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Suquet de rape

 

El suquet es un guiso tradicional de los pescadores de la zona mediterránea. El nombre proviene de su diminutivo "suc" que significa "jugo" en catalán, ya que lo más característico de este plato es, precisamente, su caldo o salsa en el que se cuece el pescado.

El suquet como tal nació a bordo de los barcos con el pescado que no se vendía en las lonjas, y donde no se tenían a mano más que ingredientes sencillos, como ajo, aceite, tomate, patata y un majado de frutos secos y pan para espesar el caldo.

El hecho de hacerlo con rape nos permite que su carne, al ser firme, nos aguante bien la cocción sin deshacerse, cosa que no ocurriría con otros pescados, además de aportar mucho sabor al caldo. Al ser un pescado que se encuentra fácilmente en aguas del Mediterráneo, es habitual encontrarlo en las cartas de los restaurantes costeros de Cataluña y Valencia.

En esta ocasión no he utilizado almendra molida, que es algo habitual, pero puedes añadirla también. Lo que sí es cierto es que es un plato muy nutritivo, perfecto para largas jornadas (en el mar o en tierra!)

Ingredientes:
- 1 rape limpio y troceado
- 3 o 4 patatas medianas
- Un buen puñado de gambas
- 3 dientes de ajo
- 2 rebanadas de pan duro
- Unas hebras de azafrán 
- 1 tomate maduro
- 1 cucharada colmada de carne de ñora o pimiento choricero
- Medio vaso de vino blanco
- 1 hoja de laurel
- litro de caldo de pescado 
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. En una olla o sartén honda, ponemos aceite hasta cubrir el fondo y ponemos a dorar los ajos laminados.
2. Cuando empiecen a dorarse, añadimos el pan duro troceado y removemos hasta que se impregne bien del aceite.
3. Retiramos a un mortero, añadimos las hebras de azafrán y majamos del todo. Reservamos.
4. En la misma olla, marcamos los trozos de rape salpimentados, por todos lados, y retiramos.
5. Continuamos con la misma olla, echamos las patatas peladas, lavadas y chascadas, y salamos.
6. Removemos un poco y añadimos el tomate previamente rallado, el laurel y la carne de pimiento choricero.
7. Tras unos minutos, añadimos el vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
8. Agregamos entonces el majado de pan, ajo y azafrán y el caldo de pescado y removemos.
9. Por último, añadimos las gambitas peladas y el rape que teníamos reservado. Dejamos hacer a fuego lento hasta que estén hechas las patatas. Ajustar de sal si fuera necesario.
10. Servimos con un poco de perejil fresco picado.

Vieiras rellenas

 

¿Os queréis creer que nunca había hecho esta receta? Sí que la había probado, e incluso comprado en el supermercado, pero nunca había tratado de hacerla casera... Y es de lo más sencillo... Además, puedes hacerla con lo que tengas a mano, por ejemplo, utilizar merluza, rape, salmón, gambas, mejillones... Es tan versátil, que puedes adecuarla a tu gusto sin ningún problema.

Además, es ideal para poner como entrante en una mesa navideña, o en una cena informal, por ejemplo.

Las cantidades que os voy a dar son para 4 vieiras, es decir, para dos personas.

Ingredientes:
- 4 vieiras
- Media cebolla
- 1 diente de ajo
- 50 gramos de gambas crudas
- 1 filete pequeño de merluza
- 1 chorrito de vino blanco
- 1 cucharada de harina
- 1 vaso de leche (200 ml aprox)
- Sal y pimienta blanca
- Aceite de oliva
- Queso rallado para gratinar

Elaboración:
1. Empezamos lavando las vieiras y marcándolas en una sartén con un hilito de aceite. Retiramos y reservamos.
2. Seguimos picando muy finamente el diente de ajo y lo doramos en la misma sartén con un poco de aceite. Picamos muy bien la cebolla y la añadimos para que se poche, con una pizca de sal.
3. Añadimos el filete de merluza, salpimentamos y vamos deshaciéndolo con una espátula. Añadimos las gambas crudas y peladas cortadas en trocitos.
4. Agregamos el chorrito de vino, subimos el fuego, y dejamos que evapore el alcohol.
5. A continuación, añadimos la cucharada de harina y removemos un poco para que se cocine y pierda el sabor a crudo.
6. Añadimos la leche y dejamos cocinar para que se haga esta especie de bechamel.
7. Ponemos un poco de este relleno en las conchas, colocamos la vieira en el centro de cada una y terminamos cubriendo con el resto del relleno y queso rallado por encima.
8. En este punto, ya frías, las podríamos congelar para tenerlas listas para otro día, tan sólo poniéndolas en algún recipiente donde no se vuelquen y con papel de aluminio o film por encima.
9. Tan sólo quedaría gratinarlas 5 o 10 minutos en el horno y listo!



Tournedó Rossini al Oporto

 

El tournedó es un corte transversal del solomillo de buey o ternera que se cubre con una fina capa de tocino blanco, y es típico de la cocina francesa.
El término proviene del francés y significa "volver la espalda", esto se debería a que, desde el siglo XVIII, en Francia se conocía así a las carnes pasadas de fecha, a las que se daba la vuelta para mostrar el lado más fresco y ocultar el que ya estaba en mal estado...

El tournedó Rossini es el más famoso, que, según la Larousse Gastronómica (ed. 1984, pág. 993), fue creado por el famoso Auguste Escoffier, aunque según algunas versiones fue Antoine Carême, para el compositor Gioachino Rossini (autor de óperas como "El barbero de Sevilla" o "Guillermo Tell").

Gioachino Rossini

Tradicionalmente, el solomillo se sella en mantequilla y se sirve sobre una rebanada de pan tostado, también en mantequilla, y se coloca encima una rodaja de foie ligeramente pasado por la plancha. El plato se finaliza con una salsa de vino Madeira y unas laminas de trufa.

Pero para esta ocasión, he decidido hacer mi propia versión, con patatas en lugar de pan y vino de Oporto en lugar de Madeira. No tenía a mano trufa, por lo que obvié este producto, aunque utilicé una mantequilla aromatizada con trufa que me regaló mi madre. Y en cuanto al foie, utilicé unas rodajas de mousse, que nos gusta más en casa...

Ingredientes (2 personas):
- Un par de patatas medianas
- Aceite para las patatas
- 2 solomillos o tournedós
- 2 rodajas de mousse de foie (o de foie fresco)
- Sal y pimienta
- Mantequilla de trufa para sellar los solomillos y normal para la salsa
- Medio vaso de caldo de carne
- Medio vaso de vino de Oporto
- 1 cucharada de harina o maicena
- Opcional: lascas de trufa negra (yo usé una ramita de tomillo fresco para decorar)

Elaboración:
1. Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en rodajas finas y las freímos. La sacamos y las dejamos escurrir sobre papel de cocina y reservamos.
2. Mientras, ponemos en un cazo el vino y calentamos para que evapore el alcohol. Entonces, añadimos el caldo, del que habremos reservado una parte para mezclar con la harina o maicena hasta que se disuelva.
3. Cuando la salsa esté de nuevo caliente, añadimos el caldo mezclado con la harina y removemos hasta que espese un poco y retiramos del fuego.
4. Para darle brillo, añadimos un poco de mantequilla y removemos hasta que se disuelva. Reservamos hasta la hora de montar el plato.
5. Derretimos un poco de mantequilla en una sartén o plancha y sellamos los solomillos hasta dejarlos al punto que más nos guste, procurando sellar también los laterales.
6. Aparte, pasamos brevemente por la plancha las rodajas de foie.
7. Montamos el plato poniendo una base de patatas, encima el solomillo, después el foie y regamos con la salsa.
8. Terminamos decorando como más nos guste: alguna hierba aromática, lascas de trufa, aceite de trufa...

Bacalao en salsa de gambas

 

Me encanta el bacalao, pero para no hacer siempre las mismas recetas, trato de probar sabores nuevos cada vez, y esta con gambas no la había hecho nunca... En realidad es muy sencilla, ya que tiene mucho en común con otros sofritos y salsas y está para chuparse los dedos!

Si queréis podéis ver estas otras recetas con bacalao que tengo el blog:


Ingredientes: (2 personas)
- 1 o 2 lomos de bacalao por persona
- 3 o 4 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 200 gramos de tomate triturado o salsa de tomate
- 200 gramos de gambas o langostinos crudos
- 50 ml vino blanco
- 500 ml caldo de pescado
- Perejil picado
- Sal al gusto y aceite de oliva

Si quieres, puedes ver la receta en vídeo en mi canal de youtube:




Elaboración:
1. En una olla, ponemos aceite hasta cubrir el fondo.
2. Añadimos los ajos pelados y laminados y los doramos.
3. Añadimos la cebolla troceada, sal y dejamos pochar a fuego medio.
4. Echamos un puñado de las gambas y reservamos el resto. Rehogamos un par de minutos.
5. Agregamos el pimentón y removemos para que no amargue.
6. Añadimos el tomate triturado y removemos bien.
7. Echamos el vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
8. Añadimos el caldo de pescado y dejamos cocer unos minutos.
9. Trituramos la salsa hasta que no queden grumos y la volvemos a echar en la olla.
10. Ponemos los lomos de bacalao y el perejil y los cocinamos durante unos 15-20 minutos. A mitad de tiempo les damos la vuelta y añadimos el resto de las gambas. Servimos en seguida.

Guiso de conejo de Sam (El Señor de los Anillos)

 

Si hay una cosa que me gusta, aparte de las croquetas, son los guisos de cuchara, con su caldito y llenos de sabor.

Una parte importante del lore de El Señor de los Anillos es su gastronomía, muy diferenciada en las distintas razas. Personalmente, me siento muy identificada con la de los hobbits, de hecho, creo que yo sería una de ellos... Jejeje

Este es el famoso guiso de conejo que cocina Sam mientras se dirige junto a Frodo y Gollum hacia Mordor para destruir el Anillo Único. En un alto en el camino, Sam aprovecha un conejo que Gollum le trae pero lo hace con lo que puede, echando de menos unas buenas patatas. Yo, cumpliendo los deseos de Sam (y los de mi chico) le puse patatas al guiso.

Para la receta he seguido la que aparece en dos libros que compré hace tiempo: "El libro de recetas de la Tierra Media" y "Recetas del mundo de Tolkien". Tengo un tercer libro, titulado "Recetas de los elfos", pero, obviamente, no viene este guiso...


Si os preocupa que pueda quedar la carne seca, al hacerlo de esta forma, estofado, quedará muy tierna y jugosa. Pero se puede sustituir por pollo si lo preferís.

Lo que hice fue combinar las recetas de ambos libros y hoy, Día Internacional del Hobbit, os la traigo con todo el cariño del mundo. Qué la disfrutéis!

Ingredientes: (2 personas)
- Carne de un conejo troceada
- 1 cebolla grande
- 3 dientes de ajo
- Un par de hojas de laurel
- 1 rama de canela
- 1 rama de romero
- 1 ramita de tomillo
- 100 ml de vino tinto
- 2 zanahorias
- 200 gramos de setas variadas o champiñones
- 1 cucharada de tomate frito
- 300 gramos de patatas
- 500 ml de caldo de pollo o verduras
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. Con hilo de cocina vamos a hacer un bouquet garni": cogemos el laurel, la ramita de canela, el romero y el tomillo, y lo envolvemos como si fuera un ramillete.
2. Salpimentamos los trozos de conejo y la marcamos en una olla con un buen chorro de aceite.
3. Cuando estén dorados, los retiramos y reservamos.
4. En la misma olla, ponemos el ajo bien picado y cuando se dore ligeramente añadimos la cebolla con una pizca de sal y lo dejamos pochar unos 10 minutos.
5. Añadimos el ramillete de hierbas, las zanahorias peladas y cortadas en rodajas y las patatas peladas y cortadas en trozos medianos. Rehogamos unos minutos y añadimos las setas limpias y troceadas. Añadimos el tomate frito y removemos bien.
6. Agregamos el vino tinto y subimos el fuego para que se evapore el alcohol. Después añadimos la carne reservada y el caldo.
7. Dejaremos cocer a fuego medio-suave durante 1 hora y media o dos horas. Retiramos el ramillete y servimos en seguida.

Albóndigas de bacalao y pasas

 


Me encantan las albóndigas, yo creo que casi de cualquier cosa, y si además son una explosión de sabor, como en este caso, que combina lo salado del bacalao con el dulce de las pasas... mmm!!!

En el blog tengo otras recetas de albóndigas, como estas en salsa de la abuela, estas de berenjena con Thermomix, estas de merluza sin salsa o estas otras italianas con tomate.

Ingredientes (2 personas):
- 300 gramos de bacalao fresco o desalado
- 1 rebanada de pan de molde
- 50 ml leche
- 1 huevo
- 1 cucharadita de ajo molido
- 1 cucharadita de perejil seco
- Pan rallado (cantidad necesaria)
- 2 o 3 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 50 ml vino blanco
- 500 ml caldo de pescado
- Un buen puñado de pasas
- Harina
- AOVE

Elaboración:
1. En un bol, ponemos la rebanada de pan sin la corteza y la regamos con la leche.
2. Mientras, escurrimos bien el bacalao para eliminar todo el agua posible y lo desmenuzamos bien finito. Lo añadimos al bol con el pan.
3. Añadimos el hueco, el ajo molido y el perejil y mezclamos con un tenedor hasta que esté todo integrado.
4. Vamos añadiendo pan rallado poco a poco, para conseguir que las albóndigas tengan consistencia.
5. Formamos las bolitas y las pasamos por harina, eliminando el exceso.
6. En una olla, con un dedo de aceite de oliva, freímos las albóndigas hasta que se doren ligeramente. Las retiramos sobre un papel absorbente.
7. En la misma olla, doramos los ajos picados muy finamente y, a continuación, la cebolla, también picada fina. Dejamos pochar a fuego suave.
8. Añadimos una cucharada de harina y la cocinamos un par de minutos para que pierda el sabor a crudo.
9. Añadimos el vino y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
10. Añadimos el caldo y las pasas y dejamos reducir un poco.
11. Volvemos a meter las albóndigas en la olla y dejamos que se cocinen unos 10 minutos más. Servimos enseguida.

Cangrejos de río en salsa picante

 


Tenía unas ganas enormes de hacer algo así, con una salsita de esas para mojar pan y repetir, aunque cierto es que, si no te gusta pringarte los dedos para comer, mejor sustituir los cangrejos por, por ejemplo, gambones, de esa forma, podrás pelarlos antes de cocinar y después sólo será pinchar con el tenedor y, eso sí, mojar pan hasta acabar!

Como os digo, la salsa está tremendamente buena y te deja con ganas de más, de hecho, yo ya estoy pensando en incluirla en alguna de mis recetas de croquetas que estoy preparando para mi próximo libro...

Con estas cantidades, os saldrá para dos personas.

Ingredientes: (2 pers.)
- 500 gramos de cangrejos de río
- 2 o 3 dientes de ajo
- Media cebolleta (o una pequeña)
- 400 gramos de tomate triturado
- 100 ml vino blanco (uno bueno, el sabor marcará la diferencia)
- Pimentón picante o un par de guindillas de Cayena
- Sal al gusto
- Aceite de oliva
- Pizca de azúcar
- Un par de hojas de laurel

Elaboración:
1. Limpiamos bien los cangrejos lavándolos en agua con sal varias veces. Reservamos.
2. En una olla, ponemos un buen chorro de aceite de oliva y ponemos a sofreír el ajo bien picadito.
3. Picamos muy fina la cebolleta y la añadimos a la olla antes de que el ajo se dore por completo. Añadimos una pizca de sal y dejamos que se poche un poco, con la olla tapada, a fuego medio.
4. Añadimos el pimentón picante o las guindillas y removemos. Agregamos también las hojas de laurel.
5. Vertemos el tomate triturado con un poco de azúcar para eliminar la acidez y dejamos que cueza unos minutos.
6. Añadimos el vino y subimos el fuego para que evapore el alcohol. A continuación, añadimos los cangrejos y los dejaremos cocer, con la olla a medio tapar, unos 15 minutos aproximadamente y servimos con un buen pedazo de pan.

Patatas al ajillo tradicionales

 


Son una de las especialidades de mi madre, siempre las ha hecho en casa y en las cocinas en donde ha trabajado y siempre han triunfado.

Son un clásico en los bares de tapas y no me extraña, porque entran solas!

Lo ideal es que tengan un puntito de picante, pero si no os gustan picantes, tan sólo tenéis que obviar las guindillas.

Además de la receta por escrito, os dejo por aquí el video paso a paso:




Ingredientes (4 personas):
- 500 gramos de patatas
- Aceite para freír
- Sal
- 3 dientes de ajo
- 2 guindillas de Cayena
- 50 ml de vino blanco
- Perejil picado

Elaboración:
1. Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en dados. Salamos al gusto.
2. En una sartén con abundante aceite, echamos las patatas y las freímos hasta que estén hechas pero poco doradas.
3. Retiramos y dejamos escurrir.
4. En una sartén con un poco de aceite (una o dos cucharadas) añadimos los ajos picados finamente.
5. Cuando estén empezando a dorarse añadimos las guindillas y damos algunas vueltas.
6. Incorporamos las patatas fritas y el vino y dejamos que evapore el alcohol mientras seguimos removiendo.
7. Finalmente añadimos el perejil, removemos y servimos en seguida.

Volandeiras al moscatel

 


La primera vez que hice este entrante fue en una cena navideña con unos amigos, no la había probado antes tampoco en ningún sitio, así que busqué los tiempos para este tipo de marisco, y encontré que en muchas recetas le ponían una mezcla de aceite, ajo y perejil, y se me ocurrió que, a lo salado del plato, igual le iba bien un toque dulce, así que pensé en el vino moscatel.

Pero, ¿qué son las volandeiras? Pues son, como veis, un marisco de concha, muy parecido a las zamburiñas, pero con diferencias.
Las zamburiñas tienen una concha más oscura y lisa, mientras que las volandeiras son más claras y estriadas o rugosas.

La receta no puede ser más fácil, y si lo ponéis encima de un montón de sal gruesa, como en la foto, quedaréis de lo más "cool" jeje

Ingredientes:
- Aprox. 3 o 4 volandeiras por persona
- Aceite de oliva
- Un par de dientes de ajo
- Perejil
- Sal
- Un chorro de vino moscatel

Elaboración:
1. Lavamos un poco las volandeiras por si tuvieran algo de arena.
2. En una sartén, ponemos un chorrito de aceite de oliva y colocamos las volandeiras bocabajo, es decir, con la carne tocando la sartén y la concha hacia arriba.
3. En uno o dos minutos, que la carne se ha empezado a tostar, damos la vuelta a las conchas, dejando la carne a la vista. Añadimos sal al gusto.
4. Mientras esto se va haciendo, haremos el aliño, para ello picaremos muy fino los dientes de ajo y el perejil y lo mezclamos con un poco de aceite de oliva.
5. Cuando le hayamos dado la vuelta a las volandeiras, pondremos una cucharadita del aliño encima de cada una.
6. Terminamos con un chorreón de moscatel, que llegue a todas las conchas. Dejamos que evapore el alcohol y retiramos.
7. Servimos inmediatamente, por ejemplo, sobre un montón de sal gruesa.

Carrilleras al vino tinto

 

Os juro que es la primera vez que las hago... Y quería que la salsa me saliese justo así, con ese color oscuro, la carne melosa y que deshace en la boca... Una verdadera delicia. Y aunque fuese mi primera incursión en el mundo de las carrilleras, decidí grabarlo en video para ofreceros la receta en mi canal de YouTube:


Además del estreno en esta receta, también estreno mi voz en una video-receta en el canal, ya que hasta ahora no me había atrevido a hablar en ninguno de mis videos, pero me lancé justo en el anterior a este, donde os muestro dónde comer en París, a donde fuimos hace un par de veranos pero no había tenido tiempo de sentarme tranquilamente a recopilar la información y a editarla. Pero por fin está hecho, así que os invito a que os paséis por el canal y si tenéis alguna recomendación me la dejéis, ¡estaré encantada de leeros!

Ahora sí, vamos con la receta de las carrilleras. En este caso las he utilizado de cerdo, pero podéis usarlas de ternera también, seguro que os encantarán cualquiera de las dos.

Ingredientes: (2 personas)
- 6 carrilleras
- 1 cebolla
- 2 ó 3 zanahorias
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva
- 1 cucharada de harina común
- 500 ml de vino tinto
- 250 ml de Pedro Ximénez
- 250 ml de caldo de verduras o de carne

Para acompañar: unas patatas como más nos gusten, os recomiendo las patatas al eneldo o estas patatas a la francesa de mi madre.

Elaboración:
1. En una olla, cubrimos el fondo con aceite de oliva y marcamos las carrilleras, salpimentándolas. Sólo las marcamos por ambos lados, dejándolas crudas por dentro. Las sacamos y las reservamos.
2. En el mismo aceite, echamos la cebolla troceada y la zanahoria en rodajas. Añadimos sal al gusto y dejamos que poche un poco.
3. Pasados unos cuantos minutos, agregamos la cucharada de harina y la integramos bien.
4. Es el turno del vino tinto y el Pedro Ximénez. Subimos el fuego y dejamos que evapore el alcohol.
5. Una vez evaporado, añadimos el caldo y volvemos a introducir en la olla las carrilleras.
6. Si utilizamos una olla tradicional, lo dejaremos cociendo a fuego medio durante una hora y media o dos horas, hasta que veamos que la carne está muy tierna. Si utilizamos olla exprés o rápida, contaremos unos 35 minutos desde que empieza a salir el vapor.
7. Pasado el tiempo, servimos las carrilleras acompañadas de su salsa, las verduras  y las patatas que hayamos elegido. ¡Qué aproveche!

Arroz caldoso con volandeiras (thermomix)

 

De vez en cuando me apetece un arroz rico, con su caldito, y me da igual si lleva pescado, marisco o verduras... Así que me pongo a buscar en los muchos libros de recetas que acumulo y esta vez me encontré en un libro de Thermomix con un arroz caldoso con zamburiñas, y justo tenía volandeiras, que es un marisco parecido, un poco más pequeño, pero igual de rico.

La diferencia entre las volandeiras y las zamburiñas es que las primeras tienen una textura más firme y un sabor delicado, mientras que las segundas son más tiernas, pero de sabor más intenso. Estas navidades hice unas volandeiras que llamé "Norte y Sur" ya que las hice a la plancha con Moscatel. Fue uno de los aperitivos que puse en una cena con unos amigos y fueron todo un éxito, si aún no las conocéis, no dejéis de probarlas.

Esta receta de arroz la encontré en un libro en papel de Thermomix titulado "Menos de 400 kcal", que también está en Cookidoo en una colección del mismo nombre junto con otras 98 recetas. Las cantidades son aproximadamente para cuatro a seis personas.

Ingredientes:
- 2 dientes de ajo
- Perejil fresco (un par de ramitas, o 1 cucharadita del seco)
- 100 gramos de cebolla
- 50 gramos de pimiento rojo
- 50 gramos de aceite de oliva
- 500 gramos (aprox) de volandeiras (o zamburiñas)
- 50 gramos de vino blanco
- 1 pizca de pimentón dulce
- Unas hebras de azafrán
- 50 gramos de salsa de tomate (o tomate frito)
- 1 litro de caldo de pescado
- 300 gramos de arroz redondo

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso el ajo, el perejil, la cebolla y el pimiento y troceamos 2 seg/vel 5.
2. Añadimos el aceite y sofreímos 5 min/Varoma/vel 1.
3. Ponemos las volandeiras (con la concha incluida) en el Varoma de manera que queden libres algunos orificios para que circule el vapor.
4. Colocamos el Varoma en su posición y programamos 10 min/Varoma/vel 1.
5. Retiramos el Varoma y reservamos. Añadimos el vino y programamos 1 min/Varoma/vel 1 sin poner el cubilete, para facilitar la evaporación del alcohol.
6. Añadimos el pimentón, las hebras de azafrán, la salsa de tomate y el caldo y calentamos 10 min/Varoma/vel 1.
7. Incorporamos el arroz y programamos 11 min/Varoma/giro inverso/vel cuchara.
8. Mientras, retiramos las volandeiras de sus conchas. Cuando acabe el programa, las añadimos al vaso y programamos 2 min/Varoma/giro inverso/vel cuchara.
9. Vertemos el arroz en una fuente y lo dejamos reposar unos minutos antes de servir.

Falso caviar de Oporto


Desde que se puso de moda hace unos años gracias al boom de la cocina molecular, alentado gracias a programas como Masterchef, estas perlitas o falso caviar son un recurso muy utilizado para adornar nuestros platos, sobre todo en épocas festivas como la navidad, además de aportar sabor a nuestras elaboraciones.

En este caso las hice de Oporto ya que iban a decorar un aperitivo de panna cotta de foie con manzana y, tanto por el color como por el sabor, casaban perfectamente en la receta. 


Pero, efectivamente, puede hacerse con cualquier otro ingrediente líquido, o crema ligera, que queramos o nos apetezca, por ejemplo, zumos, café, caldos, infusiones, cremas de verduras, etc. El límite es nuestra imaginación.

Tan sólo hay que recordar la proporción 1 - 100, es decir, 1 gramos de agar-agar por 100 ml de líquido. Teniendo esto en cuenta, ya podemos hacer maravillas con nuestras presentaciones!

Ingredientes:
- 100 ml de vino de Oporto
- 1 gramo de agar-agar en polvo
- Aceite de girasol (cantidad suficiente)

Elaboración:
1. Ponemos bastante aceite en un vaso alto y lo metemos en el frigorífico.
2. Por otro lado, ponemos el vino en un cazo y comenzamos a calentar.
3. Añadimos el agar-agar y lo dejamos que hierva durante al menos un par de minutos, removiendo bien.
4. Retiramos y dejamos que entibie unos minutos.
5. Sacamos el aceite del frigorífico y cargamos una jeringa con el vino. Poco a poco, vertemos pequeñas gotas del líquido sobre el aceite para que se vayan formando las bolitas, que irán directas al fondo.
6. Continuaremos hasta acabar con el vino. Al final tendremos un montón de perlitas en el fondo del aceite, sólo tendremos que escurrirlas y guardarlas en un botecito de cristal en la nevera para utilizarlas como más nos convenga...

Canelones de pollo trufado

 

Cada año por Navidad trato de hacer alguna receta nueva, para no repetir todos los años lo mismo, por eso empiezo a mirar cosas desde octubre, ya que me encanta experimentar sabores y sorprender a los invitados.

En una ocasión hice canelones de pularda con foie, y estaban riquísimos, pero en esta ocasión no he encontrado pularda en el super y como tampoco quería repetir, pues... Pollo con trufa, así conseguía también darle salida a una crema de trufa que compré y estaba esperando utilizar en alguna cosa así.

Las proporciones son para 8 personas, por lo que con eso ya podéis jugar con las cantidades.

Ingredientes:
- 2 patas/cuartos traseros de pollo
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva
- Vino blanco
- Crema de trufa
- 50 gramos de mantequilla
- 50 gramos de harina
- 800 ml leche
- Queso rallado para gratinar
- 24 placas de canelones

Elaboración:
1. En una fuente para horno ponemos los dos cuartos traseros de pollo con un poco de aceite, salpimentados al gusto y un chorrito de vino.
2. Horneamos a 200° C hasta que esté bien hecho (alrededor de una hora). Sacamos y dejamos que enfríe lo suficiente para no quemarnos.
3. Lo desmenuzamos y lo reservamos junto con el jugo que queda en la fuente.
4. Hacemos una bechamel ligera, para ello, derretimos la mantequilla en un cazo, a fuego medio, y añadimos la harina. La cocinamos un par de minutos para que pierda el sabor a crudo y agregamos la leche (mejor si está tibia). Espesamos ligeramente sin dejar de remover para que no se queme. Salpimentamos al gusto y reservamos.
5. En una sartén, cubrimos el fondo con aceite y doramos el ajo bien picado. Después añadimos la cebolla picada bien fina, añadimos sal y dejamos que poche poco a poco.
6. Cuando la cebolla esté transparente, añadimos el pollo desmenuzado y el jugo de la fuente y removemos bien.
7. Añadimos un par de cazos de la bechamel al pollo y le agregamos unas cucharadas de la crema de trufa, hasta que esté a nuestro gusto. Apagamos y retiramos del fuego.
8. Preparamos las placas de canelones como nos indique el fabricante y las rellenamos con el relleno de pollo trufado.
9. Vertemos el resto de la bechamel por encima y terminamos cubriendo la superficie con queso rallado.
10. Gratinamos unos minutos y servimos.

Cochinillo asado

 

En diciembre de 2015, la plataforma Cookpad, donde tengo un perfil con algunas recetas, publicaba su primera revista con las elaboraciones navideñas de usuarios de dicha aplicación.

En mi caso, eligieron dos recetas para publicar: este cochinillo y las navajas a la plancha.


La verdad es que para mí fue todo un honor y una alegría que publicaran algo mío, pero no lo había publicado aquí en el blog hasta ahora, y no sé porqué, supongo que por falta de tiempo y por estar centrada en otras cosas, o simplemente se me olvidó...

El caso es que hoy os traigo aquella receta que hice (porque sólo la he hecho una vez) pero que salió divinamente. Espero que os guste.

Ingredientes: (4 personas)
- 1/2 cochinillo
- 8 patatas medianas
- 4 dientes de ajo
- Unas hojas de laurel
- Sal al gusto
- 200 ml vino blanco
- Romero y tomillo frescos
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 250° C. Sobre la bandeja del horno, ponemos aceite hasta cubrir la superficie.
2. Cortamos las patatas en rodajas y las ponemos alrededor de la bandeja. Añadimos sal al gusto y reservamos.
3. En el centro de la bandeja, ponemos el cochinillo bien limpio de vísceras y sangre.
4. Hacemos un aliño en un mortero: ponemos los ajos pelados con un poco de sal. Majamos hasta prácticamente deshacer los ajos.
5. Añadimos un chorrito de aceite y el vino al mortero y mezclamos bien.
6. Vertemos el aliño sobre el cochinillo.
7. Repartimos por encima las hierbas (laurel, romero y tomillo) y metemos al horno en la parte media-baja.
8. Bajamos la temperatura a 200° C y lo dejamos hasta que la piel esté tostadita y crujiente y la carne quede bien blandita (un par de horas aprox.).

Albóndigas al ajillo


Aunque me encanta la receta tradicional de las albóndigas con esa salsa "de las abuelas", suelo buscar recetas diferentes para probar cosas nuevas, y así fue como me topé con esta de la web de "Yo, yo misma y mis cosas", y la verdad es que no puedo estar más contenta porque está riquísima y seguro que repetiré a menudo!

Aunque en la receta original Mar indica 1 kg de carne, yo he usado menos (ya que somos pocos en casa), al igual que he reducido a la mitad los ingredientes de la salsa.

Ingredientes:
- 600 - 700 gramos carne picada al gusto
- Pan rallado (cantidad suficiente)
- 1 huevo
- Sal al gusto
- 1 diente de ajo picado fino
- Pimienta molida (blanca o negra, al gusto)
- Perejil fresco picado (1 cucharada)
- Harina para rebozar
- 6-8 dientes de ajo
- 100 ml vino blanco
- 1 hoja de laurel
- Sal y pimienta blanca
- 500 ml caldo de ave
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. En un recipiente, ponemos la carne picada junto con el huevo, el diente de ajo picado, el perejil picado, sal, pimienta y el pan rallado (aproximadamente 3 o 4 cucharadas).
2. Mezclamos y formamos las albóndigas, las pasamos por harina sacudiendo el exceso y marcamos en una olla con un poco de aceite. Sacamos y reservamos.
3. En el mismo aceite, doramos los dientes de ajo laminados. Cuando empiecen a coger color, volvemos a poner las albóndigas y añadimos el vino blanco.
4. Subimos el fuego para que evapore el alcohol y añadimos el laurel, salpimentamos al gusto y agregamos el caldo. Cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y cocinamos unos 15-20 minutos.
5. Servimos con un poco de perejil fresco picado.

Paté de pollo al Pedro Ximénez

 

Este fin de semana celebré mi 40° cumpleaños y entre todas las cosas que puse en la mesa dulce y salada se encontraba este paté de pollo al vino Pedro Ximénez, un vino dulce típico del sur español que, precisamente por su dulzor, suele acompañar a los postres, pero también nos sirve para dar ese contraste a los platos salados que tanto nos gusta...

Si no nos gusta tanto dulzor, o no lo tenemos a mano, podemos sustituirlo, por ejemplo, por Oporto, moscatel, brandy... Podemos ir probando hasta encontrar el que sea a nuestro gusto.

Para acompañar, pese a que es dulce de por sí, podemos poner una mermelada de frutos rojos, o alguna que tenga un toque diferente, como la naranja amarga, pero ya va en gustos...

Ingredientes:
- Aprox. 300 gramos de higaditos de pollo limpios
- 1 cebolla pequeña o media grande
- 1 diente de ajo grande
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
- 50 ml Pedro Ximénez
- 30 gramos de mantequilla

Elaboración:
1. Ponemos en una sartén a calentar un buen chorro de aceite y cuando esté listo, ponemos a dorar el ajo troceado.
2. Cuando el ajo esté a punto de dorarse, añadimos la cebolla picada (el tamaño da un poco igual porque lo vamos a triturar). Salpimentamos y dejamos pochar a fuego medio-bajo.
3. Mientras, comprobamos que los hígados están completamente limpios, sin venitas ni nervios que nos puedan molestar después.
4. Una vez transparente la cebolla, añadimos el hígado y lo dejamos cocinar bien, removiendo de vez en cuando, rompiendo los trozos con la espátula.
5. Cuando el hígado esté prácticamente cocinado, añadimos el vino y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
6. Una vez evaporado el alcohol, añadimos la mantequilla y dejamos que se funda por completo.
7. Trituramos hasta obtener un puré homogéneo y sin grumos y lo guardamos en uno o varios recipientes, preferentemente de cristal y herméticos, y dejamos enfriar del todo antes de guardarlo en el frigorífico. Una vez frío, veréis que es súper cremoso y rico. Podéis untarlo en galletitas saladas o en tostas de pan de aperitivo, ¡Riquísimo!

Salchichas frescas al vino

 

Hacía un montón de años que no cocinaba unas salchichas frescas al vino, la verdad es que no sé porqué dejé de hacerlo, porque la verdad es que están realmente exquisitas, con el aroma del vino, el sabor del caldo, de la cebolla... Un conjunto de ingredientes que hacen una salsa sabrosísima acompañando un plato genial para la cena que, además, se prepara de forma bastante rápida.

Las salchichas, o longanizas, las he utilizado de pollo, pero pueden ser de cerdo tranquilamente, como prefiráis.

Ingredientes:
- 3 - 4 salchichas por persona
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 100 ml vino blanco
- 200 ml caldo de ave
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. En una sartén ponemos a calentar un chorreón de aceite.
2. Picamos el diente de ajo muy fino y lo echamos a la sartén.
3. Mientras, cortamos la cebolla en juliana y cuando el ajo esté dorado, la añadimos y agregamos sal y pimienta al gusto. Dejamos que se vaya pochando.
4. Cuando la cebolla comience a transparentar, echamos las salchichas, previamente pinchadas con un cuchillo para que no revienten.
5. Cuando las salchichas estén doradas, añadimos el vino y dejamos que evapore el alcohol.
6. Agregamos el caldo de ave y dejamos que reduzca un poco. Ajustamos de sal y servimos.

Guiso de patatas a la marinera

 


Ahora que parece que ya ha llegado el frío para quedarse por largo tiempo, apetece platos contundentes de cuchara y qué mejor que un buen guisito con su patata, su buen caldo... Y sobre todo, su sabor a hogar, a cocina casera...

En esta ocasión tenía ganas de algo que llevase sabor a pescado o a marisco y me encontré con una receta de la web "Y hoy qué comemos", así que decidí replicarla, pero cambiando algunos ingredientes que no tenía en ese momento, por otros y añadiendo alguno más como el vino... El resultado me encantó y lo bueno es que también podéis adaptarlo a lo que tengáis por casa, ¿os animáis?

Ingredientes:
- 800 gramos de patatas
- 200 gramos de pulpo cocido
- 200 gramos de gambas
- 50 gramos de pimiento rojo
- 50 gramos de pimiento verde
- 1 cebolla pequeña (o media grande)
- 1 tomate rallado
- 50 ml vino blanco
- 1 diente de ajo grande (o dos pequeños)
- 1 cucharadita de pimentón
- Sal y pimienta
- Laurel
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. En primer lugar, pelamos las gambas y reservamos los cuerpos. Las cabezas y el resto de cáscaras los ponemos en una olla con un poco de aceite y los salteamos con una pizca de sal, aplastando un poco las cabezas para que suelten su jugo.
2. Cubrimos con abundante agua y dejamos cocer unos 15 minutos desde que rompa a hervir. Colamos y reservamos.
3. Hecho esto, picamos muy fino el ajo, la cebolla y los pimientos y hacemos un sofrito en una olla con un poco de aceite. Añadimos el tomate rallado y salpimentamos.
4. Pasados unos minutos añadimos el pimentón y removemos para evitar que amargue.
5. Añadimos el vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
6. Mientras, lavamos y pelamos las patatas. Las cortamos en trozos medianos, chascándolas para que suelten el almidón, y las añadimos al sofrito junto con la hoja de laurel.
7. Las cubrimos con el caldo de las gambas (si no hubiera suficiente, añadimos agua hasta cubrir). Dejamos cocer hasta que estén tiernas.
8. Al final, añadimos los cuerpos reservados de las gambas, que se harán con el calor residual, y el pulpo cortado en trozos o rodajas. Servimos recién hecho.



Gnocchi de calabaza con portobello y queso trufado

 


La verdad es que nunca había hecho gnocchi caseros, aunque siempre he querido hacer los clásicos, los de patata, pero ya que estamos en temporada de calabaza, ¿qué mejor que aprovechar y hacerlos así? Además, también es tiempo de setas, aunque actualmente podemos encontrar ambos ingredientes todo el año, pero en otoño es cuando mejor están por ser su época...

La historia parece remontarse hasta el siglo VIII, cuando un joven médico, llamado Pantaleón, se convirtió al cristianismo y viajó por Italia haciendo curaciones, por lo que después fue canonizado como San Pantaleón.
Un día 29 de julio pidió pan a unos campesinos y éstos le invitaron a comer, por lo que Pantaleón profetizó un buen año de cosecha.

Es por ello que se recuerda este día comiendo unos sencillos gnocchi, en honor a esa comida humilde que, por aquel entonces, no eran de patata, sino algo parecido hecho con harina, agua y huevo.
La patata no llegaría a Italia hasta el siglo XVI, tras el descubrimiento del Nuevo Mundo y la importación de nuevos productos. Actualmente, podemos encontrar gnocchi en sus versiones más variopintas por toda la geografía italiana.

Ingredientes (4 personas):
- 1 calabaza pequeña o media grande del tipo cacahuete
- 250 gramos de champiñones portobello
- 1 huevo
- Harina (aprox. la mitad que de calabaza después de asar)
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva
- Ajo y perejil deshidratados
- Un chorrito de vino de cocinar
- 200 ml de nata líquida
- Queso de oveja con trufa (o al gusto)

Elaboración:
1. En primer lugar vamos a asar la calabaza, para ello, la abrimos por la mitad y la ponemos en la bandeja del horno, con un chorrito de aceite y un poco de sal.
2. La horneamos a 180° C durante unos 45-60 minutos, dependiendo de cada horno.
3. La sacamos y la dejamos enfriar un poco, para no quemarnos las manos...
4. Estando ya templada, extraemos toda la pulpa con ayuda de una cuchara, saldrá con mucha facilidad, y la ponemos en un bol.
5. Agregamos el huevo, sal y pimienta al gusto, y añadimos harina poco a poco, aproximadamente la mitad del peso de la calabaza que nos haya salido después de asarla. En mi caso salieron unos 400 gramos de calabaza, y usé unos 250 gramos de harina, lo fui echando poco a poco, ya que unas harinas absorben más líquido que otras... Pero tampoco hay que pasarse, para que después no queden duros, por lo que habrá que dejar la masa blandita, que apenas se pegue a las manos .
6. Una vez hecha la masa la dividimos en unas 4 o 6 porciones, y hacemos unos rulos con ellas sobre la mesa, y los cortamos en porciones de unos 2 cm aproximadamente. Si tenemos una pala para hacer gnocchi estupendo, si no, podemos usar la esterilla de hacer sushi, o si no, le damos forma de bolitas con las manos y ya está.
7. Ponemos a cocer abundante agua con un poco de sal y cuando comience a hervir, echamos los gnocchi. Estarán listos cuando floten en el agua. Los retiramos y reservamos.
8. Aparte, en una sartén, ponemos un poco de aceite y añadimos los portobello limpios y cortados en láminas o en trozos. Añadimos un poco de sal, ajo y perejil deshidratados y dejamos que se rehoguen hasta que se queden a la mitad de volumen.
9. Añadimos el vino y dejamos que evapore el alcohol. Agregamos entonces la nata y el queso en trozos, y salpimentamos al gusto.
10. Cuando el queso se haya fundido, añadimos los gnocchi, damos un par de vueltas y servimos.



Pavo a la mostaza

 


Este es el segundo intento que hago de esta receta y, para ser sincera, muchísimo mejor que el primero, ya que la primera vez me quedó bastante seco y sin salsita como a mí me gusta. Además, le he añadido otros ingredientes como pimentón y miel y la verdad es que ha quedado divinamente!

Podéis acompañarlo de unas patatas como más os gusten (en el índice podéis encontrar algunas ideas), o bien una ensalada, unos espárragos al horno...

Y lo cierto es que, aunque normalmente asociamos la carne de pavo a la navidad, es una carne que podemos utilizar en multitud de recetas en cualquier temporada del año, por ejemplo, en todas aquellas en las que se utilice pollo, podemos sustituirlo por pavo, ya que es muy saludable (contiene vitaminas B1, B3, B5, B6, B12 y ácido fólico, además de diversos minerales).
Además es una carne magra, por lo que contiene menos porcentaje de grasa por cada 100 gramos y menos colesterol que otras carnes... Así que sí, tendría que hacer más recetas con pavo de las que hago... jejeje

En esta ocasión he utilizado dos solomillos que dan como para 3 - 4 raciones.

Ingredientes:
- 2 solomillos de pavo
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla mediana
- 1 cucharada de harina
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 50 ml de vino blanco
- 250 - 300 ml agua o caldo de ave
- 1 cucharada de miel
- 1 cucharada de mostaza a la antigua
- 2 cucharaditas de salsa de mostaza
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. Salpimentamos los solomillos enteros y los pasamos por la plancha con unas gotitas de aceite. Cuando estén marcados por ambos lados (no hechos por dentro) los retiramos y reservamos.
2. En una olla o sartén grande, ponemos aceite de oliva hasta cubrir el fondo, y ponemos a dorar los dientes de ajo laminados o picados (como más nos gusten).
3. A continuación, incorporamos la cebolla cortada en juliana y añadimos sal para que sude. Dejamos pochar a fuego medio hasta que empiece a transparentar.
4. Añadimos la cucharadita de pimentón y removemos en seguida para que no amargue.
5. Agregamos ahora la cucharada de harina y removemos bien, haciendo una especie de roux.
6. Cuando la harina esté cocinada, añadimos el vino y subimos el fuego para que se evapore el alcohol.
7. Hecho esto, agregamos el agua o caldo, las dos mostazas y la miel, integramos bien y dejamos que cueza a fuego medio-alto.
8. Mientras, partimos los solomillos en dados y cuando el caldo comience a hervir los incorporamos al guiso. Bajamos un poco el fuego y dejamos cocer hasta que la carne esté hecha y la salsa haya reducido a la mitad. Probamos de sal y listo.



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