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Ensaimadas (manual y thermomix)


 La ensaimada es una de las referencias gastronómicas de las Islas Baleares, de hecho, un refrán dice que "antes de que hubiera harina, ya existía la ensaimada mallorquina"...

El origen no está muy claro, ya que algunos lo atribuyen a un origen judío, por su parecido con el jalá hebreo, que tiene también esta forma en espiral, aunque trenzada que, según la leyenda, habría sido ofrecida por un pastelero judío en 1229 al rey Jaume I al llegar a las islas en el contexto de su conquista para los reinos cristianos. 
Sin embargo, la versión más extendida es la de su origen árabe desde su conquista de las islas en el año 902, por dos razones: una es por su parecido con un turbante, y otra por su similitud con el postre denominado "bulema", un dulce con forma de caracol.
Sea como fuere, el nombre deriva de la palabra "saïm", que en mallorquín quiere decir "manteca de cerdo", pues es uno de sus ingredientes. Es una masa de las de tipo "fermentada" (podéis ver mi post sobre tipos de masas de repostería aquí).

Las primeras referencias escritas no llegarían hasta el siglo XVIII, concretamente, en el "Receptari de cuina del segle XVIII" del fraile Jaume Martí i Oliver, monje agustino y recopilador culinario.


Su consumo se popularizó y a mediados del siglo XIX llegó a la península. De hecho, en 1850, en el Diario de Avisos de la Capital, se anunciaba por parte del sacerdote descendiente de judíos mallorquines José Tarongí, que en el Café del Aseo, en la calle del Carmen, junto a su iglesia, se servía chocolate y café con una rica ensaimada mallorquina.

Cuatro años después, en 1854, se abre en Madrid la mítica pastelería La Mallorquina, en la calle Jacometrezo (la actual de la Puerta del Sol data de 1894), donde se convirtió en su dulce estrella.


En 1996, la ensaimada obtuvo la Denominación Específica, a propuesta de la Asociación de Panaderos y Pasteleros de las Islas Baleares, y en el 2003 se aprobó el Reglamento, actualmente vigente, que la reconoce como Indicación Geográfica Protegida (podéis saber más en este enlace del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación).

Los ingredientes son básicos: harina de fuerza, levadura, azúcar, huevos, manteca... Puede ir tal cual, sin relleno, o rellenarse de lo que más nos apetezca. Por lo común, se rellena de cabello de ángel, aunque también existen versiones con nata, crema pastelera, chocolate... o la de "tallades", con sobrasada, típica de Carnaval.

Esta versión que os traigo aquí proviene del recetario "Bollería Casera" de Thermomix, aunque si no tenéis este aparato, también os dejo las indicaciones para elaborarla de forma manual.

Ingredientes:
- 2 huevos
- 50 gramos de azúcar
- 50 ml de agua
- 230 gramos de harina de fuerza
- 10 gramos de levadura fresca
- 15 gramos de aceite de oliva
- 100 a 150 gramos de manteca de cerdo a temperatura ambiente
- Azúcar glass para espolvorear

Elaboración manual:
1. En un vaso o jarra, mezclamos la levadura desmenuzada con el agua, la leche y el azúcar. Dejamos reposar unos minutos.
2. En un bol, formamos un volcán con la harina y echamos dentro los huevos y la mezcla líquida de levadura.
3. Empezamos a mezclar y amasar y añadimos el aceite hasta obtener una masa lisa y que no se pegue a las manos. Dejamos reposar tapado unos 10 minutos.
4. Sacamos la masa y la ponemos sobre una superficie engrasada y la dividimos en 12 partes. Con un rodillo, estiramos cada porción lo más fina posible sin que se rompa, formando un rectángulo. Pincelamos con la manteca cada rectángulo y enrollamos formando cilindros. Después, enrollamos cada cilindro en espiral, dejando un poco de separación en cada vuelta, formando la ensaimada y escondiendo el extremo final por debajo.
5. Vamos dejando las ensaimadas en una bandeja de horno con papel de hornear (o tapete de silicona), dejando espacio entre ellas para que crezcan cómodamente. Dejamos reposar a temperatura ambiente hasta que doblen su tamaño.
6. Pasado el tiempo, precalentamos el horno a 180º C. Salpicamos las ensaimadas con unas gotas de agua y horneamos 10-15 minutos. Al sacarlas, espolvoreamos con azúcar glass aún calientes y dejamos enfriar antes de servir.

Elaboración con thermomix:
1. Ponemos los huevos en el vaso junto el azúcar y el agua y batimos 15 seg/vel 5.
2. Añadimos la harina y mezclamos 4 seg/vel 6. Programamos el amasado durante 6 minutos (estar pendientes de sujetar la máquina, ya que se puede mover).
3. Añadimos la levadura desmenuzada y volvemos a programar el amasado durante 2 minutos.
4. Programamos otros 2 minutos de amasado y, mientras, por el bocal, añadimos el aceite, para que quede una masa brillante. Dejamos reposar 10 minutos.
5. A partir de aquí, el proceso es exactamente igual que desde el punto 4 de la elaboración manual.



Naranjas confitadas

 

Sé que aún quedan unos meses para Navidad, pero ya voy mirando cositas para hacer y compartir con vosotros... Y como me sobraban algunas naranjas he pensado en confitarlas para hacer con ellas un montón de cosas... Por ejemplo, se pueden mojar en chocolate hasta la mitad y dejar que solidifique, o un bizcocho con las rodajas por encima, turrón, decorar el roscón de Reyes...

Con estas indicaciones podréis hacer una buena cantidad, ya que se conserva durante meses guardado en un tarro de cristal en el frigorífico...

Ingredientes:
- 3 naranjas
- 400 gramos de azúcar
- 400 ml de agua

Elaboración:
1. Lavamos y secamos muy bien las naranjas y las cortamos en rodajas, lo más finas que podamos.
2. Ponemos el azúcar y el agua en una olla y repartimos las rodajas por toda la superficie.
3. Cocemos a fuego fuerte tapadas durante unos 10-15 minutos.
4. Destapamos, bajamos el fuego y dejamos cocer suavemente durante una hora aproximadamente, hasta que la corteza de las naranjas esté blandita.
5. Metemos las naranjas con su almíbar en un frasco de cristal y lo dejamos abierto a temperatura ambiente hasta que se enfríe completamente.
6. Una vez frío, cerramos y guardamos en el frigorífico donde nos aguantará durante meses.

La última cena del Titanic

 
Comedor de Primera Clase del Titanic

La historia de la tragedia del Titanic es de las más conocidas y difundidas. El buque de los sueños se hundió la noche del 14 de abril de 1912 en las gélidas aguas del Atlántico Norte, llevándose consigo la vida de unas 1.500 personas. Algo que pudimos llegar a imaginar cuando James Cameron dirigió la famosa película de 1997.

Por todos es conocida la diferencia de clases, el escaso numero de botes salvavidas o el vano intento de calmar a las masas a través de las melodías que los músicos tocaron hasta el final.

En cuanto a gastronomía se refiere, el Titanic poseía 3 cocinas y una enorme despensa.

El motivo de este post es porque el mes pasado, el sábado 11 de noviembre, fue subastada en la sala británica Henry Aldridge and Son Ltd. el único papel que se conoce que haya sobrevivido al naufragio y en el cual se mostraban los platos que se sirvieron en la cena de primera clase del 11 de abril, es decir, tres días antes del choque con el iceberg.


El pequeño papel tenía algunas letras parcialmente borradas debido a las manchas de agua y fue encontrado en un álbum de fotos de 1970 tras la muerte del historiador Len Stephenson. Se esperaba que alcanzara las 70.000 libras en su venta (unos 86.000 dólares) pero el precio final fue de 84.000 libras (más de 100.000 dólares).

En este menú la cena comenzaba con unos aperitivos y ostras, seguidos de una crema de espárragos y un consomé renaissance.
Los platos principales constaban de salmón con salsa holandesa, pollo asado, pato, filetes de ternera... Todo ello con guarniciones de guisantes, puré de chirivía, arroz, patatas, ensalada...
En el apartado de postres, pudin Victoria, albaricoques bordalue, pastelitos de moka y helado francés.


Pero, como he dicho, este menú no es el de la última cena. Para conocerlo, tenemos que recurrir al libro de Rick Archibald, The Last Dinner on the Titanic (Madison Press Books, Toronto, 1997).

The Last Dinner on the Titanic,
Menus and Recipes
a la venta en Amazon (en inglés)

El menú servido la ultima noche en el restaurante À la carte fue diseñado nada menos que por Auguste Scoffier (1846 - 1935), considerado padre de la nouvelle cuisine y gran transformador de la cocina tradicional francesa, creador de famosos platos como los Tournedos Rossini (en honor al compositor italiano) o el Melocotón Melba (en honor a la soprano Nellie Melba).

George Auguste Escoffier

El encargado de llevarlo a cabo fue el chef Pierre Roseau, de 49 años, que no sobrevivió a la tragedia.

Pierre Roseau

El suculento menú constaba de 10 platos (o diez tiempos) en el que podemos encontrar todo tipo de elaboraciones:

1er plato
- Canapés variados, como los canapés "almirante" (con mantequilla y langostinos).
- Ostras gratinadas al champán.

Recreación de los canapés almirante de
thedragonskitchen.com

2° plato
- Consomé Olga (con vino de Oporto y vieiras).
- Crema de cebada.

3er plato
- Salmón hervido en caldo corto con salsa de muselina y pepinos.

4° plato
- Solomillos Lili (sobre rodajas de patata hervida, con foie de oca, alcachofas y trufa).
- Pollo salteado a la lionesa (con tomate y setas).
- Calabacines rellenos.

5° plato
- Pierna de cordero en salsa de menta.
- Patito asado con salsa de manzana.
- Lomo de buey asado con patatas chateau (torneadas y doradas en mantequilla).
- De guarnición: guisantes, zanahorias con crema, arroz hervido, patatas nuevas hervidas, patatas parmentier (salteadas en mantequilla con perejil fresco).

Cordero a la menta
receta de TELVA.com

6° plato
- Ponche romaine (sorbete con naranja, limón, ron y merengue).

7° plato
- Pichón asado con berros

8° plato
- Espárragos fríos con vinagreta

9° plato
- Paté de foie gras
- Apio

10° plato
- Tarta Waldorf (bizcocho glaseado de chocolate con avellanas).
- Melocotones en gelatina de Chartreuse.
- Éclairs de chocolate y vainilla.
- Helado francés.

Éclairs
imagen de RecipeTin Eats

Con motivo del centenario, y en años posteriores, diferentes restaurantes en España pusieron a disposición de sus clientes la recreación de la última cena del Titanic, con menús que rondaban los 40 euros y en los que podían degustarse diferentes platos acompañados de una agradable música.

Ejemplo de ello fue el restaurante Kraken, de Gijón, cuyo menú publicado fue el siguiente:


El hotel Westin Palace, de Madrid, que también fue inaugurado en 1912, ofreció un menú con motivo de la exposición Titanic, the artifact exhibition, en la plaza de Colón (Madrid).


Para finalizar con otro ejemplo, el cocinero gallego Vicente Quiroga hizo lo propio en el restaurante Xantar (Ourense), inspirado en dicho último menú:


Aquí en el blog podrás encontrar algunas recetas que te ayudarán a recrear algunas de dichas elaboraciones, como la crema de espárragos, el paté de pollo, los espárragos con vinagreta, los calabacines rellenos o la tarta de moka...

Espero que os haya gustado este breve acercamiento culinario a uno de los episodios más tristes de la historia del siglo XX.

Tartaletas de chocolate blanco y frambuesas


Esta receta la tenía publicada en mi primer blog de recetas, que era sólo de postres, allá por el año 2013...

Hoy la rescato porque aún sigo aunando las recetas que tenía desperdigadas por diferentes blogs para tenerlas todas juntas, y le ha tocado el turno a estas tartaletas, que son ideales para el postre de una cena, tanto formal como informal, ya que se hacen en un periquete, son sencillas y están riquísimas.

Con estas cantidades os dará para 6 tartaletas, para que lo tengáis en cuenta a la hora de calcular las raciones.

Ingredientes (6 tartaletas):
- 1 lámina de masa quebrada (aprox. 250 gramos)
- 250 gramos de queso crema
- 2 hojas de gelatina neutra
- 200 gramos de chocolate blanco
- Frambuesas para decorar (pueden ser congeladas)

Elaboración:
1. Lo ideal esto es tener unos moldes tipo flaneras individuales, pero también podemos hacerlo con el molde para cupcakes. Precalentamos el horno a 200° C.
2. Engrasamos y enharinamos los moldes y los forramos con porciones de la masa quebrada.


3. Pinchamos la superficie con un tenedor y ponemos un puñadito de legumbres (garbanzos o alubias) en cada tartaleta.
4. Horneamos unos 25 minutos, sacamos del horno y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Desmoldamos (veréis que salen solas) y reservamos.
5. Mientras, preparamos la crema. Sumergimos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten y ponemos a derretir el chocolate al baño María.
6. Una vez fundido, retiramos del fuego, escurrimos muy bien la gelatina y la añadimos al chocolate. Removemos hasta que estén disueltas.
7. Añadimos el queso crema y mezclamos muy bien.
8. Rellenamos las tartaletas con esta crema y terminamos decorando con las frambuesas. Reservamos en el frigorífico hasta la hora de servir.

Notas:
- Podemos picar algunas frambuesas y mezclarlas con la crema de queso y chocolate.
- También podríamos utilizar chocolate negro o con leche si nos gusta más.
- Podríamos terminar espolvoreando azúcar glass o poner algún sirope, por ejemplo de chocolate para dar un contraste de color, o miel, mermelada...
- Si no nos gustan las frambuesas, o no tenemos, podemos utilizar cualquier otra fruta que nos guste, incluso almendras u otros frutos secos.

Galletas o cookies de naranja y pasas

 

Llevaba todo el fin de semana con el "run run" en la cabeza de hacer unas galletas de naranja, como una especie de capricho o antojo... así que compré unas naranjas y me dije "pues unas pasas también le irían bien", pero esas las tengo habitualmente ya que me gusta mucho hacer tajín de pollo con cuscús, por lo que ya lo tenía todo listo.

Por otra parte, con el paso de los años, he descubierto que este tipo de galletas o cookies, si le ponemos algún impulsor, tipo bicarbonato o levadura, salen estilo "abizcochadas" y no crujientes como las del supermercado, por lo que yo opto por no ponerlo, ya que me gustan así de crunchy, pero si a vosotros os gustan más blanditas sólo tenéis que añadir 1 cucharadita de levadura química a la mezcla y listo.

Respecto a la harina, pongo 300 gramos + 50 gramos porque, dependiendo de la cantidad de zumo que os dé la naranja, tendréis que poner esos 50 gramos de más de harina o no, para que la masa no quede tan pegajosa (que quedará, pero no de una forma exagerada).

Finalmente os cuento que, con una cuchara de helados, he sacado 18 galletas, pero podéis utilizar menos masa para cada una y así os saldrán más.

Ingredientes:
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 200 gramos de azúcar moreno
- Zumo y ralladura de una naranja
- 1 huevo M
- 1 cucharadita de sal
- Un puñado de pasas
- un puñado de naranja confitada o escarchada (opcional)
- 300 + 50 gramos de harina común
- Opcional: 1 cucharadita de levadura química (si las queremos blanditas)

Elaboración:
1. Un ratito antes de ponernos con la masa, ponemos en remojo las pasas en el zumo de naranja. Aprovechamos para sacarle antes la ralladura y para sacar la mantequilla de la nevera para que se ablande.
2. Pasado el tiempo, precalentamos el horno a 180° C.
3. En un bol, batimos la mantequilla con el azúcar moreno hasta conseguir una crema tipo pomada.
4. Agregamos el huevo y la sal y seguimos batiendo. Después, incorporamos la ralladura de naranja, y las pasas con el zumo. Añadimos también la naranja confitada en trocitos. Parecerá que la mezcla se corta, pero es debido al hecho de añadir líquido a la masa grasa, en cuanto añadimos la harina se unificará todo.
5. Si lo estamos haciendo con un robot amasador, lo ponemos a baja velocidad, e iremos añadiendo la harina poco a poco, para que se vaya integrando, si no, lo haremos a mano con ayuda de una espátula, también poco a poco. En este punto agregaremos la levadura si optamos por ello.
6. Si vemos que la masa continúa demasiado blanda, agregamos los 50 gramos de más de harina.
7. En una bandeja apta para el horno, ponemos una lámina de papel vegetal, o bien una de silicona, y colocamos montoncitos de masa separados entre sí, ya que en el horno se esparcirán un poco. Podemos usar una cuchara o una de helado para que nos salgan todas más o menos del mismo tamaño.
8. Horneamos unos 15 minutos y las sacamos con mucho cuidado, ya que aún estarán muy blanditas, y las ponemos a enfriar sobre una rejilla. Haremos cuantas tandas sean necesarias hasta acabar con la masa.

Notas:
- Quedarán aún más golosas si, cuando enfríen, las sumergimos en chocolate derretido y lo dejamos solidificar.
- Si no nos gustan las pasas, o no tenemos, podemos simplemente omitirlas o sustituirlas por otra cosa, como por ejemplo, chispas o gotas de chocolate.
- Si no tenemos naranja confitada, podemos omitirla o sustituirla por ejemplo por orejones u otra fruta deshidratada que nos guste, como arándanos, por ejemplo.

Bizcocho de yogur en freidora de aire

 


Otra receta más para sacarle partido a nuestra freidora de aire, porque no todo van a ser patatas fritas... jeje. Me encanta probar a hacer cosas porque ya que me compré este cacharrillo, me daría pena usarlo sólo para hacer una cosa, es por ello que voy mirando en el recetario que viene y voy probando y a fuerza de ensayo y error voy sacando cosillas, como con el caso de las croquetas, que aún no he publicado ninguna, pero sí que las he hecho varias veces, ya que no conseguía cogerles el punto, a pesar de meterme en foros y preguntar, ya que cada freidora es un mundo y tenemos que probar para conseguir nuestra medida ideal...

Pero hoy la cosa no va de croquetas, sino de bizcochos. Ya publiqué en una ocasión una receta de muffins de limón y frutos rojos que salió buenísima y que os invito a hacer, al igual que estos donuts con chocolate, ¡no os los perdáis!

En esta ocasión he probado algo sencillito: el bizcocho de yogur, de toda la vida, pero con algo menos de levadura y un huevo menos, ya que me daba miedo que la parte de arriba del bizcocho se "topara" con la zona de los agujeritos de la freidora (por donde sale el aire caliente).

El molde que he utilizado es uno desmontable de 18 cm de diámetro (mi modelo de freidora es el de Xiaomi). 

Ingredientes: (molde 18 cm)
- 3 huevos L
- 1 yogur natural (o de limón)
- 1 chorrito de vainilla líquida
- 1 medida del yogur de aceite de girasol
- 2 medidas del yogur de azúcar blanco
- 3 medidas del yogur de harina común
- 1 cucharadita y media (7,5 gramos) de levadura química en polvo

Elaboración:
1. Precalentamos a 150º C la freidora durante unos 5 o 10 minutos (lo que tardemos en mezclar los ingredientes).
2. En un bol, ponemos los huevos y los batimos junto con el yogur, el aceite, el azúcar y la vainilla.
3. A continuación, tamizamos encima la harina con la levadura y removemos todo bien hasta que no quede ningún grumo.
4. En un molde desmontable, engrasado previamente y con una lámina de papel de hornear en el fondo, vertemos la masa del bizcocho y lo metemos en la freidora precalentada.
5. Programamos 150º C, 30 minutos. Cuando acabe el tiempo, abrimos y le hacemos un corte en forma de cruz a la superficie.
6. Volvemos a programar otros 30 minutos a 150º C. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla antes de desmoldarlo.

Notas:
Podemos espolvorear azúcar glass por encima, chocolate de cobertura... y se mantiene bien a temperatura ambiente durante unos 3 o 4 días (tapado).

Tarta de manzana rápida

 


¡Y tan rápida! Ya que no lleva crema pastelera como esta otra tarta de manzana tradicional, sino que sólo lleva el hojaldre y la manzana, por lo que en poco más de 30 minutos podemos tener este postrecito para, por ejemplo, alguna comida o cena familiar para la que no nos haya dado mucho tiempo preparar algo elaborado o, simplemente, si nos queremos dar un capricho sencillo...

Ingredientes:
- Una lámina de hojaldre
- Manzanas (cantidad necesaria)
- Huevo batido para pincelar
- Mermelada de melocotón, albaricoque o ciruela (al gusto)
- Canela en polvo (opcional)

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 225º C.
2. Extendemos la masa de hojaldre sobre una fuente o bandeja apta para el horno y pinchamos la superficie con un tenedor, dejando un borde alrededor de uno o dos centímetros.
3. Pelamos y laminamos una o dos manzanas y disponemos las láminas encima del hojaldre, montando unas sobre otras de forma escalonada.
4. Con el huevo batido, pintamos el borde del hojaldre y metemos al horno unos 20-25 minutos, hasta que el borde esté dorado.
5. Sacamos del horno y pincelamos la superficie de las manzanas con la mermelada y espolvoreamos canela en polvo al gusto.

Notas:
- Se puede servir tanto fría como templada e, incluso, acompañada de una bola de helado de vainilla.

Cinnamon Rolls o Rollitos de canela 2.0

 


Allá por el 2013 publiqué mi primera receta de los Cinnamon Rolls o rollitos de canela que por entonces se pusieron de moda. En aquel momento, aunque tenía acceso a la levadura fresca, no me preguntéis porqué, utilicé levadura química en polvo (puede que lo leyera en algún blog, vaya usted a saber...), el caso es que salieron buenos, pero claro, la miga no era todo lo esponjosa que tenía que ser y salió más "dura".
Lo que sí hice, que creo que fue un acierto, es ponerle pasas, porque le daban un toque jugoso al interior de los rollitos. Si queréis ver aquel "experimento" (jeje) podéis verlo aquí.

Esta receta que he denominado "2.0" la he sacado de la plataforma cookidoo de la thermomix, pero la he adaptado para que podáis hacerla de forma manual o tradicional y, aunque no trae la variante de las pasas, podéis añadírselas sin problema, sólo tendréis que ponerlas un rato en remojo en agua, zumo de naranja o algún licor (como anís, coñac...) y escurrirlas antes de ponerlas en el relleno.

Ingredientes:
- 230 ml de leche
- 1 cubito de levadura fresca (25 gramos)
- 30 gramos de aceite de girasol
- 1 yema de huevo M
- 30 gramos de azúcar blanco
- 220 gramos de harina de fuerza
- 200 gramos de harina común
- 1 cucharadita (5 gramos) de sal
- 100 gramos de azúcar para el relleno (blanco o moreno, al gusto)
- Canela en polvo al gusto (un par de cucharadas está bien)
- 25 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 clara de huevo M
- Azúcar glass (cantidad necesaria)

Elaboración:
1. Calentamos la leche muy ligeramente, para quitarle el frío de la nevera, aunque si la tenemos a temperatura ambiente mejor.
2. Disolvemos en la leche la levadura desmenuzada junto con los 30 gramos de azúcar, la yema de huevo y el aceite de girasol. Mezclamos muy bien y dejamos reposar un par de minutos.
3. Mientras juntamos ambas harinas y las tamizamos para evitar grumos y lo añadimos a la masa que tenemos reposando.
4. Nos saldrá una masa un poco pegajosa pero está bien. La ponemos sobre una bandeja con un papel de hornear y le ponemos por encima un paño limpio o un bol bocabajo, para que quede bien tapado.
5. Dejamos que la masa fermente durante unos 20-30 minutos, dependiendo de la temperatura ambiente.
6. Pasado el tiempo, precalentamos el horno a 190º C y ponemos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasamos un poco (sin pasarnos) y estiramos con un rodillo hasta dejarla en una forma rectangular.
7. En un bol, mezclamos la mantequilla junto con los 100 gramos de azúcar y la canela, con ayuda de un tenedor y lo repartimos por toda la superficie de la masa.
8. Enrollamos la masa por el lado largo para que nos salga un rollo estilo "brazo de gitano" y lo cortamos en rodajas de 2 o 3 cm de grosor.
9. Engrasamos ligeramente un molde de tarta de unos 26 cm aprox. y colocamos los rollitos un poco separados unos de otros para que puedan crecer bien.
10. Metemos al horno y los dejamos hacer unos 25 minutos, veremos que crecen hasta llenar el molde y se ponen doraditos.
11. Mientras, mezclamos la clara de huevo con azúcar hasta obtener un glaseado líquido pero espeso. Podemos hacerlo con unas varillas manuales.
12. Sacamos los rollitos del horno y colocamos el molde sobre una rejilla. Vertemos el glaseado sobre ellos en forma de hilo y esperamos a que se enfríen para poder degustarlos ¡o no!



Donuts estilo Pantera Rosa ¡al horno!

 


Cuando me da por una cosa no hago más que buscar recetas, como en este caso, los donuts, yo no sé la cantidad de imágenes que tengo guardadas en Pinterest con la idea de "esto tengo que hacerlo", y los donuts "pantera rosa" eran unos de mis "pendientes", pero claro, el tema de freírlos me echa bastante para atrás, ya que evito los fritos todo lo que puedo, por eso me compré la freidora de aire y, entre otras cosas, probé a hacer estos donuts de chocolate.

El problema es que sólo puedo hacerlos de 4 en 4 por el tamaño y si son poquitos, bien, pero cuando haces una tanda grande de masa... total, que esta vez decidí hacerlos en el horno tan ricamente.

No es la primera vez que hago postres de este estilo: ya hice una vez esta Tarta Pantera Rosa, y más de una vez he hecho los famosos pastelitos, de hecho, fue de mis primeras recetas publicadas hace ya muchos años en el primer blog de recetas que tuve, por lo que tengo pendiente actualizar la receta, hacer nuevas fotos y subirla aquí.

De momento os dejo con esta receta que, por cierto, al pingüino le ha encantado!

Ingredientes (12-15 unidades):
- 1 cubito de levadura fresca de panadería (25 gramos)
- 150 ml de leche
- 1 cucharada de azúcar para la levadura
- 100 gramos de azúcar para la masa
- 2 huevos
- 50 gramos de mantequilla
- 400 gramos de harina de fuerza
- Ralladura de una naranja

Para el relleno y cobertura:
- 100 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
- 50 gramos de azúcar glass
- 1 chorrito de nata líquida
- 100 gramos de chocolate blanco
- 50 gramos de candy melts rosas (o unas gotas de chocolate rosa para chocolate)

Elaboración:
1. Lo primero que haremos será calentar un poquito la leche, no mucho, sólo que pierda el frío de la nevera y disolvemos en ella la cucharada de azúcar y la levadura fresca desmenuzada. Reservamos.
2. En un bol, Ponemos la harina tamizada y le hacemos un hueco en el centro, en él echamos el azúcar, los huevos, la ralladura de naranja y la mezcla de leche y levadura.
3. Podemos amasar a mano, primero con una espátula y después con la mano propiamente dicha, o bien con un robot con una pala amasadora.
4. Cuando la masa esté integrada, le añadimos la mantequilla derretida y continuamos amasando unos minutos más, hasta que no se nos pegue al bol ni a los dedos.
5. Ponemos la bola de masa en un recipiente nuevo, engrasado ligeramente y lo tapamos. Lo dejamos en un lugar cálido hasta que doble su volumen. Dependiendo de la temperatura ambiente, este proceso puede llevar desde 30 minutos hasta 2 horas.
6. Una vez que doble el volumen, sacamos la masa y la ponemos sobre una superficie ligeramente enharinada. Amasamos para sacar el gas de la masa y estiramos con un rodillo hasta dejar un grosor de un par de centímetros.
7. Con un cortador redondo y otro más pequeño para hacer el agujero (nos vale un vaso y una boquilla de manga pastelera, por ejemplo), cortamos las formas de los donuts hasta acabar con toda la masa.
8. Los colocamos sobre la bandeja que vayamos a meter al horno y los dejamos, tapados con un paño limpio, un ratito más para que se lleve a cabo el segundo levado, una media hora más o menos.
9. Mientras, precalentamos el horno a 180º y cuando hayan crecido de nuevo nuestros donuts, los metemos al horno y los dejamos hacer unos 15 minutos o hasta que estén ligeramente dorados.
10. Los sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla mientras preparamos el relleno y la cobertura.
11. Para el relleno, sólo tendremos que mezclar el queso crema, el azúcar glass y la nata líquida, hasta obtener una mezcla cremosa para untar. Y digo para untar, porque tuve que abrirlos por la mitad y untar con ella los donuts, como si fuera un bocadillo, ya que mi jeringa de relleno no llegaba bien y la miga de los donuts no dejaba que se llenase todo con el relleno. Así pues, una vez fríos, los cortamos por la mitad y untamos con una capa generosa del relleno de queso.
12. Ponemos la "tapa" y cuando estén todos rellenos, los pasamos por la cobertura de chocolate rosa, para lo cual, sólo tendremos que derretir el chocolate junto con los candy melts o el colorante específico para chocolate.
13. Dejamos que solidifique el chocolate de la cobertura y ya los tenemos listos! Eso sí, si sobran (que no sé yo... jejeje) hay que conservarlos en la nevera, por el relleno que llevan. Si quieres puedes leer un poco más sobre rellenos con y sin refrigeración en este post.

25 recetas para celebrar el Día Internacional del Chocolate

 

Hoy, 13 de septiembre, se celebra el Día Internacional del Chocolate, y para celebrarlo, aquí tenemos una recopilación de recetas en el blog para chuparse los dedos! Para ir a las recetas, sólo tienes que hacer click sobre el título.

¿Aún no has probado este bizcocho? Es muy esponjoso y suave y se hace con claras de huevo y en un molde especial que, al sacarlo del horno, hay que dejar enfriar bocabajo. Esta receta os la propongo con thermomix, pero podéis hacerla también si tenéis un robot de varillas eléctricas.


Si lo que buscas es un bizcocho básico que sea muy alto y esponjoso, ¡esta es tu receta! Además, no queda nada reseco, al contrario, queda muy jugoso y es ideal para rellenar e incluso cubrir con fondant para tus tartas decoradas.


El dúo calabaza y chocolate es uno de los que más me gustan, y ahora que viene la temporada del otoño y las calabazas lo hago bastante a menudo, ¡en casa nos encanta!


Este es uno de los que más me ha gustado, no sólo hacer, que es facilísimo y muy rápido, sino por el resultado: es muy esponjoso y ligero y además ¡con menos calorías! Al no llevar harina, crece gracias a las claras montadas, eso sí, si lo queréis más alto, os recomiendo que uséis un molde de menor diámetro, ya que cuanto más grande sea el molde, más bajito os saldrá el bizcocho...


A todos nos encanta la bollería, pero claro, la industrial ya sabemos que no siempre lleva ingredientes saludables, por lo que siempre es una buena idea hacer repostería casera para nuestros peques ¡y para nosotros! Estos bollitos, con una masa esponjosa estilo brioche con sus pepitas de chocolate son una auténtica delicia, se tarda un poquito en hacer, ya que hay que dejarlos fermentar, pero el resultado es más que satisfactorio, ¡probadlos!


Y siguiendo con las recetas de bollería, una que seguro te recuerda a tu infancia son los famosos bollycaos, con ese chocolate por dentro que era una maravilla... Pues he aquí mi propuesta, y además ¡sin huevo!


Si tenéis panificadora en casa (la mía es la del Lidl), no dudéis en preparar un brioche totalmente casero, ideal para desayunos y meriendas, además podéis jugar un poco con los ingredientes ya que podéis cambiar las pepitas de chocolate oscuro por otras de chocolate blanco, incluso, ahora que venden el chocolate a la taza blanco, probar a hacerlo blanco, o añadirle algún licor tipo brandy o coñac...


Y, cómo no, no podía faltar una receta de brownie en este recopilatorio. Esta la publiqué hace mucho, por eso la foto es un poco de aquella manera, con menos luz, pero se puede apreciar lo jugoso que es, además, el sirope de fresa le va muy bien al chocolate, le da una acidez que contrasta de maravilla.


Ahora que empieza a venir el fresquito, apetecen cosas calentitas, y qué mejor que un buen chocolate a la taza (y si es acompañado de churros, ¡mucho mejor!). Esta receta está hecha con thermomix, pero podéis hacerla de forma tradicional también.


También con thermomix es esta receta de cookies, en esta ocasión, con chocolate blanco, que casa muy bien con la acidez del arándano, aunque también podríais probar a hacerlas con frambuesa, por ejemplo. El resultado es crujiente pero blandito a la vez, no sé cómo explicarlo, ¡tendréis que probarlas!


Esta tarta la hice para un reto de San Valentín, de ahí la forma de corazón, pero por supuesto que se puede hacer en un molde redondo o cuadrado normal, y además, podéis invertir los colores, es decir, poner el color blanco en primer lugar, después el chocolate con leche, y por último, el chocolate negro. También podéis utilizar colorantes específicos para chocolate y teñir el chocolate, por ejemplo, de rosa, y el efecto sería muy chulo.


Si queréis sacarle partido a ese molde de bundt con agujero en medio y que no utilizáis a menudo, probad esta receta, tiene mucho sabor a chocolate y la podéis cubrir (e incluso rellenar) con lo que queráis...


Si tenéis thermomix y aún no habéis probado a hacer vuestra propia crema de chocolate para untar, ¡esta es la ocasión! También podéis hacerlo sin esta máquina, eso sí, debéis aseguraros que la picadora que utilicéis deje muy fina la pasta de avellanas, para no encontraros con ningún trocito de fruto seco. No sabe exactamente como las que venden, no os voy a engañar, pero al menos, tenemos la satisfacción de saber lo que lleva...


No podía faltar en este recopilatorio una receta de cupcakes, con su buen copete cremoso y chocolateado, ¡delicioso!


Pero si lo que queréis es algo que se salga de lo habitual, en lugar de los cupcakes anteriores, podéis probar a mezclar el chocolate con especias, como en esta que os propongo con cardamomo, pero intentadlo, por ejemplo, con pimienta rosa, con guindilla... eso sí, poquita cantidad, para no disfrazar el sabor del chocolate, sólo para que tenga un puntito de sabor.


Y para los pocos días de quedan ya de verano, si nos apetece un heladito, el de chocolate es siempre una buena opción.


Además de la fresa y la calabaza, la otra gran pareja para el chocolate es la naranja sin duda. Estos macarons lo hice hace mucho tiempo y desde entonces, he mejorado mucho la receta, de hecho, tengo pendiente publicar una receta de macarons que hice siguiendo las indicaciones de My Karamelli y el resultado fue espectacular, pero mientras, podéis probar esta combinación a ver qué os parece...


¿Quién no se queda maravillado viendo los postres de los mostradores de una cafetería sin saber cuál le apetece más? Seguro que más de una vez hemos pensado en hacer una de esas preparaciones en casa para darnos el capricho a lo grande (ya que es verdad que puede resultar algo caro en estos establecimientos)... Así que me propuse hacer una de esas recetas y la elegida, cómo no, no podía ser otra que los muffins, con sus trocitos de chocolate que, además, podemos meter unos segundos al microondas y disfrutarlos derretidos... ¡ñam ñam!


Si tenéis invitados en casa y queréis preparar algo rápido para servir a la hora del café (podéis hacerlo el mismo día por la mañana), las palmeritas de hojaldre son una solución estupenda, podéis dejarlas simplemente con el azúcar, o podéis darles un plus bañándolas con chocolate, la receta no puede ser más sencilla...


Antes veíamos la receta del helado para servir en bolas en un bol, pero también podemos inclinarnos por esta opción de polos con palito de madera, ¿lo mejor? Que no se necesita heladera.


Una receta totalmente original y distinta es esta barra de chocolate con trocitos de galleta y nueces simulando un salami, lo puse en un cumpleaños del peque ¡y fue lo primero que se acabó!


En el terreno de las tartas no podía faltar un buen pastel relleno, y además ¡sin gluten!


Y si queréis darle un toque de fruta, por ejemplo, para un cumpleaños infantil, probad esta tarta de chocolate con piña que nos ofrece la plataforma de thermomix.


No podía faltar en esta selección una tarta de queso o cheesecake y, cómo no, ¡al chocolate!


El tiramisú es de esos postres que puedes versionar de muchas formas y siempre queda bien: fresa, limón, canela... y, por supuesto, chocolate!


Y bueno, espero que con este recopilatorio os haya inspirado y dado las ganas de probar alguna de las recetas o coger ideas para hacer las vuestras propias. Comentadme qué os parece!

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