Mostrando entradas con la etiqueta perejil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta perejil. Mostrar todas las entradas

Bacalao en salsa de gambas

 

Me encanta el bacalao, pero para no hacer siempre las mismas recetas, trato de probar sabores nuevos cada vez, y esta con gambas no la había hecho nunca... En realidad es muy sencilla, ya que tiene mucho en común con otros sofritos y salsas y está para chuparse los dedos!

Si queréis podéis ver estas otras recetas con bacalao que tengo el blog:


Ingredientes: (2 personas)
- 1 o 2 lomos de bacalao por persona
- 3 o 4 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 200 gramos de tomate triturado
- 200 gramos de gambas o langostinos crudos
- 50 ml vino blanco
- 500 ml caldo de pescado
- Perejil picado
- Sal al gusto y aceite de oliva

Elaboración:
1. En una olla, ponemos aceite hasta cubrir el fondo.
2. Añadimos los ajos pelados y laminados y los doramos.
3. Añadimos la cebolla troceada, sal y dejamos pochar a fuego medio.
4. Echamos un puñado de las gambas y reservamos el resto. Rehogamos un par de minutos.
5. Agregamos el pimentón y removemos para que no amargue.
6. Añadimos el tomate triturado y removemos bien.
7. Echamos el vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
8. Añadimos el caldo de pescado y dejamos cocer unos minutos.
9. Trituramos la salsa hasta que no queden grumos y la volvemos a echar en la olla.
10. Ponemos los lomos de bacalao y el perejil y los cocinamos durante unos 15-20 minutos. A mitad de tiempo les damos la vuelta y añadimos el resto de las gambas. Servimos en seguida.

Polpette della nonna, las albóndigas italianas

 


Este verano fui por tercera vez a Italia (la adoro), y nunca había probado en ningún sitio las polpette, unas tradicionales albóndigas cocinadas con una salsa de tomate casera que están de rechupete! Podéis encontrarlas como "della nonna" (de la abuela) o "al sugo" (en salsa).

Aunque son italianas, la palabra "polpetta" (en singular), en realidad proviene del francés "paupière" (párpado) que derivó en "paupiette", y de ahí a "polpette" (Larousse Gastronomique: The World's Greatest Culinary Encyclopedia, Completely Revised and Updated).

La primera referencia a estas bolitas de carne y pan podemos encontrarla en Apicio, en torno al año 30 d. C. (François-Régis Gaudry y otros, On va déguster l'Italie, pág. 27). Pero la palabra "polpetta" no aparece hasta el Libro de Arte Coquinaria, de Martino da Como, ya en el siglo XV:

«[...] La viande de veau, c’est-à-dire la poitrine antérieure, est bien bouillie, la longe rôtie et la cuisse en boulettes. [...] De la viande de cerf, le devant est bon en bouillon de lard, les longes peuvent être rôties, et la cuisse est bonne en croûte ou en polpette»

Libro de Arte Coquinaria, de
Martino da Como
1465-1470

Aunque estas primeras "polpette" aparecen más bien descritas como chuletas de ternera envueltas en tocino. No sería hasta 1648 cuando el gastrónomo boloñés Vincenzo Tanar las describiera como hechas con carne picada en su libro "La economía del ciudadano" (François-Régis Gaudry y otros, On va déguster l'Italie, pág. 27).

Actualmente existen variantes regionales, como la napolitana, que incluye piñones y pasas, o la siciliana, a las que se le añade menta.

Para hacer las mías me guié con las publicadas por la web de La cocina de Frabisa, que me encanta, pero yo utilicé sólo queso parmesano, en lugar de una mezcla de parmesano y pecorino. Tampoco le puse orégano a la salsa de tomate, y menos dientes de ajo pero es cuestión de gustos.

Aquí en el blog tenéis también otra receta de albóndigas en salsa de la abuela bastante diferente, pero riquísima tambien, ¡no os la perdáis!

Ingredientes (4 personas):
- 500 gramos de carne picada al gusto
- 50 ml leche
- 2 rebanadas de pan de molde sin corteza
- 2 dientes de ajo para las polpette y 2 para la salsa de tomate
- Un pequeño manojo de perejil fresco
- 100 gramos de queso parmesano rallado
- 1 huevo
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada molida
- Harina para rebozar
- Aceite de oliva
- 1 cebolla dulce
- 500 gramos de tomate triturado en conserva
- 1 cucharadita de azúcar 
- Algunas hojas de albahaca fresca

Elaboración:
1. En un bol, ponemos las rebanadas de pan de molde troceadas y vertemos la leche. Con un tenedor lo aplastamos hasta obtener una pasta.
2. Añadimos la carne, el huevo, el ajo finamente picado, el perejil también picado, el queso rallado, la nuez moscada y salpimentamos al gusto.
3. Formamos las bolitas y las pasamos por harina, sacudiendo el exceso.
4. En una olla con un poco de aceite, marcamos las albóndigas y las sacamos. Reservamos para después.
5. En la misma olla, doramos los otros dos dientes de ajo picados. A continuación, añadimos la cebolla picada, agregamos un poco de sal y dejamos pochar a fuego medio.
6. Añadimos el tomate triturado con la cucharadita de azúcar para eliminar la acidez y volvemos a poner las albóndigas en la olla para que se terminen de hacer en la salsa.
7. Servimos junto con unas hojas de albahaca fresca.

Bienmesabe o Cazón en adobo

 

El bienmesabe, que nada tiene que ver con el canario, que es un postre, o cazón en adobo, es un típico plato gaditano que se ha extendido como una de las raciones más populares, sobre todo del verano.

El cazón, también llamado caella, es un pequeño tiburón que habita en las aguas templadas de los océanos. La mejor época para degustarlo es entre mayo y septiembre, que es su temporada, así que no dejes de probarlo junto con las típicas "papas aliñás" de Cádiz.

Ingredientes:
- 500 gramos de cazón en tacos
- 2 cucharaditas de ajo molido
- 2 cucharaditas de pimentón (dulce o picante, al gusto)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de orégano seco (o perejil, al gusto)
- 1 cucharadita de comino molido
- 2 hojas de laurel
- Misma cantidad de vinagre que de agua
- Harina para rebozar (preferiblemente que sea especial para frituras)
- Aceite abundante para freír

Elaboración:
1. Prepararemos el adobo con un mínimo de 8 horas de antelación, para que el pescado coja todo su sabor. Para ello, pondremos en un recipiente el ajo, el pimentón, la sal, el orégano o perejil, el comino, el laurel, el vinagre y el agua y mezclaremos bien.
2. Ponemos dentro los trozos de cazón perfectamente limpios y dejamos macerar en el adobo unas 8 horas en el frigorífico.
3. Pasado el tiempo, escurrimos el pescado y lo colocamos sobre papel absorbente para quitar el exceso de líquido.
4. Ponemos el aceite a calentar en una sartén y pasamos los trozos de cazón por la harina, sacudiendo el exceso.
5. Freímos hasta que los trozos estén dorados y al sacarlos los ponemos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servir en seguida acompañado, por ejemplo, de una buena mayonesa casera o un alioli.

Tostas al horno con brie y nectarina

 


Esto es un caprichito medio de verano, y digo "medio" porque las nectarinas sólo las tenemos en verano, pero para hacer este aperitivo necesitamos el horno...
Aunque podríamos hacer un "apaño" comprando las tostas de pan ya hechas en el supermercado, y derritiendo el queso brie unos segundos en el microondas, o con un soplete, para darle un toque tostado...

Pero podemos hacer estas tostas en cualquier época del año, simplemente cambiando la fruta, por ejemplo, fresas o, ¿por qué no? pepitas de granada... Lo importante es crear un contraste de color y sabor junto con el queso, el cual, por supuesto, puede ser cualquier otro que nos guste, siempre que tenga una textura parecida y sirva para derretir...

Ingredientes:
- Una barra de baguette
- Queso brie
- Nectarinas (dos o tres, depende de las tostas)
- AOVE
- Miel
- Perejil seco (opcional)
- Nueces

Elaboración:
1. Ponemos el horno a calentar con calor arriba y abajo a 180º C.
2. Cortamos el pan en rebanadas de aproximadamente 1 cm de grosor. Las rociamos con aceite de oliva, para lo cual, podemos ayudarnos con un spray o, si no, con un pincel de cocina.
3. Ponemos las tostas en la bandeja del horno y las tostamos unos 5 minutos, que empiecen a dorarse.
4. Las sacamos del horno y les ponemos encima a cada una, una lonchita de queso brie, y las volvemos a meter al horno 5 minutos para que se derritan un poco.
5. Mientras tanto, lavamos y cortamos en gajos finos las nectarinas.
6. Sacamos las tostas con brie del horno y le ponemos en seguida el perejil y la nectarina por encima, unos 2 gajos por tosta.
7. Rociamos con un chorrito de miel y terminamos con unas nueces picadas finas. Servimos en seguida.



Patatas al ajillo tradicionales

 


Son una de las especialidades de mi madre, siempre las ha hecho en casa y en las cocinas en donde ha trabajado y siempre han triunfado.

Son un clásico en los bares de tapas y no me extraña, porque entran solas!

Lo ideal es que tengan un puntito de picante, pero si no os gustan picantes, tan sólo tenéis que obviar las guindillas.

Ingredientes (4 personas):
- 500 gramos de patatas
- Aceite para freír
- Sal
- 3 dientes de ajo
- 2 guindillas de Cayena
- 50 ml de vino blanco
- Perejil picado

Elaboración:
1. Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en dados. Salamos al gusto.
2. En una sartén con abundante aceite, echamos las patatas y las freímos hasta que estén hechas pero poco doradas.
3. Retiramos y dejamos escurrir.
4. En una sartén con un poco de aceite (una o dos cucharadas) añadimos los ajos picados finamente.
5. Cuando estén empezando a dorarse añadimos las guindillas y damos algunas vueltas.
6. Incorporamos las patatas fritas y el vino y dejamos que evapore el alcohol mientras seguimos removiendo.
7. Finalmente añadimos el perejil, removemos y servimos en seguida.

Volandeiras al moscatel

 


La primera vez que hice este entrante fue en una cena navideña con unos amigos, no la había probado antes tampoco en ningún sitio, así que busqué los tiempos para este tipo de marisco, y encontré que en muchas recetas le ponían una mezcla de aceite, ajo y perejil, y se me ocurrió que, a lo salado del plato, igual le iba bien un toque dulce, así que pensé en el vino moscatel.

Pero, ¿qué son las volandeiras? Pues son, como veis, un marisco de concha, muy parecido a las zamburiñas, pero con diferencias.
Las zamburiñas tienen una concha más oscura y lisa, mientras que las volandeiras son más claras y estriadas o rugosas.

La receta no puede ser más fácil, y si lo ponéis encima de un montón de sal gruesa, como en la foto, quedaréis de lo más "cool" jeje

Ingredientes:
- Aprox. 3 o 4 volandeiras por persona
- Aceite de oliva
- Un par de dientes de ajo
- Perejil
- Sal
- Un chorro de vino moscatel

Elaboración:
1. Lavamos un poco las volandeiras por si tuvieran algo de arena.
2. En una sartén, ponemos un chorrito de aceite de oliva y colocamos las volandeiras bocabajo, es decir, con la carne tocando la sartén y la concha hacia arriba.
3. En uno o dos minutos, que la carne se ha empezado a tostar, damos la vuelta a las conchas, dejando la carne a la vista. Añadimos sal al gusto.
4. Mientras esto se va haciendo, haremos el aliño, para ello picaremos muy fino los dientes de ajo y el perejil y lo mezclamos con un poco de aceite de oliva.
5. Cuando le hayamos dado la vuelta a las volandeiras, pondremos una cucharadita del aliño encima de cada una.
6. Terminamos con un chorreón de moscatel, que llegue a todas las conchas. Dejamos que evapore el alcohol y retiramos.
7. Servimos inmediatamente, por ejemplo, sobre un montón de sal gruesa.

Arroz caldoso con volandeiras (thermomix)

 

De vez en cuando me apetece un arroz rico, con su caldito, y me da igual si lleva pescado, marisco o verduras... Así que me pongo a buscar en los muchos libros de recetas que acumulo y esta vez me encontré en un libro de Thermomix con un arroz caldoso con zamburiñas, y justo tenía volandeiras, que es un marisco parecido, un poco más pequeño, pero igual de rico.

La diferencia entre las volandeiras y las zamburiñas es que las primeras tienen una textura más firme y un sabor delicado, mientras que las segundas son más tiernas, pero de sabor más intenso. Estas navidades hice unas volandeiras que llamé "Norte y Sur" ya que las hice a la plancha con Moscatel. Fue uno de los aperitivos que puse en una cena con unos amigos y fueron todo un éxito, si aún no las conocéis, no dejéis de probarlas.

Esta receta de arroz la encontré en un libro en papel de Thermomix titulado "Menos de 400 kcal", que también está en Cookidoo en una colección del mismo nombre junto con otras 98 recetas. Las cantidades son aproximadamente para cuatro a seis personas.

Ingredientes:
- 2 dientes de ajo
- Perejil fresco (un par de ramitas, o 1 cucharadita del seco)
- 100 gramos de cebolla
- 50 gramos de pimiento rojo
- 50 gramos de aceite de oliva
- 500 gramos (aprox) de volandeiras (o zamburiñas)
- 50 gramos de vino blanco
- 1 pizca de pimentón dulce
- Unas hebras de azafrán
- 50 gramos de salsa de tomate (o tomate frito)
- 1 litro de caldo de pescado
- 300 gramos de arroz redondo

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso el ajo, el perejil, la cebolla y el pimiento y troceamos 2 seg/vel 5.
2. Añadimos el aceite y sofreímos 5 min/Varoma/vel 1.
3. Ponemos las volandeiras (con la concha incluida) en el Varoma de manera que queden libres algunos orificios para que circule el vapor.
4. Colocamos el Varoma en su posición y programamos 10 min/Varoma/vel 1.
5. Retiramos el Varoma y reservamos. Añadimos el vino y programamos 1 min/Varoma/vel 1 sin poner el cubilete, para facilitar la evaporación del alcohol.
6. Añadimos el pimentón, las hebras de azafrán, la salsa de tomate y el caldo y calentamos 10 min/Varoma/vel 1.
7. Incorporamos el arroz y programamos 11 min/Varoma/giro inverso/vel cuchara.
8. Mientras, retiramos las volandeiras de sus conchas. Cuando acabe el programa, las añadimos al vaso y programamos 2 min/Varoma/giro inverso/vel cuchara.
9. Vertemos el arroz en una fuente y lo dejamos reposar unos minutos antes de servir.

Pollo Strogonoff


El pollo Strogonoff, o Stroganoff, es una de las recetas de origen ruso más conocidas. La historia más extendida sobre su creación data del siglo XIII, cuando el chef francés André Dupont, que trabajaba para el conde ruso Pavel Aleksandrevich Stróganov, la presentó a un concurso de cocina en la ciudad de San Petersburgo.

Retrato del Conde Strogonoff

Tras la caída del imperio ruso, esta receta fue popularizada en China y posteriormente en Estados Unidos, a donde llegó gracias a los inmigrantes chinos y rusos, ya después de la Segunda Guerra Mundial.

La receta original en realidad no lleva pollo, sino carne de ternera o res, pero la versión con pollo me ha encantado, sale muy jugosa, aunque se puede hacer con la carne que más nos guste, incluso con carne de caza.

En Brasil existe una versión, llamada "estrogonofe" que emplea salsa de tomate y crema ácida.


 Ingredientes: (2 personas)
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 300 gramos de pollo (preferible contramuslos)
- 200 gramos de champiñones frescos
- Una cucharadita de pimentón dulce
- 250 ml nata
- 3 cucharadas colmadas de tomate frito (o 1 cucharada de tomate concentrado)
- 1 chorro de salsa Worcestershire
- 50 gramos de mantequilla
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil fresco para decorar

Elaboración:
1. En una sartén, derretimos la mantequilla y doramos el ajo finamente picado.
2. Agregamos la cebolla bien picada y un poco de sal y dejamos que vaya pochando a fuego medio.
3. Mientras, limpiamos con un paño o servilleta de papel los champiñones y los cortamos en láminas. Reservamos.
4. Por otro lado, cortamos el pollo en trozos o tiras y los salpimentamos.
5. Añadimos el pollo a la sartén junto con el pimentón y cocinamos durante unos minutos, hasta que se dore por fuera.
6. Agregamos los champiñones y cocinamos hasta que pierdan volumen.
7. Añadimos entonces la nata, el tomate frito y la salsa Worcestershire.
8. Dejaremos hacerse unos 10-15 minutos y servimos acompañado de perejil fresco picado.

Tostas con cebolla caramelizada y jamón de pato

 

Hoy para la comida de Navidad he puesto poquitas cosas, ya que anoche en la cena de nochebuena nos llenamos bastante... Pero quería probar a tostar el pan como he visto hacer unas cuantas veces en programas de cocina...

La receta de la cebolla caramelizada la tenéis aquí en el blog (os pongo el enlace en la lista de ingredientes), pero es al moscatel, podéis obviarlo si queréis o sustituirlo por otro vino o licor, como más os guste. O bien, si no queréis complicaros o no tenéis mucho tiempo, podéis comprarla ya hecha y así os ahorráis un paso.

Ingredientes (para 12 tostas):
- 1 baguettina
- Aceite de oliva (mejor si es en spray)
- Sal de ajo (o sal, y ajo en polvo)
- Perejil
- Jamón de pato (o de cerdo si no lo encontramos)

Elaboración:
1. Ponemos el horno a precalentar a 200° C con calor arriba y abajo.
2. Cortamos la baguettina en rodajas y las ponemos sobre la bandeja del horno.
3. Rociamos con el aceite y espolvoreamos con la sal de ajo y el perejil.
4. Metemos las tostas de pan al horno hasta que estén doradas y sacamos.
5. Ponemos una cucharadita de cebolla caramelizada en casa tosta.
6. Ponemos una lonchita de jamón en cada tosta. Servimos.

Albóndigas al ajillo


Aunque me encanta la receta tradicional de las albóndigas con esa salsa "de las abuelas", suelo buscar recetas diferentes para probar cosas nuevas, y así fue como me topé con esta de la web de "Yo, yo misma y mis cosas", y la verdad es que no puedo estar más contenta porque está riquísima y seguro que repetiré a menudo!

Aunque en la receta original Mar indica 1 kg de carne, yo he usado menos (ya que somos pocos en casa), al igual que he reducido a la mitad los ingredientes de la salsa.

Ingredientes:
- 600 - 700 gramos carne picada al gusto
- Pan rallado (cantidad suficiente)
- 1 huevo
- Sal al gusto
- 1 diente de ajo picado fino
- Pimienta molida (blanca o negra, al gusto)
- Perejil fresco picado (1 cucharada)
- Harina para rebozar
- 6-8 dientes de ajo
- 100 ml vino blanco
- 1 hoja de laurel
- Sal y pimienta blanca
- 500 ml caldo de ave
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. En un recipiente, ponemos la carne picada junto con el huevo, el diente de ajo picado, el perejil picado, sal, pimienta y el pan rallado (aproximadamente 3 o 4 cucharadas).
2. Mezclamos y formamos las albóndigas, las pasamos por harina sacudiendo el exceso y marcamos en una olla con un poco de aceite. Sacamos y reservamos.
3. En el mismo aceite, doramos los dientes de ajo laminados. Cuando empiecen a coger color, volvemos a poner las albóndigas y añadimos el vino blanco.
4. Subimos el fuego para que evapore el alcohol y añadimos el laurel, salpimentamos al gusto y agregamos el caldo. Cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y cocinamos unos 15-20 minutos.
5. Servimos con un poco de perejil fresco picado.

Carpaccio de calabacín con vinagreta de frambuesa, tomate y ajo negro

 


Tengo que confesar que en un principio, desde hace años, me parecía raro comer el calabacín crudo, pero después de probar esta receta la verdad es que estoy muy a favor...

Cierto es que las laminas son muy finitas y que apenas tienen sabor, pero la potencia en el paladar llega gracias a la vinagreta.
No podía poner un tomate concassé de cualquier manera, así que pensé en ponerle una vinagreta un poco diferente que, además, le aportase un contraste de color, y ahí fue donde me vino a la cabeza el ajo negro, que me chifla.

También podríais hacer el contraste con algún elemento de color blanco, como unas gotas de mayonesa o unas lascas de parmesano, por ejemplo.

No doy cantidades porque es un poco "a ojo", lo que vayáis viendo que cabe en cada plato, tanto si es individual o para compartir.

Ingredientes:
- Calabacín pequeño (para que tenga menos semillas)
- Tomate maduro
- Dientes de ajo negro
- Perejil fresco para decorar

Para hacer la vinagreta usaremos estas proporciones:
- Tres partes de aceite de oliva
- Una parte de crema balsámica de frambuesa (o el vinagre que más nos guste)
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Si tenemos una mandolina será mucho más cómodo, si no, usaremos un cuchillo bien afilado. Cortamos rodajas muy finas, casi transparentes, del calabacín y lo disponemos en el plato de presentación.
2. Cortamos el tomate en concassé (cubitos muy pequeños) y picamos los dientes de ajo. Ponemos todo en un bol y añadimos sal al gusto.
3. A este bol le ponemos las tres partes de aceite por una de crema balsámica de frambuesa (o el vinagre que elijamos) y mezclamos todo muy bien.
4. Repartimos esta vinagreta por encima del calabacín y terminamos decorando con las hojas de perejil.

Gnocchi de calabaza con portobello y queso trufado

 


La verdad es que nunca había hecho gnocchi caseros, aunque siempre he querido hacer los clásicos, los de patata, pero ya que estamos en temporada de calabaza, ¿qué mejor que aprovechar y hacerlos así? Además, también es tiempo de setas, aunque actualmente podemos encontrar ambos ingredientes todo el año, pero en otoño es cuando mejor están por ser su época...

La historia parece remontarse hasta el siglo VIII, cuando un joven médico, llamado Pantaleón, se convirtió al cristianismo y viajó por Italia haciendo curaciones, por lo que después fue canonizado como San Pantaleón.
Un día 29 de julio pidió pan a unos campesinos y éstos le invitaron a comer, por lo que Pantaleón profetizó un buen año de cosecha.

Es por ello que se recuerda este día comiendo unos sencillos gnocchi, en honor a esa comida humilde que, por aquel entonces, no eran de patata, sino algo parecido hecho con harina, agua y huevo.
La patata no llegaría a Italia hasta el siglo XVI, tras el descubrimiento del Nuevo Mundo y la importación de nuevos productos. Actualmente, podemos encontrar gnocchi en sus versiones más variopintas por toda la geografía italiana.

Ingredientes (4 personas):
- 1 calabaza pequeña o media grande del tipo cacahuete
- 250 gramos de champiñones portobello
- 1 huevo
- Harina (aprox. la mitad que de calabaza después de asar)
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva
- Ajo y perejil deshidratados
- Un chorrito de vino de cocinar
- 200 ml de nata líquida
- Queso de oveja con trufa (o al gusto)

Elaboración:
1. En primer lugar vamos a asar la calabaza, para ello, la abrimos por la mitad y la ponemos en la bandeja del horno, con un chorrito de aceite y un poco de sal.
2. La horneamos a 180° C durante unos 45-60 minutos, dependiendo de cada horno.
3. La sacamos y la dejamos enfriar un poco, para no quemarnos las manos...
4. Estando ya templada, extraemos toda la pulpa con ayuda de una cuchara, saldrá con mucha facilidad, y la ponemos en un bol.
5. Agregamos el huevo, sal y pimienta al gusto, y añadimos harina poco a poco, aproximadamente la mitad del peso de la calabaza que nos haya salido después de asarla. En mi caso salieron unos 400 gramos de calabaza, y usé unos 250 gramos de harina, lo fui echando poco a poco, ya que unas harinas absorben más líquido que otras... Pero tampoco hay que pasarse, para que después no queden duros, por lo que habrá que dejar la masa blandita, que apenas se pegue a las manos .
6. Una vez hecha la masa la dividimos en unas 4 o 6 porciones, y hacemos unos rulos con ellas sobre la mesa, y los cortamos en porciones de unos 2 cm aproximadamente. Si tenemos una pala para hacer gnocchi estupendo, si no, podemos usar la esterilla de hacer sushi, o si no, le damos forma de bolitas con las manos y ya está.
7. Ponemos a cocer abundante agua con un poco de sal y cuando comience a hervir, echamos los gnocchi. Estarán listos cuando floten en el agua. Los retiramos y reservamos.
8. Aparte, en una sartén, ponemos un poco de aceite y añadimos los portobello limpios y cortados en láminas o en trozos. Añadimos un poco de sal, ajo y perejil deshidratados y dejamos que se rehoguen hasta que se queden a la mitad de volumen.
9. Añadimos el vino y dejamos que evapore el alcohol. Agregamos entonces la nata y el queso en trozos, y salpimentamos al gusto.
10. Cuando el queso se haya fundido, añadimos los gnocchi, damos un par de vueltas y servimos.



Patatas a la francesa de mi madre

 


Había comido patatas de varias maneras, pero así nunca, y ¿por qué a la francesa? pues porque se rehogan con mantequilla... jeje. La fuente de la receta es mi madre, que siempre hace todo "a ojo" y siempre le sale bien, así que yo he "interpretado" las cantidades para poder transmitíroslas a vosotros, por lo que pido disculpas por si acaso... jejeje Confío en que sabréis tener el ojo de una madre para ajustar a vuestro gusto, como por ejemplo, las especias, que ella le puso perejil y tomillo, pero podéis cambiarlo por otras hierbas que os gusten más, como una mezcla de hierbas provenzales, estragón, romero...

La cantidad de patatas también es un poco a ojo, como son de guarnición, tampoco es cuestión de utilizar mucha cantidad. Creo que entre 100 y 150 gramos por persona está bien, pero si os gustan mucho, se puede variar esa cantidad hasta los 200 gramos.

Estas patatas las sirvió mi madre en la comida de navidad de este año (se aprecia en el mantel) junto con unos lomos de salmón a la plancha. Además, se pueden acompañar de una salsa mayonesa u otra que nos guste.

Ingredientes:
- Aprox. 150 gramos de patatas por persona
- Agua para hervir
- Sal para el agua (una cucharadita por litro)
- Un chorrito de aceite de oliva
- 2 cucharadas colmadas de mantequilla
- Perejil y tomillo picados
- Sal gruesa

Elaboración:
1. Empezamos poniendo en una olla abundante agua, la sal fina y las patatas lavadas y enteras (con piel).
2. Dejamos cocer hasta que al pincharlas con un palillo o tenedor y levantarlo, se deslicen y caigan (tampoco demasiado para que no se deshagan).
3. Dejamos enfriar un poco y las partimos en trozos grandes, conservando la piel.
4. En una sartén grande, ponemos la mantequilla y el aceite y cuando la mantequilla se haya derretido, agregamos las patatas. Las iremos rehogando, removiendo de vez en cuando, durante unos minutos.
5. Al cabo de unos diez minutos aproximadamente, añadimos las hierbas picadas finas (pueden ser deshidratadas de bote) y la sal gruesa.
6. Servimos inmediatamente como guarnición de carne o pescado.

Fetuccini Alfredo

 

No sé porqué no había probado antes a hacer esta salsa, que se hizo famosa gracias a su autor, Alfredo di Lelio, que la creó en 1914 y la dio a conocer en su restaurante Alfredo alla Scrofa, en Roma. Sin embargo, en 1938 vendió el restaurante a Mario Mozzetti, que mantuvo el nombre y la receta.

Años más tarde, algunos empresarios propusieron a Alfredo abrir un nuevo restaurante. El local abrió en la Plaza Augusto Imperatore. Más tarde su hijo, abrió otro restaurante en el Rockerfeller Center de Nueva York, llamado Alfredo's.

La receta no puede ser más sencilla, un poco calórica, pero muy cremosa y rica, hecha a base de nata, mantequilla y queso, que puede ser parmesano o grana padano, y aromatizado con ajo. En un periquete la tenemos lista!

Ingredientes (4 personas):
- 300 gramos de fetuccini (o nidos al huevo)
- 85 gramos de mantequilla
- 2 dientes de ajo
- 200 ml de nata líquida
- Pimienta blanca molida
- 150 gramos de queso rallado a elección
- Perejil picado para servir

Elaboración:
1. En una olla, ponemos abundante agua a hervir con una cucharada de sal. Cuando rompa a hervir, añadimos la pasta y la cocemos el tiempo que nos indique el paquete, que suele ser entre 8 y 10 minutos.
2. En otra olla, o sartén honda, ponemos la mantequilla en dados y la fundimos a fuego medio.
3. Una vez fundida, añadimos el ajo picado muy finamente y lo doramos.
4. Vertemos la nata, la pimienta y el queso, bajamos el fuego y removemos hasta que el queso se funda.
5. Escurrimos la pasta y la vertemos sobre la salsa y removemos.
6. Servimos espolvoreando perejil picado por encima.

Nota:
Podemos servir esta pasta junto con algo de proteína, como un filete de pollo a la plancha o de salmón.

Navajas a la plancha con ajo y perejil

 

Las navajas son un marisco muy reconocible gracias a sus valvas alargadas. Suele estar disponible los 365 días del año, por lo que es estupendo para servir como entrante en una comida o cena, incluida la Navidad, para salir un poco del típico cóctel de gambas (que también está muy rico) o los langostinos con mayonesa (que también están muy bien, ojo).

Pero es que, además, aportan una gran cantidad de nutrientes, como fósforo, yodo, calcio, magnesio, potasio, omega-3 y vitaminas B9 y B12.

Salvo por las dos horas que tienen que estar en remojo para que suelten la arenilla, es un plato bastante rápido de hacer.

Ingredientes:
- 500 gramos de navajas
- Agua y sal para lavarlas
- 5 dientes de ajo
- 1 cucharada de perejil fresco picado
- 100 ml de aceite de oliva y un poco más para la sartén
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Primero tendremos las navajas sumergidas en agua con sal al menos dos horas, cambiando el agua al menos un par de veces, para que suelten la arena.
2. Mientras las navajas están en remojo, podemos ir preparando el aliño, para ello, ponemos en un mortero o una picadora el perejil, los dientes de ajo pelados (sin el germen interior, para que no "repitan"), el aceite y la sal al gusto y licuamos o machacamos en el mortero, pero sin que llegue a quedar como un puré, es decir, que quede picadito. Reservamos.
3. Aclaramos las navajas y las secamos ligeramente con un paño limpio o con papel de cocina absorbente.
4. Ponemos un chorrito de aceite en una sartén antiadherente y cuando esté caliente (sin echar humo) echamos las navajas.
5. Pasado un minuto o dos, las removemos para darles la vuelta y añadimos el aliño. Dejamos un minuto más y retiramos del fuego, y ya estarían listas para comer.

Notas:
- Podemos acompañarlas de limón, ya que queda muy bien con el aliño de ajo y perejil.
- Si os parece mucho aliño, podéis hacer la mitad, o hacer la medida entera y congelar la mitad en una cubitera para utilizarlo en otra ocasión, como por ejemplo, en un plato de pescado o carne a la plancha.

Brochetas de pollo en freidora de aire

 


Otra receta más que se suma a las que estoy probando con la freidora de aire o Air Fryer. En realidad, me bajé la aplicación donde vienen unas 100 recetas, pero aún no he hecho ninguna de ahí...jeje Lo que hago es que, como estoy en distintos grupos de facebook donde la gente comparte sus recetas, tomo nota de los tiempos y temperaturas que utilizan y los voy adaptando a la mía, ya que, por lo visto, no todas cocinan de igual modo...

Así que, como tenía pechugas en el congelador y ganas de hacer algo diferente en la freidora, pues una brochetitas eran una gran idea. Ahora bien, me arrepiento un poco de no haberles puesto un poquito de pimiento y cebolla para alternar con la carne, aunque es cierto que estaba probando, así que para la próxima tocará pinchos morunos en condiciones!

Respecto al adobo, yo utilicé una mezcla ya preparada de especias para pinchos morunos, pero se puede hacer con lo que tengáis por la cocina, es un poco al gusto, estas picaban un poquito, porque el preparado lleva jengibre, pero si no os gusta que piquen, ponedle otras especias más suaves que os gusten y listo!

Ingredientes (para 6 brochetas):
- 2 pechugas de pollo enteras, sin filetear (o sea, la pechuga de un solo pollo)
- Dos cucharadas de aceite de oliva
- Mezcla de especias al gusto: pimienta molida, pimentón, curry, ajo en polvo, cebolla en polvo, perejil, cilantro, canela, tomillo, estragón, ras el-hanout, cúrcuma...
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Empezaremos cortando las pechugas en dos mitades a lo largo, y después, cada mitad, en trozos más o menos grandes.
2. Los palitos de brocheta pueden ser de madera o metálicos, en este caso los usé de madera porque eran más largos que la cesta y tuve que cortarlos con unas tijeras para que cupieran, para que lo tengáis en cuenta.
3. Ponemos los trozos de pechuga en un bol y le añadimos el aceite y las especias, y removemos muy bien para que se impregnen todos los trozos.
4. Dejamos marinar un mínimo de media hora.
5. Pasado el tiempo, montamos las brochetas, poniendo unos 4 o 5 trozos de pollo en cada palito, o los que nos quepan. Como decía, podemos alternar los trozos de carne con trozos de pimiento, cebolla, tomatitos cherry... eso ya como queramos.
6. Colocamos las brochetas sobre la rejilla que nos viene en el cestillo. De fondo yo siempre pongo ese molde que veis en la foto, que es de silicona y que compré por internet, es una maravilla porque así no se me mancha todo y es muy fácil de limpiar.
7. Ponemos las que nos quepan pero que queden holgaditas, en mi caso, las hice de 3 en 3. Programamos manualmente la temperatura a 200º C durante 20 minutos.
8. A mitad del programa, pausamos y les damos la vuelta y las dejamos terminar. Podemos acompañar de una ensalada, por ejemplo.

Picatostes o croutons en Air Fryer

 

En realidad esta receta podría hacerse en el horno y en sartén, simplemente ajustándonos a lo que nos pida cada cosa, pero si quieres sacarle más partido a tu freidora de aire, esta puede ser una receta habitual, ya que normalmente sobran los extremos del pan de molde y no sabemos que hacer con ellos (aunque se me ocurre que podríamos utilizarlos como base para unos panini o unas mini pizzas exprés) y además no se tarda nada de tiempo...

Ingredientes:
- Pan de molde (sea la cantidad que sea)
- Sal al gusto
- Ajo en polvo
- Perejil seco
- Aceite de oliva en spray

Elaboración:
1. Cortamos en tiras y luego en cuadraditos el pan de molde, con ayuda de unas tijeras.


2. Ponemos nuestros cuadraditos de pan en un recipiente hondo y le agregamos la sal, el ajo y el perejil.
3. Rociamos con el spray de aceite de oliva y removemos bien con una cuchara para que llegue todo a todas partes.


4. Lo ponemos en un recipiente apto para la freidora. Este por ejemplo, es de silicona, los compré en la app de wish por muy poco y la verdad es que estoy encantadísima, porque evito que se manche la cesta de la freidora y además se pueden meter al lavavajillas (aunque yo no lo he probado, prefiero lavarlos a mano, por si acaso). También podéis usar de los que venden desechables (de aluminio o de papel/cartón).


5. Lo ponemos en la cesta y programamos 180º C 5 minutos. A mitad del programa podemos pausar, abrir y menear un poco el pan para que se dore por todas partes.
6. Finalmente, esperamos a que se enfríen y los guardamos en un recipiente hermético y ya podemos usar en ensaladas, cremas o purés...

Pollo a la cazadora (thermomix)

 


En casa nos encanta el pollo en todas sus versiones y este pollo a la cazadora o pollo a la cacciatora no podía ser menos, un plato de origen italiano, o toscano más concretamente, cuyo nombre proviene precisamente de los cazadores que lo cocinaban de forma sencilla, con las hierbas que encontraban, estofándolo en una salsa de tomate.

Hoy día nos podemos encontrar con diferentes recetas a lo largo y ancho de Italia, pero básicamente son dos: una con tomate y otra "blanca", es decir, sin él.
Esta versión es la que podemos encontrar en el libro de cocina italiana de thermomix, y lo cierto es que es una receta muy jugosa, si te gustan las hierbas aromáticas y una contundente salsa de tomate, no lo dudes, esta es tu receta!



Ingredientes:
- 150 gramos de cebolla en cuartos
- 100 gramos de zanahoria en trozos
- 100 gramos de apio en trozos
- 40 gramos de aceite de oliva
- 800 gramos de muslitos de pollo (con piel, para que no se deshagan)
- 50 gramos de vino tinto
- 1 lata de 400 gramos de tomate troceado/triturado
- Perejil fresco al gusto (5-6 ramitas)
- 2 cucharaditas de sal
- 1 cucharadita de romero seco (o una ramita de romero fresco)
- Una pizca de pimienta negra recién molida

Elaboración:
1. Picamos el perejil en el vaso 3 seg/vel 8. Retiramos y reservamos. Este paso podríamos saltarlo si utilizamos perejil seco de bote.
2. Ponemos en el vaso la cebolla, la zanahoria, el apio y el aceite. Troceamos 4 seg/vel 5.
3. En este paso, yo coloco la mariposa, para asegurarme de que el pollo no se desmenuza. Añadimos entonces los muslitos y sofreímos 10 min/120º/giro inverso/vel. cuchara.
4. Añadimos el vino y el romero desmenuzado y programamos 5 min/Varoma/giro inverso/vel. cuchara sin poner el cubilete para que se evapore el alcohol del vino.
5. Incorporamos el tomate, la sal, la pimienta, y el perejil reservado y programamos 20 min/100º/giro inverso/vel. cuchara y servimos recién hecho.

Notas:
- Podemos servir este guiso de pollo, por ejemplo, con unas patatas al eneldo (hechas en freidora de aire) o unas patatas al ajillo (también de thermomix).

Revuelto de sepia

 

Publiqué hace mucho esta receta en mi perfil de la plataforma Cookpad (concretamente en diciembre de 2016... anda que no ha llovido!), y como no la tenía aún aquí en el blog, hoy os la traigo esperando que os guste mucho mucho... Lo único que he modifico es lo del caldo, que en aquella plataforma ponía que si no era con caldo, se podía usar vino blanco, pero a día de hoy me ha parecido demasiada cantidad, así que si no tenemos caldo hecho (casero o comprado), lo mejor es sustituirlo por la misma cantidad de agua y una pastilla de caldo que disolveremos en el agua hirviendo.

Ingredientes:
- 800 gramos de sepia o de sepietas
- 1 tomate grande
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 2 huevos cocidos (opcional)
- 200 ml (1 vaso) de caldo de pescado (o agua y una pastilla de caldo)
- 1 cucharada de salsa de soja
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto

Elaboración:
1. Limpiamos bien las sepias y las cortamos en trocitos. Reservamos.
2. Pelamos y picamos el ajo bien finito. Por otro lado, picamos finamente la cebolla, y lavamos bien el tomate y lo rallamos (o lo picamos si queremos encontrarnos algún trocito).
3. En una sartén, ponemos un chorro generoso de aceite de oliva y doramos el ajo, removiendo bien para que suelte su aroma, pero sin dejar que se queme.
4. A continuación añadimos la cebolla y salamos para que vaya sudando. Tapamos y dejamos unos minutos, removiendo de vez en cuando.
5. Cuando la cebolla comience a transparentar, añadimos el tomate y removemos bien y dejamos sofreír unos minutos.
6. Ahora añadiremos los trozos de sepia, salpimentamos al gusto y rehogamos.
7. Añadimos la salsa de soja y el caldo de pescado y lo dejamos cocer a fuego suave hasta que ya casi no esté caldoso y la sepia esté tierna (aproximadamente unos 25 minutos, por lo que si es necesario añadiríamos más caldo o agua para que no se quede seco).
8. Retiramos del fuego y añadimos los huevos cocidos picados si es que hemos decidido ponerlos, y servimos inmediatamente.

Tajín de pescado al horno

 

Ayer subí el vídeo de esta receta a mi canal de Youtube, el cual he cambiado de nombre hace poco, al igual que el blog: antes era "El Taller de la Repostería" y ahora, con la incorporación de mis recetas saladas, lo he titulado "mi archivo de cocina" en honor a mi reciente aprobado de la oposición a Archivos del Estado...


Esta receta surge gracias a una amiga que abrazó la fe musulmana hace años, a la que pregunté en recetas podía utilizar el famoso ras el-hanout (del cual tenéis una receta aquí en el blog), y me dijo que lo normal era utilizarlo en recetas con carne (pollo, cordero...) pero era raro verlo en platos de pescado, pero que podía aventurarme a hacerlo para ver qué tal salía el experimento... Pero en lugar de utilizar dicha mezcla de especias, probé a mezclar hierbas aromáticas entre otros ingredientes y la verdad es que el resultado fue tan bueno que ni siquiera lo probé: se lo comieron todo antes de dejarme ni siquiera un bocado! Así que tendré que hacerlo otra vez para probarlo jajaja

De momento os dejo aquí la receta por escrito, pero también me ayudáis si veis el vídeo, dejáis un "me gusta" y os suscribís. También se aceptan sugerencias y recomendaciones!

Ingredientes:
- Pescado al gusto (en este caso bacalao fresco)
- 3 dientes de ajo picados
- 1 cucharada de perejil picado
- 1 cucharada de cilantro picado
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de pimienta molida
- 1 cucharadita de pimentón dulce o paprika
- 1 cucharadita de cominos
- Aceite de oliva (cantidad necesaria)
- Unas gotas de vinagre o zumo de limón
- 3 patatas
- 3 zanahorias
- 2 tomates
- Medio pimiento rojo
- Medio pimiento verde
- Sal al gusto
- 1 limón en rodajas

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 200° C. En un bol mezclamos el ajo picado, el perejil y el cilantro, junto con la cucharadita de sal, la de pimienta, el pimentón, los cominos, un buen chorreón de aceite de oliva y el vinagre.
2. Removemos bien y metemos los trozos de pescado, procurando que se impregnen bien de la mezcla.
3. Lo metemos en el frigorífico y lo dejamos marinar durante una hora.
4. Pasado el tiempo, en una olla grande de barro o en una fuente apta para el horno, ponemos una cama de patatas, encima las zanahorias en rodajas y el tomate y los pimientos troceados. Añadimos sal al gusto.
5. Colocamos encima el pescado y la marinada. Agregamos un poco de agua (medio vaso) y colocamos las rodajas de limón.
6. Tapamos con papel de aluminio y nos lo llevamos al horno durante 40-45 minutos y a disfrutar!

Imprimir