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Mousse de foie

 


Hace poco estuvimos en un restaurante con motivo de un cumpleaños y al que habíamos ido más veces pero esta era la primera vez que nos ponían como aperitivo de cortesía una mousse de foie, que además llevaba reducción de Pedro Ximénez por encima y unas regañás para acompañar.

La verdad es que nos encantó porque estaba súper suave y cremoso, así que en seguida pensé que tenía que intentar replicarlo en casa, así que, no sé si mi receta se parecerá a la suya, pero lo cierto es que salió, si no igual, muy muy parecida (yo diría que a un 95%...), así que espero que os guste tanto como a nosotros.

Por cierto, esta receta puede degustarse así tal cual, con unos picos de pan, unas tostas, o servir de relleno para unas tartaletas, unos conos de hojaldre, unos mini croissants... Lo que se os ocurra que pueda quedar bien en forma de canapés, por ejemplo, para navidad, un cumpleaños...

Ingredientes:
- 200 gramos de foie mi cuit
- 200 ml nata para montar
- 50 ml de licor o vino a elección (brandy, Oporto, Pedro Ximénez, Albariño...)
- Sal al gusto
- Pimienta blanca molida
- Para decorar: escamas de sal, cebollino picado, reducción de Pedro Ximénez, crema balsámica de frutos rojos... Al gusto

Elaboración:
1. En un cazo, ponemos la nata con el foie, salpimentamos al gusto y dejamos que se deshaga a fuego suave, removiendo a menudo.
2. Una vez disuelto el foie, añadimos el licor o vino elegido, subimos un poco el fuego y, sin dejar de remover, dejamos que se evapore el alcohol.
3. Retiramos a un bol y dejamos que enfríe a temperatura ambiente. Una vez frío, lo llevamos a la nevera mínimo 2 horas (o toda la noche).
4. Pasado el tiempo, montamos con unas varillas eléctricas y metemos la mousse en una manga pastelera y lo utilizamos como más nos guste.
5. Decoramos al gusto.

Croquetas de pato a la naranja

 

¿Qué decir de las croquetas? Me encantan!! Y aunque no tenga muchas recetas publicadas en el blog, sí que tengo varias fotos hechas de cuando he ido haciendo, y aparte, tengo muchas pendientes por hacer... Sobre todo desde que me compré el libro de de Chema Soler "Croquetas Gourmet"...


Esta receta se me ocurrió porque hice un pato a la naranja estilo chino y de repente se me encendió la bombilla: "¿¿y unas croquetas de esto??" Y así fue...

Ingredientes:
- 500 gramos de magret de pato
- Aceite de oliva (cantidad suficiente)
- Sal y pimienta
- 200 ml zumo de naranja
- 1 cucharada de salsa de soja
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharada de maicena
- 50 ml de brandy, coñac, cointreau o vino dulce
- 50 gramos de mantequilla
- 70 gramos de harina
- 500 ml de leche
- Harina, huevo y pan rallado para rebozar
- Aceite para freír

Elaboración:
1. Horneamos el magret de pato, haciéndole unos cortes en diagonal en la parte de la grasa y poniendo un chorro de aceite de oliva, sal y pimienta al gusto, a 180º C unos 20-25 minutos aproximadamente.
2. Retiramos y dejamos enfriar un poco, y lo desmenuzamos.
3. En una sartén honda, ponemos el zumo de naranja, reservando un poco para mezclar con la maicena, la salsa de soja, el azúcar y el licor que hayamos escogido. Lo dejamos hervir hasta que se evapore el alcohol.
4. Agregamos el resto del zumo con la maicena disuelta y removemos hasta que la salsa espese. Añadimos entonces la carne del pato desmenuzada y retiramos.
5. En la misma sartén, ponemos la mantequilla a fundir y añadimos la harina. Dejamos cocinar para que pierda el sabor a crudo y agregamos la leche, removiendo hasta integrar todo. Salpimentamos al gusto.
6. Añadimos también la carne del pato aderezada con naranja y removemos con unas varillas, constantemente, hasta que la masa espese y se despegue de las paredes de la sartén. Será el momento de ponerla en una fuente hasta que se enfríe. Le colocaremos, además, un papel film tocando la superficie para que no se forme costra.


7. Cuando la masa haya enfriado, formaremos las croquetas. En esta ocasión les di forma de bola, pero podemos darle la clásica forma alargada también.
8. Cuando las tengamos formadas, las pasamos primero por harina, después por huevo batido y finalmente por pan rallado.
9. En este punto, las podemos congelar, poniéndolas extendidas en una bandeja con una base de silicona o una lámina de papel de hornear y cuando estén congeladas, las podemos meter en una bolsa o un tupper.
10. A la hora de freírlas, calentaremos abundante aceite en una sartén honda y las freiremos cuando esté bastante caliente, pero sin echar humo, hasta que estén doradas por todas partes. Las dejamos escurrir en un papel absorbente de cocina y las servimos.

Nota:
Podemos reservar un poco de la salsa de naranja para acompañar las croquetas una vez fritas y así poder mojarlas en la salsa ¡estarán de vicio!

Mojito cheesecake


Este fin de semana se celebraba la festividad de Santiago Apóstol, pero en lugar de hacer la típica Tarta de Santiago (muy rica, por cierto), decidí reelaborar una tarta que hacía mucho tiempo que no preparaba para la paella familiar que hicimos (concretamente desde el verano de 2013...), y que era una tarta de queso estilo mojito, ideal para el verano porque no se necesita horno y que, además, suele gustar a todo el mundo (¿¿a quién no le gustan las tartas de queso??), y, aunque por el nombre lo parezca, no lleva alcohol...

La receta que hice ya unos cuantos años la publiqué en mi antiguo blog, así que quise rescatarla pero modificándola un poco en cuestión de ingredientes y proporciones. Aquella la hice en un molde de quiche que era bastante grande y en esta ocasión lo he hecho en uno desmontable de 22 cm. La base de galleta la he dejado tal cual estaba porque me parecía correcta, pero el relleno sí que lo he cambiado. La verdad es que no recuerdo exactamente el sabor de aquella tarta pero esta nueva versión me ha gustado bastante, por lo que seguramente la repita en más de una ocasión (para no olvidarme de ella... jejeje).

Ingredientes:
- Un paquete de galletas tipo María (aprox. 200 gramos)
- 150 gramos de mantequilla sin sal
- 5 hojas de gelatina
- 450 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 400 ml de nata líquida
- 150 gramos de leche condensada
- El zumo y la ralladura de una lima
- Unas gotas de aroma de ron (de venta en tiendas de repostería especializadas)

Elaboración:
1. Empezamos preparando la base de galleta: para ello, en un procesador de cuchillas, trituramos las galletas hasta reducirlas a polvo. Por otro lado, fundimos la mantequilla en el microondas hasta que esté líquida y lo mezclamos con el polvo de galleta.
2. Cubrimos con esta mezcla la base de un molde desmontable de 22 cm de diámetro, procurando que quede la superficie lo más nivelada posible. Yo lo que hago es ayudarme con el "culo" de un vaso.
3. Metemos el molde al frigorífico mientras preparamos el relleno.
4. Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.
5. En un cazo, vertemos la nata líquida junto con la leche condensada y removemos bien hasta mezclar. Llevamos el cazo al fuego y calentamos pero sin que llegue a hervir, es decir, lo justo para que la gelatina se disuelva. Por tanto, retiramos del fuego una vez caliente, escurrimos muy bien las hojas de gelatina y las agregamos a la nata. Removemos hasta que se disuelvan por completo y reservamos.
6. En un bol, ponemos el queso crema con el zumo de lima, la ralladura y las gotas de aroma de ron y mezclamos con una espátula o con unas varillas manuales, lo que nos resulte más cómodo.
7. Vertemos sobre el queso la mezcla de la nata que teníamos reservada y lo integramos todo muy bien, procurando que no quede ningún grumo. Para esto, recomiendo mejor las varillas manuales.
8. Sacamos el molde de la nevera y, con cuidado, vertemos la mezcla sobre la galleta. Podemos darle unos golpecitos contra la encimera para quitar las burbujas que pudieran salir, pero yo decidí dejárselas porque así "simulan" las propias burbujas de un mojito real.
9. Volvemos a meter en el frigorífico durante al menos 6 - 8 horas. Yo hice la tarta el día anterior, por lo que si podéis hacerla con un día de antelación mucho mejor.
10. Finalmente, podéis decorarla con hojitas de menta o hierbabuena, rodajas de lima, etc...


Cupcakes de chocolate intenso


Como muchas personas que nos iniciamos hace ya unos cuantos años en el mundo reposteril, uno de mis primeros intentos fue el de los cupcakes de chocolate. Claro, por aquel entonces (estamos hablando de 2011, 2012...) no tenía las herramientas que tengo ahora ni los conocimientos, que no es que me considere una experta ni mucho menos, ya que siempre se aprende algo nuevo, pero sí que he ido perfeccionando mis propias recetas, aprendiendo de multitud de blogs, páginas y cocineros... por lo que algunas recetas las he ido reeditando a medida que las repetía de mejor manera (sobre todo por las fotos, que al principio hacía con una cámara normalita y ahora, aunque no sean dignas de instagram, algo mejor sí que están...jeje).

La primera vez que hice unas magdalenas de chocolate con la intención de decorarlas con el "moño" para convertirlas en cupcakes, fue un absoluto desastre... No me preguntéis cómo, pero las magdalenas salieron literalmente como una piedra del horno, no había forma de morderlas... Otros intentos salieron más "comestibles" pero con el bizcocho muy seco, con poco o nada de sabor a chocolate o no crecían absolutamente nada... Con el tiempo he ido aprendiendo a solventar todos estos problemas e incluso me he atrevido a hacer alguna "réplica", como estos muffins de chocolate estilo Starbucks que no es porque sean míos, pero salieron de escándalo!

Los trucos que he ido aprendiendo, sobre todo para darle sabor a chocolate intenso y que no salgan resecos son los siguientes: la leche, por la lactosa, digamos que le "roba" sabor al chocolate, por eso mejor utilizar otro líquido, como café o agua. Por otro lado, el cacao en polvo reseca mucho la masa, por eso es necesario agregar más líquido, por lo que será preferible utilizar aceite de girasol en lugar de cremar mantequilla como solemos hacer con los cupcakes. Estos trucos ya los he utilizado en la tarta de chocolate sin gluten y la verdad es que se nota la diferencia...

En cuanto al frosting (la crema con la que hacemos el "moño" de la magdalena) he utilizado uno de crema de queso, pero podéis hacer una buttercream básica de chocolate si os gusta más, según prefiráis. Yo me equivoqué al derretir el chocolate ya que usé chocolate con leche en lugar de chocolate negro, por eso el color es más claro... ¡menudo despiste! 
Si por la temperatura ambiente, por el tipo de queso o por cualquier otra razón, la crema os queda demasiado blanda, podéis agregar más azúcar glass tamizado hasta conseguir la consistencia adecuada. Para decorarlas he utilizado la boquilla 1M de wilton que es la que más me gusta.
Y para finalizar, tenía unos copos comestibles de color dorado de la marca PME y decidí ponérselos como decoración por encima a algunos de ellos, pero esto es opcional, aunque también podéis ponerles virutas de chocolate, cacao en polvo o azúcar glass tamizado por encima, nonpareils...


Ingredientes para las magdalenas: (20 unidades)
- 200 gramos de harina
- 50 gramos de cacao puro en polvo
- 150 gramos de azúcar moreno
- 200 gramos de chocolate para fundir
- 2 huevos M
- 60 ml de aceite de girasol
- 150 ml de café recién hecho tibio
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- 1 cucharadita de brandy o coñac
- 2 cucharaditas de levadura química
- Pizca de sal

Ingredientes para el frosting:
- 200 gramos de chocolate para fundir
- 250 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
- 200 gramos de azúcar glass
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- 150 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 cucharadas de cacao puro en polvo

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y colocamos las cápsulas de papel en el molde para magdalenas.
2. En un bol, batimos los huevos junto con el azúcar moreno y la pizca de sal hasta que espume.
3. Por otro lado, tamizamos la harina junto con el cacao y la levadura y reservamos.
4. Añadimos poco a poco el café a los huevos, junto con la vainilla y el brandy.
5. Mientras, derretimos el chocolate en el microondas con el aceite en tandas de 30 segundos. Si no tenemos microondas podemos hacerlo también al baño María.
6. Añadimos a la mezcla la harina tamizada e integramos bien con ayuda de una espátula, deshaciendo los grumos que puedan ir surgiendo.
7. Finalmente, y con cuidado, añadimos el chocolate derretido, en forma de hilo, a la mezcla.
8. Con ayuda de una cuchara para helados, rellenamos las cápsulas de papel hasta 3/4 partes de su capacidad y horneamos 20 - 25 minutos.
9. Dejamos enfriar sobre una rejilla antes de decorar con el frosting.
10. Para hacer el frosting, batimos la mantequilla con el azúcar glass y el cacao en polvo tamizados. Primero a baja velocidad (para evitar espolvorear toda la cocina) y después a velocidad alta.
11. Añadimos el queso crema y la vainilla y batimos a velocidad media.
12. Finalmente, añadimos el chocolate fundido y entibiado y mezclamos hasta que quede homogéneo.
13. Ponemos la crema en una manga pastelera con una boquilla rizada (o la que más nos guste) y refrigeramos un rato en la nevera para que coja cuerpo.
14. Con las magdalenas ya frías, y la crema consistente, decoramos nuestros cupcakes haciendo el "moño" en forma de espiral ascendente (o en forma de rosa si nos gusta más). Debemos mantener estos cupcakes refrigerados en algún recipiente hermético hasta el momento de consumirlos.

Calamares a la americana (thermomix)


Tienen el punto justo de picante y la salsa está tremenda! Aunque es cierto que me salió más oscura de la cuenta porque le eché un poco más de tinta de la que indicaba la receta... pero os dejo la receta tal cual viene en la colección "Pescados y Mariscos" de Cookidoo, junto a otras 11 estupendas recetas. Se puede servir como tapa (con su buen pan para mojar...), o como entrante, acompañado, por ejemplo, de un arroz.


Ingredientes:
- 3 dientes de ajo
- 300 gramos de cebolla
- 50 gramos de aceite de oliva
- 100 gramos de vino blanco
- 100 gramos de salsa de tomate
- 1 cucharada de tomate concentrado
- 50 gramos de brandy
- 1 kg anillas de calamar fresco
- 1 guindilla de Cayena (opcional)
- La punta de un cuchillo de tinta de calamar/sepia
- 1 cucharadita de sal

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso el ajo, la cebolla y el aceite. Troceamos 4 seg/vel 4 y sofreímos 8 min/120º/vel. cuchara.
2. Añadimos el vino y programamos 2 min/Varoma/vel. cuchara.
3. Agregamos la salsa de tomate y el concentrado y rehogamos 5 min/120º/vel. cuchara.
4. Incorporamos el brandy y programamos 1 min/Varoma/vel. cuchara.
5. Añadimos los calamares, la guindilla, la tinta y la sal y programamos 20 min/100º/giro inverso/vel. cuchara.
6. Finalmente, colocamos el cestillo sobre la tapa (en vez del cubilete) y programamos 10 min/Varoma/giro inverso/vel. cuchara y servimos.

French Apple Cake


La verdad es que no soy yo mucho de comer manzanas al natural, reconozco que me da un poco de pereza pelarlas y si luego encima me salen ácidas... no puedo! Pero sin embargo, utilizarlas como postre me encanta: asadas, en mermelada, al caramelo, en empanadillas dulces, en tarta con su relleno y todo... ¡me encantan!
Esta que os traigo es una receta sacada del libro Around my French Table: more than 300 recipes from my home to yours de Dorie Greenspan, que podéis adquirir en Amazon:



De esta receta yo he cambiado el ron por brandy, porque al ir a hacerla me di cuenta de que no me quedaba ron, pero el resultado con brandy me ha gustado bastante, así que podéis hacerlo como gustéis.
La salsa que veis en la foto es una salsa de toffee que hice para acompañar, pero vamos, que sola está de rechupete!

Ingredientes:
- 120 gramos de harina común
- 1 cucharadita de levadura química
- Pizca de sal
- 3 manzanas pequeñas (o 2 grandes)
- 115 gramos de mantequilla fundida y enfriada
- 2 huevos L (o 3 M)
- De 100 a 150 gramos azúcar (al gusto)
- 2 cucharaditas de ron (o brandy)
- 2 cucharaditas de vainilla líquida
- Azúcar glass para espolvorear

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos un molde de 18-20 cm de diámetro.
2. En un bol, mezclamos la harina, la levadura y la sal y reservamos.
3. Aparte, pelamos y cortamos las manzanas en trozos o láminas gruesas.
4. En otro bol, batimos los huevos hasta que espumen (casi que monten), añadimos el azúcar en forma de lluvia mientras mezclamos.
5. Agregamos el licor y la vainilla.
6. Añadimos la mitad de la harina, después la mantequilla líquida y finalmente, el resto de la harina.
7. Para terminar, agregamos las manzanas y mezclamos con espátula.
8. Vertemos en el molde y horneamos, con calor arriba y abajo, en la parte media del horno, entre 50-60 minutos (comprobaremos con un palillo).
9. Cuando termine, lo dejamos reposar 5 minutos antes de desmoldar. Terminamos espolvoreando azúcar glass por la superficie.

Clafouti de cerezas (manual y thermomix)


El clafouti o clafoutis es una tarta típica francesa, concretamente de la región de Lemousin (o Lemosín), cuya capital es Limoges, célebre también por formar parte del Camino de Santiago en la llamada Vía Lemovicensis o Camino de Vézelay.


[Sandalia González-Palacios Romero, Breve historia de los 
alimentos y la cocina, ExLibric, 2017]

Esta receta fue muy extendida por Francia durante el siglo XIX, siendo tradicional hacerla con cerezas enteras, es decir, sin deshuesar, pero por comodidad a la hora de consumirla, la haremos con cerezas deshuesadas. El relleno (ya que "clafouti" viene del occitano "clafir", "rellenar") dicen que es un poco como la masa de las crêpes, aunque a mí me recuerda más, en crudo, a unas natillas líquidas, y ya horneado, a una especie de quesada esponjosa... Sea como fuere, el relleno consiste en una mezcla de huevos, mantequilla, harina, leche y azúcar. Además, la versión de thermomix (en el libro Repostería II) añade un poco de kirsch o licor de cerezas (el que empleamos para la famosa tarta Selva Negra). Este licor, obviamente, es opcional, pero le da un toque estupendo. Si no tenemos, podemos sustituirlo por otro que sea de nuestro agrado, por ejemplo, anís, o simplemente, no ponerlo.

Una variante que surgió de esta receta fue la llamada flaugnarde o clafouti de invierno, la cual es la misma receta pero elaborada con otras frutas o cuando no es temporada de cerezas. Por ejemplo, en la región de Berry, recibe el nombre de "gouéron" a la elaborada con manzanas; en Périgord la podemos encontrar hecha con ciruelas o uvas pasas, etc.

Podemos decir que no hay una sola receta definitiva, ya que cada cocinero tiene la suya, así que yo me guío por las proporciones más habituales, en combinación con las que da la de thermomix. Así, el molde a utilizar será uno de perfil bajo (el que utilizamos para tartas con masa quebrada, quiches, etc) de unos 26 cm de diámetro.

Ingredientes:
- 100 gramos de azúcar
- 30 gramos de almendra cruda molida
- 80 gramos de harina
- 500 gramos de leche a temperatura ambiente
- 3 huevos M
- 40 gramos de mantequilla
- 30 gramos de kirsch (opcional)
- 500 gramos de cerezas deshuesadas
- Además: mantequilla y harina para encamisar el molde y azúcar glass para espolvorear al final

Elaboración manual:
1. Precalentamos el horno a 180º C y engrasamos con mantequilla el molde refractario. Después lo espolvoreamos con harina y quitamos el excedente.
2. Colocamos repartido por el molde las cerezas y reservamos.
3. Fundimos la mantequilla en el microondas y la dejamos enfriando mientras preparamos el resto.
4. En un bol, batimos los huevos con el azúcar. Agregamos después la leche, el licor y la mantequilla fundida poco a poco, mientras seguimos mezclando.
5. Sobre esta mezcla, añadimos la harina y la almendra tamizadas y terminamos de mezclar.
6. Con cuidado, vertemos sobre el molde con las cerezas y horneamos 40 - 45 minutos.
7. Sacamos del horno y, cuando enfríe, podemos espolvorear con el azúcar glass antes de servir.

Elaboración en thermomix:
1. Ponemos en el vaso el azúcar y pulverizamos 15 seg/vel 10.
2. Añadimos la almendra y trituramos 10 seg/vel 7.
3. Agregamos la leche, huevos, mantequilla, harina y el kirsch y calentamos 7 min/80º/vel 3. Vertemos sobre el molde preparado con las cerezas.
4. Horneamos de la misma manera y servimos con el azúcar glass.

Rosquillas de anís



La semana pasada publiqué en mi canal de YouTube la video-receta de las rosquillas de anís, las auténticas, las de toda la vida, y que además, con el truco final que os muestro (le doy las gracias a mi vecina por ello) no se os pondrán duras aunque pasen dos o tres semanas, aunque, sinceramente, jamás llegan a durar tres o cuatro días... jejeje.
Bueno, primero os pondré aquí la receta por escrito, y después os pondré el video para que podáis echarle un ojo. Las medidas las he puesto por gramos y ml como es costumbre pero en realidad es algo aproximado, ya que esta receta me la dio mi tía y a ella se la habían pasado sus vecinas del pueblo tal como la tenían, de forma tradicional, con medidas de cucharas, copitas, etc... Otro dato a destacar es el tema de la harina. En las rosquillas, la medida de la harina no es definitiva, sino la que admita, unas veces será más y otras será menos, todo dependerá del tamaño de los huevos, de la cantidad de aceite, de anís, del tipo de harina... así que por eso hablaremos en medidas de "aproximadamente"...

Ingredientes:
- 4 huevos.
- 175 ml de aceite de oliva (aprox.)
- 225 gr de azúcar blanco (aprox.)
- 1 sobre de levadura en polvo (o 2 cucharadas de bicarbonato)
- Ralladura y zumo de un limón
- Aprox. 200 ml de anís
- 2 cucharadas aprox. de anís en grano
- Aprox. 1 kilo de harina

Elaboración:
1. Primero pondremos a tostar ligeramente los granos de anís en una sartén, sin aceite ni nada, los apartamos y los machacamos, aunque no del todo, para encontrarnos algún que otro grano de anís en las rosquillas. Reservaremos esto para más tarde.
2. Por otro lado, mezclaremos el resto de ingredientes excepto la harina. Podemos hacerlo en el orden del video o en cualquier otro, siempre que lo mezclemos todo bien.
3. Después, iremos tamizando la harina sobre la masa a medida que vamos mezclando. Lo haremos poco a poco, para ir viendo la cantidad que necesitamos.
4. Cuando tengamos una masa que prácticamente no se pegue a los dedos, dejaremos de echar harina. Y digo "prácticamente" porque el siguiente paso es espolvorear harina sobre la encimera para formar los rulos con los que haremos las rosquillas y donde la masa, evidentemente, seguirá absorbiendo harina.
5. Cuando tengamos nuestras rosquillas hechas (por cierto, recomiendo no hacerlas muy gorditas, ya que con la levadura crecerán, y a parte de eso, si son muy anchas, se quedarán crudas por el centro aunque por fuera estén bien doraditas), ponemos a calentar aceite de girasol en una sartén o cazo. El aceite debe estar bien caliente pero sin que llegue a echar humo, entonces iremos friendo nuestras rosquillas, dorándolas por ambos lados de manera uniforme. Las iremos sacando y poniéndolas sobre papel de cocina para que absorban el exceso de aceite.
6. Una vez fritas, viene el truco final, el que hará que no se endurezcan: cogemos agua y anís más o menos a partes iguales, y lo calentamos pero sin que llegue a hervir, entonces, cogiendo las rosquillas de una en una, las vamos sumergiendo en este líquido, las metemos y las sacamos rápidamente, ya que si las dejamos más tiempo se romperán o se desharán... Después, las disponemos para rebozarlas por azúcar y ya podemos disfrutarlas (en cuanto se enfríen, claro, jeje).

Notas:
- La forma de guardarlas la podéis hacer de varias maneras: en una lata, en una campana de cristal... yo las pongo en una cestita de mimbre con un paño de algodón en el fondo y otro paño para taparlas. Lo que no os recomiendo es que las guardéis en un tupper de plástico, porque puede suceder que se queden como el pan de un día para otro: chicloso...

Espero que os guste esta receta tan tradicional y ahora sí, os dejo con el video:


Trufas al brandy


Hace ya varios días que publiqué este video en mi canal de youtube pero se me había pasado por completo publicarlo aquí en el blog... Así que aquí os lo traigo.
Son unas trufas o bombones que yo asocio, no sé porqué, con la navidad, aunque el resto del año son también una delicia...

Nota: el brandy es opcional, podéis hacer la receta sin él si las trufas van a ser consumidas por niños...


Sobaos pasiegos


Los sobaos son un producto típico de los Valles Pasiegos, en Cantabria. Hay que decir que, en un principio, en vez de harina, se utilizaba masa de pan, pero en 1896 nació el sobao "moderno" cuando una cocinera del doctor Madrazo hizo este cambio de la masa de pan por harina.

La receta que os traigo la he sacado del libro Repostería y Postres de Conventos y Monasterios que ya comenté una vez en mi otro blog, aquí os dejo la imagen de la portada:


Y ahora sí, vamos con los ingredientes:
- 250 gramos de harina.
- 250 gramos de azúcar normal.
- 250 gramos de mantequilla a temperatura ambiente.
- 3 huevos.
- 1 cucharada de ron.
- Ralladura de un limón.
- 2 cucharaditas de levadura en polvo.
- Pizca de sal.

Elaboración:
1. Ponemos el horno a precalentar a 180º C.
2. Después batimos la mantequilla con el azúcar y cuando esté como una pomada añadimos los huevos previamente batidos un poco.
3. Después añadimos la ralladura de limón y la cucharada de ron.
4. Por otro lado, mezclamos la harina con la levadura y lo añadimos a la masa. Quedará bastante espesa, no líquida como la de los bizcochos que hacemos normalmente, sino como si fuera una masa de galleta aún pegajosa.
5. Sobre una fuente pondremos en el fondo un trozo de papel de hornear, o bien utilizaremos moldes de papel cuadrados o rectangulares... Y vertemos la masa, repartiéndola bien con ayuda de una espátula.
6. Lo introducimos al horno. Si hemos puesto la masa en moldes individuales de papel, con 15 minutos será suficiente, pero si lo ponemos en una fuente o molde grande, lo tendremos unos 40-45 minutos. Y ya tendríamos nuestros sobaos tradicionales completamente caseros.

Selva Negra o Black Forest Cake


La tarta Selva Negra, o Schwarzwälder Kirschtorte en alemán, es muy popular en la cocina de Baden (Alemania), de hecho, muy conocida en toda Alemania, la cual recibe su nombre precisamente la "Selva Negra", una zona montañosa al suroeste del país. Se trata de un pastel hecho a base de capas de bizcocho de chocolate humedecido con un almíbar y kirsch (licor de cerezas), relleno de nata o crema chantillí con cerezas maceradas también en kirsh y después cubierto también con nata y virutas de chocolate. Para terminar, se decora con cerezas frescas, en almíbar o al marrasquino, y también se le puede dar un toque de azúcar glass.
La receta original data de 1915, cuando fue inventada por un pastelero llamado Josef Keller, el cual transmitió su libro de recetas a su aprendiz, August Schaefer, y que actualmente puede degustarse en el Triberg Café Schaefer, regentado por sus descendientes.

Si es temporada de cerezas, podremos utilizar las cerezas frescas, de las que 8 dejaremos con hueso para la decoración, y el resto les quitaremos el hueso para ponerlas en el relleno. Si no es temporada, podemos utilizar de las que vienen en almíbar o, como último recurso, utilizar guindas (como las que usamos para el roscón de reyes...).
Respecto al kirsch o licor de cerezas, si no lo encontramos, no nos gusta, o no queremos ponerlo, se puede sustituir por otro que nos guste o uno que no lleve alcochol, o simplemente, no ponerlo.


Para que la nata quede más firme, a mí personalmente me gusta hacerla con chocolate blanco, es decir, primero hago una ganache, y después, una vez fría, la monto con varillas, así, además de la firmeza que busco, también le doy ese toque de sabor.

Ingredientes para el bizcocho: (molde 18 cm)
- 200 gramos de harina común
- 150 gramos de azúcar
- 1 sobre de levadura (15 gramos = 1 cucharada)
- 3 huevos L
- 200 ml de leche
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- Pizca de sal
- 50 gramos de cacao puro en polvo
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- 2 cucharadas de kirsch (o licor al gusto)

Ingredientes para el almíbar y el relleno:
- 2 cucharadas de agua
- 2 cucharadas de azúcar granulado
- 50 ml de kirsch
- 400 gramos de nata para montar
- 200 gramos de chocolate blanco para postres
- 1 cucharada de azúcar
- Un buen puñado de cerezas (se me olvidó pesarlas, así que no os puedo decir cantidad...)
- Virutas de chocolate para la decoración

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y ponemos un trozo de papel de hornear sobre el fondo del molde y reservamos.
2. Tamizamos la harina, el cacao, la levadura y la sal y reservamos de momento.
3. Por otro lado, vamos a batir los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Si lo hacemos con unas varillas eléctricas nos resultará más fácil y cómodo.
4. A continuación, añadimos la mantequilla, que deberá estar a temperatura ambiente, y continuamos batiendo hasta integrar bien.
5. Agregamos la vainilla y el kirsch y mezclamos bien.
6. Poco a poco, iremos añadiendo la mezcla de harina y cacao mientras mezclamos con una espátula, para evitar que se formen grumos.
7. Finalmente, añadiremos la leche y mezclaremos hasta obtener una mezcla homogénea.
8.Vertemos en el molde y horneamos unos 40 - 45 minutos, o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.
9. Dejaremos enfriar un rato fuera del horno, pero dentro del molde. Al cabo de media hora más o menos, lo desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.
10. Mientras, prepararemos la ganache de chocolate blanco, para ello, pondremos un cazo al fuego con la nata, el chocolate blanco y la cucharada de azúcar y calentaremos hasta que el chocolate y el azúcar se hayan disuelto (con cuidado de no quemar la mezcla). Pasamos a un bol y dejamos enfriar a temperatura ambiente antes de meterlo en la nevera para que coja frío y podamos montarla sin problema.
11. También, mientras tanto, haremos el almíbar: en un cazo, ponemos las dos cucharadas de agua junto con las dos cucharadas de azúcar y el kirsch (o licor de nuestra preferencia, o ninguno si no queremos). Calentamos hasta que el azúcar se haya disuelto y se haya evaporado un poco el alcohol (lo dejamos hervir unos dos o tres minutos). Retiramos y dejamos enfriar.
12. Una vez que el bizcocho haya enfriado, lo cortaremos, bien con ayuda de una lira (o nivelador de tartas) o con un cuchillo grande de sierra, en tres capas iguales (la parte de arriba, la que queda como un copete agrietado, podemos guardarla para hacer unos deliciosos cakepops). Reservamos mientras montamos la nata.
13. Cuando ya esté fría, ponemos la nata en un bol amplio y frío (o en el bol del robor amasador) y la montamos hasta que esté firme. Guardamos un poco de la nata en una manga pastelera con boquilla rizada para hacer las decoraciones del final, y el resto lo usaremos para rellenar la tarta.
14. Para el montaje, ponemos sobre el plato de presentación la primera capa de bizcocho y, con una brocha pastelera, lo bañamos con el almíbar.
15. Sobre ello, ponemos una parte de la nata montada y distribuimos sobre ella algunas cerezas deshuesadas.


16. Haremos lo mismo con la siguiente capa de bizcocho. Sobre la tercera capa, pondremos la nata que nos haya sobrado, alisando la superficie con una espátula.
17. Con la manga pastelera que teníamos guardada con nata, haremos la decoración del borde, poniendo algunas cerezas sobre ello.
18. Finalmente, rellenaremos el centro con virutas de chocolate.

Notas:
- Lo habitual es utilizar las cerezas maceradas en el kirsch durante un par de horas, pero podemos usarlas frescas sin problema.
- Si esta tarta va a ser consumida por niños, se puede eliminar el licor de la receta y bañar el bizcocho únicamente con el almíbar, y en vez de macerar las cerezas en el licor, podemos usarlas directamente de las que venden en almíbar.
- Las virutas de chocolate, si no las encontramos en tiendas, podemos hacerlas nosotros mismos, simplemente con ayuda de un pelador de verduras. Para ello, el chocolate deberá estar un poco a temperatura ambiente, aunque no mucho, para que no se derrita en nuestras manos.


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