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Carpaccio de calabacín con vinagreta de frambuesa, tomate y ajo negro

 


Tengo que confesar que en un principio, desde hace años, me parecía raro comer el calabacín crudo, pero después de probar esta receta la verdad es que estoy muy a favor...

Cierto es que las laminas son muy finitas y que apenas tienen sabor, pero la potencia en el paladar llega gracias a la vinagreta.
No podía poner un tomate concassé de cualquier manera, así que pensé en ponerle una vinagreta un poco diferente que, además, le aportase un contraste de color, y ahí fue donde me vino a la cabeza el ajo negro, que me chifla.

También podríais hacer el contraste con algún elemento de color blanco, como unas gotas de mayonesa o unas lascas de parmesano, por ejemplo.

No doy cantidades porque es un poco "a ojo", lo que vayáis viendo que cabe en cada plato, tanto si es individual o para compartir.

Ingredientes:
- Calabacín pequeño (para que tenga menos semillas)
- Tomate maduro
- Dientes de ajo negro
- Perejil fresco para decorar

Para hacer la vinagreta usaremos estas proporciones:
- Tres partes de aceite de oliva
- Una parte de crema balsámica de frambuesa (o el vinagre que más nos guste)
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Si tenemos una mandolina será mucho más cómodo, si no, usaremos un cuchillo bien afilado. Cortamos rodajas muy finas, casi transparentes, del calabacín y lo disponemos en el plato de presentación.
2. Cortamos el tomate en concassé (cubitos muy pequeños) y picamos los dientes de ajo. Ponemos todo en un bol y añadimos sal al gusto.
3. A este bol le ponemos las tres partes de aceite por una de crema balsámica de frambuesa (o el vinagre que elijamos) y mezclamos todo muy bien.
4. Repartimos esta vinagreta por encima del calabacín y terminamos decorando con las hojas de perejil.

Risotto de ajo negro (manual y thermomix)

 

Hace un par de días estuve viendo uno de mis programas favoritos del Canal Cocina, a cargo de Carmen López del Hierro, y presentaba este risotto de ajo negro pero con lascas de parmesano. Me encantó la idea y me apunté la receta, pero en lugar de utilizar parmesano en la decoración (porque no tenía) utilicé un queso de oveja con trufa que había comprado el fin de semana y que estaba deseando probar...

Como el risotto es un plato que hay que estar removiendo constantemente para que suelte su almidón y quede cremoso, decidí adaptarlo a la thermomix, para así tener esa opción de programar la máquina y mientras poder hacer otras cosas en casa... Toda una maravilla la verdad.

Ingredientes (4 personas):
- 300 gramos de arroz para risotto ( yo utilicé carnaroli)
- Media cebolla grande (o una pequeña)
- 900 gramos de caldo de verduras
- Un buen puñado de ajos negros
- Sal al gusto
- 40 gramos de mantequilla
- 50 gramos de parmesano rallado
- Queso para decorar al gusto

Elaboración manual:
1. Lo primero que haremos será poner el caldo de verduras y los ajos negros en el vaso de la batidora y lo trituraremos bien.
2. Vertemos el caldo en un cazo y lo calentamos hasta que hierva, entonces apagamos y dejamos sobre el fuego para que mantenga en calor (si nuestra cocina es de gas, entonces bajaremos el fuego al mínimo).
3. A continuación, ponemos a derretir la mitad de la mantequilla en una sartén profunda o una olla de perfil bajo.
4. Picamos la cebolla muy finita, para que después se confunda con los granitos de arroz.
5. Ponemos a pochar la cebolla con un poquito de sal y cuando esté casi transparente agregamos el arroz.
6. Damos unas vueltas para que se impregne bien de la grasa y añadimos un poco del caldo caliente.
7. Daremos vueltas constantemente, a fuego medio, hasta que el caldo casi se haya evaporado. Repetiremos esta misma operación hasta que se nos acabe el caldo. Tendremos que calcular el tiempo en el que hacemos esto porque el arroz estará en unos 18 minutos.
8. Pasado el tiempo y terminado el caldo, agregamos el queso rallado y la mitad de la mantequilla que sobró y removemos un par de minutos más.
9. Servimos acompañados del queso en lascas o trozos que más nos guste y listo.

Elaboración con thermomix:
1. Ponemos el caldo de verduras y los ajos negros en el vaso y trituramos 1 min/vel 8.
2. Calentamos 5 min/100°/vel 1. Retiramos y reservamos.
3. Echamos la mitad de la mantequilla en el vaso y derretimos 2 min/100°/vel 1.
4. Echamos la cebolla en trozos grandes y picamos 5 seg/vel 5.
5. Pochamos la cebolla 10 min/120°/vel 1.
6. Añadimos el arroz, el caldo reservado y pelín de sal y programamos 18 min/100°/giro inverso/vel cuchara, sin poner el cubilete.
7. Cuando termine el programa, añadimos el queso rallado y la otra mitad de la mantequilla y programamos otros 2 min/100°/giro inverso/vel cuchara, ahora sí, poniendo el cubilete. Y ya lo tendríamos listo para servir con el queso por encima que más nos guste.



Coca de shiitake y ajo negro

 

Me encanta el sabor de las setas y, aunque ahora es posible encontrarlas prácticamente todo el año en los supermercados, cuando llega la temporada de otoño aprovecho para comprar todo lo que me encuentre... como este año que me traje del tirón un montón de setas de cardo, shiitake y cantarelos, y a los pocos días volví a ir y me compré boletus y unos champiñones portobello también. Me quedé con las ganas de unos buenos níscalos, pero en fin, otra vez será...

Con los shiitake hice esta coca, que a mí me gusta llamar "a la japonesa" por llevar esta variedad de seta y el ajo negro, y también hice un hojaldre con verduras que improvisé con un poco de prisa pero que quedó delicioso. Con los cantarelos hice un arroz con pollo, con los boletus hice las típicas croquetas y con las setas de cardo hice un revuelto con huevo y espárragos. Si os encantan las setas os invito a probar todas esas recetas, ¡no os defraudarán!

En cuanto a las cocas, podríamos decir que son como "primas-hermanas" de las pizzas y las focaccias. Todas se elaboran en el Mediterráneo occidental y las cocas, en particular, en el levante español (zonas de Cataluña, Valencia, Baleares, e incluso en Aragón). Cuenta la cocinera Eliana Thibaut i Comalada en su libro "Les coques catalanes" (ed. Proa, Barcelona, 1995) que su origen se halla en el aprovechamiento de la masa de pan que no se había hinchado y que, para no tirarla, las amas de casa cocían plana.
Su popularidad llegaría ya en el siglo XX gracias al interés gastronómico y cultural, siendo usual que se preparen en fechas señaladas, ya que se relacionan con distintos días festivos, como la Noche de San Juan. Como dice la propia Eliana Thibaut: "Puede afirmarse que las cocas son ciertamente un ejemplo de gastronomía popular asociada al ritual religioso" (pág. 19 de su libro).


En cuanto a la receta, no existe una única, sino que cada zona tiene una forma de hacerla y con unos ingredientes que le son típicos, como es el caso de la coca de recapte (típica de Cataluña), la coca de trempó (de Baleares), la coca de atún o "amb tonyina" (de Alicante), etc... Y también en versión dulce, como la famosa coca boca o de llanda, la coca de vidre, la de albaricoque, o la de Monserrat, esta última más parecida al brioche.

La receta para la masa que yo he utilizado es la que viene en el libro básico verde de la thermomix, y ya a partir de ahí, lo hice todo manual, pero voy a explicar cómo hacer la masa a mano, aunque si tenéis la máquina podéis hacer la masa ahí y seguir después con el resto de la receta.


Ingredientes:
- 50 gramos de aceite de oliva
- 100 ml de agua
- 50 gramos de manteca de cerdo
- 20 gramos de levadura fresca prensada o bien 2 cucharaditas de levadura seca de panadería
- 300 gramos de harina de fuerza
- 1 cucharadita de sal
- Pizca de azúcar
- Aceite para rehogar las setas
- 250 gramos de setas shiitake frescas
- Sal al gusto
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de perejil picado seco
- 5 - 6 dientes de ajo negro
- Chorro de vino blanco

Elaboración:
1. Primero haremos la masa, para ello, tendremos que calentar unos segundos el agua en el microondas, no mucho, sólo que esté tibia, y disolvemos en ello la levadura.
2. En un bol, ponemos la harina y hacemos un hueco en el centro. En ese hueco vertemos el agua con la levadura, el aceite, la sal y la pizca de azúcar, y mezclamos todo con ayuda de una espátula o cuchara de madera.
3. Cuando nos sea imposible seguir mezclando con la cuchara, pasaremos a las manos, amasando bien hasta obtener una bola lisa. La dejaremos reposar en un bol untado con aceite y la taparemos con un paño. La dejaremos así mínimo 30 minutos en lugar cálido.
4. Mientras, prepararemos las setas: las limpiamos y cortamos en láminas o en trozos y las ponemos a rehogar en una sartén con aceite. Salamos al gusto (aunque también podríamos utilizar salsa de soja para hacerlo aún más "oriental").
5. Les añadimos el ajo en polvo y el perejil y continuamos rehogando y removiendo de vez en cuando.
6. Agregamos el chorro de vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol y que prácticamente se consuma casi todo el líquido, pero no todo. Retiramos del fuego. Precalentamos el horno a 200º C.
7. Sobre una lámina de papel de hornear, ponemos la masa de coca y la estiramos con un rodillo hasta darle forma rectangular.
8. Ponemos la masa estirada sobre la bandeja del horno (con el papel incluido) y repartimos por encima el salteado de shiitake.
9. Pelamos los ajos y negros y los cortamos en láminas, y los distribuimos por encima de las setas, por toda la superficie.
10. Metemos la coca al horno y la cocemos unos 10 ó 12 minutos, cuando veamos que los bordes han tomado color (como si se tratara de una pizza), y ya podemos servirla. Probadla y me contáis!



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