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Ensaimadas (manual y thermomix)


 La ensaimada es una de las referencias gastronómicas de las Islas Baleares, de hecho, un refrán dice que "antes de que hubiera harina, ya existía la ensaimada mallorquina"...

El origen no está muy claro, ya que algunos lo atribuyen a un origen judío, por su parecido con el jalá hebreo, que tiene también esta forma en espiral, aunque trenzada que, según la leyenda, habría sido ofrecida por un pastelero judío en 1229 al rey Jaume I al llegar a las islas en el contexto de su conquista para los reinos cristianos. 
Sin embargo, la versión más extendida es la de su origen árabe desde su conquista de las islas en el año 902, por dos razones: una es por su parecido con un turbante, y otra por su similitud con el postre denominado "bulema", un dulce con forma de caracol.
Sea como fuere, el nombre deriva de la palabra "saïm", que en mallorquín quiere decir "manteca de cerdo", pues es uno de sus ingredientes. Es una masa de las de tipo "fermentada" (podéis ver mi post sobre tipos de masas de repostería aquí).

Las primeras referencias escritas no llegarían hasta el siglo XVIII, concretamente, en el "Receptari de cuina del segle XVIII" del fraile Jaume Martí i Oliver, monje agustino y recopilador culinario.


Su consumo se popularizó y a mediados del siglo XIX llegó a la península. De hecho, en 1850, en el Diario de Avisos de la Capital, se anunciaba por parte del sacerdote descendiente de judíos mallorquines José Tarongí, que en el Café del Aseo, en la calle del Carmen, junto a su iglesia, se servía chocolate y café con una rica ensaimada mallorquina.

Cuatro años después, en 1854, se abre en Madrid la mítica pastelería La Mallorquina, en la calle Jacometrezo (la actual de la Puerta del Sol data de 1894), donde se convirtió en su dulce estrella.


En 1996, la ensaimada obtuvo la Denominación Específica, a propuesta de la Asociación de Panaderos y Pasteleros de las Islas Baleares, y en el 2003 se aprobó el Reglamento, actualmente vigente, que la reconoce como Indicación Geográfica Protegida (podéis saber más en este enlace del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación).

Los ingredientes son básicos: harina de fuerza, levadura, azúcar, huevos, manteca... Puede ir tal cual, sin relleno, o rellenarse de lo que más nos apetezca. Por lo común, se rellena de cabello de ángel, aunque también existen versiones con nata, crema pastelera, chocolate... o la de "tallades", con sobrasada, típica de Carnaval.

Esta versión que os traigo aquí proviene del recetario "Bollería Casera" de Thermomix, aunque si no tenéis este aparato, también os dejo las indicaciones para elaborarla de forma manual.

Ingredientes:
- 2 huevos
- 50 gramos de azúcar
- 50 ml de agua
- 230 gramos de harina de fuerza
- 10 gramos de levadura fresca
- 15 gramos de aceite de oliva
- 100 a 150 gramos de manteca de cerdo a temperatura ambiente
- Azúcar glass para espolvorear

Elaboración manual:
1. En un vaso o jarra, mezclamos la levadura desmenuzada con el agua, la leche y el azúcar. Dejamos reposar unos minutos.
2. En un bol, formamos un volcán con la harina y echamos dentro los huevos y la mezcla líquida de levadura.
3. Empezamos a mezclar y amasar y añadimos el aceite hasta obtener una masa lisa y que no se pegue a las manos. Dejamos reposar tapado unos 10 minutos.
4. Sacamos la masa y la ponemos sobre una superficie engrasada y la dividimos en 12 partes. Con un rodillo, estiramos cada porción lo más fina posible sin que se rompa, formando un rectángulo. Pincelamos con la manteca cada rectángulo y enrollamos formando cilindros. Después, enrollamos cada cilindro en espiral, dejando un poco de separación en cada vuelta, formando la ensaimada y escondiendo el extremo final por debajo.
5. Vamos dejando las ensaimadas en una bandeja de horno con papel de hornear (o tapete de silicona), dejando espacio entre ellas para que crezcan cómodamente. Dejamos reposar a temperatura ambiente hasta que doblen su tamaño.
6. Pasado el tiempo, precalentamos el horno a 180º C. Salpicamos las ensaimadas con unas gotas de agua y horneamos 10-15 minutos. Al sacarlas, espolvoreamos con azúcar glass aún calientes y dejamos enfriar antes de servir.

Elaboración con thermomix:
1. Ponemos los huevos en el vaso junto el azúcar y el agua y batimos 15 seg/vel 5.
2. Añadimos la harina y mezclamos 4 seg/vel 6. Programamos el amasado durante 6 minutos (estar pendientes de sujetar la máquina, ya que se puede mover).
3. Añadimos la levadura desmenuzada y volvemos a programar el amasado durante 2 minutos.
4. Programamos otros 2 minutos de amasado y, mientras, por el bocal, añadimos el aceite, para que quede una masa brillante. Dejamos reposar 10 minutos.
5. A partir de aquí, el proceso es exactamente igual que desde el punto 4 de la elaboración manual.



Tarta de la abuela

 

Pensar en esta tarta hecha con galletas es evocar a la infancia, a esos cumpleaños donde esta tarta ponía el punto final a una fiesta donde nos juntábamos los amigos del cole en casa del cumpleañero y lo pasábamos genial jugando, bailando...

Por lo general, se trata de una tarta hecha a base de galletas remojadas en leche, que se alternan con capas de chocolate, pero en otras versiones se puede alternar con crema pastelera o, incluso, con dulce de leche. También se puede aromatizar la leche donde se mojan las galletas con canela, vainilla o la piel de un limón o una naranja (es decir, habría que infusionar la leche).
Al principio iba a hacerla solo con chocolate, pero al final me animé y me puse también a hacer la crema pastelera.

Las medidas que os doy os servirán para un molde cuadrado de 20 cm, pero si utilizáis uno rectangular, si es muy grande, tendréis que doblar las cantidades para que los rellenos os alcancen bien para todo.

Ingredientes:
- 500-700 gramos de galletas cuadradas tipo Chiquilín
- Leche para mojar las galletas

Para la crema pastelera:
- 1 huevo L
- 25 gramos de harina
- 250 ml de leche
- 100 gramos de azúcar blanco
- Una cucharadita de vainilla líquida o de azúcar vainillado

Para la crema de chocolate:
- 200 gramos de chocolate para fundir
- 100 ml de leche
- 100 gramos de queso crema
- 50 gramos de mantequilla 

Elaboración:
1. Empezamos preparando la crema pastelera, de forma exprés, para ello, ponemos todos los ingredientes en un cazo y lo llevamos al fuego medio-alto, removiendo constantemente con unas varillas hasta que empiece a espesar. Retiramos.
2. Hacemos ahora la crema de chocolate, igualmente, ponemos todos los ingredientes en un cazo a fuego medio-alto, y removemos hasta que se funda todo y nos quede una masa homogénea. Retiramos.
3. En el molde, ponemos una lámina de papel de horno. Preparamos un cuenco o un plato con leche y comenzamos a mojar las galletas, de una en una, durante unos segundos, y las vamos colocando en el molde.


4. Ponemos la mitad de la crema pastelera y repartimos hasta igualar la superficie.
5. Ponemos otra capa de galletas mojadas en leche, y encima, la mitad de la crema de chocolate.
6. Después, otra capa de galletas, el resto de la crema pastelera, otra capa de galletas y, finalmente, el resto de la crema de chocolate.


7. Esperamos a que enfríe a temperatura ambiente, tapamos con film transparente y guardamos en el frigorífico hasta la hora de servir.

Pastel de nectarinas


Aprovechando unas nectarinas que había comprado y que quería utilizar de alguna manera que no fuese sólo pelarlas y ya, me topé con una receta en la plataforma cookidoo de thermomix similar a esta, porque llevaba avellanas en una especie de crema pastelera que no era exactamente eso, así que decidí hacerla a mi modo. Además, se puede dejar la piel a la fruta, y el resto es hojaldre y crema pastelera tradicional, ¡más fácil imposible!

Si no tenemos nectarinas, podemos sustituirlas sin problema por melocotones, o ¿por qué no? albaricoques, nísperos, caquis, mango... Cualquier fruta veraniega que nos guste y que tenga un sabor muy reconocible, para que contraste con la suavidad de la crema.

Ingredientes:
- Una lámina de hojaldre redondo
- Crema pastelera (os dejo la receta aquí)
- Nectarinas (cantidad necesaria)
- Huevo batido para pincelar
- Mermelada de melocotón o albaricoque (opcional)

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 220º C. En una fuente especial para tartas de perfil bajo, extendemos la lámina de hojaldre, doblando los bordes hacia dentro para que queden rizaditos y bonitos. Pinchamos la superficie con un tenedor unas cuantas veces y reservamos.
2. Preparamos la crema pastelera siguiendo las indicaciones que os he dejado (o si tenéis una receta propia, seguidla).
3. Repartimos la crema por encima del hojaldre.
4. Lavamos bien la fruta y la cortamos en gajos y los disponemos por toda la superficie de la tarta, sobre la crema.
5. Pincelamos los bordes del hojaldre con el huevo batido.
6. Horneamos durante unos 20-25 minutos, hasta que esté doradito.
7. Retiramos del horno y, opcionalmente, pincelamos toda la superficie con un poco de mermelada. Esperamos a que enfríe y ya podemos servir.


Tartaleta de fresas con chocolate

 

Esta fue la tarta o tartaleta que hice hace poco para celebrar nuestro aniversario, una cosa sencilla, rápida de preparar y muy rica como colofón final para una comida romántica (sí, comida, no cena, ya que la cena sí que fue en un restaurante...jeje).

Puedes optar por esta versión de tartaleta grande, con un molde de aproximadamente 20-24 cm de diámetro, o bien hacer tartaletas individuales más pequeñas, sólo que tardarás un poquito más en hacerlo, pero el proceso es el mismo.

Ingredientes:
- 1 lámina de masa quebrada (puede ser comprada o puedes seguir la receta aquí)
- 180 gramos de chocolate para fundir
- 180 gramos de nata líquida
- Fresas frescas (cantidad suficiente)

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 200º C con calor arriba y abajo.
2. En un molde de perfil bajo (o varios pequeños), ponemos la masa quebrada extendida y doblamos los bordes hacia dentro.
3. Pinchamos toda la superficie con un tenedor y le ponemos un buen puñado de legumbres secas para que la masa no se levante durante la cocción en el horno.
4. Metemos la masa en el horno y lo dejamos dorarse, aproximadamente unos 25 minutos.
5. Mientras, calentamos en un cazo la nata y cuando comience a hervir la retiramos y la vertemos sobre un bol donde tendremos troceado el chocolate. Removemos hasta que se disuelva totalmente y reservamos mientras se hace la masa en el horno.
6. Por otro lado, lavamos las fresas, les quitamos las hojas y las cortamos en láminas. Reservamos.
7. Cuando la masa esté lista, con los bordes ligeramente dorados, la sacamos del horno y desechamos las legumbres. Vertemos en ella la ganache de chocolate y nata que teníamos reservada y colocamos las fresas por toda la superficie, por ejemplo, de forma concéntrica como en la foto, o como más nos guste. Reservamos en el frigorífico para que se endurezca el chocolate hasta la hora de servir.

Cinnamon Rolls o Rollitos de canela 2.0

 


Allá por el 2013 publiqué mi primera receta de los Cinnamon Rolls o rollitos de canela que por entonces se pusieron de moda. En aquel momento, aunque tenía acceso a la levadura fresca, no me preguntéis porqué, utilicé levadura química en polvo (puede que lo leyera en algún blog, vaya usted a saber...), el caso es que salieron buenos, pero claro, la miga no era todo lo esponjosa que tenía que ser y salió más "dura".
Lo que sí hice, que creo que fue un acierto, es ponerle pasas, porque le daban un toque jugoso al interior de los rollitos. Si queréis ver aquel "experimento" (jeje) podéis verlo aquí.

Esta receta que he denominado "2.0" la he sacado de la plataforma cookidoo de la thermomix, pero la he adaptado para que podáis hacerla de forma manual o tradicional y, aunque no trae la variante de las pasas, podéis añadírselas sin problema, sólo tendréis que ponerlas un rato en remojo en agua, zumo de naranja o algún licor (como anís, coñac...) y escurrirlas antes de ponerlas en el relleno.

Ingredientes:
- 230 ml de leche
- 1 cubito de levadura fresca (25 gramos)
- 30 gramos de aceite de girasol
- 1 yema de huevo M
- 30 gramos de azúcar blanco
- 220 gramos de harina de fuerza
- 200 gramos de harina común
- 1 cucharadita (5 gramos) de sal
- 100 gramos de azúcar para el relleno (blanco o moreno, al gusto)
- Canela en polvo al gusto (un par de cucharadas está bien)
- 25 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 clara de huevo M
- Azúcar glass (cantidad necesaria)

Elaboración:
1. Calentamos la leche muy ligeramente, para quitarle el frío de la nevera, aunque si la tenemos a temperatura ambiente mejor.
2. Disolvemos en la leche la levadura desmenuzada junto con los 30 gramos de azúcar, la yema de huevo y el aceite de girasol. Mezclamos muy bien y dejamos reposar un par de minutos.
3. Mientras juntamos ambas harinas y las tamizamos para evitar grumos y lo añadimos a la masa que tenemos reposando.
4. Nos saldrá una masa un poco pegajosa pero está bien. La ponemos sobre una bandeja con un papel de hornear y le ponemos por encima un paño limpio o un bol bocabajo, para que quede bien tapado.
5. Dejamos que la masa fermente durante unos 20-30 minutos, dependiendo de la temperatura ambiente.
6. Pasado el tiempo, precalentamos el horno a 190º C y ponemos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasamos un poco (sin pasarnos) y estiramos con un rodillo hasta dejarla en una forma rectangular.
7. En un bol, mezclamos la mantequilla junto con los 100 gramos de azúcar y la canela, con ayuda de un tenedor y lo repartimos por toda la superficie de la masa.
8. Enrollamos la masa por el lado largo para que nos salga un rollo estilo "brazo de gitano" y lo cortamos en rodajas de 2 o 3 cm de grosor.
9. Engrasamos ligeramente un molde de tarta de unos 26 cm aprox. y colocamos los rollitos un poco separados unos de otros para que puedan crecer bien.
10. Metemos al horno y los dejamos hacer unos 25 minutos, veremos que crecen hasta llenar el molde y se ponen doraditos.
11. Mientras, mezclamos la clara de huevo con azúcar hasta obtener un glaseado líquido pero espeso. Podemos hacerlo con unas varillas manuales.
12. Sacamos los rollitos del horno y colocamos el molde sobre una rejilla. Vertemos el glaseado sobre ellos en forma de hilo y esperamos a que se enfríen para poder degustarlos ¡o no!



Lemon Pie o Tarta de limón y merengue

 

Por increíble que parezca, esta archi-conocida tarta no la había hecho nunca... sí que había hecho el lemon curd (receta aquí) y el merengue por separado, incluso la masa quebrada casera, pero no había hecho lo más sencillo, que es juntar esos tres elementos para disfrutar de sus sabores juntos, y es que es realmente una delicia...

No está claro el origen de este pastel, pues hay versiones distintas: por un lado, la de la receta inventada en 1806 por la pastelera estadounidense Elizabeth Goodfellow, cuya leyenda cuenta que, ante un sobrante en exceso de claras de huevo, decidió emplearlas en hacer un merengue para rellenar una tarta de limón (hay que recordar que el merengue en sí nació dos siglos antes). El éxito fue tal que la receta se extendió por todo el país y fue una alumna suya, Eliza Leslie, quien la incorporó a su libro de pastelería, que publicó en 1828 con el título 75 recetas para pastelería, tortas y dulces.

Otros autores defienden que la receta nace en el siglo XIX de la mano del pastelero suizo Alexander Frehse. Pero, en cualquier caso, el lemon pie está tan arraigado en la cultura anglosajona que cada 15 de agosto se celebra en Estados Unidos el National Lemon Pie Day o Día Nacional del Lemon Pie.

Te animo, pues, si aún no la has probado, a que lo hagas y me cuentes!

Ingredientes para el merengue:
- 100 gramos de azúcar blanco
- 50 ml de agua
- 2 claras de huevo L

Ingredientes para el lemon curd (algo distinto de la receta que tengo publicada)
- 2 huevos
- 2 yemas (así aprovechamos las que nos sobran del merengue)
- 125 gramos de azúcar blanco
- El zumo de un limón (unos 90 gramos)
- 60 gramos de mantequilla

Para la base:
- Una lámina redonda de masa quebrada (comprada o casera).

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 200º C con calor arriba y abajo, sin aire.
2. Si usamos una masa quebrada comprada, la desenrollamos, le quitamos el papel vegetal y la colocamos sobre un molde de pastel (como el de la foto) de unos 26 cm de diámetro aproximadamente. 
3. Si decidimos hacer la receta casera, seguiremos los pasos hasta colocar la masa sobre el molde.
4. Pinchamos la superficie con un tenedor varias veces y metemos la masa en el horno unos 15-20 minutos, hasta que veamos que está dorada. Sacamos y dejamos enfriar.
5. Ahora nos ponemos con el lemon curd o crema de limón: para ello, vamos a poner todos los ingredientes, excepto la mantequilla, en un cazo y lo vamos a calentar a fuego medio, sin que llegue a hervir. Tenemos que remover constantemente para que no se queme ni se pegue.
6. Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla. Removemos hasta que se disuelva.
7. Dejamos enfriar a temperatura ambiente, con un plástico film tocando la superficie para que no se forme costra.
8. Mientras se enfría, vamos a preparar el merengue: ponemos el azúcar y el agua en un cazo a calentar. Hay que conseguir que llegue a 115º C, lo cual podemos saber fácilmente con un termómetro específico para caramelo, o bien siguiendo los trucos que os doy en este post sobre los puntos del caramelo.
9. Mientras se va haciendo este almíbar, ponemos a montar las claras. Cuando el almíbar esté hecho, comenzamos a dejarlo caer en forma de hilo sobre las claras mientras siguen montando, con cuidado de que no toque las varillas para que no se atasquen.
10. Seguir montando las claras una vez acabado el almíbar hasta que notemos más frío el bol.
11. Ponemos el merengue en una manga pastelera con boquilla de estrella (o la que tengamos a mano) y reservamos.
12. Sobre la base de masa que teníamos ya hecha, vertemos la crema de limón y alisamos la superficie.
13. Con la manga cubrimos de merengue la crema de limón, bien con piquitos, bien con montoncitos, o con el diseño que más nos guste.
14. Para finalizar, podemos darle el último toque con un soplete y tostar los piquitos del merengue. No he probado a meterla en el horno para hacer este último paso con el grill, por lo que no os puedo decir si es o no buena idea... Lo que sí está claro es que el resultado es una tarta fresca, ligera y riquísima!



Tarta de hojaldre con kiwi y frutos rojos

 

La semana pasada compré unos kiwis, pero aún estaban un pelín verdes, por lo que los dejé un par de días a temperatura ambiente antes de utilizarlos. Los compré precisamente para hacer esta tarta o tartaleta que, cosas que pasan, me apeteció hacer de repente, para no hacer siempre la típica tarta de manzana, eso sí, lleva su crema pastelera aromatizada con vainilla, para contrarrestar la acidez del kiwi y de los frutos rojos.
En cuanto a estos últimos, eran unos congelados que tenía para gastar: frambuesas, moras, arándanos y grosellas. Vosotros podéis utilizar los que más os gusten o tengáis a mano, tanto frescos como congelados. Para descongelarlos, yo lo que hago es ponerlos en un plato o recipiente con una lámina de papel de cocina absorbente para que vaya absorbiendo el agua a medida que se van descongelando los frutos, así no se me quedan deshechos.

En cuanto a los kiwis, he utilizado la variedad verde, pero si os gustan más los amarillos, podéis utilizarlos también, o incluso, una mezcla de ambos.
Para finalizar, el toque brillante se lo dí con un preparado de cobertura que suelo comprar en Lidl y que se prepara con agua o zumo de frutas y azúcar, se calienta y termina gelatinizando. Pero podéis utilizar simplemente alguna mermelada de color claro, tipo ciruela, albaricoque o melocotón, y quedará de vicio.

Este es el preparado que compro en Lidl, viene en paquetes de 10 sobres

Ingredientes:
- 1 lámina de hojaldre rectangular (fresco o descongelado)
- 250 ml de leche
- 25 gramos de maicena
- 1 huevo
- 1 cucharadita de azúcar vainillado (o esencia de vainilla)
- 50 gramos de azúcar blanco
- 3 o 4 kiwis
- Frutos rojos al gusto
- Para terminar: mermelada o preparado para cobertura de tartas

Elaboración:
1. Antes que nada, empezaremos preparando la crema pastelera para que esté fría, o por lo menos, templada. Para ello, vamos a hacerlo de forma rápida y fácil: mezclamos la leche, la maicena, el huevo batido (reservamos una cucharada para pintar el hojaldre), el azúcar vainillado o esencia de vainilla (o el interior raspado de una vaina de vainilla natural) y el azúcar y lo mezclamos muy bien con ayuda de unas varillas.
2. Lo llevamos al fuego en un cazo y lo dejamos que se haga a fuego medio, sin dejar de remover, hasta que espese y se forme la crema. Si queréis verlo más detalladamente, en mi canal de Youtube tengo la receta de los buñuelos de viento rellenos de crema pastelera. En la primera parte del video podréis ver esta forma de hacer la crema de manera fácil y rápida.
3. Una vez hecha la crema, la pasamos a un recipiente para que se vaya enfriando, y lo cubrimos con film de plástico transparente tocando la superficie de la crema, para que no se forme "costra", es decir, que no se seque. Reservamos para después.
4. Ahora, precalentamos el horno a 200º C, con calor arriba y abajo. Desenrollamos el hojaldre y pinchamos la superficie con un tenedor, dejando sin pinchar un borde todo alrededor de unos 2 cm.
5. Pintamos el hojaldre con la cucharada de huevo batido que habíamos reservado, con ayuda de una brocha de repostería, y lo metemos al horno unos 20 minutos, hasta que esté doradito.
6. Lo sacamos y lo dejamos enfriar. Si se ha hinchado por algún lado podemos aplastar un poquito la burbuja pero sin hacer mucha fuerza, para que no se nos rompa el hojaldre.
7. Cuando ya esté todo a temperatura ambiente (hojaldre y crema), empezamos a repartir la crema pastelera por encima del hojaldre con ayuda de una espátula, dejando sin cubrir el borde que habíamos dejado sin pinchar con el tenedor.
8. Ahora pelamos los kiwis, los cortamos en rodajas y cada rodaja en dos mitades y las vamos colocando de forma superpuesta. Repartimos los frutos rojos, ya descongelados, por entre medias de los kiwis.
9. Finalmente, hacemos la cobertura siguiendo las instrucciones del fabricante, o bien lo pincelamos con la mermelada. Quedará todo muy brillante y delicioso, tenéis que probarlo!

Buñuelos de viento (video-receta)

 

Con la llegada del otoño y la festividad de Todos los Santos, las pastelerías se llenan de los dulces típicos. Uno de ellos son los famosos buñuelos de viento, elaboración tan antigua que su origen se pierde en el tiempo.

Existe una mención a unos dulces llamados "globos" en el libro De Agri Cultura de Catón el Viejo (siglo II a.C.). Los judíos sefardíes elaboraban, ya en el siglo X, los que llamaban "bimuelos", con ocasión del Janucá existiendo también una versión árabe que se hacía en la zona de al-Ándalus. 
El nombre de "buñuelo" como tal podemos verlo ya en una receta del cocinero de la Corte y escritor del libro "Arte de Cocina" que ya hemos mencionado en otras ocasiones, Francisco Martínez Montiño, a principios del siglo XVII. Con el tiempo, se hicieron muy famosos en Madrid, dedicándoles incluso un artículo Ramón Gómez de la Serna: "Buñuelos y Churros" en La Esfera el 1 de noviembre de 1924 (año XI, nº 565, puede consultarse esta publicación digitalizada en la web de prensa histórica del Ministerio de Cultura).


Al final del post podréis ver la receta en video de mi canal de Youtube, a donde os animo a que os suscribáis (gracias por adelantado!)

Ingredientes para la crema pastelera:
- 50 gramos de azúcar blanco
- 25 gramos de maicena o fécula de maíz
- 1 huevo
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (o el interior de una vaina de vainilla)
- 250 ml de leche

Ingredientes para los buñuelos:
- 50 ml de agua
- 40 gramos de mantequilla
- 60 gramos de harina común
- 2 huevos
- Aceite para freír
- Azúcar para rebozar al final

Elaboración de la crema pastelera:
1. En un cazo, mezclamos todos los ingredientes con ayuda de unas varillas manuales hasta que todos estén bien integrados.
2. Ponemos el cazo al fuego a potencia media-alta, sin dejar de remover para que no se queme la leche. Continuaremos así hasta que espese.
3. Retiramos del fuego y vertemos la crema en una manga pastelera y reservar. Mientras se enfría (a temperatura ambiente) vamos preparando los buñuelos.

Elaboración de los buñuelos:
1. En un cazo, ponemos el agua junto con la mantequilla y lo calentamos para que se disuelva y se integren ambos ingredientes.
2. Cuando rompa a hervir, echamos la harina de golpe y removemos con energía con una cuchara de madera o una espátula. Esto es lo que se conoce como "escaldar" la harina (para saber más podéis ver mi post sobre los tipos de masas en repostería). Continuamos removiendo hasta que la masa sea compacta y forme una especie de bola que no se pegue a las paredes del cazo.
3. Lo retiramos del fuego y añadimos uno de los huevos. Lo mezclamos con la masa con la cuchara. Al principio parecerá que no se integran y que queda todo como con grumos, pero continuad removiendo ya que al final consiguen mezclarse.
4. Añadimos ahora el otro huevo y removemos de la misma forma.
5. En una sartén que sea honda o una cazuela pequeña, echamos bastante aceite para freír (de oliva o de girasol) ya que los buñuelos tienen que flotar para que no se quemen.
6. Con ayuda de dos cucharillas, vertemos porciones de masa en el aceite cuando esté caliente (aunque no demasiado, es decir, no tiene que echar humo). Dejaremos los buñuelos que se vayan dorando e hinchando. Si es necesario, les ayudamos a dar la vuelta con una espumadera, aunque normalmente se dan la vuelta solos.
7. Los sacamos y los dejamos escurrir el exceso de aceite sobre un plato con un papel de cocina absorbente.
8. Una vez fríos, podemos rellenarlos con la crema pastelera y después rebozarlos en el azúcar.

Notas:
- Además de la crema pastelera tradicional, se pueden rellenar con crema pastelera de chocolate, crema de cacao tipo Nutella, crema de limón o lemon curd, dulce de leche...
- En vez de rebozarlos en azúcar, se puede espolvorear azúcar glass por encima, o bañarlos en chocolate, etc.



Tarta Pantera Rosa


Cuando mi hermana cumplió los 18 años (allá por el año 2011) me pidió que le hiciera una tarta rosa con gominolas y se me ocurrió hacerla de los famosos Pastelitos Pantera Rosa. Por aquel entonces no había tantos ingredientes específicos de repostería en España que fueran fácilmente accesibles, y tampoco tanta información y blogs de recetas como hay hoy en día. Yo tampoco es que tuviera mucha idea e iba (y voy) aprendiendo sobre la marcha, a base de ensayo y error... Así que le hice un bizcocho sencillo, de yogur, y lo cubrí con una cobertura que parecía de pantera rosa, pero que en realidad no lo era, aunque en ese momento lo publiqué toda orgullosa de mí en mi antiguo blog... jejeje. Como os decía, no había tanta información y tiendas especializadas y en lugar de usar candy melts como he utilizado esta vez, usé gelatina de fresa para darle color a una cobertura formada por nata, queso crema y leche condensada. Ni por asomo se me ocurrió utilizar chocolate blanco, que es el ingrediente principal, no sé en qué estaría pensando...

Poco después publiqué otra receta de los pastelitos en la que no utilizaba molde, sino que los hacía como brazos de gitano en miniatura y ahí para la cobertura sí que utilicé chocolate blanco, pero en lugar de colorante específico para chocolate o candy melts rosas, volví a utilizar de nuevo gelatina de fresa, y algo de nata. La receta se acercaba un poco más pero no era exactamente lo que yo buscaba, aunque estaban ricos, eso sí. Pero ya nunca más volví a repetir la receta ni a experimentar de nuevo con ella, de hecho, han tenido que pasar casi ¡10 años! para volver a planteármelo... El motivo fue otro cumpleaños, aunque los ingredientes ya los tenía comprados antes de decidir que la tarta sería para dicha celebración, y he de decir que en esta ocasión sí que he quedado contenta con el resultado. Bueno, quizá la pega que le pongo es que el sabor a naranja de bizcocho era más débil que el original, pero eso se arregla añadiendo más esencia, lo mismo ocurre con el color rosa de la cobertura, que me salió un poco más "pálida", pero eran casi las 12 de la noche y ya no veía mucho que digamos...jejeje


Así que os traigo una tarta que, si no sabe exactamente igual que los pastelitos, sí que se acerca muchísimo, de hecho me dijeron que sabía igual o mejor... El molde que utilicé fue de 20 cm de diámetro. Eso sí, sobró bastante porque llena mucho, así que tuvimos para merendar ese día y desayunar después!

Ingredientes para el bizcocho:
- 3 huevos M
- Pizca de sal
- 300 gramos de azúcar blanco
- 200 ml de aceite de girasol
- 250 ml de leche
- 400 gramos de harina común
- 15 gramos de levadura química (1 sobre/1 cucharada)
- Ralladura de naranja
- Esencia/aroma de naranja y esencia de vainilla (al gusto)

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 175º C y preparando un molde de 20 cm de diámetro con un trozo de papel de hornear y reservamos.
2. Separamos las claras de las yemas. Las claras las montamos a punto de nieve con la pizca de sal.
3. Las yemas las batimos a mano con el azúcar y la ralladura de naranja. Les añadimos el aceite y la leche junto con las esencias/aromas y mezclamos bien.
4. Sobre el bol de las yemas, tamizamos la harina con la levadura y mezclamos todo bien con una espátula, deshaciendo cualquier grumo que pudiera salir.
5. Finalmente, agregamos las claras montadas, poco a poco y con movimientos envolventes.
6. Vertemos la mezcla sobre el molde y lo metemos en el horno unos 60 minutos. Acabado el tiempo lo dejamos reposar dentro del horno apagado una media hora y lo sacamos y dejamos enfriar completamente antes de desmoldar. Mientras, hacemos el relleno.

Ingredientes para el relleno:
- 150 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
- 200 ml de nata para montar (mínimo 35% M.G.)
- 50 gramos de azúcar glass
- Aroma de vainilla clara y aroma de naranja al gusto

Elaboración:
1. Montamos la nata junto con el azúcar glass con ayuda de unas varillas eléctricas, teniendo cuidado de no pasarnos para no convertirla en mantequilla.
2. Cuando esté montada, añadimos el queso crema y las esencias. Aquí yo cambié las varillas de la máquina por el accesorio de la pala, pero también podéis continuar con las varillas, o bien, mezclarlo a mano con una espátula de silicona. Mezclamos a velocidad media-baja hasta obtener una mezcla homogénea.
3. Refrigeramos mientras cortamos la tarta. Para ello, la desmoldamos y la cortamos por la mitad (es decir, tendrá dos capas). La parte de arriba (la que queda con "copete") la retiramos, pero no la tiramos, podemos reutilizarla para hacer cakepops, un pudding, o simplemente, comerla tal cual, estará buenísima para desayunar.
4. Sobre la base, vertemos las 3/4 partes del relleno, cubrimos con la otra mitad del bizcocho y utilizamos la cuarta parte restante del relleno para cubrir todo el exterior de la tarta y la refrigeramos mientras preparamos la cobertura final.

Ingredientes para la cobertura:
- 400 ml de nata para montar
- 600 gramos de chocolate blanco especial para postres
- 50 gramos de candy melts rosas (si no tenemos candy melts, podemos utilizar colorante alimentario rosa, no es necesario que sea específico para chocolate, porque lo pondremos en la nata, ya que la cobertura es en realidad una ganache).


Elaboración:
1. Vamos a realizar una ganache, por lo que, en un cazo u olla, pondremos la nata a calentar junto con el chocolate troceado y los candy melts (o el colorante) a fuego medio, es decir, lo suficiente para que la nata caliente derrita el chocolate, pero no se queme.
2. Una vez derretido y que el color sea homogéneo, lo retiramos y lo dejamos enfriar para que coja la consistencia suficiente como para poder untarlo sobre la tarta antes de que se endurezca del todo.
3. Cubriremos la tarta y con ayuda de una espátula o cualquier herramienta lisa, iremos alisando la superficie al gusto. No es necesario dejarla completamente lisa, podemos dejarla con imperfecciones o irregularidades, para darle un toque más casero o rústico, eso ya al gusto. Para decorarla, yo utilicé un par de pastelitos originales y le hice un "topper" con el propio envoltorio, pegándolo en una cartulina y poniéndole un palito de brocheta.


Bueno, la foto del corte la hicimos con un móvil, pero es para que veáis que la cobertura queda bastante gruesa y el bizcocho ¡contundente!

Canutillos de crema


Esta semana y la pasada me dediqué a pensar en postres que hacer con hojaldre y crema pastelera, no sé, me dio por ahí... e hice estas caracolas con pasas y quería hacer unos miguelitos de melocotón, pero se me olvidó comprar los melocotones (cosas que pasan), y ya tenía el hojaldre preparado y la crema pastelera hecha y fría, así que se me ocurrió que podía utilizar unos moldes que hacía mucho tiempo que no usaba para hacer unos canutillos como los de las pastelerías, aunque suelen tener la parte de crema cubierta con fideos de chocolate o almendra en granillo, yo decidí dejarla visible.

Los moldes en forma de cono se pueden conseguir en cualquier establecimiento que tenga menaje y accesorios de cocina, o incluso por internet, no es difícil conseguirlos. Aunque, si no los conseguimos, siempre podemos "fabricarlos" con papel de aluminio, con la parte mate hacia fuera, que es la que estará en contacto con el hojaldre.
Con las medidas que os doy me dio para 16 canutillos, que son las tiras que corté de una lámina de hojaldre.

Ingredientes:
- 1 lámina de hojaldre rectangular fresco o descongelado
- 200 ml de leche
- 40 gramos de azúcar
- 20 gramos de maicena
- 1 huevo batido
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- Mantequilla para los moldes
- Azúcar glass para decorar

Elaboración:
1. Elaboramos primero la crema pastelera para tenerla fría a la hora de rellenar. Podemos hacerla el día anterior. Para ello, batimos primero el huevo y reservamos aproximadamente una cucharada para después pintar el hojaldre antes de hornearlo.
2. Mezclamos el huevo con la leche, el azúcar, la maicena y la vainilla. Removemos bien con unas varillas hasta que la maicena se haya disuelto y llevamos el cazo al fuego a media potencia, sin dejar de remover, hasta que la mezcla espese y se forme la crema.
3. Lo retiramos del fuego y continuamos removiendo para enfriarla un poco. Entonces la ponemos en una manga pastelera con una boquilla rizada (de estrella) y dejamos que enfríe del todo a temperatura ambiente, y después la guardamos en la nevera hasta el momento de utilizarla.
4. Después, precalentamos el horno a 200º C y ponemos una lámina de papel vegetal sobre la bandeja del horno.
5. Desenrollamos el hojaldre y lo cortamos en tiras a lo ancho (a mí me salieron 16) con ayuda de un cuchillo afilado o, más fácilmente, con un cortador de pizza.


6. Untamos los moldes en forma de cono con un poco de mantequilla y vamos enrollando las tiras desde la punta hacia la parte más ancha, en forma de espiral.


7. Los colocamos sobre la bandeja del horno y los pincelamos por encima con el huevo batido reservado. Horneamos unos 15 minutos.
8. Sacamos del horno, dejamos enfriar unos minutos y con mucho cuidado retiramos los canutillos de los moldes que, gracias a la mantequilla, saldrán sin esfuerzo.
9. Una vez fríos del todo, los rellenamos con la crema pastelera y le espolvoreamos el azúcar glass por encima, aunque, como decía, podemos pasar la crema visible por fideos de chocolate, granillo de almendra, etc.


Caracolas con pasas


Es cierto que la repostería creativa es muy bonita e impresionante, requiere mucho trabajo pero el resultado es espectacular, pero la repostería tradicional, pese a no ser tan "vistosa", está claro que nunca decepciona por su sabor inconfundible, y es que los clásicos nunca fallan... Por eso hoy os traigo una receta de las de siempre, muy fácil de hacer y que, seguro, repetiréis!

Para la crema pastelera:
- 250 ml de leche
- 25 gramos de maicena
- 1 huevo
- 1 cucharadita de azúcar vainillado (o vainilla líquida)
- 50 gramos de azúcar blanco

Para montar las caracolas:
- 1 lámina de hojaldre rectangular (fresco o descongelado)
- La crema pastelera ya fría
- Huevo batido para pincelar
- 100 gramos de pasas
- Mermelada de color claro (albaricoque, melocotón, ciruela verde...)

Elaboración:
1. Empezamos haciendo la crema pastelera para tenerla fría en el momento del montaje. En un cazo, ponemos todos los ingredientes de la crema y mezclamos con unas varillas manuales hasta que el huevo se haya integrado y la maicena se haya disuelto por completo.
2. Lo llevamos al fuego, a una potencia media-alta, removiendo enérgicamente todo el tiempo hasta que la mezcla espese. Retiramos y lo vertemos en un recipiente. Le ponemos un papel film por encima tocando la superficie (para que no se forme costra) y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente. Si la vamos a utilizar al día siguiente, la guardaremos en el frigorífico una vez haya enfriado, si no, seguimos con la receta una vez fría.
3. Precalentamos el horno a 200º C con calor arriba y abajo y ponemos una lámina de papel de hornear en la bandeja del horno. Ponemos las pasas en remojo en agua tibia (esto es para que no se quemen en el horno).
4. Estiramos el hojaldre y pinchamos toda la superficie con un tenedor. Extendemos la crema pastelera por toda la superficie con ayuda de un cuchillo o espátula.
5. Escurrimos bien las pasas y las repartimos bien.
6. Ahora, desde el lado corto del hojaldre, vamos enrollándolo con cuidado sin apretar para que no se salga la crema por los extremos.
7. Con un cuchillo de sierra cortamos el rollo de hojaldre para obtener las caracolas, aproximadamente de unos 2 ó 3 cm cada una. y las colocamos en la bandeja separadas unas de otras y pincelamos la superficie y los bordes con el huevo batido.
8. Horneamos unos 20 minutos o hasta que la superficie esté dorada.
9. Sacamos del horno y, aún calientes, pintamos la superficie de cada caracola con la mermelada (si está espesa, la podemos licuar con un poco de agua para que nos resulte más fácil aplicarla).

Notas:
- Una vez frías, debemos conservarlas en el frigorífico.
- Dentro de un recipiente hermético o de vidrio, nos aguantarán bien 4 ó 5 días.

Crema tipo nocilla/nutella (thermomix)


Esta receta fue una de las primeras que busqué en la plataforma cookidoo cuando me compré la máquina, pero aún no la habían publicado, aunque sí se podía ver el video en el canal de youtube de Thermomix España. A principios de 2018, la marca editó el libro "Chocolate", donde ya sí aparecía esta receta, junto a otras que son para salivar sólo con verlas... Yo me compré el set en el que venía este libro junto a un segundo vaso y algunos accesorios más. Ya he probado alguna que otra receta de este libro, aunque espero poder probarlas todas! jejeje


Ingredientes:
- 50 gramos de avellanas (la receta dice tostadas, pero yo las puse crudas)
- 75 gramos de azúcar blanco
- 50 gramos de chocolate negro (mínimo 50% de cacao)
- 50 gramos de chocolate con leche
- 50 gramos de chocolate blanco
- 100 gramos de leche
- 75 gramos de aceite de girasol

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso las avellanas con el azúcar y trituramos 15 seg/vel 10.
2. Añadimos los tres tipos de chocolate troceados y rallamos 20 seg/vel 9.
3. Agregamos la leche y el aceite y programamos 7 min/50º/vel 4.
4. Vertemos en un tarro de cristal y lo dejamos templar antes de meter en el frigorífico, donde nos aguantará cerca de una semana.


Tarta de fresas con nata (manual y thermomix)


Para un cumpleaños o una celebración, para tomar con el café, o simplemente para darse un capricho... Esta tarta tiene como base un bizcocho genovés y el relleno es simplemente nata montada con trocitos de fresa, para terminar cubriendo con mermelada (casera o comprada) y más nata y fresas como decoración, ¿sencilla no? Ni os lo imagináis...

Ingredientes (20 cm diámetro):
- 200 gramos de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa) bien fría
- 100 gramos de azúcar glass
- Mermelada de fresa
- Fresas para el relleno y para decorar

Elaboración manual:
1. En un bol amplio, preferiblemente frío (podemos meterlo un par de horas antes en la nevera), ponemos la nata y el azúcar glass y montamos la nata bien firme con unas varillas eléctricas.
2. Abrimos el bizcocho por la mitad y, si nos apetece, bañamos la base con algún almíbar o licor. Rellenamos con 3/4 partes de la nata. Igualamos la superficie con una espátula y repartirmos trozos de fresas al gusto.


3. Cerramos el bizcocho y cubrimos con una ligera capa de nata. Ponemos la mermelada por encima y la nata sobrante la ponemos en una manga pastelera con una boquilla de estrella y decoramos los bordes. Finalmente, decoramos al gusto con más fresas.

Elaboración con thermomix:
1. Ponemos la mariposa en las cuchillas y echamos la nata y el azúcar glass en el vaso. Si no tenemos azúcar glass, podemos hacerlo previamente (antes de poner la mariposa) poniendo azúcar normal y programando 10 seg/vel 10. Una vez tengamos la nata y el azúcar en el vaso, sin programar tiempo, montamos hasta obtener la consistencia deseada.
2. A partir de aquí, los pasos son igual que en la elaboración manual desde el punto 2.



Bayonesa de cabello de ángel


Hola a todos! Qué tal la vuelta al cole?? Yo la verdad es que con bastante energía, después de todo un verano de descanso y de ir "de allá pa'cá" para recargar pilas y hacer cositas... Por lo pronto, he recuperado un antiguo hobby: el crochet, y como es tan adictivo, ya me he hecho algunas cosillas para este invierno... Pero a lo que vamos: ayer que estaba la tarde tan "fea" con su lluvia, su tormenta, su viento y sus cosas, me decidí a poner el horno con una receta tradicional, súper sencilla y rápida de hacer.
Si os queréis poner a hacer el hojaldre de forma casera la receta no será tan rápida, pero será igual de buena e incluso mejor. Lo mismo sucede con el cabello de ángel... Pero para la versión express únicamente tendremos que ir a la tienda y comprar el hojaldre y el cabello.
El cabello de ángel que yo he utilizado es de la marca "Hida", lo venden en Ahorramás, pero sé que en Mercadona también tienen (aunque desconozco la marca). No he mirado en otros supermercados pero supongo que en otras grandes superficies como Carrefour o Alcampo también lo tendrán... En fin, ¡manos a la masa!

Ingredientes:
- 2 planchas de hojaldre rectangular
- 2 latas de cabello de ángel (de unos 500 gramos cada una)
- Huevo batido para pintar
- Azúcar y canela para espolvorear
- Miel con unas gotas de agua para el final

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 220º C (o la temperatura que os indique el fabricante del hojaldre).
2. Extendemos sobre la bandeja del horno una de las planchas de hojaldre, aprovechando el papel de hornear que viene con él.
3. Repartimos el cabello de ángel por toda la superficie, dejando un borde del hojaldre sin cubrir de aproximadamente 1 cm de ancho, alrededor de todo la plancha.
4. Colocamos la segunda plancha de hojaldre encima y sellamos los bordes con un tenedor (como cuando hacemos empanadillas). Pinchamos toda la superficie con el tenedor y pintamos con el huevo batido.
5. Espolvoreamos la superficie con azúcar y canela al gusto (aunque esto es opcional, si no os gusta la canela u os sienta mal, no la pongáis). Lo metemos al horno 20-25 minutos, dependiendo de nuestro horno.
6. Lo sacamos y dejamos enfriar la bandeja sobre una rejilla. Rebajamos un poco de miel con unas gotas de agua, para que esté más líquida y pincelamos la superficie para darle ese toque brillante y cortar en porciones cuadradas.

Como veis se tarda muy poquito en hacer y el resultado es como de pastelería. Un consejito: están mucho mejor de un día para otro, incluso refrigeradas... ¡a disfrutar!

Lemon curd (manual y thermomix)


Supongo que ya conoceréis esta crema de limón tan típica de la repostería anglosajona. Con ella podemos rellenar pasteles (por ejemplo, tipo layer cakes), tartaletas, o los famosos scones.
La receta para thermomix aparece en la colección "Repostería y pastelería II".

Ingredientes:
- 250 gramos de azúcar blanco
- 180 ml de zumo de limón
- 120 gramos de mantequilla
- 4 huevos
- Además, para thermomix: 8 tiras de piel de limón (sin nada de parte blanca)

Elaboración manual:
1. Poner todos los ingredientes, excepto la mantequilla, en un cazo y calentar a fuego medio sin que llegue a hervir.
2. Remover constantemente para evitar que se pegue al fondo.
3. Retirar y añadir la mantequilla en dados poco a poco, removiendo bien.
4. Dejar que enfríe a temperatura ambiente (con un film por encima para evitar que forme costra) y conservar en el frigorífico en un tarro con cierre hermético (aguanta hasta un mes).

Elaboración en thermomix:
1. Ponemos en el vaso el azúcar y pulverizamos 30 seg/vel 10.
2. Añadimos la piel de limón, y pulverizamos de nuevo 30 seg/vel 10.
3. Añadimos el resto de ingredientes y programamos 20 min/90º/vel 4.
4. Dejamos enfriar por completo y guardamos de la misma forma.

Notas:
- También podemos probar a hacer la versión en naranja, simplemente, sustituyendo los limones por naranjas, en la misma proporción.
- Como ejemplo, estas son unas pequeñas tartaletas que hice un año para el cumpleaños del pingüino:


Roscón de Reyes


¡Feliz Año Nuevo! Espero que lo hayáis pasado muy bien en la cena de nochevieja, ya sólo nos queda el último "tirón" con la cabalgata y cómo no, ¡el roscón!, uno de los indispensables en Navidad, y además, totalmente "tuneable" ya que se puede rellenar de lo que más nos guste, hacerlo grande, pequeño o individual y decorarlo como nos apetezca... Yo os traigo la versión clásica con las medidas que a mí me han funcionado. Con estas proporciones me salió un roscón de aproximadamente unos 700 gramos (sin el relleno). En este ocasión no he hecho fotos del paso a paso, ya que es muy similar a la receta del panettone, pero veréis que es muy sencillo, sólo hay que respetar los tiempos de fermentación, así que ¡manos al roscón!

Ingredientes:
(para el prefermento)
- 100 gramos de harina.
- 75 ml leche tibia (no caliente, para no "matar" a la levadura).
- 2/3 de un cubito de levadura fresca (aprox. 15 gramos).

(para la masa)
- 100 gramos azúcar blanco.
- 2 huevos L.
- 400 gramos harina.
- Ralladura de 1 limón y de 1 naranja.
- 100 ml leche a temperatura ambiente o tibia.
- 20 ml agua de azahar.
- 1 cucharadita de sal (5 gramos).
- 75 gramos mantequilla a temperatura ambiente.

(para decorar)
- Fruta confitada o escarchada.
- Almendras laminadas.
- Azúcar blanco.
- Huevo batido para pintar.

Elaboración:
1. Comenzamos preparando el prefermento, que sería como una masa madre: desmenuzamos y disolvemos la levadura en la leche, lo mezclamos con los 100 gramos de harina y tapamos el recipiente con film (mejor que sea una jarra alta). Lo dejaremos cerca de una hora en un lugar cálido.
2. Pasado ese tiempo, y con el prefermento ya crecido, comenzamos con la masa: en un bol (puede ser a mano o con robot) batimos los huevos con las ralladuras del limón y la naranja, el agua de azahar y la leche.
3. Agregamos el azúcar, el prefermento y la harina. Cuando esté todo bien mezclado, añadimos la mantequilla. Nos debe quedar una masa lisa y elástica.
4. La pondremos en un bol amplio con las paredes engrasadas, y lo dejamos fermentar en un lugar cálido hasta que doble su volumen. Dependiendo de la humedad y la temperatura ambiente podrá tardar más o menos tiempo.
5. Una vez fermentado, lo ponemos sobre la encima muy ligeramente enharinada y lo amasamos un poco para que pierda el gas. Le damos la forma característica del roscón y lo pasamos ya a la bandeja del horno (a la que habremos puesto un papel de hornear). Lo tapamos con un paño y dejamos nuevamente que doble su volumen en un lugar cálido.
6. Cuando haya crecido, ponemos el horno a calentar a 170º C. Con el huevo batido, pintaremos la superficie del roscón y lo decoraremos con la fruta y las almendras laminadas. Con el azúcar de la decoración, para hacerlo grumoso, lo mezclaremos con unas gotas de agua y un chorrito de agua de azahar, lo removemos y lo esparcimos por encima del roscón.
7. Lo hornearemos en la parte media del horno unos 25-30 minutos. Lo sacamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.



¿Y qué pasa con el muñequito sorpresa?
Si no lo vamos a rellenar, podemos poner un muñequito de cerámica o vidrio envuelto en papel film y meterlo en la masa antes de hornear. Pero si lo vamos a rellenar con nata, trufa, crema pastelera, cabello de ángel... podemos poner un muñequito (que puede ser de plástico) también envuelto y meterlo mientras ponemos el relleno.

Para conservarlo, podemos meter el roscón en una caja de cartón, o bien ponerlo en una bandeja o fuente y envolverlo con papel film.
Si no lleva relleno, podemos dejarlo a temperatura ambiente, de lo contrario, lo conservaremos en el frigorífico.

¿A qué es muy fácil? Os animo a que hagáis el vuestro y lo personalicéis todo a vuestro gusto!

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