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Tarta de queso y frutos rojos (thermomix)


Tenía esta receta sin publicar, aunque la hice ya mucho, y no era capaz de encontrar de dónde la había sacado, sabía que era de la plataforma Cookidoo, pero no el libro exacto, y deben haberlo modificado o publicado de otra forma, ya que actualmente aparece en una colección llamada "Parrillada en Sudáfrica", de la plataforma mexicana, y lo cierto es que no me suena...

Pero, en fin, localizada ya, os la traigo aquí, porque, como toda tarta de queso, está buenísima, le pongas lo que le pongas. Como digo, la receta es con thermomix, pero se puede adaptar perfectamente para hacerla a mano. Lo que no hice fue añadirle las hojuelas de avena, ya que no me sientan muy bien que digamos, así que no las indico en la receta.

Sobre la cobertura, en la receta original se indica directamente el uso de mermelada de mora mezclada con oporto, pero yo decidí hacerle una cobertura casera con frutos rojos variados.

Ingredientes:
- 100 gramos de azúcar
- 220 gramos de galletas tipo María o Digestive (yo aprovecho y gasto el paquete entero)
- 20 gramos de azúcar moreno
- 60 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 400 gramos de queso crema
- 200 gramos de nata
- 200 gramos de queso mascarpone
- 30 gramos de harina común
- 4 huevos M
- Mantequilla y harina para engrasar el molde
- Un buen puñado de frutos rojos variados (pueden ser congelados)
- La mitad del peso de los frutos rojos en azúcar

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos un molde alargado (tipo plumcake), para ello lo engrasamos con mantequilla (o aceite) y lo encamisamos con harina, quitando el exceso. Además, podemos cubrir el fondo con papel de hornear para sacarlo después con más facilidad.
2. Colocamos el azúcar en el vaso y pulverizamos 10 seg/vel 10, retiramos a un bol y reservamos (podríamos saltarnos este paso si utilizamos azúcar glass directamente).
3. Colocamos en el vaso las galletas y el azúcar moreno y trituramos 10 seg/vel 5.
4. Añadimos la mantequilla y derretimos 3 min/60º/vel 3. Lo vertemos en el molde y lo repartimos por toda la superficie, procurando que quede lo más nivelado posible. Reservamos en el frigorífico.
5. Limpiamos el vaso, y colocamos el azúcar pulverizado junto con los dos quesos, la nata, la harina y los huevos, y batimos 1 min/vel 4.
6. Vertemos sobre la base de galleta del molde y horneamos durante 45 minutos. Acabado el tiempo, lo dejamos enfriar dentro del horno, ya apagado, unos 30 minutos.
7. Mientras, lavamos el vaso y ponemos los frutos rojos junto con el azúcar, y programamos 30 min/100º/vel 1. Dejar que entibie un poco.
8. Desmoldamos la tarta y vertemos la mermelada por encima y listo!

Tarta de la abuela

 

Pensar en esta tarta hecha con galletas es evocar a la infancia, a esos cumpleaños donde esta tarta ponía el punto final a una fiesta donde nos juntábamos los amigos del cole en casa del cumpleañero y lo pasábamos genial jugando, bailando...

Por lo general, se trata de una tarta hecha a base de galletas remojadas en leche, que se alternan con capas de chocolate, pero en otras versiones se puede alternar con crema pastelera o, incluso, con dulce de leche. También se puede aromatizar la leche donde se mojan las galletas con canela, vainilla o la piel de un limón o una naranja (es decir, habría que infusionar la leche).
Al principio iba a hacerla solo con chocolate, pero al final me animé y me puse también a hacer la crema pastelera.

Las medidas que os doy os servirán para un molde cuadrado de 20 cm, pero si utilizáis uno rectangular, si es muy grande, tendréis que doblar las cantidades para que los rellenos os alcancen bien para todo.

Ingredientes:
- 500-700 gramos de galletas cuadradas tipo Chiquilín
- Leche para mojar las galletas

Para la crema pastelera:
- 1 huevo L
- 25 gramos de harina
- 250 ml de leche
- 100 gramos de azúcar blanco
- Una cucharadita de vainilla líquida o de azúcar vainillado

Para la crema de chocolate:
- 200 gramos de chocolate para fundir
- 100 ml de leche
- 100 gramos de queso crema
- 50 gramos de mantequilla 

Elaboración:
1. Empezamos preparando la crema pastelera, de forma exprés, para ello, ponemos todos los ingredientes en un cazo y lo llevamos al fuego medio-alto, removiendo constantemente con unas varillas hasta que empiece a espesar. Retiramos.
2. Hacemos ahora la crema de chocolate, igualmente, ponemos todos los ingredientes en un cazo a fuego medio-alto, y removemos hasta que se funda todo y nos quede una masa homogénea. Retiramos.
3. En el molde, ponemos una lámina de papel de horno. Preparamos un cuenco o un plato con leche y comenzamos a mojar las galletas, de una en una, durante unos segundos, y las vamos colocando en el molde.


4. Ponemos la mitad de la crema pastelera y repartimos hasta igualar la superficie.
5. Ponemos otra capa de galletas mojadas en leche, y encima, la mitad de la crema de chocolate.
6. Después, otra capa de galletas, el resto de la crema pastelera, otra capa de galletas y, finalmente, el resto de la crema de chocolate.


7. Esperamos a que enfríe a temperatura ambiente, tapamos con film transparente y guardamos en el frigorífico hasta la hora de servir.

Tarta de queso marmolada (thermomix)

 

Esta receta la hice hace ya unos cuantos años para quedar con unas amigas para tomar café un viernes por la tarde... El caso es que la publiqué en el blog que tenía solo con recetas de thermomix y que aún no he terminado de trasladar aquí...

Así que hoy os traigo esta receta que podéis encontrar en uno de los libros finos llamado "Para recibir", que a su vez contiene dos títulos: "Tarde con amigos" y "Recibir con arte", ambos en la plataforma cookidoo.


El molde recomendado para este pastel es un molde desmontable de unos 24-26 cm. Como veis, yo decidí cortarlo después con un aro de emplatar para hacer porciones individuales y decorarlas con arándanos, pero podéis dejarlo tal cual y cortar porciones de tarta normales.

Ingredientes:
- 6 hojas de gelatina
- 150 gramos de chocolate blanco
- 150 gramos de chocolate negro (mínimo 50% cacao)
- 150 gramos de galletas tipo Oreo (yo usé María)
- 50 gramos de mantequilla en trozos
- 150 gramos de azúcar
- 500 ml nata para montar (mínimo 35% M.G.)
- 250 gramos de queso crema
- 1 yogur natural (125 gramos, aunque yo utilicé uno de fresa)

Elaboración:
1. Empezamos poniendo las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten.
2. Ponemos el chocolate blanco troceado en el vaso y rallamos 15 seg/vel 7. Retirar y reservar.
3. Hacemos lo mismo con el chocolate negro.
4. Ponemos las galletas en el vaso y trituramos 15 seg/vel 7.
5. Añadimos la mantequilla y mezclamos 4 min/50°/vel 3. Ponemos esta mezcla en el fondo del molde (cubierto con papel de hornear) y repartimos bien, cubriendo toda el fondo. Reservamos en el frigorífico.
6. Lavamos el vaso y ponemos el azúcar, la nata, el queso crema y el yogur. Mezclamos 10 seg/vel 5. Calentamos 10 min/90°/vel 2.
7. Escurrimos las hojas de gelatina, las añadimos al vaso y mezclamos 15 seg/vel 4.
8. Dividimos la masa en dos y reservamos una de las mitades aparte.
9. En la mitad que tenemos en el vaso, ponemos el chocolate blanco rallado y mezclamos 15 seg/vel 4. Vertemos en el molde, encima de la base de galletas.
10. Ponemos en el vaso la otra mitad de la crema junto con el chocolate negro rallado y mezclamos nuevamente 15 seg/vel 4.
11. Vertemos esta mezcla sobre la anterior, de forma irregular, para crear el efecto marmolado.
12. Reservamos en el frigorífico un mínimo de 4 horas antes de servir.

Tarta de cumpleaños para perros

 


Hace unos días cumplía 100 años humanos nuestro pequeño gran Toby, así que quisimos tener un detallito con él y hacerle una pequeña tarta que pudiera comer tranquilamente, aunque tuvimos que dividirla para varios dias, pero si por él hubiera sido se la habría comido entera de un bocado...jejeje

Es importante utilizar productos o ingredientes que nuestros amigos peludos puedan comer, y tendremos también que tener en cuenta por si tuvieran algún tipo de intolerancia alimentaria, para sustituir unos ingredientes por otros.

Para esta receta busqué un poco en la web para informarme y finalmente diseñé un bizcocho sencillo de pollo y zanahoria, con una cubierta de puré de patata.

Ingredientes: (molde de 18 cm)
- 100 gramos de harina integral (yo utilicé una multicereales, pero puede ser sólo de trigo o de avena, o de arroz...).
- 300 gramos de carne picada de pollo
- 2 zanahorias
- 2 huevos
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico (como impulsor)
- Un par de patatas medianas

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180° C y preparamos un molde de unos 18 cm (mejor si es desmontable).
2. En una olla o cazo, ponemos abundante agua a hervir y metemos las patatas sin pelar, pero en trozos, para que tarden menos en cocer.
3. En un bol, batimos los huevos y agregamos la carne picada de pollo.
4. Pelamos las zanahorias y las rallamos. Las agregamos a la mezcla anterior.
5. Juntamos la harina con el bicarbonato y lo añadimos a la mezcla. Removemos bien hasta obtener una mezcla homogénea y vertemos en el molde.
6. Metemos al horno y dejamos hacer unos 30 minutos. Sacamos y dejamos enfriar completamente.
7. Mientras, comprobamos las patatas y cuando estén cocidas las escurrimos y esperamos que enfríen.
8. Cuando las patatas estén frías, las pelamos y las machacamos con un tenedor para obtener el puré.
9. Desmoldamos el bizcocho y le ponemos el puré de patata encima, como si fuera un frosting. Y ya podemos ponerle unas velitas y decorar con galletitas o snacks especiales para perretes!

Nota:
- Al no llevar ningún tipo de lácteo, puede aguantar unos 3 o 4 días fuera de la nevera, pero en un ambiente fresco, como en la terraza en invierno. Si hace calor, mejor dejarla en la nevera y sacarla unos minutos antes para que se atempere un poco.

12 tartas de cumpleaños y 11 bizcochos alternativos

En esta ocasión os traigo un recopilatorio de tartas del blog para celebrar cumpleaños, pero también pueden servir para otro tipo de celebraciones. Además, después de las recetas os indico también otras recetas de bizcochos básicos por si queréis sustituir alguno de las recetas o por si os queréis inspirar para hacer vuestra propia versión, ¡espero que os guste!



Si os encantan estos míticos pastelitos, no os podéis perder esta versión en tarta. Esta la hice para el cumpleaños de mi padre y fue todo un triunfo. 



Con el invierno y la navidad llegan estos bombones que a todos nos encantan. Lo bueno es que no es de bizcocho, sino mousse, por lo que puedes hacerla sin necesidad de encender el horno...



Esta puede servirnos, además de para un cumpleaños en primavera, para una cena de San Valentín (si encontramos fresas en el supermercado, claro, jejeje).



Esta tarde la hice para mi propio cumpleaños hace ya algún tiempo... El bizcocho es el tradicional que se hace con las medidas del yogur y la trufa, ya sabéis, nata y chocolate, ¡más sencillo imposible!



Esta tarta la hice cuando el pingüino cumplió 6 años. La vi en un recetario de thermomix, pero perfectamente se podría hacer de forma manual. La podéis decorar con lacasitos, conguitos, bolas de chocolate, gominolas... ¡lo que se os ocurra!



Esta es la tarta que siempre me piden mis hermanos para los cumpleaños, aunque a veces procuro variar y hacer otras cosas... Truco: para que el bizcocho quede así de rojo, utilizad un colorante que indique claramente "extra red".



Seguro que todos conocemos a alguna persona celíaca o intolerante al gluten (en mi caso es un primo-hermano) y porque todos tienen derecho a comerse un buen pedazo de pastel de cumpleaños, esta es una buena idea para una celebración.



Esta tarta la hice porque sí, porque me apetecía, porque no siempre tenemos que celebrar algo, o bueno, sí, ¡la vida!



La típica que solemos hacer cuando llega la festividad de San Patricio en marzo. El sabor es intenso y nada seco, ¡os la recomiendo!



Una tarta ideal para los meses de verano para aprovechar la temporada de fresas. Además, si en lugar de nata quieres utilizar trufa es estupendo. También puedes cambiar las virutas de chocolate, por otras de chocolate blanco...



Un pastel en el que el chocolate lo inunda todo. Parecida a la de "muerte por chocolate", pero más grande jajaja



Esta es la versión 2.0 de las que he hecho y publicado en el blog. La descubrí con un recetario de thermomix, pero en el video que acompaña a la receta podréis ver que se puede hacer de forma tradicional sin problema. De verdad que os recomiendo su crema de queso ¡es brutal!

Y ahora sí, bizcochos básicos para usar en tus tartas:



Como veis es súper alto y esponjoso, ideal para hacer tartas de capas y rellenos. Además, es muy jugoso, por lo que no temáis porque pueda salir seco, ¡para nada!



Me encanta hacer este bizcocho en la temporada de otoño... Porque la calabaza no sirve sólo para hacer cremas!



Una receta inspirada en la de Eva Arguiñano, utilizando el coco rallado pulverizado, ¡no os la perdáis!



Esta receta la hice por primera vez con la thermomix. Cierto es que se puede hacer manualmente, pero con el aparatejo es mucho más cómodo... Se hace sin levadura y queda tremendamente esponjoso.



Si, como yo, sois del "equipo colacao" este es vuestro bizcocho, ideal para una tarta de cumpleaños infantil... y de adultos!



Una receta para los amantes de las Oreos que, además, os traigo en video a través de mi canal de youtube. En este caso, en lugar de harina, se utilizan las galletas pulverizadas que actúan como ese ingrediente...



Esta fue una de las primeras recetas del blog. Es muy gracioso el piquito que le salió al hornear... La verdad es que no la he vuelto a hacer desde entonces, pero sí recuerdo su sabor a canela, que me encanta.



Cuando estamos "a plan" o a dieta pero nos apetece repentinamente un trocito de bizcocho... y si es de chocolate ¡mucho mejor!, así que ya sólo nos queda rellenarlo con alguna crema (fit, por supuesto) y ya tenemos tarta!



Este aparatejo es tan cómodo que si, por ejemplo, es verano y hace un calor infernal, pero nos apetece bizcocho, o tenemos que hacer una tarta de cumpleaños, podemos tener uno (pequeñito, eso sí) de la misma manera que si lo hiciéramos al horno, ¡pero sin pasar nada de calor!



Una de las primeras recetas que hice con la thermomix y que, en este caso, sí que he repetido muchísimas veces. Tiene un sabor increíble a limón (cosa que me encanta) y se hace en un periquete... ¿apetece?



Por último, os traigo este bizcocho tipo plumcake, que hice con molde alargado, pero que perfectamente puede hacerse en uno redondo o alargado. Es un bizcocho denso (aguantaría muy bien el peso del fondant), y con un gran sabor a nata y chocolate.

Ahora cuéntame ¿con cuál te quedas?

Tarta de café y mascarpone


 Para hoy domingo quería hacer una tarta que no hubiera hecho antes, porque sí, porque si nos apetece celebrar, pues ahí la tenemos, y como tenía un paquete de queso mascarpone que compré para supuestamente hacer un tiramisú de limón que al final, entre pitos y flautas, no ha sido, pues oye, una tarta con café y este queso italiano, que también nos recuerda al tiramisú de algún modo, que también está muy bien...


El molde que he utilizado es uno de 15 cm de diámetro, por eso me ha salido bastante alta, aunque podríais hacerlo en uno más grande, aunque os quedará más bajito, pero si es muy grande el molde, lo que podéis hacer es doblar las cantidades de ingredientes y solucionado!

Ingredientes del bizcocho (molde 15 cm):
- 4 huevos M
- 180 gramos azúcar moreno
- 125 ml de café recién hecho
- 100 gramos aceite de girasol
- 225 gramos harina común
- 2 cucharadas (30 gramos) de cacao puro en polvo
- 2 cucharaditas (10 gramos) de levadura química en polvo

Ingredientes para el relleno y cobertura:
- 200 ml nata para montar (35% M.G.)
- 250 gramos queso mascarpone
- Azúcar glas al gusto (o edulcorante)
- 50 ml café recién hecho
- Un puñado de nueces picadas para decorar 

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 180° C con calor arriba y abajo, sin aire. Preparamos nuestro molde engrasándolo con un poco de aceite y poniendo papel de hornear en la base.
2. En un bol, batimos los huevos con el azúcar moreno. Agregamos el café y el aceite y mezclamos.
3. Aparte, tamizamos la harina junto con el cacao y la levadura y lo agregamos a la masa, removiendo bien con unas varillas manuales hasta que no haya ningún grumo.
4. Vertemos en el molde y metemos al horno durante unos 50 minutos.
5. Sacamos del horno y dejamos enfriar un poco (como una media hora o así) y desmoldamos. Dejamos enfriar por completo (mejor sobre una rejilla).
6. Mientras se enfría, podemos ir haciendo el relleno, para ello, ponemos en un bol la nata bien fría con el azúcar glas (yo suelo poner la mitad de azúcar que de nata, pero ya va en gustos) o el edulcorante que elijamos (por ejemplo, sacarina líquida, en polvo, stevia, sirope de ágave...
7. Montamos con unas varillas eléctricas hasta que la nata esté bien firme.
8. Añadimos el queso mascarpone y el café y volvemos a batir pero a velocidad baja, hasta que esté todo integrado, entonces podemos subir un poco la velocidad para que quede bien montado.
9. Cortamos el bizcocho en tres capas y quitamos la parte de arriba que habrá quedado abultada y agrietada.
10. Rellenamos la tarta alternando capas de bizcocho y crema de café y queso hasta terminar con la última de bizcocho que cubriremos igualmente con crema y, si tenemos una manga pastelera con boquilla rizada (yo usé la 1M de Wilton) le podemos hacer unos moños o flores.
11. Finalmente podemos terminar añadiendo unas nueces picadas.


Notas:
- Si nos gusta el bizcocho húmedo podemos ponerle a cada capa un poco de café, de licor o de almíbar casero.
- También podríamos repartir nueces picadas por el relleno de la tarta, encima de las capas de crema.
- Si lo van a consumir niños, podemos utilizar café descafeinado.
- Si no tenemos mascarpone a mano, o no nos gusta, podemos utilizar queso crema corriente, e incluso, uno que sea light.





Tarta fría de Lotus y chocolate blanco

 


Ya tenía ganas de hacer alguna receta con las famosas galletas lotus, aunque el año pasado hice helado casero, pero no había vuelto a hacer nada más y me apetecía una tarta, además, fresquita, para estos días de calor intenso, así no tenemos que poner el horno...

El sabor a chocolate blanco es bastante intenso, por si queréis echar menos cantidad o, incluso, hacer mitad chocolate blanco y mitad chocolate con leche, o todo chocolate con leche, o todo chocolate negro! Eso ya como más os guste.

Con estas proporciones he utilizado un molde desmontable de 18 cm de diámetro, para que veáis la altura más o menos...

También dejo colgado el paso a paso en mis shorts de youtube, por si os apetece verlo de forma rápida.


Ingredientes:
- 1 paquete de galletas lotus (menos una o dos galletas para decorar)
- 80-100 gramos de mantequilla
- 400 gramos de nata para montar
- 180 gramos de chocolate blanco para postres
- 6 láminas/hojas de gelatina

Elaboración:
1. Ponemos las galletas en un procesador de cuchillas y las pulverizamos. Separamos una cucharada de estas migas de galleta para decorar después.
2. Derretimos la mantequilla en el microondas unos 30-45 segundos y lo vertemos sobre las migas de galleta.
3. Mezclamos bien y lo repartimos por todo el fondo del molde (que habremos forrado con papel vegetal). Reservamos en el frigorífico.
4. En un bol con agua muy fría, ponemos las hojas de gelatina a hidratar.
5. En un cazo, ponemos la mitad de la nata y el chocolate troceado y lo derretimos a fuego medio.
6. Cuando se haya derretido el chocolate, apartamos del fuego, escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos al chocolate para que se disuelvan. Dejamos templar un poco.
7. Mientras, montamos el resto de la nata hasta que esté bien firme.
8. Añadimos la nata montada a la mezcla de chocolate y mezclamos bien. Vertemos sobre la base de galletas del molde y lo llevamos a la nevera hasta que cuaje por completo.
9. Una vez cuajado (unas 6 horas aprox), desmoldamos y decoramos al gusto con las migas de galletas que apartamos y las galletas que dejamos enteras al principio.



Cheesecake tipo Royal

 


Cada año en verano, nos reunimos en familia con la excusa de una paella y, como no podía ser menos, yo llevo el postre. Este año me decidí a llevar una tarta de queso como las que venden en los supermercados, estilo marca Royal, pero casera, y, como hemos quedado dos veces en dos semanas, un día la llevé de frutos rojos y otro día de limón.

Ambas son muy parecidas, sólo cambia el sabor y la gelatina, así que podéis elegir la que más os guste, o incluso, tomando estas medidas, hacerla del sabor que más os apetezca, será un éxito seguro!


Ingredientes para la cheesecake de frutos rojos (molde 26 cm):
- 1 paquete de galletas tipo María (100 - 150 gramos)
- 100 gramos de mantequilla
- 600 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 400 gramos de nata líquida (puede ser para montar, cocinar, o incluso, leche evaporada)
- 100 gramos de azúcar blanco (o edulcorante al gusto)
- 1 chorrito de vainilla líquida
- 8 hojas de gelatina para la tarta
- Un buen puñado de frutos rojos variados (pueden ser congelados; si no, podemos usar mermelada).
- 2 hojas de gelatina para la cobertura de frutos rojos
- Un poco de agua

Ingredientes para la cheesecake de limón (molde 26 cm):
- 1 paquete de galletas tipo María (100 - 150 gramos)
- 100 gramos de mantequilla
- 600 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 400 gramos de nata líquida (puede ser para montar, cocinar, o incluso, leche evaporada)
- 100 gramos de azúcar blanco (o edulcorante al gusto)
- El zumo exprimido de un limón
- 8 hojas de gelatina para la tarta
- 1 paquete para preparar gelatina de limón (para la cobertura)
- 200 ml de agua

Elaboración:
1. Preparamos un molde desmontable de unos 26 cm poniendo un papel vegetal en el fondo y en los laterales. Reservamos.
2. Derretimos la mantequilla en el microondas. Pulverizamos el paquete de galletas y lo mezclamos con la mantequilla derretida. Ponemos esta base de galletas sobre el molde, alisando bien la superficie para que quede igual por todos lados. Reservamos en el frigorífico.
3. En un bol con agua fría, ponemos a hidratar las 8 hojas de gelatina.
4. Mientras, ponemos al fuego en un cazo la crema de queso, la nata, el azúcar y el sabor que hayamos elegido: vainilla o zumo de limón.
5. Calentamos hasta que comience a hervir, retiramos, escurrimos las hojas de gelatina estrujándolas todo lo posible y las añadimos a la crema de queso. Removemos hasta que se disuelvan por completo.
6. Sacamos el molde de la nevera y vertemos sobre la base de galletas este relleno de queso. Volvemos a llevar a la nevera y esperamos a que cuaje unas dos o tres horas.
7. Cuando veamos que ha cuajado (al moverlo no se nota líquido por dentro), hacemos la cobertura. Si optamos por la de frutos rojos, cogemos y los trituramos (ya descongelados), podemos añadir un poco de agua para que las cuchillas hagan mejor su trabajo. Si no queremos, o no tenemos frutos rojos, podemos utilizar mermelada y nos ahorraríamos este paso.
8. Ponemos esta crema semi-líquida en un cazo al fuego mientras tenemos otras 2 hojas de gelatina hidratándose en agua fría. Cuando arranque a hervir, retiramos y añadimos las hojas de gelatina escurridas.
9. Vertemos nuestra gelatina de frutos rojos sobre la tarta de queso y dejamos en el frigorífico para que termine de cuajar un mínimo de 4 a 6 horas.
10. Si optamos por la versión de limón, sólo tendremos que seguir las indicaciones del fabricante de la gelatina. En mi caso, llevé a ebullición 200 ml de agua y una vez hervida, le añadí la gelatina de limón en polvo del paquete. Se vierte sobre la tarta y se deja cuajar de la misma manera.
11. Al día siguiente, o pasadas las horas, ya podemos desmoldar la tarta y decorarla al gusto.

Lemon Pie o Tarta de limón y merengue

 

Por increíble que parezca, esta archi-conocida tarta no la había hecho nunca... sí que había hecho el lemon curd (receta aquí) y el merengue por separado, incluso la masa quebrada casera, pero no había hecho lo más sencillo, que es juntar esos tres elementos para disfrutar de sus sabores juntos, y es que es realmente una delicia...

No está claro el origen de este pastel, pues hay versiones distintas: por un lado, la de la receta inventada en 1806 por la pastelera estadounidense Elizabeth Goodfellow, cuya leyenda cuenta que, ante un sobrante en exceso de claras de huevo, decidió emplearlas en hacer un merengue para rellenar una tarta de limón (hay que recordar que el merengue en sí nació dos siglos antes). El éxito fue tal que la receta se extendió por todo el país y fue una alumna suya, Eliza Leslie, quien la incorporó a su libro de pastelería, que publicó en 1828 con el título 75 recetas para pastelería, tortas y dulces.

Otros autores defienden que la receta nace en el siglo XIX de la mano del pastelero suizo Alexander Frehse. Pero, en cualquier caso, el lemon pie está tan arraigado en la cultura anglosajona que cada 15 de agosto se celebra en Estados Unidos el National Lemon Pie Day o Día Nacional del Lemon Pie.

Te animo, pues, si aún no la has probado, a que lo hagas y me cuentes!

Ingredientes para el merengue:
- 100 gramos de azúcar blanco
- 50 ml de agua
- 2 claras de huevo L

Ingredientes para el lemon curd (algo distinto de la receta que tengo publicada)
- 2 huevos
- 2 yemas (así aprovechamos las que nos sobran del merengue)
- 125 gramos de azúcar blanco
- El zumo de un limón (unos 90 gramos)
- 60 gramos de mantequilla

Para la base:
- Una lámina redonda de masa quebrada (comprada o casera).

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 200º C con calor arriba y abajo, sin aire.
2. Si usamos una masa quebrada comprada, la desenrollamos, le quitamos el papel vegetal y la colocamos sobre un molde de pastel (como el de la foto) de unos 26 cm de diámetro aproximadamente. 
3. Si decidimos hacer la receta casera, seguiremos los pasos hasta colocar la masa sobre el molde.
4. Pinchamos la superficie con un tenedor varias veces y metemos la masa en el horno unos 15-20 minutos, hasta que veamos que está dorada. Sacamos y dejamos enfriar.
5. Ahora nos ponemos con el lemon curd o crema de limón: para ello, vamos a poner todos los ingredientes, excepto la mantequilla, en un cazo y lo vamos a calentar a fuego medio, sin que llegue a hervir. Tenemos que remover constantemente para que no se queme ni se pegue.
6. Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla. Removemos hasta que se disuelva.
7. Dejamos enfriar a temperatura ambiente, con un plástico film tocando la superficie para que no se forme costra.
8. Mientras se enfría, vamos a preparar el merengue: ponemos el azúcar y el agua en un cazo a calentar. Hay que conseguir que llegue a 115º C, lo cual podemos saber fácilmente con un termómetro específico para caramelo, o bien siguiendo los trucos que os doy en este post sobre los puntos del caramelo.
9. Mientras se va haciendo este almíbar, ponemos a montar las claras. Cuando el almíbar esté hecho, comenzamos a dejarlo caer en forma de hilo sobre las claras mientras siguen montando, con cuidado de que no toque las varillas para que no se atasquen.
10. Seguir montando las claras una vez acabado el almíbar hasta que notemos más frío el bol.
11. Ponemos el merengue en una manga pastelera con boquilla de estrella (o la que tengamos a mano) y reservamos.
12. Sobre la base de masa que teníamos ya hecha, vertemos la crema de limón y alisamos la superficie.
13. Con la manga cubrimos de merengue la crema de limón, bien con piquitos, bien con montoncitos, o con el diseño que más nos guste.
14. Para finalizar, podemos darle el último toque con un soplete y tostar los piquitos del merengue. No he probado a meterla en el horno para hacer este último paso con el grill, por lo que no os puedo decir si es o no buena idea... Lo que sí está claro es que el resultado es una tarta fresca, ligera y riquísima!



Tarta Guinness de cerveza negra (video-receta)

 


¿Apetitosa eh? La tarta Guinness o tarta de cerveza negra y chocolate lleva ya unos años circulando por la red gracias a Nigella Lawson, que la popularizó, y actualmente la asociamos a la celebración del Día de San Patricio, patrón de Irlanda, que se celebra cada 17 de marzo.

Este bizcocho tan jugoso se elabora, como su nombre indica, con cerveza negra, y también con cacao puro, lo que hace que sea de un color tan oscuro. La combinación del bizcocho con lo sedoso de la crema de queso hace que sea un postre espectacular para celebrar este día (y cualquier otro!) comiéndonos un trocito tras una agradable comida en familia, de hecho, dos días después se celebra el Día del Padre, por lo que también podríamos utilizarla como postre para esa comida familiar...

He variado las proporciones de algunos ingredientes, basándome un poco en mi experiencia personal y en mi gusto. Podéis ver el paso a paso en el video que os dejo al final de la receta y que también podéis ver en mi canal de YouTube, al que os animo a visitar y suscribiros!


También os animo a echarle un vistazo a otras tartas del blog que son también perfectas para celebraciones, como por ejemplo la famosa Selva Negra, esta tarta de fresas con nata, una original tarta de chocolate y piña hecha con Thermomix, la siempre bienvenida tarta de zanahoria o carrot cake (también en YouTube), una sencilla tarta de yogur rellena de trufa o, si necesitáis hacer una tarta apta celíacos, esta tarta de chocolate sin gluten, pero os invito a mirar en el Índice Dulce para que elijáis la que más os guste!

Y ahora sí, vamos con la receta:

Ingredientes para el bizcocho (molde 20 cm):
- 250 ml de cerveza negra o Guinness
- 250 gramos de mantequilla sin sal
- 75 gramos de cacao puro en polvo
- 250 gramos de harina común
- 2 huevos L
- 250 gramos de azúcar blanco
- 180 gramos de nata líquida
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla (10 gramos)
- 2 cucharaditas y media de bicarbonato sódico (12,5 gramos)

Ingredientes para la cobertura de queso:
- 200 gramos de nata para montar o crema para batir (35% materia grasa)
- 350 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 150 gramos de azúcar glass.

Preparación:
1. Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo, preferiblemente sin aire. Y ponemos un círculo de papel vegetal en el fondo de un molde de unos 20 cm de diámetro.
2. En un cazo, ponemos la cerveza y la mantequilla cortada en trozos y calentamos hasta que la mantequilla se disuelva.
3. Ponemos esta mezcla en el bol donde vayamos a mezclar todos los ingredientes y añadimos la nata, el azúcar, los huevos y la vainilla. Batimos a velocidad media.
4. Sobre el mismo bol, ponemos un colador grande y tamizamos sobre la mezcla la harina y el bicarbonato, y seguidamente el cacao en polvo.
5. Batimos a velocidad media hasta integrar todos los ingredientes. Veremos que la mezcla es bastante líquida, eso es lo que hará que nuestro bizcocho sea muy jugoso.
6. Lo vertemos en el molde y horneamos exactamente una hora. Dejamos enfriar en el horno con la puerta abierta unos 10-15 minutos y lo sacamos para que termine de enfriar a temperatura ambiente.
7. Cuando esté más tibio, lo envolvemos con papel film para que guarde la humedad y lo dejamos enfriar completamente mientras preparamos la crema.
8. Para ello, ponemos en un bol amplio la nata bien fría y comenzamos a montarla. A mitad del proceso, le agregamos el azúcar glass y seguimos batiendo, primero a velocidad baja (para no poner la cocina perdida de azúcar) y después subimos la velocidad. No es necesario que esté montada del todo.
9. Cuando haya adquirido más consistencia, le añadimos la crema de queso y batimos a velocidad media hasta que la crema sea homogénea.
10. La refrigeramos mientras enfría el bizcocho para que adquiera más consistencia.
11. Una vez frío el bizcocho, lo desmoldamos y le untamos la crema por encima con ayuda de una espátula. En serio, probadla, os encantará!





Bizcocho básico de chocolate ¡muy alto y esponjoso!

 


No me había dado cuenta de que aún no había publicado una receta básica de bizcocho de chocolate, quizá era porque había tardado tanto tiempo en encontrar la receta definitiva y estaba tan maravillada que se me olvidó por completo...

Esta receta ha sido el resultado de mucho ensayo y error, de probar recetas que encontraba por internet, de cambiarles cosas, de hacerla a mi gusto... hasta conseguir al final una receta que se ajustara a lo que yo quería: que supiese a chocolate, que no estuviera seco (ya que muchas recetas pecaban de eso), que fuera un señor bizcocho, es decir, alto y con consistencia, y además, esponjoso y jugoso...

Está bueno así tal cual, para desayunar o merendar, pero también podemos usarlo para decorar con fondant, ya que aguanta el peso de las decoraciones perfectamente, de hecho, más de una vez lo he utilizado para eso, y también para rellenarlo haciendo una nude cake, vamos, que podéis tenerlo en vuestra colección de básicos imprescindibles, ya que nunca falla y está riquísimo!

Si queréis ver otras recetas de bizcochos, podéis daros una vuelta por el índice dulce y ver recetas como la del angel food de limón o el de chocolate (este último con thermomix), el bizcocho de calabaza y chocolate, el de stracciatella, el bizcocho integral de chufa (hecho con las chufas que sobran de hacer horchata casera, este rico bizcocho húmedo de naranja, o este french apple cake.

Pues vamos con los ingredientes:
- 400 gramos de azúcar (blanco o moreno)
- 210 gramos de harina común
- 70 gramos de cacao puro en polvo
- 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de levadura química en polvo
- 1 cucharadita de sal
- 3 huevos L
- 240 ml de buttermilk o suero de leche*
- 240 ml de café recién hecho
- 120 ml de aceite de girasol
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla

*El buttermilk o suero de leche podremos obtenerlo, o bien comprándolo, o bien de forma casera, poniendo la cantidad de leche indicada y un par de cucharadas de vinagre o zumo de limón, se remueve y se deja reposar unos 10 minutos.

Preparación:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos un molde de aproximadamente 20 cm de diámetro.
2. Por un lado, tamizamos la harina con el cacao, la levadura y el bicarbonato. Reservamos.
3. En otro bol, batimos los huevos con el azúcar. A continuación, añadimos la cucharadita de sal y la vainilla y mezclamos bien.
4. Agregamos el aceite, el buttermilk y el café e integramos bien.
5. Finalmente, agregamos los ingredientes secos, poco a poco, batiendo bien para deshacer los posibles grumos. Veréis que queda una masa bastante líquida, esto es lo que hará que sea muy jugoso.
6. Vertemos la masa en el molde preparado y horneamos una hora o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.
7. Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo antes de desmoldarlo, y ya podemos disfrutarlo!

Ideas para fiesta de cumpleaños pirata!

 

Hace unos días celebramos la fiesta de cumpleaños del pingüino y este años decidimos hacer una fiesta pirata! Fue muy divertido imaginar todo, con la ayuda de las maravillosas ideas que se encuentran en Pinterest...

Si os animáis a hacer una fiesta de cumpleaños así, tanto para niños como para adultos, aquí os dejo las imágenes de lo que hicimos, por si os sirven de inspiración, ¡espero que os guste!

Para empezar, la mesa no podía ser una mesa sin más, sino que decidí decorarla como si fuese un barco: para ello, la rodeé con papel kraft marrón para simular la madera, y en cartón le hice el ancla, que pinté con spray de color plata, y las barandillas del castillo de popa, que pinté en dorado. Las escotillas eran simples círculos de cartulina negra.


Lo más complicado quizá era el tema de la vela del barco, lo que hice fue juntar dos mesas, la principal era de piedra y la secundaria era de esas de terraza con un agujero en medio, por lo que pude meter por ahí un palo de escoba para que se mantuviera de pie. A este palo le pegué un palo más pequeño donde até un mantel pequeño blanco y lo recogí para que pareciesen las velas recogidas.

Con esto ya tenía lo principal, ya sólo quedaba poner unos globos y unos banderines decorados que compré por internet.

Ahora viene algo menos complicado pero que hay que pensar bien, y es calcular cuántas personas vendrán a la fiesta y la comida que vamos a poner, tanto en cantidad como en variedad, ya que hay que pensar que hay distintos gustos e incluso alergias e intolerancias... por suerte, no tuve que preocuparme de ello, ya que quienes vinieron les gusta todo y no tienen ningún inconveniente de tipo alimenticio, así que pude poner cosas con total libertad, sólo me tuve que preocupar de buscar nombres divertidos para denominar las cositas, a ver qué os parecen:



Bueno estos cupcakes no tenían nombre, porque se ve claramente lo que son, eso sí, el calor derritió un poquito el fondant...jeje Se trata de magdalenas, que podéis hacer del sabor que más os guste o el más neutral para agradar a todos. La crema es una buttercream básica, que dividí en dos, una la dejé de color blanco, y la otra la teñí con unas gotas de colorante azul alimenticio. Después metí ambas mangas pasteleras en otra más grande con la boquilla 1M de Wilton y así quedaron los dos colores mezclados en espiral. Después, sólo tuve que coronar con una aleta gris hecha con fondant para simular un tiburón...



También di la opción de probar unos básicos cupcakes salados, a los que puse jamón, queso y cebollino. Las cápsulas de papel con el tema pirata las compré por internet. Los coloqué en esta fuente en altura, pero podéis echarle imaginación y hacer vosotros mismos otra fuente o recipiente como por ejemplo una concha gigante, un barquito (como esos en los que se sirve el sushi...).


Otra opción un poco "atareosa" pero muy divertida son estos "cruasangrejos". Lo que hice fue pegar ojos a palitos de polo, todo comprado en tiendas de "chinos", y rellenar unos cruasans con ensalada hecha a base de lechuga, palitos de cangrejo y salsa rosa o cocktail, pero podéis añadirle maíz dulce, atún, cherrys... ¡lo que más os guste!


Algo trabajado también son estas "ostras de salmón", que no son más que unas galletas de mantequilla, para las que utilicé mi propia receta de galletas para decorar y las rellené con esta receta de paté de salmón fresco. El resultado con esa mezcla de dulce y salado es espectacular!


Para estos vasitos dulces aún tengo que publicar más recetas, pero podéis utilizar la que más os guste: los que están en primer lugar son de barquillo de helado que compré en un supermercado y los rellené con crema de limón y le puse un poquito de mermelada de fresa por encima. Los que están en medio son capas de crema de frambuesa y galletas oreo machacadas, y los últimos son de tiramisú con galleta pulverizada por encima en lugar de cacao, y para terminar les puse esos paraguas típicos de los cócteles...


Otra idea son estos huevos rellenos, para los que aproveché las banderas que venían con las cápsulas de los cupcakes. No son más que huevos cocidos, a los que saqué la yema y la mezclé con atún y tomate frito, para terminar con una cucharadita de mayonesa.


No podía faltar la reina de las fiestas: la tortilla de patata! Una con cebolla y la otra sin, para el gusto de todos!


No pueden faltar tampoco unas brochetitas, como estas de cherrys y cubitos de queso...


O estas banderillas que podéis comprar ya hechas de pepinillo, cebolleta, aceitunas... Lo único que cambié fue el palito de la brocheta original por estas espadas de colores que encontré en una tienda de "chinos", aunque creo que por internet también se pueden conseguir.


Unos pequeños bocadillos por si alguien se quedaba aún con hambre...jejeje


Unos triángulos de queso a los que llamé "dientes de tiburón" y que puse sobre un plato de temática pirata que compré por internet también... Los carteles, por cierto, los hice a mano, sobre una cartulina blanca, fui dibujando las letras copiándome de un abecedario (lo único que no recuerdo es el nombre de la fuente, pero supongo que investigando en google lo encontráis), después coloreé cada cartelito y lo pegué a un palito de brocheta. Para que se mantuvieran de pie clavé esos palitos a una montañita de plastilina y voilà!


Para esto compré una bolsa grande de grageas estilo "conguitos", lo único que venían mezclados y tuve que entretenerme separando las blancas de las negras para distinguir entre "perlas de mar" y "balas de cañón", jejeje


Otra cosita entretenida: compré unos cuadraditos dorados de envolver galletas (en marialunarillos.com) y envolví estas galletas tipo oreo para simular "doblones" de oro.



Y con el mismo papel dorado, envolví estos lingotes de oro de kitkat...


Algunos snacks que parecían caracolas...


Gominolas de gusanos como si fuesen cebo para pescar...



Unos palitos de pan simulando "patas de palo"...


Y, aunque había otra mesa con refrescos y bebidas para grandes y pequeños, la de la mesa-barco tenía que ser acorde con la temática, por lo que hice estos carteles de "agua de mar" y los pegué a las botellitas de agua.

Y por último, la imprescindible compañera de todas las fiestas de cumpleaños y que ya habéis visto al principio de este post: ¡la tarta!


La verdad es que fue muy divertido imaginarla, dibujarla en un papel y después llevarla a cabo. La receta para el bizcocho y el relleno que utilicé fue mi receta de tarta de yogur rellena de trufa. La trufa, una vez puesta, se solidifica en seguida, por lo que, para pegar el fondant, lo que hago es pincelar toda la superficie con un poco de mermelada, del sabor que tenga a mano, y después, al cubrir con fondant, queda totalmente adherido y además le da un sabor extra.

La bandera también está hecha con fondant y pintada con colorante líquido blanco. El garfio lo hice también con fondant (al igual que el puño de la manga) y después lo pinté con colorante plateado. El piso bajo de la tarta está pintado también con colorantes alimenticios.
Lo que parece arena es galleta pulverizada y las monedas son de chocolate. Lo único no comestible son las conchas que son de verdad, jaja

Y ya por último sólo me queda esperar que os haya gustado y que hayáis cogido ideas para alguna fiesta que tengáis en mente, seguro que os lo pasáis genial, sobre todo si os disfrazáis como hicimos nosotros!!



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