la noche y ya no veía mucho que digamos...jejeje


Así que os traigo una tarta que, si no sabe exactamente igual que los pastelitos, sí que se acerca muchísimo, de hecho me dijeron que sabía igual o mejor... El molde que utilicé fue de 20 cm de diámetro. Eso sí, sobró bastante porque llena mucho, así que tuvimos para merendar ese día y desayunar después!

Ingredientes para el bizcocho:
- 3 huevos M
- Pizca de sal
- 300 gramos de azúcar blanco
- 200 ml de aceite de girasol
- 250 ml de leche
- 400 gramos de harina común
- 15 gramos de levadura química (1 sobre/1 cucharada)
- Ralladura de naranja
- Esencia/aroma de naranja y esencia de vainilla (al gusto)

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 175º C y preparando un molde de 20 cm de diámetro con un trozo de papel de hornear y reservamos.
2. Separamos las claras de las yemas. Las claras las montamos a punto de nieve con la pizca de sal.
3. Las yemas las batimos a mano con el azúcar y la ralladura de naranja. Les añadimos el aceite y la leche junto con las esencias/aromas y mezclamos bien.
4. Sobre el bol de las yemas, tamizamos la harina con la levadura y mezclamos todo bien con una espátula, deshaciendo cualquier grumo que pudiera salir.
5. Finalmente, agregamos las claras montadas, poco a poco y con movimientos envolventes.
6. Vertemos la mezcla sobre el molde y lo metemos en el horno unos 60 minutos. Acabado el tiempo lo dejamos reposar dentro del horno apagado una media hora y lo sacamos y dejamos enfriar completamente antes de desmoldar. Mientras, hacemos el relleno.

Ingredientes para el relleno:
- 150 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
- 200 ml de nata para montar (mínimo 35% M.G.)
- 50 gramos de azúcar glass
- Aroma de vainilla clara y aroma de naranja al gusto

Elaboración:
1. Montamos la nata junto con el azúcar glass con ayuda de unas varillas eléctricas, teniendo cuidado de no pasarnos para no convertirla en mantequilla.
2. Cuando esté montada, añadimos el queso crema y las esencias. Aquí yo cambié las varillas de la máquina por el accesorio de la pala, pero también podéis continuar con las varillas, o bien, mezclarlo a mano con una espátula de silicona. Mezclamos a velocidad media-baja hasta obtener una mezcla homogénea.
3. Refrigeramos mientras cortamos la tarta. Para ello, la desmoldamos y la cortamos por la mitad (es decir, tendrá dos capas). La parte de arriba (la que queda con "copete") la retiramos, pero no la tiramos, podemos reutilizarla para hacer cakepops, un pudding, o simplemente, comerla tal cual, estará buenísima para desayunar.
4. Sobre la base, vertemos las 3/4 partes del relleno, cubrimos con la otra mitad del bizcocho y utilizamos la cuarta parte restante del relleno para cubrir todo el exterior de la tarta y la refrigeramos mientras preparamos la cobertura final.

Ingredientes para la cobertura:
- 400 ml de nata para montar
- 600 gramos de chocolate blanco especial para postres
- 50 gramos de candy melts rosas (si no tenemos candy melts, podemos utilizar colorante alimentario rosa, no es necesario que sea específico para chocolate, porque lo pondremos en la nata, ya que la cobertura es en realidad una ganache).


Elaboración:
1. Vamos a realizar una ganache, por lo que, en un cazo u olla, pondremos la nata a calentar junto con el chocolate troceado y los candy melts (o el colorante) a fuego medio, es decir, lo suficiente para que la nata caliente derrita el chocolate, pero no se queme.
2. Una vez derretido y que el color sea homogéneo, lo retiramos y lo dejamos enfriar para que coja la consistencia suficiente como para poder untarlo sobre la tarta antes de que se endurezca del todo.
3. Cubriremos la tarta y con ayuda de una espátula o cualquier herramienta lisa, iremos alisando la superficie al gusto. No es necesario dejarla completamente lisa, podemos dejarla con imperfecciones o irregularidades, para darle un toque más casero o rústico, eso ya al gusto. Para decorarla, yo utilicé un par de pastelitos originales y le hice un "topper" con el propio envoltorio, pegándolo en una cartulina y poniéndole un palito de brocheta.


Bueno, la foto del corte la hicimos con un móvil, pero es para que veáis que la cobertura queda bastante gruesa y el bizcocho ¡contundente!

Muffins de Conguitos


La verdad es que nunca había hecho ningún postre con este tipo de grageas de chocolate (salvo para usarlas en decoración de alguna tarta), y el otro día se me ocurrió que podía hacer unos muffins de M & M's que tengo en casa, pero vi los Conguitos cuando fui a la compra y me decanté por ellos. Las proporciones me las fui inventando un poco sobre la marcha, teniendo en mente las que se usan para otras recetas, así que los fui apuntando y en total me salieron 16 unidades con estas cápsulas (del Ikea), si utilizamos otras más pequeñas, lógicamente, nos saldrán más. Como son bastante estrechas y más altas que las normales, en vez de utilizar un molde para magdalenas, utilicé unas flaneras individuales metálicas, igual que hice con los muffins de arándanos, aunque también podríamos utilizar de las que son de papel rígido, como las usé para estos muffins de chocolate y que también nos sirven para servir helado.


Ingredientes:
- 2 huevos L
- Pizca de sal
- 200 gramos de azúcar blanco
- 100 ml de aceite
- 1 cucharadita de vainilla líquida o extracto
- 250 gramos de harina común
- 150 ml de leche
- 2 cucharaditas de levadura química
- 200 gramos de grageas de chocolate tipo Conguitos

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 180º C y ponemos las cápsulas de papel en las flaneras.
2. Separamos las claras de las yemas. Montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal y reservamos.
3. Mezclamos las yemas con unas varillas manuales con el azúcar y el resto de ingredientes líquidos: aceite, vainilla y leche.
4. Encima de la mezcla anterior, tamizamos la harina con la levadura y mezclamos con espátula hasta que no quede ningún grumo.
5. Con cuidado, incorporamos las claras montadas, con movimientos envolventes.
6. Finalmente, agregamos los Conguitos, reservando un puñadito para poner por encima de los muffins.
7. Con ayuda de una cuchara para helados, vertemos la masa en las cápsulas hasta 3/4 de su capacidad y ponemos dos o tres conguitos por encima de cada una.
8. Horneamos unos 25 minutos, sacamos y dejamos enfriar. Se conservan a temperatura ambiente sin problema.


Cheesecake de vainilla al horno (thermomix)


Creo que no hay nada más rico que una buena tarta de queso... Personalmente las prefiero horneadas que las que se hacen en frío, sin horno, creo que debe ser por la textura. Esta en particular es muy esponjosa y cremosa, no tan jugosa como la de La Viña, pero quizá me quedo con esta en primer lugar.
La receta es de un libro de la plataforma cookidoo titulado, precisamente, "Cheesecakes", que contiene 12 recetas de las que ya he hecho tres: esta de vainilla, otra de frambuesas, y otra de mascarpone y arándanos. Ni que decir tiene que he quedado encantadísima con todas ellas y que espero repetir y hacer todas las de la colección...


El molde utilizado es uno desmontable de 24 cm de diámetro, siendo, pues, para unas 12 raciones.

Ingredientes para la base:
- 350 gramos de harina de repostería
- 120 gramos de azúcar
- 150 gramos de mantequilla en trozos
- 1 huevo

Ingredientes para el relleno:
- 110 gramos de azúcar glass
- 60 gramos de azúcar vainillado
- 5 claras de huevo
- 400 gramos de queso mascarpone
- 400 gramos de queso crema
- 1 cucharada de maicena
- Pizca de sal
- 5 yemas de huevo

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y forramos la base y las paredes del molde.
2. Ponemos en el vaso los ingredientes de la base y mezclamos 15 seg/vel 6, bajamos la mezcla de las paredes hacia el fondo con ayuda de la espátula y volvemos a mezclar 15 seg/vel 6.
3. Cubrimos el fondo y la base del molde con la mezcla uniformemente y reservamos en el frigorífico.
4. Ponemos un bol sobre la tapa del vaso y pesamos el azúcar y el azúcar vainillado y reservamos.
5. Ponemos la mariposa en las cuchillas y añadimos las claras. Batimos, sin poner el cubilete, 3 min/vel 3,5.
6. Programamos 2 min/vel 3 y vamos añadiendo la mezcla de azúcar por la abertura. Retiramos la mariposa y ponemos este merengue en un bol y reservamos.
7. Ahora ponemos en el vaso los dos tipos de queso, la maicena, la pizca de sal y las yemas y mezclamos 45 seg/vel 6. Bajamos los ingredientes hacia el fondo y mezclamos otros 15 seg/vel 5.
8. Añadimos las claras montadas y mezclamos con la espátula.
9. Vertemos en el molde y horneamos 75 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro se mueva ligeramente. Dejamos enfriar y reservamos en el frigorífico de un día para otro y ya podremos desmoldarlo y disfrutarlo.


Huevos nube


¿Os acordabais de ellos? Los huevos nube o cloud eggs se pusieron muy de moda hace unos años, sobre todo en redes sociales como Instagram o Pinterest. Su nombre deriva de su textura, ya que, al montar las claras a punto de nieve, en lugar de freír el huevo en una sartén, adquieren esa sensación de esponjosidad que nos recuerda a las nubes. Además, la manera de cocinarlos, al horno y sin ningún tipo de grasa, hace que sea una opción muy saludable de comer este producto.

Ingredientes:
- 1 huevo
- Gotas de zumo de limón
- Sal y pimienta al gusto

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 220º C y ponemos sobre la bandeja del horno un trozo de papel de hornear y un aro de emplatar. Lo del aro es opcional, si no lo tenemos no pasa nada, es sólo para hacer que la forma sea perfectamente redonda.
2. Con mucho cuidado, separamos la clara de la yema para que ésta no se rompa y la reservamos.
3. Añadimos las gotas del zumo de limón a las claras y, en un bol amplio, las montamos a punto de nieve con ayuda de unas varillas eléctricas.
4. Ponemos nuestro "casi" merengue dentro del aro, o lo colocamos lo mejor que podamos en la bandeja, con ayuda de una espátula, haciendo un pequeño hueco en el centro para después poder poner la yema.


5. Retiramos el aro con cuidado y cocemos la clara en el horno unos 4 - 5 minutos, hasta que veamos que empieza a coger color y dorarse.
6. Ponemos entonces la yema en el hueco que habíamos hecho y horneamos un par de minutos más.
7. Sacamos del horno y salpimentamos al gusto.

Notas:
- Podemos hornear varios huevos a la vez, ya que sólo utilizaríamos un aro para darle forma, aunque ya hemos visto que no es necesario.
- También podemos ponerle al final algún tipo de hierba aromática, como orégano, albahaca, cebollino... En este caso, yo le puse tomillo.


Cupcakes de cookies


Hace ya bastantes años que publiqué en mi antiguo blog unas magdalenas estilo "cookies", pero no les puse el "copete" para que fueran unos cupcakes propiamente dichos... Así que hoy rescato aquella receta (con algunos cambios) y la acompaño de una buttercream de merengue suizo hecho con azúcar moreno, en lugar de blanco, y con sabor a vainilla. Yo aún no los he probado (acabo de terminar ahora mismito de hacerlos) pero sólo con verlos ya estoy empezando a salivar... ¿Os apetece probarlos?

Ingredientes: (salen 12 unidades exactas)
- 200 gramos de harina común
- 150 gramos de azúcar
- 2 cucharaditas de levadura
- 1 yogur natural
- 1 huevo y 3 yemas (las claras las usaremos después)
- 50 ml de aceite de girasol
- 1 cucharadita de vainilla líquida o extracto de vainilla
- 100 gramos (aprox) de chips de chocolate

Para el buttercream de merengue suizo:
- 3 claras
- 100 gramos de azúcar moreno
- 125 gramos de mantequilla
- 1 cucharadita de vainilla líquida

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y ponemos 12 cápsulas de papel en el molde para magdalenas.
2. En un bol, mezclamos el huevo y las yemas con el azúcar y batimos con unas varillas manuales.
3. Agregamos el yogur y la vainilla e integramos bien.
4. Ponemos un colador grande o tamiz encima y tamizamos la harina con la levadura. Mezclamos con ayuda de una espátula.
5. Añadimos el aceite y mezclamos bien. Veréis que la masa es más bien espesa, esto es para que los chips de chocolate no se vayan al fondo durante la cocción, ya que si la masa fuese más líquida se hundirían.
6. Por último, agregamos los chips de chocolate y, con ayuda de una cuchara para helado o simplemente una cuchara grande, repartimos la mezcla en las cápsulas, que deben quedar rellenas hasta 3/4 partes de su capacidad.
7. Honeamos durante 25-30 minutos, dependiendo de vuestro horno. Sacamos y dejamos enfriar por completo.
8. Para hacer el merengue suizo, pondremos las claras junto con el azúcar moreno en un recipiente que llevaremos al baño María para que el azúcar se disuelva. Debemos tener cuidado de no pasarnos con la temperatura para que las claras no cuajen. Si tenemos un termómetro de cocina, la temperatura sería unos 55º C, si no, bastará con que toquemos la mezcla y no notemos los granillos del azúcar entre los dedos.
9. Pasamos la mezcla al bol donde lo batiremos con varillas eléctricas hasta que monte y pierda temperatura. Al principio puede que le cueste pero continuad a velocidad máxima y se montará el merengue.
10. Cuando esté montado, bajamos la velocidad a la mitad y agregamos la vainilla y la mantequilla troceada, mezclamos así unos segundos y volvemos a subir la velocidad al máximo.
11. Parecerá que la mezcla se corta (se quema como grumosa), pero es completamente normal, continuad batiendo y la mezcla se alisará al cabo de unos minutos.


12. Ya sólo nos queda rellenar una manga con una boquilla rizada (yo he utilizado la 1M de Wilton) y decorar al gusto. En esta ocasión he puesto cookies en miniatura (de venta en cualquier supermercado), pero podéis utilizar cookies enteras, cortadas por la mitad, o rotas en trocitos y espolvoreadas por encima...


Rosquillas de Alcalá


No sé si las habéis probado alguna vez pero el dulce de yema es... para chuparse los dedos y repetir! Andaba hace tiempo buscando la receta de estas rosquillas y de hecho, ya intenté hacer una versión parecida que publiqué en mi primer blog. La receta finalmente la encontré en la web de embajadoras.com y la verdad es que se acerca muchísimo a las originales, que por cierto, son más naranjas que las mías, pero eso es cuestión de echar más o menos yemas... Si las queréis más naranjas sólo hay que doblar las cantidades, bueno, y el agujero, que yo lo he hecho más pequeño... Ahora os dejo con la receta, y después os pongo una foto de las originales de Alcalá de Henares (aunque también se pueden ver en otras localidades de España, aunque con otros nombres).

Ingredientes:
- 2 planchas de hojaldre
- 4 yemas de huevo
- 80 ml. + 35 ml. de agua
- 240 gramos de azúcar
- 200 gramos de azúcar glass

Elaboración:
1. Antes de empezar, decir que en la web de Embajadoras no venían exactamente todas las proporciones y varié un poco la forma de hacerlo, así que os dejo la receta tal cual la hice yo...
2. Sin amasar las planchas de hojaldre ni nada, las abrimos según vienen en el paquete y cortamos los círculos con dos cortadores de distinto tamaño, como cuando hacemos donuts, y las ponemos sobre una bandeja de horno con papel vegetal de dos en dos (una encima de otra).
3. El horno lo tendremos precalentado a 220º C y las doraremos unos 15-20 minutos.
4. Las sacamos del horno y las ponemos sobre una rejilla, pero dejamos debajo la bandeja del horno y el papel porque después, cuando bañemos las rosquillas en la yema y en el glaseado las dejaremos escurrir y así, mancharemos menos.
5. Ahora haremos el dulce de yema (que por cierto, os puede servir para glasear otros postres, como donuts, palmeras... probadlo, porque os aseguro que está buenísimo). Para ello, hacemos un almíbar con los 80 ml. de agua y los 240 gramos de azúcar normal. Lo calentaremos sólo hasta que el granillo de azúcar se haya disuelto.
6. Lo retiramos del fuego y dejamos templar mientras batimos las yemas, entonces le vamos agregando el almíbar a las yemas poco a poco, en forma de hilo, mientras las batimos con las varillas manuales, para que no se cuajen. Entonces, volvemos a poner todo en el fuego otra vez pero a fuego medio, y seguimos removiendo hasta que espese.
7. Ahora viene lo divertido, cogemos las rosquillas y las sumergimos bocabajo en el dulce de yema hasta la mitad y las dejamos escurrir boca arriba sobre la rejilla. Una vez seca esta primera capa, podemos darle otra capa más hasta acabar con la mezcla.
8. Cuando esta capa de yema se haya secado (no tarda mucho), empezamos a hacer el glaseado para que se vean más apetecibles todavía.
9. Hacemos el glaseado con los 35 ml. de agua restantes y los 200 gramos de azúcar glass y lo mezclamos (en frío). Si no os gusta tan espeso, ir agregando gotas de agua hasta que tenga una consistencia más líquida, y entonces, con una brocha de repostería, "pintamos" las rosquillas por toda la superficie, y nuevamente, dejamos que se seque.
Como nota final, deciros que no es necesario conservarlas en el frigorífico, podéis tenerlas a temperatura ambiente en un recipiente hermético  (aunque no más de un par de días o tres), aunque sabiendo lo buenas que están, ¡no os van a durar mucho!

Rosquillas de una pastelería en Alcalá de Henares

Tarta de manzana tradicional


Esta es una receta la mar de sencilla y rápida y además está buenísima. Podéis hacer la versión en grande o hacer pequeñas tartas individuales (rectangulares o redondas).

Ingredientes:
- 1 paquete de hojaldre (fresco o congelado)
- Manzanas Fuji (a mí me bastó con dos)
- Crema pastelera
- 1 sobre de cobertura para tartas, o bien mermelada (ver más abajo)
- Un poquito de huevo batido para pintar los bordes

Ingredientes para la crema pastelera:
- 500 ml. de leche
- 2 yemas de huevo
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 rama de canela
- 100 gramos de azúcar blanco
- 50 gramos de maicena

Preparación:
1. Primero prepararemos la crema pastelera, para ello, ponemos la leche en un cazo, reservando un poco para mezclarla con la maicena. Añadimos también las yemas, la vainilla, el azúcar y la canela.
2. Cuando esté caliente, agregamos la mezcla de leche y maicena. Todo esto sin dejar de remover con unas varillas, para que no se pegue y se queme.
3. Cuando tenga la consistencia adecuada, lo apartamos del fuego y vertemos sobre un recipiente y reservamos.
4. Ahora, estiramos el hojaldre hasta dejarlo bien fino (unos 3 mm de grosor) y le damos forma redonda o cuadrada, como queramos, cortando los bordes con un cuchillo. También pondremos parte de los bordes encima, como haciendo un marco de foto y los pegamos a la base con un poco de agua o clara de huevo.


5. Le damos unos pinchazos con la punta del cuchillo al hojaldre base para que no suba mucho y vertemos encima la crema pastelera, distribuyéndola bien por toda la superficie menos por el "marco".
6. Ponemos el horno mientras a precalentar a 225º C.


7. Pelamos y cortamos las manzanas en gajos y los vamos colocando en recto o en espiral si la tarta la hacemos redonda.
8. Pintamos el hojaldre del marco con un poco de huevo batido y lo metemos en el horno unos 20-25 minutos.


9. Lo dejamos enfriar a temperatura ambiente y lo metemos en el frigorífico. Ahora prepararemos la cobertura, estos sobres son muy cómodos y fáciles de usar, se venden en Lidl (de la marca Belbake) y simplemente hay que mezclar su contenido con 2 cucharadas de azúcar y 250 ml de agua y llevarlo a ebullición. Si no tenemos esta cobertura, no nos gusta o no tenemos forma de conseguirla, podemos pincelar la superficie de la tarta con mermelada o confitura de albaricoque o melocotón, que además, le dará un sabor estupendo.


10. Entonces, lo dejamos enfriar un par de minutos y lo vertemos encima de la tarta, y lo dejamos a temperatura ambiente unos 15-20 minutos hasta que se solidifique.
11. Entonces, ya podemos guardar la tarta en la nevera (recordad que la crema pastelera se debe refrigerar SIEMPRE), ¡bon appétit!

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