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Ensalada de burrata, salmón y naranja

 


Para hacer frente a las altas temperaturas del verano y no complicarnos mucho en la cocina, qué mejor que una ensalada fresquita, sabrosa y llena de colorido!

Para esta ensalada me inspiré en una que vi en la web de Anna Recetas Fáciles, que tiene miles de ideas y cositas ricas... Pero en lugar de hacer una vinagreta normal, la hice de zumo de naranja, y le añadí también gajos de naranja, para darle un toque aún más fresco si cabe. Por último, en lugar de utilizar un sólo tipo de lechuga, opté por una mezcla de brotes que incluía espinacas frescas, pero podéis usar lo que más os guste.

Ingredientes: (2 personas)
- 200 gramos de lechuga o brotes al gusto
- 1 bola de burrata (aprox. 150 gramos escurrida)
- 2 naranjas
- Salmón ahumado
- Un puñado de nueces
- Un puñado de aceitunas negras sin hueso
- Aceite, sal y pimienta recién molida

Elaboración:
1. Lavamos la lechuga o los brotes y los colocamos en una fuente.
2. Ponemos la burrata escurrida encima en el centro y la abrimos, dejando que salga el interior y se expanda un poco.
3. Exprimimos una de las naranjas y reservamos el zumo. La otra naranja la pelamos, la dividimos en gajos y partimos cada gajo a la mitad.
4. Cortamos las aceitunas en rodajas y el salmón en trozos. Repartimos por toda la superficie las aceitunas, el salmón, los gajos de naranja y las nueces.
5. Ponemos en un cuenco aceite de oliva, el zumo de naranja y una pizca de sal y removemos bien hasta obtener una emulsión o vinagreta y regamos con ella la ensalada.
6. Finalmente, molemos un poco de pimienta por encima con un molinillo y servimos.

Tostas al horno con brie y nectarina

 


Esto es un caprichito medio de verano, y digo "medio" porque las nectarinas sólo las tenemos en verano, pero para hacer este aperitivo necesitamos el horno...
Aunque podríamos hacer un "apaño" comprando las tostas de pan ya hechas en el supermercado, y derritiendo el queso brie unos segundos en el microondas, o con un soplete, para darle un toque tostado...

Pero podemos hacer estas tostas en cualquier época del año, simplemente cambiando la fruta, por ejemplo, fresas o, ¿por qué no? pepitas de granada... Lo importante es crear un contraste de color y sabor junto con el queso, el cual, por supuesto, puede ser cualquier otro que nos guste, siempre que tenga una textura parecida y sirva para derretir...

Ingredientes:
- Una barra de baguette
- Queso brie
- Nectarinas (dos o tres, depende de las tostas)
- AOVE
- Miel
- Perejil seco (opcional)
- Nueces

Elaboración:
1. Ponemos el horno a calentar con calor arriba y abajo a 180º C.
2. Cortamos el pan en rebanadas de aproximadamente 1 cm de grosor. Las rociamos con aceite de oliva, para lo cual, podemos ayudarnos con un spray o, si no, con un pincel de cocina.
3. Ponemos las tostas en la bandeja del horno y las tostamos unos 5 minutos, que empiecen a dorarse.
4. Las sacamos del horno y les ponemos encima a cada una, una lonchita de queso brie, y las volvemos a meter al horno 5 minutos para que se derritan un poco.
5. Mientras tanto, lavamos y cortamos en gajos finos las nectarinas.
6. Sacamos las tostas con brie del horno y le ponemos en seguida el perejil y la nectarina por encima, unos 2 gajos por tosta.
7. Rociamos con un chorrito de miel y terminamos con unas nueces picadas finas. Servimos en seguida.



Ensalada con salmón ahumado, fresas y queso de cabra

 

Después de unos días de comer mucho (muchísimo), apetecen cosas ligeritas, pero no es cuestión de comer lechuga y ya, sino que hay que hacerlo mucho más vistoso y apetecible, y como tenía un poco salmón ahumado y un trozo de queso de cabra en rulo, compré unas fresas y me hice esta apetitosa ensalada para cenar anoche. Como veis, no puede ser más sencilla!

No pongo cantidades porque va en función del gusto.

Ingredientes:
- Lechuga (del tipo que más nos guste, yo utilicé romana)
- Rulo de queso de cabra
- Unas cuantas fresas
- Un puñado de nueces

Para la vinagreta:
- 3 partes de aceite
- 1 parte de crema balsámica de frutos rojos (o vinagre balsámico normal)
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Lavamos las hojas de lechuga y las cortamos. Las ponemos en la fuente o platos de servir.
2. Cortamos el salmón en trozos o tiras y lo repartimos sobre la lechuga.
3. Lavamos y cortamos las fresas por la mitad, quitándoles el rabito. Las ponemos también en la fuente.
4. Cortamos el queso de cabra en rodajas y lo repartimos por el plato, junto con las nueces.
5. Finalmente, hacemos la vinagreta, para ello, mezclamos el aceite, la crema o vinagre balsámico y la sal y regamos la ensalada con ello. Servimos inmediatamente.

Tarta de café y mascarpone


 Para hoy domingo quería hacer una tarta que no hubiera hecho antes, porque sí, porque si nos apetece celebrar, pues ahí la tenemos, y como tenía un paquete de queso mascarpone que compré para supuestamente hacer un tiramisú de limón que al final, entre pitos y flautas, no ha sido, pues oye, una tarta con café y este queso italiano, que también nos recuerda al tiramisú de algún modo, que también está muy bien...


El molde que he utilizado es uno de 15 cm de diámetro, por eso me ha salido bastante alta, aunque podríais hacerlo en uno más grande, aunque os quedará más bajito, pero si es muy grande el molde, lo que podéis hacer es doblar las cantidades de ingredientes y solucionado!

Ingredientes del bizcocho (molde 15 cm):
- 4 huevos M
- 180 gramos azúcar moreno
- 125 ml de café recién hecho
- 100 gramos aceite de girasol
- 225 gramos harina común
- 2 cucharadas (30 gramos) de cacao puro en polvo
- 2 cucharaditas (10 gramos) de levadura química en polvo

Ingredientes para el relleno y cobertura:
- 200 ml nata para montar (35% M.G.)
- 250 gramos queso mascarpone
- Azúcar glas al gusto (o edulcorante)
- 50 ml café recién hecho
- Un puñado de nueces picadas para decorar 

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 180° C con calor arriba y abajo, sin aire. Preparamos nuestro molde engrasándolo con un poco de aceite y poniendo papel de hornear en la base.
2. En un bol, batimos los huevos con el azúcar moreno. Agregamos el café y el aceite y mezclamos.
3. Aparte, tamizamos la harina junto con el cacao y la levadura y lo agregamos a la masa, removiendo bien con unas varillas manuales hasta que no haya ningún grumo.
4. Vertemos en el molde y metemos al horno durante unos 50 minutos.
5. Sacamos del horno y dejamos enfriar un poco (como una media hora o así) y desmoldamos. Dejamos enfriar por completo (mejor sobre una rejilla).
6. Mientras se enfría, podemos ir haciendo el relleno, para ello, ponemos en un bol la nata bien fría con el azúcar glas (yo suelo poner la mitad de azúcar que de nata, pero ya va en gustos) o el edulcorante que elijamos (por ejemplo, sacarina líquida, en polvo, stevia, sirope de ágave...
7. Montamos con unas varillas eléctricas hasta que la nata esté bien firme.
8. Añadimos el queso mascarpone y el café y volvemos a batir pero a velocidad baja, hasta que esté todo integrado, entonces podemos subir un poco la velocidad para que quede bien montado.
9. Cortamos el bizcocho en tres capas y quitamos la parte de arriba que habrá quedado abultada y agrietada.
10. Rellenamos la tarta alternando capas de bizcocho y crema de café y queso hasta terminar con la última de bizcocho que cubriremos igualmente con crema y, si tenemos una manga pastelera con boquilla rizada (yo usé la 1M de Wilton) le podemos hacer unos moños o flores.
11. Finalmente podemos terminar añadiendo unas nueces picadas.


Notas:
- Si nos gusta el bizcocho húmedo podemos ponerle a cada capa un poco de café, de licor o de almíbar casero.
- También podríamos repartir nueces picadas por el relleno de la tarta, encima de las capas de crema.
- Si lo van a consumir niños, podemos utilizar café descafeinado.
- Si no tenemos mascarpone a mano, o no nos gusta, podemos utilizar queso crema corriente, e incluso, uno que sea light.





Hojaldre de pera y gorgonzola

 


La combinación de pera y gorgonzola, desde que la probé en un restaurante italiano, me parece perfecta. Desde entonces, hemos hecho alguna receta, como esta de ravioli de pato al Oporto con salsa de pera y gorgonzola, que puede sonar muy rimbombante pero el resultado merece la pena...

En esta ocasión buscábamos una receta rápida y sencilla para la cena, y se me ocurrió hacer una coca, aunque no había muchas ganas de ponernos a hacer la masa, así que ¿por qué no un hojaldre? Ya viene hecho, y sólo es ponerle cosas encima... Así que, allá que nos pusimos, y ya de paso, lo grabamos para hacer un short para mi canal de Youtube. Si os gusta os invito a que os suscribáis, así me ayudáis a seguir con esto 😊


Ingredientes:
- 1 lámina de hojaldre rectangular (fresca o descongelada)
- 1 huevo
- 1 pera (mejor de conferencia)
- Queso gorgonzola al gusto (si no lo encontráis puede ser cualquier queso azul)
- Un poco de miel
- Unas nueces picaditas

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 220º.
2. Estiramos la masa de hojaldre y pintamos sobre toda la superficie con el huevo batido (si os sobra huevo lo podéis aprovechar poniéndole una lata de atún y haciendo una tortilla francesa).
3. Pelamos la pera, la cortamos en láminas y le quitamos las semillas centrales. Distribuimos toda la pera por el hojaldre, dejando un pequeño borde.
4. Distribuimos el queso por encima de la pera, al gusto.
5. Metemos en el horno unos 20 minutos, hasta que veamos los bordes dorados.
6. Sacamos el hojaldre del horno, añadimos un poco de miel en forma de hilo por toda la superficie y agregamos algunas nueces picadas.
7. Cortamos en 6 u 8 trozos y ya podemos servir bien calentito!

Bizcocho de plátano y nueces

 


Hace ya unas semanas que hice un reel para mi página de Facebook anunciando que publicaría esta receta próximamente, y lo cierto es que, entre unas cosas y otras, se me pasó totalmente...

Pero hoy estoy aquí para traeros este delicioso bizcocho que he encontrado en la web de Con Harina en Mis Zapatos, pero he de decir que no le puse nuez moscada (no sé por qué...jeje) y utilicé un sobre completo de levadura química en polvo (15 gramos) en lugar de la mezcla de levadura y bicarbonato de la receta original. En realidad esto no va a hacer que apreciemos la diferencia, pero quizá lo de la nuez moscada sí, así que para la próxima lo haré agregándosela para ver qué tal.

Ingredientes:
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gramos de azúcar moreno
- 100 gramos de azúcar blanco
- 3 plátanos maduros aplastados o triturados
- 3 huevos M
- 125 ml de buttermilk o suero de leche (lo conseguimos mezclando esta misma cantidad de leche y una cuchada de vinagre o zumo de limón y dejándolo reposar unos 10 minutos)
- 280 gramos de harina común
- 1 sobre (15 gramos) de levadura química en polvo
- Un buen puñado de nueces picadas

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 170º C y poniendo una lámina de papel de hornear en un molde alargado, que sobresalga un poco, para poder desmoldarlo después. Reservamos.
2. En un bol, batimos la mantequilla junto con los dos azúcares hasta obtener una pomada.
3. Agregamos los huevos, mejor de uno en uno, batiendo entre medias.
4. Añadimos el puré de plátanos y la buttermilk o suero de leche y mezclamos hasta integrar bien.
5. Tamizamos sobre la mezcla la harina y la levadura y mezclamos hasta obtener una masa sin grumos.
6. Finalmente, pasamos las nueces (ligeramente picadas) por un poquito de harina (para que no se hundan), quitamos el exceso de harina, y las agregamos al bol de la masa.
7. Vertemos la masa en el molde y horneamos de 50 minutos a una hora. Lo sabremos cuando insertemos un palillo o brocheta y éste salga limpio.
8. Lo dejamos enfriar completamente y una vez frío le podemos espolvorear azúcar glass por ejemplo. Podemos conservarlo a temperatura ambiente en un recipiente hermético o una campana de cristal para que no pierda humedad.

Ravioli de pato al Oporto con salsa de pera y gorgonzola

 


Hace unos días puse en facebook esta foto y prometí subir la receta, aunque he tardado un poco más de lo esperado pero con todo el jaleo de las fiestas... ya se sabe, pero bueno, aquí está, jejeje.

Tenía ganas de hacer pasta fresca rellena, porque nunca la había hecho (sí había hecho tallarines, pero pasta rellena no), así que nos pusimos manos a la obra y, además, con un relleno y una salsa de lo más chulo, espero que os guste!

Ingredientes (4 personas):
- 200 gramos de harina común
-2 huevos
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo
- 1 trozo de puerro
- 1 pechuga o magret de pato
- 1 cucharada de harina
- 150 ml de Oporto (u otro vino tinto)
- 1 cucharada de azúcar moreno
- Sal y pimienta al gusto
- 200 ml de nata líquida
- 150 gramos de queso gorgonzola
- 2 peras de conferencia
- Nueces para decorar

Elaboración:
1. Empezamos preparando la masa de la pasta, para ello, si lo hacemos de forma manual, ponemos la harina formando un volcán y en el hueco ponemos los huevos y el aceite. Mezclamos y amasamos hasta obtener una bola que no se pegue.
2. Si lo hacemos con thermomix, ponemos todos los ingredientes en el vaso y programamos la función de amasado durante 2 minutos. La masa tendrá un aspecto grumoso, como de arena, lo juntamos todo y formamos una bola.
3. Envolvemos la bola de masa en papel film y la dejamos reposar mientras preparamos el relleno.
4. Para el relleno, trituramos la cebolla con el ajo y el puerro en un procesador de cuchillas y lo ponemos a pochar con un poco de sal en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.
5. Mientras, cortamos el magret de pato en trozos muy pequeñitos con un cuchillo bien afilado y salpimentamos.
6. Lo echamos en la sartén y lo cocinamos hasta que esté hecho y añadimos la cucharada de harina, removiendo hasta integrar. Añadimos el Oporto y vamos removiendo mientras se evapora el alcohol y se va formando la salsa.
7. Añadimos el azúcar moreno y ajustamos de sal a nuestro gusto. Retiramos y dejamos enfriar mientras estiramos la masa.
8. Con una máquina para pasta (o un rodillo y un montón de paciencia) estiramos la masa hasta que sea lo suficientemente fina pero que no se rompa.


9. Ponemos la masa sobre la superficie de trabajo y ponemos unos montoncitos de relleno.


10. Ponemos otra lámina de masa por encima, ajustándola alrededor de los montoncitos de relleno. Con un cortador de galletas con el borde rizado, cortamos los ravioli (como en la foto).


11. Ponemos abundante agua al fuego en una olla con un poco de sal y cuando rompa a hervir añadimos los ravioli y los dejamos cocer durante 4 minutos. Retiramos y escurrimos. Reservamos mientras preparamos la salsa.
12. Pelamos las peras y las cortamos en cubitos muy pequeños.
13. En un cazo ponemos la nata líquida con el queso en trozos y calentamos hasta que se deshaga el queso.
14. Añadimos los cubitos de pera y dejamos reducir un poco a fuego medio sin dejar de remover.
15. Finalmente, ya solo nos queda servir los platos: ponemos los ravioli en los platos, regamos con la salsa y ponemos por encima algunas nueces picaditas.

Bizcocho de coco y nueces

 

Bien podría llamarse "bizcoco" para hacer la gracia, ya que el coco es el ingrediente principal...jeje. Es una receta que vi en la página de Eva Arguiñano, pero que le he cambiado alguna que otra cosilla...

El coco rallado lo pulvericé con el azúcar para no encontrarnos el coco entre la miga del bizcocho y porque así, el azúcar se aromatiza de manera más natural. Lo que olvidé hacer es enharinar un poco las nueces para que no se fueran al fondo de la masa, pero lo indicaré en el paso a paso.

Por otro lado, yo le he puesto azúcar glass una vez frío, pero podríais cubrirlo con chocolate líquido, mermelada... por ejemplo.
La cantidad de azúcar de la receta es orientativa, podéis poner un poquito más (hasta 150 gramos) si lo queréis más dulce, o sustituirlo por algún edulcorante al gusto, e incluso, utilizar azúcar de coco (de venta en herbolarios y tiendas dietéticas).

El molde que he usado es uno redondo de 20 cm de diámetro, para que os hagáis una idea.

Si os gustan los bizcochos caseros no os perdáis los que tengo publicados pinchando en el INDICE DULCE, espero que os gusten!!

Ingredientes:
- 100 gramos de azúcar blanco
- 50 gramos de coco rallado
- 3 huevos
- 60 gramos de aceite de coco (o de girasol si no tenemos)
- 200 gramos de leche de coco (de lata)
- 200 gramos de harina común
- 1 sobre de levadura química (15 gramos)
- Un puñado de nueces picadas
- Azúcar glass para decorar

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos un molde de 20 cm poniendo papel de hornear en la base y engrasando las paredes con un poquito de aceite de girasol.
2. En el microondas, si el aceite de coco está sólido, lo derretimos unos segundos y reservamos.
3. En un procesador de cuchillas, vamos a pulverizar el azúcar blanco junto con el coco rallado, hasta que quede totalmente fino. Si lo hacéis con thermomix sería 1 min/vel. progresiva de 5 a 10.
4. En un bol, mezclamos este azúcar con los huevos y el aceite de coco y batimos muy bien.
5. Agregamos la leche de coco e integramos.
6. Sobre el bol, ponemos un colador grande y vertemos la harina y la levadura y tamizamos encima. Mezclamos muy bien con ayuda de unas varillas manuales, hasta que no quede ningún grumo.
7. Finalmente, enharinamos las nueces, quitando el exceso de harina y las añadimos a la masa, mezclando con una espátula.
8. Vertemos la masa en el molde preparado y horneamos durante 45 minutos a 180º C.
9. Lo retiramos del horno y lo dejamos enfriar completamente antes de desmoldarlo (recomiendo ponerle un paño limpio encima mientras se enfría, para que la superficie no se quede dura y mantenga la humedad).
10. Una vez frío, ya podemos desmoldarlo y cubrirlo con azúcar glass o lo que más nos guste. Se mantiene a temperatura ambiente en algún recipiente hermético o una campana de cristal.

Baklava de nueces


El baklava es un dulce turco compuesto de capas de masa filo y frutos secos picados, normalmente pistachos o nueces, pero también podemos encontrarlo con avellanas, almendras... Posteriormente se baña con un almíbar de miel y se sirve cortado en cuadraditos acompañados de té o café.

Es comúnmente aceptado que la palabra "baklava" proviene del griego, aunque Paul D. Buell argumenta que sería de origen mongol, al hacer referencia a una receta de un libro de cocina chino de 1330 (Mongol Empire and Turkicization: The Evidence of Food and Foodways).
Sin embargo, el origen se encontraría en los antiguos asirios (s. VII a. C.) que serían los primeros en alternan capas de pan con nueces picadas y miel, siendo un dulce elaborado únicamente en ocasiones especiales.
Los griegos que viajaron a Mesopotamia harían el descubrimiento de esta receta llevándola a Grecia, donde se sustituirían las gruesas capas de masa de pan por otras más finas, de hecho, tan finas como una hoja (como la actual masa filo). Es este dulce ya helenizado el que encontrarían los turcos otomanos al conquistar Constantinopla en el siglo XV, elaborándose en las cocinas del Palacio Imperial hasta su ocaso en el siglo XIX.
Algunos autores, como Vryonis, identifica los "gastris", "kopte" o "kopton" mencionados en "El banquete de los eruditos" de Ateneo de Naucratis (siglo III d.C.) como baklava (Vryonis, Speros, The Decline of Medieval Hellenism in Asia Minor, 1971), aunque esta afirmación la rebate Charles Perry diciendo que los "gastris" no llevaban masa, sino solamente el relleno de nueces y miel, algo similar a los actuales "halva" de sémola (A Taste of Thyme: Culinary Cultures in the Middle East, 1994).

Deipnosofistas o El Banquete de los
Eruditos, de Ateneo
de Naucratis, edición de 1657

Lo cierto es que es un postre bastante empalagoso debido al azúcar, el almíbar, la mantequilla y la miel... con un par de cuadraditos ya puede uno considerarse saciado... Pero pese a ello, es delicioso y no descarto algún día hacerlo de avellanas y nutella, por aquello de rizar el rizo...jejeje

Ingredientes:
- Aprox. 400 gramos de nueces peladas
- 10 capas de masa filo fresca
- 180 gramos de mantequilla
- 100 gramos de azúcar para las nueces
- 150 gramos de azúcar para el almíbar
- 2 cucharaditas colmadas de canela (o al gusto)
- 185 gramos de miel
- 200 ml agua
- Zumo de limón
- Agua de azahar

Elaboración:
1. En primer lugar, partiremos las nueces a cuchillo hasta dejarlas picaditas, pero no hechas polvo y las mezclaremos con los 100 gramos de azúcar y la canela y reservamos.
2. Ahora encendemos el horno y lo precalentamos a 180º C.
3. Desenrollamos las láminas de masa filo y les ponemos un paño por encima para que no se sequen, ya que se rompen con sólo mirarlas...
4. En una bandeja de horno, ponemos una lámina de papel de hornear y derretimos la mantequilla en el microondas.
5. Ponemos la primera capa de masa filo sobre la bandeja y la pintamos con mantequilla con ayuda de una brocha repostera. Hacemos lo mismo hasta poner 4 capas.
6. Repartimos por encima la mitad de las nueces picadas, procurando que llegue a todas partes.
7. Ponemos encima otras tres capas de masa filo de la misma forma que antes: alternando capa de masa con pinceladas de mantequilla.
8. Repartimos el resto de las nueces y terminamos con otras tres capas alternadas con mantequilla. Si nos sobra algo de mantequilla terminamos de repartirla por toda la superficie de la última capa. Con un cuchillo de sierra hacemos los cortes de los cuadraditos (o rombos).
9. Metemos en el horno y horneamos unos 20 minutos, hasta que veamos la superficie dorada.
10. Mientras, preparamos el almíbar, para ello, mezclamos en un cazo los 150 gramos de azúcar, la miel, el agua, el zumo de medio limón y un chorrito de agua de azahar.
11. Lo coceremos removiendo de vez en cuando hasta obtener un almíbar ni muy ligero ni espeso.
12. Sacamos el baklava del horno, dejamos enfriar unos minutos y regamos por toda la superficie con el almíbar. Si fuera necesario, volvemos a cortar los cuadraditos con el cuchillo. Podemos servir con un poco de nueces hechas casi polvo por encima y acompañadas de un rico té aromatizado con hierbabuena.




Ensalada de espinacas y quinoa

 

La naturaleza siempre nos ofrece alimentos que son una verdadera fuente de salud, como es en el caso de las espinacas y la quinoa, y si ya las juntamos, obtendremos una combinación asombrosa de nutrientes altamente beneficiosos. Ambos tienen componentes similares, además de sus particularidades.
En el caso de la quinoa, o quinua, estamos ante un conocido como "superalimento" del que podemos encontrar tres variedades: la quinoa blanca, la más común y que posee un bajo nivel de carbohidratos; la quinoa roja, con un nivel más alto de carbohidratos, por lo que es muy apreciada por deportistas; y la quinoa negra, con propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes.

Entre las propiedades de la quinoa encontramos que es una fuente natural de minerales como el calcio, el hierro y el magnesio, además de poseer hasta un 23% de proteína. También contiene vitaminas B1, B2, C y E y gran cantidad de Omega 6. Es además un cereal libre de gluten, rico en fibra que ayuda a controlar el tránsito intestinal y antioxidantes, con un bajo índice glucémico (ideal para diabéticos y para hacer dieta o mantener el peso) y ayuda a controlar los niveles de colesterol en sangre.

Por su parte, las espinacas, también contienen vitaminas y minerales, tales como A, B1, B2, C, K, calcio, fósforo, hierro, ácido fólico, magnesio, zinc y betacarotenos. También ayuda a controlar la diabetes a través del ácido alfalipoico, que aumenta la sensibilidad a la insulina. Su fibra también ayuda a controlar el tránsito intestinal.

Pero, ¿en qué nos benefician todos estos nutrientes? Seguramente conocemos ya las propiedades del calcio para los huesos y del hierro para la anemia. La vitamina C, además de ayudarnos a prevenir los resfriados, también actúa en la absorción del hierro y es importante para la reparación de los tejidos.
Las vitaminas del grupo B, en este caso, B1 (tiamina) y B2 (riboflavina), ayudan a obtener la energía de los alimentos y a formar glóbulos rojos. 
La vitamina K es la conocida como vitamina de la coagulación, por lo que es importante para evitar hematomas y hemorragias en la medida de lo posible.

El ácido fólico es muy conocido por las mujeres embarazadas ya que ayuda a prevenir la malformación fetal, y el zinc interviene en la formación de los huesos.
La vitamina E es un potente antioxidante que protege contra la formación de radicales libres, al igual que los betacarotenos. Los radicales libres dañan las células y los tejidos por lo que se los relaciona con el envejecimiento e incluso la formación de cáncer. La vitamina E también es una gran aliada de nuestro sistema inmunológico al hacer frente a virus y bacterias y participar en la formación de glóbulos rojos.
Finalmente, el magnesio es conocido por sus propiedades que ayudan al normal funcionamiento y mantenimiento de huesos, músculos y sistema nervioso, a disminuir la fatiga y el cansancio, además de reducir la presión arterial, por lo que puede ayudar en el caso de padecer migrañas.

Si a todo esto, le añadimos otros ingredientes, como en este caso, los tomates, las nueces y el aceite de oliva virgen extra, el resultado es un plato sumamente saciante, ideal para controlar el peso, o incluso hacer dieta y que además nos aporta en un sólo plato muchos de los nutrientes que necesitamos cada día para alimentar a nuestro organismo.

Y ahora sí, os dejo con la receta, de la que por cierto, las cantidades son al gusto, salvo por la quinoa, que hay que respetar su proporción con el agua para cocinarla correctamente, al igual que la vinagreta, para que salga perfecta.

Ingredientes: (2 personas)
- Brotes de espinacas baby
- Media taza de quinoa blanca
- 1 taza de agua
- Un chorro de zumo de limón
- Una cucharadita de sal para cocer la quinoa
- Tomatitos cherry (en este caso utilicé de la variedad kumato)
- Para la vinagreta: 6 cucharadas de aceite de oliva, 2  cucharadas de vinagre, media cucharadita de sal y un puñado de nueces

Elaboración:
1. Empezamos preparando la quinoa, para lo cual, la lavaremos muy bien, hasta que el agua salga limpia, para eliminar las saponinas.
2. Una vez limpia, la pondremos en un cazo u olla pequeña,junto con la taza de agua, el zumo de limón y la cucharadita de sal. Removemos y lo llevamos a ebullición. Cuando rompa a hervir, bajamos un poco el fuego y lo dejamos cocer unos 15 minutos o hasta que se consuma el agua por completo. Apartamos y dejamos enfriar.
3. Por otro lado, preparamos la vinagreta: en el vaso decuchillas de la batidora ponemos el aceite, vinagre, sal y nueces y batimos hasta que las nueces queden picaditas pero no sea totalmente un puré.
4. Sobre unplato o fuente, pondremos los brotes de espinacas ya lavados y los tomates cherry, también lavados y cortados por  la mitad o en cuartos.
5. Ponemos la quinoa sobre las espinacas y regamos con la vinagreta y ya lo tendríamos listo!

Carrot Cake 2.0 ¡la definitiva! (video-receta)

 

Tras un largo parón veraniego, ya era hora de volver a poner en marcha el canal de youtube, que hacía mucho que lo tenía desatendido... El otro día subí un pequeño video anunciando los cambios que había hecho en el blog y hoy me he dedicado a editar el video de esta receta con otro editor que me ha costado un poco cogerle el truco pero al final lo he conseguido... jejeje

Esta es la receta que últimamente (hablamos de los dos o tres últimos años) hago cuando hago una tarta de zanahoria, tuve una publicada en un blog antiguo pero el bizcocho quedaba más seco, y el relleno lo hacía de otra manera (de hecho, es la que utilicé cuando hice este tutorial de cómo hacer una tarta con forma de zanahoria con fondant), pero descubrí esta receta en un libro de thermomix y la adapté para hacerla de forma manual, también he variado algunas proporciones o ingredientes, como por ejemplo en la mezcla de especias, que yo he añadido jengibre y en la receta original no viene, aunque también podéis añadir otras especias, como clavo en polvo o semillas de cardamomo, un poco al gusto de cada cual...

Al final, también dice que espolvoreemos nueces picadas por encima, pero yo decidí ponerlas enteras. Otra opción también sería cubrir los laterales con la crema, ya que sale mucha cantidad, y cubrirlos con granillo de almendra, o incluso con almendra crocanti. También se podría jugar con el sabor de esta crema y añadirle cacao en polvo para hacerla chocolateada... todo es cuestión de probar!

En fin, aquí os traigo esta adaptación de la receta, y al final os dejo el video por si queréis echarle un vistazo, ¡espero que os guste!

Ingredientes para el bizcocho:

- 275 gramos de azúcar blanco
- Ralladura de una naranja
- 400 gramos de zanahoria rallada
- 4 huevos M
- 240 gramos de aceite (ojo, gramos, no mililitros)
- 250 gramos de harina tamizada
- 2 cucharaditas de bicarbonato sódico (10 gramos)
- 2 cucharaditas de levadura química en polvo (10 gramos)
- Mezcla de especias: yo pongo 1 cucharadita de canela en polvo, 1 de jengibre en polvo y 1 de nuez moscada en polvo, pero como os digo, es al gusto.

Ingredientes para el relleno  y cobertura:
- 400 gramos de queso crema
- 80 gramos de chocolate blanco
- 75 gramos de mantequilla
- Zumo de una naranja
- 50 gramos de azúcar glass

Elaboración del bizcocho:
1. Empezamos precalentando el horno a 180º C y preparamos un molde de 20 cm de diámetro.
2. En un bol, ponemos el azúcar con la ralladura de naranja y mezclamos bien.
3. Añadimos la zanahoria rallada. Yo la rallo a mano pero podéis trocearla y rallarla en la thermomix o en cualquier otro procesador de cuchillas. Mezclamos hasta integrar bien.
4. Agregamos los huevos y el aceite y mezclamos hasta obtener una masa homogénea.
5. Continuamos añadiendo los ingredientes secos, es decir, la harina, las especias, el bicarbonato y la levadura y removemos bien, procurando que no quede ningún grumo.
6. Vertemos en el molde y horneamos 60 minutos. Dejamos enfriar antes de desmoldar. Una vez fuera del molde, con un cuchillo largo de sierra o una lira de repostería, cortamos el bizcocho por la mitad. Como veréis en el video, también le quito la parte superior, que queda un poco "fea", para que quede completamente liso y nivelado. Y continuamos con la crema del relleno.

Elaboración de la crema:
1. En un recipiente apto para el microondas, o al baño María, vamos a fundir el chocolate blanco troceado junto con la mantequilla. Dejamos que atempere un poco y continuamos con la receta.
2. En un bol, ponemos el queso crema, el chocolate fundido con la mantequilla y el zumo de naranja, y batimos a una velocidad media (también podemos hacerlo a mano).
3. Finalmente, añadimos el azúcar glass y terminamos de mezclar. La consistencia debe ser espesa (en el video lo veréis mejor).

Montaje:
1. Ponemos la mitad del relleno en la mitad del bizcocho o base y lo repartimos con ayuda de una espátula. Este bizcocho es muy jugoso por lo que no os hará falta ponerle ningún almíbar.
2. Ponemos la otra mitad de bizcocho encima y cubrimos con el resto de la crema.
3. Decoramos al gusto y ¡listo!



7 recetas con cerezas


Si hay algo que me encanta del verano son sus frutas, tan llenas de color y de sabor, y las cerezas son de mis favoritas, se pueden usar en multitud de postres y elaboraciones, por eso, aquí os hago una selección de algunos de ellos que he ido publicando a lo largo de los años.

No podía hacer este pequeño recopilatorio sin comenzar con la famosa tarta Selva Negra, típica de Alemania y que es perfecta para cualquier celebración.


Otra tarta, también muy tradicional, aunque en este caso, de Francia, es la Clafouti de cerezas, a la que también podemos añadir el kirsch típico de la tarta anterior.


Continuando con las tartas, hace mucho publiqué una sencilla tarta de cerezas con yogur y queso crema, con base de galleta, a modo de cheesecake.


Aunque también podéis optar por esta otra Cherry Pie, hecha con masa quebrada y el típico enrejado de la superficie.


Si nos apetece refrescarnos, podemos hacerlo con un estupendo helado de cerezas que podemos elaborar tanto con thermomix como de forma manual, con un simple procesador de cuchillas.


Si tenemos una yogurtera, también podemos hacer unos deliciosos yogures con trocitos de cerezas...


Y para finalizar, ¿por qué no un plato salado? Una ligera ensalada de cerezas con nueces que podemos aliñar completamente a nuestro gusto o acompañarla de otros ingredientes que nos apetezcan.


Y hasta aquí esta breve recopilación de recetas con cerezas, y a ti, ¿cómo te gustan más?

Ensalada de cerezas y nueces


El verano me encanta no sólo por los típicos conceptos del calor, la playa o la piscina... sino también por los productos que podemos encontrar de temporada como es el caso de la fruta, y es que los frutos rojos me encantan, junto con los melocotones y las nectarinas... y además de utilizarlos para hacer postres con estas frutas, por ejemplo, tartas, mermeladas varias, helados... también podemos utilizarlas para recetas saladas, como en este caso, en una ensalada, que va muy bien para esas noches en las que no nos apetece hacer algo elaborado, hace mucho calor para cocinar, o simplemente queremos algo más ligero y que no nos cause mucha pesadez en el estómago.

La vinagreta que os propongo es la más básica, pero podéis personalizarla como queráis: añadiéndole alguna especia para aromatizarla, o incluso con el jugo exprimido de algunas cerezas... También el queso podéis utilizar el que más os guste, al igual que los frutos secos y el tipo de lechuga o añadir cualquier otro ingrediente que os apetezca o tengáis a mano: tomatitos cherrys, anchoas en aceite, etc.
No doy las proporciones porque todo irá en función de la cantidad que os guste...

Ingredientes:
- Brotes tiernos o canónigos
- Cerezas lavadas y deshuesadas
- Nueces peladas
- Queso parmesano en lascas
- Sal al gusto
- Para la vinagreta: 3 medidas de aceite de oliva y 1 de vinagre, por ejemplo, 3 cucharadas de aceite y 1 de vinagre.

Elaboración:
1. Ponemos en un bol todos los ingredientes (menos el queso) y elaboramos la vinagreta.
2. Para ello, en un cuenco, ponemos el aceite con el vinagre y batimos bien con un tenedor para mezclar ambos líquidos y lo vertemos por encima de la ensalada.
3. Removemos para que la vinagreta llegue a todos los ingredientes y acompañamos por encima con el queso parmesano.


Salami de chocolate (manual y thermomix)


Solamente he hecho esta receta una vez y fue para el último cumpleaños del pingüino: casi no me dio tiempo a probarlo porque desapareció en seguida!
En internet podéis ver muchísimas versiones de esta típica receta siciliana, aunque también es típica en Portugal, Rumanía, donde recibe, en este caso, el nombre de "salam de biscuiti", y Lituania, donde se denomina "tinginys" y su elaboración data de 1888.
En este caso utilicé galletas tipo hojaldradas, que son más gruesas y puse nueces, pero podéis poner almendras, avellanas...lo que más os guste, y omití los huevos, poniendo nata en su lugar. También hay quien añade ron o brandy al chocolate, pero yo no le puse por tratarse de una fiesta infantil, pero no descarto ponérselo la próxima vez...

Ingredientes:
- Medio paquete de galletas tipo María hojaldradas (o normales, las que tengáis a mano)
- 200 gramos de chocolate para fundir
- 100 gramos de nata para montar
- 100 gramos de mantequilla
- 30 gramos de nueces troceadas
- Azúcar glass para rebozar

Elaboración manual:
1. Empezamos troceando a mano las galletas. Las reservamos.
2. En un cazo u olla pequeña, ponemos a fuego medio la nata, la mantequilla en trozos y el chocolate troceado, y removemos hasta que se funda (en este punto es donde podemos poner el licor si queremos). Lo retiramos a un bol y dejamos que se enfríe a temperatura ambiente.
3. Una vez templado, añadimos las galletas troceadas y las nueces o frutos secos pelados que elijamos (que sean crudos, no salados ni fritos ni tostados). Removemos bien.
4. En la encimera, ponemos una lámina de papel de aluminio y encima otra de papel film transparente, ambas de unos 40 x 50 cm aproximadamente.
5. Vertemos en el centro la masa de chocolate y enrollamos el film dándole forma de salchichón, anudando los extremos como si fuera un caramelo. Enrollamos después con el papel de aluminio para que no pierda la forma y metemos en el frigorífico hasta que se endurezca (aprox. 1-2 horas).
6. Cuando haya endurecido, lo desenvolvemos y lo rebozamos en azúcar glass (incluso podríamos rebozarlo primero en almendra picada y después en el azúcar, o en cacao...).

Elaboración en thermomix:
1. Troceamos a mano las galletas y reservamos.
2. Ponemos en el vaso el chocolate, la nata y la mantequilla y fundimos 3 min/90º/vel 1.
3. Vertemos en un bol y añadimos las galletas y las nueces. Mezclamos con la espátula y dejamos entibiar.
4. A partir de aquí, seguimos los mismos pasos que en la elaboración manual desde el punto 4.

Relleno de queso azul y nueces para sándwich (thermomix)

 

Este fue uno de los rellenos para sándwich que hice este año para la fiesta de cumpleaños del peque y uno de los primeros en acabarse! Los otros fueron de pavo y manzana, sobrasada y miel, y de atún y maíz.

Todos fueron sacados de las recetas que venían en la revista número 100 de Thermomix (publicada en febrero de 2017) y en la colección de Cookidoo "Cumpleaños Feliz".


En esta receta modifiqué algunos ingredientes, ya que la original lleva rúcula, y yo se la puse a los sándwiches de sobrasada y miel, pero si decidís agregarla aquí, sabed que son 30 gramos de rúcula y se trituran al final, junto con las nueces.

Ingredientes:
- 80 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
- 40 gramos de queso azul
- 40 gramos de nata líquida
- 5-6 nueces

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso los dos quesos y la nata. Mezclamos 30 seg/vel 3.
2. Añadimos las nueces, más o menos troceadas, y mezclamos 10 seg/vel 2.
3. Untamos el pan de sándwich o de bocadillo con esta mezcla. También se puede servir sobre tartaletas, volovanes, crackers, tostaditas...

Brownie de chocolate y nueces


Me alegra mucho poder decir que a mis hermanos, este brownie les recordó a los que sirven en Burguer King, pero a mejor, porque es casero... La verdad es que salió muy jugoso y con el sirope de fresa que le puse encima...mmm!! Las medidas que os pongo aquí son para un molde rectangular pequeño, de unos 15 x 20 cm aproximadamente, si tenéis uno más grande, tipo 20 x 30, sólo tenéis que doblar las cantidades... y además esta receta se puede hacer a mano, sin necesidad de batidora. Espero que os guste tanto como a nosotros! También os dejo la receta del brownie de oreo por si os apetece otro "caprichito" más... jejeje

Ingredientes:
- 200 gramos de chocolate negro (una tableta)
- 125 gramos de mantequilla
- 200 gramos de azúcar
- 2 huevos grandes
- 80 gramos de harina
- 50 gramos de nueces en trocitos

Elaboración:
1. Lo primero que haremos será precalentar el horno a 180º C y poner una lámina de papel vegetal sobre la base del molde.
2. Después ponemos en un cazo a fuego suave el chocolate partido en trozos, el azúcar y la mantequilla, y lo dejamos que se funda lentamente, removiendo para que no se queme.


3. Mientras, enharinamos un poco las nueces, para que al hornear no se vayan al fondo...


4. Cuando tengamos la mezcla de chocolate ya fundida, lo pasamos a un bol, y le añadimos los huevos de uno en uno, mezclando con unas varillas manuales.


5. Y añadimos la harina, que en este caso, no es necesario que la tamicemos, aunque sí procurar que no queden grumos, para que luego no sea desagradable encontrarnos un "pegote" de harina...


6. Finalmente, con ayuda de una espátula, mezclamos las nueces (quitándoles primero el exceso de harina) y procuramos que haya nueces por toda la masa, pero sin enviarlas al fondo...


7. Y horneamos unos 25-30 minutos. Ya veréis que olorcillo...y qué sabor!! Podéis acompañarlo de sirope o coulis de fresa, de helado de vainilla, de nutella...

Notas:
- Antes de que enfríe del todo, guardarlo en un recipiente hermético, para que no se endurezca, aunque si se os pone duro, siempre podéis calentarlo unos segundos en microondas, y volverá a estar igual de blandito y jugoso...

Arroz con leche tradicional


El arroz con leche es un postre típico en muchos lugares del mundo, no sólo en España, el cual podemos encontrar en muchos recetarios de postres conventuales. Sus orígenes más antiguos estarían en Asia, siendo después difundido por Europa y África, para llegar en el siglo XVI hasta Hispanoamérica.

Es habitual (en las zonas mediterráneas, pero también en el norte de Europa) en su cocción aromatizarlo con canela y cáscara de limón y/o naranja, mientras que, por ejemplo, en Irán, se utiliza el azafrán; el cardamomo en India; o el coco y leche condensada en las zonas del Caribe. También es común encontrar otros ingredientes añadidos, como las pasas, nueces, almendras, cerezas, manzana, caramelo, dulce de leche... dependiendo del país donde nos encontremos.
En Turquía, nos encontramos con un postre parecido muy típico que recibe el nombre sütlaç, que es más espeso, que además tiene una variante hecha al horno en cazuela de barro, lo que le da ese aspecto de quemado a la superficie.

La receta que os traigo es la tradicional española (bueno, la que yo hago, porque esto es un poco como el gazpacho: hay tantas recetas como hogares que las hacen...), cuyas proporciones de azúcar y/o canela podéis variar en función de los gustos.

Ingredientes:
- 400 gramos de arroz
- 1 litro de leche
- 1 rama de canela
- 1 cáscara de limón
- 1 cáscara de naranja
- 500 ml de agua
- 8 cucharadas soperas de azúcar (o al gusto)
- Canela en polvo para espolvorear

Elaboración:
1. Ponemos el arroz en remojo en el agua por espacio de unos 10 minutos.
2. Pasado este tiempo, le añadimos la leche, la ramita de canela, las cáscaras y el azúcar. Lo ponemos en una olla y dejamos que hierva lentamente a fuego medio, removiendo de vez en cuando para evitar que la leche se queme.
3. Con 20-25 minutos cociendo debería ser suficiente, pero si aún está muy líquido y lo queréis más espeso, podéis dejarlo unos minutos más, sin dejar de remover. Retiramos la rama de canela y las cáscaras.
4. Lo vertemos en una fuente grande o en boles individuales y espolvoreamos la superficie con canela al gusto.

Notas:
- Este postre puede comerse frío o caliente.
- Podemos conservarlo en el frigorífico dos o tres días, pero deberemos dejar que enfríe a temperatura ambiente antes de meterlo en la nevera.
- Otra variante es la que se hace en Asturias (España) que es espolvorear la superficie con azúcar y quemarlo con ayuda de un hierro candente o bien de un soplete de cocina.

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