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Red Velvet Cookies

 

El año pasado hice las "galletas con mensaje" (que podéis ver en mi canal de Youtube) y para este San Valentín he querido hacer estas cookies de red velvet...
Tengo que confesar que primero hice unas de prueba y fueron un desastre porque me equivoqué con las proporciones de harina... Pero al final lo analicé y lo solucioné, y de esta forma pude hacer este video para el canal en el que, por cierto, podréis ver que he cambiado la intro a otra más "japo" y con una música más tranquila...

El chocolate que he elegido para las pepitas es del negro, aunque podéis escoger el que utilizan en todas las recetas de internet que es el blanco o, por qué no, con leche... Eso es ya a vuestra elección.

Con estas cantidades os saldrán unas 12 galletas aproximadamente, dependiendo del tamaño que las hagáis. Pero tened en cuenta, que si las hacéis más pequeñas, o más grandes, tendréis que disminuir o aumentar el tiempo un par de minutos, respectivamente, para que no se os quemen ni se queden crudas.

Aquí os dejo el vídeo y debajo la lista de ingredientes:




Ingredientes:
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gramos de azúcar 
- Pizca de sal
- 1 huevo L
- Chorrito de vainilla
- Colorante alimentario rojo
- 200 gramos de harina
- 1 cucharada (15 gramos) de cacao puro en polvo
- Media cucharadita de bicarbonato
- Pepitas de chocolate

Elaboración:
- Precalentamos el horno a 180° C.
- En un bol, ponemos la mantequilla con el azúcar y la sal y mezclamos bien, hasta obtener una mezcla cremosa.
- Añadimos el huevo, la vainilla y el colorante y mezclamos. Nos tiene que quedar bien rojo.
- Es el turno de la harina, el cacao y el bicarbonato. Mezclamos hasta que quede todo bien integrado.
- Con ayuda de una cuchara de helado, o una cuchara normal, ponemos porciones de masa en la bandeja del horno forrada con papel. Las ponemos un poco espaciadas para que no se toquen unas con otras.
- Horneamos unos 14 minutos. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla y ya podemos comerlas o envolverlas para regalar.

Tarta de la abuela

 

Pensar en esta tarta hecha con galletas es evocar a la infancia, a esos cumpleaños donde esta tarta ponía el punto final a una fiesta donde nos juntábamos los amigos del cole en casa del cumpleañero y lo pasábamos genial jugando, bailando...

Por lo general, se trata de una tarta hecha a base de galletas remojadas en leche, que se alternan con capas de chocolate, pero en otras versiones se puede alternar con crema pastelera o, incluso, con dulce de leche. También se puede aromatizar la leche donde se mojan las galletas con canela, vainilla o la piel de un limón o una naranja (es decir, habría que infusionar la leche).
Al principio iba a hacerla solo con chocolate, pero al final me animé y me puse también a hacer la crema pastelera.

Las medidas que os doy os servirán para un molde cuadrado de 20 cm, pero si utilizáis uno rectangular, si es muy grande, tendréis que doblar las cantidades para que los rellenos os alcancen bien para todo.

Ingredientes:
- 500-700 gramos de galletas cuadradas tipo Chiquilín
- Leche para mojar las galletas

Para la crema pastelera:
- 1 huevo L
- 25 gramos de harina
- 250 ml de leche
- 100 gramos de azúcar blanco
- Una cucharadita de vainilla líquida o de azúcar vainillado

Para la crema de chocolate:
- 200 gramos de chocolate para fundir
- 100 ml de leche
- 100 gramos de queso crema
- 50 gramos de mantequilla 

Elaboración:
1. Empezamos preparando la crema pastelera, de forma exprés, para ello, ponemos todos los ingredientes en un cazo y lo llevamos al fuego medio-alto, removiendo constantemente con unas varillas hasta que empiece a espesar. Retiramos.
2. Hacemos ahora la crema de chocolate, igualmente, ponemos todos los ingredientes en un cazo a fuego medio-alto, y removemos hasta que se funda todo y nos quede una masa homogénea. Retiramos.
3. En el molde, ponemos una lámina de papel de horno. Preparamos un cuenco o un plato con leche y comenzamos a mojar las galletas, de una en una, durante unos segundos, y las vamos colocando en el molde.


4. Ponemos la mitad de la crema pastelera y repartimos hasta igualar la superficie.
5. Ponemos otra capa de galletas mojadas en leche, y encima, la mitad de la crema de chocolate.
6. Después, otra capa de galletas, el resto de la crema pastelera, otra capa de galletas y, finalmente, el resto de la crema de chocolate.


7. Esperamos a que enfríe a temperatura ambiente, tapamos con film transparente y guardamos en el frigorífico hasta la hora de servir.

Cupcakes de tiramisú

 


Estos fueron los cupcakes que elegí para poner en la mesa dulce y salada de mi 40º cumpleaños, podría haber elegido otros de otro sabor, pero descubrí las pipetas de plástico en otras recetas que vi en Pinterest y se me ocurrió que podrían contener el café para mojar el bizcocho de la magdalena de forma opcional... La verdad es que tengo muchas ideas para utilizarlos (croquetas, aperitivos...), así que espero poder compartir pronto con vosotros algunas de ellas... 

Si las queréis utilizar también, podéis adquirirlas en Amazon (aquí os dejo el enlace: Pipetas de plástico en Amazon).

Para los granitos de café utilicé un molde de silicona que tenía desde hacía bastante tiempo y al que no le había dado mucho uso. Los granitos de café hechos con chocolate derretido quedan ideales en esta presentación! También podéis encontrar este molde en Amazon: Molde granos de café en Amazon

Para la crema de mascarpone utilicé la de la receta de la tarta de zanahoria 2.0 que publiqué en video hace tiempo y que podéis ver aquí también:


Así que ya sólo nos queda hacer las magdalenas en sí, para lo cual me he inventado un poco la receta teniendo en cuenta las proporciones básicas...

Ingredientes para la masa de las magdalenas: (para 12 cupcakes)
- 2 huevos
- 120 gramos de azúcar blanco
- 1 yogur griego con pepitas de chocolate
- 100 gramos de aceite de girasol
- Un chorrito de vainilla líquida
- 200 gramos de harina común
- 10 gramos de levadura química en polvo

Ingredientes para la crema de mascarpone:
- 250 gramos de queso mascarpone
- 150 gramos de queso crema
- 50 gramos de azúcar glass
- 50 ml de zumo de naranja
- 80 gramos de chocolate blanco
- 75 gramos de mantequilla

Para decorar:
- Café recién hecho (ya frío) y edulcorado
- Cacao puro en polvo
- Granitos de café hechos con chocolate en molde (o bien chispas o virutas de chocolate)

Elaboración:
1. Empezamos por la masa de las magdalenas en sí, para ello, precalentamos el horno a 180º C y ponemos las cápsulas de papel en el molde.
2. En un bol, batimos los huevos con el azúcar, el yogur, el aceite y la vainilla, hasta obtener una mezcla homogénea.
3. Tamizamos la harina junto con la levadura y lo añadimos a la mezcla, removiendo con unas varillas hasta que no quede ningún grumo.
4. Repartimos la mezcla en los 12 moldes de papel y horneamos unos 20 minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.
5. Para hacer la crema de mascarpone, ponemos en un bol los dos quesos, la mantequilla derretida tibia, el azúcar glass, el zumo de naranja, y el chocolate previamente rallado (mejor si es con un procesador, lo importante es que quede casi como el pan rallado).
6. Mezclamos todo muy bien hasta obtener una crema, la cual vamos a meter en una manga pastelera, que puede ser sin boquilla, así nos quedará más rústico.
7. Ya sólo queda montar los cupcakes, le ponemos la crema por encima, espolvoreamos cacao en polvo, le ponemos unos granitos de café hechos con el chocolate derretido (o unas bolitas de chocolate) y finalmente, llenamos las pipetas con el café y se las clavamos a los cupcakes, ¡y listo!

Cheesecake tipo Royal

 


Cada año en verano, nos reunimos en familia con la excusa de una paella y, como no podía ser menos, yo llevo el postre. Este año me decidí a llevar una tarta de queso como las que venden en los supermercados, estilo marca Royal, pero casera, y, como hemos quedado dos veces en dos semanas, un día la llevé de frutos rojos y otro día de limón.

Ambas son muy parecidas, sólo cambia el sabor y la gelatina, así que podéis elegir la que más os guste, o incluso, tomando estas medidas, hacerla del sabor que más os apetezca, será un éxito seguro!


Ingredientes para la cheesecake de frutos rojos (molde 26 cm):
- 1 paquete de galletas tipo María (100 - 150 gramos)
- 100 gramos de mantequilla
- 600 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 400 gramos de nata líquida (puede ser para montar, cocinar, o incluso, leche evaporada)
- 100 gramos de azúcar blanco (o edulcorante al gusto)
- 1 chorrito de vainilla líquida
- 8 hojas de gelatina para la tarta
- Un buen puñado de frutos rojos variados (pueden ser congelados; si no, podemos usar mermelada).
- 2 hojas de gelatina para la cobertura de frutos rojos
- Un poco de agua

Ingredientes para la cheesecake de limón (molde 26 cm):
- 1 paquete de galletas tipo María (100 - 150 gramos)
- 100 gramos de mantequilla
- 600 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 400 gramos de nata líquida (puede ser para montar, cocinar, o incluso, leche evaporada)
- 100 gramos de azúcar blanco (o edulcorante al gusto)
- El zumo exprimido de un limón
- 8 hojas de gelatina para la tarta
- 1 paquete para preparar gelatina de limón (para la cobertura)
- 200 ml de agua

Elaboración:
1. Preparamos un molde desmontable de unos 26 cm poniendo un papel vegetal en el fondo y en los laterales. Reservamos.
2. Derretimos la mantequilla en el microondas. Pulverizamos el paquete de galletas y lo mezclamos con la mantequilla derretida. Ponemos esta base de galletas sobre el molde, alisando bien la superficie para que quede igual por todos lados. Reservamos en el frigorífico.
3. En un bol con agua fría, ponemos a hidratar las 8 hojas de gelatina.
4. Mientras, ponemos al fuego en un cazo la crema de queso, la nata, el azúcar y el sabor que hayamos elegido: vainilla o zumo de limón.
5. Calentamos hasta que comience a hervir, retiramos, escurrimos las hojas de gelatina estrujándolas todo lo posible y las añadimos a la crema de queso. Removemos hasta que se disuelvan por completo.
6. Sacamos el molde de la nevera y vertemos sobre la base de galletas este relleno de queso. Volvemos a llevar a la nevera y esperamos a que cuaje unas dos o tres horas.
7. Cuando veamos que ha cuajado (al moverlo no se nota líquido por dentro), hacemos la cobertura. Si optamos por la de frutos rojos, cogemos y los trituramos (ya descongelados), podemos añadir un poco de agua para que las cuchillas hagan mejor su trabajo. Si no queremos, o no tenemos frutos rojos, podemos utilizar mermelada y nos ahorraríamos este paso.
8. Ponemos esta crema semi-líquida en un cazo al fuego mientras tenemos otras 2 hojas de gelatina hidratándose en agua fría. Cuando arranque a hervir, retiramos y añadimos las hojas de gelatina escurridas.
9. Vertemos nuestra gelatina de frutos rojos sobre la tarta de queso y dejamos en el frigorífico para que termine de cuajar un mínimo de 4 a 6 horas.
10. Si optamos por la versión de limón, sólo tendremos que seguir las indicaciones del fabricante de la gelatina. En mi caso, llevé a ebullición 200 ml de agua y una vez hervida, le añadí la gelatina de limón en polvo del paquete. Se vierte sobre la tarta y se deja cuajar de la misma manera.
11. Al día siguiente, o pasadas las horas, ya podemos desmoldar la tarta y decorarla al gusto.

Bizcocho de yogur en freidora de aire

 


Otra receta más para sacarle partido a nuestra freidora de aire, porque no todo van a ser patatas fritas... jeje. Me encanta probar a hacer cosas porque ya que me compré este cacharrillo, me daría pena usarlo sólo para hacer una cosa, es por ello que voy mirando en el recetario que viene y voy probando y a fuerza de ensayo y error voy sacando cosillas, como con el caso de las croquetas, que aún no he publicado ninguna, pero sí que las he hecho varias veces, ya que no conseguía cogerles el punto, a pesar de meterme en foros y preguntar, ya que cada freidora es un mundo y tenemos que probar para conseguir nuestra medida ideal...

Pero hoy la cosa no va de croquetas, sino de bizcochos. Ya publiqué en una ocasión una receta de muffins de limón y frutos rojos que salió buenísima y que os invito a hacer, al igual que estos donuts con chocolate, ¡no os los perdáis!

En esta ocasión he probado algo sencillito: el bizcocho de yogur, de toda la vida, pero con algo menos de levadura y un huevo menos, ya que me daba miedo que la parte de arriba del bizcocho se "topara" con la zona de los agujeritos de la freidora (por donde sale el aire caliente).

El molde que he utilizado es uno desmontable de 18 cm de diámetro (mi modelo de freidora es el de Xiaomi). 

Ingredientes: (molde 18 cm)
- 3 huevos L
- 1 yogur natural (o de limón)
- 1 chorrito de vainilla líquida
- 1 medida del yogur de aceite de girasol
- 2 medidas del yogur de azúcar blanco
- 3 medidas del yogur de harina común
- 1 cucharadita y media (7,5 gramos) de levadura química en polvo

Elaboración:
1. Precalentamos a 150º C la freidora durante unos 5 o 10 minutos (lo que tardemos en mezclar los ingredientes).
2. En un bol, ponemos los huevos y los batimos junto con el yogur, el aceite, el azúcar y la vainilla.
3. A continuación, tamizamos encima la harina con la levadura y removemos todo bien hasta que no quede ningún grumo.
4. En un molde desmontable, engrasado previamente y con una lámina de papel de hornear en el fondo, vertemos la masa del bizcocho y lo metemos en la freidora precalentada.
5. Programamos 150º C, 30 minutos. Cuando acabe el tiempo, abrimos y le hacemos un corte en forma de cruz a la superficie.
6. Volvemos a programar otros 30 minutos a 150º C. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla antes de desmoldarlo.

Notas:
Podemos espolvorear azúcar glass por encima, chocolate de cobertura... y se mantiene bien a temperatura ambiente durante unos 3 o 4 días (tapado).

Tarta Guinness de cerveza negra (video-receta)

 


¿Apetitosa eh? La tarta Guinness o tarta de cerveza negra y chocolate lleva ya unos años circulando por la red gracias a Nigella Lawson, que la popularizó, y actualmente la asociamos a la celebración del Día de San Patricio, patrón de Irlanda, que se celebra cada 17 de marzo.

Este bizcocho tan jugoso se elabora, como su nombre indica, con cerveza negra, y también con cacao puro, lo que hace que sea de un color tan oscuro. La combinación del bizcocho con lo sedoso de la crema de queso hace que sea un postre espectacular para celebrar este día (y cualquier otro!) comiéndonos un trocito tras una agradable comida en familia, de hecho, dos días después se celebra el Día del Padre, por lo que también podríamos utilizarla como postre para esa comida familiar...

He variado las proporciones de algunos ingredientes, basándome un poco en mi experiencia personal y en mi gusto. Podéis ver el paso a paso en el video que os dejo al final de la receta y que también podéis ver en mi canal de YouTube, al que os animo a visitar y suscribiros!


También os animo a echarle un vistazo a otras tartas del blog que son también perfectas para celebraciones, como por ejemplo la famosa Selva Negra, esta tarta de fresas con nata, una original tarta de chocolate y piña hecha con Thermomix, la siempre bienvenida tarta de zanahoria o carrot cake (también en YouTube), una sencilla tarta de yogur rellena de trufa o, si necesitáis hacer una tarta apta celíacos, esta tarta de chocolate sin gluten, pero os invito a mirar en el Índice Dulce para que elijáis la que más os guste!

Y ahora sí, vamos con la receta:

Ingredientes para el bizcocho (molde 20 cm):
- 250 ml de cerveza negra o Guinness
- 250 gramos de mantequilla sin sal
- 75 gramos de cacao puro en polvo
- 250 gramos de harina común
- 2 huevos L
- 250 gramos de azúcar blanco
- 180 gramos de nata líquida
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla (10 gramos)
- 2 cucharaditas y media de bicarbonato sódico (12,5 gramos)

Ingredientes para la cobertura de queso:
- 200 gramos de nata para montar o crema para batir (35% materia grasa)
- 350 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 150 gramos de azúcar glass.

Preparación:
1. Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo, preferiblemente sin aire. Y ponemos un círculo de papel vegetal en el fondo de un molde de unos 20 cm de diámetro.
2. En un cazo, ponemos la cerveza y la mantequilla cortada en trozos y calentamos hasta que la mantequilla se disuelva.
3. Ponemos esta mezcla en el bol donde vayamos a mezclar todos los ingredientes y añadimos la nata, el azúcar, los huevos y la vainilla. Batimos a velocidad media.
4. Sobre el mismo bol, ponemos un colador grande y tamizamos sobre la mezcla la harina y el bicarbonato, y seguidamente el cacao en polvo.
5. Batimos a velocidad media hasta integrar todos los ingredientes. Veremos que la mezcla es bastante líquida, eso es lo que hará que nuestro bizcocho sea muy jugoso.
6. Lo vertemos en el molde y horneamos exactamente una hora. Dejamos enfriar en el horno con la puerta abierta unos 10-15 minutos y lo sacamos para que termine de enfriar a temperatura ambiente.
7. Cuando esté más tibio, lo envolvemos con papel film para que guarde la humedad y lo dejamos enfriar completamente mientras preparamos la crema.
8. Para ello, ponemos en un bol amplio la nata bien fría y comenzamos a montarla. A mitad del proceso, le agregamos el azúcar glass y seguimos batiendo, primero a velocidad baja (para no poner la cocina perdida de azúcar) y después subimos la velocidad. No es necesario que esté montada del todo.
9. Cuando haya adquirido más consistencia, le añadimos la crema de queso y batimos a velocidad media hasta que la crema sea homogénea.
10. La refrigeramos mientras enfría el bizcocho para que adquiera más consistencia.
11. Una vez frío el bizcocho, lo desmoldamos y le untamos la crema por encima con ayuda de una espátula. En serio, probadla, os encantará!





Bizcocho básico de chocolate ¡muy alto y esponjoso!

 


No me había dado cuenta de que aún no había publicado una receta básica de bizcocho de chocolate, quizá era porque había tardado tanto tiempo en encontrar la receta definitiva y estaba tan maravillada que se me olvidó por completo...

Esta receta ha sido el resultado de mucho ensayo y error, de probar recetas que encontraba por internet, de cambiarles cosas, de hacerla a mi gusto... hasta conseguir al final una receta que se ajustara a lo que yo quería: que supiese a chocolate, que no estuviera seco (ya que muchas recetas pecaban de eso), que fuera un señor bizcocho, es decir, alto y con consistencia, y además, esponjoso y jugoso...

Está bueno así tal cual, para desayunar o merendar, pero también podemos usarlo para decorar con fondant, ya que aguanta el peso de las decoraciones perfectamente, de hecho, más de una vez lo he utilizado para eso, y también para rellenarlo haciendo una nude cake, vamos, que podéis tenerlo en vuestra colección de básicos imprescindibles, ya que nunca falla y está riquísimo!

Si queréis ver otras recetas de bizcochos, podéis daros una vuelta por el índice dulce y ver recetas como la del angel food de limón o el de chocolate (este último con thermomix), el bizcocho de calabaza y chocolate, el de stracciatella, el bizcocho integral de chufa (hecho con las chufas que sobran de hacer horchata casera, este rico bizcocho húmedo de naranja, o este french apple cake.

Pues vamos con los ingredientes:
- 400 gramos de azúcar (blanco o moreno)
- 210 gramos de harina común
- 70 gramos de cacao puro en polvo
- 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de levadura química en polvo
- 1 cucharadita de sal
- 3 huevos L
- 240 ml de buttermilk o suero de leche*
- 240 ml de café recién hecho
- 120 ml de aceite de girasol
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla

*El buttermilk o suero de leche podremos obtenerlo, o bien comprándolo, o bien de forma casera, poniendo la cantidad de leche indicada y un par de cucharadas de vinagre o zumo de limón, se remueve y se deja reposar unos 10 minutos.

Preparación:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos un molde de aproximadamente 20 cm de diámetro.
2. Por un lado, tamizamos la harina con el cacao, la levadura y el bicarbonato. Reservamos.
3. En otro bol, batimos los huevos con el azúcar. A continuación, añadimos la cucharadita de sal y la vainilla y mezclamos bien.
4. Agregamos el aceite, el buttermilk y el café e integramos bien.
5. Finalmente, agregamos los ingredientes secos, poco a poco, batiendo bien para deshacer los posibles grumos. Veréis que queda una masa bastante líquida, esto es lo que hará que sea muy jugoso.
6. Vertemos la masa en el molde preparado y horneamos una hora o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.
7. Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo antes de desmoldarlo, y ya podemos disfrutarlo!

Bizcocho simple de oreo (video)


 Me encantan las recetas con las famosas galletas Oreo porque se pueden hacer muchísimas cosas, desde tartas de queso a postres en vasitos, cupcakes, helados... o este sencillo bizcocho, que puede servir para rellenar e incluso decorar con fondant.
Para hacerla me he inspirado en la que tiene Loli Domínguez en su blog, que me encanta porque tiene de todo tipo de recetas, muy fáciles y además con una pinta...

Al final de la receta os dejo el video del paso a paso que he colgado en mi canal de YouTube.

Ingredientes:
- 3 huevos
- 150 gramos de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 100 ml de aceite de girasol
- 200 ml de leche
- 40-50 galletas tipo oreo trituradas (el relleno blanco también lo trituramos)
- 200 gramos de harina común
- 15 gramos de levadura química en polvo (1 sobre)

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos un molde redondo de unos 20 cm de diámetro con un círculo de papel vegetal en el fondo.
2. En un bol, ponemos los huevos y los batimos con unas varillas manuales.
3. Añadimos el azúcar y batimos hasta integrar bien.
4. Agregamos la cucharadita de vainilla y el aceite y batimos de nuevo.
5. Ahora es el turno de agregar la leche. Integramos completamente.
6. Añadimos las galletas trituradas, hechas completamente migas. Mezclamos con ayuda de una espátula o lengua de silicona. Lo hacemos en dos o tres veces para que se integren bien.
7. Finalmente, ponemos un colador grande sobre el bol y echamos la harina y la levadura, y tamizamos sobre la mezcla. Mezclamos de nuevo con la espátula hasta integrar completamente.
8. Vertemos sobre el molde preparado y metemos al horno 1 hora.
9. Sacamos y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldarlo. Probadlo, veréis qué rico!



Pastas de té (video-receta)

 
Hacía mucho tiempo que no hacía esta receta, de hecho, la tenía publicada hacía muchos en mi antiguo blog y ahora ya tocaba traerlo a este, con una mejor fotografía y acompañada de un video (que os dejaré al final de la receta). Es una receta que probé por primera vez inventándomela un poco, lo que hice fue eliminar la levadura, ya que ésta hace que las galletas queden más "abizcochadas", y la idea era que quedaran más bien duras, como las galletas danesas que vienen en una lata azul, esa que nuestras madres y abuelas utilizaban como caja de costura... Y lo cierto es que lo conseguí, tanto en sabor como en textura, lo que aún no sé es porqué no las hago más a menudo, jejeje

La receta se puede hacer tanto con manga pastelera como con pistola para galletas, eligiendo en ambos casos la forma de la boquilla o el disco que más nos guste.
Es muy importante que la mantequilla esté a temperatura ambiente, ya que de lo contrario, nos costará bastante expulsar la masa por la boquilla de la manga, y si lo hacemos con pistola, no se quedará pegada a la bandeja...
Finalmente, la decoración es al gusto de cada cual, podemos usar mermeladas de distintos sabores, chocolates, azúcar glass, almendra en granillo, o dejarlas tal cual, estarán buenísimas de todas formas (y se acabarán en seguida!).

Ingredientes:
- 200 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gramos de azúcar blanco
- 1 huevo L a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 300 gramos de harina común
- 1 cucharada de leche a temperatura ambiente

Para decorar:
- Mermelada de fresa (u otra de nuestro gusto)
- 100 gramos de chocolate negro para fundir
- 1 cucharada de aceite de coco

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 175º C.
2. En un bol, vamos a batir la mantequilla a velocidad alta hasta que esté cremosa y le añadimos el azúcar. Seguiremos batiendo hasta que esté completamente integrado.
3. Ahora añadiremos el huevo, y también la vainilla. Mezclaremos hasta que sea homogéneo.
4. A continuación, iremos añadiendo la harina poco a poco, yo lo hago de cucharada en cucharada, es más lento, pero así no hará falta tamizarla y nos aseguraremos de que quede todo bien mezclado y sin grumos. Lo haremos con una espátula, no con varillas.
5. Finalmente, añadiremos la leche.
6. Si tenemos ambas herramientas, podemos dividir la masa en dos y rellenar la manga pastelera con una mitad y la pistola de galletas con la otra, o si no, hacerlo todo con el mismo utensilio.
7. Sobre una bandeja para horno, sin engrasar, ni poner ningún papel ni nada, eso sí, tiene que estar fría, haremos las formas con la masa, con movimientos rápidos.
8. Horneamos unos 10-12 minutos, hasta que veamos que los bordes se empiezan a poner dorados, y retiramos del horno. Ponemos a enfriar sobre alguna rejilla, con cuidado y las dejamos enfriar completamente.
9. Para la decoración con chocolate, fundiremos éste junto con el aceite de coco en el microondas, a intervalos de 30 segundos, y bañaremos en él las galletas o lo pondremos por encima en forma de rayas, eso ya como queramos, en el video podéis ver algunas ideas. Ya sólo hay que esperar a que solidifique el chocolate (podemos meterlo en la nevera un rato) y degustar con un té o un café. Podemos conservarlas perfectamente a temperatura ambiente dentro de una lata, una cajita, una campana de cristal...



Tarta de hojaldre con kiwi y frutos rojos

 

La semana pasada compré unos kiwis, pero aún estaban un pelín verdes, por lo que los dejé un par de días a temperatura ambiente antes de utilizarlos. Los compré precisamente para hacer esta tarta o tartaleta que, cosas que pasan, me apeteció hacer de repente, para no hacer siempre la típica tarta de manzana, eso sí, lleva su crema pastelera aromatizada con vainilla, para contrarrestar la acidez del kiwi y de los frutos rojos.
En cuanto a estos últimos, eran unos congelados que tenía para gastar: frambuesas, moras, arándanos y grosellas. Vosotros podéis utilizar los que más os gusten o tengáis a mano, tanto frescos como congelados. Para descongelarlos, yo lo que hago es ponerlos en un plato o recipiente con una lámina de papel de cocina absorbente para que vaya absorbiendo el agua a medida que se van descongelando los frutos, así no se me quedan deshechos.

En cuanto a los kiwis, he utilizado la variedad verde, pero si os gustan más los amarillos, podéis utilizarlos también, o incluso, una mezcla de ambos.
Para finalizar, el toque brillante se lo dí con un preparado de cobertura que suelo comprar en Lidl y que se prepara con agua o zumo de frutas y azúcar, se calienta y termina gelatinizando. Pero podéis utilizar simplemente alguna mermelada de color claro, tipo ciruela, albaricoque o melocotón, y quedará de vicio.

Este es el preparado que compro en Lidl, viene en paquetes de 10 sobres

Ingredientes:
- 1 lámina de hojaldre rectangular (fresco o descongelado)
- 250 ml de leche
- 25 gramos de maicena
- 1 huevo
- 1 cucharadita de azúcar vainillado (o esencia de vainilla)
- 50 gramos de azúcar blanco
- 3 o 4 kiwis
- Frutos rojos al gusto
- Para terminar: mermelada o preparado para cobertura de tartas

Elaboración:
1. Antes que nada, empezaremos preparando la crema pastelera para que esté fría, o por lo menos, templada. Para ello, vamos a hacerlo de forma rápida y fácil: mezclamos la leche, la maicena, el huevo batido (reservamos una cucharada para pintar el hojaldre), el azúcar vainillado o esencia de vainilla (o el interior raspado de una vaina de vainilla natural) y el azúcar y lo mezclamos muy bien con ayuda de unas varillas.
2. Lo llevamos al fuego en un cazo y lo dejamos que se haga a fuego medio, sin dejar de remover, hasta que espese y se forme la crema. Si queréis verlo más detalladamente, en mi canal de Youtube tengo la receta de los buñuelos de viento rellenos de crema pastelera. En la primera parte del video podréis ver esta forma de hacer la crema de manera fácil y rápida.
3. Una vez hecha la crema, la pasamos a un recipiente para que se vaya enfriando, y lo cubrimos con film de plástico transparente tocando la superficie de la crema, para que no se forme "costra", es decir, que no se seque. Reservamos para después.
4. Ahora, precalentamos el horno a 200º C, con calor arriba y abajo. Desenrollamos el hojaldre y pinchamos la superficie con un tenedor, dejando sin pinchar un borde todo alrededor de unos 2 cm.
5. Pintamos el hojaldre con la cucharada de huevo batido que habíamos reservado, con ayuda de una brocha de repostería, y lo metemos al horno unos 20 minutos, hasta que esté doradito.
6. Lo sacamos y lo dejamos enfriar. Si se ha hinchado por algún lado podemos aplastar un poquito la burbuja pero sin hacer mucha fuerza, para que no se nos rompa el hojaldre.
7. Cuando ya esté todo a temperatura ambiente (hojaldre y crema), empezamos a repartir la crema pastelera por encima del hojaldre con ayuda de una espátula, dejando sin cubrir el borde que habíamos dejado sin pinchar con el tenedor.
8. Ahora pelamos los kiwis, los cortamos en rodajas y cada rodaja en dos mitades y las vamos colocando de forma superpuesta. Repartimos los frutos rojos, ya descongelados, por entre medias de los kiwis.
9. Finalmente, hacemos la cobertura siguiendo las instrucciones del fabricante, o bien lo pincelamos con la mermelada. Quedará todo muy brillante y delicioso, tenéis que probarlo!

Donuts glaseados al horno

 

Desde que me compré el molde para hacer donuts en el horno no hago más que buscar y guardar recetas para probar, aunque tenía claro que de las primeras que quería hacer era la de los donuts con glaseado de azúcar. Ya he hecho en otras ocasiones los donuts tradicionales que se hacen con levadura de panadería y después van fritos en la sartén, pero entre el tiempo de levado y la fritura... muchas veces se me quitan las ganas de hacerlos y los compro directamente hechos (lo sé, no tengo perdón...), así que con el molde de donuts para el horno tengo la solución definitiva para cuando quiero comerme unos buenos donuts caseros, sanos y que no tarden mucho en hacerse, ya que la levadura que utilizaremos en este caso será la química en polvo, es decir, la que usamos para los bizcochos, de hecho, será como hacer una masa de bizcocho, rellenar los moldes hasta la mitad y cocerlos unos 15 minutos en el horno... fácil, ¿verdad? Y lo mejor de todo es lo ricos que están!! La receta más o menos me la he inventado teniendo como referencia la de un bizcocho normal o unas simples magdalenas, pero modificando algunas cosillas para que quedaran como más ligeros y aireados...


De todas formas, si queréis hacerlos de forma tradicional, al final de la receta os dejaré el enlace a un video antiguo donde lo explico (digo antiguo porque el nombre de la intro es "El taller de la repostería", como sabéis, era el nombre de este blog antes de darle el "lavado de cara" que le hice este año", aunque tengo pendiente reeditar los videos antiguos para actualizarlos y que se vean con mejor calidad).


Ingredientes:
- 200 gramos de harina de repostería (pero sin gasificante)
- 2 cucharaditas de levadura química en polvo
- 2 huevos L batidos
- 40 gramos de mantequilla (o de aceite de girasol)
- 100 gramos de azúcar blanco
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- Pizca de sal
- 150 ml de buttermilk o suero de leche (podemos comprarlo ya hecho, o bien hacerlo casero, simplemente mezclamos 150 ml de leche normal con una cucharada de vinagre y lo dejamos reposar unos 5-10 minutos antes de utilizarlo)
- Media cucharadita de canela (aunque esto es opcional, pero es que a mí me encanta!)

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y engrasamos nuestro molde para donuts.
2. En un bol mezclamos la harina, levadura, sal y canela, es decir, los ingredientes secos. Los tamizamos y reservamos.
3. En otro bol, batimos los huevos junto con el azúcar y añadimos la mantequilla fundida (que no esté caliente, para que no se cuajen los huevos de golpe) y el buttermilk. Añadimos también la esencia de vainilla y mezclamos todo muy bien.
4. Agregamos ahora la mezcla de ingredientes secos de cucharada en cucharada, removiendo bien con una espátula hasta obtener una mezcla homogénea.
5. Ahora podemos echar esta mezcla en una manga pastelera, utilizar una cuchara o, como hice yo: echarla en una jarra que tenga una boquilla más o menos estrecha e ir vertiendo la masa en los huecos del molde. Hacedlo con lo que os resulte más cómodo. Los rellenamos hasta la mitad aproximadamente.
6. Los metemos al horno en la parte media-alta y los dejamos unos 15 minutos, hasta que estén doraditos, los sacamos y dejamos enfriar unos 5 minutos antes de desmoldarlos.
7. Una vez desmoldados, los dejamos enfriar del todo sobre una rejilla. Mientras, repetimos la operación de horneado hasta acabar con toda la masa. A mí me salieron 18 donuts, aunque dependerá del tamaño de vuestro molde, el mío es tipo mini-donuts, por lo que si lo usáis más grande quizá os salgan diez o doce unidades...

Aquí los donuts ya hechos, listos para ser glaseados

8. Una vez terminados los donuts y ya enfriados, prepararemos el glaseado de azúcar. Las cantidades en general las podemos echar a ojo, dependiendo de la cantidad de donuts que nos hayan salido. La idea es mezclar azúcar glass (no es necesario que esté tamizado) con agua, que añadiremos de cucharadita en cucharadita, hasta obtener una consistencia espesa pero líquida. Entonces, bañaremos los donuts en este glaseado, yo sólo lo hice por delante, pero podéis bañarlos enteros. Después, los dejamos escurrir sobre una rejilla y listo, ¡a disfrutar!



Buñuelos de viento (video-receta)

 

Con la llegada del otoño y la festividad de Todos los Santos, las pastelerías se llenan de los dulces típicos. Uno de ellos son los famosos buñuelos de viento, elaboración tan antigua que su origen se pierde en el tiempo.

Existe una mención a unos dulces llamados "globos" en el libro De Agri Cultura de Catón el Viejo (siglo II a.C.). Los judíos sefardíes elaboraban, ya en el siglo X, los que llamaban "bimuelos", con ocasión del Janucá existiendo también una versión árabe que se hacía en la zona de al-Ándalus. 
El nombre de "buñuelo" como tal podemos verlo ya en una receta del cocinero de la Corte y escritor del libro "Arte de Cocina" que ya hemos mencionado en otras ocasiones, Francisco Martínez Montiño, a principios del siglo XVII. Con el tiempo, se hicieron muy famosos en Madrid, dedicándoles incluso un artículo Ramón Gómez de la Serna: "Buñuelos y Churros" en La Esfera el 1 de noviembre de 1924 (año XI, nº 565, puede consultarse esta publicación digitalizada en la web de prensa histórica del Ministerio de Cultura).


Al final del post podréis ver la receta en video de mi canal de Youtube, a donde os animo a que os suscribáis (gracias por adelantado!)

Ingredientes para la crema pastelera:
- 50 gramos de azúcar blanco
- 25 gramos de maicena o fécula de maíz
- 1 huevo
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (o el interior de una vaina de vainilla)
- 250 ml de leche

Ingredientes para los buñuelos:
- 50 ml de agua
- 40 gramos de mantequilla
- 60 gramos de harina común
- 2 huevos
- Aceite para freír
- Azúcar para rebozar al final

Elaboración de la crema pastelera:
1. En un cazo, mezclamos todos los ingredientes con ayuda de unas varillas manuales hasta que todos estén bien integrados.
2. Ponemos el cazo al fuego a potencia media-alta, sin dejar de remover para que no se queme la leche. Continuaremos así hasta que espese.
3. Retiramos del fuego y vertemos la crema en una manga pastelera y reservar. Mientras se enfría (a temperatura ambiente) vamos preparando los buñuelos.

Elaboración de los buñuelos:
1. En un cazo, ponemos el agua junto con la mantequilla y lo calentamos para que se disuelva y se integren ambos ingredientes.
2. Cuando rompa a hervir, echamos la harina de golpe y removemos con energía con una cuchara de madera o una espátula. Esto es lo que se conoce como "escaldar" la harina (para saber más podéis ver mi post sobre los tipos de masas en repostería). Continuamos removiendo hasta que la masa sea compacta y forme una especie de bola que no se pegue a las paredes del cazo.
3. Lo retiramos del fuego y añadimos uno de los huevos. Lo mezclamos con la masa con la cuchara. Al principio parecerá que no se integran y que queda todo como con grumos, pero continuad removiendo ya que al final consiguen mezclarse.
4. Añadimos ahora el otro huevo y removemos de la misma forma.
5. En una sartén que sea honda o una cazuela pequeña, echamos bastante aceite para freír (de oliva o de girasol) ya que los buñuelos tienen que flotar para que no se quemen.
6. Con ayuda de dos cucharillas, vertemos porciones de masa en el aceite cuando esté caliente (aunque no demasiado, es decir, no tiene que echar humo). Dejaremos los buñuelos que se vayan dorando e hinchando. Si es necesario, les ayudamos a dar la vuelta con una espumadera, aunque normalmente se dan la vuelta solos.
7. Los sacamos y los dejamos escurrir el exceso de aceite sobre un plato con un papel de cocina absorbente.
8. Una vez fríos, podemos rellenarlos con la crema pastelera y después rebozarlos en el azúcar.

Notas:
- Además de la crema pastelera tradicional, se pueden rellenar con crema pastelera de chocolate, crema de cacao tipo Nutella, crema de limón o lemon curd, dulce de leche...
- En vez de rebozarlos en azúcar, se puede espolvorear azúcar glass por encima, o bañarlos en chocolate, etc.



Cheesecake de naranja al vapor (thermomix)

 

Tartas de queso he probado muchas, casi siempre de los mismos sabores, por eso busco recetas de otros sabores o, incluso, diferentes, como en este caso, al vapor. Nunca había probado una tarta hecha con este procedimiento, solamente las típicas hechas al horno y en frío (podéis ver en el índice las recetas que tengo publicadas, aunque tengo pensado hacer muchas muchas muchas más! jejeje). Tampoco las he probado a hacer al microondas, así que es otra de esas recetas que tengo pendientes...

Esta receta aparece en la colección "Cocinando en Varoma" de la plataforma Cookidoo mexicana, junto a otras 6 recetas, tanto dulces como saladas. Os animo a echarle un vistazo.


Ingredientes:
- 120 gramos de galletas tipo María
- 35 gramos de mantequilla
- 150 gramos de azúcar
- 4 huevos
- 750 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 70 gramos de zumo de naranja
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharada de harina
- 2 litros de agua

Elaboración:
1. Para estas medidas necesitaremos un molde de unos 18-20 cm de diámetro, yo lo utilicé de los que no se desmontan, aunque en la receta se especifica que sea desmontable. No lo indica, pero yo le puse un círculo de papel de hornear en el fondo.
2. Ponemos las galletas en el vaso junto con la mantequilla y mezclamos 30 seg/vel 6. Vertemos esta mezcla sobre la base del molde y alisamos, por ejemplo, con un vaso, para que quede la superficie lo más lisa y compacta posible. Reservamos.
3. Sin lavar el vaso, ponemos el azúcar, los huevos, el queso crema, el zumo de naranja, la vainilla y la harina y licuamos 30 seg/vel 8. Con la espátula, bajamos la mezcla de las paredes hacia el fondo y volvemos a licuar el mismo tiempo a la misma velocidad.
4. Vertemos la mezcla en el molde.
5. Ahora sí enjuagamos un poco el vaso y ponemos en él los dos litros de agua, ponemos el Varoma sobre la tapa y dentro de él el molde con el cheesecake tal cual (sin taparlo con film ni papel de aluminio).
6. Ponemos la tapa del Varoma y programamos 90 min/Varoma/vel 2.
7. Al terminar el tiempo, sacamos el molde y dejamos enfriar la tarta a temperatura ambiente. No es necesario "limpiar" la humedad de la superficie. Una vez frío, ya podemos conservarlo en el frigorífico hasta la hora de servir.

Tarta Pantera Rosa


Cuando mi hermana cumplió los 18 años (allá por el año 2011) me pidió que le hiciera una tarta rosa con gominolas y se me ocurrió hacerla de los famosos Pastelitos Pantera Rosa. Por aquel entonces no había tantos ingredientes específicos de repostería en España que fueran fácilmente accesibles, y tampoco tanta información y blogs de recetas como hay hoy en día. Yo tampoco es que tuviera mucha idea e iba (y voy) aprendiendo sobre la marcha, a base de ensayo y error... Así que le hice un bizcocho sencillo, de yogur, y lo cubrí con una cobertura que parecía de pantera rosa, pero que en realidad no lo era, aunque en ese momento lo publiqué toda orgullosa de mí en mi antiguo blog... jejeje. Como os decía, no había tanta información y tiendas especializadas y en lugar de usar candy melts como he utilizado esta vez, usé gelatina de fresa para darle color a una cobertura formada por nata, queso crema y leche condensada. Ni por asomo se me ocurrió utilizar chocolate blanco, que es el ingrediente principal, no sé en qué estaría pensando...

Poco después publiqué otra receta de los pastelitos en la que no utilizaba molde, sino que los hacía como brazos de gitano en miniatura y ahí para la cobertura sí que utilicé chocolate blanco, pero en lugar de colorante específico para chocolate o candy melts rosas, volví a utilizar de nuevo gelatina de fresa, y algo de nata. La receta se acercaba un poco más pero no era exactamente lo que yo buscaba, aunque estaban ricos, eso sí. Pero ya nunca más volví a repetir la receta ni a experimentar de nuevo con ella, de hecho, han tenido que pasar casi ¡10 años! para volver a planteármelo... El motivo fue otro cumpleaños, aunque los ingredientes ya los tenía comprados antes de decidir que la tarta sería para dicha celebración, y he de decir que en esta ocasión sí que he quedado contenta con el resultado. Bueno, quizá la pega que le pongo es que el sabor a naranja de bizcocho era más débil que el original, pero eso se arregla añadiendo más esencia, lo mismo ocurre con el color rosa de la cobertura, que me salió un poco más "pálida", pero eran casi las 12 de la noche y ya no veía mucho que digamos...jejeje


Así que os traigo una tarta que, si no sabe exactamente igual que los pastelitos, sí que se acerca muchísimo, de hecho me dijeron que sabía igual o mejor... El molde que utilicé fue de 20 cm de diámetro. Eso sí, sobró bastante porque llena mucho, así que tuvimos para merendar ese día y desayunar después!

Ingredientes para el bizcocho:
- 3 huevos M
- Pizca de sal
- 300 gramos de azúcar blanco
- 200 ml de aceite de girasol
- 250 ml de leche
- 400 gramos de harina común
- 15 gramos de levadura química (1 sobre/1 cucharada)
- Ralladura de naranja
- Esencia/aroma de naranja y esencia de vainilla (al gusto)

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 175º C y preparando un molde de 20 cm de diámetro con un trozo de papel de hornear y reservamos.
2. Separamos las claras de las yemas. Las claras las montamos a punto de nieve con la pizca de sal.
3. Las yemas las batimos a mano con el azúcar y la ralladura de naranja. Les añadimos el aceite y la leche junto con las esencias/aromas y mezclamos bien.
4. Sobre el bol de las yemas, tamizamos la harina con la levadura y mezclamos todo bien con una espátula, deshaciendo cualquier grumo que pudiera salir.
5. Finalmente, agregamos las claras montadas, poco a poco y con movimientos envolventes.
6. Vertemos la mezcla sobre el molde y lo metemos en el horno unos 60 minutos. Acabado el tiempo lo dejamos reposar dentro del horno apagado una media hora y lo sacamos y dejamos enfriar completamente antes de desmoldar. Mientras, hacemos el relleno.

Ingredientes para el relleno:
- 150 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
- 200 ml de nata para montar (mínimo 35% M.G.)
- 50 gramos de azúcar glass
- Aroma de vainilla clara y aroma de naranja al gusto

Elaboración:
1. Montamos la nata junto con el azúcar glass con ayuda de unas varillas eléctricas, teniendo cuidado de no pasarnos para no convertirla en mantequilla.
2. Cuando esté montada, añadimos el queso crema y las esencias. Aquí yo cambié las varillas de la máquina por el accesorio de la pala, pero también podéis continuar con las varillas, o bien, mezclarlo a mano con una espátula de silicona. Mezclamos a velocidad media-baja hasta obtener una mezcla homogénea.
3. Refrigeramos mientras cortamos la tarta. Para ello, la desmoldamos y la cortamos por la mitad (es decir, tendrá dos capas). La parte de arriba (la que queda con "copete") la retiramos, pero no la tiramos, podemos reutilizarla para hacer cakepops, un pudding, o simplemente, comerla tal cual, estará buenísima para desayunar.
4. Sobre la base, vertemos las 3/4 partes del relleno, cubrimos con la otra mitad del bizcocho y utilizamos la cuarta parte restante del relleno para cubrir todo el exterior de la tarta y la refrigeramos mientras preparamos la cobertura final.

Ingredientes para la cobertura:
- 400 ml de nata para montar
- 600 gramos de chocolate blanco especial para postres
- 50 gramos de candy melts rosas (si no tenemos candy melts, podemos utilizar colorante alimentario rosa, no es necesario que sea específico para chocolate, porque lo pondremos en la nata, ya que la cobertura es en realidad una ganache).


Elaboración:
1. Vamos a realizar una ganache, por lo que, en un cazo u olla, pondremos la nata a calentar junto con el chocolate troceado y los candy melts (o el colorante) a fuego medio, es decir, lo suficiente para que la nata caliente derrita el chocolate, pero no se queme.
2. Una vez derretido y que el color sea homogéneo, lo retiramos y lo dejamos enfriar para que coja la consistencia suficiente como para poder untarlo sobre la tarta antes de que se endurezca del todo.
3. Cubriremos la tarta y con ayuda de una espátula o cualquier herramienta lisa, iremos alisando la superficie al gusto. No es necesario dejarla completamente lisa, podemos dejarla con imperfecciones o irregularidades, para darle un toque más casero o rústico, eso ya al gusto. Para decorarla, yo utilicé un par de pastelitos originales y le hice un "topper" con el propio envoltorio, pegándolo en una cartulina y poniéndole un palito de brocheta.


Bueno, la foto del corte la hicimos con un móvil, pero es para que veáis que la cobertura queda bastante gruesa y el bizcocho ¡contundente!

Cupcakes de chocolate intenso


Como muchas personas que nos iniciamos hace ya unos cuantos años en el mundo reposteril, uno de mis primeros intentos fue el de los cupcakes de chocolate. Claro, por aquel entonces (estamos hablando de 2011, 2012...) no tenía las herramientas que tengo ahora ni los conocimientos, que no es que me considere una experta ni mucho menos, ya que siempre se aprende algo nuevo, pero sí que he ido perfeccionando mis propias recetas, aprendiendo de multitud de blogs, páginas y cocineros... por lo que algunas recetas las he ido reeditando a medida que las repetía de mejor manera (sobre todo por las fotos, que al principio hacía con una cámara normalita y ahora, aunque no sean dignas de instagram, algo mejor sí que están...jeje).

La primera vez que hice unas magdalenas de chocolate con la intención de decorarlas con el "moño" para convertirlas en cupcakes, fue un absoluto desastre... No me preguntéis cómo, pero las magdalenas salieron literalmente como una piedra del horno, no había forma de morderlas... Otros intentos salieron más "comestibles" pero con el bizcocho muy seco, con poco o nada de sabor a chocolate o no crecían absolutamente nada... Con el tiempo he ido aprendiendo a solventar todos estos problemas e incluso me he atrevido a hacer alguna "réplica", como estos muffins de chocolate estilo Starbucks que no es porque sean míos, pero salieron de escándalo!

Los trucos que he ido aprendiendo, sobre todo para darle sabor a chocolate intenso y que no salgan resecos son los siguientes: la leche, por la lactosa, digamos que le "roba" sabor al chocolate, por eso mejor utilizar otro líquido, como café o agua. Por otro lado, el cacao en polvo reseca mucho la masa, por eso es necesario agregar más líquido, por lo que será preferible utilizar aceite de girasol en lugar de cremar mantequilla como solemos hacer con los cupcakes. Estos trucos ya los he utilizado en la tarta de chocolate sin gluten y la verdad es que se nota la diferencia...

En cuanto al frosting (la crema con la que hacemos el "moño" de la magdalena) he utilizado uno de crema de queso, pero podéis hacer una buttercream básica de chocolate si os gusta más, según prefiráis. Yo me equivoqué al derretir el chocolate ya que usé chocolate con leche en lugar de chocolate negro, por eso el color es más claro... ¡menudo despiste! 
Si por la temperatura ambiente, por el tipo de queso o por cualquier otra razón, la crema os queda demasiado blanda, podéis agregar más azúcar glass tamizado hasta conseguir la consistencia adecuada. Para decorarlas he utilizado la boquilla 1M de wilton que es la que más me gusta.
Y para finalizar, tenía unos copos comestibles de color dorado de la marca PME y decidí ponérselos como decoración por encima a algunos de ellos, pero esto es opcional, aunque también podéis ponerles virutas de chocolate, cacao en polvo o azúcar glass tamizado por encima, nonpareils...


Ingredientes para las magdalenas: (20 unidades)
- 200 gramos de harina
- 50 gramos de cacao puro en polvo
- 150 gramos de azúcar moreno
- 200 gramos de chocolate para fundir
- 2 huevos M
- 60 ml de aceite de girasol
- 150 ml de café recién hecho tibio
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- 1 cucharadita de brandy o coñac
- 2 cucharaditas de levadura química
- Pizca de sal

Ingredientes para el frosting:
- 200 gramos de chocolate para fundir
- 250 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
- 200 gramos de azúcar glass
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- 150 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 cucharadas de cacao puro en polvo

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y colocamos las cápsulas de papel en el molde para magdalenas.
2. En un bol, batimos los huevos junto con el azúcar moreno y la pizca de sal hasta que espume.
3. Por otro lado, tamizamos la harina junto con el cacao y la levadura y reservamos.
4. Añadimos poco a poco el café a los huevos, junto con la vainilla y el brandy.
5. Mientras, derretimos el chocolate en el microondas con el aceite en tandas de 30 segundos. Si no tenemos microondas podemos hacerlo también al baño María.
6. Añadimos a la mezcla la harina tamizada e integramos bien con ayuda de una espátula, deshaciendo los grumos que puedan ir surgiendo.
7. Finalmente, y con cuidado, añadimos el chocolate derretido, en forma de hilo, a la mezcla.
8. Con ayuda de una cuchara para helados, rellenamos las cápsulas de papel hasta 3/4 partes de su capacidad y horneamos 20 - 25 minutos.
9. Dejamos enfriar sobre una rejilla antes de decorar con el frosting.
10. Para hacer el frosting, batimos la mantequilla con el azúcar glass y el cacao en polvo tamizados. Primero a baja velocidad (para evitar espolvorear toda la cocina) y después a velocidad alta.
11. Añadimos el queso crema y la vainilla y batimos a velocidad media.
12. Finalmente, añadimos el chocolate fundido y entibiado y mezclamos hasta que quede homogéneo.
13. Ponemos la crema en una manga pastelera con una boquilla rizada (o la que más nos guste) y refrigeramos un rato en la nevera para que coja cuerpo.
14. Con las magdalenas ya frías, y la crema consistente, decoramos nuestros cupcakes haciendo el "moño" en forma de espiral ascendente (o en forma de rosa si nos gusta más). Debemos mantener estos cupcakes refrigerados en algún recipiente hermético hasta el momento de consumirlos.

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