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Maxibons caseros (sin heladera)


La idea de hacer este tipo de helados comerciales de forma casera llevaba ya tiempo rondando por mi cabeza (y el pingüino me lo recordaba casi cada día...), así que me puse a "estudiar" la manera de hacerla: medidas del molde y de las galletas (que es bastante importante), el paso a paso del montaje... cierto es que existen algunas páginas donde lo explican muy bien, pero yo quise hacer mi propia versión, desde cero, haciendo la receta también de la galleta en lugar de comprarlas hechas, por eso he tardado prácticamente dos días en hacerla, ya que dejé el relleno congelando casi un día, aunque con cinco o seis horas bastaría y podríamos tenerlos hechos en un día, pero claro, cuando hay otras cosas que hacer, ya sabéis...

Lo mejor de todo es que para hacerlos no necesitáis heladera, ni utensilios raros, solamente un molde rectangular de unos 30 x 21 cm y un cortador de galletas cuadrado de 6 cm de lado, aunque esto último tampoco es imprescindible ya que podríamos cortar las galletas a la medida simplemente con un cuchillo, aunque, lógicamente, con un cortador nos ahorramos tiempo.

Las proporciones que os doy dan para 6 helados, aunque ya os adelanto que llenan muchísimo, yo sólo me he podido comer la mitad de uno, y eso que soy súper heladera! Así que para la próxima vez quizá los haga en versión mini, jejeje.

Ingredientes para las galletas:
- 300 gramos de harina común
- 150 gramos de azúcar moreno
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 huevo M
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Pizca de sal

Ingredientes para el relleno de helado:
- 500 ml de nata para montar (35% M.G.)
- 120 gramos de leche condensada
- 150 gramos de chips de chocolate (o virutas)

Ingredientes para la cobertura:
- 250 gramos de chocolate para fundir
- 1 cucharada de aceite de coco (puede ser otro aceite neutro o mantequilla)
- Granillo de almendra (yo utilizo la crocanti o caramelizada que venden en Mercadona, pero puede ser cruda)

Elaboración de las galletas:
1. Empezaremos elaborando las galletas, en total me salieron 17 unidades: 12 las utilicé para los helados y las otras 5 que me sobraron las hice en forma redonda para comerlas tal cual con la merienda, aunque podemos hacerlas de la misma forma por si acaso se nos rompe alguna...

Galletas "sobrantes"

2. Cremamos la mantequilla, que tendrá que estar a temperatura ambiente para que nos sea más fácil, junto con el azúcar.
3. Añadimos el huevo, la vainilla y la pizca de sal y mezclamos hasta integrar bien.
4. Con una espátula (o con el robot amasador con el accesorio de la pala), iremos incorporando la harina de cucharada en cucharada, sin necesidad de tamizar, para que se incorpore completamente a la masa. Al final, nos debe quedar una masa que no se nos pegue a los dedos.
5. Hacemos una bola con la masa, la cubrimos con film transparente y la dejamos reposar en la nevera unos 30 minutos.
6. Pasado el tiempo, precalentamos el horno a 180º C y ponemos la masa entre dos láminas de papel de hornear y con un rodillo estiramos hasta tener un grosor aproximado de 1 cm. Con el cortador cuadrado (o con un cuchillo) cortamos 12 galletas de 6 cm de lado. Opcionalmente, podemos hacerle unos agujeritos con ayuda de una esteca o de algún utensilio puntiagudo.


7. Colocamos el papel donde se encuentran las galletas cortadas sobre una bandeja para horno (para manipularlas lo menos posible y que aguanten la forma). Horneamos 10 minutos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Elaboración del relleno y la cobertura:
1. Ahora vamos con el helado, para ello, con unas varillas eléctricas, montamos la nata bien fría hasta que forme picos duros.
2. Añadimos la leche condensada y mezclamos, con mucho cuidado, con ayuda de una espátula, con movimientos envolventes para evitar que se baje la nata.
3. Finalmente, agregamos los chips de chocolate.
4. Para montar los helados, ponemos un papel de hornear sobre el molde rectangular y colocamos 6 galletas de esta forma:


5. Extendemos la nata por toda la superficie dejando la superficie lo más igualada posible. Terminamos poniendo las otras 6 galletas encima. Podemos hacer una marca con un cuchillo por donde vamos a cortar cuando esté congelado.


6. Tapamos con film transparente o con papel de aluminio y metemos al congelador unas cinco o seis horas (podemos dejarlo toda la noche).
7. Al sacarlo, cortamos por las marcas para separar los helados y volvemos a congelar mientras preparamos el chocolate.


8. En un recipiente apto para microondas, ponemos el chocolate troceado junto con el aceite de coco y derretimos en tandas de 30 segundos, removiendo entre ellas, hasta que esté derretido del todo. También podemos hacerlo al baño María.
9. Sacamos los helados del congelador y con ayuda de una espátula o una brocha repostera, vamos cubriendo la parte de nata que queda al descubierto. Antes de que solidifique (porque lo hace muy rápido), ponemos sobre el chocolate el granillo de almendra.
10. Si nos sobra suficiente chocolate (a mí me sobró), podemos dar otra pasada para cubrir la almendra.
11. Finalmente, podemos guardar los maxibons en bolsitas individuales de celofán o de esas de congelar con cierre zip, o simplemente con film transparente.


Buena pinta, ¿a que sí?


Helado de Oreo (sin heladera)


Una vez más, otra receta con las famosas galletas oreo, y es que dan mucho juego a la hora de hacer elaboraciones con ellas: tartas, cheesecakes, brownies, trufas, cookies, cupcakes, turrón, milkshakes o batidos, cakepops ¡hasta churros!, pero hoy toca helado, además, con la ventaja de que no necesitamos heladera para prepararlo, ni tampoco estar removiéndolo cada media hora, únicamente necesitaremos unas varillas eléctricas para montar la nata...

Ingredientes:
- 400 ml de nata para montar
- 1 cucharada (15 gramos) de azúcar vainillado
- 300 gramos de leche condensada
- 16 galletas tipo oreo

Elaboración:
1. Primero, dividimos las galletas, ocho de ellas las partiremos en trozos más o menos grandes, y las otras ocho las trituraremos en un mortero, pero sin dejarlas hechas polvo totalmente, que queden algunos trocitos. Reservamos.
2. Por otro lado, en un bol amplio, ponemos la nata bien fría y agregamos el azúcar vainillado. Montamos con las varillas eléctricas hasta obtener una nata bien firme.
3. Añadimos la leche condensada y mezclamos con ayuda de una espátula o cuchara de madera.
4. Finalmente, añadimos los dos tipos de galletas partidas y mezclamos para repartirlas por toda la masa.
5. Vertemos en un recipiente hondo, yo por ejemplo, lo puse en un molde de plumcake, que al ser metálico, guardará mejor el frío. Lo tapamos con un papel film (no hace falta que toque la crema) y lo metemos al congelador un mínimo de 5 - 6 horas.
6. Para servirlo, lo sacamos del congelador unos 15 minutos antes, para que nos sea más fácil hundir la cuchara de helado y sacar las bolas. Y ahora sí: a disfrutar!


Helados estilo "Solero"


Llevaba bastante tiempo queriendo hacer este tipo de helados pero no tenía el molde adecuado. Podría haberlo hecho en cualquier otro molde, pero se me metió en la cabeza que tenía que ser este, y un día por otro lo fui dejando hasta que, de vuelta otra vez en verano, me volvió la idea a la cabeza. Así que esta vez me compré los moldes de silicona y me decidí a hacerlos.
La receta la vi en la web de Pepekitchen, pero no he utilizado su receta para el interior de vainilla, sino la que ya publiqué en su día y que como me da buen resultado es la que hago siempre. Sí que hice, en cambio, la cobertura que indica en su receta. Así pues, vayamos manos a la obra:

Ingredientes (6 ud):
- Helado de vainilla (si no tenéis tiempo, también podríais comprarlo ya hecho)
- 1 mango maduro
- El zumo de medio limón
- 30 gramos de azúcar glass

Elaboración:
1. Una vez tengamos el helado de vainilla, rellenaremos los moldes, les ponemos el palito y los metemos al congelador para que vayan cogiendo forma mientras preparamos la cobertura de mango.


2. Pelamos el mango y cortamos su carne en cubitos, los ponemos en el vaso de la batidora con el zumo de limón y el azúcar y trituramos hasta obtener un puré espeso.
3. Desmoldamos los polos con cuidado (importante que los moldes sean de silicona) y los introducimos de uno en uno en el puré. Los colocamos sobre una bandeja con papel de hornear y volvemos a congelar.
4. Una vez listos, podemos guardarlos en bolsitas individuales de celofán o en paquetitos hechos a mano con papel de hornear...

Helado de cerezas (manual y thermomix)


Si por algo me gusta el verano es para poder disfrutar de un buen helado, y si es casero, ¡mucho mejor! En esta ocasión os traigo uno de cerezas y yogur, al que he añadido azúcar invertido para lograr mayor cremosidad, aunque podéis sustituirlo por leche condensada, la receta de ambos os la dejo en un enlace en la lista de ingredientes, aunque siempre podéis comprarlos ya hechos para ahorrar tiempo.

Esta receta se puede hacer sin heladera, tanto de forma manual, como con thermomix.

Ingredientes:
- 500 gramos de cerezas
- 1 yogur natural
- 30 gramos de azúcar granulado
- 30 gramos de azúcar invertido (receta de thermomix)

Nota: como os decía, podéis sustituir ambos azúcares por 60 gramos de leche condensada en caso de no tener a mano el azúcar invertido.

Elaboración con thermomix:
1. Empezamos deshuesando las cerezas y metiéndolas en el congelador en un recipiente con tapa.
2. También congelaremos el yogur, pero en este caso, no entero, ya que se formaría un bloque imposible de triturar, por lo que, sobre una bandeja o fuente, pondremos cucharadas del yogur repartidas por todo el fondo, pero sin que se toquen unas a otras. Lo tapamos con film transparente (sin que toque el yogur) y lo llevamos al congelador.
3. Una vez congelado todo, ponemos las cerezas en el vaso de la thermomix y trituramos 30 seg/vel 5.
4. Añadimos el yogur y los azúcares (o la leche condensada) y trituramos de nuevo 1 min/vel 5 - 10 progresivamente.
5. Vertemos la mezcla en un recipiente hermético y lo llevamos al congelador al menos una hora antes de servir.
6. A la hora de servir, para que nos sea más cómodo sacar las bolas, lo dejaremos templar a temperatura ambiente unos 10 - 15 minutos.

Elaboración manual:
1. En este caso, la elaboración de este helado es muy similar a la elaboración con thermomix: los dos primeros pasos los haremos de la misma manera.
2. Cuando esté todo congelado, pondremos en el procesador de alimentos con cuchillas, las cerezas y trituraremos hasta que tengamos un puré uniforme.
3. Después añadiremos el resto de ingredientes y continuaremos triturando hasta que la mezcla sea homogénea.
4. Finalmente, congelamos en un recipiente hermético y servimos de la misma manera.

Azúcar invertido (thermomix)


Todos los años me digo que tengo que hacer esta receta para hacer helados más cremosos y al final siempre termino haciéndolos con leche condensada por pereza... Pero este año me he dicho que no, que tengo que tener mi propio azúcar invertido casero, pues además dura en un bote cerrado hasta un año a temperatura ambiente y no sólo sirve para hacer helados, sino que además se puede añadir a los bizcochos para que mantengan la humedad más tiempo, y por tanto, duren esponjosos y blanditos algunos días más (aunque en casa nos los comemos en seguida... jejeje), y también sirve para que las masas fermentadas leven más rápido.

Además, el azúcar invertido tiene mayor poder dulcificante que el azúcar normal, por lo que no es necesario utilizar tanta cantidad... pero ¿qué es el azúcar invertido? Pues un proceso de hidrólisis por el que se separan la glucosa y la fructosa que contiene el azúcar. El resultado es un líquido, como veis en la foto, casi transparente, y además muy dulce.

Esta receta la escogí de la estupendamente explicada por velocidadcuchara.com, y como no me he atrevido a cambiar nada, ni un ápice, os la reproduzco tal cual:

Ingredientes:
- 150 gramos de agua mineral a temperatura ambiente
- 350 gramos de azúcar blanco
- 1 sobre doble de gasificantes*

*Los gasificantes son unos sobres que venden junto a las cositas de repostería de los supermercados. Se trata de un sobre blanco y otro azul, morado o verde. Uno contiene bicarbonato sódico y el otro ácido tartárico. Se suelen usar en algunas recetas de bizcochos.

Elaboración:
1. Poner el agua en el vaso y calentar 3 min/50º/vel 5 (tiene que llegar a 50º, si no, poner 30 seg más).
2. Añadir el azúcar y programar 6 min/80º/vel 4 (igualmente, tiene que llegar a 80º, si no, programaríamos un minuto más).
3. Agregar el sobre blanco de los gasificantes y mezclar 10 seg/vel 4.
4. Esperar a que la temperatura baje a 60º.
5. Entonces, agregamos el otro sobre y mezclamos 1 min/vel 4.
6. Vertemos en un bote de cristal, esperamos a que enfríe por completo y ya podemos taparlo y guardarlo en el armario. Nos durará unos 12 meses.

Más info:
- Para hacer helados, podemos usar la proporción 70% de azúcar normal y 30% de azúcar invertido, aunque se puede usar hasta un 80% de azúcar invertido. Además de hacer que el helado sea más cremoso, evitará la formación de cristales de hielo.
- En bizcochos podemos usar un 20% de azúcar invertido, así durarán blandos más tiempo.
- En masas fermentadas se puede usar entre un 50 y un 70% de azúcar invertido, el cual ayudará a que las masas fermenten más rápido.

Polos de kiwi


Por fin llega el calor y ¿qué mejor manera de hacerle frente que con unos buenos polos caseros? Estos los hice con molde de plástico, pero si no tenéis, también podéis usar vasos de plástico desechables. Los palitos también los podéis adquirir en tiendas de repostería o en tiendas multiprecio...
Lo bueno que tiene, además de ser totalmente naturales, es que esta misma receta se puede aplicar a cualquier otra fruta que nos guste, y lo más importante, que nuestros hijos coman fruta de esta manera si les cuesta comérsela de forma normal...

Ingredientes:
- 1 kiwi ó 2 por polo (dependiendo del tamaño del molde).
- El zumo de un limón.
- Azúcar al gusto.

Elaboración:
1. Con todos los ingredientes hacemos un puré bien fino. En este caso, yo lo pasé después por el colador porque no me gustan las pepitas negras, pero si a vosotros no os importa, entonces no es necesario colarlo.
2. Rellenamos los moldes y metemos al congelador.
3. Cuando lleven más o menos una hora, los sacamos el tiempo justo para clavarles los palitos y los volvemos a meter para que se congelen del todo. Yo los dejé toda la noche, pero si en tres o cuatro horas los tenéis listos podéis desmoldarlos y a disfrutar!

Puedes encontrar el molde para polos en Amazon:

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Molde Metaltex 5,04 €

Helado de fresas con nata (con y sin heladera)


Como ya estamos en temporada de fresas es grande la cantidad de postres que podemos hacer con ellas, hoy os proponemos este helado totalmente casero, que podéis hacer tanto con heladera como sin ella:

Ingredientes:
- 500 gramos de fresas
- 400 ml de nata para montar
- 150 gramos de azúcar
- 1 cucharada de leche condensada

Elaboración:
1. Lo primero que haremos será lavar bien las fresas y quitarles las hojas y las trituramos con la batidora.
2. Por otro lado, calentaremos la nata lo justo para que se disuelva en ella el azúcar, y añadimos la cucharada de leche condensada.
3. Dejamos que enfríe la nata y lo mezclamos con el puré de fresas.
4. Vertemos la mezcla en la heladera y seguimos las instrucciones del fabricante, o bien, lo ponemos en un recipiente hermético y lo congelamos y durante tres o cuatro horas lo vamos removiendo con un tenedor cada media hora, para deshacer los posibles cristales de hielo.
5. Para servirlo, deberemos sacar el recipiente unos 10-15 minutos antes para poder formar unas deliciosas bolas de helado de fresas totalmente natural!

En Amazon tenéis, como ejemplo, esta heladera:

Helado de vainilla (manual y thermomix)


Para los amantes de los helados, y más aún, de los helados clásicos, os traigo este de vainilla, el básico, el de toda la vida, que puede hacerse con y sin heladera y que además, nos puede servir como base para elaborar otros, como por ejemplo, estos helados estilo "Solero". Para la versión en thermomix, viene una receta en el libro básico verde, pero lo que yo he hecho ha sido adaptar la mía propia porque me encanta el resultado.

Ingredientes:
- 200 ml. de nata para montar bien fría.
- 200 ml. de leche.
- 2 yemas de huevo.
- 1 cucharada de esencia de vainilla o una vaina de vainilla.
- 100 gramos de azúcar glass.
- 1 cucharada de miel o de leche condensada.

Elaboración manual:
1. Empezaremos montando la nata con las varillas eléctricas junto con el azúcar glass hasta que esté bien firme.
2. Por otro lado, mezclamos el resto de ingredientes, si es necesario, lo calentaremos un poco para que la miel se disuelva.
3. Ahora iremos vertiendo la mezcla de la leche a la nata de poco en poco, mezclando con una espátula de silicona con cuidado. El resultado debe ser cremoso, aunque un poco líquido.
4. Lo dejaremos en la nevera hasta que esté bien frío (unas tres horas) y después ya podemos congelarlo.

Elaboración con thermomix:
1. Ponemos la mariposa en las cuchillas y agregamos la nata al vaso. Sin indicar tiempo, montamos a vel 3 hasta que veamos que tiene la consistencia ideal (con cuidado de no pasarnos, para que no se convierta en mantequilla). Retiramos la mariposa y reservamos la nata en el frigorífico.
2. Aclaramos el vaso y ponemos en él la leche, el azúcar, las yemas y el interior raspado de la vaina de vainilla (o la cucharada de esencia). Programamos 8 min/90º/vel 2.
3. Apartamos y dejamos enfriar. Cuando esté fría la mezcla, agregamos la nata montada con movimientos envolventes con ayuda de la espátula.

A partir de aquí, si lo hacemos con heladera, sólo hay que seguir las instrucciones del fabricante, normalmente con 20-30 minutos estaría listo para meter al congelador (o comérselo directamente...jeje). Si lo hacemos mediante el método manual, lo que haremos será meterlo al congelador en un recipiente, tapado con film y removerlo con un tenedor o varillas cada media hora durante las primeras tres horas, para así romper los cristales de hielo que pudieran surgir. También podemos dejarlo 10 horas y, antes de servir, cortarlo en cubos y ponerlos en el vaso de la thermomix y triturar, en dos tandas, 20 seg/vel 6 y después mezclar 10 seg/vel 4.
Podemos volver a guardarlo en el recipiente y tenerlo listo para usar o disfrutar en el momento de un rico helado de vainilla casero y bien fresquito!

Helado cremoso de limón (sin heladera)


Me encanta el limón, ya sea en bizcocho, en caramelo, en crema... y en helado no podía ser menos!! Este helado es super cremoso y se puede hacer perfectamente sin heladera, aunque si tenéis una, también podéis hacerlo en ella...

Ingredientes:
- 500 ml. de leche.
- 200 gr. nata para montar.
- 100 gramos de azúcar blanco.
- 30 gramos de miel o de leche condensada.
- 100 ml. de zumo de limón exprimido.
- Ralladura de limón.

Elaboración:
1. En un cazo ponemos a calentar todos los ingredientes para que se integren bien, pero sin que llegue a hervir, sólo calentar (así el granillo de azúcar se disuelve).
2. Lo retiramos y ponemos en un recipiente que después podamos meter en el congelador (un tupper por ejemplo) y dejamos que enfríe a temperatura ambiente.
3. Después, lo refrigeramos en la nevera un rato, y cuando esté frío, lo metemos al congelador.
4. Cada media hora deberemos removerlo con un tenedor o unas varillas para ir rompiendo los cristales de hielo que puedan surgir. Haremos esto durante las primeras tres horas. 
5. Cuando vayamos a servirlo, sacarlo del congelador unos 15 minutos antes, para que sea más fácil manejarlo y formar bolas con la cuchara para helado.

Leche condensada (manual y thermomix)


La leche condensada es el producto de haber extraído el agua a la leche y haberle agregado azúcar para obtener un líquido muy espeso que es utilizado en todo el mundo para la elaboración de multitud de recetas (dulce de leche, pasteles, helados...) o como aderezo dulce (por ejemplo, en un "café bombón").

Fue Nicolás-François Appert, cocinero francés inventor de las conservas, quien dio con la fórmula en 1820 (Le livre de tous les ménages ou l'art de conserver..., París, 1831), aunque ya Marco Polo (s. XIII-XIV) contaba ya que los tártaros (s. V) eran capaces de condensar la leche. Pero fue Gail Borden Jr. quien patentó su fabricación en 1856, fundando la New York Condensed Milk Company al año siguiente.

Para hacerla de forma casera, nosotros no vamos a necesitar más que esos dos ingredientes: leche y azúcar, y podremos hacerla tanto al fuego de forma tradicional, como con la thermomix. Yo la utilizo sobre todo para hacer helados, ya que ayuda a evitar la cristalización de los mismos, dando como resultado unos helados cremosos y deliciosos.

Ingredientes:
- 800 ml de leche entera
- 300 gramos de azúcar

Elaboración manual:
1. Mezclamos ambos ingredientes y los llevamos en un cazo u olla honda a fuego medio hasta que hierva.
2. Entonces, bajamos un poco el fuego y lo dejaremos cocer 40-45 minutos hasta que la mezcla haya reducido a la mitad y se haya vuelto de color amarillo.
3. Removeremos de vez en cuando para "recoger" los bordes que vayan cristalizando en las paredes del cazo (mucho cuidado con las salpicaduras, ya que quema mucho).

Elaboración en thermomix:
1. Ponemos los dos ingredientes en el vaso y mezclamos 10 seg/vel 7.
2. Programamos 45 min/Varoma/vel 5. Si vemos que cuando hierva se quiere salir por el bocal, podemos levantar un poco el cubilete y bajar la velocidad a 4 durante unos minutos, y volver a subirla después a 5.

Notas:
- Cuando terminemos de hacerla, antes de pasarla a un frasco de cristal, para evitar que éste estalle por la diferencia de temperatura, podemos pasarla primero a un bol metálico y remover con varillas manuales para que atempere y enfríe.
- Una vez atemperada, la pasamos a un bote de cristal. Podemos conservarla hasta un mes dentro de la nevera (aunque seguro que la terminaremos antes, jeje).

Ingredientes especiales: la Goma Xantana



La goma xantana es un polisacárido proveniente de una bacteria y que se utiliza en la industria alimentaria como emulsionante, espesante, e incluso, como antioxidante, debido a su gran capacidad química para unirse a los metales.
Es muy utilizado en la industria farmacéutica para dar cuerpo (emulsionante) y para mantener en suspensión antibióticos u otros medicamentos. Tiene otros usos, por ejemplo, en la industria cosmética, petrolera, hidráulica, minera, etc. pero aquí nos interesa su uso en la repostería.

La goma xantana se presenta en forma de un polvo blanquecino y se puede adquirir en tiendas especializadas de repostería creativa. Su poder espesante permite que una preparación líquida se convierta en viscosa sin llegar a formar una gelatina, además no contiene gluten, por lo que es muy utilizado como espesante en la realización de postres para celíacos.
Se puede utilizar tanto con líquidos fríos como calientes y no añade ni color ni sabor a las preparaciones. Además, es resistente a la congelación, por lo que es muy utilizada en la elaboración de helados, lo cual, es interesante cuando no tenemos una heladera, ya que la goma xantana evita la formación de cristales de hielo, pudiendo así sustituir al azúcar invertido y permitiéndonos obtener un helado cremoso y de aspecto profesional.

La goma xantana es un producto que cunde mucho, por lo que debe utilizarse en pequeñas cantidades. Una cantidad ideal serían 4 gramos por cada litro de líquido. Si no tenemos muy claras las medidas, podemos echar de muy poco en muy poco hasta lograr la consistencia deseada, pero nunca utilizar más de 10 gramos, y batirlo bien (ya que forma grumos).
Y dicho esto, espero que os haya gustado este post y que experimentéis con este ingrediente tan versátil!

Ingredientes especiales: el CMC


[CMC de la marca Squires Kitchen]

El CMC, también conocido como Tylose (o tylosa) es un espesante utilizado en la industria alimentaria para estabilizar ciertas preparaciones y también para retener la humedad. 
La palabra CMC viene de las iniciales de CarboxiMetilCelulosa. Es un polvo fino, de color blanco tirando a amarillo y que se usa en pequeñas cantidades, es decir, unos 2 gramos aproximadamente por kilo o litro.

En la industria alimentaria nos lo podemos encontrar como estabilizante de sopas, helados, cremas, salsas, productos lácteos, bebidas... En repostería nos lo podemos encontrar en masas, gelatinas, jarabes, etc, ya que también consigue el punto de gel.
Más concretamente, en repostería, que es lo que nos ocupa, podemos emplearlo para darle elasticidad a las masas, como el fondant, y así evitar que se rompa al estirarlo. También sería válido, por tanto, para hacer pasta de goma, pastillaje, pasta de mazapán...
También podemos utilizarlo para elaborar pegamento comestible casero, simplemente, añadiendo una pequeña cantidad a un botecito con agua.

El CMC se puede sustituir por Goma Tragacanto, son prácticamente iguales, la diferencia está en que la goma tragacanto es de origen natural (proviene de un árbol), mientras que el CMC es un compuesto químico de origen artificial, y por ello, es más barato que la goma tragacanto.

Helado de doble chocolate


Ahora que estamos en verano, apetece siempre un buen helado, cremoso y con gran sabor, pero incluso en invierno puede apetecernos de vez en cuando este rico postre que podemos hacer en casa y con muy pocos utensilios e ingredientes, e incluso, sin heladera...

Ingredientes:
- 400 ml de nata de montar
- 200 ml de leche
- 6 cucharadas de leche condensada
- 2 tabletas de chocolate para fundir
- 1 cucharada de extracto de vainilla
- 1 puñado de chips de chocolate

Preparación:
1. En un cazo, mezclamos la leche con la nata, la vainilla y la leche condensada y calentamos pero sin dejar que hierva.
2. Troceamos el chocolate y lo añadimos a la mezcla, removemos hasta que se haya fundido por completo.
3. Lo retiramos del fuego y lo vertemos en un recipiente de cristal. Lo dejaremos que se enfríe por completo a temperatura ambiente.
4. Entonces, mezclamos en él los chips de chocolate y lo verteremos todo en un recipiente preferiblemente metálico y con tapa (esto es porque el metal se enfría antes en el congelador, y la tapa para que no absorba olores).
5. Lo metemos en el congelador y lo removeremos cada media hora las dos o tres primeras horas para asegurarnos de que queda cremoso y rompemos los hielos que puedan formarse ¡y a disfrutar!

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