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Carpaccio de calabacín con vinagreta de frambuesa, tomate y ajo negro

 


Tengo que confesar que en un principio, desde hace años, me parecía raro comer el calabacín crudo, pero después de probar esta receta la verdad es que estoy muy a favor...

Cierto es que las laminas son muy finitas y que apenas tienen sabor, pero la potencia en el paladar llega gracias a la vinagreta.
No podía poner un tomate concassé de cualquier manera, así que pensé en ponerle una vinagreta un poco diferente que, además, le aportase un contraste de color, y ahí fue donde me vino a la cabeza el ajo negro, que me chifla.

También podríais hacer el contraste con algún elemento de color blanco, como unas gotas de mayonesa o unas lascas de parmesano, por ejemplo.

No doy cantidades porque es un poco "a ojo", lo que vayáis viendo que cabe en cada plato, tanto si es individual o para compartir.

Ingredientes:
- Calabacín pequeño (para que tenga menos semillas)
- Tomate maduro
- Dientes de ajo negro
- Perejil fresco para decorar

Para hacer la vinagreta usaremos estas proporciones:
- Tres partes de aceite de oliva
- Una parte de crema balsámica de frambuesa (o el vinagre que más nos guste)
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Si tenemos una mandolina será mucho más cómodo, si no, usaremos un cuchillo bien afilado. Cortamos rodajas muy finas, casi transparentes, del calabacín y lo disponemos en el plato de presentación.
2. Cortamos el tomate en concassé (cubitos muy pequeños) y picamos los dientes de ajo. Ponemos todo en un bol y añadimos sal al gusto.
3. A este bol le ponemos las tres partes de aceite por una de crema balsámica de frambuesa (o el vinagre que elijamos) y mezclamos todo muy bien.
4. Repartimos esta vinagreta por encima del calabacín y terminamos decorando con las hojas de perejil.

Ensalada de espinacas y quinoa

 

La naturaleza siempre nos ofrece alimentos que son una verdadera fuente de salud, como es en el caso de las espinacas y la quinoa, y si ya las juntamos, obtendremos una combinación asombrosa de nutrientes altamente beneficiosos. Ambos tienen componentes similares, además de sus particularidades.
En el caso de la quinoa, o quinua, estamos ante un conocido como "superalimento" del que podemos encontrar tres variedades: la quinoa blanca, la más común y que posee un bajo nivel de carbohidratos; la quinoa roja, con un nivel más alto de carbohidratos, por lo que es muy apreciada por deportistas; y la quinoa negra, con propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes.

Entre las propiedades de la quinoa encontramos que es una fuente natural de minerales como el calcio, el hierro y el magnesio, además de poseer hasta un 23% de proteína. También contiene vitaminas B1, B2, C y E y gran cantidad de Omega 6. Es además un cereal libre de gluten, rico en fibra que ayuda a controlar el tránsito intestinal y antioxidantes, con un bajo índice glucémico (ideal para diabéticos y para hacer dieta o mantener el peso) y ayuda a controlar los niveles de colesterol en sangre.

Por su parte, las espinacas, también contienen vitaminas y minerales, tales como A, B1, B2, C, K, calcio, fósforo, hierro, ácido fólico, magnesio, zinc y betacarotenos. También ayuda a controlar la diabetes a través del ácido alfalipoico, que aumenta la sensibilidad a la insulina. Su fibra también ayuda a controlar el tránsito intestinal.

Pero, ¿en qué nos benefician todos estos nutrientes? Seguramente conocemos ya las propiedades del calcio para los huesos y del hierro para la anemia. La vitamina C, además de ayudarnos a prevenir los resfriados, también actúa en la absorción del hierro y es importante para la reparación de los tejidos.
Las vitaminas del grupo B, en este caso, B1 (tiamina) y B2 (riboflavina), ayudan a obtener la energía de los alimentos y a formar glóbulos rojos. 
La vitamina K es la conocida como vitamina de la coagulación, por lo que es importante para evitar hematomas y hemorragias en la medida de lo posible.

El ácido fólico es muy conocido por las mujeres embarazadas ya que ayuda a prevenir la malformación fetal, y el zinc interviene en la formación de los huesos.
La vitamina E es un potente antioxidante que protege contra la formación de radicales libres, al igual que los betacarotenos. Los radicales libres dañan las células y los tejidos por lo que se los relaciona con el envejecimiento e incluso la formación de cáncer. La vitamina E también es una gran aliada de nuestro sistema inmunológico al hacer frente a virus y bacterias y participar en la formación de glóbulos rojos.
Finalmente, el magnesio es conocido por sus propiedades que ayudan al normal funcionamiento y mantenimiento de huesos, músculos y sistema nervioso, a disminuir la fatiga y el cansancio, además de reducir la presión arterial, por lo que puede ayudar en el caso de padecer migrañas.

Si a todo esto, le añadimos otros ingredientes, como en este caso, los tomates, las nueces y el aceite de oliva virgen extra, el resultado es un plato sumamente saciante, ideal para controlar el peso, o incluso hacer dieta y que además nos aporta en un sólo plato muchos de los nutrientes que necesitamos cada día para alimentar a nuestro organismo.

Y ahora sí, os dejo con la receta, de la que por cierto, las cantidades son al gusto, salvo por la quinoa, que hay que respetar su proporción con el agua para cocinarla correctamente, al igual que la vinagreta, para que salga perfecta.

Ingredientes: (2 personas)
- Brotes de espinacas baby
- Media taza de quinoa blanca
- 1 taza de agua
- Un chorro de zumo de limón
- Una cucharadita de sal para cocer la quinoa
- Tomatitos cherry (en este caso utilicé de la variedad kumato)
- Para la vinagreta: 6 cucharadas de aceite de oliva, 2  cucharadas de vinagre, media cucharadita de sal y un puñado de nueces

Elaboración:
1. Empezamos preparando la quinoa, para lo cual, la lavaremos muy bien, hasta que el agua salga limpia, para eliminar las saponinas.
2. Una vez limpia, la pondremos en un cazo u olla pequeña,junto con la taza de agua, el zumo de limón y la cucharadita de sal. Removemos y lo llevamos a ebullición. Cuando rompa a hervir, bajamos un poco el fuego y lo dejamos cocer unos 15 minutos o hasta que se consuma el agua por completo. Apartamos y dejamos enfriar.
3. Por otro lado, preparamos la vinagreta: en el vaso decuchillas de la batidora ponemos el aceite, vinagre, sal y nueces y batimos hasta que las nueces queden picaditas pero no sea totalmente un puré.
4. Sobre unplato o fuente, pondremos los brotes de espinacas ya lavados y los tomates cherry, también lavados y cortados por  la mitad o en cuartos.
5. Ponemos la quinoa sobre las espinacas y regamos con la vinagreta y ya lo tendríamos listo!

Tartar de tomate y aguacate con vinagreta de mango


Todos conocemos el típico steak tartar que se hace con carne y una yema de huevo encima, pero, al igual que con muchas recetas, podemos hacerlo con otros ingredientes que, tratados de la misma forma, nos pueden resultar un entrante sano, rico y saludable, como este con tomate y aguacate.
Las proporciones que doy son para dos personas, por lo que sólo tendréis que calcular las cantidades sumando o multiplicando. Probadlo, porque la combinación de sabores es suave y deja con ganas de más (¡al menos a mí!, jeje...).

Ingredientes:
- 2 tomates (que no estén demasiado maduros)
- 1 aguacate maduro
- Zumo de medio limón
- 1 trozo de mango maduro (aprox. 1/4 de la pieza)
- Vinagreta: 3 partes de aceite y 1 de vinagre (yo lo mido con cucharadas)
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Pelamos los tomates con ayuda de un "pelapatatas" para evitar llevarnos la carne (también podemos escaldarlos). Retiramos las semillas interiores (las podemos guardar para una ensalada o utilizarlas como falso caviar para acompañar, por ejemplo, un plato de pescado).
2. Cortamos el tomate en brunoise (daditos) y reservamos en un bol.
3. Abrimos el aguacate por la mitad, quitamos el hueso y separamos el interior de la piel con ayuda de una cuchara. Cortamos el tomate en trozos similares a los del tomate. Regamos con el zumo de limón y removemos, así evitaremos que se oxide y se ponga negro.
4. Ponemos los dados de aguacate junto con los de tomate y salamos al gusto.
5. Para hacer la vinagreta de mango, trituramos éste con un poquito de agua hasta conseguir un puré.
6. Aparte, mezclamos el aceite con el vinagre y añadimos una cucharada del puré de mango. Mezclamos bien y aliñamos los daditos de tomate y aguacate.
7. Para el montaje, únicamente colocamos un aro de emplatar en el centro del plato y lo rellenamos.

Nota:
- Es una preparación que podemos tener hecha con antelación y guardada en un recipiente dentro del frigorífico para montar en el momento de servir.

Hummus clásico (manual y thermomix)


Los que me conocen saben que me requete-encanta la cocina oriental, tanto la del lejano como la del próximo oriente: sus sabores, sus matices, sus olores, todas esas especias... y el hummus es uno de esos platos sencillos que puedes poner como aperitivo y seguro que se termina enseguida porque está delicioso!

Para la elaboración manual os indico en los ingredientes la pasta tahini, la cual podemos comprarla ya hecha, o bien hacerla antes de empezar de la siguiente manera: tostamos las semillas de sésamo (en caso de haberlas comprado crudas) en la sartén, con cuidado de no quemarlas y las trituramos con una cucharada de aceite de oliva hasta obtener una pasta semi-líquida. Recomiendo hacer la cantidad exacta cada vez en lugar de hacer mucha cantidad, a no ser que vayamos a hacer distintos tipos de hummus a la vez, para no tener que guardarla sin saber cuándo volveremos a utilizarla... Esta receta la publiqué hace mucho tiempo en mi perfil de Cookpad, por lo que veréis que las cantidades con respecto a la thermomix son diferentes.

La receta para hacer con thermomix, en lugar del tahini, usaremos directamente las semillas de sésamo o ajonjolí, ya que se trituran con los demás ingredientes. Esta receta la encontramos en dos colecciones de cookidoo: "Dieta mediterránea" y "Show cooking - De picoteo".


Ingredientes para la elaboración manual:
- 500 gramos de garbanzos cocidos
- 1 diente de ajo (sin el germen interior)
- El zumo de un limón
- 1 guindilla Cayena
- 1 cucharada de tahini
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal al gusto
- Pimentón dulce para espolvorear

Elaboración manual:
1. Lavamos y escurrimos los garbanzos y les quitamos la piel.
2. Los ponemos, junto con la guindilla, el zumo de limón, el diente de ajo, el tahini y la sal, en la batidora y lo batiremos hasta obtener un puré espeso.
3. Ponemos el hummus en la fuente para servir y regamos con el aceite y un poco de pimentón.

Ingredientes para la elaboración en thermomix:
- 1-2 dientes de ajo
- 400 gramos de garbanzos cocidos
- 60 gramos de agua
- 30 gramos de zumo de limón
- 40 gramos de sésamo tostado/ajonjolí
- 1/2 cucharadita de sal
- 70 gramos de aceite de oliva + 1 poco más para servir
- Pimentón para espolvorear

Elaboración en thermomix:
1. Ponemos en el vaso todos los ingredientes, menos el pimentón, y trituramos 30 seg/vel 5-10 progresiva.
2. Con la espátula, bajamos la mezcla y trituramos de nuevo 30 seg/vel 5-10 progresiva.
3. Servimos rociándolo con una cucharada de aceite y el pimentón espolvoreado.

Notas:
- Si vemos que no ha quedado una trituración uniforme, trituramos otros 15 seg/vel 5-10.

Crema de calabacín (thermomix)


Esta es una de las cremas básicas que te puede salvar una cena ligera, ya que se necesitan pocos ingredientes y se tarda muy poco en hacer. Viene en el libro básico verde y es súper sencilla, aunque yo le echo menos agua de la que pone en el libro porque si no me sale prácticamente sopa y no le echo ni la mantequilla ni el queso del final, así que quedaría de la siguiente manera:

Ingredientes:
- 50 gramos de cebolla en trozos
- 1 diente de ajo (opcional)
- 700 gramos de calabacín con piel en trozos
- 300 gramos de agua
- 1 pastilla de caldo de verduras (o de pollo, al gusto, pero es opcional)
- 1 cucharadita de sal
- Pizca de pimienta molida

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso la cebolla y el ajo y troceamos 3 seg/vel 5. Bajamos los ingredientes de las paredes con la espátula.
2. Añadimos el resto de ingredientes y programamos 15 min/100º/vel 1.
3. Trituramos 1 min/vel 4-8 progresivamente.

Salchichas de tofu (thermomix)


Este fue un pequeño experimento que (menos mal) salió bien. Vistas así parecen de esas de "pavi-pollo" como decimos en casa. La verdad es que no nos gusta comprar salchichas ya hechas porque como se suele decir: "a saber lo que llevan...", eso sí, son más cómodas porque sólo hay que abrir el paquete y ya está, mientras que estas tienen su trabajo, pero sabemos lo que llevan y son 100% veganas. Además, se pueden congelar, ya que salen como 12-15 unidades (aunque en el frigorífico pueden aguantar bien una semana). Después podremos hacernos un perrito caliente, o cortarlas en rodajas para hacer a la plancha, por ejemplo.

Ingredientes:
- 400 gramos de tofu en bloque
- 100 ml de agua
- 2-3 cucharadas de remolacha rallada en conserva
- 2 cucharadas de levadura de cerveza desamargada
- 5 cucharadas de harina de maíz (no maicena)
- 2 cucharadas de harina de trigo
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de cebolla en polvo
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Ponemos el tofu troceado, la remolacha y el agua en el vaso y licuamos 1 min/vel 4.
2. Añadimos el ajo, cebolla, sal y levadura y mezclamos 20 seg/vel 4.
3. Añadimos la harina de trigo y mezclamos 15 seg/vel 4.
4. Por último, añadimos la harina de maíz y mezclamos 20 seg/vel 4. Si fuera necesario terminaríamos de mezclar con la espátula por si se hubiera quedado adherida a las paredes parte de la masa.
5. Vertemos esta mezcla en una manga pastelera grande (o una bolsa de congelar) y cortamos el pico para que nos quede un agujero de un diámetro aproximado de 1,5 cm.
6. Cortamos un rectángulo de papel film y lo ponemos sobre la encimera y, apretando poco a poco la manga, formamos la salchicha sobre el borde largo del papel, con una longitud aproximada de 10 cm.
7. Enrollamos el plástico para formar la salchicha y anudamos los extremos de forma que quede como un caramelo.


8. Repetimos hasta acabar con toda la masa. Mientras hacemos esto, ponemos abundante agua a hervir en una olla.
9. Pinchamos con un alfiler las salchichas tres o cuatro veces y las echamos al agua cuando hierva (con el plástico puesto). Se cortará el hervor, por lo que, cuando vuelva a hervir, las dejaremos cocer unos 45 minutos.
10. Las sacamos del agua y las dejamos enfriar completamente. En este punto las podemos congelar (con plástico y todo), o bien marcarlas a la plancha y hacer perritos calientes...

Salsa de tomate para pasta (thermomix)


Esta salsa de tomate es deliciosa y no sólo sirve para pasta, sino también para acompañar, por ejemplo, unas judías verdes al vapor, o para hacer unos huevos rellenos... incluso, como salsa base para pizza.
La receta original viene en el libro verde de la TM5 pero yo le echo más cantidad de azúcar de la que pone y algo más de sal.

Ingredientes:
- 1 cebolla en trozos (aprox. 120-150 gramos)
- 1 diente de ajo
- 50 gramos de aceite de oliva
- 800 gramos de tomate pelado en conserva (1 lata)
- 2 cucharaditas de azúcar (o al gusto)
- 1 cucharadita de sal (o al gusto)
- 5-10 hojas de albahaca fresca (o 1 cucharada seca si no tenemos)

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso el ajo, la cebolla y el aceite y troceamos 5 seg/vel 5. Sofreímos 7 min/120º/vel 1.
2. Añadimos el resto de ingredientes y programamos 20 min/100º/vel 2.
3. Al acabar, trituramos un poco: 5 seg/vel 4.

Tomate frito casero (thermomix)


Es increíble lo bueno que está y lo fácil que resulta hacerlo... además, podemos aromatizarlo con diferentes hierbas, como orégano, albahaca... y así darle ese toque, por ejemplo, a una pizza o a un plato de pasta (aunque para esto último también podemos hacer esta otra salsa de tomate).
Algunos ejemplos en los que podemos emplear este tomate frito casero serían: arroz a la cubana, paté de salmón fresco, pastel de cabracho o unos huevos gratinados...

Ingredientes:
- 800 gramos de tomate triturado en conserva
- 70 gramos de aceite de oliva
- 2 cucharaditas de azúcar
- 2 cucharaditas de sal (o al gusto)

Elaboración:
1. Ponemos todos los ingredientes en el vaso y sofreímos 30 min/120º/vel 2.
2. Podemos usarlo directamente o conservarlo en un tarro hermético en el frigorífico 2-3 días.

Patatas al ajillo (thermomix)


Esta es una receta muy sencilla que os puede servir de guarnición, por ejemplo, para una carne asada, o incluso, como aperitivo. La receta original se encuentra en la colección "Todo Patata" de la plataforma Cookidoo.


Ingredientes:
- 500 gramos de agua
- 1 cucharadita de sal
- 1 hoja de laurel seca
- 1 kilo de patatas en trozos grandes
- 4 dientes de ajo
- 150 gramos de aceite de oliva
- 1 cucharada de pimentón dulce
- Media cucharadita de comino en grano
- Media cucharadita de canela molida
- 2 clavos de olor
- 1 cucharada de perejil fresco picado

Elaboración:
1. Ponemos el agua en el vaso con la sal y el laurel. Ponemos las patatas en el recipiente varoma y lo colocamos en su posición. Programamos 30 min/varoma/vel. cuchara. Retiramos el varoma y reservamos. Vaciamos el vaso.
2. Ponemos en el vaso el ajo y el aceite. Picamos 3 seg/vel 5 y sofreímos 3 min/120º/vel. cuchara.
3. Añadimos el resto de ingredientes menos el perejil y programamos 1 min/100º/vel 4.
4. Ponemos las patatas en una fuente (salamos al gusto) y regamos con el aliño especiado. Finalmente, espolvoreamos con el perejil picado.

Chorizo vegano de soja


Hace un tiempo, por cuestiones de salud (gastritis crónica y mala absorción intestinal), reduje la ingesta de carnes rojas, manteniendo el consumo de aves y pescado de forma habitual. Lo que sí noté con el cambio de dieta es la bajada de colesterol y aumento de minerales como calcio o hierro. En este caso, la soja texturizada contiene más de un 50% de proteínas y su textura es similar a la de la carne, además de no contener nada de grasa y aportar hasta un 15% de fibra. También contiene cantidades nada desdeñables de calcio, potasio, fósforo, hierro y vitaminas del tipo B, además de isoflavonas cuya función es antioxidante.


Por todo ello, podemos considerar este chorizo casero como un sustituto muy digno del tradicional y que podemos consumir "sin culpa", ya que es muchísimo menos calórico, tiene un sabor muy parecido, y la textura es de estilo "patatero". Se puede consumir tal cual una vez hecho, o podemos hacerlo a la plancha, parrilla, agregarlo a un potaje...

Ingredientes:
- 50 gramos de soja texturizada fina
- 100 ml de agua
- 4 cucharadas de harina
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de cebolla en polvo
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharadita de sal
- 2 cucharaditas de pimentón ahumado (o normal, si no tenemos)
- 1 cucharadita de salsa de soja
- 4 cucharadas de aceite de oliva

Elaboración:
1. En un bol, ponemos todos los ingredientes secos menos la harina.


2. Calentamos el agua en el microondas y lo agregamos al bol. Lo dejaremos reposar 5-10 minutos para que la soja se hidrate.
3. Añadimos entonces la harina, el aceite y la salsa de soja e integramos bien.


4. Cortamos unas láminas grandes de papel film transparente y ponemos en el medio un par de cucharadas de la mezcla, y enrollamos el film dándole forma de "chorizo", intentando que no queden burbujas de aire, y anudamos los extremos.


5. Repetimos hasta acabar con la masa. Mientras, ponemos una olla con abundante agua al fuego. Cuando rompa a hervir, bajamos un poco la potencia y echamos los chorizos. Los dejamos cocer unos 30 minutos.
6. Sacamos y dejamos enfriar por completo antes de quitarles el film.

Notas:
- Estos chorizos se conservan en el frigorífico de 5 a 7 días, dentro de un recipiente hermético.
- Podemos pasarlos por la plancha para darle ese toque o bien rebozarlos, antes de guardarlos, en fécula de maíz o mandioca para darle aspecto de "Cantimpalo".

Leche/Bebida de soja (thermomix)


La soja, al no contener lactosa, es perfecta para aquellos que no pueden consumir leche de origen animal, además de poseer isoflavonas que actúan contra los radicales libres, combatiendo sobre todo el cáncer de mama y evitando el deterioro hormonal que produce la osteoporosis en las mujeres de edad avanzada.
Esta información, junto con la receta, viene muy explicada en el libro "Cuida tu salud" de thermomix (en papel, no en cookidoo), además de una completa guía sobre alimentos, colesterol y planes de menú. Si queréis añadir la receta a vuestro cook-key desde la plataforma, podréis hacerlo desde la colección "Dieta mediterránea", que también la tiene publicada.

 

Con esta receta, podremos tener nuestra "leche" de soja casera en muy poco tiempo. Se puede beber tal cual, o bien edulcorarla con lo que queramos: azúcar, sirope de ágave, panela, miel, pero también cacao, canela... También podemos utilizarla para hacer otras recetas, como tofu casero, yogur de soja... y con el residuo sólido u okara, podemos hacer bizcochos, galletas, guisos, quiches, etc.

Ingredientes:
- 150 gramos de habas de soja amarilla
- 1 litro de agua a temperatura ambiente

Elaboración:
1. Al ser una legumbre, ponemos la soja en remojo al menos 12 horas antes.
2. Lavamos y escurrimos la soja y la ponemos en el vaso junto con el litro de agua. Programamos 30 min/100º/vel 1, poniendo el cestillo en lugar del cubilete.
3. Esperamos unos diez minutos a que baje un poco la temperatura.
4. Trituramos 2 min/vel 5-10 progresiva.
5. Colamos primero a través de un colador de malla fina, y después, a través de uno de tela y refrigeramos en una botella de cristal.

Zumo multivitaminas (manual y thermomix)


Durante las fechas navideñas, llenas de comilonas y excesos, nunca viene mal desintoxicarse un poco por las mañanas con un buen zumo de frutas natural, aunque esto también sirve para cualquier época del año, claro está. Las frutas que os propongo aquí, ya las veis en la foto: manzana, pera, piña, uvas y naranja, pero podéis usar o añadir las que queráis, en función de la temporada o de vuestros gustos. El proceso será el mismo.

Ingredientes:
- 1 manzana
- 2 peras
- Zumo de dos naranjas
- 1 piña fresca limpia
- Un buen puñado de uvas blancas
- 80 gramos de azúcar (o edulcorante, al gusto)
- 1 litro de agua

Elaboración manual:
1. Pelamos y descorazonamos la manzana y las peras y las ponemos en el vaso de la batidora.
2. Partimos en trozos la piña y la agregamos a lo anterior.
3. Partimos las uvas por la mitad para quitarles las pepitas y las echamos al vaso (con piel)
4. Finalmente, añadimos el zumo de naranja y el azúcar o edulcorante elegido.
5. Trituramos todo a máxima velocidad hasta que obtengamos un puré homogéneo.
6. Añadimos el agua y volvemos a triturar hasta que se haya integrado todo bien.
7. Lo colamos con ayuda de un colador de malla fino y ya podemos guardarlo en el frigorífico, en una jarra o botella de cristal, y así lo tendremos listo para el desayuno, la merienda, o entre horas...

Elaboración en thermomix:
1. Seguimos los pasos 1, 2, 3 y 4 de la preparación anterior.
2. Trituramos 30 seg/vel 6.
3. Agregamos el agua y mezclamos 1 min/vel 4.
4. Colamos y refrigeramos.

Membrillo express


Ahora que ya estamos en pleno otoño, uno de los productos característicos es el membrillo, pero como su carne es bastante dura en crudo, lo tradicional es hacer el famoso dulce que nos puede durar en la nevera bastante tiempo debido a la gran cantidad de azúcar de su elaboración.

Ya publiqué hace unos años una receta de dulce de membrillo tradicional en la que lo dejábamos macerando toda la noche para que soltara sus "juguitos" y lo aromatizábamos con limón y vainilla. En esta ocasión os traigo la receta de mi madre, que lo hace con la olla express y sale riquísimo, así que con estas dos recetas ya podéis elegir!

Ingredientes:
- 1 kilo de membrillos (aprox. 3-4 piezas)
- 1 manzana (mejor reineta)
- 800 gramos de azúcar blanco

Elaboración:
1. Lavamos muy bien los membrillos y la manzana, los pelamos y cortamos en cubitos no muy grandes.
2. Lo ponemos en la olla junto con dos dedos de agua y el azúcar. Cerramos la olla y cuando empiece a salir el vapor, bajamos el fuego a la mitad y contamos 30 minutos.
3. Una vez retirado del fuego, dejamos salir el aire y abrimos con cuidado. Quitamos el suficiente almíbar hasta dejarlo al ras de la fruta y batimos hasta obtener un puré.
4. Rellenamos un molde, preferiblemente de silicona, para poder desmoldar mejor después, y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Lo conservamos en el frigorífico para que quede mejor asentado y listo!

Horchata casera (manual y thermomix)


La verdad es que nunca me ha gustado la horchata comercial, me deja un sabor algo amargo en el paladar... así que me propuse un día que tenía que hacerla casera, pero un día por otro lo vas dejando... hasta que vi las chufas a granel en la sección "discount" de Alcampo y pensé que no podía alargarlo por más tiempo. La receta es súper fácil y rápida (quitando las 8 horitas previas de remojo) y el sabor me recuerda al de la leche de almendras.
Además de disfrutarla como bebida refrescante y acompañarla de los típicos fartons, también podréis utilizarla para hacer otras recetas, como unas natillas, una cheesecake, unos cupcakes, o cualquier otra cosa que se os ocurra y que lleve leche que podáis sustituir... Incluso podréis aprovechar la pulpa restante para hacer un bizcocho (como este bizcocho integral). Por cierto, sale 1 litro de horchata y en el frigorífico, os durará unas 48 horas.

La versión para hacer en thermomix aparece en la colección "Bebidas vegetales. Sin lactosa", de la plataforma Cookidoo, así que os dejo las dos versiones, ¡qué aproveche!



Ingredientes:
- 250 gramos de chufas
- 1 litro de agua
- 50 gramos de azúcar (o al gusto)

Elaboración manual:
1. Ponemos en remojo las chufas la noche anterior (mejor si es con agua mineral), así facilitaremos su trituración y las haremos más digestivas.
2. Al día siguiente, las escurrimos y aclaramos y las ponemos en una batidora con la mitad del agua y y trituramos a velocidad máxima durante un minuto aproximadamente.
3. Añadir la otra mitad de agua y el azúcar y volvemos a batir otro minuto a velocidad máxima.
4. Colamos con ayuda de un colador de gasa o tela y refrigeramos en la nevera (mejor en una botella de cristal/vidrio) y ya podemos degustar nuestra estupenda horchata casera!

Elaboración en thermomix.
1. Igualmente, ponemos las chufas en remojo la noche anterior.
2. Las escurrimos y las ponemos en el vaso y trituramos 1 min/vel 10.
3. Añadimos 500 gramos de agua y volvemos a triturar 1 min/vel 10.
4. Agregamos el resto del agua y el azúcar y mezclamos 20 seg/vel 5.
5. Filtramos a través de colador de tela y refrigeramos en nuestra botella de vidrio.

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