Esta es una de esas cenas rápidas y fáciles para cuando no sabes qué hacer, no tienes mucho tiempo o no has hecho la compra... Ya que los ingredientes son muy básicos y seguro que los tenemos siempre en casa, pero incluso, en lugar de jamón y queso, podemos poner otras cosas que tengamos, como salmón ahumado, jamón serrano o algún untable, como paté o queso crema...
Ingredientes:
- 1 huevo
- 150 gramos de harina
- 250 ml de leche
- 1 cucharada de aceite de oliva y algo más para la sartén
- 1 cucharadita de sal
- Fiambre en lonchas (jamón de York, pavo...)
- Queso en lonchas
Elaboración:
1. En un bol, ponemos el huevo, la harina, la leche, la cucharada de aceite y la sal y removemos bien con un tenedor o unas varillas hasta que no quede ningún grumo.
2. En una sartén antiadherente, ponemos un poquito de aceite (mejor si es con un spray) y cuando esté bien caliente, pero no en exceso, ponemos un cazo de masa.
3. La distribuimos bien por toda la sartén de modo que nos quede una masa finita.
4. Cuando se pueda despegar, le damos la vuelta con ayuda de una espátula.
5. En un lado de la crêpe (ver la foto) ponemos una loncha de fiambre, otra de queso, y encima otra de fiambre.
6. Cuando veamos que se empieza a tostar por debajo, doblamos por la mitad, y luego otra vez por la mitad, de modo que nos quede como un triángulo. Servimos en seguida.
Al igual que otras recetas de huevos rellenos que tengo en el blog, como los de atún (normal, con tomate frito), o los de salmón ahumado, estos también son una receta fría de esas ideales para el verano, como entrante o aperitivo, y se prepara en un periquete.
En cuanto a los orejones, me pareció buena idea mezclarlos con el atún en escabeche por su dulzor, para que contrastara con el ácido del escabeche, pero si no os gustan los orejones o no lo tenéis a mano, podéis sustituirlos por pasas o cualquier otra fruta del verano fresca, como melocotones, nectarinas, albaricoques... o simplemente, no ponerlos, pero os aseguro que le dan un buen toque a la mezcla.
Ingredientes:
- 6 huevos
- 1 lata de atún en escabeche
- 1 puñado de orejones
- Algunos pimientos de piquillo
- Un par de cucharadas de crema de queso
- Sal al gusto
Elaboración:
1. Ponemos al fuego un cazo u olla con abundante agua, un poco de sal y un chorrito de vinagre.
2. Cuando rompa a hervir, metemos los huevos con mucho cuidado de que no se rompan y contamos 10 minutos.
3. Pasado el tiempo, sacamos los huevos y los ponemos en un bol con agua muy fría y algunos hielos, para cortar la cocción.
4. Mientras se enfrían los huevos, preparamos el relleno: escurrimos la lata de atún y lo ponemos en un recipiente.
5. Cortamos en daditos pequeños los orejones y los añadimos al atún.
6. Hacemos lo mismo con los pimientos de piquillo, reservando algunas tiras para decorar.
7. Una vez fríos los huevos, los pelamos, los partimos por la mitad a lo largo y echamos las yemas en el recipiente con los demás ingredientes del relleno.
8. Colocamos las mitades de los huevos en un plato de presentación. Yo tengo este que era de mi abuela, específico para huevos, pero también se pueden poner en uno plano, rebanando un poco de la base de los huevos para que no se muevan (eso que cortamos lo añadimos al relleno). O podemos colocar en la base un poco de brotes o lechuga y así se mantendrán en su sitio.
9. Finalmente, al bol del relleno le añadimos las cucharadas de queso crema y mezclamos todo muy bien con ayuda de un tenedor.
10. Rellenamos los huevos generosamente y terminamos decorando con las tiras de pimiento reservadas. Dejamos los huevos en el frigorífico hasta la hora de servir para que estén fresquitos.
De vez en cuando me gusta sacar este plato tan mono que heredé de mi abuela para presentar huevos rellenos, pero siempre termino haciendo la misma receta de huevos rellenos de atún, así que esta vez quería hacer un relleno distinto, y como tenía palitos de surimi en el congelador y un paquete de salmón ahumado en la nevera, me decidí por seguir esta receta de la web de divinacocina.es, que la sigo desde hace bastante tiempo y tiene cosas realmente buenas.
Se pueden hacer como parte de unos aperitivos o entrantes, por ejemplo, para una comida familiar, las fiestas navideñas, un cumpleaños...
Lo único es que varié algunas cosas y al probar el relleno me di cuenta de que era demasiado graso, por lo que un buen chorreón de zumo de limón o de lima le viene que ni pintado, así que os cuento cómo lo hice:
1. Empezaremos cociendo los huevos, para ello, pondremos una olla grande con abundante agua y un chorro de vinagre. Cuando comience a hervir, pondremos dentro los huevos con cuidado para que no se rompan (con ayuda de una espumadera, colador o cazo) y contaremos 10 minutos.
2. Pasado el tiempo, sacamos los huevos del agua hirviendo y los pasamos a un recipiente con agua muy fría (mejor si tiene cubitos de hielo).
3. Cuando los huevos estén lo suficientemente fríos para pelarlos sin quemarnos, los pelamos y los cortamos por la mitad a lo largo. Ponemos la clara cuajada en el plato de presentación y las yemas las vamos poniendo en un bol.
4. A las yemas les añadimos los palitos de surimi troceados, la mayonesa, el paté de salmón y el zumo de limón y mezclamos.
5. Reservamos 12 cuadraditos de salmón ahumado para decorar y el resto lo picamos en trocitos y lo añadimos al relleno anterior.
6. Cuando esté todo mezclado, vamos rellenando los huevos y les ponemos un cuadradito de salmón ahumado por encima.
7. Podemos añadir unas gotas más de zumo de limón por encima y unas hojitas de tomillo fresco, o perejil, cilantro...
Los calabacines son muy versátiles ya que con ellos se pueden hacer multitud de recetas, como por ejemplo, una crema, el típico pisto, usar sus láminas para sustituir las de pasta en una lasaña o unos raviolis, hacer chips crujientes, un tajín marroquí, una tortilla, incluso unos nuggets... o, como en esta ocasión, unos calabacines rellenos.
Las medidas que os doy son para dos personas, si utilizáis un calabacín bien grande y hermoso, con uno será suficiente, pero si los tenéis más pequeños, medianos, será uno por cabeza, es decir, dos.
- Aceite de oliva en spray (porque es más cómodo, pero puede ser de botella)
- Queso rallado para gratinar (al gusto)
Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 200º C.
2. Partimos el calabacín por la mitad a lo largo y vaciamos la pulpa, reservándola para después.
3. Rociamos con spray los calabacines vacíos y añadimos una pizca de sal. Los metemos al horno unos 20 minutos para que se ablanden.
4. En una sartén, ponemos las dos cucharadas de aceite y pochamos el ajo y la cebolla bien picaditos, junto con el pimiento rojo.
5. Mientras, picamos la pulpa del calabacín que habíamos reservado y añadimos también a la sartén.
6. Cuando esté todo pochadito, añadimos el atún bien escurrido y salpimentamos al gusto.
7. Agregamos el tomate y removemos bien durante un par de minutos y apartamos del fuego.
8. Sacamos los calabacines del horno y rellenamos con lo de la sartén. Cubrimos con queso rallado al gusto y ponemos a gratinar en el horno unos 15 minutos y servimos.
Al contrario que mi otra receta de quiche de pavo y atún, que además podéis ver en video y es la maaaás fácil y rápida del mundo (¡en serio!), esta tiene un poquito más de elaboración.
Tengo pendiente publicar otra de pesto y cherrys (¿o eran champiñones?) que está deliciosa, pero tengo que recuperar la foto...
Como os decía, esta tiene un poquito más de elaboración, pero no os asustéis, porque no es nada del otro mundo, simplemente, se trata de rehogar los champiñones portobello con aceite, ajo, sal y albahaca y mezclarlo después con el resto del relleno y chimpún... Os animo a hacerla porque sale realmente cremosa y suave. Los portobellos podéis sustituirlos por champiñones normales si no tenéis o no los encontrais. El molde es de 25 cm de diámetro, para que os hagáis una idea.
Ingredientes:
- 1 lámina de masa quebrada (si quieres saber sobre los tipos de masas pincha aquí)
- 200-300 gramos de champiñones portobello (o los que tengas a mano)
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Un chorrito de vino blanco
- 1 cucharada de albahaca seca
- 1 cartón de 200 gramos de nata (si lo queréis más ligero, lo podéis sustituir por leche evaporada)
- 3 huevos
- Un puñadito de queso rallado (al gusto)
- Sal y pimienta al gusto
Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 200º C y extendemos la masa sobre el molde, doblando el sobrante hacia dentro para hacer esa especie de borde redondito.
2. Limpiamos y cortamos los champiñones en láminas y picamos los ajos finamente.
3. En una sartén, echamos el aceite y sofreímos el ajo hasta que empiece a coger color y en seguida añadimos los champiñones.
4. Añadimos sal al gusto y rehogamos unos minutos. Cuando empiecen a perder volumen y volverse marroncitos, añadimos el vino.
5. Dejamos que se evapore el alcohol mientras removemos un poco y añadimos la albahaca seca picada.
6. Cuando estén los champis rehogados y el vino haya reducido un poco, apagamos y apartamos del fuego.
7. En un bol, batimos los huevos con un poquito de sal y pimienta y añadimos la nata y mezclamos bien.
8. Agregamos los champiñones rehogados a la mezcla y añadimos el queso rallado. Terminamos de mezclar todo bien y vertemos sobre la masa quebrada del molde.
9. Horneamos durante unos 20-25 minutos y listo, se puede comer recién salida del horno o templada al día siguiente, como primer plato o como picoteo!
En esta ocasión os traigo una receta en video que podéis ver en mi canal de YouTube, que os puede servir para un picoteo de domingo, o como entrante para una comida o cena.
El relleno de jamón con mermelada hace un estupendo contraste, al igual que, por ejemplo, unas tostaditas de foie con confitura de frutos rojos... La mermelada que os propongo es de higos, que puede ser casera o comprada, pero también podéis usar otro sabor que os guste más, como esta mermelada de moras...
Al final de la receta os dejo el video para que veáis lo sencillo que es!
Ingredientes:
- 1 lámina de hojaldre fresco o descongelado rectangular
- Lonchas de jamón serrano o ibérico (cantidad necesaria)
- 1 huevo batido para pincelar
Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 200º C.
2. Estiramos la lámina de hojaldre sobre la mesa y ponemos cucharadas de mermelada encima y, con ayuda de una brocha o una espátula, pintamos con ella toda la superficie del hojaldre, incluidos los bordes.
3. Colocamos las lonchas de jamón estiradas, sin montarlas entre sí, abarcando toda la superficie, sin dejar huecos.
4. Por el lado largo, comenzamos a enrollar el hojaldre hasta llegar a la mitad. Hacemos lo mismo con el lado contrario (ver el video para entender mejor la explicación).
5. Con un cuchillo o, mejor aún, con unas tijeras, cortamos la masa en rodajas o porciones.
6. Colocamos las palmeritas, ya tumbadas con el relleno visible hacia arriba, sobre una bandeja de horno con papel vegetal, ligeramente separadas entre sí.
7. Las pintamos por todas partes con el huevo batido con ayuda de una brocha o pincel de repostería.
8. Horneamos las palmeritas unos 20-25 minutos, hasta que estén doradas.
9. Dejamos enfriar a temperatura ambiente y listo!
Me encanta el sabor de las setas y, aunque ahora es posible encontrarlas prácticamente todo el año en los supermercados, cuando llega la temporada de otoño aprovecho para comprar todo lo que me encuentre... como este año que me traje del tirón un montón de setas de cardo, shiitake y cantarelos, y a los pocos días volví a ir y me compré boletus y unos champiñones portobello también. Me quedé con las ganas de unos buenos níscalos, pero en fin, otra vez será...
Con los shiitake hice esta coca, que a mí me gusta llamar "a la japonesa" por llevar esta variedad de seta y el ajo negro, y también hice un hojaldre con verduras que improvisé con un poco de prisa pero que quedó delicioso. Con los cantarelos hice un arroz con pollo, con los boletus hice las típicas croquetas y con las setas de cardo hice un revuelto con huevo y espárragos. Si os encantan las setas os invito a probar todas esas recetas, ¡no os defraudarán!
En cuanto a las cocas, podríamos decir que son como "primas-hermanas" de las pizzas y las focaccias. Todas se elaboran en el Mediterráneo occidental y las cocas, en particular, en el levante español (zonas de Cataluña, Valencia, Baleares, e incluso en Aragón). Cuenta la cocinera Eliana Thibaut i Comalada en su libro "Les coques catalanes" (ed. Proa, Barcelona, 1995) que su origen se halla en el aprovechamiento de la masa de pan que no se había hinchado y que, para no tirarla, las amas de casa cocían plana.
Su popularidad llegaría ya en el siglo XX gracias al interés gastronómico y cultural, siendo usual que se preparen en fechas señaladas, ya que se relacionan con distintos días festivos, como la Noche de San Juan. Como dice la propia Eliana Thibaut: "Puede afirmarse que las cocas son ciertamente un ejemplo de gastronomía popular asociada al ritual religioso" (pág. 19 de su libro).
En cuanto a la receta, no existe una única, sino que cada zona tiene una forma de hacerla y con unos ingredientes que le son típicos, como es el caso de la coca de recapte (típica de Cataluña), la coca de trempó (de Baleares), la coca de atún o "amb tonyina" (de Alicante), etc... Y también en versión dulce, como la famosa coca boca o de llanda, la coca de vidre, la de albaricoque, o la de Monserrat, esta última más parecida al brioche.
La receta para la masa que yo he utilizado es la que viene en el libro básico verde de la thermomix, y ya a partir de ahí, lo hice todo manual, pero voy a explicar cómo hacer la masa a mano, aunque si tenéis la máquina podéis hacer la masa ahí y seguir después con el resto de la receta.
Ingredientes:
- 50 gramos de aceite de oliva
- 100 ml de agua
- 50 gramos de manteca de cerdo
- 20 gramos de levadura fresca prensada o bien 2 cucharaditas de levadura seca de panadería
- 300 gramos de harina de fuerza
- 1 cucharadita de sal
- Pizca de azúcar
- Aceite para rehogar las setas
- 250 gramos de setas shiitake frescas
- Sal al gusto
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de perejil picado seco
- 5 - 6 dientes de ajo negro
- Chorro de vino blanco
Elaboración:
1. Primero haremos la masa, para ello, tendremos que calentar unos segundos el agua en el microondas, no mucho, sólo que esté tibia, y disolvemos en ello la levadura.
2. En un bol, ponemos la harina y hacemos un hueco en el centro. En ese hueco vertemos el agua con la levadura, el aceite, la sal y la pizca de azúcar, y mezclamos todo con ayuda de una espátula o cuchara de madera.
3. Cuando nos sea imposible seguir mezclando con la cuchara, pasaremos a las manos, amasando bien hasta obtener una bola lisa. La dejaremos reposar en un bol untado con aceite y la taparemos con un paño. La dejaremos así mínimo 30 minutos en lugar cálido.
4. Mientras, prepararemos las setas: las limpiamos y cortamos en láminas o en trozos y las ponemos a rehogar en una sartén con aceite. Salamos al gusto (aunque también podríamos utilizar salsa de soja para hacerlo aún más "oriental").
5. Les añadimos el ajo en polvo y el perejil y continuamos rehogando y removiendo de vez en cuando.
6. Agregamos el chorro de vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol y que prácticamente se consuma casi todo el líquido, pero no todo. Retiramos del fuego. Precalentamos el horno a 200º C.
7. Sobre una lámina de papel de hornear, ponemos la masa de coca y la estiramos con un rodillo hasta darle forma rectangular.
8. Ponemos la masa estirada sobre la bandeja del horno (con el papel incluido) y repartimos por encima el salteado de shiitake.
9. Pelamos los ajos y negros y los cortamos en láminas, y los distribuimos por encima de las setas, por toda la superficie.
10. Metemos la coca al horno y la cocemos unos 10 ó 12 minutos, cuando veamos que los bordes han tomado color (como si se tratara de una pizza), y ya podemos servirla. Probadla y me contáis!
Siempre que puedo, me gusta hacer masa de pizza casera para así evitar comprarla, que no es que las que vendan sean malas, qué va, las hay de muy buena calidad y a muy buen precio, pero si os pasa como a mí, la versión casera os sabrá mil veces mejor... Después, para hacerla en versión "rápida", suelo rellenarla con la típica salsa de tomate frito, atún en conserva y daditos de fiambre de pavo, lo cubro con mozzarella rallada y al horno.
Otras veces le pongo unos tomatitos cherry, unas anchoas y un poco de pimiento verde italiano en rodajas finas... en fin, que cualquier cosa que tengamos rondando por la nevera nos sirve, ya sean ingredientes recién comprados, u otros que tengamos abiertos y no sepamos cómo gastar, lo que convertiría nuestra pizza en una receta de aprovechamiento...
También podemos, claro está, elaborar pizzas más sofisticadas, probando salsas nuevas, o hacer nuestra versión de pizzas célebres, como la cuatro estaciones, la barbacoa, la carbonara, y ¿por qué no? la hawaiana.
Esta receta es la que utilizo siempre desde que la conocí a través del libro básico de la thermomix, pero se puede elaborar de forma manual sin problemas. Lleva levadura de panadería, por lo que la masa nos saldrá bien "gordita" y esponjosa. La receta original dice que la dejemos reposar durante una media hora en un bol engrasado con aceite y tapado con film transparente o un paño limpio. Yo esto no suelo hacerlo por cuestión de tiempo, pero aún sin hacerlo, la masa crece perfectamente en el horno, así que lo dejo a vuestra elección, ya que de ambas formas sale bien.
Ingredientes:
- 200 ml de agua a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 cubito de 25 gramos de levadura fresca (podemos sustituirlo por un sobre de 7 gramos de levadura seca de panadería)
- 400 gramos de harina de fuerza (o común si no tenemos en ese momento)
- 30 gramos de aceite de oliva
- 1 cucharadita de sal
Elaboración manual:
1. Primero, desmenuzamos la levadura (o echamos el sobre) en el agua y removemos bien hasta que quede bien disuelta.
2. Ponemos la harina en un recipiente y hacemos un hueco en el centro. En él, vertemos el aceite, el agua con la levadura, la sal y el azúcar. Lo amasaremos bien hasta formar una bola.
3. Como os comentaba antes, si queréis dejarla reposar, la ponéis en un bol engrasado y lo tapáis con un paño o con un trozo de papel film, durante media hora o 45 minutos.
4. Sobre una superficie enharinada, estiramos la masa con ayuda de un rodillo y le damos forma cuadrada o redonda y rellenamos con los ingredientes deseados.
5. Horneamos a 200º C durante 20-25 minutos, cuando veamos que los bordes están dorados.
Elaboración en thermomix:
1. Ponemos en el vaso el agua, la levadura y el azúcar y mezclamos 20 seg/vel 2.
2. Añadimos la harina, el aceite y la sal y amasamos 2 min/vel. espiga.
3. A partir de aquí, seguiríamos los mismos pasos que la elaboración anterior desde el punto 3.
El día que celebramos el 5º cumpleaños del pingüino (allá por el 2017) puse entre las cositas para picar algo que no puede faltar en todo "cumple": unos sándwiches, pero no quería poner los típicos sándwiches de embutido o foie gras, que aunque siempre son un acierto, esa vez quise hacer algo más original o novedoso. La solución la encontré en la revista de febrero de 2017 de thermomix, aunque también se encuentra en la colección "Cumpleaños feliz".
Además de este relleno, también puse el de sobrasada y miel, el de atún y maíz, y el de queso azul y nueces. En todos ellos, sólo seguí las instrucciones para la elaboración del relleno, ya que se puede poner sobre pan de molde, croissants, mini hamburguesas, tostadas, medias noches, panecillos integrales, etc...
Ingredientes:
- 150 gramos de fiambre de pavo en dados
- 50 gramos de manzana pelada en dados
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 2 cucharadas de mayonesa o lactonesa
- 1 cucharadita de ketchup
- Pizca de pimienta negra molida
Elaboración:
1. Ponemos en el vaso el pavo, la manzana, el zumo de limón y la pimienta. Troceamos 3 seg/vel 5 y bajamos los ingredientes con la espátula hacia el fondo.
2. Añadimos la mayonesa (o lactonesa) y el ketchup y mezclamos 3 seg/vel 3.
El otro día fue el cumpleaños del pingüino, pero como aún estábamos en fase 1 de la desescalada, sólo nos reunimos 8 personas, la familia más directa, para celebrar los nuevos 8 años del peque de la casa. Aprovechamos que hacía buen día para hacer una barbacoa (yo me hice unas brochetas de tofu teriyaki increíbles, pero se me olvidó hacerles foto, así que tendré que repetirlas...) y, antes de comer, puse cositas de picoteo, siendo una de ellas este "dip" de tomates secos.
La receta la saqué del libro "Sorprende a tus invitados", aunque también se encuentra en "Para untar". La diferencia con mi receta es que, en la original, dice tomates secos que debemos rehidratar en agua durante unos 30 minutos, mientras que yo utilicé tomates deshidratados en aceite (los compré en Carrefour, pero alguna vez los he visto también el Lidl y Alcampo). La receta original también incluye anchoas pero en ese momento no tenía, así que utilicé una lata de sardinas en aceite. El resultado es una especie de paté bastante suave, con algún trocito de tomate o pescado, y que podemos untar en unos crackers o galletitas saladas.
Ingredientes:
- 1 - 2 dientes de ajo
- 100 gramos de tomates secos en aceite bien escurridos (el aceite podemos guardarlo para aliñar una ensalada, por ejemplo)
- 1 cucharada de orégano seco (en mi caso, el aceite de los tomates ya llevaba orégano, así que no se lo puse)
- 1 lata de sardinas en aceite escurridas (aprox. 90 - 100 gramos)
- 200 ml de nata líquida
- Sal y pimienta al gusto
Elaboración:
1. Quitamos el germen interior de los ajos y los ponemos en el vaso. Picamos 7 seg/vel 7.
2. Bajamos el ajo de las paredes hacia abajo con ayuda de la espátula.
3. Añadimos los tomates, las sardinas y sal y pimienta al gusto. Trituramos 10 seg/vel 5.
4. Incorporamos la nata y volvemos a triturar 5 seg/vel 5. Vertemos en un bol y acompañamos de pan para untar.
Notas:
- En cookidoo dice que esta receta también puede servirnos para marinar carne de pollo, pavo, ternera o cerdo antes de hacerla a la plancha.
Esta receta me encanta por su suave sabor y porque además de poder comerla sola, se puede utilizar como relleno, por ejemplo, para una lasaña de espinacas o unos canelones. En la receta original, del libro básico verde, vienen las indicaciones para hacerlas con huevos poché, pero yo he querido hacerla de forma más sencilla...
Ingredientes:
- 2 dientes de ajo
- 50 gramos de aceite de oliva
- 300-500 gramos de espinacas descongeladas y escurridas
- 1 cucharadita de sal
- 50 gramos de harina
- 500 gramos de leche
- 30 gramos de mantequilla
- Pizca de nuez moscada molida
- Pizca de pimienta negra molida
- 50 gramos de queso rallado para gratinar
Elaboración:
1. Ponemos en el vaso los ajos y el aceite y troceamos 5 seg/vel 7. Sofreímos 5 min/120º/vel 2.
2. Añadimos las espinacas y la sal y rehogamos 5 min/120º/giro inverso/vel. cuchara.
3. Mientras, precalentamos el horno a 200º C.
4. Añadimos la harina y rehogamos de nuevo 1 min/120º/vel 2.
5. Agregamos la leche, nuez moscada, mantequilla y pimienta y programamos 7 min/100º/vel 2.
6. Repartimos la crema es 6 cazuelitas individuales o en una fuente grande, cubrimos con el queso rallado y gratinamos unos 10 minutos, y listo para servir.
Jamás pensé que iba a conseguir el mismo sabor y textura del paté de atún que venden en el supermercado... hasta que probé esta receta, así que ni decir tiene que está ya en la lista de favoritos. Además, sale bastante cantidad, con lo que se puede hacer la mitad si vemos que no nos va a dar tiempo a gastarla, o hacerla para algún evento tipo cumpleaños (para relleno de sándwiches por ejemplo)...
La receta original viene en el libro "De tapas" y utiliza dos latas de anchoa, aunque yo puse solamente una porque ya me pareció que el sabor era idéntico así, pero si os gustan mucho las anchoas u os gusta un pelín más saladito podéis poner las dos. Por cierto, que os invito también a ver otras recetas de patés caseros, como el de jamón, o el de salmón fresco.
Para la versión manual os dejo el video que he subido a mi canal de Youtube al final del post.
Ingredientes:
- 100 gramos de mantequilla
- 3 huevos duros
- 300 gramos de atún en aceite (bien escurrido)
- 1 lata de anchoas bien escurridas (unos 25 gramos)
- Pizca de pimienta negra molida
Elaboración.
1. Ponemos en el vaso la mantequilla en trozos y derretimos 2 min/37º/vel 1.
2. Agregamos el resto de ingredientes y trituramos 30 seg/vel 6. Si vemos que parte de la mezcla se queda en las paredes del vaso y no se ha triturado, lo bajamos con la espátula y volvemos a triturar 30 seg/vel 6.
Hacía mucho tiempo que quería hacer unos rollitos de primavera caseros, pero reconozco que me daba un poco de pereza hacer la masa para rollitos, y de repente un día encontré unas láminas de arroz (en Alcampo) especiales para rollitos. Hay que humedecerlas en agua tibia para que se reblandezcan y después freír los rollitos, pero yo los hice al horno (por eso no los veis tan doraditos en la foto), aunque podéis freírlos igualmente, eso sí, aseguraos de que estén bien sellados para que no se abran al freír y se desparrame todo el relleno...
Para esta receta, tomé como referencia la que viene en la colección "Restaurante chino" de Cookidoo, que emplea para su elaboración carne y bacon, que yo no puse, por lo que os voy a poner la receta tal y como yo la hice, pero si la queréis con carne, os remito a la original.
Por cierto, estas son las láminas de arroz que utilicé:
Ingredientes (para 10 rollitos aprox):
- 200 gramos de repollo en trozos
- 1 rama de apio
- 1 cucharadita de jengibre en polvo (o un trozo de raíz fresca)
- 150 gramos de cebolleta (o cebolla si no tenemos) en trozos
1. Ponemos el repollo en el vaso y troceamos 2 seg/vel 5. Retiramos a un bol y reservamos.
2. Ponemos en el vaso el apio con el jengibre, cebolla, pimiento y zanahorias y troceamos 3 seg/vel 5. Retiramos y mezclamos en el bol con el repollo.
3. Ponemos el aceite de sésamo en el vaso y calentamos 2 min/120º/vel 1.
4. Agregamos las gambas y sofreímos 3 min/120º/giro inverso/vel 1.
5. Añadimos la salsa de soja y los brotes y rehogamos 1 min/100º/giro inverso/vel 1. Retiramos y lo echamos en el bol de las verduras y mezclamos bien.
6. Lo dejamos enfriar mientras escurre el líquido, para ello, ponemos las verduras en el varoma y las dejamos escurrir sobre el bol.
7. Para formar los rollitos, seguimos las instrucciones del paquete: en mi caso, había que humedecer las láminas en agua tibia, escurrirlas un poco y ponerlas sobre un paño limpio. A continuación, ya se pueden rellenar con dos o tres cucharadas del relleno de verduras y lo cerramos creando una especie de "sobre" (ver foto abajo). Sellamos bien y los freímos en abundante aceite caliente o bien los hacemos en el horno precalentado a 200º C hasta que estén doraditos.
Mientras se va acercando la Navidad, podemos adelantarnos probando recetas que podemos hacer para la cena de Nochebuena o Nochevieja, comida de Navidad o Año Nuevo... Esta receta de buey o txangurro relleno es ideal para compartir (ya que las medidas son para dos comensales, aunque de una sola vez podemos hacer el doble, ya que los ingredientes caben perfectamente en el vaso) y podéis encontrarla junto a otras 11 recetas en la colección "La Gran Mariscada" de la plataforma Cookidoo. Al final os dejaré los consejos que da la propia plataforma para esta receta.
Ingredientes:
- 500 gramos de agua
- 1 buey de mar vivo (500 - 700 gramos)
- 50 gramos de lomo de rape (sin piel ni espinas)
- 2 gambones crudos enteros
- 50 gramos de puerro en rodajas
- 30 gramos de mantequilla
- 30 gramos de harina
- 1 ramita de perejil fresco
- 10 gramos de pan
- Medio diente de ajo
Preparación:
1. Ponemos el agua en el vaso y el Varoma en su posición. Metemos el buey dentro con las patas hacia arriba. Tapamos y programamos 15 min/Varoma/vel. cuchara.
2. Añadimos el rape y los gambones junto al buey y volvemos a programar 10 min/Varoma/vel. cuchara.
3. Retiramos y dejamos enfriar el marisco. Reservamos el líquido del vaso aparte.
4. Una vez frío, abrimos el caparazón y las patas del buey. El líquido que salga del caparazón lo reservamos aparte y en un bol la carne. Pelamos los gambones y reservamos con el rape.
5. Ponemos en el vaso el puerro y troceamos 2 seg/vel 5. Incorporamos la mantequilla y rehogamos 5 min/120º/vel. cuchara.
6. Añadimos la harina y programamos 1 min 30 seg/100º/vel 1. Añadimos el líquido del caparazón y completamos hasta los 250 gramos con el líquido de la cocción reservado. Mezclamos 20 seg/vel 3 y programamos 4 min/100º/vel 3.
7. Precalentamos el horno a 200º C con grill y forramos la bandeja del horno con papel de hornear.
8. Añadimos al vaso el rape, los gambones y la carne del buey y troceamos 4 seg/vel 4. Rellenamos con esto el caparazón y lo ponemos en la bandeja del horno.
9. Ponemos en el vaso el perejil, el pan y el ajo y trituramos 10 seg/vel 10 y vertemos sobre el caparazón (también podríamos utilizar pan rallado del que ya viene mezclado con ajo y perejil).
10. Horneamos 5-10 minutos, hasta que la superficie esté dorada. Servimos inmediatamente.
Consejos:
- Si el buey no tiene apenas líquido en su interior, podemos sustituir éste y el líquido de la cocción por 250 gramos de caldo de pescado.
- Podemos preparar la receta con antelación y congelar el buey, una vez frío, envuelto en papel film. En este caso, lo sacaríamos unas horas antes de servir para que se descongele y haríamos los pasos 9 y 10.
- Si queremos que nos resulte un poco más económico, podemos usar buey del que ya se vende congelado y cocido.
Pensaba que estos panes iban a quedar como los que venden: huecos y secos... Por eso los compraba muy pocas veces, y cuando hacía kebab casero, lo ponía en tortillas de trigo como las de los durums o las fajitas, pero ahora que las he probado y visto lo fáciles que son de hacer, ya podemos hacer pitas rellenas de lo que queramos y con un pan estupendo y con una miga fabulosa.
Los rellenos podemos aliñarlos con salsa de yogurt, e incluso cocinar la carne con una mezcla de ras el-hanout casera.
Con estas cantidades os saldrán 4 pitas generosas de tamaño (aunque en el libro básico dice que salen 8, pero a mí me parecían muy pequeñas...).
Ingredientes:
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- 1 cucharadita de levadura seca de panadería (la que es granulada)
- 1 cucharadita de azúcar
- 270 gramos de agua
- 500 gramos de harina de fuerza (o normal)
- 1 cucharadita de sal
Elaboración:
1. Ponemos el aceite, levadura, azúcar y agua en el vaso y templamos 30 seg/37º/vel 2.
2. Añadimos la harina y la sal y amasamos 3 min/vel. espiga.
3. Ponemos la masa en un bol y la cubrimos con film transparente. Dejamos que doble su volumen (aprox. 1 hora).
4. Dividimos la masa en cuatro partes iguales y le damos forma de bola. Las dejamos reposar 15 minutos.
5. Estiramos cada bola con un rodillo hasta formar un círculo de unos 15 cm y reposamos otros 15 minutos.
6. Mientras, precalentamos el horno a 250º C.
7. Horneamos 4 - 5 minutos hasta que se hinchen o esté ligeramente dorados. Al sacarlos, cubrirlos con un paño de cocina para que no se endurezcan mientras preparamos el relleno.
Este fue uno de los rellenos para sándwich que hice este año para la fiesta de cumpleaños del peque y uno de los primeros en acabarse! Los otros fueron de pavo y manzana, sobrasada y miel, y de atún y maíz.
Todos fueron sacados de las recetas que venían en la revista número 100 de Thermomix (publicada en febrero de 2017) y en la colección de Cookidoo "Cumpleaños Feliz".
En esta receta modifiqué algunos ingredientes, ya que la original lleva rúcula, y yo se la puse a los sándwiches de sobrasada y miel, pero si decidís agregarla aquí, sabed que son 30 gramos de rúcula y se trituran al final, junto con las nueces.
Ingredientes:
- 80 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
- 40 gramos de queso azul
- 40 gramos de nata líquida
- 5-6 nueces
Elaboración:
1. Ponemos en el vaso los dos quesos y la nata. Mezclamos 30 seg/vel 3.
2. Añadimos las nueces, más o menos troceadas, y mezclamos 10 seg/vel 2.
3. Untamos el pan de sándwich o de bocadillo con esta mezcla. También se puede servir sobre tartaletas, volovanes, crackers, tostaditas...
Al igual que el relleno de pavo y manzana, este fue otro de esos rellenos "novedosos" que puse en la fiesta de cumpleaños del peque. Los otros fueron de queso azul y nueces y de atún y maíz.
La receta original la varié un poco, en proporciones y en algún ingrediente, pero quedó realmente estupenda. La original se puede encontrar en la revista n° 100 de Thermomix (febrero de 2017) y en la colección del cookidoo "Cumpleaños Feliz".
Ingredientes (12 - 15 unidades aprox.):
- 180 gramos de sobrasada para untar
- 100 gramos de miel
- Queso en lonchas
- Hojas de rúcula (o canónigos, etc.)
Elaboración:
1. Poner en el vaso la sobrasada y la miel y mezclar 20 seg/vel 4.
2. Untar los sándwiches o panes con esta mezcla y poner encima una loncha de queso y unas hojas de rúcula ¡Y a disfrutar!
Hace unos días celebramos la fiesta de cumpleaños del pingüino y este años decidimos hacer una fiesta pirata! Fue muy divertido imaginar todo, con la ayuda de las maravillosas ideas que se encuentran en Pinterest...
Si os animáis a hacer una fiesta de cumpleaños así, tanto para niños como para adultos, aquí os dejo las imágenes de lo que hicimos, por si os sirven de inspiración, ¡espero que os guste!
Para empezar, la mesa no podía ser una mesa sin más, sino que decidí decorarla como si fuese un barco: para ello, la rodeé con papel kraft marrón para simular la madera, y en cartón le hice el ancla, que pinté con spray de color plata, y las barandillas del castillo de popa, que pinté en dorado. Las escotillas eran simples círculos de cartulina negra.
Lo más complicado quizá era el tema de la vela del barco, lo que hice fue juntar dos mesas, la principal era de piedra y la secundaria era de esas de terraza con un agujero en medio, por lo que pude meter por ahí un palo de escoba para que se mantuviera de pie. A este palo le pegué un palo más pequeño donde até un mantel pequeño blanco y lo recogí para que pareciesen las velas recogidas.
Con esto ya tenía lo principal, ya sólo quedaba poner unos globos y unos banderines decorados que compré por internet.
Ahora viene algo menos complicado pero que hay que pensar bien, y es calcular cuántas personas vendrán a la fiesta y la comida que vamos a poner, tanto en cantidad como en variedad, ya que hay que pensar que hay distintos gustos e incluso alergias e intolerancias... por suerte, no tuve que preocuparme de ello, ya que quienes vinieron les gusta todo y no tienen ningún inconveniente de tipo alimenticio, así que pude poner cosas con total libertad, sólo me tuve que preocupar de buscar nombres divertidos para denominar las cositas, a ver qué os parecen:
Bueno estos cupcakes no tenían nombre, porque se ve claramente lo que son, eso sí, el calor derritió un poquito el fondant...jeje Se trata de magdalenas, que podéis hacer del sabor que más os guste o el más neutral para agradar a todos. La crema es una buttercream básica, que dividí en dos, una la dejé de color blanco, y la otra la teñí con unas gotas de colorante azul alimenticio. Después metí ambas mangas pasteleras en otra más grande con la boquilla 1M de Wilton y así quedaron los dos colores mezclados en espiral. Después, sólo tuve que coronar con una aleta gris hecha con fondant para simular un tiburón...
También di la opción de probar unos básicos cupcakes salados, a los que puse jamón, queso y cebollino. Las cápsulas de papel con el tema pirata las compré por internet. Los coloqué en esta fuente en altura, pero podéis echarle imaginación y hacer vosotros mismos otra fuente o recipiente como por ejemplo una concha gigante, un barquito (como esos en los que se sirve el sushi...).
Otra opción un poco "atareosa" pero muy divertida son estos "cruasangrejos". Lo que hice fue pegar ojos a palitos de polo, todo comprado en tiendas de "chinos", y rellenar unos cruasans con ensalada hecha a base de lechuga, palitos de cangrejo y salsa rosa o cocktail, pero podéis añadirle maíz dulce, atún, cherrys... ¡lo que más os guste!
Algo trabajado también son estas "ostras de salmón", que no son más que unas galletas de mantequilla, para las que utilicé mi propia receta de galletas para decorar y las rellené con esta receta de paté de salmón fresco. El resultado con esa mezcla de dulce y salado es espectacular!
Para estos vasitos dulces aún tengo que publicar más recetas, pero podéis utilizar la que más os guste: los que están en primer lugar son de barquillo de helado que compré en un supermercado y los rellené con crema de limón y le puse un poquito de mermelada de fresa por encima. Los que están en medio son capas de crema de frambuesa y galletas oreo machacadas, y los últimos son de tiramisú con galleta pulverizada por encima en lugar de cacao, y para terminar les puse esos paraguas típicos de los cócteles...
Otra idea son estos huevos rellenos, para los que aproveché las banderas que venían con las cápsulas de los cupcakes. No son más que huevos cocidos, a los que saqué la yema y la mezclé con atún y tomate frito, para terminar con una cucharadita de mayonesa.
No podía faltar la reina de las fiestas: la tortilla de patata! Una con cebolla y la otra sin, para el gusto de todos!
No pueden faltar tampoco unas brochetitas, como estas de cherrys y cubitos de queso...
O estas banderillas que podéis comprar ya hechas de pepinillo, cebolleta, aceitunas... Lo único que cambié fue el palito de la brocheta original por estas espadas de colores que encontré en una tienda de "chinos", aunque creo que por internet también se pueden conseguir.
Unos pequeños bocadillos por si alguien se quedaba aún con hambre...jejeje
Unos triángulos de queso a los que llamé "dientes de tiburón" y que puse sobre un plato de temática pirata que compré por internet también... Los carteles, por cierto, los hice a mano, sobre una cartulina blanca, fui dibujando las letras copiándome de un abecedario (lo único que no recuerdo es el nombre de la fuente, pero supongo que investigando en google lo encontráis), después coloreé cada cartelito y lo pegué a un palito de brocheta. Para que se mantuvieran de pie clavé esos palitos a una montañita de plastilina y voilà!
Para esto compré una bolsa grande de grageas estilo "conguitos", lo único que venían mezclados y tuve que entretenerme separando las blancas de las negras para distinguir entre "perlas de mar" y "balas de cañón", jejeje
Otra cosita entretenida: compré unos cuadraditos dorados de envolver galletas (en marialunarillos.com) y envolví estas galletas tipo oreo para simular "doblones" de oro.
Y con el mismo papel dorado, envolví estos lingotes de oro de kitkat...
Algunos snacks que parecían caracolas...
Gominolas de gusanos como si fuesen cebo para pescar...
Unos palitos de pan simulando "patas de palo"...
Y, aunque había otra mesa con refrescos y bebidas para grandes y pequeños, la de la mesa-barco tenía que ser acorde con la temática, por lo que hice estos carteles de "agua de mar" y los pegué a las botellitas de agua.
Y por último, la imprescindible compañera de todas las fiestas de cumpleaños y que ya habéis visto al principio de este post: ¡la tarta!
La verdad es que fue muy divertido imaginarla, dibujarla en un papel y después llevarla a cabo. La receta para el bizcocho y el relleno que utilicé fue mi receta de tarta de yogur rellena de trufa. La trufa, una vez puesta, se solidifica en seguida, por lo que, para pegar el fondant, lo que hago es pincelar toda la superficie con un poco de mermelada, del sabor que tenga a mano, y después, al cubrir con fondant, queda totalmente adherido y además le da un sabor extra.
La bandera también está hecha con fondant y pintada con colorante líquido blanco. El garfio lo hice también con fondant (al igual que el puño de la manga) y después lo pinté con colorante plateado. El piso bajo de la tarta está pintado también con colorantes alimenticios.
Lo que parece arena es galleta pulverizada y las monedas son de chocolate. Lo único no comestible son las conchas que son de verdad, jaja
Y ya por último sólo me queda esperar que os haya gustado y que hayáis cogido ideas para alguna fiesta que tengáis en mente, seguro que os lo pasáis genial, sobre todo si os disfrazáis como hicimos nosotros!!