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Albóndigas de bacalao y pasas

 


Me encantan las albóndigas, yo creo que casi de cualquier cosa, y si además son una explosión de sabor, como en este caso, que combina lo salado del bacalao con el dulce de las pasas... mmm!!!

En el blog tengo otras recetas de albóndigas, como estas en salsa de la abuela, estas de berenjena con Thermomix, estas de merluza sin salsa o estas otras italianas con tomate.

Ingredientes (2 personas):
- 300 gramos de bacalao fresco o desalado
- 1 rebanada de pan de molde
- 50 ml leche
- 1 huevo
- 1 cucharadita de ajo molido
- 1 cucharadita de perejil seco
- Pan rallado (cantidad necesaria)
- 2 o 3 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 50 ml vino blanco
- 500 ml caldo de pescado
- Un buen puñado de pasas
- Harina
- AOVE

Elaboración:
1. En un bol, ponemos la rebanada de pan sin la corteza y la regamos con la leche.
2. Mientras, escurrimos bien el bacalao para eliminar todo el agua posible y lo desmenuzamos bien finito. Lo añadimos al bol con el pan.
3. Añadimos el hueco, el ajo molido y el perejil y mezclamos con un tenedor hasta que esté todo integrado.
4. Vamos añadiendo pan rallado poco a poco, para conseguir que las albóndigas tengan consistencia.
5. Formamos las bolitas y las pasamos por harina, eliminando el exceso.
6. En una olla, con un dedo de aceite de oliva, freímos las albóndigas hasta que se doren ligeramente. Las retiramos sobre un papel absorbente.
7. En la misma olla, doramos los ajos picados muy finamente y, a continuación, la cebolla, también picada fina. Dejamos pochar a fuego suave.
8. Añadimos una cucharada de harina y la cocinamos un par de minutos para que pierda el sabor a crudo.
9. Añadimos el vino y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
10. Añadimos el caldo y las pasas y dejamos reducir un poco.
11. Volvemos a meter las albóndigas en la olla y dejamos que se cocinen unos 10 minutos más. Servimos enseguida.

Polpette della nonna, las albóndigas italianas

 


Este verano fui por tercera vez a Italia (la adoro), y nunca había probado en ningún sitio las polpette, unas tradicionales albóndigas cocinadas con una salsa de tomate casera que están de rechupete! Podéis encontrarlas como "della nonna" (de la abuela) o "al sugo" (en salsa).

Aunque son italianas, la palabra "polpetta" (en singular), en realidad proviene del francés "paupière" (párpado) que derivó en "paupiette", y de ahí a "polpette" (Larousse Gastronomique: The World's Greatest Culinary Encyclopedia, Completely Revised and Updated).

La primera referencia a estas bolitas de carne y pan podemos encontrarla en Apicio, en torno al año 30 d. C. (François-Régis Gaudry y otros, On va déguster l'Italie, pág. 27). Pero la palabra "polpetta" no aparece hasta el Libro de Arte Coquinaria, de Martino da Como, ya en el siglo XV:

«[...] La viande de veau, c’est-à-dire la poitrine antérieure, est bien bouillie, la longe rôtie et la cuisse en boulettes. [...] De la viande de cerf, le devant est bon en bouillon de lard, les longes peuvent être rôties, et la cuisse est bonne en croûte ou en polpette»

Libro de Arte Coquinaria, de
Martino da Como
1465-1470

Aunque estas primeras "polpette" aparecen más bien descritas como chuletas de ternera envueltas en tocino. No sería hasta 1648 cuando el gastrónomo boloñés Vincenzo Tanar las describiera como hechas con carne picada en su libro "La economía del ciudadano" (François-Régis Gaudry y otros, On va déguster l'Italie, pág. 27).

Actualmente existen variantes regionales, como la napolitana, que incluye piñones y pasas, o la siciliana, a las que se le añade menta.

Para hacer las mías me guié con las publicadas por la web de La cocina de Frabisa, que me encanta, pero yo utilicé sólo queso parmesano, en lugar de una mezcla de parmesano y pecorino. Tampoco le puse orégano a la salsa de tomate, y menos dientes de ajo pero es cuestión de gustos.

Aquí en el blog tenéis también otra receta de albóndigas en salsa de la abuela bastante diferente, pero riquísima tambien, ¡no os la perdáis!

Ingredientes (4 personas):
- 500 gramos de carne picada al gusto
- 50 ml leche
- 2 rebanadas de pan de molde sin corteza
- 2 dientes de ajo para las polpette y 2 para la salsa de tomate
- Un pequeño manojo de perejil fresco
- 100 gramos de queso parmesano rallado
- 1 huevo
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada molida
- Harina para rebozar
- Aceite de oliva
- 1 cebolla dulce
- 500 gramos de tomate triturado en conserva
- 1 cucharadita de azúcar 
- Algunas hojas de albahaca fresca

Elaboración:
1. En un bol, ponemos las rebanadas de pan de molde troceadas y vertemos la leche. Con un tenedor lo aplastamos hasta obtener una pasta.
2. Añadimos la carne, el huevo, el ajo finamente picado, el perejil también picado, el queso rallado, la nuez moscada y salpimentamos al gusto.
3. Formamos las bolitas y las pasamos por harina, sacudiendo el exceso.
4. En una olla con un poco de aceite, marcamos las albóndigas y las sacamos. Reservamos para después.
5. En la misma olla, doramos los otros dos dientes de ajo picados. A continuación, añadimos la cebolla picada, agregamos un poco de sal y dejamos pochar a fuego medio.
6. Añadimos el tomate triturado con la cucharadita de azúcar para eliminar la acidez y volvemos a poner las albóndigas en la olla para que se terminen de hacer en la salsa.
7. Servimos junto con unas hojas de albahaca fresca.

Pan de sándwich keto en microondas

 

Después de ver y probar varias versiones de los panes keto, me he visto con la capacidad suficiente como para hacer mi receta propia...
En este caso no utilizo psyllium, ni gluten de trigo, ni edulcorantes, sino que es totalmente keto, por lo que si lo que buscas es un pan rápido con el que hacerte un sándwich para cenar o almorzar, o unas tostadas para el desayuno, y que sea totalmente cetogénico, prueba esta opción que te ofrezco.

Además se tarta en hacer menos de 10 minutos y sólo necesitas un recipiente apto para el microondas, como por ejemplo, un tupper de plástico o vidrio, que puede ser cuadrado o redondo, como tú prefieras.

Ingredientes (para 2 rebanadas):
- 2 huevos L
- Media cucharadita de sal (o al gusto)
- 1 cucharada colmada de queso crema o mascarpone
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Media taza de almendra molida (o harina de almendra)
- Media cucharadita de levadura química (o polvo de hornear)

Elaboración:
1. Tan sencillo como mezclar muy bien todos los ingredientes con ayuda de unas varillas o un tenedor.
2. Engrasamos el recipiente o molde donde lo vayamos a poner con unas gotas de aceite.
3. Vertemos la mezcla en el recipiente
4. Metemos al microondas entre 3 y 5 minutos (dependiendo de la potencia de cada uno).
5. Dejamos enfriar un par de minutos y desmoldamos.
6. Lo colocamos sobre un papel absorbente de cocina por la parte de abajo para que absorba el exceso de humedad durante 1-2 minutos y listo. Ya podemos utilizarlo como queramos: a la plancha, en tostadora o así tal cual.

Rollitos de sobrasada y miel

 


Estos rollitos los hice para la fiesta de mi 40º cumpleaños y fueron todo un éxito. Son bastante parecidos a los que ya hice en un cumpleaños del pingüino, pero en aquella ocasión fue con un pan de sándwich estilo rústico al que añadí unas lonchas de queso y unas hojas de rúcula. El relleno en ese momento lo hice con thermomix (podéis ver la receta aquí).

En esta ocasión lo he hecho a mano y más sencillo, pero para darle un "toque diferente" le puse unos brotes o germinados para decorar encima, que, además, son un súper-alimento!

Ingredientes: (para 10 rollitos)
- 5 rebanadas de pan de molde
- 2 -3 cucharadas generosas de sobrasada
- La mitad aproximadamente de miel que de sobrasada
- Brotes / germinados para decorar (opcional)

Elaboración:
1. En primer lugar, le quitamos la corteza al pan de molde (también podemos comprarlo sin corteza), que podemos guardar para hacer unas albóndigas o unos croutons, por ejemplo.
2. Con un rodillo, aplanamos muy bien cada rebanada de pan.
3. En un cuenco, mezclamos la sobrasada y la miel hasta obtener una crema.
4. Untamos con esta crema cada rebanada de pan y la enrollamos. De cada rebanada, como son largas, nos saldrán dos rollitos, sólo tenemos que cortarlas a la mitad una vez enrolladas.
5. Las colocamos sobre el plato de presentación y le colocamos los brotes encima para decorar.

Albóndigas en salsa de la abuela

 

En realidad la receta no es de mi abuela, porque ella las hacía más caldosas, pero me recuerda un poco a eso: a la cocina de las abuelas, tradicional, de toda la vida... Así que es como una especie de homenaje a esas raíces que todos tenemos, porque ahí es donde solemos dar nuestros primeros pasos en la cocina, viendo esas recetas de madres y abuelas que nos encantan y que están para mojar pan y repetir...

Y esta receta no es la primera vez que la hago pero sí la primera vez que me sale tan rica, de hecho, el pingüino me dijo que eran las mejores albóndigas que había probado nunca (lagrimita ready to fall...), y eso que no son de ternera (ya sabéis que no como carnes de mamíferos), pero quedan muy jugosas gracias al pan mojado en leche...

Si queréis ver otra receta de albóndigas con salsa de verduras, os invito a que veáis mi primer libro de cocina: Saki Recetas, disponible en Amazon tanto en tapa dura como en kindle. Además ahí encontraréis mi famosa receta del "Chocopollo" y el "Curramen", con unas breves líneas de lo que significan para mí esas recetas...


Ahora sí, os dejo con la receta que he hecho esta última vez:

Ingredientes:
- 500 gramos de carne picada (pollo, ternera, cerdo, mixta... al gusto)
- 1 huevo L
- Sal y pimienta al gusto
- 1 rebanada de pan de molde mojada en leche
- 1 cucharadita de salsa Worcestershire (opcional)
- 1 cucharada de especias para pollo (al gusto)
- Pan rallado (cantidad suficiente)
- Harina para rebozar
- Aceite para freír
- Aceite de oliva
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla grande
- 1 tomate rallado
- 1 cucharadita de pulpa de pimiento choricero
- 1 vasito de vino tinto
- 500 ml de caldo de pollo o carne

Elaboración:
1. Empezamos preparando las albóndigas, para ello, ponemos en un bol amplio la carne picada y le añadimos sal y pimienta al gusto, la salsa worcester (opcional), el pan mojado en trocitos, la mezcla de especias que queramos y el huevo y mezclamos todo bien.
2. Ahora iremos añadiendo el pan rallado poco a poco, la cantidad va a ir a ojo, hasta que tengamos una masa que podamos modelar pero que se pegue ligeramente a las manos, ya que si nos pasamos con el pan rallado nos quedará un mazacote seco y no queremos eso.
3. Formamos las bolitas y las pasamos por harina, sacudiendo el exceso. Cuando las tengamos formadas, las marcamos en una sartén con aceite, pero no las freímos del todo, tienen que quedar sin hacer por el centro, sólo las freímos ligeramente, y las sacamos a una fuente con papel absorbente para que recoja el exceso de aceite.
4. Fritas las albóndigas, pasamos a hacer la salsa, para ello, en una sartén con aceite de oliva (el suficiente para cubrir el fondo), echamos los ajos troceados y cuando se empiecen a dorar, añadimos la cebolla troceada (el tamaño da igual, ya que después lo trituraremos). Salamos al gusto y dejamos hacer hasta que transparente.
5. Cuando la cebolla esté pochada, añadimos el tomate rallado y la cucharadita de pimiento choricero (también podría ser ñora, pero si no tenemos ninguna, podemos poner pimentón). Removemos bien y agregamos el vino tinto.
6. Subimos el fuego para que se evapore el alcohol y añadimos el caldo. Dejamos cocer unos minutos y lo trituramos bien. Añadimos las albóndigas y lo dejaremos reducir hasta que nos quede una salsa espesita. Lo comprobaremos de sal y listo.
7. Podemos acompañarlo de unas buenas patatuelas como estas con eneldo o esta versión francesa de mi madre.

Picatostes o croutons en Air Fryer

 

En realidad esta receta podría hacerse en el horno y en sartén, simplemente ajustándonos a lo que nos pida cada cosa, pero si quieres sacarle más partido a tu freidora de aire, esta puede ser una receta habitual, ya que normalmente sobran los extremos del pan de molde y no sabemos que hacer con ellos (aunque se me ocurre que podríamos utilizarlos como base para unos panini o unas mini pizzas exprés) y además no se tarda nada de tiempo...

Ingredientes:
- Pan de molde (sea la cantidad que sea)
- Sal al gusto
- Ajo en polvo
- Perejil seco
- Aceite de oliva en spray

Elaboración:
1. Cortamos en tiras y luego en cuadraditos el pan de molde, con ayuda de unas tijeras.


2. Ponemos nuestros cuadraditos de pan en un recipiente hondo y le agregamos la sal, el ajo y el perejil.
3. Rociamos con el spray de aceite de oliva y removemos bien con una cuchara para que llegue todo a todas partes.


4. Lo ponemos en un recipiente apto para la freidora. Este por ejemplo, es de silicona, los compré en la app de wish por muy poco y la verdad es que estoy encantadísima, porque evito que se manche la cesta de la freidora y además se pueden meter al lavavajillas (aunque yo no lo he probado, prefiero lavarlos a mano, por si acaso). También podéis usar de los que venden desechables (de aluminio o de papel/cartón).


5. Lo ponemos en la cesta y programamos 180º C 5 minutos. A mitad del programa podemos pausar, abrir y menear un poco el pan para que se dore por todas partes.
6. Finalmente, esperamos a que se enfríen y los guardamos en un recipiente hermético y ya podemos usar en ensaladas, cremas o purés...

Nuggets de pollo (thermomix)

 


Ni que decir tiene que caseros son muchísimo mejor que los comprados, pues como siempre ocurre, sabes lo que le echas... Además, de sabor no tienen nada que envidiar a los comerciales, pues es idéntico, e incluso mejor, para los niños es perfecto para la cena y si lo acompañas de una ensaladita ya tienes el plato completo. 

Además los puedes congelar en crudo y sacarlos justo antes de freír, tanto en una sartén con aceite, como en una freidora de aire, o incluso en el horno. ¡Si es que son todo ventajas!

Ingredientes (para unas 12-15 unidades):
- 250 gramos de pechuga de pollo sin piel y en trozos
- Media cucharadita de sal
- Una cucharadita de ajo en polvo
- 2 rebanadas de pan de molde sin corteza
- 60 gramos de queso de untar (tipo Philadelphia)
- 60 gramos de leche
- Para rebozar: un huevo y pan rallado

Elaboración:
1. Ponemos la pechuga troceada en el vaso y picamos 5 seg/vel 7.
2. Añadimos la sal, el ajo en polvo, el pan de molde en trozos, el queso y la leche, y mezclamos 10 seg/vel 7.
3. Hacemos bolitas con la masa y las aplastamos un poco, las pasamos por el huevo batido y después por el pan rallado.
4. En este punto, si queremos, los podemos congelar: los ponemos sobre una bandeja (con papel vegetal) y cuando estén congelados, los podemos meter en una bolsa o recipiente hermético y usarlos otro día.
5. Freímos los nuggets en abundante aceite caliente hasta que estén dorados y los servimos al gusto, como os decía, con una ensalada o, por ejemplo, si tienes freidora de aire, puedes probar a hacer estas patatas al eneldo.

Albóndigas de merluza

 


Ya se sabe que con los niños, muchas veces, comer pescado es una dura batalla: por la espinas, por el sabor, por el aspecto... aunque también es cierto que a muchos les encanta y no hay ningún problema, pero si en ocasiones os cuesta un poco esta receta os puede venir muy bien, ya que además podemos probar a hacerla con otro tipo de pescado, acompañarla de patatas fritas, ensalada... o incluso, cocinarla después en alguna salsa de nuestra preferencia.
Las medidas os darán aproximadamente para 4 personas, por si queréis doblarlas, o al contrario, hacerlas a la mitad.

Ingredientes:
- 1 rebanada de pan de molde
- 5 cucharadas de leche
- 3 patatas medianas
- 4 filetes de merluza sin piel ni espinas (son aproximadamente 400 gramos)
- Sal y pimienta blanca molida al gusto
- 1 cucharadita de cebolla en polvo
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- Pizca de nuez moscada
- 1 cucharada de perejil picado
- 2 huevos
- Harina para rebozar
- Aceite para freír

Elaboración:
1. Remojamos la rebanada de pan con la leche y reservamos.
2. Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en dados y las hervimos durante 15 minutos en una olla con agua salada.
3. A ese mismo agua, en los últimos 5 minutos, añadimos el pescado para que se cueza. Apartamos y dejamos enfriar.
4. Escurrimos el pescado y la patata y lo aplastamos con ayuda de un tenedor. Añadimos la sal, la pimienta, la nuez moscada, el perejil, la cebolla y el ajo en polvo y removemos bien hasta integrar.
5. Aparte, batimos los huevos y los añadimos a la mezcla anterior, removiendo bien.
6. Con las manos bien limpias, formamos las albóndigas y las pasamos por harina para rebozarlas.
7. Las freímos en abundante aceite caliente y, al sacarlas, las dejamos sobre un papel de cocina para que absorba el exceso de aceite, y ya las tendríamos listas.

Relleno de queso azul y nueces para sándwich (thermomix)

 

Este fue uno de los rellenos para sándwich que hice este año para la fiesta de cumpleaños del peque y uno de los primeros en acabarse! Los otros fueron de pavo y manzana, sobrasada y miel, y de atún y maíz.

Todos fueron sacados de las recetas que venían en la revista número 100 de Thermomix (publicada en febrero de 2017) y en la colección de Cookidoo "Cumpleaños Feliz".


En esta receta modifiqué algunos ingredientes, ya que la original lleva rúcula, y yo se la puse a los sándwiches de sobrasada y miel, pero si decidís agregarla aquí, sabed que son 30 gramos de rúcula y se trituran al final, junto con las nueces.

Ingredientes:
- 80 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
- 40 gramos de queso azul
- 40 gramos de nata líquida
- 5-6 nueces

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso los dos quesos y la nata. Mezclamos 30 seg/vel 3.
2. Añadimos las nueces, más o menos troceadas, y mezclamos 10 seg/vel 2.
3. Untamos el pan de sándwich o de bocadillo con esta mezcla. También se puede servir sobre tartaletas, volovanes, crackers, tostaditas...

Historia de la Repostería

Mi formación como historiadora y mi pasión por la repostería me llevaron, hace mucho, a investigar sobre su historia, la cual escribí en un pequeño documento que guardé en un pendrive y que ahí se quedó... Hoy lo he rescatado y os lo traigo para que paséis un rato agradable leyendo sobre este arte tan increíble como es el de los dulces, aunque visto desde la perspectiva del paso de los años, considero que debo actualizarlo y agregar más contenido y fuentes, cosa que espero poder hacer en un futuro no muy lejano:

HISTORIA DE LA REPOSTERÍA


Ya en Egipto existían recetas simples de repostería. Aún no se conocía el azúcar, por lo que el sabor dulce se conseguía gracias a la miel de abeja. A principios de la era cristiana, hace 2000 años, no se diferenciaba el oficio de pastelero y el de panadero, sino que era la misma persona quien ejercía ese trabajo, y que usaba la miel en sus recetas, así lo demuestra la Biblia, donde se pueden encontrar numerosas citas referentes a ella.


Ya en la Roma antigua se empezaron a emplear nuevas técnicas y medios para dulcificar, como el mulsum (un vino meloso) y mezclaban la harina con miel para elaborar pasteles. Numerosos autores mencionan postres como la tripartina, a base de huevos, leche y miel, o el globus¸una especie de buñuelo.

Sin embargo, en el lejano Oriente se conocía la caña de azúcar. En un principio, hace 8000 años, se utilizaba como elemento decorativo en las casas, aunque también se masticaba por su dulce sabor. Fue por eso que su cultivo se extendió por el Pacífico y llegó a la India, de donde antes se creía que procedía. Griegos y romanos conocían el azúcar cristalizado, hay que recordar que Alejandro Magno llegó hasta la India, por lo que también utilizaban este ingrediente para endulzar. Pero fue gracias a la llegada de los árabes que el consumo de azúcar se extendió por toda la cuenca mediterránea. Eran famosos los dulces árabes hechos a base de azúcar y frutos secos.


Durante esta época, la Edad Media, empezaron a surgir en Francia los obloiers, un gremio que se dedicaba a hacer obleas, es decir, las hostias para las misas religiosas. Poco a poco, el pueblo tendrá acceso a estos dulces, que se regirán por el calendario, de igual forma que ahora comemos turrón en diciembre, torrijas en semana santa, etc. Es también gracias a las Cruzadas que nuevos ingredientes se incorporaron al recetario repostero.

En 1440, una ordenanza utiliza por primera vez la palabra "pasteleros", un siglo más tarde, en 1556, bajo el reinado de Carlos IX de Francia, nace la corporación de pasteleros que establece el aprendizaje y acceso al grado de maestro pastelero.

El descubrimiento del Nuevo Mundo hizo posible el intercambio de ingredientes, pues de la mano de Colón, Cortés, Pizarro... fue llevada a América la caña de azúcar y traído al Viejo Mundo el cacao, lo cual a su vez, incrementó el cultivo de azúcar debido a la buena combinación de ambos.
En España, antes de que los Reyes Católicos los expulsaran en 1492, los judíos acompañaban sus celebraciones con todo tipo de dulces, tales como los letuarios de membrillo que se elaboran para la fiesta del Yom Kipur, o los buñuelos y pasteles de pasas de Hanukah.
Fue frecuente también en el siglo XVI el chocolate caliente como bebida.

En el siglo XVII se descubre la levadura biológica, lo que permite que se desarrolle mucho más la pastelería y se diferencie aún más de la panadería, ya que surgen bollos nuevos, tales como los brioches y otros similares.
El Siglo de Oro español nos deja también obras escritas donde encontramos una exhaustiva descripción de la pastelería de esa época en las altas esferas, como las elaboraciones que se llevaban a cabo en la Corte, que conocemos gracias a Francisco Martínez Montiño, autor de Arte de cozina, Pastelería y Conservería, de 1611 y cocinero de Felipe II, o la cocina de los Colegios Mayores de Salamanca, que describe Domingo Hernández de Maceras.
En 1786, Juan de la Mata, repostero real, publica en Madrid Arte de Repostería, una obra que será clave hasta el siglo XIX en que se publiquen otras.


En Francia, durante este siglo, el XVIII, se inicia el desarrollo del hojaldre, lo que inicia la pastelería moderna. También se desarrolla con fuerza la pastelería en Austria, que la reina María Antonieta llevará a Francia cuando se case con Luis XVI. Ya entonces se hacían pasteles creativos que podrían parecernos obras de arte. Sin embargo, otros postres no surgen de la creatividad, sino de la necesidad, como por ejemplo, la de conservar la leche. Se descubrió que calentándola con azúcar hasta que se concentrase, hacía que la leche durase mucho tiempo, pues los soldados la consumían durante las campañas militares, surge así la leche condensada. Lo mismo ocurre con las mermeladas y confituras, que no son más que frutas y azúcar sometidos a cocción. Es, pues, el azúcar, un conservante natural.
También tenemos el caso de postres que surgen debido al excedente de productos, como el turrón, nacido de la abundancia de almendras y miel.


El siglo XIX supone un gran auge para el mundo de la repostería, pues empiezan a aparecer pastelerías y confiterías abiertas al público, como las que se abrieron en Madrid (un ejemplo es Lhardy). Se mejoran los equipos y maquinarias y surgen otras nuevas, como las primeras máquinas de hacer hielo, lo que permitió la producción en masa, gracias a su poder conservante.
También se escriben obras y revistas especializadas, como La confitería española. Antoine de Carême, padre de la repostería moderna, escribe a principios del siglo XIX El Pastelero Real, con un gran repertorio de recetas y descripciones de herramientas, utensilios y productos especializados, por lo que la pastelería alcanzó un gran importancia.
En 1930 la Marquesa de Parabere escribe Confitería y Repostería.


Con el siglo XX llegan más avances tecnológicos que permiten la conservación, la fermentación, la congelación... que no hacen sino aumentar la calidad de los productos.

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