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Bacalao en salsa de gambas

 

Me encanta el bacalao, pero para no hacer siempre las mismas recetas, trato de probar sabores nuevos cada vez, y esta con gambas no la había hecho nunca... En realidad es muy sencilla, ya que tiene mucho en común con otros sofritos y salsas y está para chuparse los dedos!

Si queréis podéis ver estas otras recetas con bacalao que tengo el blog:


Ingredientes: (2 personas)
- 1 o 2 lomos de bacalao por persona
- 3 o 4 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 200 gramos de tomate triturado
- 200 gramos de gambas o langostinos crudos
- 50 ml vino blanco
- 500 ml caldo de pescado
- Perejil picado
- Sal al gusto y aceite de oliva

Elaboración:
1. En una olla, ponemos aceite hasta cubrir el fondo.
2. Añadimos los ajos pelados y laminados y los doramos.
3. Añadimos la cebolla troceada, sal y dejamos pochar a fuego medio.
4. Echamos un puñado de las gambas y reservamos el resto. Rehogamos un par de minutos.
5. Agregamos el pimentón y removemos para que no amargue.
6. Añadimos el tomate triturado y removemos bien.
7. Echamos el vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
8. Añadimos el caldo de pescado y dejamos cocer unos minutos.
9. Trituramos la salsa hasta que no queden grumos y la volvemos a echar en la olla.
10. Ponemos los lomos de bacalao y el perejil y los cocinamos durante unos 15-20 minutos. A mitad de tiempo les damos la vuelta y añadimos el resto de las gambas. Servimos en seguida.

Albóndigas de bacalao y pasas

 


Me encantan las albóndigas, yo creo que casi de cualquier cosa, y si además son una explosión de sabor, como en este caso, que combina lo salado del bacalao con el dulce de las pasas... mmm!!!

En el blog tengo otras recetas de albóndigas, como estas en salsa de la abuela, estas de berenjena con Thermomix, estas de merluza sin salsa o estas otras italianas con tomate.

Ingredientes (2 personas):
- 300 gramos de bacalao fresco o desalado
- 1 rebanada de pan de molde
- 50 ml leche
- 1 huevo
- 1 cucharadita de ajo molido
- 1 cucharadita de perejil seco
- Pan rallado (cantidad necesaria)
- 2 o 3 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 50 ml vino blanco
- 500 ml caldo de pescado
- Un buen puñado de pasas
- Harina
- AOVE

Elaboración:
1. En un bol, ponemos la rebanada de pan sin la corteza y la regamos con la leche.
2. Mientras, escurrimos bien el bacalao para eliminar todo el agua posible y lo desmenuzamos bien finito. Lo añadimos al bol con el pan.
3. Añadimos el hueco, el ajo molido y el perejil y mezclamos con un tenedor hasta que esté todo integrado.
4. Vamos añadiendo pan rallado poco a poco, para conseguir que las albóndigas tengan consistencia.
5. Formamos las bolitas y las pasamos por harina, eliminando el exceso.
6. En una olla, con un dedo de aceite de oliva, freímos las albóndigas hasta que se doren ligeramente. Las retiramos sobre un papel absorbente.
7. En la misma olla, doramos los ajos picados muy finamente y, a continuación, la cebolla, también picada fina. Dejamos pochar a fuego suave.
8. Añadimos una cucharada de harina y la cocinamos un par de minutos para que pierda el sabor a crudo.
9. Añadimos el vino y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
10. Añadimos el caldo y las pasas y dejamos reducir un poco.
11. Volvemos a meter las albóndigas en la olla y dejamos que se cocinen unos 10 minutos más. Servimos enseguida.

Yogur de bacalao y piquillos

 


Cuando llega el período navideño siempre pensamos en hacer cositas para sorprender a nuestros invitados, y, al menos yo, voy probando en los días previos para ver qué cosas puedo hacer, si me convencen o no... Y es el caso de estos "yogures de bacalao", que es la primera vez que los hago, porque hace unos cuantos años hice una cosa parecida para nochebuena, pero en aquella ocasión fueron vasitos de brandada de bacalao y piquillos tal cual. Aquí lo que he hecho es cocinar un poco los pimientos para darle otro toque que no sea el de sacarlos del bote y ya...

Los vasitos de brandada que hice hace ya años...

La idea la vi en el blog de cuchillotenedorycuchara.blogspot, pero la he hecho un poco diferente, tanto en cantidades, como en ingredientes, pero agradezco la inspiración, porque de eso se trata, de ayudarnos unos a otros e inspirarnos para hacer nuestros propios caminos...

Ingredientes (6 personas):
- 800 - 1000 gramos de bacalao fresco sin espinas
- 250 gramos yogur griego (yo lo usé de limón, para darle un "punch" diferente)
- Sal al gusto
- Un chorrito de nata líquida (o leche evaporada)
- 200 gramos de pimientos de piquillo
- Aceite de oliva
- Ajo en polvo
- 1-2 cucharadas de miel (al gusto)

Elaboración:
1. Ponemos una olla con abundante agua a hervir. Cuando rompa a hervir, echamos los trozos de bacalao y esperamos a que vuelva a hervir. En ese momento lo retiramos y escurrimos. Le quitamos la piel si eran trozos con piel y lo ponemos en el vaso de la batidora o procesador de cuchillas.
2. Añadimos el yogur, la nata y la sal y batimos hasta obtener una crema lo más fina posible.
3. Vertemos este "yogur" en los vasos o copas de presentación y reservamos.
4. Mientras, escurrimos los pimientos de piquillo del bote y los troceamos.
5. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, ponemos los pimientos y los salteamos, con un poco de ajo en polvo, pizca de sal, y la miel al gusto.
6. Después de un par de minutos de saltear, lo retiramos y lo repartimos por encima de los yogures. Se puede servir recién hecho o guardarlo en la nevera hasta el momento de servir.

Bacalao con pesto rojo

 

Esta es una receta que llevaba mucho tiempo queriendo hacer, ya que sería una versión (salvando las distancias) de algo así como un "bacalao con tomate", pues la base principal del pesto rojo es precisamente el tomate.

El pesto (del verbo "pestare", aplastar), en este caso, rojo, es también conocido como pesto siciliano y difiere del genovés, que es más conocido y que tiene el característico color verde de la albahaca, en que se hace tanto con tomates deshidratados en aceite, como frescos (que sería el Trapanese). Después se le agregarían piñones, ajo, parmesano o pecorino y algunas hojas de albahaca. A partir de aquí podremos encontrarnos versiones diferentes de la receta básica, como por ejemplo, en el tipo de frutos secos, o bien con el añadido de otros ingredientes como aceitunas, anchoas, alcaparras...

Ingredientes (2 personas):
- 4 lomos de bacalao
- Aceite de oliva para el bacalao
- 10 tomates deshidratados en aceite
- Un puñado de piñones (también pueden ser nueces, avellanas...)
- 1 diente de ajo sin el germen interior
- Un puñado de hojas de albahaca fresca
- 30 gramos de queso parmesano rallado
- Un chorrito de aceite de oliva

Elaboración:
1. Empezamos elaborando el pesto, ya que el bacalao es lo último, para que no se nos quede frío.
2. Escurrimos muy bien los tomates de su aceite, por ejemplo, con un colador, y los ponemos en el vaso de la batidora.
3. Agregamos los frutos secos, el diente de ajo, la albahaca y el parmesano, un chorrito de aceite y trituramos hasta obtener una pasta, pero con algunos "tropezones", tampoco queremos un puré.
4. Reservamos el pesto y nos ponemos con el bacalao. Yo lo utilizo fresco, pero podéis usarlo desalado sin problema.
5. En una sartén o plancha, ponemos un poquito de aceite y ponemos los lomos de bacalao, unos 4 - 5 minutos por cada lado, para que no se quede seco.
6. En los platos para servir, colocamos una base del pesto y colocamos encima los lomos de bacalao. Podemos adornar con unas hojitas de albahaca fresca o un poco más de pesto.
7. Podemos acompañar este bacalao, como he hecho en esta ocasión, con unas patatas asadas con piel, que le van muy bien y están riquísimas.



Bacalao a la miel

 


Este fin de semana largo, por la fiesta del Pilar, me apetecía hacer algo de pescado que no fuera lo habitual, y tenía un lomo grande bacalao fresco en el congelador, así que busqué alguna receta que no hubiera hecho nunca o, lo que decía, que fuera poco habitual...

Tenía apuntado desde hacía muchos años una receta de bacalao a la miel, que vi en Canal Cocina cuando era joven pero no me acabó de convencer, así que recurrí al socorrido google y me apareció, entre otras muchas, la web de Gallina Blanca, y la verdad es que, tanto por la foto, como por lo sencillo de la elaboración, me pareció la mejor opción.

El toque dulce le va muy bien a lo saladito del bacalao y añadiéndole pasas...mmm! Lo que sí cambié fueron los piñones, que no tenía, y le puse almendra laminada, pero podéis poner el fruto seco que os apetezca, o bien, no poner ninguno, eso ya como lo veáis... Tampoco le añadí la pastilla de caldo de pescado que indicaba la receta, porque no lo vi necesario.

También podéis ver otras recetas de bacalao en el blog, como estos buñuelos de bacalao, donde os cuento un poquito del origen de su historia, o si os gusta el picante, podéis probar este curry verde de bacalao. Otra opción es hacerlo en salsa verde, en lugar de usar merluza, y aunque no es semana santa, un buen potaje ahora que llega el frío siempre entra bien, o el clásico pil-pil (del que tengo pendiente subir la receta). Opciones hay muchas!

Ingredientes (2 personas):
- Un lomo grande de bacalao cortado en 4 trozos
- Harina para rebozar
- Aceite de oliva para freír y otro poco para el sofrito
- 1 cebolla
- 1 cucharadita de pimentón (dulce o picante, al gusto)
- 1 puñado de pasas
- 1 puñado de almendras laminadas
- 1 cucharada de miel
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Lo primero será pasar los lomos de bacalao por la harina y después freír en una sartén con aceite. No es necesario tenerlos mucho tiempo porque se terminarán de hacer después en la salsa de miel, así no nos quedarán secos.
2. Retiramos a un plato con papel absorbente y reservamos.
3. En un par de cucharadas de aceite nuevo, ponemos a pochar la cebolla bien picadita, con un poquito de sal.
4. Cuando se vaya dorando, añadimos el pimentón y removemos en seguida, para que no amargue.
5. Agregamos las pasas, las almendras y la cucharada de miel. Removemos.
6. Ponemos encima los lomos de bacalao rebozados y dejamos cocinar un par de minutos por cada lado y servimos inmediatamente.

Tajín de pescado al horno

 

Ayer subí el vídeo de esta receta a mi canal de Youtube, el cual he cambiado de nombre hace poco, al igual que el blog: antes era "El Taller de la Repostería" y ahora, con la incorporación de mis recetas saladas, lo he titulado "mi archivo de cocina" en honor a mi reciente aprobado de la oposición a Archivos del Estado...


Esta receta surge gracias a una amiga que abrazó la fe musulmana hace años, a la que pregunté en recetas podía utilizar el famoso ras el-hanout (del cual tenéis una receta aquí en el blog), y me dijo que lo normal era utilizarlo en recetas con carne (pollo, cordero...) pero era raro verlo en platos de pescado, pero que podía aventurarme a hacerlo para ver qué tal salía el experimento... Pero en lugar de utilizar dicha mezcla de especias, probé a mezclar hierbas aromáticas entre otros ingredientes y la verdad es que el resultado fue tan bueno que ni siquiera lo probé: se lo comieron todo antes de dejarme ni siquiera un bocado! Así que tendré que hacerlo otra vez para probarlo jajaja

De momento os dejo aquí la receta por escrito, pero también me ayudáis si veis el vídeo, dejáis un "me gusta" y os suscribís. También se aceptan sugerencias y recomendaciones!

Ingredientes:
- Pescado al gusto (en este caso bacalao fresco)
- 3 dientes de ajo picados
- 1 cucharada de perejil picado
- 1 cucharada de cilantro picado
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de pimienta molida
- 1 cucharadita de pimentón dulce o paprika
- 1 cucharadita de cominos
- Aceite de oliva (cantidad necesaria)
- Unas gotas de vinagre o zumo de limón
- 3 patatas
- 3 zanahorias
- 2 tomates
- Medio pimiento rojo
- Medio pimiento verde
- Sal al gusto
- 1 limón en rodajas

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 200° C. En un bol mezclamos el ajo picado, el perejil y el cilantro, junto con la cucharadita de sal, la de pimienta, el pimentón, los cominos, un buen chorreón de aceite de oliva y el vinagre.
2. Removemos bien y metemos los trozos de pescado, procurando que se impregnen bien de la mezcla.
3. Lo metemos en el frigorífico y lo dejamos marinar durante una hora.
4. Pasado el tiempo, en una olla grande de barro o en una fuente apta para el horno, ponemos una cama de patatas, encima las zanahorias en rodajas y el tomate y los pimientos troceados. Añadimos sal al gusto.
5. Colocamos encima el pescado y la marinada. Agregamos un poco de agua (medio vaso) y colocamos las rodajas de limón.
6. Tapamos con papel de aluminio y nos lo llevamos al horno durante 40-45 minutos y a disfrutar!

Curry verde de bacalao


Quien me conoce sabe que soy una gran amante de los currys y que mi favorito es el de Madrás, y ya llevaba bastante tiempo queriendo hacer uno verde, pero en lugar de hacerlo con carne, que es como más solemos encontrar este tipo de platos, quise hacerlo de pescado, concretamente bacalao fresco. No es la primera vez que hago un curry de pescado, por ejemplo, el curry indio de rape (con thermomix) es delicioso, aunque también suelo hacer el típico pollo al curry, o utilizar esta famosa mezcla de especias para otras elaboraciones de tipo asiático, o platos como el butter chicken o pollo con mantequilla indio.
Eso sí, aviso a navegantes: la pasta de curry verde es la más picante de todas, por lo que, si os gusta el picante, adelante, si no, mejor que escojáis una variedad más suave, el proceso de elaboración será el mismo, tanto en pasta como en polvo...

Esta pasta de curry verde la compro ya hecha en Mercadona, pero si no lo tenéis a mano, o preferís elaborarla de manera casera, podéis hacerlo de la siguiente manera:
- 2 guindillas verdes frescas
- 1 cebolla pequeña
- 1 diente de ajo
- El zumo de 1 lima y la ralladura
- 1 ramita de lemongrass/citronella
- 1/4 taza de cilantro fresco (sólo las hojas)
- 1 cucharadita de semillas de cilantro
- 1 cucharadita de salsa de soja
- 1 cucharadita de comino
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- 1 cucharadita de pasta de camarones (no la he encontrado, por eso prefiero comprar el curry verde ya hecho, pero supongo que se puede encontrar en tiendas especializadas de productos asiáticos).
- 2 cucharadas de aceite de oliva

Primero se tuestan las semillas de comino a fuego lento (sin aceite) y después se machacan en un mortero hasta reducirlas a polvo o lo máximo posible, y las ponemos en el vaso de la batidora junto con el resto de ingredientes y batimos hasta obtener una pasta homogénea y uniforme.
Esta pasta podemos conservarla en un recipiente hermético en el frigorífico hasta una semana.

Y ahora sí, una vez tenemos nuestra pasta de curry verde, casera o comprada, vamos con la receta principal.

Ingredientes:
- 2 cucharadas de aceite de coco (si no tenemos, lo podemos sustituir por cualquier otro aceite vegetal de sabor suave, pero el coco le aportará ese aroma)
- Media cebolleta
- Medio pimiento rojo
- 50 gramos de pasta de curry verde
- 400 ml de leche de coco (1 lata)
- 500 gramos de lomos de bacalao fresco (o descongelado)
- 1 calabacín pequeño
- 1 cucharadita de salsa de pescado (nuoc mam)
- Zumo de media lima
- 1 cucharadita de lemongrass / citronella en polvo
- 1 cucharada de azúcar moreno
- Sal al gusto

Elaboración:
1. En una olla, podemos a calentar el aceite de coco y agregamos la cebolleta bien picadita para que rehogue, a fuego medio.
2. Añadimos también el pimiento rojo troceado y el calabacín también en trozos.
3. Agregamos la pasta de curry verde y removemos para que todas las verduras se impregnen bien y vertemos la leche de coco, removiendo hasta homogeneizar.
4. Aromatizamos con el zumo de lima, la citronella en polvo y la salsa de pescado. Añadimos también el azúcar moreno.
5. Colocamos los lomos de bacalao en trozos de unos 4 - 5 cm y tapamos para que se haga el pescado.
6. Removemos de vez en cuando, y cuando el bacalao esté listo (unos 10 minutos) probamos de sal y rectificamos si fuera necesario y servimos.


Buñuelos de bacalao


Los buñuelos son un bocado delicioso ya sea en su versión dulce, como en salado. Los de bacalao suelen ser típicos de semana santa, pero se pueden hacer todo el año obviamente. Los encontramos sobre todo en las gastronomías de España y Portugal.

Acerca de su origen, la leyenda dice que, sitiando Fernando III el Santo la ciudad de Sevilla en el siglo XIII, los sitiados paliaron el hambre mezclando bacalao y harina y friéndolo después. Lo cierto es que no hay certeza que confirme esa historia, de hecho, la primera referencia parece ser que es de 1841, en el libro de cocina del vizconde de Vilarinho de San Romao (1765 - 1863), que en su libro Arte de Cozinheiro e do Copeiro los denomina "bacalhau feito em bolinhos".
Posteriormente aparece en 1904 en el Tratado Completo de Cozinha e de Copa de Carlos Bento da Maia, pseudónimo de un oficial del ejército llamado Carlos Bandeira de Melo (1848 - 1924), donde los denomina "bacalhau em bolos enfolados".


Para ampliar un poco más sobre esto, el blog Coisas Portuguesas Com Certeza explica más detalladamente la historia de estos bocados.
La receta que os propongo es diferente de la de dicho blog, pero igualmente deliciosa.

Ingredientes:
- 1 huevo
- 100 gramos de harina
- 150 ml de leche
- 1 cucharadita de levadura química
- 400 gramos de bacalao fresco (o desalado)
- Sal y pimienta al gusto (si hiciera falta sal)
- Ajo y perejil (frescos o secos)
- Abundante aceite para freír

Elaboración:
1. En un procesador de alimentos, ponemos el bacalao desmigado sin piel ni espinas y el resto de ingredientes. Trituramos hasta que quede una pasta homogénea.
2. Ponemos el aceite a calentar y cuando esté listo, vamos echando porciones de masa con ayuda de un par de cucharas.
3. Los buñuelos deben flotar en el aceite, por lo que la sartén, cazo u olla, deberán tener profundidad. Se hinchan y se doran en seguida, así que les daremos la vuelta para que se hagan por igual por ambos lados y los sacaremos a un papel absorbente.
4. Podemos servir con mayonesa, alioli...


Sushi: maki, nigiri y uramaki (manual y thermomix)


Aunque no todo en la gastronomía japonesa es el sushi, cierto es que es, quizá, su preparación más conocida. La verdad es que es algo laborioso de hacer al principio, cuando no se tiene experiencia, pero cuando le coges el truco es coser y cantar.
En este caso, los he hecho como makis (con el alga nori por fuera), nigiri (los montoncitos de arroz con otro ingrediente encima) y uramaki (los que llevan el arroz por fuera, de "ura", que significa "del revés", y la nori por dentro, y que también son conocidos como California roll, que no son exactamente japoneses, de ahí su nombre, sino una versión popularizada en EEUU y que suele incorporar mayonesa, queso crema...). Los uramaki suelen llevar un "rebozado" exterior de semillas de sésamo o huevas de pescado (tobiko).
Otra opción que también podríamos hacer es como temaki (cono de alga relleno), gunkan, etc.


Las cantidades de arroz y agua para su cocción son diferentes según lo hagamos de forma manual o con thermomix, así que os indico ambos por separado y después los ingredientes comunes:

En thermomix:
- 300 gramos de arroz para sushi (o redondo normal si no tenéis)
- 380 gramos de agua para el varoma
- 1 litro de agua para el vaso

Manual:
- Misma cantidad de agua que de arroz, en este caso, 300 gramos.

Ingredientes comunes:
- 30 gramos de vinagre de arroz (o de manzana, si no tenéis)
- 2 cucharaditas de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- Salmón y bacalao ahumados
- Jengibre en conserva
- Pimiento verde, zanahoria, aguacate, pepino (todo cortado en juliana)
- Palitos de cangrejo o surimi, gambas cocidas peladas
- Tortilla francesa cortada en tiras
- 1 lata de atún con dos cucharadas de mayonesa (para la mayonesa de atún)
- 2 cucharadas de mayonesa con 2,5 gramos (media cucharadita) de pasta de wasabi (para la mayonesa de wasabi).
- Semillas de sésamo blanco y negro.

Estos ingredientes de relleno que os propongo son opcionales, podéis combinarlos como queráis o poner otros que os agraden más, el procedimiento será el mismo. Respecto al vinagre de arroz, yo utilizo esta marca, pero podéis usar la que más a mano tengáis:


Elaboración:
1. Para ambas modalidades, lo primero que haremos será lavar muy bien el arroz, cambiando el agua 3, 4 o 5 veces, las que sean necesarias, hasta que salga completamente limpia. En el caso de la thermomix, podemos ayudarnos para ello del cestillo.


Una vez limpio y escurrido, procederemos de forma diferente:

Con thermomix:
1. Antes de cocer el arroz, prepararemos el vinagre. Ponemos en el vaso el vinagre, el azúcar y la sal, y calentamos 4 min/80º/vel 2. Retiramos y reservamos.
2. Ahora humedecemos y escurrimos una lámina de papel de hornear y la colocamos en el varoma. Sobre él colocamos el arroz y los 380 gramos de agua y lo tapamos.


3. Ponemos el litro de agua en el vaso, colocamos el varoma en su posición y programamos 25 min/varoma/vel 2.
4. Dejamos reposar unos 10 minutos antes de abrir y volcamos el arroz sobre la encimera limpia o sobre una tabla de madera.

De forma manual:
1. Ponemos el arroz con el agua en una olla, sin sal, y sin remover, y lo tapamos primero con papel de aluminio y después con su tapa.
2. Cocemos a fuego medio-alto 10-12 minutos (hasta que empiece a salir vapor), bajamos el fuego y lo dejamos 8 minutos más.
3. Lo apartamos y dejamos reposar unos 12 minutos antes de abrir y volcar sobre la mesa.
4. Mientras cuece el arroz, en un cazo calentamos el vinagre con el azúcar y la sal, sin que llegue a hervir, sólo hasta que se disuelvan, y retiramos.

A partir de aquí, ambas preparaciones se hacen igual:
5. Agregamos al arroz la preparación de vinagre que teníamos reservada y lo mezclamos mientras lo vamos abanicando con un abanico, un pai-pai, o cualquier otra cosa que nos sirva para darle aire y enfriarlo.


6. Una vez frío, ponemos el arroz en un bol y ya lo tenemos listo para hacer nuestros rollos de sushi. Antes de empezar, conviene tener cerca un cuenco con agua para mojarnos los dedos y que no se nos pegue el arroz a las manos.

Para hacer los MAKIS, lo haremos de la siguiente manera:
Sobre la esterilla de bambú o makisu ponemos el alga nori con la parte brillante hacia abajo y la rugosa hacia arriba. Vamos colocando porciones de arroz por toda el alga, salvo en un cm del borde superior, que nos servirá para sellar el rollo al final.


Para rellenarlos, hice unos de palitos de cangrejo, aguacate y mayonesa de wasabi (reservar un poquito de esta mayonesa para los nigiri) y otros con mayonesa de atún, tortilla y zanahoria.


Vamos enrollando, apretando bien y ayudándonos con la esterilla, hasta llegar al final. Con el dedo, mojamos el borde que habíamos dejado, con unas gotas de agua y sellamos, y ya tendríamos nuestro rollo.


Para cortarlo en 8 porciones, cortamos por la mitad, con la hoja del cuchillo humedecida en el agua del cuenco, y cada mitad en otras dos mitades.


Para hacer los URAMAKI:
Primero cortamos aproximadamente un tercio del alga a lo ancho, y lo reservamos para después. Sobre la parte rugosa, ponemos el arroz extendiéndolo por toda el alga. Espolvoreamos con semillas de sésamo.


Colocamos encima una lámina de film transparente y nos ayudamos con ella para dar la vuelta al alga, dejando el arroz abajo y la parte brillante el alga hacia arriba. En esta parte podemos poner los ingredientes de relleno que hayamos elegido, en mi caso: gambas, pepino, pimiento verde y jengibre.


Enrollamos de la misma manera que antes. Podemos usar la misma esterilla para tratar de darle un poco de forma cuadrada. Al finalizar, retiramos el papel film.


Cortamos en ocho porciones de la misma manera que antes.


Para hacer los NIGIRI:
Utilizaremos el arroz que nos sobra, cogiendo porciones y dándoles forma ovalada (o como de croqueta).


Untamos por encima un poco de la mayonesa de wasabi que habíamos reservado y ponemos en unos un pequeño rectángulo de salmón, en otros bacalao y en otros de tortilla. En estos últimos, podemos poner una tira de alga de forma transversal.

 

Como veis, sale bastante cantidad de sushi, en torno a 48-50 piezas, perfecto para una pequeña reunión familiar o con amigos...


Croquetas de bacalao (manual y thermomix)


Hay ciertas recetas que asociamos a fechas concretas, como es el caso de las croquetas de bacalao (igual sucede con el potaje de garbanzos y bacalao, también conocido como "potaje de vigilia"). En casa somos muy "croqueteros", nos encantan las croquetas casi de cualquier sabor, y estas no podían ser menos...
Para la elaboración en thermomix, yo me guío más o menos por el proceso que viene programado para la TM5, aunque no sigo las proporciones porque considero que la masa sale demasiado líquida para mi gusto, incluso dejándola reposar 8 horas como indica la receta, me sigue siendo imposible manejarlas para hacer el montaje, así que las proporciones que os doy son las mías propias, pudiendo variar vosotros a vuestro gusto, por ejemplo, la cantidad de especias, la de harina, en función de si os gustan más líquidas o más espesas, o incluso añadirle cebolla, perejil, etc...

Ingredientes:
- 300 gramos de migas de bacalao fresco o desalado
- 500 ml de leche
- 1 diente de ajo pelado
- 50 gramos de aceite de oliva
- 100 gramos de mantequilla
- 160 gramos de harina común
- Media cucharadita de nuez moscada en polvo
- Sal y pimienta al gusto
- Pan rallado y huevo batido para rebozar (yo utilizo 4 huevos M, pero todo variará dependiendo del tamaño de los huevos o de la cantidad de croquetas que nos salgan)
- Aceite para freír

Elaboración manual:
1. En una sartén honda, ponemos la mantequilla y el aceite. Cuando la mantequilla se haya fundido, añadimos el ajo bien picado y removemos.
2. Agregamos las migas de bacalao y mezclamos bien durante unos minutos.
3. Añadimos la harina y removemos para integrar bien. Agregamos entonces la leche tibia, la nuez moscada y salpimentamos al gusto.
4. Dejamos que se vaya haciendo la bechamel poco a poco, hasta que se despegue de las paredes.
5. Vertemos en una fuente y colocamos una lámina de papel film tocando la superficie y dejamos enfriar por completo.
6. Formamos las croquetas con ayuda de unas cucharas, las pasamos por el huevo batido y después por el pan rallado y las freímos en abundante aceite caliente hasta que estén doradas.

Elaboración en thermomix:
1. Ponemos en el vaso las migas de bacalao y la leche. Programamos 5 min/100º/giro inverso/vel. cuchara.
2. Colamos y reservamos la leche por un lado y el bacalao por otro.
3. Ponemos el ajo en el vaso y picamos 5 seg/vel 7.
4. Añadimos el aceite y la mantequilla y sofreímos 5 min/Varoma/vel 1.
5. Agregamos la harina y rehogamos 2 min/Varoma/vel 2.
6. Añadimos la leche reservada, sal y pimienta al gusto y la nuez moscada. Mezclamos 10 seg/vel 6.
7. Añadimos el bacalao reservamos y mezclamos 20 seg/giro inverso/vel 3.
8. Vertemos en una fuente y a partir de aquí, continuamos desde el punto 5 de la elaboración anterior.

Potaje de vigilia (thermomix)

 

 
Me encanta el potaje de vigilia porque me recuerda a cuando lo hacía mi abuela, con su bacalao, su huevo, su caldo espesito... además, es una de esas recetas que, aunque la asociamos a la Semana Santa, por su uso del bacalao, podemos hacerla, en realidad, todo el año, sobre todo en invierno, ya que es un plato calentito y contundente que apetece mucho en los días de mucho frío.

Esta receta la encontráis en la plataforma cookidoo, dentro del libro básico verde y en el número 157 de la revista digital.

Ingredientes:
- 200 gramos de cebolla
- 2 dientes de ajo
- 100 gramos de aceite de oliva
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 400 gramos de garbanzos cocidos (en conserva) escurridos y lavados
- 700 gramos de agua
- 250 gramos de espinacas descongeladas y escurridas
- 1 hoja de laurel
- 250 gramos de bacalao desalado desmigado
- Sal al gusto
- 2 huevos duros

Preparación:
1. Ponemos en el vaso la cebolla en trozos, los ajos y el aceite y troceamos 5 seg/vel 4. A continuación sofreímos 8 min/120º/vel. cuchara.
2. Añadimos el pimentón, 80 gramos de los garbanzos y 10 gramos de agua (2 cucharadas) y trituramos 15 seg/vel 6.
3. Bajamos los ingredientes hacia el fondo con la ayuda de la espátula. Agregamos el agua, las espinacas y el laurel y programamos 6 min/100º/giro inverso/vel. cuchara.
4. Añadimos el resto de los garbanzos y las migas de bacalao y programamos 8 min/100º/giro inverso/vel. cuchara.
5. Probamos de sal y ajustamos si fuera necesario (dependerá del bacalao).
6. Si queremos, podemos añadir un poco más de agua, dependiendo de cómo nos guste el caldo. Agregamos los huevos cocidos cortados en trozos o en rodajas y servimos ¡que aproveche!

Fish and chips | Receta de Jamie Oliver



Una de las elaboraciones de la cocina británica más reconocibles a nivel internacional, al menos para nosotros los que no somos de allí y vamos de turismo buscando comer algo sencillo y económico mientras disfrutas de monumentos, museos, parques y plazas...

Sin embargo, se trata de un plato introducido en Inglaterra por inmigrantes judíos provenientes de España y Portugal (James Alexander en "The unlikely origin of fish and chips", BBC News, 2009), haciéndose popular a lo largo del siglo XXI, tal y como podemos ver en la novela de Dickens, Oliver Twist, de 1838, donde menciona un local donde fríen el pescado de esta manera.
El primer restaurante que ofertaba este plato fue abierto en Londres en 1860 por Joseph Malin.

Establecimiento de J. Malin hasta 1970,
hoy desaparecido

Y no es más que eso, pescado frito, que puede ser merluza, bacalao... Acompañado de patatas, también fritas. La mejor receta que podemos seguir es la de Jamie Oliver, así que vamos con ello!

Ingredientes:
- Pescado blanco (merluza o bacalao) en filetes, aprox. medio kilo
- 250 gramos de harina
- 285 ml de cerveza muy fría
- 3 cucharaditas de levadura en polvo
- 1 patata por persona
- Aceite para freír
- Sal

Elaboración:
1. En un bol, mezclamos la cerveza junto con 225 gramos de harina y la levadura. Reservamos el resto de la harina.
2. Mezclamos bien hasta obtener una mezcla homogénea.
3. Secamos bien el pescado con papel de cocina, salamos y los rebozamos en el resto de la harina, sacudiendo el exceso.
4. Ponemos a calentar abundante aceite en una sartén, pero sin que llegue a humear.
5. Pasamos los trozos de pescado por la mezcla y los freímos hasta que queden dorados, unos 3 o 4 minutos por cada lado.
6. Los sacamos y los dejamos escurrir sobre una rejilla, ya que si los dejamos sobre papel quedarán menos crujientes.
7. Mientras, pelamos y cortamos las patatas en forma de bastón, salamos y freímos de la manera habitual. Servimos todo junto acompañado de la salsa que más nos guste.

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