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La última cena del Titanic

 
Comedor de Primera Clase del Titanic

La historia de la tragedia del Titanic es de las más conocidas y difundidas. El buque de los sueños se hundió la noche del 14 de abril de 1912 en las gélidas aguas del Atlántico Norte, llevándose consigo la vida de unas 1.500 personas. Algo que pudimos llegar a imaginar cuando James Cameron dirigió la famosa película de 1997.

Por todos es conocida la diferencia de clases, el escaso numero de botes salvavidas o el vano intento de calmar a las masas a través de las melodías que los músicos tocaron hasta el final.

En cuanto a gastronomía se refiere, el Titanic poseía 3 cocinas y una enorme despensa.

El motivo de este post es porque el mes pasado, el sábado 11 de noviembre, fue subastada en la sala británica Henry Aldridge and Son Ltd. el único papel que se conoce que haya sobrevivido al naufragio y en el cual se mostraban los platos que se sirvieron en la cena de primera clase del 11 de abril, es decir, tres días antes del choque con el iceberg.


El pequeño papel tenía algunas letras parcialmente borradas debido a las manchas de agua y fue encontrado en un álbum de fotos de 1970 tras la muerte del historiador Len Stephenson. Se esperaba que alcanzara las 70.000 libras en su venta (unos 86.000 dólares) pero el precio final fue de 84.000 libras (más de 100.000 dólares).

En este menú la cena comenzaba con unos aperitivos y ostras, seguidos de una crema de espárragos y un consomé renaissance.
Los platos principales constaban de salmón con salsa holandesa, pollo asado, pato, filetes de ternera... Todo ello con guarniciones de guisantes, puré de chirivía, arroz, patatas, ensalada...
En el apartado de postres, pudin Victoria, albaricoques bordalue, pastelitos de moka y helado francés.


Pero, como he dicho, este menú no es el de la última cena. Para conocerlo, tenemos que recurrir al libro de Rick Archibald, The Last Dinner on the Titanic (Madison Press Books, Toronto, 1997).

The Last Dinner on the Titanic,
Menus and Recipes
a la venta en Amazon (en inglés)

El menú servido la ultima noche en el restaurante À la carte fue diseñado nada menos que por Auguste Scoffier (1846 - 1935), considerado padre de la nouvelle cuisine y gran transformador de la cocina tradicional francesa, creador de famosos platos como los Tournedos Rossini (en honor al compositor italiano) o el Melocotón Melba (en honor a la soprano Nellie Melba).

George Auguste Escoffier

El encargado de llevarlo a cabo fue el chef Pierre Roseau, de 49 años, que no sobrevivió a la tragedia.

Pierre Roseau

El suculento menú constaba de 10 platos (o diez tiempos) en el que podemos encontrar todo tipo de elaboraciones:

1er plato
- Canapés variados, como los canapés "almirante" (con mantequilla y langostinos).
- Ostras gratinadas al champán.

Recreación de los canapés almirante de
thedragonskitchen.com

2° plato
- Consomé Olga (con vino de Oporto y vieiras).
- Crema de cebada.

3er plato
- Salmón hervido en caldo corto con salsa de muselina y pepinos.

4° plato
- Solomillos Lili (sobre rodajas de patata hervida, con foie de oca, alcachofas y trufa).
- Pollo salteado a la lionesa (con tomate y setas).
- Calabacines rellenos.

5° plato
- Pierna de cordero en salsa de menta.
- Patito asado con salsa de manzana.
- Lomo de buey asado con patatas chateau (torneadas y doradas en mantequilla).
- De guarnición: guisantes, zanahorias con crema, arroz hervido, patatas nuevas hervidas, patatas parmentier (salteadas en mantequilla con perejil fresco).

Cordero a la menta
receta de TELVA.com

6° plato
- Ponche romaine (sorbete con naranja, limón, ron y merengue).

7° plato
- Pichón asado con berros

8° plato
- Espárragos fríos con vinagreta

9° plato
- Paté de foie gras
- Apio

10° plato
- Tarta Waldorf (bizcocho glaseado de chocolate con avellanas).
- Melocotones en gelatina de Chartreuse.
- Éclairs de chocolate y vainilla.
- Helado francés.

Éclairs
imagen de RecipeTin Eats

Con motivo del centenario, y en años posteriores, diferentes restaurantes en España pusieron a disposición de sus clientes la recreación de la última cena del Titanic, con menús que rondaban los 40 euros y en los que podían degustarse diferentes platos acompañados de una agradable música.

Ejemplo de ello fue el restaurante Kraken, de Gijón, cuyo menú publicado fue el siguiente:


El hotel Westin Palace, de Madrid, que también fue inaugurado en 1912, ofreció un menú con motivo de la exposición Titanic, the artifact exhibition, en la plaza de Colón (Madrid).


Para finalizar con otro ejemplo, el cocinero gallego Vicente Quiroga hizo lo propio en el restaurante Xantar (Ourense), inspirado en dicho último menú:


Aquí en el blog podrás encontrar algunas recetas que te ayudarán a recrear algunas de dichas elaboraciones, como la crema de espárragos, el paté de pollo, los espárragos con vinagreta, los calabacines rellenos o la tarta de moka...

Espero que os haya gustado este breve acercamiento culinario a uno de los episodios más tristes de la historia del siglo XX.

Tartaletas de chocolate blanco y frambuesas


Esta receta la tenía publicada en mi primer blog de recetas, que era sólo de postres, allá por el año 2013...

Hoy la rescato porque aún sigo aunando las recetas que tenía desperdigadas por diferentes blogs para tenerlas todas juntas, y le ha tocado el turno a estas tartaletas, que son ideales para el postre de una cena, tanto formal como informal, ya que se hacen en un periquete, son sencillas y están riquísimas.

Con estas cantidades os dará para 6 tartaletas, para que lo tengáis en cuenta a la hora de calcular las raciones.

Ingredientes (6 tartaletas):
- 1 lámina de masa quebrada (aprox. 250 gramos)
- 250 gramos de queso crema
- 2 hojas de gelatina neutra
- 200 gramos de chocolate blanco
- Frambuesas para decorar (pueden ser congeladas)

Elaboración:
1. Lo ideal esto es tener unos moldes tipo flaneras individuales, pero también podemos hacerlo con el molde para cupcakes. Precalentamos el horno a 200° C.
2. Engrasamos y enharinamos los moldes y los forramos con porciones de la masa quebrada.


3. Pinchamos la superficie con un tenedor y ponemos un puñadito de legumbres (garbanzos o alubias) en cada tartaleta.
4. Horneamos unos 25 minutos, sacamos del horno y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Desmoldamos (veréis que salen solas) y reservamos.
5. Mientras, preparamos la crema. Sumergimos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten y ponemos a derretir el chocolate al baño María.
6. Una vez fundido, retiramos del fuego, escurrimos muy bien la gelatina y la añadimos al chocolate. Removemos hasta que estén disueltas.
7. Añadimos el queso crema y mezclamos muy bien.
8. Rellenamos las tartaletas con esta crema y terminamos decorando con las frambuesas. Reservamos en el frigorífico hasta la hora de servir.

Notas:
- Podemos picar algunas frambuesas y mezclarlas con la crema de queso y chocolate.
- También podríamos utilizar chocolate negro o con leche si nos gusta más.
- Podríamos terminar espolvoreando azúcar glass o poner algún sirope, por ejemplo de chocolate para dar un contraste de color, o miel, mermelada...
- Si no nos gustan las frambuesas, o no tenemos, podemos utilizar cualquier otra fruta que nos guste, incluso almendras u otros frutos secos.

Tarta Guinness de cerveza negra (video-receta)

 


¿Apetitosa eh? La tarta Guinness o tarta de cerveza negra y chocolate lleva ya unos años circulando por la red gracias a Nigella Lawson, que la popularizó, y actualmente la asociamos a la celebración del Día de San Patricio, patrón de Irlanda, que se celebra cada 17 de marzo.

Este bizcocho tan jugoso se elabora, como su nombre indica, con cerveza negra, y también con cacao puro, lo que hace que sea de un color tan oscuro. La combinación del bizcocho con lo sedoso de la crema de queso hace que sea un postre espectacular para celebrar este día (y cualquier otro!) comiéndonos un trocito tras una agradable comida en familia, de hecho, dos días después se celebra el Día del Padre, por lo que también podríamos utilizarla como postre para esa comida familiar...

He variado las proporciones de algunos ingredientes, basándome un poco en mi experiencia personal y en mi gusto. Podéis ver el paso a paso en el video que os dejo al final de la receta y que también podéis ver en mi canal de YouTube, al que os animo a visitar y suscribiros!


También os animo a echarle un vistazo a otras tartas del blog que son también perfectas para celebraciones, como por ejemplo la famosa Selva Negra, esta tarta de fresas con nata, una original tarta de chocolate y piña hecha con Thermomix, la siempre bienvenida tarta de zanahoria o carrot cake (también en YouTube), una sencilla tarta de yogur rellena de trufa o, si necesitáis hacer una tarta apta celíacos, esta tarta de chocolate sin gluten, pero os invito a mirar en el Índice Dulce para que elijáis la que más os guste!

Y ahora sí, vamos con la receta:

Ingredientes para el bizcocho (molde 20 cm):
- 250 ml de cerveza negra o Guinness
- 250 gramos de mantequilla sin sal
- 75 gramos de cacao puro en polvo
- 250 gramos de harina común
- 2 huevos L
- 250 gramos de azúcar blanco
- 180 gramos de nata líquida
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla (10 gramos)
- 2 cucharaditas y media de bicarbonato sódico (12,5 gramos)

Ingredientes para la cobertura de queso:
- 200 gramos de nata para montar o crema para batir (35% materia grasa)
- 350 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 150 gramos de azúcar glass.

Preparación:
1. Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo, preferiblemente sin aire. Y ponemos un círculo de papel vegetal en el fondo de un molde de unos 20 cm de diámetro.
2. En un cazo, ponemos la cerveza y la mantequilla cortada en trozos y calentamos hasta que la mantequilla se disuelva.
3. Ponemos esta mezcla en el bol donde vayamos a mezclar todos los ingredientes y añadimos la nata, el azúcar, los huevos y la vainilla. Batimos a velocidad media.
4. Sobre el mismo bol, ponemos un colador grande y tamizamos sobre la mezcla la harina y el bicarbonato, y seguidamente el cacao en polvo.
5. Batimos a velocidad media hasta integrar todos los ingredientes. Veremos que la mezcla es bastante líquida, eso es lo que hará que nuestro bizcocho sea muy jugoso.
6. Lo vertemos en el molde y horneamos exactamente una hora. Dejamos enfriar en el horno con la puerta abierta unos 10-15 minutos y lo sacamos para que termine de enfriar a temperatura ambiente.
7. Cuando esté más tibio, lo envolvemos con papel film para que guarde la humedad y lo dejamos enfriar completamente mientras preparamos la crema.
8. Para ello, ponemos en un bol amplio la nata bien fría y comenzamos a montarla. A mitad del proceso, le agregamos el azúcar glass y seguimos batiendo, primero a velocidad baja (para no poner la cocina perdida de azúcar) y después subimos la velocidad. No es necesario que esté montada del todo.
9. Cuando haya adquirido más consistencia, le añadimos la crema de queso y batimos a velocidad media hasta que la crema sea homogénea.
10. La refrigeramos mientras enfría el bizcocho para que adquiera más consistencia.
11. Una vez frío el bizcocho, lo desmoldamos y le untamos la crema por encima con ayuda de una espátula. En serio, probadla, os encantará!





Bizcocho básico de chocolate ¡muy alto y esponjoso!

 


No me había dado cuenta de que aún no había publicado una receta básica de bizcocho de chocolate, quizá era porque había tardado tanto tiempo en encontrar la receta definitiva y estaba tan maravillada que se me olvidó por completo...

Esta receta ha sido el resultado de mucho ensayo y error, de probar recetas que encontraba por internet, de cambiarles cosas, de hacerla a mi gusto... hasta conseguir al final una receta que se ajustara a lo que yo quería: que supiese a chocolate, que no estuviera seco (ya que muchas recetas pecaban de eso), que fuera un señor bizcocho, es decir, alto y con consistencia, y además, esponjoso y jugoso...

Está bueno así tal cual, para desayunar o merendar, pero también podemos usarlo para decorar con fondant, ya que aguanta el peso de las decoraciones perfectamente, de hecho, más de una vez lo he utilizado para eso, y también para rellenarlo haciendo una nude cake, vamos, que podéis tenerlo en vuestra colección de básicos imprescindibles, ya que nunca falla y está riquísimo!

Si queréis ver otras recetas de bizcochos, podéis daros una vuelta por el índice dulce y ver recetas como la del angel food de limón o el de chocolate (este último con thermomix), el bizcocho de calabaza y chocolate, el de stracciatella, el bizcocho integral de chufa (hecho con las chufas que sobran de hacer horchata casera, este rico bizcocho húmedo de naranja, o este french apple cake.

Pues vamos con los ingredientes:
- 400 gramos de azúcar (blanco o moreno)
- 210 gramos de harina común
- 70 gramos de cacao puro en polvo
- 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de levadura química en polvo
- 1 cucharadita de sal
- 3 huevos L
- 240 ml de buttermilk o suero de leche*
- 240 ml de café recién hecho
- 120 ml de aceite de girasol
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla

*El buttermilk o suero de leche podremos obtenerlo, o bien comprándolo, o bien de forma casera, poniendo la cantidad de leche indicada y un par de cucharadas de vinagre o zumo de limón, se remueve y se deja reposar unos 10 minutos.

Preparación:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos un molde de aproximadamente 20 cm de diámetro.
2. Por un lado, tamizamos la harina con el cacao, la levadura y el bicarbonato. Reservamos.
3. En otro bol, batimos los huevos con el azúcar. A continuación, añadimos la cucharadita de sal y la vainilla y mezclamos bien.
4. Agregamos el aceite, el buttermilk y el café e integramos bien.
5. Finalmente, agregamos los ingredientes secos, poco a poco, batiendo bien para deshacer los posibles grumos. Veréis que queda una masa bastante líquida, esto es lo que hará que sea muy jugoso.
6. Vertemos la masa en el molde preparado y horneamos una hora o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.
7. Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo antes de desmoldarlo, y ya podemos disfrutarlo!

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