En casa nos encanta la cocina italiana (¿¡y a quién no!?), por eso hacemos muchas pizzas caseras, pasta de todo tipo y, sobre todo, risottos. Este es uno de los más sencillos de hacer, pero si no te gustan los champiñones, se pueden sustituir por otro tipo de setas, como por ejemplo, boletus, que son muy suaves, o simplemente no ponerlos. También se podría añadir un poco de trufa rallada por encima al final, junto con un poquito de parmesano rallado...
Si quieres ver otras recetas de risotto, te invito a que le eches un vistazo a este de espárragos con jamón (para hacer de forma manual, y con un poquito de historia) o este otro que llamé "salvaje" por el tipo de arroz que utilicé.
Ingredientes (4 personas):
- 300 gramos de arroz, mejor si es especial para risotto (tipo Arborio o Carnaroli, por ejemplo)
- 900 gramos de caldo de pollo o verduras (o agua y una pastilla de caldo)
- 1 cebolla (aproximadamente 120 gramos)
- 300 gramos de champiñones laminados (también sirven en conserva)
- 50 gramos de aceite de oliva
- 50 gramos de queso tipo parmesano rallado
- 50 gramos de mantequilla
- Pizca de sal
- Pizca de pimienta
- Pizca de nuez moscada rallada
Elaboración:
1. Ponemos la cebolla cortada en cuartos en el vaso y troceamos 4 seg/vel 5.
2. Añadimos el aceite y sofreímos 8 min/Varoma/vel 1.
3. Ponemos la mariposa sobre las cuchillas y agregamos los champiñones. Rehogamos 5 min/100º/giro inverso/vel. cuchara.
4. Añadimos el arroz, el caldo, sal, pimienta y nuez moscada y programamos 20 min/100º/giro inverso/vel. cuchara, sin poner el cubilete, para que se evapore.
5. Añadimos el queso y la mantequilla en trozos y cocinamos otros 2 min/100º/giro inverso/vel. cuchara (ahora sí ponemos el cubilete). Servimos al gusto.
La famosa crema de coliflor o "du Barry" recibe su nombre de la célebre última amante del rey de Francia Luis XV. A esta bella mujer le encantaba la coliflor, además de por su sabor, por sus propiedades medicinales, ya que es un antibiótico natural, por lo que este ingrediente se convirtió en un habitual de la cocina versallesca.
Y es que la coliflor, que pertenece a la misma familia que el brócoli, contiene antioxidantes y fitonutrientes, muy beneficiosos para el corazón, el sistema digestivo y el sistema inmunológico.
Retrato de Madame du Barry
Su origen parece provenir de hace más de 2000 años en la zona de la actual Turquía o de la isla de Chipre. Ya Plinio la describió en el siglo I d.C. y era mencionada en la edad media por botánicos árabes, de donde pasaría a la Italia del Renacimiento, y de allí a Francia. De hecho, el chef François Pierre La Varenne ya la utilizaba en sus recetas en el siglo XVII.
Posteriormente, su uso se extendió por toda Europa, llegando a la India en el siglo XIX gracias a su introducción por parte de los ingleses.
La receta que os propongo puede ser modificada según los gustos, por ejemplo, sustituir el puerro por cebolla, o poner ambos; añadir más o menos agua en función de lo líquida o espesa que la queramos; sustituir la nata por quesitos; añadir las especias al gusto...
Ingredientes:
- 1 coliflor pequeña
- 2 patatas medianas
- 1 puerro
- Agua hasta cubrir verduras
- 1 pastilla de caldo de ave
- 30 gramos de aceite de oliva
- 100 gramos de nata
- 1 cucharadita de sal
- Pizca de pimienta blanca molida
- Pizca de nuez moscada (opcional)
- Eneldo para espolvorear (opcional)
Elaboración:
1. Dividir la coliflor en ramilletes cortándolos del tallo principal y lavarlos bien bajo el grifo.
2. Poner la coliflor, las patatas peladas y cortadas en cuartos y el puerro limpio y en rodajas en el vaso. Cubrir con agua al ras de la superficie de las verduras. Añadir el aceite, la pastilla de caldo, la sal, pimienta y nuez moscada.
3. Programar 30 min/Varoma/vel 1.
4. Añadir la nata y triturar 1 min/vel. progresiva 5-10. Servir acompañado de un poco de eneldo (o perejil picado, por ejemplo).
Notas:
- Si viéramos que nos queda muy espesa y la queremos aclarar, podemos echar un chorrito de leche o agua y remover unos segundos a velocidad 3.
- En lugar de eneldo o perejil, podemos servirla con picatostes o croutons, jamón serrano en taquitos o virutas, cebolla frita crujiente...
Ya se sabe que con los niños, muchas veces, comer pescado es una dura batalla: por la espinas, por el sabor, por el aspecto... aunque también es cierto que a muchos les encanta y no hay ningún problema, pero si en ocasiones os cuesta un poco esta receta os puede venir muy bien, ya que además podemos probar a hacerla con otro tipo de pescado, acompañarla de patatas fritas, ensalada... o incluso, cocinarla después en alguna salsa de nuestra preferencia.
Las medidas os darán aproximadamente para 4 personas, por si queréis doblarlas, o al contrario, hacerlas a la mitad.
- 4 filetes de merluza sin piel ni espinas (son aproximadamente 400 gramos)
- Sal y pimienta blanca molida al gusto
- 1 cucharadita de cebolla en polvo
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- Pizca de nuez moscada
- 1 cucharada de perejil picado
- 2 huevos
- Harina para rebozar
- Aceite para freír
Elaboración:
1. Remojamos la rebanada de pan con la leche y reservamos.
2. Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en dados y las hervimos durante 15 minutos en una olla con agua salada.
3. A ese mismo agua, en los últimos 5 minutos, añadimos el pescado para que se cueza. Apartamos y dejamos enfriar.
4. Escurrimos el pescado y la patata y lo aplastamos con ayuda de un tenedor. Añadimos la sal, la pimienta, la nuez moscada, el perejil, la cebolla y el ajo en polvo y removemos bien hasta integrar.
5. Aparte, batimos los huevos y los añadimos a la mezcla anterior, removiendo bien.
6. Con las manos bien limpias, formamos las albóndigas y las pasamos por harina para rebozarlas.
7. Las freímos en abundante aceite caliente y, al sacarlas, las dejamos sobre un papel de cocina para que absorba el exceso de aceite, y ya las tendríamos listas.
Tras un largo parón veraniego, ya era hora de volver a poner en marcha el canal de youtube, que hacía mucho que lo tenía desatendido... El otro día subí un pequeño video anunciando los cambios que había hecho en el blog y hoy me he dedicado a editar el video de esta receta con otro editor que me ha costado un poco cogerle el truco pero al final lo he conseguido... jejeje
Esta es la receta que últimamente (hablamos de los dos o tres últimos años) hago cuando hago una tarta de zanahoria, tuve una publicada en un blog antiguo pero el bizcocho quedaba más seco, y el relleno lo hacía de otra manera (de hecho, es la que utilicé cuando hice este tutorial de cómo hacer una tarta con forma de zanahoria con fondant), pero descubrí esta receta en un libro de thermomix y la adapté para hacerla de forma manual, también he variado algunas proporciones o ingredientes, como por ejemplo en la mezcla de especias, que yo he añadido jengibre y en la receta original no viene, aunque también podéis añadir otras especias, como clavo en polvo o semillas de cardamomo, un poco al gusto de cada cual...
Al final, también dice que espolvoreemos nueces picadas por encima, pero yo decidí ponerlas enteras. Otra opción también sería cubrir los laterales con la crema, ya que sale mucha cantidad, y cubrirlos con granillo de almendra, o incluso con almendra crocanti. También se podría jugar con el sabor de esta crema y añadirle cacao en polvo para hacerla chocolateada... todo es cuestión de probar!
En fin, aquí os traigo esta adaptación de la receta, y al final os dejo el video por si queréis echarle un vistazo, ¡espero que os guste!
Ingredientes para el bizcocho:
- 275 gramos de azúcar blanco - Ralladura de una naranja - 400 gramos de zanahoria rallada
- 4 huevos M
- 240 gramos de aceite (ojo, gramos, no mililitros)
- 250 gramos de harina tamizada
- 2 cucharaditas de bicarbonato sódico (10 gramos)
- 2 cucharaditas de levadura química en polvo (10 gramos)
- Mezcla de especias: yo pongo 1 cucharadita de canela en polvo, 1 de jengibre en polvo y 1 de nuez moscada en polvo, pero como os digo, es al gusto.
Ingredientes para el relleno y cobertura:
- 400 gramos de queso crema
- 80 gramos de chocolate blanco
- 75 gramos de mantequilla
- Zumo de una naranja
- 50 gramos de azúcar glass
Elaboración del bizcocho:
1. Empezamos precalentando el horno a 180º C y preparamos un molde de 20 cm de diámetro.
2. En un bol, ponemos el azúcar con la ralladura de naranja y mezclamos bien.
3. Añadimos la zanahoria rallada. Yo la rallo a mano pero podéis trocearla y rallarla en la thermomix o en cualquier otro procesador de cuchillas. Mezclamos hasta integrar bien.
4. Agregamos los huevos y el aceite y mezclamos hasta obtener una masa homogénea.
5. Continuamos añadiendo los ingredientes secos, es decir, la harina, las especias, el bicarbonato y la levadura y removemos bien, procurando que no quede ningún grumo.
6. Vertemos en el molde y horneamos 60 minutos. Dejamos enfriar antes de desmoldar. Una vez fuera del molde, con un cuchillo largo de sierra o una lira de repostería, cortamos el bizcocho por la mitad. Como veréis en el video, también le quito la parte superior, que queda un poco "fea", para que quede completamente liso y nivelado. Y continuamos con la crema del relleno.
Elaboración de la crema:
1. En un recipiente apto para el microondas, o al baño María, vamos a fundir el chocolate blanco troceado junto con la mantequilla. Dejamos que atempere un poco y continuamos con la receta.
2. En un bol, ponemos el queso crema, el chocolate fundido con la mantequilla y el zumo de naranja, y batimos a una velocidad media (también podemos hacerlo a mano).
3. Finalmente, añadimos el azúcar glass y terminamos de mezclar. La consistencia debe ser espesa (en el video lo veréis mejor).
Montaje:
1. Ponemos la mitad del relleno en la mitad del bizcocho o base y lo repartimos con ayuda de una espátula. Este bizcocho es muy jugoso por lo que no os hará falta ponerle ningún almíbar.
2. Ponemos la otra mitad de bizcocho encima y cubrimos con el resto de la crema.
Alternativas a la típica salsa de tomate para pasta, tanto fresca como seca, hay muchas, como la carbonara, el pesto, ajo y aceite, o esta que os traigo hoy. Si os gustan los champiñones tanto como a mí esta receta os encantará, no requiere de muchos ingredientes y se hace relativamente rápido. Las medidas que os doy son para 4 raciones.
Ingredientes:
- 400 gramos de pasta larga (tallarines, pappardelle, tagliatelle...)
- 400 gramos de nata líquida
- 50 gramos de mantequilla
- 20 gramos de aceite de oliva
- 1 cebolla mediana
- 200 gramos de champiñones (yo utilizo Portobello)
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada (opcional)
Elaboración:
1. Pelamos y picamos la cebolla muy finita. En una sartén amplia, ponemos la mantequilla a derretir junto con el aceite, y agregamos la cebolla para que vaya pochando a fuego medio.
2. Cuando la cebolla se vaya volviendo transparente, agregamos los champiñones (lavados y cortados en láminas), salpimentamos al gusto y removemos, subiendo un poquito el fuego.
3. Cuando se hayan oscurecido los champiñones, agregamos la nata y la nuez moscada (si decidimos ponerla) y rectificamos de sal si fuera necesario.
4. Mientras, ponemos abundante agua con una cucharadita de sal a cocer para hacer la pasta según nos indique el paquete del fabricante.
5. Cuando la pasta esté al dente, la escurrimos, volvemos a ponerla en la olla con el fuego apagado (o muy bajito si la cocina es de gas) con un chorrito de aceite de oliva y removemos rápidamente para que evapore el agua que haya podido quedar y se impregne del aceite y no se pegue.
6. Cuando la salsa tenga ya ese colorcillo marrón podemos servirla por encima de la pasta o añadir la pasta a la sartén para que se mezcle por completo con ella antes de servir.
Después del curry, o mejor dicho, de los diferentes tipos de curry, mi mezcla de especias favorita es el ras el-hanout, o ras al-hanout, una transliteración francesa del árabe, ya que esta mezcla es originaria de Marruecos.
No existe una única receta de esta mezcla, pudiendo existir diferentes variantes, todo dependerá de lo que el mercader o fabricante le ponga, ya que su nombre significa algo así como "lo mejor de la casa" o "la cabeza de la tienda", es decir, de lo mejorcito de que se disponga se hace una mezcla y se pulveriza.
Los ingredientes más usuales en esta mezcla suelen ser la pimienta, el cardamomo, el comino, jengibre, nuez moscada, etc... aunque como digo, cada uno puede poner lo que más le guste, le apetezca, o tenga más a mano. Yo os propongo esta receta que podéis hacer tanto de forma manual en una simple picadora o bien con ayuda de la thermomix. Las cantidades y las especias las podéis variar a vuestro gusto, siendo mi receta únicamente una guía.
Esta receta me encanta por su suave sabor y porque además de poder comerla sola, se puede utilizar como relleno, por ejemplo, para una lasaña de espinacas o unos canelones. En la receta original, del libro básico verde, vienen las indicaciones para hacerlas con huevos poché, pero yo he querido hacerla de forma más sencilla...
Ingredientes:
- 2 dientes de ajo
- 50 gramos de aceite de oliva
- 300-500 gramos de espinacas descongeladas y escurridas
- 1 cucharadita de sal
- 50 gramos de harina
- 500 gramos de leche
- 30 gramos de mantequilla
- Pizca de nuez moscada molida
- Pizca de pimienta negra molida
- 50 gramos de queso rallado para gratinar
Elaboración:
1. Ponemos en el vaso los ajos y el aceite y troceamos 5 seg/vel 7. Sofreímos 5 min/120º/vel 2.
2. Añadimos las espinacas y la sal y rehogamos 5 min/120º/giro inverso/vel. cuchara.
3. Mientras, precalentamos el horno a 200º C.
4. Añadimos la harina y rehogamos de nuevo 1 min/120º/vel 2.
5. Agregamos la leche, nuez moscada, mantequilla y pimienta y programamos 7 min/100º/vel 2.
6. Repartimos la crema es 6 cazuelitas individuales o en una fuente grande, cubrimos con el queso rallado y gratinamos unos 10 minutos, y listo para servir.
Esta receta me recuerda a una mezcla entre nuggets y croquetas, por lo que es ideal para niños. Yo, además, como salen bastantes cuadraditos, lo que hago es congelarlos y después los voy sacando según los voy necesitando: los descongelo unos minutos antes y ya puedo freírlos como cualquier "sanjacobo"...
La receta proviene del libro digital "100 recetas económicas", facilitada por Alicia Rodríguez. Lo único que he cambiado es que he añadido más jamón de York porque me parecía poca cantidad, pero ya sabéis que es cuestión de gustos...
Ingredientes:
- 150 gramos de queso emmental en trozos
- 200 gramos de jamón York
- 100 gramos de cebolla dulce
- 50 gramos de aceite de oliva
- 2 huevos
- 90 gramos de maicena
- 800 gramos de leche
- Pizca de nuez moscada molida
- Pizca de sal
- Pizca de pimienta blanca molida
- Pan rallado y huevo batido para rebozar
- Aceite para freír
Elaboración:
1. Ponemos el queso y el jamón en el vaso y picamos 6 seg/vel 5. Retiramos y reservamos.
2. Ponemos la cebolla y el aceite y trituramos 6 seg/vel 8 y sofreímos 5 min/120º/vel 1.
3. Incorporamos los dos huevos y la maicena y mezclamos 5 seg/vel 4.
4. Añadimos la leche, nuez moscada, sal y pimienta, y dos cucharadas de la mezcla de jamón y queso y mezclamos 5 seg/vel 7. A continuación, programamos 7 min/100º/vel 4.
5. Agregamos el resto del jamón y el queso y mezclamos con la espátula.
6. Vertemos la mezcla en un molde o fuente cuadrada. Puede ser un molde de silicona (para poder desmoldar mejor), o si no, ponemos un papel de hornear en el fondo. Repartimos bien la mezcla para que la superficie quede igualada y cubrimos con un papel film tocando la mezcla (para que no se forme "costra"). Lo dejamos enfriar y cuando esté a temperatura ambiente, lo metemos en el frigorífico 1 hora aprox.
7. Desmoldamos sobre una tabla de cortar y cortamos en cuadrados de unos 4 cm de lado (salen aprox. 20 cuadrados con este tamaño).
8. Los pasamos por huevo batido y pan rallado y los freímos en abundante aceite caliente. Al sacarlos, los dejamos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y servimos.
Hay ciertas recetas que asociamos a fechas concretas, como es el caso de las croquetas de bacalao (igual sucede con el potaje de garbanzos y bacalao, también conocido como "potaje de vigilia"). En casa somos muy "croqueteros", nos encantan las croquetas casi de cualquier sabor, y estas no podían ser menos...
Para la elaboración en thermomix, yo me guío más o menos por el proceso que viene programado para la TM5, aunque no sigo las proporciones porque considero que la masa sale demasiado líquida para mi gusto, incluso dejándola reposar 8 horas como indica la receta, me sigue siendo imposible manejarlas para hacer el montaje, así que las proporciones que os doy son las mías propias, pudiendo variar vosotros a vuestro gusto, por ejemplo, la cantidad de especias, la de harina, en función de si os gustan más líquidas o más espesas, o incluso añadirle cebolla, perejil, etc...
Ingredientes:
- 300 gramos de migas de bacalao fresco o desalado
- 500 ml de leche
- 1 diente de ajo pelado
- 50 gramos de aceite de oliva
- 100 gramos de mantequilla
- 160 gramos de harina común
- Media cucharadita de nuez moscada en polvo
- Sal y pimienta al gusto
- Pan rallado y huevo batido para rebozar (yo utilizo 4 huevos M, pero todo variará dependiendo del tamaño de los huevos o de la cantidad de croquetas que nos salgan)
- Aceite para freír
Elaboración manual:
1. En una sartén honda, ponemos la mantequilla y el aceite. Cuando la mantequilla se haya fundido, añadimos el ajo bien picado y removemos.
2. Agregamos las migas de bacalao y mezclamos bien durante unos minutos.
3. Añadimos la harina y removemos para integrar bien. Agregamos entonces la leche tibia, la nuez moscada y salpimentamos al gusto.
4. Dejamos que se vaya haciendo la bechamel poco a poco, hasta que se despegue de las paredes.
5. Vertemos en una fuente y colocamos una lámina de papel film tocando la superficie y dejamos enfriar por completo.
6. Formamos las croquetas con ayuda de unas cucharas, las pasamos por el huevo batido y después por el pan rallado y las freímos en abundante aceite caliente hasta que estén doradas.
Elaboración en thermomix:
1. Ponemos en el vaso las migas de bacalao y la leche. Programamos 5 min/100º/giro inverso/vel. cuchara.
2. Colamos y reservamos la leche por un lado y el bacalao por otro.
3. Ponemos el ajo en el vaso y picamos 5 seg/vel 7.
4. Añadimos el aceite y la mantequilla y sofreímos 5 min/Varoma/vel 1.
5. Agregamos la harina y rehogamos 2 min/Varoma/vel 2.
6. Añadimos la leche reservada, sal y pimienta al gusto y la nuez moscada. Mezclamos 10 seg/vel 6.
7. Añadimos el bacalao reservamos y mezclamos 20 seg/giro inverso/vel 3.
8. Vertemos en una fuente y a partir de aquí, continuamos desde el punto 5 de la elaboración anterior.
Esta semana fue el sexto cumpleaños del pingüino y para su tarta me decanté por esta que aparece en el libro "Chocolate" de cookidoo, que tiene unas recetas increíbles (sólo con ver las imágenes ya se puede empezar a salivar...). La receta, además del chocolate y la piña, contiene además los ingredientes de un típico bizcocho de zanahoria y el frosting lleva queso crema y yogur griego... ¡casi nada!
Las medidas son para dos moldes de 20 cm de diámetro (o uno solo pero que sea de perfil alto), lo que dará para unas 12 raciones.
Ingredientes para el bizcocho:
- 200 gramos de harina de repostería
- 80 gramos de harina integral
- 25 gramos de cacao puro en polvo
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 2 cucharaditas de levadura química
- Media cucharadita de sal
- Pizca de nuez moscada molida
- 2 cucharaditas de canela molida
- 340 gramos de zanahorias en trozos
- 4 rodajas de piña fresca en trozos (unos 200 gramos)
- 4 huevos
- 200 gramos de azúcar blanco
- 100 gramos de azúcar moreno
- 240 gramos de aceite de girasol
- 1 chorrito de vainilla líquida
Ingredientes para el frosting/cobertura:
- 270 gramos de chocolate para postres en trozos
- 85 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 170 gramos de queso crema
- 240 gramos de azúcar glass
- 30 gramos de cacao puro en polvo
- Media cucharadita de sal
- 1 yogur griego
Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y untamos con mantequilla los moldes y ponemos papel de hornear en la base.
2. Ponemos en el vaso todos los ingredientes secos del bizcocho (menos el azúcar blanco y moreno) y pulverizamos 5 seg/vel 10. Retiramos del vaso y reservamos.
3. Ponemos en el vaso la zanahoria y trituramos 5 seg/vel 7. Añadimos la piña y volvemos a triturar 5 seg/vel 7. Retiramos y reservamos.
4. Ponemos en el vaso los huevos, el azúcar blanco y moreno y batimos 4 min/37º/vel 4. Después, batimos 4 min/vel 4.
5. Añadimos el aceite, la vainilla y la piña y zanahoria reservadas y mezclamos 15 seg/vel 4.
6. Agregamos la mezcla de ingredientes secos y mezclamos 10 seg/vel 4.
7. Terminamos de mezclar con la espátula si fuera necesario, y vertemos en los moldes a partes iguales (o en el molde único). Horneamos durante 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio. Dejamos templar dentro del horno apagado unos 30 minutos y desmoldamos sobre una rejilla para que termine de enfriar. Lavamos el vaso y la tapa.
8. Para preparar el frosting, ponemos el chocolate en el vaso y rallamos 10 seg/vel 8. Con la espátula, bajamos el chocolate hacia el fondo y derretimos 5 min/50º/vel 2. Retiramos y reservamos.
9. Ponemos en el vaso la mantequilla, el queso, el azúcar glass, el cacao y la sal y mezclamos 30 seg/vel 5.
10. Añadimos el chocolate fundido y el yogur griego y mezclamos 30 seg/vel 6. Bajamos los ingredientes hacia el fondo y volvemos a mezclar 30 seg/vel 6. Retiramos a un bol y reservamos.
11. Para el montaje, cortaremos el bizcocho de manera que tengamos 4 capas, es decir, en dos si lo hemos hecho en dos moldes, o en cuatro si lo hemos hecho en uno solo.
12. Sobre el primer disco de bizcocho, extendemos 2-3 cucharadas del frosting e igualamos la superficie con una espátula. Repetimos hasta utilizar todo el bizcocho, y con la crema sobrante, cubrimos toda la tarta, decorando al gusto. Debemos refrigerarla al menos una hora antes de servir.
Parece que ser que el origen del pan de jengibre, del que surgieron los muñecos, hombrecitos o galletas, fue creado en la Grecia del siglo X, desde donde un monje, de nombre Gregory de Nicópolis, lo llevó a Centroeuropa en peregrinación, y desde allí se extendió por el continente.
El origen, pues, de las galletas con forma de muñeco, estaría en la Inglaterra del siglo XVI, concretamente en la Corte de Isabel I, cuando la reina mandaba a sus cocineros hacer unas galletas de pan de jengibre con forma de hombrecitos durante la Navidad, que regalaba a sus invitados.
De ahí que regalar estas galletas se convirtiera en una tradición navideña, convirtiéndose en un dulce muy popular. Espero que os guste esta receta que os propongo.
Ingredientes:
- 125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gramos de azúcar moreno
- 1 huevo L
- 100 gramos de miel oscura (de abeja o de caña)
- Media cucharadita de canela
- Media cucharadita de jengibre en polvo
- 1/4 de cucharadita de clavo molido o de nuez moscada (opcional)
- 400 gramos de harina común
- Para el glaseado: azúcar glass, agua a ojo y colorantes alimentarios rojo y verde
Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 180º C y poniendo una lámina de papel de hornear sobre la bandeja del horno.
2. La masa podemos hacerla a mano con espátula o en una amasadora o robot: batimos la mantequilla con el azúcar hasta que quede una pomada bien mezclada.
3. Añadimos el huevo y seguimos batiendo. Después añadimos las especias y mezclamos.
4. Añadimos la mitad de la harina tamizada previamente. Después añadimos la miel y, finalmente, el resto de la harina.
5. Hacemos una bola con la masa para estirar con el rodillo. Podemos hacerlo sobre una superficie enharinada o sobre un papel de hornear (yo hago lo segundo, que así se mancha menos).
6. Estiramos hasta obtener un grosor de 1 cm aproximadamente. Cortamos con un cortapastas con forma de muñeco (u otro navideño que tengamos). Dependiendo del tamaño del cortador y del grosor de las galletas, nos saldrán entre 10 y 15 unidades más o menos.
7. Las vamos poniendo sobre la bandeja con papel y las horneamos unos 12 minutos. Las sacamos con cuidado (aún estarán blanditas) con ayuda de una espátula y las ponemos a enfriar sobre una rejilla.
8. Una vez frías,prepararemos el glaseado para decorarlas. Para ello, en un bol ponemos azúcar glass (no importa la cantidad, ya que si nos sobra glaseado lo podemos congelar para otra ocasión). Iremos agregando agua a gotitas hasta obtener una textura como de pasta de dientes. Tiene que aguantar la forma, si nos hemos pasado con el agua, agregamos más azúcar glass.
9. Separamos una cucharada del glaseado y lo teñimos con colorante rojo, yo uso el Poppy Red de Sugarflair, que lo deja totalmente rojo (y no fucsia como el de otras marcas...).
10. Separamos otra cucharada del glaseado y la teñimos de verde, yo uso el verde hoja de Wilton.
11. Metemos los tres glaseados en tres mangas y cortamos un poco el pico (no hace falta que pongamos boquilla), para que salga un hilo fino (como del grosor de un espagueti).
12. Decoramos nuestros hombrecitos, una vez fríos, como más nos guste, por ejemplo, como los que os muestro en la foto.