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Zanahorias glaseadas con burrata y pistachos

 


Teníamos un día unas cuantas zanahorias y no sabíamos qué hacer con ellas, así que decidimos utilizarlas de guarnición para acompañar unos traseros de pollo asados. Nos gustaron tanto que tuvimos que repetir, pero, esta vez, añadiéndoles alguna cosa más para hacerlas más vistosas y sabrosas si cabe... Y así nació este plato, súper sencillo, rápido y que puede servir para acompañar tanto carne como pescado...

Ingredientes (2 personas):
- 250 gramos zanahorias
- 100 ml de salsa de soja
- 50 gramos de miel
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva
- 1 pieza de burrata
- Pistachos picados

Elaboración:
1. Encendemos el horno a 200º C para que vaya precalentando.
2. En un bol, mezclamos la miel con la salsa de soja.
3. Pelamos  y lavamos las zanahorias y las ponemos en una fuente para horno. Añadimos un chorrito de aceite  y salpimentamos por todos lados.
4. Metemos al horno y, cuando lleven unos 10 minutos, vertemos la mezcla de de miel y soja por encima.
5. Dejamos que se cocinen unos 30-35 minutos aproximadamente, dándoles la vuelta de vez en cuando y pincelándolas con la salsa con ayuda de una brocha.
6. Al sacarlas del horno, las ponemos con cuidado en el plato o fuente donde lo vayamos a servir y colocamos la burrata encima, abriéndola para que se desparrame la nata.
7. Si nos ha sobrado un poco de salsa, la esparcimos también por encima.
8. Finalmente, espolvoreamos con el pistacho picado para decorar.

Vieiras rellenas

 

¿Os queréis creer que nunca había hecho esta receta? Sí que la había probado, e incluso comprado en el supermercado, pero nunca había tratado de hacerla casera... Y es de lo más sencillo... Además, puedes hacerla con lo que tengas a mano, por ejemplo, utilizar merluza, rape, salmón, gambas, mejillones... Es tan versátil, que puedes adecuarla a tu gusto sin ningún problema.

Además, es ideal para poner como entrante en una mesa navideña, o en una cena informal, por ejemplo.

Las cantidades que os voy a dar son para 4 vieiras, es decir, para dos personas.

Ingredientes:
- 4 vieiras
- Media cebolla
- 1 diente de ajo
- 50 gramos de gambas crudas
- 1 filete pequeño de merluza
- 1 chorrito de vino blanco
- 1 cucharada de harina
- 1 vaso de leche (200 ml aprox)
- Sal y pimienta blanca
- Aceite de oliva
- Queso rallado para gratinar

Elaboración:
1. Empezamos lavando las vieiras y marcándolas en una sartén con un hilito de aceite. Retiramos y reservamos.
2. Seguimos picando muy finamente el diente de ajo y lo doramos en la misma sartén con un poco de aceite. Picamos muy bien la cebolla y la añadimos para que se poche, con una pizca de sal.
3. Añadimos el filete de merluza, salpimentamos y vamos deshaciéndolo con una espátula. Añadimos las gambas crudas y peladas cortadas en trocitos.
4. Agregamos el chorrito de vino, subimos el fuego, y dejamos que evapore el alcohol.
5. A continuación, añadimos la cucharada de harina y removemos un poco para que se cocine y pierda el sabor a crudo.
6. Añadimos la leche y dejamos cocinar para que se haga esta especie de bechamel.
7. Ponemos un poco de este relleno en las conchas, colocamos la vieira en el centro de cada una y terminamos cubriendo con el resto del relleno y queso rallado por encima.
8. En este punto, ya frías, las podríamos congelar para tenerlas listas para otro día, tan sólo poniéndolas en algún recipiente donde no se vuelquen y con papel de aluminio o film por encima.
9. Tan sólo quedaría gratinarlas 5 o 10 minutos en el horno y listo!



Falsa calçotada (puerros asados) con salsa romesco


El calçot es un tipo de cebolla tierna típico de las zonas interiores de Cataluña, su nombre proviene de que en su cultivo se amontona la tierra sobre los brotes de la cebolla inicial: "calçar la terra sobre la planta".

La temporada de calçots es a finales de invierno, acompañados de salsa romesco o de salvitxada, una salsa muy parecida a la romesco, hecha a base de ajos, tomates, almendras, pan y ñoras.

Sobre su origen hay diversas versiones, pero la más aceptada es la atribuida al Xat de Benaiges, un campesino del pueblo de Valls (Tarragona) de fines del siglo XIX, al que un día se le ocurrió poner al fuego unos brotes de cebolla, descubriendo el delicioso sabor que tenían y extendiéndose después por toda la región.

No obstante, una pintura romana del siglo III en Brigetio (Hungría) muestra a un hombre degustando un calçot, o porrus capitatus, conclusión a la que llegó el arqueólogo László Borhy tras restaurarla y estudiarla.

Sea como fuere, el calçot de Valls posee Indicación Geográfica Protegida, formando parte de las famosas "calçotadas", fiesta catalana donde se consumen asados sobre la llama viva de los sarmientos de la vid. Una vez asadas, las capas exteriores se vuelven negras, así que se agrupan en manojos y se envuelven en papel de periódico y se dejan terminar de hacer en su propio calor durante una media hora. Para consumirlos, se quitan las capas exteriores negras y se acompañan de la salsa romesco o salvitxada.

Pero, ¿qué hacemos si no es temporada de calçots o no hay en el lugar donde vivimos? Pues siempre podemos recurrir a nuestros amigos los puerros, con los que podemos hacer una falsa calçotada asándolos en el horno... Eso sí, con una buena salsa romesco casera!

Ingredientes:
- Puerros (tantos como queramos)
- Sal
-Aceite
- Agua

Para la salsa romesco
- 2 tomates maduros
- 3 ó 4 dientes de ajo
- 2 ñoras
- 1 cebolla
- 150 gramos de frutos secos pelados a repartir entre nueces, avellanas y almendras
- Un par de rebanadas de pan
- 60 ml aceite de oliva
- 15 ml vinagre de Jerez
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Primero precalentamos el horno a 180º C y limpiamos muy bien los puerros, quitándoles la parte verde y las raíces, además de quitar dos o tres capas exteriores. Los lavamos bien para asegurarnos de que eliminamos toda la tierra que puedan contener.
2. Ponemos los puerros en una fuente para horno, vertemos un chorro de aceite por encima y sal al gusto. En la bandeja del horno ponemos aproximadamente un vaso de agua para evitar que se resequen.
3. Metemos los puerros al horno y los dejamos hasta que estén ligeramente dorados, dándoles la vuelta a mitad del cocinado. Serán aproximadamente 30-40 minutos.
4. Elaboramos mientras la salsa romesco: rehidratamos las ñoras en agua caliente durante una media hora antes de empezar a hacer la salsa.
5. Pelamos la cebolla, los tomates y los ajos y los ponemos en una fuente y horneamos durante 30 minutos a 180º o hasta que las verduras estén asadas. Este paso podemos hacerlo, por ejemplo, el día anterior.
6. Rescatamos las ñoras del agua, las abrimos, retiramos las semillas y extraemos, con ayuda de una cuchara, la pulpa de su interior. Reservamos.
7. En una sartén sin aceite, tostamos los frutos secos durante unos minutos, con cuidado de que no se quemen.
8. Ponemos en el vaso de la batidora los frutos secos junto con la carne de ñora, el pan troceado y las verduras asadas. Agregamos sal al gusto, el vinagre y un poco de aceite.
9. Trituramos y vamos vertiendo el resto del aceite en forma de hilo mientras se tritura, hasta que consigamos una crema lo más fina que podamos. Añadiremos más o menos aceite en función de si nos gusta más espesa o más ligera. Servimos junto a los puerros y listo.


Tournedó Rossini al Oporto

 

El tournedó es un corte transversal del solomillo de buey o ternera que se cubre con una fina capa de tocino blanco, y es típico de la cocina francesa.
El término proviene del francés y significa "volver la espalda", esto se debería a que, desde el siglo XVIII, en Francia se conocía así a las carnes pasadas de fecha, a las que se daba la vuelta para mostrar el lado más fresco y ocultar el que ya estaba en mal estado...

El tournedó Rossini es el más famoso, que, según la Larousse Gastronómica (ed. 1984, pág. 993), fue creado por el famoso Auguste Escoffier, aunque según algunas versiones fue Antoine Carême, para el compositor Gioachino Rossini (autor de óperas como "El barbero de Sevilla" o "Guillermo Tell").

Gioachino Rossini

Tradicionalmente, el solomillo se sella en mantequilla y se sirve sobre una rebanada de pan tostado, también en mantequilla, y se coloca encima una rodaja de foie ligeramente pasado por la plancha. El plato se finaliza con una salsa de vino Madeira y unas laminas de trufa.

Pero para esta ocasión, he decidido hacer mi propia versión, con patatas en lugar de pan y vino de Oporto en lugar de Madeira. No tenía a mano trufa, por lo que obvié este producto, aunque utilicé una mantequilla aromatizada con trufa que me regaló mi madre. Y en cuanto al foie, utilicé unas rodajas de mousse, que nos gusta más en casa...

Ingredientes (2 personas):
- Un par de patatas medianas
- Aceite para las patatas
- 2 solomillos o tournedós
- 2 rodajas de mousse de foie (o de foie fresco)
- Sal y pimienta
- Mantequilla de trufa para sellar los solomillos y normal para la salsa
- Medio vaso de caldo de carne
- Medio vaso de vino de Oporto
- 1 cucharada de harina o maicena
- Opcional: lascas de trufa negra (yo usé una ramita de tomillo fresco para decorar)

Elaboración:
1. Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en rodajas finas y las freímos. La sacamos y las dejamos escurrir sobre papel de cocina y reservamos.
2. Mientras, ponemos en un cazo el vino y calentamos para que evapore el alcohol. Entonces, añadimos el caldo, del que habremos reservado una parte para mezclar con la harina o maicena hasta que se disuelva.
3. Cuando la salsa esté de nuevo caliente, añadimos el caldo mezclado con la harina y removemos hasta que espese un poco y retiramos del fuego.
4. Para darle brillo, añadimos un poco de mantequilla y removemos hasta que se disuelva. Reservamos hasta la hora de montar el plato.
5. Derretimos un poco de mantequilla en una sartén o plancha y sellamos los solomillos hasta dejarlos al punto que más nos guste, procurando sellar también los laterales.
6. Aparte, pasamos brevemente por la plancha las rodajas de foie.
7. Montamos el plato poniendo una base de patatas, encima el solomillo, después el foie y regamos con la salsa.
8. Terminamos decorando como más nos guste: alguna hierba aromática, lascas de trufa, aceite de trufa...

Sopa de tomate y tomillo (tradicional y thermomix)

 

Hacía muchos años que no hacía esta sopa, y no sé por qué, ya que me encanta! Y lo curioso es que empecé a hacerla cuando mi hijo era pequeño y veía Peppa Pig (jajaja), ya que en muchos episodios Mamá Pig hace una "sopa de tomate", aunque nunca se da la receta ni dice lo que lleva aparte del tomate... Así que, como me llamó la atención, decidí hacer yo una, aunque improvisando los ingredientes...

Y ahora, después de unos cuantos años sin hacerla, he decidido experimentar para hacerla en Thermomix, así que os dejaré las dos maneras de hacerlo: de forma tradicional y con Thermomix.

Ingredientes (4 personas):
- 1-2 dientes de ajo
- 5 tomates de pera
- 50 gramos de mantequilla
- 2 o 3 ramitas de tomillo fresco
- Sal al gusto
- Pimienta blanca (opcional)
- Agua caliente hasta cubrir los ingredientes + 2 cm más
- 200 ml nata (o leche evaporada si lo queréis más ligero)

Elaboración tradicional:
1. En una olla, ponemos todos los ingredientes menos la nata: los dientes de ajo pelados, los tomates lavados y troceados, la mantequilla, el tomillo, sal, pimienta y agua.
2. Cuando rompa a hervir, bajamos un poco el fuego y lo dejamos cocer unos 20 minutos.
3. Tras esto, trituramos bien y lo comamos con un colador tipo chino.
4. Lo volvemos a poner en la olla y añadimos la nata. Ajustamos de sal y dejamos cocer unos 10 o 15 minutos más y servimos.

Elaboración con Thermomix:
1. En el vaso, ponemos los tomates lavados y troceados, los dientes de ajo pelados, la mantequilla, el tomillo, la sal, la pimienta y el agua.
2. Programamos 25 min/100° C/vel 2.
3. Trituramos 25 seg/vel 5 a 7 progresivamente. Colamos con un colador chino. Enjuagamos el vaso y volvemos a poner la sopa.
4. Añadimos la nata, ajustamos de sal y volvemos a programar 10 min/100° C/vel 1. Servimos en seguida.

Bacalao en salsa de gambas

 

Me encanta el bacalao, pero para no hacer siempre las mismas recetas, trato de probar sabores nuevos cada vez, y esta con gambas no la había hecho nunca... En realidad es muy sencilla, ya que tiene mucho en común con otros sofritos y salsas y está para chuparse los dedos!

Si queréis podéis ver estas otras recetas con bacalao que tengo el blog:


Ingredientes: (2 personas)
- 1 o 2 lomos de bacalao por persona
- 3 o 4 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 200 gramos de tomate triturado
- 200 gramos de gambas o langostinos crudos
- 50 ml vino blanco
- 500 ml caldo de pescado
- Perejil picado
- Sal al gusto y aceite de oliva

Elaboración:
1. En una olla, ponemos aceite hasta cubrir el fondo.
2. Añadimos los ajos pelados y laminados y los doramos.
3. Añadimos la cebolla troceada, sal y dejamos pochar a fuego medio.
4. Echamos un puñado de las gambas y reservamos el resto. Rehogamos un par de minutos.
5. Agregamos el pimentón y removemos para que no amargue.
6. Añadimos el tomate triturado y removemos bien.
7. Echamos el vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
8. Añadimos el caldo de pescado y dejamos cocer unos minutos.
9. Trituramos la salsa hasta que no queden grumos y la volvemos a echar en la olla.
10. Ponemos los lomos de bacalao y el perejil y los cocinamos durante unos 15-20 minutos. A mitad de tiempo les damos la vuelta y añadimos el resto de las gambas. Servimos en seguida.

Gazpacho blanco de pepino y pera

 

Me encanta mezclar la fruta con los platos salados, de hecho, hace un tiempo publiqué una recopilación de platos salados que incluían fruta y lo bueno es que para verano son muy versátiles: un gazpacho, un salmorejo o una completa ensalada son la mejor opción para comer bien, sano y no pasar calor en la cocina...

Esta es una opción que se me ocurrió porque compré pepinos de más y no iba a dejar que se pusieran pochos... Además, combina muy bien su frescor con el ácido del vinagre y el dulzor de la pera, y no lleva pan... ¡todo un acierto!

Ingredientes:
- 1 pepino grande o 2 medianos
- 3 peras de conferencia medianas (o 2 grandes)
- 1 diente de ajo
- Vinagre al gusto
- Sal al gusto
- Un poco de agua bien fría.
- Un buen chorro de AOVE

Elaboración:
1. En el vaso de la batidora, ponemos el pepino pelado y troceado.
2. Pelamos y troceamos la pera y la añadimos al vaso.
3. Pelamos el ajo y le quitamos el germen interior y lo añadimos.
4. Agregamos la sal, el vinagre y un poco de agua para ayudar a la máquina a triturar.
5. Trituramos hasta que no quede ningún grumo y probamos de vinagre y sal, ajustando si es necesario. Ajustaremos también de agua en función de lo líquido o espeso que nos guste.
6. Volvemos a triturar y, mientras lo hacemos, agregamos el aceite en un hilo fino para que emulsione un poco.
7. Servimos bien fresquito acompañado, por ejemplo, de unos pistachos picaditos.

Bienmesabe o Cazón en adobo

 

El bienmesabe, que nada tiene que ver con el canario, que es un postre, o cazón en adobo, es un típico plato gaditano que se ha extendido como una de las raciones más populares, sobre todo del verano.

El cazón, también llamado caella, es un pequeño tiburón que habita en las aguas templadas de los océanos. La mejor época para degustarlo es entre mayo y septiembre, que es su temporada, así que no dejes de probarlo junto con las típicas "papas aliñás" de Cádiz.

Ingredientes:
- 500 gramos de cazón en tacos
- 2 cucharaditas de ajo molido
- 2 cucharaditas de pimentón (dulce o picante, al gusto)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de orégano seco (o perejil, al gusto)
- 1 cucharadita de comino molido
- 2 hojas de laurel
- Misma cantidad de vinagre que de agua
- Harina para rebozar (preferiblemente que sea especial para frituras)
- Aceite abundante para freír

Elaboración:
1. Prepararemos el adobo con un mínimo de 8 horas de antelación, para que el pescado coja todo su sabor. Para ello, pondremos en un recipiente el ajo, el pimentón, la sal, el orégano o perejil, el comino, el laurel, el vinagre y el agua y mezclaremos bien.
2. Ponemos dentro los trozos de cazón perfectamente limpios y dejamos macerar en el adobo unas 8 horas en el frigorífico.
3. Pasado el tiempo, escurrimos el pescado y lo colocamos sobre papel absorbente para quitar el exceso de líquido.
4. Ponemos el aceite a calentar en una sartén y pasamos los trozos de cazón por la harina, sacudiendo el exceso.
5. Freímos hasta que los trozos estén dorados y al sacarlos los ponemos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servir en seguida acompañado, por ejemplo, de una buena mayonesa casera o un alioli.

Ensalada de burrata, salmón y naranja

 


Para hacer frente a las altas temperaturas del verano y no complicarnos mucho en la cocina, qué mejor que una ensalada fresquita, sabrosa y llena de colorido!

Para esta ensalada me inspiré en una que vi en la web de Anna Recetas Fáciles, que tiene miles de ideas y cositas ricas... Pero en lugar de hacer una vinagreta normal, la hice de zumo de naranja, y le añadí también gajos de naranja, para darle un toque aún más fresco si cabe. Por último, en lugar de utilizar un sólo tipo de lechuga, opté por una mezcla de brotes que incluía espinacas frescas, pero podéis usar lo que más os guste.

Ingredientes: (2 personas)
- 200 gramos de lechuga o brotes al gusto
- 1 bola de burrata (aprox. 150 gramos escurrida)
- 2 naranjas
- Salmón ahumado
- Un puñado de nueces
- Un puñado de aceitunas negras sin hueso
- Aceite, sal y pimienta recién molida

Elaboración:
1. Lavamos la lechuga o los brotes y los colocamos en una fuente.
2. Ponemos la burrata escurrida encima en el centro y la abrimos, dejando que salga el interior y se expanda un poco.
3. Exprimimos una de las naranjas y reservamos el zumo. La otra naranja la pelamos, la dividimos en gajos y partimos cada gajo a la mitad.
4. Cortamos las aceitunas en rodajas y el salmón en trozos. Repartimos por toda la superficie las aceitunas, el salmón, los gajos de naranja y las nueces.
5. Ponemos en un cuenco aceite de oliva, el zumo de naranja y una pizca de sal y removemos bien hasta obtener una emulsión o vinagreta y regamos con ella la ensalada.
6. Finalmente, molemos un poco de pimienta por encima con un molinillo y servimos.

Canelones de pollo trufado

 

Cada año por Navidad trato de hacer alguna receta nueva, para no repetir todos los años lo mismo, por eso empiezo a mirar cosas desde octubre, ya que me encanta experimentar sabores y sorprender a los invitados.

En una ocasión hice canelones de pularda con foie, y estaban riquísimos, pero en esta ocasión no he encontrado pularda en el super y como tampoco quería repetir, pues... Pollo con trufa, así conseguía también darle salida a una crema de trufa que compré y estaba esperando utilizar en alguna cosa así.

Las proporciones son para 8 personas, por lo que con eso ya podéis jugar con las cantidades.

Ingredientes:
- 2 patas/cuartos traseros de pollo
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva
- Vino blanco
- Crema de trufa
- 50 gramos de mantequilla
- 50 gramos de harina
- 800 ml leche
- Queso rallado para gratinar
- 24 placas de canelones

Elaboración:
1. En una fuente para horno ponemos los dos cuartos traseros de pollo con un poco de aceite, salpimentados al gusto y un chorrito de vino.
2. Horneamos a 200° C hasta que esté bien hecho (alrededor de una hora). Sacamos y dejamos que enfríe lo suficiente para no quemarnos.
3. Lo desmenuzamos y lo reservamos junto con el jugo que queda en la fuente.
4. Hacemos una bechamel ligera, para ello, derretimos la mantequilla en un cazo, a fuego medio, y añadimos la harina. La cocinamos un par de minutos para que pierda el sabor a crudo y agregamos la leche (mejor si está tibia). Espesamos ligeramente sin dejar de remover para que no se queme. Salpimentamos al gusto y reservamos.
5. En una sartén, cubrimos el fondo con aceite y doramos el ajo bien picado. Después añadimos la cebolla picada bien fina, añadimos sal y dejamos que poche poco a poco.
6. Cuando la cebolla esté transparente, añadimos el pollo desmenuzado y el jugo de la fuente y removemos bien.
7. Añadimos un par de cazos de la bechamel al pollo y le agregamos unas cucharadas de la crema de trufa, hasta que esté a nuestro gusto. Apagamos y retiramos del fuego.
8. Preparamos las placas de canelones como nos indique el fabricante y las rellenamos con el relleno de pollo trufado.
9. Vertemos el resto de la bechamel por encima y terminamos cubriendo la superficie con queso rallado.
10. Gratinamos unos minutos y servimos.

Ajoblanco con tartar de gamba roja

 

Últimamente estoy mirando y haciendo cursos de cocina, además de ver muchos programas con los que estoy aprendiendo mucho, sobre todo en lo referente a emplatados y presentación.

Uno de esos programas es el de los 22 minutos de Julius Bienert, que cocina 2 recetas en 22 minutos, y hace cosas impresionantes. Una de ellas fue un ajoblanco con tartar de gamba roja parecido a este que os traigo aquí. Le hice algunos cambios, sobre todo en el tartar, porque en el ajoblanco no quise innovar, solo utilizar una receta tradicional, ya que era para estrenar mi nueva batidora americana... Jeje

Ingredientes para el ajoblanco (4 personas):
- 250 gramos de almendra cruda pelada
- 100 gramos de miga de pan
- 1 diente de ajo
- 100 ml aceite de oliva
- Sal al gusto
- Vinagre al gusto
- Agua (cantidad suficiente)

Ingredientes para el tartar:
- 15 - 20 gambas rojas crudas
- Gotas de zumo de limón
- Sal al gusto
- Aceite de oliva
- 1 cucharadita de salsa de mostaza

Para terminar:
- Aceite para saltear las cabezas
- Brotes / germinados
- Caviar o huevas

Elaboración:
1. En una batidora vamos a poner las almendras, la miga de pan, el diente de ajo (sin el germen interior), sal, vinagre y el aceite. Trituramos hasta obtener un puré.
2. Añadimos agua poco a poco y seguimos batiendo hasta obtener una textura lo más fina posible. Reservamos.
3. Pelamos las gambas y reservamos las cabezas.
4. Picamos los cuerpos y los mezclamos con el zumo de limón, un poquito de aceite, sal y la mostaza. Mezclamos bien y reservamos.
5. En una sartén, salteamos las cabezas de las gambas con una pizca de sal y aceite, para que suelten su jugo. Retiramos, colamos y ponemos este aceite en un biberón de salsas (o nos ayudaremos para salsear con una cuchara).
6. Montamos los platos poniendo un fondo generoso de ajoblanco, con un par de cucharadas de tartar en el centro.
7. Regamos con el aceite de cabezas y decoramos con los brotes y el caviar. Servir recién hecho.



Yogur de bacalao y piquillos

 


Cuando llega el período navideño siempre pensamos en hacer cositas para sorprender a nuestros invitados, y, al menos yo, voy probando en los días previos para ver qué cosas puedo hacer, si me convencen o no... Y es el caso de estos "yogures de bacalao", que es la primera vez que los hago, porque hace unos cuantos años hice una cosa parecida para nochebuena, pero en aquella ocasión fueron vasitos de brandada de bacalao y piquillos tal cual. Aquí lo que he hecho es cocinar un poco los pimientos para darle otro toque que no sea el de sacarlos del bote y ya...

Los vasitos de brandada que hice hace ya años...

La idea la vi en el blog de cuchillotenedorycuchara.blogspot, pero la he hecho un poco diferente, tanto en cantidades, como en ingredientes, pero agradezco la inspiración, porque de eso se trata, de ayudarnos unos a otros e inspirarnos para hacer nuestros propios caminos...

Ingredientes (6 personas):
- 800 - 1000 gramos de bacalao fresco sin espinas
- 250 gramos yogur griego (yo lo usé de limón, para darle un "punch" diferente)
- Sal al gusto
- Un chorrito de nata líquida (o leche evaporada)
- 200 gramos de pimientos de piquillo
- Aceite de oliva
- Ajo en polvo
- 1-2 cucharadas de miel (al gusto)

Elaboración:
1. Ponemos una olla con abundante agua a hervir. Cuando rompa a hervir, echamos los trozos de bacalao y esperamos a que vuelva a hervir. En ese momento lo retiramos y escurrimos. Le quitamos la piel si eran trozos con piel y lo ponemos en el vaso de la batidora o procesador de cuchillas.
2. Añadimos el yogur, la nata y la sal y batimos hasta obtener una crema lo más fina posible.
3. Vertemos este "yogur" en los vasos o copas de presentación y reservamos.
4. Mientras, escurrimos los pimientos de piquillo del bote y los troceamos.
5. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, ponemos los pimientos y los salteamos, con un poco de ajo en polvo, pizca de sal, y la miel al gusto.
6. Después de un par de minutos de saltear, lo retiramos y lo repartimos por encima de los yogures. Se puede servir recién hecho o guardarlo en la nevera hasta el momento de servir.

Vasitos Caprese

 

Me encanta hacer cositas estilo "Caprese", esa combinación de albahaca, tomate y mozzarella que podemos aplicar a un montón de cosas, además de la típica ensalada, como pizzas, quiches, etc.

En esta ocasión os traigo unos vasitos que puse en la mesa de nochebuena de 2019 y son la mar de fáciles de hacer.

Si os interesa, también podéis ver en video en mi canal este hojaldre caprese.

Ingredientes:
- Salsa pesto (aquí la receta con thermomix, aunque puede ser comprada)
- Tomatitos cherry
- Bolitas de mozzarella fresca

Elaboración:
1. Ponemos sobre los vasitos la salsa pesto al gusto, hasta la mitad o un poco menos. Tantos vasitos como comensales. Si no nos gusta muy espesa, podemos aligerarla con un poco de aceite de oliva extra.
2. Cortamos los tomates por la mitad y, en un palillo o brocheta pequeña, ponemos una mitad del cherry, una bolita de mozzarella y cerramos con la otra mitad del tomate.
3. Ponemos una brocheta por vasito y servimos.

Coliflor gratinada con bechamel

 

Normalmente, como supongo que sucede en muchos hogares, me cuesta un montón que el peque coma verduras... Pero el caso es que la coliflor le encanta, debe ser por su sabor suave, casi neutro, por lo que la bechamel y el jamoncito picado le dan ese toque sabroso que hace que siempre me pida repetir!

Ingredientes:
- 1 coliflor mediana
- 40 gramos de mantequilla
- 80 gramos de harina
- 500 ml de leche
- Sal y pimienta
- Taquitos de jamón
- Queso rallado para gratinar

Elaboración:
1. Separamos los arbolitos de la coliflor y los pasamos por el grifo.
2. Los ponemos en una olla con abundante agua y un poco de sal y los dejamos cocer hasta que estén tiernos (si os preocupa el olor al cocer, podéis añadir un chorro de leche en el agua para mitigarlo).
3. Colamos la coliflor y reservamos en una fuente para horno.
4. Mientras, fundimos la mantequilla en un cazo y agregamos la harina. La cocinamos unos minutos para quitarle el sabor a crudo, durante unos minutos. Sazonamos al gusto.
5. Añadimos toda la leche de golpe (mejor si está tibia o a temperatura ambiente) y cocinamos sin dejar de remover hasta que espese.
6. Vertemos sobre la coliflor y repartimos los taquitos de jamón y el queso rallado.
7. Gratinamos unos minutos en el horno y servimos.

Lubina al horno, receta de Ferrán Adrià


Podemos decir que la lubina al horno es todo un clásico en las mesas navideñas.

La lubina o róbalo se conocía ya desde época antigua, de hecho, podemos encontrar referencias al consumo de este pescado en las obras de Aristófanes, dramaturgo griego que vivió en los siglos V-IV a. C. que reflejaba en sus comedias la vida cotidiana donde se incluía este pescado que, además, era conocido por su rapidez y voracidad.

Esta receta sigue a la de Ferrán Adrià que, en su libro "La cocina de la familia" dice que es un plato sencillo pero jugoso.


Ingredientes (2 personas):
- 1 lubina grande o dos pequeñas
- 1 cebolla
- 1 cabeza de ajos
- 2 tomates
- 2-3 patatas
- Aceite, sal y pimienta
- Unas ramitas de romero y tomillo
- 2 rodajas de limón

Elaboración:
1. Limpiamos bien la lubina, quitándole escamas y tripas (también podemos pedir al pescadero que nos la limpie) y le hacemos unos cortes en un lado para meter las rodajas de limón.
2. Mientras, vamos precalentando el horno a 180° C.
3. Pelamos y cortamos las patatas en rodajas y la cebona en juliana. También cortamos en rodajas los tomates lavados y machacamos de un golpe los dientes de ajo, dejándolos con la piel.
4. En una fuente de horno, ponemos una base de aceite, y repartimos las patatas, cebolla, ajos y tomate. Salpimentamos al gusto y añadimos las hierbas aromáticas, poniendo otro chorrete de aceite.
5. Cubrimos con papel de aluminio y metemos al horno unos 30-40 minutos.
6. Pasado el tiempo, quitamos el papel de aluminio y colocamos la lubina salpimentada  y con un chorrito de aceite encima, con las rodajas de limón cortadas a la mitad y metidas en los cortes del lomo (en realidad esto es opcional, yo lo pongo siempre pero podéis obviarlo).
7. Volvemos a meter la fuente en el horno, está vez sin tapar. Horneamos 15-20 minutos y servimos en seguida.

Carpaccio de calabacín con vinagreta de frambuesa, tomate y ajo negro

 


Tengo que confesar que en un principio, desde hace años, me parecía raro comer el calabacín crudo, pero después de probar esta receta la verdad es que estoy muy a favor...

Cierto es que las laminas son muy finitas y que apenas tienen sabor, pero la potencia en el paladar llega gracias a la vinagreta.
No podía poner un tomate concassé de cualquier manera, así que pensé en ponerle una vinagreta un poco diferente que, además, le aportase un contraste de color, y ahí fue donde me vino a la cabeza el ajo negro, que me chifla.

También podríais hacer el contraste con algún elemento de color blanco, como unas gotas de mayonesa o unas lascas de parmesano, por ejemplo.

No doy cantidades porque es un poco "a ojo", lo que vayáis viendo que cabe en cada plato, tanto si es individual o para compartir.

Ingredientes:
- Calabacín pequeño (para que tenga menos semillas)
- Tomate maduro
- Dientes de ajo negro
- Perejil fresco para decorar

Para hacer la vinagreta usaremos estas proporciones:
- Tres partes de aceite de oliva
- Una parte de crema balsámica de frambuesa (o el vinagre que más nos guste)
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Si tenemos una mandolina será mucho más cómodo, si no, usaremos un cuchillo bien afilado. Cortamos rodajas muy finas, casi transparentes, del calabacín y lo disponemos en el plato de presentación.
2. Cortamos el tomate en concassé (cubitos muy pequeños) y picamos los dientes de ajo. Ponemos todo en un bol y añadimos sal al gusto.
3. A este bol le ponemos las tres partes de aceite por una de crema balsámica de frambuesa (o el vinagre que elijamos) y mezclamos todo muy bien.
4. Repartimos esta vinagreta por encima del calabacín y terminamos decorando con las hojas de perejil.

Salmón a la sidra con gulas y gambitas

 

Si queréis una idea para cena de navidad que sea sabrosa, fácil y rápida, os propongo este salmón a la sidra.
Cierto es que el salmón no es un pescado económico, pero la navidad es momento de ofrecer lo mejor de lo mejor a nuestros invitados y el salmón es una de las mejores opciones.

En mi libro "Saki Recetas" (Amazon) propongo también una receta de salmón, en este caso, estilo Wellington, con una duxelle a base de cebolla, setas y vino tinto que está para chuparse los dedos ¡hasta los codos!


Ingredientes (4 personas):
- 4 lomos de salmón
- 150 gramos de gulas o anguriñas
- Un buen puñado de gambitas
- 1 vaso (200 ml) de sidra
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Encendemos el horno a 200° C.
2. Ponemos cada lomo de salmón en una lámina de papel para hornear y añadimos un chorrito de aceite y sal al gusto.
3. Envolvemos cada salmón en el papel para hacer un papillote, con la forma como si fuera un caramelo.
4. Ponemos los paquetes en una fuente y lo metemos al horno cuando esté caliente y lo dejamos hacer unos 20 minutos.
5. Mientras, picamos el ajo bien fino y lo doramos en una sartén con un poco de aceite de oliva.
6. Cuando se vaya dorando, agregamos las anguriñas y las salteamos unos minutos, poniendo un puntito de sal.
7. Añadimos el vaso de sidra y subimos el fuego para que evapore el alcohol. Dejamos reducir un poco.
8. Finalmente, agregamos las gambitas y cocinamos unos 3 o 4 minutos.
9. Sacamos los lomos de salmón del horno y ponemos en los platos donde los vayamos a servir, acompañados de las gulas y gambas con la salsa de sidra y servimos inmediatamente.

Paté de pollo al Pedro Ximénez

 

Este fin de semana celebré mi 40° cumpleaños y entre todas las cosas que puse en la mesa dulce y salada se encontraba este paté de pollo al vino Pedro Ximénez, un vino dulce típico del sur español que, precisamente por su dulzor, suele acompañar a los postres, pero también nos sirve para dar ese contraste a los platos salados que tanto nos gusta...

Si no nos gusta tanto dulzor, o no lo tenemos a mano, podemos sustituirlo, por ejemplo, por Oporto, moscatel, brandy... Podemos ir probando hasta encontrar el que sea a nuestro gusto.

Para acompañar, pese a que es dulce de por sí, podemos poner una mermelada de frutos rojos, o alguna que tenga un toque diferente, como la naranja amarga, pero ya va en gustos...

Ingredientes:
- Aprox. 300 gramos de higaditos de pollo limpios
- 1 cebolla pequeña o media grande
- 1 diente de ajo grande
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
- 50 ml Pedro Ximénez
- 30 gramos de mantequilla

Elaboración:
1. Ponemos en una sartén a calentar un buen chorro de aceite y cuando esté listo, ponemos a dorar el ajo troceado.
2. Cuando el ajo esté a punto de dorarse, añadimos la cebolla picada (el tamaño da un poco igual porque lo vamos a triturar). Salpimentamos y dejamos pochar a fuego medio-bajo.
3. Mientras, comprobamos que los hígados están completamente limpios, sin venitas ni nervios que nos puedan molestar después.
4. Una vez transparente la cebolla, añadimos el hígado y lo dejamos cocinar bien, removiendo de vez en cuando, rompiendo los trozos con la espátula.
5. Cuando el hígado esté prácticamente cocinado, añadimos el vino y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
6. Una vez evaporado el alcohol, añadimos la mantequilla y dejamos que se funda por completo.
7. Trituramos hasta obtener un puré homogéneo y sin grumos y lo guardamos en uno o varios recipientes, preferentemente de cristal y herméticos, y dejamos enfriar del todo antes de guardarlo en el frigorífico. Una vez frío, veréis que es súper cremoso y rico. Podéis untarlo en galletitas saladas o en tostas de pan de aperitivo, ¡Riquísimo!

Salchichas frescas al vino

 

Hacía un montón de años que no cocinaba unas salchichas frescas al vino, la verdad es que no sé porqué dejé de hacerlo, porque la verdad es que están realmente exquisitas, con el aroma del vino, el sabor del caldo, de la cebolla... Un conjunto de ingredientes que hacen una salsa sabrosísima acompañando un plato genial para la cena que, además, se prepara de forma bastante rápida.

Las salchichas, o longanizas, las he utilizado de pollo, pero pueden ser de cerdo tranquilamente, como prefiráis.

Ingredientes:
- 3 - 4 salchichas por persona
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 100 ml vino blanco
- 200 ml caldo de ave
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. En una sartén ponemos a calentar un chorreón de aceite.
2. Picamos el diente de ajo muy fino y lo echamos a la sartén.
3. Mientras, cortamos la cebolla en juliana y cuando el ajo esté dorado, la añadimos y agregamos sal y pimienta al gusto. Dejamos que se vaya pochando.
4. Cuando la cebolla comience a transparentar, echamos las salchichas, previamente pinchadas con un cuchillo para que no revienten.
5. Cuando las salchichas estén doradas, añadimos el vino y dejamos que evapore el alcohol.
6. Agregamos el caldo de ave y dejamos que reduzca un poco. Ajustamos de sal y servimos.

Guiso de patatas a la marinera

 


Ahora que parece que ya ha llegado el frío para quedarse por largo tiempo, apetece platos contundentes de cuchara y qué mejor que un buen guisito con su patata, su buen caldo... Y sobre todo, su sabor a hogar, a cocina casera...

En esta ocasión tenía ganas de algo que llevase sabor a pescado o a marisco y me encontré con una receta de la web "Y hoy qué comemos", así que decidí replicarla, pero cambiando algunos ingredientes que no tenía en ese momento, por otros y añadiendo alguno más como el vino... El resultado me encantó y lo bueno es que también podéis adaptarlo a lo que tengáis por casa, ¿os animáis?

Ingredientes:
- 800 gramos de patatas
- 200 gramos de pulpo cocido
- 200 gramos de gambas
- 50 gramos de pimiento rojo
- 50 gramos de pimiento verde
- 1 cebolla pequeña (o media grande)
- 1 tomate rallado
- 50 ml vino blanco
- 1 diente de ajo grande (o dos pequeños)
- 1 cucharadita de pimentón
- Sal y pimienta
- Laurel
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. En primer lugar, pelamos las gambas y reservamos los cuerpos. Las cabezas y el resto de cáscaras los ponemos en una olla con un poco de aceite y los salteamos con una pizca de sal, aplastando un poco las cabezas para que suelten su jugo.
2. Cubrimos con abundante agua y dejamos cocer unos 15 minutos desde que rompa a hervir. Colamos y reservamos.
3. Hecho esto, picamos muy fino el ajo, la cebolla y los pimientos y hacemos un sofrito en una olla con un poco de aceite. Añadimos el tomate rallado y salpimentamos.
4. Pasados unos minutos añadimos el pimentón y removemos para evitar que amargue.
5. Añadimos el vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
6. Mientras, lavamos y pelamos las patatas. Las cortamos en trozos medianos, chascándolas para que suelten el almidón, y las añadimos al sofrito junto con la hoja de laurel.
7. Las cubrimos con el caldo de las gambas (si no hubiera suficiente, añadimos agua hasta cubrir). Dejamos cocer hasta que estén tiernas.
8. Al final, añadimos los cuerpos reservados de las gambas, que se harán con el calor residual, y el pulpo cortado en trozos o rodajas. Servimos recién hecho.



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