¿Os queréis creer que nunca había hecho esta receta? Sí que la había probado, e incluso comprado en el supermercado, pero nunca había tratado de hacerla casera... Y es de lo más sencillo... Además, puedes hacerla con lo que tengas a mano, por ejemplo, utilizar merluza, rape, salmón, gambas, mejillones... Es tan versátil, que puedes adecuarla a tu gusto sin ningún problema.
Además, es ideal para poner como entrante en una mesa navideña, o en una cena informal, por ejemplo.
Las cantidades que os voy a dar son para 4 vieiras, es decir, para dos personas.
Ingredientes:
- 4 vieiras
- Media cebolla
- 1 diente de ajo
- 50 gramos de gambas crudas
- 1 filete pequeño de merluza
- 1 chorrito de vino blanco
- 1 cucharada de harina
- 1 vaso de leche (200 ml aprox)
- Sal y pimienta blanca
- Aceite de oliva
- Queso rallado para gratinar
Elaboración:
1. Empezamos lavando las vieiras y marcándolas en una sartén con un hilito de aceite. Retiramos y reservamos.
2. Seguimos picando muy finamente el diente de ajo y lo doramos en la misma sartén con un poco de aceite. Picamos muy bien la cebolla y la añadimos para que se poche, con una pizca de sal.
3. Añadimos el filete de merluza, salpimentamos y vamos deshaciéndolo con una espátula. Añadimos las gambas crudas y peladas cortadas en trocitos.
4. Agregamos el chorrito de vino, subimos el fuego, y dejamos que evapore el alcohol.
5. A continuación, añadimos la cucharada de harina y removemos un poco para que se cocine y pierda el sabor a crudo.
6. Añadimos la leche y dejamos cocinar para que se haga esta especie de bechamel.
7. Ponemos un poco de este relleno en las conchas, colocamos la vieira en el centro de cada una y terminamos cubriendo con el resto del relleno y queso rallado por encima.
8. En este punto, ya frías, las podríamos congelar para tenerlas listas para otro día, tan sólo poniéndolas en algún recipiente donde no se vuelquen y con papel de aluminio o film por encima.
9. Tan sólo quedaría gratinarlas 5 o 10 minutos en el horno y listo!
Hace poco estuvimos en un restaurante con motivo de un cumpleaños y al que habíamos ido más veces pero esta era la primera vez que nos ponían como aperitivo de cortesía una mousse de foie, que además llevaba reducción de Pedro Ximénez por encima y unas regañás para acompañar.
La verdad es que nos encantó porque estaba súper suave y cremoso, así que en seguida pensé que tenía que intentar replicarlo en casa, así que, no sé si mi receta se parecerá a la suya, pero lo cierto es que salió, si no igual, muy muy parecida (yo diría que a un 95%...), así que espero que os guste tanto como a nosotros.
Por cierto, esta receta puede degustarse así tal cual, con unos picos de pan, unas tostas, o servir de relleno para unas tartaletas, unos conos de hojaldre, unos mini croissants... Lo que se os ocurra que pueda quedar bien en forma de canapés, por ejemplo, para navidad, un cumpleaños...
Ingredientes:
- 200 gramos de foie mi cuit
- 200 ml nata para montar
- 50 ml de licor o vino a elección (brandy, Oporto, Pedro Ximénez, Albariño...)
- Sal al gusto
- Pimienta blanca molida
- Para decorar: escamas de sal, cebollino picado, reducción de Pedro Ximénez, crema balsámica de frutos rojos... Al gusto
Elaboración:
1. En un cazo, ponemos la nata con el foie, salpimentamos al gusto y dejamos que se deshaga a fuego suave, removiendo a menudo.
2. Una vez disuelto el foie, añadimos el licor o vino elegido, subimos un poco el fuego y, sin dejar de remover, dejamos que se evapore el alcohol.
3. Retiramos a un bol y dejamos que enfríe a temperatura ambiente. Una vez frío, lo llevamos a la nevera mínimo 2 horas (o toda la noche).
4. Pasado el tiempo, montamos con unas varillas eléctricas y metemos la mousse en una manga pastelera y lo utilizamos como más nos guste.
La scamorza es un queso italiano semi-duro, muy similar a la mozzarela, que se elabora comúnmente con leche de vaca y cabra, y podemos encontrarlo en su versión ahumada (de hecho, es la que utilicé para esta receta).
Se reconoce fácilmente por su forma de pera redondeada, que se forma por el cordel con el que se cuelga el queso para secarlo, de hecho, la traducción de "scamorza" sería "ahorcado", y de ahí su nombre.
Además de esta receta, es un sustituto buenísimo de la mozzarella, por lo que sentíos libres de usarlo en un plato de pasta o una pizza.
Por su parte, el chutney es una especie de mermelada agridulce y especiada, típica de India, para acompañar platos como legumbres, carnes o verduras y como entrante para "dipear" con pan naan, ¡riquísimo!
Lo común es hacerlo con mango, pero podemos utilizar otros productos como el calabacín, la calabaza... Según nuestro gusto, lo podremos poner más o menos picante, y utilizar las especias que más nos gusten o tengamos más a mano, por lo que os propongo las mías...
Ingredientes (2 personas):
- 2 quesos scamorza
- Huevo y pan rallado para rebozar
- 2 dientes de ajo
- Media cebolleta
- 2 mangos maduros
- 1 par de guindillas de Cayena
- 1 cucharadita de comino molido
- 1 cucharadita de semillas de cilantro
- 1 cucharadita de canela
- Sal, pimienta
- Aceite de oliva
- Chorrito de vinagre
Elaboración:
1. En una sartén, ponemos un poco de aceite de oliva y doramos los dientes de ajo picados muy finos.
2. Añadimos la cebolla bien picada, añadimos sal y pimienta y dejamos pochar suavemente.
3. Pelamos y cortamos en daditos el mango y lo añadimos a la sartén cuando la cebolla esté transparente.
4. En un mortero, machacamos las semillas de cilantro junto con el comino, las guindillas troceadas y la canela, y lo añadimos a la sartén.
5. Agregamos un chorro de vinagre y removemos bien. Dejamos cocer durante unos 15 minutos hasta que el mango esté prácticamente deshecho. Retiramos y ponemos en un recipiente para servir.
6. Por otro lado, ponemos aceite para freír a calentar.
7. Cortamos el queso en rodajas de aproximadamente 1 cm y las pasamos por huevo batido y pan rallado.
8. Freímos las rodajas de scamorza hasta que estén doradas y las sacamos a un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Me encantan los canapés que se preparan en un abrir y cerrar de ojos, sobre todo si combinan varios colores y sabores, como en este caso, el dulzor de los pimientos de piquillo con lo salado de las anchoas y el toque avinagrado de los pepinillos... Es perfecto para un picoteo con amigos o como uno de los entrantes navideños...
Ingredientes:
- Panecillos tostados
- Pimientos de piquillo
- Anchoas en aceite
- Pepinillos encurtidos
Elaboración:
1. Tan sencillo como cortar en tiras los pimientos de piquillo y ponerlos encima de los panecillos.
2. Ponemos encima las anchoas (dos o tres por panecillo).
3. Terminar con los pepinillos en rodajas finas y servimos.
El bienmesabe, que nada tiene que ver con el canario, que es un postre, o cazón en adobo, es un típico plato gaditano que se ha extendido como una de las raciones más populares, sobre todo del verano.
El cazón, también llamado caella, es un pequeño tiburón que habita en las aguas templadas de los océanos. La mejor época para degustarlo es entre mayo y septiembre, que es su temporada, así que no dejes de probarlo junto con las típicas "papas aliñás" de Cádiz.
Ingredientes:
- 500 gramos de cazón en tacos
- 2 cucharaditas de ajo molido
- 2 cucharaditas de pimentón (dulce o picante, al gusto)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de orégano seco (o perejil, al gusto)
- 1 cucharadita de comino molido
- 2 hojas de laurel
- Misma cantidad de vinagre que de agua
- Harina para rebozar (preferiblemente que sea especial para frituras)
- Aceite abundante para freír
Elaboración:
1. Prepararemos el adobo con un mínimo de 8 horas de antelación, para que el pescado coja todo su sabor. Para ello, pondremos en un recipiente el ajo, el pimentón, la sal, el orégano o perejil, el comino, el laurel, el vinagre y el agua y mezclaremos bien.
2. Ponemos dentro los trozos de cazón perfectamente limpios y dejamos macerar en el adobo unas 8 horas en el frigorífico.
3. Pasado el tiempo, escurrimos el pescado y lo colocamos sobre papel absorbente para quitar el exceso de líquido.
4. Ponemos el aceite a calentar en una sartén y pasamos los trozos de cazón por la harina, sacudiendo el exceso.
5. Freímos hasta que los trozos estén dorados y al sacarlos los ponemos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servir en seguida acompañado, por ejemplo, de una buena mayonesa casera o un alioli.
Esto es un caprichito medio de verano, y digo "medio" porque las nectarinas sólo las tenemos en verano, pero para hacer este aperitivo necesitamos el horno...
Aunque podríamos hacer un "apaño" comprando las tostas de pan ya hechas en el supermercado, y derritiendo el queso brie unos segundos en el microondas, o con un soplete, para darle un toque tostado...
Pero podemos hacer estas tostas en cualquier época del año, simplemente cambiando la fruta, por ejemplo, fresas o, ¿por qué no? pepitas de granada... Lo importante es crear un contraste de color y sabor junto con el queso, el cual, por supuesto, puede ser cualquier otro que nos guste, siempre que tenga una textura parecida y sirva para derretir...
Ingredientes:
- Una barra de baguette
- Queso brie
- Nectarinas (dos o tres, depende de las tostas)
- AOVE
- Miel
- Perejil seco (opcional)
- Nueces
Elaboración:
1. Ponemos el horno a calentar con calor arriba y abajo a 180º C.
2. Cortamos el pan en rebanadas de aproximadamente 1 cm de grosor. Las rociamos con aceite de oliva, para lo cual, podemos ayudarnos con un spray o, si no, con un pincel de cocina.
3. Ponemos las tostas en la bandeja del horno y las tostamos unos 5 minutos, que empiecen a dorarse.
4. Las sacamos del horno y les ponemos encima a cada una, una lonchita de queso brie, y las volvemos a meter al horno 5 minutos para que se derritan un poco.
5. Mientras tanto, lavamos y cortamos en gajos finos las nectarinas.
6. Sacamos las tostas con brie del horno y le ponemos en seguida el perejil y la nectarina por encima, unos 2 gajos por tosta.
7. Rociamos con un chorrito de miel y terminamos con unas nueces picadas finas. Servimos en seguida.
La primera vez que hice este entrante fue en una cena navideña con unos amigos, no la había probado antes tampoco en ningún sitio, así que busqué los tiempos para este tipo de marisco, y encontré que en muchas recetas le ponían una mezcla de aceite, ajo y perejil, y se me ocurrió que, a lo salado del plato, igual le iba bien un toque dulce, así que pensé en el vino moscatel.
Pero, ¿qué son las volandeiras? Pues son, como veis, un marisco de concha, muy parecido a las zamburiñas, pero con diferencias.
Las zamburiñas tienen una concha más oscura y lisa, mientras que las volandeiras son más claras y estriadas o rugosas.
La receta no puede ser más fácil, y si lo ponéis encima de un montón de sal gruesa, como en la foto, quedaréis de lo más "cool" jeje
Ingredientes:
- Aprox. 3 o 4 volandeiras por persona
- Aceite de oliva
- Un par de dientes de ajo
- Perejil
- Sal
- Un chorro de vino moscatel
Elaboración:
1. Lavamos un poco las volandeiras por si tuvieran algo de arena.
2. En una sartén, ponemos un chorrito de aceite de oliva y colocamos las volandeiras bocabajo, es decir, con la carne tocando la sartén y la concha hacia arriba.
3. En uno o dos minutos, que la carne se ha empezado a tostar, damos la vuelta a las conchas, dejando la carne a la vista. Añadimos sal al gusto.
4. Mientras esto se va haciendo, haremos el aliño, para ello picaremos muy fino los dientes de ajo y el perejil y lo mezclamos con un poco de aceite de oliva.
5. Cuando le hayamos dado la vuelta a las volandeiras, pondremos una cucharadita del aliño encima de cada una.
6. Terminamos con un chorreón de moscatel, que llegue a todas las conchas. Dejamos que evapore el alcohol y retiramos.
7. Servimos inmediatamente, por ejemplo, sobre un montón de sal gruesa.
Desde que se puso de moda hace unos años gracias al boom de la cocina molecular, alentado gracias a programas como Masterchef, estas perlitas o falso caviar son un recurso muy utilizado para adornar nuestros platos, sobre todo en épocas festivas como la navidad, además de aportar sabor a nuestras elaboraciones.
En este caso las hice de Oporto ya que iban a decorar un aperitivo de panna cotta de foie con manzana y, tanto por el color como por el sabor, casaban perfectamente en la receta.
Pero, efectivamente, puede hacerse con cualquier otro ingrediente líquido, o crema ligera, que queramos o nos apetezca, por ejemplo, zumos, café, caldos, infusiones, cremas de verduras, etc. El límite es nuestra imaginación.
Tan sólo hay que recordar la proporción 1 - 100, es decir, 1 gramos de agar-agar por 100 ml de líquido. Teniendo esto en cuenta, ya podemos hacer maravillas con nuestras presentaciones!
Ingredientes:
- 100 ml de vino de Oporto
- 1 gramo de agar-agar en polvo
- Aceite de girasol (cantidad suficiente)
Elaboración:
1. Ponemos bastante aceite en un vaso alto y lo metemos en el frigorífico.
2. Por otro lado, ponemos el vino en un cazo y comenzamos a calentar.
3. Añadimos el agar-agar y lo dejamos que hierva durante al menos un par de minutos, removiendo bien.
4. Retiramos y dejamos que entibie unos minutos.
5. Sacamos el aceite del frigorífico y cargamos una jeringa con el vino. Poco a poco, vertemos pequeñas gotas del líquido sobre el aceite para que se vayan formando las bolitas, que irán directas al fondo.
6. Continuaremos hasta acabar con el vino. Al final tendremos un montón de perlitas en el fondo del aceite, sólo tendremos que escurrirlas y guardarlas en un botecito de cristal en la nevera para utilizarlas como más nos convenga...
Hoy para la comida de Navidad he puesto poquitas cosas, ya que anoche en la cena de nochebuena nos llenamos bastante... Pero quería probar a tostar el pan como he visto hacer unas cuantas veces en programas de cocina...
La receta de la cebolla caramelizada la tenéis aquí en el blog (os pongo el enlace en la lista de ingredientes), pero es al moscatel, podéis obviarlo si queréis o sustituirlo por otro vino o licor, como más os guste. O bien, si no queréis complicaros o no tenéis mucho tiempo, podéis comprarla ya hecha y así os ahorráis un paso.
Este es un aperitivo o entrante que hice hace poco para ir experimentando cosas para navidad y la verdad es que, pese a algunas reticencias iniciales... (no quiero mirar a nadie...jejeje), tuvo una gran acogida, de hecho, estamos deseando repetir!!
Los pimientos caramelizados se pueden comprar ya hechos en el supermercado, en la zona de pimientos del piquillo envasados, pero os dejo la receta por si os apetece hacerlos caseros.
Las sardinas también las podéis encontrar ya ahumadas en el supermercado (de hecho, esta vez las he comprado), pero si queréis, podéis marinarlas de forma similar a cuando hacemos el salmón marinado.
Por lo demás es tostar unas rebanadas de pan brioche (o normal si nos gusta más) y decorar con cebollino. El contraste del salino del pescado y el dulce de los pimientos, junto con la textura blandita de la sardina y el tostado crujiente del pan hará el resto, creedme, boccato di cardinale.
Ingredientes:
- Sardinas ahumadas
- 100 gramos de pimientos de piquillo
- 50 gramos de azúcar
- 25 ml de vinagre
- Un chorrito del liquido de los pimientos
- Rebanadas de pan brioche
- Un poco de mantequilla
- Cebollino para decorar
Elaboración:
1. Empezamos preparando los pimientos, para ello los cortamos finamente en tiras y los ponemos en una sartén u olla antiadherente junto con su chorrito de líquido, el azúcar y el vinagre.
2. Los cocinamos lentamente hasta que caramelicen, durante una media hora más o menos, procurando que no se quemen ni se peguen. Retiramos y dejamos enfriar.
3. Cuando estén fríos, cogemos las rebanadas de brioche y les quitamos los bordes. Cada rebanada la cortamos en dos mitades para obtener dos tostas alargadas.
4. En una sartén o plancha, ponemos un poco de mantequilla y tostamos el pan por ambos lados y retiramos.
5. Ya sólo nos queda montar nuestras tostas: en casa una ponemos una base de los pimientos caramelizados, y encima una sardina ahumada. Terminamos decorando con el cebollino y a disfrutar!
Este fin de semana celebré mi 40° cumpleaños y entre todas las cosas que puse en la mesa dulce y salada se encontraba este paté de pollo al vino Pedro Ximénez, un vino dulce típico del sur español que, precisamente por su dulzor, suele acompañar a los postres, pero también nos sirve para dar ese contraste a los platos salados que tanto nos gusta...
Si no nos gusta tanto dulzor, o no lo tenemos a mano, podemos sustituirlo, por ejemplo, por Oporto, moscatel, brandy... Podemos ir probando hasta encontrar el que sea a nuestro gusto.
Para acompañar, pese a que es dulce de por sí, podemos poner una mermelada de frutos rojos, o alguna que tenga un toque diferente, como la naranja amarga, pero ya va en gustos...
Ingredientes:
- Aprox. 300 gramos de higaditos de pollo limpios
- 1 cebolla pequeña o media grande
- 1 diente de ajo grande
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
- 50 ml Pedro Ximénez
- 30 gramos de mantequilla
Elaboración:
1. Ponemos en una sartén a calentar un buen chorro de aceite y cuando esté listo, ponemos a dorar el ajo troceado.
2. Cuando el ajo esté a punto de dorarse, añadimos la cebolla picada (el tamaño da un poco igual porque lo vamos a triturar). Salpimentamos y dejamos pochar a fuego medio-bajo.
3. Mientras, comprobamos que los hígados están completamente limpios, sin venitas ni nervios que nos puedan molestar después.
4. Una vez transparente la cebolla, añadimos el hígado y lo dejamos cocinar bien, removiendo de vez en cuando, rompiendo los trozos con la espátula.
5. Cuando el hígado esté prácticamente cocinado, añadimos el vino y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
6. Una vez evaporado el alcohol, añadimos la mantequilla y dejamos que se funda por completo.
7. Trituramos hasta obtener un puré homogéneo y sin grumos y lo guardamos en uno o varios recipientes, preferentemente de cristal y herméticos, y dejamos enfriar del todo antes de guardarlo en el frigorífico. Una vez frío, veréis que es súper cremoso y rico. Podéis untarlo en galletitas saladas o en tostas de pan de aperitivo, ¡Riquísimo!
No me digáis que no son unos aperitivos bien monos! Con estas flores quedaréis la mar de bien en cualquier cena o comida familiar, pero lo mejor de todo es que, aparte de vistosas, no son nada difíciles de hacer, porque no hay que hacer ninguna cosa rara para que el calabacín tome esa forma rizada, ¡se forma sola!
Además se hacen bastante rápido y podéis ajustarlas a vuestro gusto, por ejemplo, si no os gusta el salmón ahumado, o no tenéis en ese momento, podéis sustituirlo por jamón de York, o jamón serrano... También le podéis poner la crema de queso que más os guste, aquí por ejemplo la he puesto normal, pero podéis utilizar una de finas hierbas, o con nueces, queso azul... Eso ya a vuestro gusto.
1. Precalentamos el horno a 200° C y preparamos una bandeja apta con papel de hornear.
2. Estiramos la lámina de hojaldre y cortamos tiras paralelas al lado más largo, de unos 4 - 5 cm de ancho.
3. Con una mandolina o un pelador de verdura, cortamos tiras de calabacín (sin pelar) que queden muy finitas.
4. Untamos un poco de la crema de queso a lo largo de las tiras de hojaldre.
5. Colocamos encima las tiras de calabacín, dejando la mitad por fuera de las tiras de hojaldre, de esa forma se rizarán los bordes. Nos tiene que quedar la mitad de abajo del hojaldre sin cubrir por el calabacín.
6. Untamos otro poco de crema de queso sobre el calabacín y ponemos encima el salmón ahumado.
7. Ahora doblamos el hojaldre que había quedado sin cubrir sobre el salmón, y comenzamos a enrollar desde un extremo al otro, formando nuestras flores (como una especie de espiral).
8. Colocamos las flores ya formadas sobre un molde para magdalenas o cupcakes que esté un poco engrasado. Si no tenemos este molde, podemos usar flaneras o aros de emplatar, por ejemplo.
9. Con el huevo batido, pincelamos la superficie visible del hojaldre y horneamos unos 20-25 minutos. Podemos servir caliente o frío.
Notas:
- Si no queda claro cómo montar las flores, puedes ver fotos del paso a paso en una receta que tengo igual pero en dulce: rosas de manzana.
Si os digo la verdad, hace tanto que hice esta receta que ni me acuerdo. Sé que la saqué de algún recetario y no es mía, pero creo que es de un video de LIDL que vi de pasada y me pareció una muy buena idea para un picoteo o un aperitivo para una cena informal.
Y la verdad es que no puede ser más sencillo, ensartar, rebozar y freír, y después, con su toque de limón... ¡delicioso!
Ingredientes:
- Berberechos en conserva (la cantidad dependerá del tamaño y de cuántas personas seáis)
- Huevo batido
- Pan rallado
- Aceite para freír
- Limón para acompañar
Elaboración:
1. Abrimos la lata (o latas) de berberechos y los escurrimos bien, eliminando la posible arena que puedan traer.
2. En unos palitos de brocheta (de madera o metálicos) insertamos unos 5 o 6 berberechos y lo vamos pasando primero por el huevo batido y después por el pan rallado.
3. Freímos las brochetas hasta que queden doradas por todos lados y las sacamos a un papel absorbente para que escurran el exceso de aceite.
4. Servimos en seguida acompañadas de limón, o incluso, de mayonesa u otra salsa a nuestro gusto.
De vez en cuando me gusta sacar este plato tan mono que heredé de mi abuela para presentar huevos rellenos, pero siempre termino haciendo la misma receta de huevos rellenos de atún, así que esta vez quería hacer un relleno distinto, y como tenía palitos de surimi en el congelador y un paquete de salmón ahumado en la nevera, me decidí por seguir esta receta de la web de divinacocina.es, que la sigo desde hace bastante tiempo y tiene cosas realmente buenas.
Se pueden hacer como parte de unos aperitivos o entrantes, por ejemplo, para una comida familiar, las fiestas navideñas, un cumpleaños...
Lo único es que varié algunas cosas y al probar el relleno me di cuenta de que era demasiado graso, por lo que un buen chorreón de zumo de limón o de lima le viene que ni pintado, así que os cuento cómo lo hice:
1. Empezaremos cociendo los huevos, para ello, pondremos una olla grande con abundante agua y un chorro de vinagre. Cuando comience a hervir, pondremos dentro los huevos con cuidado para que no se rompan (con ayuda de una espumadera, colador o cazo) y contaremos 10 minutos.
2. Pasado el tiempo, sacamos los huevos del agua hirviendo y los pasamos a un recipiente con agua muy fría (mejor si tiene cubitos de hielo).
3. Cuando los huevos estén lo suficientemente fríos para pelarlos sin quemarnos, los pelamos y los cortamos por la mitad a lo largo. Ponemos la clara cuajada en el plato de presentación y las yemas las vamos poniendo en un bol.
4. A las yemas les añadimos los palitos de surimi troceados, la mayonesa, el paté de salmón y el zumo de limón y mezclamos.
5. Reservamos 12 cuadraditos de salmón ahumado para decorar y el resto lo picamos en trocitos y lo añadimos al relleno anterior.
6. Cuando esté todo mezclado, vamos rellenando los huevos y les ponemos un cuadradito de salmón ahumado por encima.
7. Podemos añadir unas gotas más de zumo de limón por encima y unas hojitas de tomillo fresco, o perejil, cilantro...
Me encantan las patatas, sean de la forma que sean, aunque no tenga aún muchas recetas publicadas en el blog, pero sí podéis ver unas cuantas en el índice, como por ejemplo estas patatas al eneldo en freidora de aire o estas otras a la francesa de mi madre.
En esta ocasión he utilizado patatas de guarnición, que son pequeñitas, como las que podemos utilizar para las papas arrugás. Esto es importante a la hora de calcular el tiempo de horneado para que queden bien hechas y no queden crudas por el centro...
Ingredientes:
- Patatas pequeñas de guarnición (las que queramos)
- Aceite de oliva
- Sal al gusto
Elaboración:
1. Ponemos el horno a precalentar a 200° C.
2. Lavamos muy bien las patatas y las secamos completamente con papel de cocina absorbente.
3. Las colocamos sobre una fuente apta para el horno y las regamos con un chorro generoso de aceite de oliva.
4. Agregamos sal al gusto e, incluso, podemos añadir las hierbas aromáticas que más nos gusten o que vayan bien con el asado al que van a acompañar las patatas, por ejemplo, romero o tomillo.
5. Tapamos la fuente con papel de aluminio y metemos al horno unos 30 minutos.
6. Retiramos el papel de aluminio y volvemos a dejar que se horneen otros 25-30 minutos. Veremos que la piel se queda un poco arrugadita.
7. Podemos servir de guarnición o bien de aperitivo junto a alguna salsa, como romesco, deluxe...
Esta es una receta muy sencilla que me encanta y que es muy socorrida, por ejemplo, para poner un aperitivo o entrante en una cena informal o incluso en un cumpleaños (como en este de temática pirata que hice para el peque). Hace un tiempo la preparaba bastante a menudo,cuando aún no estaba tan metida en el mundo de la cocina y mi repertorio no era tan amplio, ahora los hago de muchas maneras pero hay veces que vuelvo a los orígenes, a lo básico y sencillo, que siempre es de agradecer, además así puedo sacar a relucir este estupendo plato específico para huevos rellenos que me regaló mi abuela hace muchos años y que por eso le tengo tanto cariño...
Ingredientes (12 ud):
- 6 huevos M o L
- 1 lata de atún en aceite bien escurrido
- 4 cucharadas de tomate frito
- Mayonesa (cantidad necesaria)
Elaboración:
1. En una olla con abundante agua, ponemos los huevos a cocer con un chorrito de vinagre. Cuando el agua comience a hervir, contaremos 10 minutos y retiramos.
2. Cortamos la cocción eliminando el agua caliente y añadiendo agua fría a los huevos. Esperamos a que se enfríen y los pelamos.
3. Cortamos los huevos por la mitad y les quitamos la yema. Dejamos los huevos sobre el plato o fuente donde los vayamos a presentar y ponemos las yemas en un bol.
4. Aplastamos las yemas con un tenedor y agregamos el atún y el tomate frito y mezclamos hasta obtener una mezcla homogénea.
5. Con ayuda de un par de cucharillas, iremos rellenando los huevos con este relleno y, para finalizar, ponemos un poquito de mayonesa por encima y ¡listos para comer!
No hay duda de que uno de los reyes de las fiestas navideñas es el salmón ahumado. Con él podemos hacer los más diversos entrantes y canapés, acompañados sobre todo de queso crema, gulas, aguacate... Podemos usarlo también en ensaladas, pokes o en platos de pasta, ¡es tan versátil!
La técnica de ahumar el salmón surge en el siglo VII en el Norte y Este de Europa, donde, por acción del humo de diferentes maderas (actualmente las menos resinosas) se conseguía eliminar las posibles bacterias del pescado y conservarlo así más tiempo.
En casa en realidad lo que podemos hacer, salvo si tenemos la posibilidad de ahumarlo propiamente dicha, es marinarlo con una mezcla a partes iguales de sal y azúcar, y añadirle las especias que queramos e, incluso, el famoso aroma de humo, para darle ese toque aromático.
De hecho, en casi todos los supermercados podemos encontrar ya hecha la mezcla, lista para usar, con un intenso aroma a humo que se impregnará en nuestro salmón.
Y quien dice salmón, dice también sardinas, bacalao... todo es probar!
Ingredientes:
- Un trozo de salmón del tamaño que queramos (puede ser del lomo, de la cola...)
- 300 gramos de sal
- 300 gramos de azúcar
- Hierbas y especias al gusto
- Aroma de humo o humo líquido*
*Nota: podemos sustituir todos los ingredientes, salvo el salmón, por los paquetes preparados especialmente para ello, que podemos encontrar en grandes superficies.
Elaboración:
1. Mezclamos todos los ingredientes, excepto el salmón.
2. En una fuente lo bastante grande para que quepa nuestra pieza de salmón, ponemos la mitad de la mezcla de sal, azúcar, etc.
3. Ponemos encima la pieza de salmón y cubrimos con la otra mitad del preparado.
4. Meter al frigorífico y dejar marinando un mínimo de 12 horas si es una pieza pequeña, o 24 horas si es grande.
5. Pasado el tiempo, "liberamos" nuestro salmón y lo pasamos por el grifo de agua fría para eliminar los restos de la mezcla.
6. Lo cortamos en láminas finas y lo guardamos en un recipiente hermético cubierto de una capita de aceite de oliva.
En esta ocasión os traigo una receta en video que podéis ver en mi canal de YouTube, que os puede servir para un picoteo de domingo, o como entrante para una comida o cena.
El relleno de jamón con mermelada hace un estupendo contraste, al igual que, por ejemplo, unas tostaditas de foie con confitura de frutos rojos... La mermelada que os propongo es de higos, que puede ser casera o comprada, pero también podéis usar otro sabor que os guste más, como esta mermelada de moras...
Al final de la receta os dejo el video para que veáis lo sencillo que es!
Ingredientes:
- 1 lámina de hojaldre fresco o descongelado rectangular
- Lonchas de jamón serrano o ibérico (cantidad necesaria)
- 1 huevo batido para pincelar
Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 200º C.
2. Estiramos la lámina de hojaldre sobre la mesa y ponemos cucharadas de mermelada encima y, con ayuda de una brocha o una espátula, pintamos con ella toda la superficie del hojaldre, incluidos los bordes.
3. Colocamos las lonchas de jamón estiradas, sin montarlas entre sí, abarcando toda la superficie, sin dejar huecos.
4. Por el lado largo, comenzamos a enrollar el hojaldre hasta llegar a la mitad. Hacemos lo mismo con el lado contrario (ver el video para entender mejor la explicación).
5. Con un cuchillo o, mejor aún, con unas tijeras, cortamos la masa en rodajas o porciones.
6. Colocamos las palmeritas, ya tumbadas con el relleno visible hacia arriba, sobre una bandeja de horno con papel vegetal, ligeramente separadas entre sí.
7. Las pintamos por todas partes con el huevo batido con ayuda de una brocha o pincel de repostería.
8. Horneamos las palmeritas unos 20-25 minutos, hasta que estén doradas.
9. Dejamos enfriar a temperatura ambiente y listo!
Una receta la mar de sencilla, que se hace en un periquete y que podemos poner de aperitivo en cualquier cena, incluida Navidad... Sólo necesitamos champiñones y huevitos de codorniz, ¡así de simple!
Y si queréis ideas para otros bocados de aperitivos, podéis echarle un vistazo a los buñuelos de bacalao, donde os cuento un poco de su historia, estas delicias de jamón y queso con thermomix que les encanta a los niños, unas siempre socorridas y muy alabadas croquetas, o patés caseros, como este de atún que sabe igual que el del supermercado y del que también tenéis el video en mi canal.
Y ahora sí, vamos con esta sencilla receta.
Ingredientes:
- 12 champiñones, que sean grandes, ya que en el horno encogen
- 12 huevos de codorniz
- Sal y pimienta
- Cebollino para decorar (opcional)
Preparación:
1. Precalentamos el horno a 200º C.
2. Limpiamos bien los champiñones con ayuda de un paño limpio y seco, para quitarle la arena que pudieran tener, y les quitamos el pie por completo.
3. Los ponemos sobre una bandeja de horno y ponemos en el interior de cada uno un huevo de codorniz, con mucho cuidado, ya que la yema se rompe con mucha facilidad.
4. Espolvoreamos sal y pimienta sobre cada uno de ellos.
5. Horneamos unos 20 minutos. Sacamos del horno y espolvoreamos con el cebollino picado y servimos.
Notas:
- Si lo queremos aún más sabroso, podemos untar el interior de los champiñones con algún ingrediente extra, como por ejemplo, mayonesa, crema de queso, mostaza, trufa... o cualquier otro que se nos ocurra.
Hace unos días celebramos la fiesta de cumpleaños del pingüino y este años decidimos hacer una fiesta pirata! Fue muy divertido imaginar todo, con la ayuda de las maravillosas ideas que se encuentran en Pinterest...
Si os animáis a hacer una fiesta de cumpleaños así, tanto para niños como para adultos, aquí os dejo las imágenes de lo que hicimos, por si os sirven de inspiración, ¡espero que os guste!
Para empezar, la mesa no podía ser una mesa sin más, sino que decidí decorarla como si fuese un barco: para ello, la rodeé con papel kraft marrón para simular la madera, y en cartón le hice el ancla, que pinté con spray de color plata, y las barandillas del castillo de popa, que pinté en dorado. Las escotillas eran simples círculos de cartulina negra.
Lo más complicado quizá era el tema de la vela del barco, lo que hice fue juntar dos mesas, la principal era de piedra y la secundaria era de esas de terraza con un agujero en medio, por lo que pude meter por ahí un palo de escoba para que se mantuviera de pie. A este palo le pegué un palo más pequeño donde até un mantel pequeño blanco y lo recogí para que pareciesen las velas recogidas.
Con esto ya tenía lo principal, ya sólo quedaba poner unos globos y unos banderines decorados que compré por internet.
Ahora viene algo menos complicado pero que hay que pensar bien, y es calcular cuántas personas vendrán a la fiesta y la comida que vamos a poner, tanto en cantidad como en variedad, ya que hay que pensar que hay distintos gustos e incluso alergias e intolerancias... por suerte, no tuve que preocuparme de ello, ya que quienes vinieron les gusta todo y no tienen ningún inconveniente de tipo alimenticio, así que pude poner cosas con total libertad, sólo me tuve que preocupar de buscar nombres divertidos para denominar las cositas, a ver qué os parecen:
Bueno estos cupcakes no tenían nombre, porque se ve claramente lo que son, eso sí, el calor derritió un poquito el fondant...jeje Se trata de magdalenas, que podéis hacer del sabor que más os guste o el más neutral para agradar a todos. La crema es una buttercream básica, que dividí en dos, una la dejé de color blanco, y la otra la teñí con unas gotas de colorante azul alimenticio. Después metí ambas mangas pasteleras en otra más grande con la boquilla 1M de Wilton y así quedaron los dos colores mezclados en espiral. Después, sólo tuve que coronar con una aleta gris hecha con fondant para simular un tiburón...
También di la opción de probar unos básicos cupcakes salados, a los que puse jamón, queso y cebollino. Las cápsulas de papel con el tema pirata las compré por internet. Los coloqué en esta fuente en altura, pero podéis echarle imaginación y hacer vosotros mismos otra fuente o recipiente como por ejemplo una concha gigante, un barquito (como esos en los que se sirve el sushi...).
Otra opción un poco "atareosa" pero muy divertida son estos "cruasangrejos". Lo que hice fue pegar ojos a palitos de polo, todo comprado en tiendas de "chinos", y rellenar unos cruasans con ensalada hecha a base de lechuga, palitos de cangrejo y salsa rosa o cocktail, pero podéis añadirle maíz dulce, atún, cherrys... ¡lo que más os guste!
Algo trabajado también son estas "ostras de salmón", que no son más que unas galletas de mantequilla, para las que utilicé mi propia receta de galletas para decorar y las rellené con esta receta de paté de salmón fresco. El resultado con esa mezcla de dulce y salado es espectacular!
Para estos vasitos dulces aún tengo que publicar más recetas, pero podéis utilizar la que más os guste: los que están en primer lugar son de barquillo de helado que compré en un supermercado y los rellené con crema de limón y le puse un poquito de mermelada de fresa por encima. Los que están en medio son capas de crema de frambuesa y galletas oreo machacadas, y los últimos son de tiramisú con galleta pulverizada por encima en lugar de cacao, y para terminar les puse esos paraguas típicos de los cócteles...
Otra idea son estos huevos rellenos, para los que aproveché las banderas que venían con las cápsulas de los cupcakes. No son más que huevos cocidos, a los que saqué la yema y la mezclé con atún y tomate frito, para terminar con una cucharadita de mayonesa.
No podía faltar la reina de las fiestas: la tortilla de patata! Una con cebolla y la otra sin, para el gusto de todos!
No pueden faltar tampoco unas brochetitas, como estas de cherrys y cubitos de queso...
O estas banderillas que podéis comprar ya hechas de pepinillo, cebolleta, aceitunas... Lo único que cambié fue el palito de la brocheta original por estas espadas de colores que encontré en una tienda de "chinos", aunque creo que por internet también se pueden conseguir.
Unos pequeños bocadillos por si alguien se quedaba aún con hambre...jejeje
Unos triángulos de queso a los que llamé "dientes de tiburón" y que puse sobre un plato de temática pirata que compré por internet también... Los carteles, por cierto, los hice a mano, sobre una cartulina blanca, fui dibujando las letras copiándome de un abecedario (lo único que no recuerdo es el nombre de la fuente, pero supongo que investigando en google lo encontráis), después coloreé cada cartelito y lo pegué a un palito de brocheta. Para que se mantuvieran de pie clavé esos palitos a una montañita de plastilina y voilà!
Para esto compré una bolsa grande de grageas estilo "conguitos", lo único que venían mezclados y tuve que entretenerme separando las blancas de las negras para distinguir entre "perlas de mar" y "balas de cañón", jejeje
Otra cosita entretenida: compré unos cuadraditos dorados de envolver galletas (en marialunarillos.com) y envolví estas galletas tipo oreo para simular "doblones" de oro.
Y con el mismo papel dorado, envolví estos lingotes de oro de kitkat...
Algunos snacks que parecían caracolas...
Gominolas de gusanos como si fuesen cebo para pescar...
Unos palitos de pan simulando "patas de palo"...
Y, aunque había otra mesa con refrescos y bebidas para grandes y pequeños, la de la mesa-barco tenía que ser acorde con la temática, por lo que hice estos carteles de "agua de mar" y los pegué a las botellitas de agua.
Y por último, la imprescindible compañera de todas las fiestas de cumpleaños y que ya habéis visto al principio de este post: ¡la tarta!
La verdad es que fue muy divertido imaginarla, dibujarla en un papel y después llevarla a cabo. La receta para el bizcocho y el relleno que utilicé fue mi receta de tarta de yogur rellena de trufa. La trufa, una vez puesta, se solidifica en seguida, por lo que, para pegar el fondant, lo que hago es pincelar toda la superficie con un poco de mermelada, del sabor que tenga a mano, y después, al cubrir con fondant, queda totalmente adherido y además le da un sabor extra.
La bandera también está hecha con fondant y pintada con colorante líquido blanco. El garfio lo hice también con fondant (al igual que el puño de la manga) y después lo pinté con colorante plateado. El piso bajo de la tarta está pintado también con colorantes alimenticios.
Lo que parece arena es galleta pulverizada y las monedas son de chocolate. Lo único no comestible son las conchas que son de verdad, jaja
Y ya por último sólo me queda esperar que os haya gustado y que hayáis cogido ideas para alguna fiesta que tengáis en mente, seguro que os lo pasáis genial, sobre todo si os disfrazáis como hicimos nosotros!!