¿Apetitosa eh? La tarta Guinness o tarta de cerveza negra y chocolate lleva ya unos años circulando por la red gracias a Nigella Lawson, que la popularizó, y actualmente la asociamos a la celebración del Día de San Patricio, patrón de Irlanda, que se celebra cada 17 de marzo.
Este bizcocho tan jugoso se elabora, como su nombre indica, con cerveza negra, y también con cacao puro, lo que hace que sea de un color tan oscuro. La combinación del bizcocho con lo sedoso de la crema de queso hace que sea un postre espectacular para celebrar este día (y cualquier otro!) comiéndonos un trocito tras una agradable comida en familia, de hecho, dos días después se celebra el Día del Padre, por lo que también podríamos utilizarla como postre para esa comida familiar...
He variado las proporciones de algunos ingredientes, basándome un poco en mi experiencia personal y en mi gusto. Podéis ver el paso a paso en el video que os dejo al final de la receta y que también podéis ver en mi canal de YouTube, al que os animo a visitar y suscribiros!
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla (10 gramos)
- 2 cucharaditas y media de bicarbonato sódico (12,5 gramos)
Ingredientes para la cobertura de queso:
- 200 gramos de nata para montar o crema para batir (35% materia grasa)
- 350 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 150 gramos de azúcar glass.
Preparación:
1. Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo, preferiblemente sin aire. Y ponemos un círculo de papel vegetal en el fondo de un molde de unos 20 cm de diámetro.
2. En un cazo, ponemos la cerveza y la mantequilla cortada en trozos y calentamos hasta que la mantequilla se disuelva.
3. Ponemos esta mezcla en el bol donde vayamos a mezclar todos los ingredientes y añadimos la nata, el azúcar, los huevos y la vainilla. Batimos a velocidad media.
4. Sobre el mismo bol, ponemos un colador grande y tamizamos sobre la mezcla la harina y el bicarbonato, y seguidamente el cacao en polvo.
5. Batimos a velocidad media hasta integrar todos los ingredientes. Veremos que la mezcla es bastante líquida, eso es lo que hará que nuestro bizcocho sea muy jugoso.
6. Lo vertemos en el molde y horneamos exactamente una hora. Dejamos enfriar en el horno con la puerta abierta unos 10-15 minutos y lo sacamos para que termine de enfriar a temperatura ambiente.
7. Cuando esté más tibio, lo envolvemos con papel film para que guarde la humedad y lo dejamos enfriar completamente mientras preparamos la crema.
8. Para ello, ponemos en un bol amplio la nata bien fría y comenzamos a montarla. A mitad del proceso, le agregamos el azúcar glass y seguimos batiendo, primero a velocidad baja (para no poner la cocina perdida de azúcar) y después subimos la velocidad. No es necesario que esté montada del todo.
9. Cuando haya adquirido más consistencia, le añadimos la crema de queso y batimos a velocidad media hasta que la crema sea homogénea.
10. La refrigeramos mientras enfría el bizcocho para que adquiera más consistencia.
11. Una vez frío el bizcocho, lo desmoldamos y le untamos la crema por encima con ayuda de una espátula. En serio, probadla, os encantará!
Una de las elaboraciones de la cocina británica más reconocibles a nivel internacional, al menos para nosotros los que no somos de allí y vamos de turismo buscando comer algo sencillo y económico mientras disfrutas de monumentos, museos, parques y plazas...
Sin embargo, se trata de un plato introducido en Inglaterra por inmigrantes judíos provenientes de España y Portugal (James Alexander en "The unlikely origin of fish and chips", BBC News, 2009), haciéndose popular a lo largo del siglo XXI, tal y como podemos ver en la novela de Dickens, Oliver Twist, de 1838, donde menciona un local donde fríen el pescado de esta manera.
El primer restaurante que ofertaba este plato fue abierto en Londres en 1860 por Joseph Malin.
Establecimiento de J. Malin hasta 1970,
hoy desaparecido
Y no es más que eso, pescado frito, que puede ser merluza, bacalao... Acompañado de patatas, también fritas. La mejor receta que podemos seguir es la de Jamie Oliver, así que vamos con ello!
Ingredientes:
- Pescado blanco (merluza o bacalao) en filetes, aprox. medio kilo
- 250 gramos de harina
- 285 ml de cerveza muy fría
- 3 cucharaditas de levadura en polvo
- 1 patata por persona
- Aceite para freír
- Sal
Elaboración:
1. En un bol, mezclamos la cerveza junto con 225 gramos de harina y la levadura. Reservamos el resto de la harina.
2. Mezclamos bien hasta obtener una mezcla homogénea.
3. Secamos bien el pescado con papel de cocina, salamos y los rebozamos en el resto de la harina, sacudiendo el exceso.
4. Ponemos a calentar abundante aceite en una sartén, pero sin que llegue a humear.
5. Pasamos los trozos de pescado por la mezcla y los freímos hasta que queden dorados, unos 3 o 4 minutos por cada lado.
6. Los sacamos y los dejamos escurrir sobre una rejilla, ya que si los dejamos sobre papel quedarán menos crujientes.
7. Mientras, pelamos y cortamos las patatas en forma de bastón, salamos y freímos de la manera habitual. Servimos todo junto acompañado de la salsa que más nos guste.