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Mousse de foie

 


Hace poco estuvimos en un restaurante con motivo de un cumpleaños y al que habíamos ido más veces pero esta era la primera vez que nos ponían como aperitivo de cortesía una mousse de foie, que además llevaba reducción de Pedro Ximénez por encima y unas regañás para acompañar.

La verdad es que nos encantó porque estaba súper suave y cremoso, así que en seguida pensé que tenía que intentar replicarlo en casa, así que, no sé si mi receta se parecerá a la suya, pero lo cierto es que salió, si no igual, muy muy parecida (yo diría que a un 95%...), así que espero que os guste tanto como a nosotros.

Por cierto, esta receta puede degustarse así tal cual, con unos picos de pan, unas tostas, o servir de relleno para unas tartaletas, unos conos de hojaldre, unos mini croissants... Lo que se os ocurra que pueda quedar bien en forma de canapés, por ejemplo, para navidad, un cumpleaños...

Ingredientes:
- 200 gramos de foie mi cuit
- 200 ml nata para montar
- 50 ml de licor o vino a elección (brandy, Oporto, Pedro Ximénez, Albariño...)
- Sal al gusto
- Pimienta blanca molida
- Para decorar: escamas de sal, cebollino picado, reducción de Pedro Ximénez, crema balsámica de frutos rojos... Al gusto

Elaboración:
1. En un cazo, ponemos la nata con el foie, salpimentamos al gusto y dejamos que se deshaga a fuego suave, removiendo a menudo.
2. Una vez disuelto el foie, añadimos el licor o vino elegido, subimos un poco el fuego y, sin dejar de remover, dejamos que se evapore el alcohol.
3. Retiramos a un bol y dejamos que enfríe a temperatura ambiente. Una vez frío, lo llevamos a la nevera mínimo 2 horas (o toda la noche).
4. Pasado el tiempo, montamos con unas varillas eléctricas y metemos la mousse en una manga pastelera y lo utilizamos como más nos guste.
5. Decoramos al gusto.

Lemon Pie o Tarta de limón y merengue

 

Por increíble que parezca, esta archi-conocida tarta no la había hecho nunca... sí que había hecho el lemon curd (receta aquí) y el merengue por separado, incluso la masa quebrada casera, pero no había hecho lo más sencillo, que es juntar esos tres elementos para disfrutar de sus sabores juntos, y es que es realmente una delicia...

No está claro el origen de este pastel, pues hay versiones distintas: por un lado, la de la receta inventada en 1806 por la pastelera estadounidense Elizabeth Goodfellow, cuya leyenda cuenta que, ante un sobrante en exceso de claras de huevo, decidió emplearlas en hacer un merengue para rellenar una tarta de limón (hay que recordar que el merengue en sí nació dos siglos antes). El éxito fue tal que la receta se extendió por todo el país y fue una alumna suya, Eliza Leslie, quien la incorporó a su libro de pastelería, que publicó en 1828 con el título 75 recetas para pastelería, tortas y dulces.

Otros autores defienden que la receta nace en el siglo XIX de la mano del pastelero suizo Alexander Frehse. Pero, en cualquier caso, el lemon pie está tan arraigado en la cultura anglosajona que cada 15 de agosto se celebra en Estados Unidos el National Lemon Pie Day o Día Nacional del Lemon Pie.

Te animo, pues, si aún no la has probado, a que lo hagas y me cuentes!

Ingredientes para el merengue:
- 100 gramos de azúcar blanco
- 50 ml de agua
- 2 claras de huevo L

Ingredientes para el lemon curd (algo distinto de la receta que tengo publicada)
- 2 huevos
- 2 yemas (así aprovechamos las que nos sobran del merengue)
- 125 gramos de azúcar blanco
- El zumo de un limón (unos 90 gramos)
- 60 gramos de mantequilla

Para la base:
- Una lámina redonda de masa quebrada (comprada o casera).

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 200º C con calor arriba y abajo, sin aire.
2. Si usamos una masa quebrada comprada, la desenrollamos, le quitamos el papel vegetal y la colocamos sobre un molde de pastel (como el de la foto) de unos 26 cm de diámetro aproximadamente. 
3. Si decidimos hacer la receta casera, seguiremos los pasos hasta colocar la masa sobre el molde.
4. Pinchamos la superficie con un tenedor varias veces y metemos la masa en el horno unos 15-20 minutos, hasta que veamos que está dorada. Sacamos y dejamos enfriar.
5. Ahora nos ponemos con el lemon curd o crema de limón: para ello, vamos a poner todos los ingredientes, excepto la mantequilla, en un cazo y lo vamos a calentar a fuego medio, sin que llegue a hervir. Tenemos que remover constantemente para que no se queme ni se pegue.
6. Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla. Removemos hasta que se disuelva.
7. Dejamos enfriar a temperatura ambiente, con un plástico film tocando la superficie para que no se forme costra.
8. Mientras se enfría, vamos a preparar el merengue: ponemos el azúcar y el agua en un cazo a calentar. Hay que conseguir que llegue a 115º C, lo cual podemos saber fácilmente con un termómetro específico para caramelo, o bien siguiendo los trucos que os doy en este post sobre los puntos del caramelo.
9. Mientras se va haciendo este almíbar, ponemos a montar las claras. Cuando el almíbar esté hecho, comenzamos a dejarlo caer en forma de hilo sobre las claras mientras siguen montando, con cuidado de que no toque las varillas para que no se atasquen.
10. Seguir montando las claras una vez acabado el almíbar hasta que notemos más frío el bol.
11. Ponemos el merengue en una manga pastelera con boquilla de estrella (o la que tengamos a mano) y reservamos.
12. Sobre la base de masa que teníamos ya hecha, vertemos la crema de limón y alisamos la superficie.
13. Con la manga cubrimos de merengue la crema de limón, bien con piquitos, bien con montoncitos, o con el diseño que más nos guste.
14. Para finalizar, podemos darle el último toque con un soplete y tostar los piquitos del merengue. No he probado a meterla en el horno para hacer este último paso con el grill, por lo que no os puedo decir si es o no buena idea... Lo que sí está claro es que el resultado es una tarta fresca, ligera y riquísima!



Buñuelos de viento (video-receta)

 

Con la llegada del otoño y la festividad de Todos los Santos, las pastelerías se llenan de los dulces típicos. Uno de ellos son los famosos buñuelos de viento, elaboración tan antigua que su origen se pierde en el tiempo.

Existe una mención a unos dulces llamados "globos" en el libro De Agri Cultura de Catón el Viejo (siglo II a.C.). Los judíos sefardíes elaboraban, ya en el siglo X, los que llamaban "bimuelos", con ocasión del Janucá existiendo también una versión árabe que se hacía en la zona de al-Ándalus. 
El nombre de "buñuelo" como tal podemos verlo ya en una receta del cocinero de la Corte y escritor del libro "Arte de Cocina" que ya hemos mencionado en otras ocasiones, Francisco Martínez Montiño, a principios del siglo XVII. Con el tiempo, se hicieron muy famosos en Madrid, dedicándoles incluso un artículo Ramón Gómez de la Serna: "Buñuelos y Churros" en La Esfera el 1 de noviembre de 1924 (año XI, nº 565, puede consultarse esta publicación digitalizada en la web de prensa histórica del Ministerio de Cultura).


Al final del post podréis ver la receta en video de mi canal de Youtube, a donde os animo a que os suscribáis (gracias por adelantado!)

Ingredientes para la crema pastelera:
- 50 gramos de azúcar blanco
- 25 gramos de maicena o fécula de maíz
- 1 huevo
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (o el interior de una vaina de vainilla)
- 250 ml de leche

Ingredientes para los buñuelos:
- 50 ml de agua
- 40 gramos de mantequilla
- 60 gramos de harina común
- 2 huevos
- Aceite para freír
- Azúcar para rebozar al final

Elaboración de la crema pastelera:
1. En un cazo, mezclamos todos los ingredientes con ayuda de unas varillas manuales hasta que todos estén bien integrados.
2. Ponemos el cazo al fuego a potencia media-alta, sin dejar de remover para que no se queme la leche. Continuaremos así hasta que espese.
3. Retiramos del fuego y vertemos la crema en una manga pastelera y reservar. Mientras se enfría (a temperatura ambiente) vamos preparando los buñuelos.

Elaboración de los buñuelos:
1. En un cazo, ponemos el agua junto con la mantequilla y lo calentamos para que se disuelva y se integren ambos ingredientes.
2. Cuando rompa a hervir, echamos la harina de golpe y removemos con energía con una cuchara de madera o una espátula. Esto es lo que se conoce como "escaldar" la harina (para saber más podéis ver mi post sobre los tipos de masas en repostería). Continuamos removiendo hasta que la masa sea compacta y forme una especie de bola que no se pegue a las paredes del cazo.
3. Lo retiramos del fuego y añadimos uno de los huevos. Lo mezclamos con la masa con la cuchara. Al principio parecerá que no se integran y que queda todo como con grumos, pero continuad removiendo ya que al final consiguen mezclarse.
4. Añadimos ahora el otro huevo y removemos de la misma forma.
5. En una sartén que sea honda o una cazuela pequeña, echamos bastante aceite para freír (de oliva o de girasol) ya que los buñuelos tienen que flotar para que no se quemen.
6. Con ayuda de dos cucharillas, vertemos porciones de masa en el aceite cuando esté caliente (aunque no demasiado, es decir, no tiene que echar humo). Dejaremos los buñuelos que se vayan dorando e hinchando. Si es necesario, les ayudamos a dar la vuelta con una espumadera, aunque normalmente se dan la vuelta solos.
7. Los sacamos y los dejamos escurrir el exceso de aceite sobre un plato con un papel de cocina absorbente.
8. Una vez fríos, podemos rellenarlos con la crema pastelera y después rebozarlos en el azúcar.

Notas:
- Además de la crema pastelera tradicional, se pueden rellenar con crema pastelera de chocolate, crema de cacao tipo Nutella, crema de limón o lemon curd, dulce de leche...
- En vez de rebozarlos en azúcar, se puede espolvorear azúcar glass por encima, o bañarlos en chocolate, etc.



Cupcakes de chocolate intenso


Como muchas personas que nos iniciamos hace ya unos cuantos años en el mundo reposteril, uno de mis primeros intentos fue el de los cupcakes de chocolate. Claro, por aquel entonces (estamos hablando de 2011, 2012...) no tenía las herramientas que tengo ahora ni los conocimientos, que no es que me considere una experta ni mucho menos, ya que siempre se aprende algo nuevo, pero sí que he ido perfeccionando mis propias recetas, aprendiendo de multitud de blogs, páginas y cocineros... por lo que algunas recetas las he ido reeditando a medida que las repetía de mejor manera (sobre todo por las fotos, que al principio hacía con una cámara normalita y ahora, aunque no sean dignas de instagram, algo mejor sí que están...jeje).

La primera vez que hice unas magdalenas de chocolate con la intención de decorarlas con el "moño" para convertirlas en cupcakes, fue un absoluto desastre... No me preguntéis cómo, pero las magdalenas salieron literalmente como una piedra del horno, no había forma de morderlas... Otros intentos salieron más "comestibles" pero con el bizcocho muy seco, con poco o nada de sabor a chocolate o no crecían absolutamente nada... Con el tiempo he ido aprendiendo a solventar todos estos problemas e incluso me he atrevido a hacer alguna "réplica", como estos muffins de chocolate estilo Starbucks que no es porque sean míos, pero salieron de escándalo!

Los trucos que he ido aprendiendo, sobre todo para darle sabor a chocolate intenso y que no salgan resecos son los siguientes: la leche, por la lactosa, digamos que le "roba" sabor al chocolate, por eso mejor utilizar otro líquido, como café o agua. Por otro lado, el cacao en polvo reseca mucho la masa, por eso es necesario agregar más líquido, por lo que será preferible utilizar aceite de girasol en lugar de cremar mantequilla como solemos hacer con los cupcakes. Estos trucos ya los he utilizado en la tarta de chocolate sin gluten y la verdad es que se nota la diferencia...

En cuanto al frosting (la crema con la que hacemos el "moño" de la magdalena) he utilizado uno de crema de queso, pero podéis hacer una buttercream básica de chocolate si os gusta más, según prefiráis. Yo me equivoqué al derretir el chocolate ya que usé chocolate con leche en lugar de chocolate negro, por eso el color es más claro... ¡menudo despiste! 
Si por la temperatura ambiente, por el tipo de queso o por cualquier otra razón, la crema os queda demasiado blanda, podéis agregar más azúcar glass tamizado hasta conseguir la consistencia adecuada. Para decorarlas he utilizado la boquilla 1M de wilton que es la que más me gusta.
Y para finalizar, tenía unos copos comestibles de color dorado de la marca PME y decidí ponérselos como decoración por encima a algunos de ellos, pero esto es opcional, aunque también podéis ponerles virutas de chocolate, cacao en polvo o azúcar glass tamizado por encima, nonpareils...


Ingredientes para las magdalenas: (20 unidades)
- 200 gramos de harina
- 50 gramos de cacao puro en polvo
- 150 gramos de azúcar moreno
- 200 gramos de chocolate para fundir
- 2 huevos M
- 60 ml de aceite de girasol
- 150 ml de café recién hecho tibio
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- 1 cucharadita de brandy o coñac
- 2 cucharaditas de levadura química
- Pizca de sal

Ingredientes para el frosting:
- 200 gramos de chocolate para fundir
- 250 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
- 200 gramos de azúcar glass
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- 150 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 cucharadas de cacao puro en polvo

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y colocamos las cápsulas de papel en el molde para magdalenas.
2. En un bol, batimos los huevos junto con el azúcar moreno y la pizca de sal hasta que espume.
3. Por otro lado, tamizamos la harina junto con el cacao y la levadura y reservamos.
4. Añadimos poco a poco el café a los huevos, junto con la vainilla y el brandy.
5. Mientras, derretimos el chocolate en el microondas con el aceite en tandas de 30 segundos. Si no tenemos microondas podemos hacerlo también al baño María.
6. Añadimos a la mezcla la harina tamizada e integramos bien con ayuda de una espátula, deshaciendo los grumos que puedan ir surgiendo.
7. Finalmente, y con cuidado, añadimos el chocolate derretido, en forma de hilo, a la mezcla.
8. Con ayuda de una cuchara para helados, rellenamos las cápsulas de papel hasta 3/4 partes de su capacidad y horneamos 20 - 25 minutos.
9. Dejamos enfriar sobre una rejilla antes de decorar con el frosting.
10. Para hacer el frosting, batimos la mantequilla con el azúcar glass y el cacao en polvo tamizados. Primero a baja velocidad (para evitar espolvorear toda la cocina) y después a velocidad alta.
11. Añadimos el queso crema y la vainilla y batimos a velocidad media.
12. Finalmente, añadimos el chocolate fundido y entibiado y mezclamos hasta que quede homogéneo.
13. Ponemos la crema en una manga pastelera con una boquilla rizada (o la que más nos guste) y refrigeramos un rato en la nevera para que coja cuerpo.
14. Con las magdalenas ya frías, y la crema consistente, decoramos nuestros cupcakes haciendo el "moño" en forma de espiral ascendente (o en forma de rosa si nos gusta más). Debemos mantener estos cupcakes refrigerados en algún recipiente hermético hasta el momento de consumirlos.

Canutillos de crema


Esta semana y la pasada me dediqué a pensar en postres que hacer con hojaldre y crema pastelera, no sé, me dio por ahí... e hice estas caracolas con pasas y quería hacer unos miguelitos de melocotón, pero se me olvidó comprar los melocotones (cosas que pasan), y ya tenía el hojaldre preparado y la crema pastelera hecha y fría, así que se me ocurrió que podía utilizar unos moldes que hacía mucho tiempo que no usaba para hacer unos canutillos como los de las pastelerías, aunque suelen tener la parte de crema cubierta con fideos de chocolate o almendra en granillo, yo decidí dejarla visible.

Los moldes en forma de cono se pueden conseguir en cualquier establecimiento que tenga menaje y accesorios de cocina, o incluso por internet, no es difícil conseguirlos. Aunque, si no los conseguimos, siempre podemos "fabricarlos" con papel de aluminio, con la parte mate hacia fuera, que es la que estará en contacto con el hojaldre.
Con las medidas que os doy me dio para 16 canutillos, que son las tiras que corté de una lámina de hojaldre.

Ingredientes:
- 1 lámina de hojaldre rectangular fresco o descongelado
- 200 ml de leche
- 40 gramos de azúcar
- 20 gramos de maicena
- 1 huevo batido
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- Mantequilla para los moldes
- Azúcar glass para decorar

Elaboración:
1. Elaboramos primero la crema pastelera para tenerla fría a la hora de rellenar. Podemos hacerla el día anterior. Para ello, batimos primero el huevo y reservamos aproximadamente una cucharada para después pintar el hojaldre antes de hornearlo.
2. Mezclamos el huevo con la leche, el azúcar, la maicena y la vainilla. Removemos bien con unas varillas hasta que la maicena se haya disuelto y llevamos el cazo al fuego a media potencia, sin dejar de remover, hasta que la mezcla espese y se forme la crema.
3. Lo retiramos del fuego y continuamos removiendo para enfriarla un poco. Entonces la ponemos en una manga pastelera con una boquilla rizada (de estrella) y dejamos que enfríe del todo a temperatura ambiente, y después la guardamos en la nevera hasta el momento de utilizarla.
4. Después, precalentamos el horno a 200º C y ponemos una lámina de papel vegetal sobre la bandeja del horno.
5. Desenrollamos el hojaldre y lo cortamos en tiras a lo ancho (a mí me salieron 16) con ayuda de un cuchillo afilado o, más fácilmente, con un cortador de pizza.


6. Untamos los moldes en forma de cono con un poco de mantequilla y vamos enrollando las tiras desde la punta hacia la parte más ancha, en forma de espiral.


7. Los colocamos sobre la bandeja del horno y los pincelamos por encima con el huevo batido reservado. Horneamos unos 15 minutos.
8. Sacamos del horno, dejamos enfriar unos minutos y con mucho cuidado retiramos los canutillos de los moldes que, gracias a la mantequilla, saldrán sin esfuerzo.
9. Una vez fríos del todo, los rellenamos con la crema pastelera y le espolvoreamos el azúcar glass por encima, aunque, como decía, podemos pasar la crema visible por fideos de chocolate, granillo de almendra, etc.


Cupcakes de cookies


Hace ya bastantes años que publiqué en mi antiguo blog unas magdalenas estilo "cookies", pero no les puse el "copete" para que fueran unos cupcakes propiamente dichos... Así que hoy rescato aquella receta (con algunos cambios) y la acompaño de una buttercream de merengue suizo hecho con azúcar moreno, en lugar de blanco, y con sabor a vainilla. Yo aún no los he probado (acabo de terminar ahora mismito de hacerlos) pero sólo con verlos ya estoy empezando a salivar... ¿Os apetece probarlos?

Ingredientes: (salen 12 unidades exactas)
- 200 gramos de harina común
- 150 gramos de azúcar
- 2 cucharaditas de levadura
- 1 yogur natural
- 1 huevo y 3 yemas (las claras las usaremos después)
- 50 ml de aceite de girasol
- 1 cucharadita de vainilla líquida o extracto de vainilla
- 100 gramos (aprox) de chips de chocolate

Para el buttercream de merengue suizo:
- 3 claras
- 100 gramos de azúcar moreno
- 125 gramos de mantequilla
- 1 cucharadita de vainilla líquida

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y ponemos 12 cápsulas de papel en el molde para magdalenas.
2. En un bol, mezclamos el huevo y las yemas con el azúcar y batimos con unas varillas manuales.
3. Agregamos el yogur y la vainilla e integramos bien.
4. Ponemos un colador grande o tamiz encima y tamizamos la harina con la levadura. Mezclamos con ayuda de una espátula.
5. Añadimos el aceite y mezclamos bien. Veréis que la masa es más bien espesa, esto es para que los chips de chocolate no se vayan al fondo durante la cocción, ya que si la masa fuese más líquida se hundirían.
6. Por último, agregamos los chips de chocolate y, con ayuda de una cuchara para helado o simplemente una cuchara grande, repartimos la mezcla en las cápsulas, que deben quedar rellenas hasta 3/4 partes de su capacidad.
7. Honeamos durante 25-30 minutos, dependiendo de vuestro horno. Sacamos y dejamos enfriar por completo.
8. Para hacer el merengue suizo, pondremos las claras junto con el azúcar moreno en un recipiente que llevaremos al baño María para que el azúcar se disuelva. Debemos tener cuidado de no pasarnos con la temperatura para que las claras no cuajen. Si tenemos un termómetro de cocina, la temperatura sería unos 55º C, si no, bastará con que toquemos la mezcla y no notemos los granillos del azúcar entre los dedos.
9. Pasamos la mezcla al bol donde lo batiremos con varillas eléctricas hasta que monte y pierda temperatura. Al principio puede que le cueste pero continuad a velocidad máxima y se montará el merengue.
10. Cuando esté montado, bajamos la velocidad a la mitad y agregamos la vainilla y la mantequilla troceada, mezclamos así unos segundos y volvemos a subir la velocidad al máximo.
11. Parecerá que la mezcla se corta (se quema como grumosa), pero es completamente normal, continuad batiendo y la mezcla se alisará al cabo de unos minutos.


12. Ya sólo nos queda rellenar una manga con una boquilla rizada (yo he utilizado la 1M de Wilton) y decorar al gusto. En esta ocasión he puesto cookies en miniatura (de venta en cualquier supermercado), pero podéis utilizar cookies enteras, cortadas por la mitad, o rotas en trocitos y espolvoreadas por encima...


Galletas para decorar


Esta receta de galletas es la más básica y la que yo utilizo siempre. Se pueden cubrir con glaseado, con papel de oblea o azúcar y también con fondant, tal y como veis en la foto, cuando estuve haciendo un evento en FNAC en 2013 donde los asistentes decoraron las galletas pintando el fondant con colorantes comestibles...


Para la receta básica, preparé un video que subí a youtube y que os traigo aquí, espero que os guste!


Miguelitos de La Roda (manual y thermomix)

 


Estos famosos pastelitos de La Roda (Albacete) fueron creados en los años 60, y su nombre fue en honor al mejor amigo de su creador, llamado Miguel, al cual le encantaban estas delicias.

Cada año, es uno de los productos estrella de la Feria de Albacete (aquí tenéis el enlace a su web oficial) celebrada a primeros de septiembre, pero también podemos darnos el capricho y hacerlos en casa de una forma muy sencilla!

Ingredientes:
- 2 láminas de hojaldre (fresco o descongelado)
- 600 gramos de crema pastelera (ver receta)
- Azúcar glass para espolvorear

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 225º C y colocamos una lámina de papel vegetal sobre la bandeja del horno (la que viene con el hojaldre nos sirve).
2. Extendemos las masas de hojaldre y las cortamos en rectángulos de unos 5 cm de largo por unos 3 cm de ancho aproximadamente.
3. Los colocamos sobre el papel de la bandeja y los pinchamos varias veces con un tenedor. Horneamos 20 minutos.
4. Sacamos del horno y dejamos que se enfríen nuestros rectángulos de hojaldre sobre una rejilla.
5. Preparamos una manga pastelera (o una bolsa que tengamos a mano limpia) con la crema de relleno y rellenamos los hojaldres poniendo un rectángulo de base y otro de tapa para cerrar (sin apretar).
6. Finalmente, espolvoreamos bien de azúcar glass. 

Notas:
Deberemos conservarlos en el frigorífico debido al relleno. Para saber más sobre rellenos con y sin refrigeración puedes ver este post que hice sobre el tema.

Nombres navideños de galleta

 


En esta ocasión os traigo un bonito detalle de repostería creativa que se me ocurrió para hacer como regalo a alguien especial, o quizá para nombrar los sitios en la mesa en la cena de Nochebuena o Nochevieja, poniendo las iniciales solamente, a no ser que tengamos el tiempo y el material suficiente para hacer el nombre completo de todos los miembros... jejeje Como regalo, podéis ponerlas en una bolsita de celofán y cerrarlas con un lacito e incluso colgarles alguna pequeña tarjeta con una dedicatoria, seguro que a quien se lo regaléis quedará encantado/a.

Las galletas son una receta básica de vainilla, aunque también podéis aromatizarlas como más os guste, por ejemplo, añadiendo una cucharadita de canela o de jengibre, incluso de cacao en polvo, aunque en este caso, tendréis que restar de harina la cantidad que pongáis de cacao, para que no os queden demasiado secas.
Para la decoración usaremos un glaseado básico y lo teñiremos con colorantes alimentarios, preferiblemente en gel o pasta, para no añadir más líquido al glaseado, aunque si esto nos ocurriera, siempre podríamos arreglarlo añadiendo más azúcar glass. Respecto a esto, os recomiendo utilizar azúcar glass comprado y no hecho casero, ya que los comerciales contienen una parte de almidón que hará que el glaseado quede mejor. Dicho esto, ¡vamos allá!

Ingredientes para la masa de galletas:
- 150 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 150 gramos de azúcar blanco
- 1 huevo L
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 300 gramos de harina común

Ingredientes para el glaseado:
- Azúcar glass (cantidad necesaria, unos 200-300 gramos)
- Gotas de agua (a ojo)
- Colorantes alimentarios rojo, negro y dorado (este último lo utilicé en polvo, para hacerlo líquido, sólo basta con mezclarlo con unas gotitas de algún alcohol transparente, tipo vodka)

Elaboración:
1. Comenzaremos con las galletas, para ello precalentamos el horno a 180º C y ponemos una lámina de papel vegetal en la bandeja del horno y reservamos.
2. Por otra parte, batimos la mantequilla a temperatura ambiente, es decir, que esté blandita, con el azúcar hasta que quede cremoso. Entonces añadimos el huevo y mezclamos bien hasta que quede completamente integrado. Añadimos también la vainilla y mezclamos.
3. Finalmente, añadimos la harina previamente tamizada de cucharada en cucharada, para mezclarlo bien y que no queden grumos. Esto último lo haremos con una espátula (o cuchara) de madera o de silicona, ya que con las varillas quedaría mucha masa dentro y no se mezclaría tan bien.
4. Con la masa formaremos una bola, no hará falta que la refrigeremos durante una hora, así que la pondremos sobre una superficie ligeramente enharinada y la estiraremos con un rodillo hasta dejarla de un grosor aproximado de 1 cm.
5. Con los cortadores con las letras elegidas cortaremos las formas y las iremos poniendo con cuidado sobre la bandeja del horno. Para que no se deformen podemos ayudarnos de alguna espátula plana o angular, como las usadas para cubrir las tartas. En cuanto a las unidades que nos saldrán, dependiendo del tamaño de los cortadores, pueden salir unas 10 ó 12, aunque si son más pequeños os saldrán más (es que los míos eran bastante grandes...).
6. Una vez puestas sobre la bandeja las horneamos unos 12 minutos y al sacarlas, con cuidado, las ponemos a enfriar sobre una rejilla para que endurezcan, ya que salen blanditas.


7. Una vez frías, preparamos el glaseado: tamizamos el azúcar glass y vamos añadiendo el agua de cucharadita en cucharadita hasta que obtengamos una textura un poquito más líquida que una pasta de dientes, es decir, debemos obtener un glaseado con una consistencia media, que nos servirá tanto para hacer los bordes como para rellenar.


8. Separamos una pequeña parte para dejarla de color blanco (aunque si lo queremos más blanco aún podemos echarle blanqueador, como el de Wilton, o colorante blanco en pasta). El resto lo teñiremos de color rojo. Yo uso el "extra red" de Sugarflair que consigue un color muy vivo. Metemos ambos glaseados en mangas, sin necesidad de boquilla, y cerramos las mangas con una pinza.


9. Ahora delinearemos las letras con el rojo y después las rellenamos. Antes de pasar al siguiente paso, deberemos dejarlas secar completamente, para ello podemos dejarlas secar toda la noche, o bien utilizar, si disponemos de uno, un deshidratador de frutas y verduras, y en una media hora las tendríamos secas. Sabremos que están completamente secas cuando la superficie haya perdido el brillo y  sean completamente mate.


10. Una vez secas, haremos el cinturón de Santa Claus con colorante negro, para ello utilizaremos un pincel y mezclaremos el colorante negro con unas gotas de vodka o ginebra (o cualquier otro licor claro). No os preocupéis por el alcohol ya que al secarse se evapora. Pintamos una banda negra más o menos a la mitad de las galletas (o donde se pueda, como en el caso de la A) y lo dejamos secar.


11. Con el glaseado blanco, haremos la hebilla del cinturón y por la parte de arriba podemos decorarlo como si fuera nieve. De igual forma, lo dejamos secar completamente.


12. Finalmente, al igual que hicimos con el colorante negro, mezclaremos el dorado con unas gotas de licor claro, tanto si el colorante que tenemos es líquido como si es en polvo, a no ser que sea pintura comestible dorada específicamente preparada para pintar directamente. Con ella, pintaremos la hebilla del cinturón. Ya sólo nos quedaría dejar secar por última vez y listo, ya podríamos guardarlas en una cajita, una bolsita de celofán, etc...



Nota:
Como otra opción podemos completar la decoración añadiendo virutas de azúcar, bolitas o sprinkles, por ejemplo, con forma de copos de nieve, que se venden en tiendas de repostería especializada. Para que se quedaran "pegadas" habría que ponerlas sobre el glaseado antes de que se seque...



Galletas "vidriera" para el árbol de navidad

 

¿Habéis puesto ya el árbol de navidad en casa? Seguro que sí, con las fechas en las que estamos ya... Para hacerlo aún más especial, pues es una receta que se puede hacer con los más peques de la casa (seguro que les encanta la idea) es hacer estas galletas "vidriera" o "steined glass cookies" de las que ya hablé en un post explicando lo que eran y cómo se hacía el proceso...

Se trata de unas galletas de mantequilla, que podemos saborizar con lo que más nos apetezca (vainilla, limón, naranja, cacao...) y a las que les hacemos un orificio en el centro donde le ponemos trocitos de caramelo que, al entrar en contacto con el calor del horno, se funden y quedan adheridos a la galleta dando la sensación como de una ventana o vidriera. Así, podemos hacer utilizar caramelos de distintos colores, e incluso, mezclar varios colores para que nos quede un "cristal" más colorido y bonito.

En esta ocasión, pues, os enseño a hacer estos divertidos adornos navideños que, además, se pueden comer! Quedarán súper bien en vuestro árbol o, ¿por qué no? En el de vuestros seres queridos a quien les queráis hacer un regalo original.

Ingredientes para las galletas:
- 125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 150 gramos de azúcar blanco granulado
- 1 huevo M
- 1 cucharadita de aroma a elección (vainilla, limón, caramelo...)
- 300 gramos de harina
- Caramelos de colores

Ingredientes para la decoración:
- 300 gramos de azúcar glass
- Agua (a ojo)
- Colorantes alimentarios verde y rojo
- Decoración tipo bolitas, nonpareils, purpurina comestible, azúcar blanco o de colores, etc.

Elaboración:
1. Empezamos por la masa de las galletas. Para ello, batimos la mantequilla hasta dejarla como una pomada, a continuación añadimos el azúcar y mezclamos bien.
2. Añadimos el huevo y el aroma o esencia elegido, y finalmente añadimos la harina tamizada.
3. Mezclamos todo muy bien hasta que nos quede una masa que no se nos pegue a las manos.
4. Envolvemos la masa en un papel film y la refrigeramos entre 30 minutos y una hora.
5. Pasado el tiempo, precalentamos el horno a 180º C y ponemos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada.
6. Con un rodillo, estiramos la masa hasta dejarla de un grosor aproximado de 1 ó 2 cm. Con cortadores de galleta de formas navideñas (y si no tenemos, podemos hacer una plantilla haciendo un dibujo en una cartulina, por ejemplo, y cortando la forma sobre la masa con un cuchillo) cortaremos nuestras galletas y las iremos colocando sobre una lámina de papel vegetal en la bandeja para el horno.


7. Con un cortador más pequeño, de la misma u otra forma, haremos un orificio en el centro de cada galleta.


8. Con el rodillo, un martillo o un mortero, macharemos los caramelos hasta dejarlos en trocitos muy pequeñitos, y los pondremos dentro de los orificios que hemos hecho. Como decía, podemos ponerlos de un solo color, o bien, poner varios juntos.


9. Para poder ponerle una cuerdecita o lazo para colgarlas del árbol, será necesario hacerle un pequeño agujero en la parte superior. Podemos hacerlo con una boquilla pequeña de manga pastelera, o simplemente con una pajita (o popote).


10. Metemos nuestras galletas al horno y las dejaremos hacerse entre 12 y 15 minutos. Cuando las saquemos, dejaremos que se enfríen por completo en la bandeja, pues el caramelo aún estará líquido. Por esto es muy útil tener dos o tres bandejas para hornear, para así poder meter otra tanda a hornear mientras se enfrían las que acabamos de sacar.


11. El resultado, una vez frías, es como el de una especie de "vidriera". Lo rugoso que veis en la foto es por el tipo de papel vegetal, que tenía esa textura...


12. Es el momento de decorarlas. Para ello, vamos a mezclar el azúcar glass con el agua, pero ojo, poquito a poco, ya que nos tiene que quedar un glaseado ni demasiado duro ni demasiado líquido. Si aún vemos que está muy duro, podemos ir echando agua de gota en gota, y si nos hemos pasado, podemos añadir más azúcar para darle más consistencia.

13. Ahora, lo dividiremos en tres partes y cada una de ellas la teñiremos de un color con los colorantes alimentarios que hayamos elegido. Os he puesto rojo y verde porque son los más identificables de la navidad, pero podéis usar oro y plata, rosa, violeta, negro... eso ya como más os guste. El último lo dejaremos en blanco. Para que nos sea más cómodo de manejar, lo pondremos todo en mangas pasteleras o en bolsitas a las que cortaremos el pico.


14. Decoraremos las galletas con nuestros glaseados, primero haciendo un borde, y cuando se seque (tarda muy poquito) lo rellenamos con el resto (respetando el agujerito por el que ha de pasar la cuerda o cinta de colgar). Por ejemplo, para las galletas en forma de árbol lo que hice fue poner glaseado verde y ponerle bolitas blancas (o nonpareils) antes de que se endureciera para que quedaran pegados.


15. Para las de Papá Noel, hice lo mismo en color rojo. Una vez que el glaseado esté completamente seco, le hice las partes blancas del gorro con el glaseado blanco que dejé sin tintar.


16. Para los copos de nieve, simplemente sería rellenar con el glaseado blanco (o plateado, o dorado...).


17. Y antes de que se seque, pasarlo por azúcar blanco, aunque también podríamos espolvorear purpurina comestible por encima, o dejar que se seque y pintar con pintura comestible líquida del color que queramos.


Finalmente, ya sólo tendréis que pasarle un lacito o cinta por el agujerito para poder colgarlas en el árbol. Y, bueno, estas son algunas ideas que os doy para decorar estas galletas, espero que os haya gustado y que lo pongáis en práctica!!



Sugarveil o Glaseado flexible

[imagen: sweetopia.net] 

Seguramente que todos hayáis oído hablar del Sugarveil... Se trata de una especie de glaseado real flexible que se aplica con una espátula en un molde de silicona y una vez seco, se puede coger con las manos sin problema y hacer decoraciones de encaje como la de la imagen de arriba por ejemplo, aunque se pueden hacer muchas mas cosas, como recortar con tijeras la parte que nos interese para hacer encajes en 3D. Pero también podemos decorar tartas de boda, galletas...
[imagen: cakecentral.com]
[imagen: sugarmamacookiessf.blogspot.com]
  
Pero como sucede la mayoría de las veces con estas cosas de repostería, los moldes de silicona para estas decoraciones son muy caros, tanto en España o como fuera (ya he consultado los precios en dólares...). Pero como para todo existe una solución, podemos utilizar el glaseado sugarveil con una manga pastelera y una boquilla fina (del #1 o del #0) y hacerlo sobre una plantilla o imagen impresa. ¿Qué no tenemos tampoco el maravilloso glaseado? No importa, porque también podemos hacerlo casero. Precisamente, en el blog de Imaginativa podéis encontrar una vídeo-receta donde os muestra paso a paso el proceso. A continuación os dejo el enlace a su pagina para que veáis el vídeo, la receta y algunas imágenes para imprimir (algunas llevan marca de agua, pero no importa, ya que solo las queremos para imprimir y poder utilizarlas como plantilla, simplemente, metiéndolas dentro de una funda de plástico y siguiendo el dibujo con la manga):
Enlace al blog de Imaginativa

*Actualización: el acceso al vídeo de Imaginativa ya no está disponible de forma pública.
Receta:
- 1 cucharada de merengue en polvo
- 1 cucharada de CMC (o goma tragacanto)
- 1 cucharada de azúcar glass.
- 2 cucharadas de maicena.
- 1 cucharadita de glucosa (si no tenéis, podéis sustituirla por miel de color claro, o simplemente no ponerla).
- 100 ml. de agua muy caliente.
El proceso es el siguiente: mezclamos todos los ingredientes secos, es decir, el merengue en polvo, el CMC, el azúcar glass y la maicena y los tamizamos. A continuación mojamos una cucharita en agua primero y añadimos la glucosa (el agua es para que no se quede pegada la glucosa a la cuchara) y mezclamos. Después iremos añadiendo agua de cucharada en cucharada hasta obtener una pasta de aspecto gelatinoso (en el vídeo lo vais a ver perfectamente).
Ya podemos meterlo en una manga con una boquilla lisa del #1 por ejemplo y hacer nuestros dibujos de encaje.
Y ahora os dejo algunas imágenes que he encontrado por la red, simplemente pinchad con el botón derecho para guardar la imagen en vuestro ordenador e imprimirla al tamaño que queráis. Espero que este post os haya gustado y os sirva de ayuda. Un abrazo!
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