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Buñuelos de viento (video-receta)

 

Con la llegada del otoño y la festividad de Todos los Santos, las pastelerías se llenan de los dulces típicos. Uno de ellos son los famosos buñuelos de viento, elaboración tan antigua que su origen se pierde en el tiempo.

Existe una mención a unos dulces llamados "globos" en el libro De Agri Cultura de Catón el Viejo (siglo II a.C.). Los judíos sefardíes elaboraban, ya en el siglo X, los que llamaban "bimuelos", con ocasión del Janucá existiendo también una versión árabe que se hacía en la zona de al-Ándalus. 
El nombre de "buñuelo" como tal podemos verlo ya en una receta del cocinero de la Corte y escritor del libro "Arte de Cocina" que ya hemos mencionado en otras ocasiones, Francisco Martínez Montiño, a principios del siglo XVII. Con el tiempo, se hicieron muy famosos en Madrid, dedicándoles incluso un artículo Ramón Gómez de la Serna: "Buñuelos y Churros" en La Esfera el 1 de noviembre de 1924 (año XI, nº 565, puede consultarse esta publicación digitalizada en la web de prensa histórica del Ministerio de Cultura).


Al final del post podréis ver la receta en video de mi canal de Youtube, a donde os animo a que os suscribáis (gracias por adelantado!)

Ingredientes para la crema pastelera:
- 50 gramos de azúcar blanco
- 25 gramos de maicena o fécula de maíz
- 1 huevo
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (o el interior de una vaina de vainilla)
- 250 ml de leche

Ingredientes para los buñuelos:
- 50 ml de agua
- 40 gramos de mantequilla
- 60 gramos de harina común
- 2 huevos
- Aceite para freír
- Azúcar para rebozar al final

Elaboración de la crema pastelera:
1. En un cazo, mezclamos todos los ingredientes con ayuda de unas varillas manuales hasta que todos estén bien integrados.
2. Ponemos el cazo al fuego a potencia media-alta, sin dejar de remover para que no se queme la leche. Continuaremos así hasta que espese.
3. Retiramos del fuego y vertemos la crema en una manga pastelera y reservar. Mientras se enfría (a temperatura ambiente) vamos preparando los buñuelos.

Elaboración de los buñuelos:
1. En un cazo, ponemos el agua junto con la mantequilla y lo calentamos para que se disuelva y se integren ambos ingredientes.
2. Cuando rompa a hervir, echamos la harina de golpe y removemos con energía con una cuchara de madera o una espátula. Esto es lo que se conoce como "escaldar" la harina (para saber más podéis ver mi post sobre los tipos de masas en repostería). Continuamos removiendo hasta que la masa sea compacta y forme una especie de bola que no se pegue a las paredes del cazo.
3. Lo retiramos del fuego y añadimos uno de los huevos. Lo mezclamos con la masa con la cuchara. Al principio parecerá que no se integran y que queda todo como con grumos, pero continuad removiendo ya que al final consiguen mezclarse.
4. Añadimos ahora el otro huevo y removemos de la misma forma.
5. En una sartén que sea honda o una cazuela pequeña, echamos bastante aceite para freír (de oliva o de girasol) ya que los buñuelos tienen que flotar para que no se quemen.
6. Con ayuda de dos cucharillas, vertemos porciones de masa en el aceite cuando esté caliente (aunque no demasiado, es decir, no tiene que echar humo). Dejaremos los buñuelos que se vayan dorando e hinchando. Si es necesario, les ayudamos a dar la vuelta con una espumadera, aunque normalmente se dan la vuelta solos.
7. Los sacamos y los dejamos escurrir el exceso de aceite sobre un plato con un papel de cocina absorbente.
8. Una vez fríos, podemos rellenarlos con la crema pastelera y después rebozarlos en el azúcar.

Notas:
- Además de la crema pastelera tradicional, se pueden rellenar con crema pastelera de chocolate, crema de cacao tipo Nutella, crema de limón o lemon curd, dulce de leche...
- En vez de rebozarlos en azúcar, se puede espolvorear azúcar glass por encima, o bañarlos en chocolate, etc.



Buñuelos de calabaza y chocolate


El otoño, entre otras cosas, es temporada de calabazas y buñuelos, ¿y si los juntamos y hacemos unos ricos buñuelos de calabaza? Y para que sean más apetecibles, le añadimos pepitas de chocolate... el resultado es genial, aunque no es la primera vez que combino estos ingredientes, como podéis ver en este bizcocho o en estas sencillas tartaletas. Y es que cuando dos cosas combinan tan bien, las posibilidades aumentan...

Ingredientes:
- 500 gramos de calabaza ya limpia y pelada
- 250 gramos de harina común
- 3 huevos L
- 100 gramos azúcar blanco (o al gusto)
- 1/2 sobre de levadura química (aprox. 7,5 - 8 gramos)
- 200 gramos virutas o pepitas de chocolate
- Azúcar para rebozar
- Aceite para freír

Elaboración:
1. Primero "asamos" la calabaza en el microondas. Para ello, la cortamos en cubitos y la ponemos en un bol con un dedo de agua y la pondremos hasta que quede blandita (el tiempo dependerá de cada microondas, su potencia, etc, podéis ir probando de 5 en 5 minutos...). Si no tenemos microondas, la podemos cocer en una olla, aunque tardaremos un poquito más.
2. Una vez cocida o "asada", le escurrimos el agua y la trituramos con una batidora hasta obtener un puré fino. Lo reservamos y mientras se va enfriando, preparamos el resto de la masa.
3. En un bol, batimos los huevos con el azúcar y agregamos la harina. No importa que queden grumos porque le podemos pasar la batidora después.
4. Añadimos el puré de calabaza poco a poco (no sea que se nos cuajen los huevos con el calor... Aunque podemos hacer el puré por la mañana y preparar la masa de buñuelos por la tarde), y si es necesario, batimos para eliminar grumos.
5. Añadimos la levadura y las virutas de chocolate y mezclamos con una espátula.
6. Mientras, ponemos a calentar aceite en una sartén honda. Cuando esté caliente, pero sin que llegue a echar humo, vamos echando cucharadas de masa en el aceite. Les iremos dando vuelta mientras se doran, pero hay que estar atentos porque tardan muy poco en dorarse y si no, podrían quemarse...
7. Según las sacamos, las ponemos en una fuente con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite. Cuando tengamos hechos todos los buñuelos, los rebozamos en el azúcar (o en azúcar y canela, o azúcar y cacao o chocolate derretido...) y a disfrutar!

Torrijas al chocolate vainillado


Está claro que la torrija tiene que saber a torrija, es decir, a pan mojado en leche, pero a los que somos muuuy golosos y amantes del chocolate, una torrija como esta no podemos rechazarla... El proceso es como el de las clásicas, sólo varían ligeramente los ingredientes:

- Una barra de pan de torrijas (o del día anterior, habiéndola dejado metida en una bolsa de plástico).
- 600 ml de leche.
- 4 cucharadas de cacao en polvo.
- 1 vaina de vainilla (o 1 cucharada de aroma de vainilla).
- 2 huevos.
- Azúcar y cacao para rebozar o chocolate de cobertura para bañarlas.

Elaboración:
1. Cortamos la barra de pan en rebanadas.
2. Mientras, calentamos la leche en una olla, junto con el cacao en polvo y la vaina de vainilla (que habremos rajado longitudinalmente sacándole así las semillas, que echaremos en la leche también) o bien el aroma de vainilla.
3. Calentaremos bien, procurando que la leche no llegue a hervir, unos 10 minutos, para que se infusione bien. Si tenemos un termómetro, la leche no debería sobrepasar los 90º.
4. Retiramos del fuego y dejamos que temple unos 15 minutos, ya que si echamos la leche caliente sobre el pan, la absorberán enseguida y se romperán.
5. Disponemos las rebanadas de pan sobre una fuente honda. Cuando la leche haya templado, la vertemos sobre el pan, repartiéndola bien.
6. Por otro lado, batimos los huevos y calentamos abundante aceite en una sartén.
7. Rebozamos en el huevo cada una de las rebanadas y las freimos por ambos lados, hasta que estén doraditas. Al sacarlas, las ponemos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
8. Finalmente, sólo queda rebozarlas en una mezcla de azúcar y cacao, o bien derretir chocolate de cobertura, bañarlas en él y esperar a que endurezca y a disfrutar!

Rosquillas de anís



La semana pasada publiqué en mi canal de YouTube la video-receta de las rosquillas de anís, las auténticas, las de toda la vida, y que además, con el truco final que os muestro (le doy las gracias a mi vecina por ello) no se os pondrán duras aunque pasen dos o tres semanas, aunque, sinceramente, jamás llegan a durar tres o cuatro días... jejeje.
Bueno, primero os pondré aquí la receta por escrito, y después os pondré el video para que podáis echarle un ojo. Las medidas las he puesto por gramos y ml como es costumbre pero en realidad es algo aproximado, ya que esta receta me la dio mi tía y a ella se la habían pasado sus vecinas del pueblo tal como la tenían, de forma tradicional, con medidas de cucharas, copitas, etc... Otro dato a destacar es el tema de la harina. En las rosquillas, la medida de la harina no es definitiva, sino la que admita, unas veces será más y otras será menos, todo dependerá del tamaño de los huevos, de la cantidad de aceite, de anís, del tipo de harina... así que por eso hablaremos en medidas de "aproximadamente"...

Ingredientes:
- 4 huevos.
- 175 ml de aceite de oliva (aprox.)
- 225 gr de azúcar blanco (aprox.)
- 1 sobre de levadura en polvo (o 2 cucharadas de bicarbonato)
- Ralladura y zumo de un limón
- Aprox. 200 ml de anís
- 2 cucharadas aprox. de anís en grano
- Aprox. 1 kilo de harina

Elaboración:
1. Primero pondremos a tostar ligeramente los granos de anís en una sartén, sin aceite ni nada, los apartamos y los machacamos, aunque no del todo, para encontrarnos algún que otro grano de anís en las rosquillas. Reservaremos esto para más tarde.
2. Por otro lado, mezclaremos el resto de ingredientes excepto la harina. Podemos hacerlo en el orden del video o en cualquier otro, siempre que lo mezclemos todo bien.
3. Después, iremos tamizando la harina sobre la masa a medida que vamos mezclando. Lo haremos poco a poco, para ir viendo la cantidad que necesitamos.
4. Cuando tengamos una masa que prácticamente no se pegue a los dedos, dejaremos de echar harina. Y digo "prácticamente" porque el siguiente paso es espolvorear harina sobre la encimera para formar los rulos con los que haremos las rosquillas y donde la masa, evidentemente, seguirá absorbiendo harina.
5. Cuando tengamos nuestras rosquillas hechas (por cierto, recomiendo no hacerlas muy gorditas, ya que con la levadura crecerán, y a parte de eso, si son muy anchas, se quedarán crudas por el centro aunque por fuera estén bien doraditas), ponemos a calentar aceite de girasol en una sartén o cazo. El aceite debe estar bien caliente pero sin que llegue a echar humo, entonces iremos friendo nuestras rosquillas, dorándolas por ambos lados de manera uniforme. Las iremos sacando y poniéndolas sobre papel de cocina para que absorban el exceso de aceite.
6. Una vez fritas, viene el truco final, el que hará que no se endurezcan: cogemos agua y anís más o menos a partes iguales, y lo calentamos pero sin que llegue a hervir, entonces, cogiendo las rosquillas de una en una, las vamos sumergiendo en este líquido, las metemos y las sacamos rápidamente, ya que si las dejamos más tiempo se romperán o se desharán... Después, las disponemos para rebozarlas por azúcar y ya podemos disfrutarlas (en cuanto se enfríen, claro, jeje).

Notas:
- La forma de guardarlas la podéis hacer de varias maneras: en una lata, en una campana de cristal... yo las pongo en una cestita de mimbre con un paño de algodón en el fondo y otro paño para taparlas. Lo que no os recomiendo es que las guardéis en un tupper de plástico, porque puede suceder que se queden como el pan de un día para otro: chicloso...

Espero que os guste esta receta tan tradicional y ahora sí, os dejo con el video:


Torrijas de fresa


Este año tocaba hacer, además de la receta clásica de torrijas, una receta nueva. Ya probé el año pasado a hacerlas al chocolate vainillado y la verdad es que salieron riquísimas, así que este año he probado a hacerlas de fresa...¡con batido! Más sencillo imposible... Otra opción es hacerlas con batido de plátano por ejemplo, pero ¿quién sabe? Quizá el año que viene...

Ingredientes:
- 1 barra de pan para torrijas.
- 1 litro de batido de fresa.
- 2 huevos.
- Aceite para freír.

Opcional:
- Azúcar y canela para rebozar o Chocolate de cobertura para cubrirlas.

Elaboración:
1. Cortamos el pan en rebanadas mientras calentamos el batido en una olla. No mucho, sólo hasta que esté tibio, no queremos que hierva.
2. Entonces metemos dentro las rebanadas hasta que se empapen bien de batido y las sacamos con cuidado de que no se rompan.
3. A continuación, batimos los huevos y pasamos por ellos las torrijas mientras ponemos el aceite a calentar en una sartén.
4. Freímos las torrijas hasta que estén doradas (no tardan mucho, sólo unos pocos minutos) y las dejamos escurrir sobre una bandeja o plato con papel de cocina.
5. Yo las dejé así, pero si queréis podéis rebozarlas con azúcar y canela, o sólo con azúcar, o bien fundir chocolate y cubrirlas, también puede ser cacao en polvo, caramelo líquido... o lo que se os ocurra!

Cómo hacer donuts caseros (video)


Una video-receta donde muestro una forma sencilla de hacer donuts caseros que además saben como los que se venden!! La receta está inspirada en la de Sonia de L'Exquisit. ¡Espero que os animéis!


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