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Bundt de manzana y salsa de caramelo


Me encantan los bundt cakes o bizcochos en forma de corona, tienen la ventaja de que, como el centro es hueco, sabes que no te va a quedar crudo por dentro, además actualmente existen moldes con unas formas chulísimas, tanto de metal como de silicona. En este último caso, son más fáciles de desmoldar, mientras que en el caso de los metálicos, habrá que "encamisarlos" bien, esto es, engrasarlos y enharinarlos, quitando después el exceso, para evitar que se nos pegue la masa y lo podamos desmoldar con toda la facilidad del mundo.

En esta ocasión os traigo uno de manzana que casa muy bien con el caramelo o toffe. Esta vez no he añadido canela a la masa pero, como ya sabemos que queda muy bien, la podemos poner si nos gusta o nos apetece.
La receta de la salsa, está cogida del libro Repostería II de Thermomix, pero os voy a decir cómo hacerla de forma tradicional, ya veréis que es súper fácil y rápida y está deliciosa!

Ingredientes para el bizcocho:
- 2 manzanas
- 3 huevos
- Pizca de sal
- 150 gramos de azúcar blanco
- 100 ml de aceite de girasol
- 250 gramos de harina común
- 1 sobre (15 gramos) de levadura química en polvo

Ingredientes para la salsa de caramelo:
- 110 gramos de mantequilla
- 200 gramos de azúcar moreno
- 200 gramos de nata líquida

Elaboración del bizcocho:
1. Empezamos precalentando el horno a 180º C y encamisando el molde si es metálico, o si no, usaremos uno de silicona, lo que tengamos más a mano.
2. Pelamos, descorazonamos y cortamos las manzanas en cubitos, ni muy pequeños ni muy grandes, y los rociamos con un poco de zumo de limón para que no se oxiden. Reservamos.
3. En un bol, batimos los huevos con la pizca de sal. Agregamos el azúcar y el aceite y mezclamos.
4. Ponemos un colador grande sobre el bol y volcamos la harina y la levadura y lo tamizamos sobre la masa, para así evitar grumos.
5. Mezclamos hasta obtener una masa homogénea y, finalmente, añadimos los cubitos de manzana. Como decía, podemos agregar canela si lo deseamos.
6. Vertemos en el molde y horneamos aproximadamente 45 minutos. Comprobamos con un palillo o brocheta que esté hecho por dentro y lo sacamos para dejar enfriar por completo antes de desmoldar.

Elaboración de la salsa:
1. En una sartén antiadherente, ponemos la mantequilla cortada en cubitos para que se derrita, a fuego medio.
2. Una vez derretida, añadimos el azúcar moreno y lo removemos hasta que se disuelva por completo.
3. Añadimos la nata y subimos un poco el fuego. Lo dejaremos burbujear un poco para que espese. Este proceso no debería llevarnos más de 10 minutos.
4. Lo vertemos en una salsera para que se enfríe y ya lo tenemos listo para echarlo por encima del bizcocho y servirlo por si alguien quiere echarse un poquito más!

Lemon Pie o Tarta de limón y merengue

 

Por increíble que parezca, esta archi-conocida tarta no la había hecho nunca... sí que había hecho el lemon curd (receta aquí) y el merengue por separado, incluso la masa quebrada casera, pero no había hecho lo más sencillo, que es juntar esos tres elementos para disfrutar de sus sabores juntos, y es que es realmente una delicia...

No está claro el origen de este pastel, pues hay versiones distintas: por un lado, la de la receta inventada en 1806 por la pastelera estadounidense Elizabeth Goodfellow, cuya leyenda cuenta que, ante un sobrante en exceso de claras de huevo, decidió emplearlas en hacer un merengue para rellenar una tarta de limón (hay que recordar que el merengue en sí nació dos siglos antes). El éxito fue tal que la receta se extendió por todo el país y fue una alumna suya, Eliza Leslie, quien la incorporó a su libro de pastelería, que publicó en 1828 con el título 75 recetas para pastelería, tortas y dulces.

Otros autores defienden que la receta nace en el siglo XIX de la mano del pastelero suizo Alexander Frehse. Pero, en cualquier caso, el lemon pie está tan arraigado en la cultura anglosajona que cada 15 de agosto se celebra en Estados Unidos el National Lemon Pie Day o Día Nacional del Lemon Pie.

Te animo, pues, si aún no la has probado, a que lo hagas y me cuentes!

Ingredientes para el merengue:
- 100 gramos de azúcar blanco
- 50 ml de agua
- 2 claras de huevo L

Ingredientes para el lemon curd (algo distinto de la receta que tengo publicada)
- 2 huevos
- 2 yemas (así aprovechamos las que nos sobran del merengue)
- 125 gramos de azúcar blanco
- El zumo de un limón (unos 90 gramos)
- 60 gramos de mantequilla

Para la base:
- Una lámina redonda de masa quebrada (comprada o casera).

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 200º C con calor arriba y abajo, sin aire.
2. Si usamos una masa quebrada comprada, la desenrollamos, le quitamos el papel vegetal y la colocamos sobre un molde de pastel (como el de la foto) de unos 26 cm de diámetro aproximadamente. 
3. Si decidimos hacer la receta casera, seguiremos los pasos hasta colocar la masa sobre el molde.
4. Pinchamos la superficie con un tenedor varias veces y metemos la masa en el horno unos 15-20 minutos, hasta que veamos que está dorada. Sacamos y dejamos enfriar.
5. Ahora nos ponemos con el lemon curd o crema de limón: para ello, vamos a poner todos los ingredientes, excepto la mantequilla, en un cazo y lo vamos a calentar a fuego medio, sin que llegue a hervir. Tenemos que remover constantemente para que no se queme ni se pegue.
6. Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla. Removemos hasta que se disuelva.
7. Dejamos enfriar a temperatura ambiente, con un plástico film tocando la superficie para que no se forme costra.
8. Mientras se enfría, vamos a preparar el merengue: ponemos el azúcar y el agua en un cazo a calentar. Hay que conseguir que llegue a 115º C, lo cual podemos saber fácilmente con un termómetro específico para caramelo, o bien siguiendo los trucos que os doy en este post sobre los puntos del caramelo.
9. Mientras se va haciendo este almíbar, ponemos a montar las claras. Cuando el almíbar esté hecho, comenzamos a dejarlo caer en forma de hilo sobre las claras mientras siguen montando, con cuidado de que no toque las varillas para que no se atasquen.
10. Seguir montando las claras una vez acabado el almíbar hasta que notemos más frío el bol.
11. Ponemos el merengue en una manga pastelera con boquilla de estrella (o la que tengamos a mano) y reservamos.
12. Sobre la base de masa que teníamos ya hecha, vertemos la crema de limón y alisamos la superficie.
13. Con la manga cubrimos de merengue la crema de limón, bien con piquitos, bien con montoncitos, o con el diseño que más nos guste.
14. Para finalizar, podemos darle el último toque con un soplete y tostar los piquitos del merengue. No he probado a meterla en el horno para hacer este último paso con el grill, por lo que no os puedo decir si es o no buena idea... Lo que sí está claro es que el resultado es una tarta fresca, ligera y riquísima!



6 recetas de Halloween para hacer con niños

 


Ayer subí el video que llevaba dos semanas preparando con 6 recetas muy fáciles y rápidas para hacer con niños en Halloween, ya que no podemos salir este año a buscar caramelos por las calles, podemos entretenernos un buen rato en la cocina y pasarlo bien haciendo decoraciones que les encantan. Estas son sólo algunas ideas, en cada una de ellas os daré algún tip o idea para hacerlo de otra manera por si no tenéis en ese momento algún ingrediente o utensilio en concreto. Al final del post os dejo también el video por si queréis verlo todo de manera más rápida, y os animo también a que os suscribáis y que le echéis un vistazo a la sección Especial Halloween del blog. Vamos allá!

Mini donuts con telarañas:


Esta es una receta para hacer en el horno con un molde específico para donuts, o mini donuts, pero si no tenéis uno, también podéis hacerlo tipo magdalenas, simplemente poniendo la masa en unas cápsulas de papel. Si queréis podéis adquirir el molde en Amazon:



La masa es, como podéis ver en el video, bastante densa, por lo que no os recomiendo que rellenéis los moldes con manga pastelera, mejor utilizar una cuchara, una espátula... Eso sí, tienen una miga que me ha encantado y con un sabor a cacao increíble. Los ingredientes son:
- 150 gramos de harina común
- 25 gramos de cacao puro en polvo
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 huevo L
- 100 gramos de azúcar
- 1 yogur natural o de limón (125 gramos)
- 25 gramos de mantequilla fundida
- Opcional: 1/2 cucharadita de vainilla líquida

Para el glaseado de la decoración, se trata de uno muy básico, simplemente tendremos que mezclar azúcar glass con agua, pero echándola muy de poco en poco, de cucharada en cucharada e ir removiendo. El resultado debe ser de una consistencia media, para que deslice bien. El resto de la receta podéis verlo en el video, la verdad es que es sencillísimo!

Mini pizzas con cortadores:


Las formas que elegí para estas mini pizzas fueron el fantasma, el murciélago y la calabaza, pero podemos utilizar cualquier otro cortador de galleta que tengamos, ya sea con forma típica de Halloween o no, a los niños en realidad lo que les gusta es "trastear" con la masa...jejeje La receta de la masa es la que ya publiqué y que se puede hacer manual o con thermomix. El resto ya sólo es ponerle tomate frito, u otra salsa, como por ejemplo salsa pesto, por aquello del color verde... y ponerle encima los ingredientes que más nos gusten o que tengamos a mano: jamón, anchoas, aceitunas, atún, etc y cubrir con queso rallado, orégano, albahaca...

Cupcakes con gusanos:


Para estos cupcakes, o muffins o magdalenas, como queráis llamarlos, utilicé la receta de los muffins estilo Starbucks que hice hace ya bastante tiempo, sólo que sin añadirle los chips de chocolate y rellenando menos las cápsulas de papel para que no rebosaran tanto. Después, simplemente hay que triturar unas cuantas galletas tipo Oreo, untar la superficie de las magdalenas con crema de cacao tipo nocilla o nutella y rebozarlo en el polvo de oreo. Finalmente se decora con gusanos de gominola. También se puede hacer un agujerito en la magdalena y poner el gusano como si saliera de la tierra (podéis verlo en el video). Otra opción, en lugar de usar gusanos, es utilizar alguna golosina que tenga forma de pie, de mano... como si fuera de zombie saliendo, incluso ponerle una mini lápida hecha con fondant o con chocolate (se pueden hacer caseras o comprarlas ya hechas en tiendas de repostería).

Dedos de zombie:


No es la primera vez que hago unos dedos de zombie, ya publiqué unos hace tiempo, pero en aquella ocasión eran de masa de galleta, con sabor a almendra, y el "pegamento" de la uña era mermelada de fresa... Esta vez, la masa es de pizza (la que me sobró de hacer las mini pizzas), y el pegamento de la uña es ketchup. Para acompañar podemos utilizar cualquier salsa que se nos ocurra, o varias. En este caso acompañé estos dedos de pizza con salsa agridulce.

Fantasmas de merengue:


Estos pequeños fantasmas están hechos con merengue italiano (si queréis saber más, podéis ver el post que publiqué sobre los tipos de merengue). En esta ocasión los he dejado sin hornear, ya que son pequeños bocados que con un par de cucharadas ya te los has comido. Si queremos darle un toque mate para que no sean tan brillantes, siempre podemos espolvorear un poco de azúcar glass por encima. Las cápsulas que he utilizado son las de los mini cupcakes, ya que con las grandes se haría muy pesado comer sólo merengue (aunque yo no tengo ningún problema en comerme yo sola una buena milhojas...jejeje). 
Para que el merengue italiano nos salga perfecto, tendremos las claras de huevo a temperatura ambiente, y antes de empezar a batirlas le pondremos una pizca de sal o unas gotas de zumo de limón. También es importante que el recipiente y las varillas estén lo más limpios posible, sin ningún resto de grasa, al igual que las claras, que no deberán tener restos de yema. Para hacer el almíbar que echaremos sobre las claras, se suele utilizar 1/3 de agua de la cantidad de azúcar aproximadamente y ponerlo al fuego hasta que llegue a los 115º C (para saber más podéis ver el post Puntos del caramelo). La temperatura se alcanza bastante rápido, por lo que podemos empezar a batir las claras cuando pongamos el almíbar al fuego, cuando estén a medio montar, empezaremos a verter el almíbar con mucho cuidado sin que toque las varillas, en forma de hilo fino, para que no se formen grumos de caramelo, y una vez terminemos de echar el almíbar, continuar batiendo hasta que el bol se enfríe a temperatura ambiente. Nos quedará un merengue maravilloso, prieto, blanquísimo y brillante. 

En cuanto a las medidas que utilicé son las siguientes:
- 2 claras de huevo a temperatura ambiente
- 125 gramos de azúcar blanco
- 50 ml de agua

Spookyguetis:


Para finalizar quise hacer una receta salada muy sencilla, unos simples espagueti "nero di seppia" que podemos comprar en cualquier supermercado, aunque si nos animamos podemos hacerlos de pasta fresca. Las cantidades son al gusto, o según las necesidades, ya que sólo se necesitan: la pasta propiamente dicha, unos huevos de codorniz, unas aceitunas rellenas, y para rehogar, mantequilla, ajo, perejil y sal. Aunque podemos sustituir el perejil por otra hierba que nos guste más, como el orégano, por ejemplo.

Y hasta aquí este pequeño recopilatorio de recetas que he hecho este año que espero que os guste y entretenga a los más peques de la casa. Ahora sí, os dejo el video para que le echéis un vistazo, ¡feliz noche de halloween!



Huesos de Santo

 

Los Huesos de Santo son un tradicional dulce que se elabora desde hace siglos por estas fechas, cuando se acerca el Día de Todos los Santos el 1 de noviembre. Otros dulces, además de las divertidas creaciones de Halloween,  que se pueden degustar en estos días son los famosos buñuelos de viento, que normalmente se rellenan con crema pastelera, aunque también podemos ponerles otros rellenos como crema de chocolate, lemon curd, etc... también los panellets de la zona catalana, valenciana y balear o el llamado pan de muerto típico de México por el Día de Muertos (2 de noviembre).


La parte exterior se elabora a base de mazapán, por ello es típico de estas fechas, ya que coincide con la recolección de las almendras. Este dulce aparece ya citado en el siglo XVII en el libro de Francisco Martínez Montiño, "Arte de cocina" (1611), aunque el empleo del mazapán proviene incluso de época andalusí. Ainhoa de Pedro, de la Confitería San Antonio (Gijón, Asturias) va incluso más allá al afirmar en una entrevista que la tradición de estos huesos es milenaria, siendo iniciada por un monje benedictino que pretendía enterrar en el olvido las costumbres paganas de los celtas que iniciaban el año en ese día tan señalado.

(imagen encontrada en Pinterest)

Esta receta que os propongo es muy sencilla y no necesita demasiados ingredientes.

Ingredientes para el mazapán:
- 200 gramos de azúcar
- 100 ml de agua
- 200 gramos de almendra molida cruda

Ingredientes para el dulce de yema:
- 100 gramos de azúcar
- 50 gramos de agua
- 4 yemas de huevo
- Azúcar glass para rebozar al final (opcional)

Elaboración:
1. Empezamos haciendo el mazapán, para ello, vamos a hacer un almíbar a punto de hilo fino, es decir, a unos 105º C con un termómetro de caramelo (podéis ver mi post sobre puntos del caramelo para más información).
2. Añadimos este almíbar a la almendra molida y mezclamos bien hasta obtener una pasta que dejaremos enfriar tapada, mejor si es en frigorífico, durante una media hora aproximadamente.
3. Mientras se enfría la masa de mazapán, vamos a hacer el dulce de yema que irá como relleno de los huesos: con el agua y el azúcar haremos otro almíbar de la misma manera.
4. Por otro lado, en un bol, batimos las yemas con unas varillas manuales. Cuando el almíbar esté listo, lo iremos vertiendo muy poco a poco, en forma de hilo, sobre las yemas, mientras continuamos batiendo con las varillas. Esto es para que no se nos cuajen las yemas por el elevado calor del almíbar.
5. Después, vamos a llevar esta mezcla al baño María y, sin dejar de remover, lo dejaremos hasta que espese como una crema. Lo retiramos y rellenamos una manga pastelera con ello y reservamos.
6. Sacamos el mazapán del frigorífico y sobre una superficie limpia o una tabla lo estiramos con ayuda de un rodillo dándole forma rectangular o cuadrada. Con un cuchillo cortaremos pequeños rectángulos que podemos dejar así lisos, como hice yo, o podemos hacerle las típicas acanaladuras con ayuda de, por ejemplo, una brocheta, para que quede la superficie como estriada.
7. Cerramos cada rectángulo dándole forma de canutillo y lo rellenamos con la crema de yemas que tenemos en la manga pastelera.
8. Opcionalmente podemos rebozarlos o espolvorearlos con azúcar glass.

Nota:
- Otra opción para el relleno es hacerlo con chocolate, simplemente haciendo una ganache con chocolate y nata, dejando que enfríe para que adquiera consistencia, o más fácilmente rellenarlos con crema de cacao tipo Nutella.

Brochetas de pollo y piña (thermomix)


La receta original de estas brochetas la encontré en un libro de cookidoo que se llama precisamente así, "Brochetas", y lo bueno es que se hacen al vapor en el varoma, aunque podrían hacerse perfectamente a la plancha, al horno o en grill sin ningún problema. También se indica que la parte del pollo a utilizar son los solomillos (la parte más jugosa de la pechuga), aunque, en ocasiones son difíciles de encontrar en el supermercado, por lo que podríamos hacerlo con pechugas igualmente... También viene con indicaciones para elaborar un cuscús de acompañamiento, pero en este caso yo no lo hice, así que os remito a esa colección si tenéis interés en ello.


Ingredientes:
- 12 solomillos de pollo (serían aprox. 750 gramos)
- 20 gramos de salsa de soja (1 cucharada colmada)
- 60 gramos de caramelo líquido
- 100 gramos de zumo de naranja natural
- 70 gramos de ron
- 3 rodajas de piña (cortadas en trozos)
- 1 cucharadita de semillas de sésamo

Elaboración:
1. Ponemos los solomillos troceados en un bol y reservamos.
2. En el vaso, ponemos la soja, el caramelo, el zumo y el ron y mezclamos 10 seg/vel 5. Lo vertemos sobre el pollo y lo dejamos macerar 1 hora.
3. Pasado ese tiempo, forramos la bandeja varoma con un trozo de papel de hornear mojado y bien escurrido. Insertamos los trozos de pollo en palos de brocheta, alternados con los trozos de piña y ponemos las brochetas encima del papel de la bandeja.
4. Espolvoreamos con las semillas de sésamo, tapamos y reservamos un momento.
5. Colamos el líquido de macerar el pollo y lo echamos en el vaso. Colocamos el varoma en su posición y programamos 15 min/varoma/vel 1. Servimos las brochetas junto con la salsa que se ha formado en el vaso.

Pollo con almendras (manual y thermomix)


Es increíble lo mucho que se parece esta receta al pollo con almendras de los restaurantes orientales... La receta viene en el libro básico de la thermomix pero se puede adaptar fácilmente para hacerla de forma tradicional. En la receta se indica contramuslos de pollo, aunque, si alguna vez, como me ha pasado a mí, sólo tenéis pechuga, también se puede hacer, aunque ya sabéis que queda más seca ya que no tiene nada de grasa, pero no es mala opción.
También se indican almendras tostadas, aunque yo prefiero ponerlas crudas, pero eso ya es elección de cada uno...

Ingredientes:
- 60 gramos de aceite de oliva
- 800 gramos de contramuslos sin piel ni huesos
- Media cucharadita de sal
- Pizca de pimienta negra molida
- 30 gramos de salsa de soja (2 cucharadas)
- 40 gramos de almendras enteras o laminadas
- 60 gramos de ketchup
- 3 gotas de tabasco (para mí esto es opcional, yo no se las pongo)
- 1 chorrito de caramelo líquido (yo pongo una cucharada)
- 1 cucharadita colmada de maicena

Elaboración manual:
1. Ponemos a calentar el aceite en una sartén honda y cortamos el pollo en tiras.
2. Echamos el pollo a la sartén junto con la sal y la pimienta y sofreímos unos diez minutos, removiendo de vez en cuando.
3. Disolvemos la maicena en la salsa de soja y lo añadimos, junto con el resto de ingredientes, al pollo, y removemos muy bien mientras lo cocinamos durante unos 5-10 minutos más y servimos.

Elaboración en thermomix:
1. Ponemos el aceite en el vaso y calentamos 6 min/120º/vel 1. Mientras, cortamos el pollo en tiras.
2. Añadimos el pollo, la sal y la pimienta al vaso y sofreímos 8 min/120º/giro inverso/vel. cuchara.
3. Añadimos el resto de ingredientes, removemos con la espátula para mezclarlos un poco y programamos 4 min/120º/giro inverso/vel. cuchara y servimos.

Bizcocho volteado de piña


Este bizcocho es de esos súper sencillo de hacer, pues la receta base es la del bizcocho de yogur, el de toda la vida, y lo que haremos será poner el caramelo y la piña en el fondo del molde para después voltearlo cuando esté hecho, de ahí su nombre.
Es perfecto para desayunar y merendar y os confieso que a veces me resulta muy difícil coger sólo una porción...jejeje
El molde que he utilizado es uno desmontable de 26 cm, más que nada para que quepan bien las rodajas de piña pero también podríais hacerlo con uno de 20 cm con 3 rodajas, pero tendría que ser más alto para que coja bien toda la cantidad de masa, ya que como veis, el bizcocho es de perfil bajito, por lo que a menos diámetro, más altura... Así que, vamos allá:

Ingredientes:
- 7 rodajas de piña en su jugo (en lata)
- Caramelo líquido
- 1 yogur de limón
- Ralladura de limón
- 4 huevos M
- 3 medidas del yogur de harina común
- 2 medidas del yogur de azúcar
- 1 medida del yogur de aceite de girasol (o de oliva suave, al gusto)
- 1 sobre de levadura química en polvo (15 gramos)
- 1 cucharadita de sal

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo, sin aire.
2. Cubrimos el fondo del molde con caramelo líquido y colocamos las rodajas de la piña escurrida. El líquido lo guardaremos para bañar el bizcocho al final.


3. En un bol, mezclamos la harina con la levadura y la tamizamos con un colador fino. Entonces le añadimos la sal y reservamos.
4. Aparte, batimos los huevos y el azúcar con varillas (mejor eléctricas) hasta que espumen y blanqueen.
5. Agregamos el yogur y batimos de nuevo.
6. Añadimos ahora la mezcla de harina. Podemos hacerlo poco a poco para integrarlo todo mejor y evitar grumos.
7. Finalmente, añadimos el aceite y la ralladura de limón.
8. Vertemos la mezcla en el molde y horneamos 40-45 minutos. Al sacarlo, lo dejamos reposar unos minutos antes de desmoldar.
9. Desmoldamos sobre un plato de forma que la piña quede hacia arriba. Con una brocha de cocina vamos bañando el bizcocho con el jugo de la lata que habíamos reservado, al gusto (yo gasté la mitad aproximadamente).

Para hacerlo más "goloso" todavía podemos acompañarlo con nata montada, o espolvorearlo con canela en polvo que también le da un toque estupendo a la piña.


También podemos hacer este bizcocho en versión pastelito individual utilizando un molde para magdalenas/cupcakes. Yo ya lo probé, sólo que, en lugar de poner caramelo en el fondo, puse una guinda en el orificio de la piña, engrasando bien el molde primero para sacarlos sin problema. El tiempo para hacerlos así hay que reducirlo a 20-25 minutos.

Flan de queso (manual y thermomix)


¿Qué tal llevamos el otoño? Yo encantada de poder poner el horno y que toda la casa huela a dulce... es una de las sensaciones que más me gustan. La receta que hoy os traigo es una variante del flan de huevo tradicional que he improvisado un poco para poder adaptarla también a la thermomix.

Para elaborarlo, necesitaremos dos moldes: uno para el flan propiamente dicho (ó 6 u 8 individuales, dependiendo del tamaño), y otro más grande que contendrá el agua para hacerlo al baño María dentro del horno, es decir, igual que con el flan tradicional. Así pues, vamos con la receta!

Ingredientes:
- 250 gramos de queso crema
- 3 huevos
- 200 gramos de leche
- 200 gramos de nata líquida
- 100-150 gramos de azúcar (al gusto)
- Caramelo líquido para el molde

Antes de empezar, precalentamos el horno a 180º C y llenamos el molde más grande con agua muy caliente hasta la mitad, y reservamos. En el otro molde (o moldes individuales) cubrimos el fondo con el caramelo líquido y reservamos también.

Elaboración manual:
1. Con unas varillas eléctricas o manuales, batimos el resto de ingredientes, a velocidad media, hasta obtener una mezcla homogénea.

Elaboración en thermomix:
1. Ponemos el resto de ingredientes en el vaso y batimos 30 seg/vel 3.

Una vez tengamos la mezcla, la vertemos en el molde o moldes reservados con el caramelo y lo/los introducimos en el molde que contiene el agua.
Horneamos unos 45 minutos si es en molde grande (podemos pinchar con un palillo para comprobar, si no estuviera listo, lo dejamos 10-15 minutos más). Si hemos utilizado moldes individuales, comprobaremos si ya están hechos a los 30 minutos.
Esperamos a que enfríe completamente antes de desmoldar, y conservar en el frigorífico.

Cupcakes sangrantes de calabaza y chocolate


Cupcakes sangrantes porque llevan un "cristal" roto hecho con caramelo... Para la receta de la magdalena en sí usé la del de bizcocho de calabaza y chocolate pero vale también para cupcakes, lo único que hay que tenerlo en el horno unos 25-30 minutos, aunque también podríais usar otra de vuestra elección.
Para la cubierta, hice una ganache de chocolate blanco pero un poco líquida, y la hemos teñido, no con colorantes, sino con Candy melts... pero antes de eso, vamos a hacer los cristales rotos de caramelo:
- 200 gramos de azúcar blanco.
- 200 gramos/ml de agua.

Elaboración:
1. Lo ponemos todo en un cazo al fuego y sin remover ni nada, lo dejamos que hierva.
2. Tenemos que hacer un caramelo fuerte, si tenemos termómetro de caramelo, lo llevaremos hasta los 145º C, si no lo tenemos, esperaremos a que empiece a coger color, y en ese momento lo retiramos (podéis ver mi post sobre los puntos del caramelo para saber más), y lo ponemos sobre una bandeja o recipiente con un papel de hornear para poder despegarlo después, una vez endurecido, lo golpeamos con algún rodillo o mortero para romperlo y sacar los cristales, que reservaremos para decorar los cupcakes después:


3. Ahora haremos nuestra ganache glaseada con lo siguiente:
- 180 gramos de chocolate blanco para fundir.
- 100 gramos de nata para montar.
- Un par de Candy melts rosas.
4. Calentamos la nata hasta que empiece a hervir, entonces añadimos el chocolate en trozos y los dos Candy melts, removemos para que se fundan. Nos tiene que quedar como un glaseado rosa clarito.
5. Lo introducimos en una manga con una boquilla redonda, por ejemplo, la #10 de wilton, y lo dejamos enfriar.
6. Una vez frío, podemos meterlo en la nevera para que coja un poco más de consistencia, aunque seguirá siendo líquido.
7. Entonces, cubrimos los cupcakes hasta llegar al borde de la cápsula de papel, ya que hemos hecho los cupcakes con masa hasta la mitad de la cápsula, en vez de hasta 2/3 como hacemos normalmente...
8. Ya sólo nos queda poner un poco de sirope de fresa para que simule ser la sangre y los trocitos de cristal de caramelo clavados en los cupcakes.

Flan de café


Una variación del flan tradicional que podemos hacer si nos ha sobrado un poquito de café del desayuno, por ejemplo...

Ingredientes:
- 3 huevos.
- 150 gramos de azúcar moreno.
- 5 cucharadas de azúcar blanco.
- 200 ml. de leche.
- 50 ml. de café.
- Caramelo líquido.

Elaboración:
1. Para hacer los flanes tendremos que poner primero el horno a pre-calentar a 180º C, ya que los haremos al baño María dentro.
2. Una vez hecho esto, mezclamos los dos azúcares y lo dividimos por la mitad. Una mitad del azúcar la mezclamos con la leche y el café, y lo ponemos en un cazo al fuego a calentar, y en cuanto rompa a hervir, lo retiramos.
3. La otra mitad del azúcar la vamos a batir junto con los huevos. Entonces, iremos añadiendo la leche a los huevos poco a poco, mientras removemos con unas varillas, para que los huevos no se cuajen.
4. Esta preparación la echaremos en unos moldes para flanes a los que previamente habremos echado caramelo líquido sobre el fondo. Con estas cantidades, a mí me salen unos 8 flanes pequeños.
5. Ponemos las flaneras en un recipiente apto para horno y que sea hondo, para poder echarle agua hasta la mitad y que podamos cocer los flanes al baño María dentro del horno. Los tendremos ahí unos 45 minutos.
6. Después, sólo queda volcarlos sobre un plato y disfrutar...

Puntos del caramelo


En ocasiones, leemos recetas en las que nos dicen el punto en el que tiene que estar un almíbar o caramelo y si no tenemos un termómetro específico para caramelo podemos quedarnos cortos o pasarnos en la cocción, lo cual es frustrante ya que tenemos entonces que volver a empezar de nuevo. Por eso vamos a dar aquí unas pautas para reconocer los puntos del azúcar en la medida de lo posible.

Los puntos del azúcar, almíbar o caramelo se distinguen en función de la consistencia que adquiera el mismo. Lo ideal es hacer una mezcla de azúcar con la mitad de su peso en agua, es decir, si usamos 100 gramos de azúcar, usaremos 50 gramos (o ml, ya que en agua, el peso es igual en gramos que en litros) de agua, aunque las proporciones pueden variar, y lo llevaremos a fuego en un cazo y esperaremos a que hierva el tiempo necesario, según lo que queramos conseguir. Los grados de temperatura se pueden medir en grados Baume, o en grados Centígrados.

Punto de jarabe o almíbar:
Es el primer punto que obtenemos, dejando hervir el agua hasta que el azúcar se disuelva completamente, es decir, unos 5 minutos. La temperatura es 28-30 grados Baume.
Este almíbar nos puede servir para mezclar con frutas, endulzar compotas y purés, o para emborrachar los bizcochos.

Punto de hilo flojo (o de hebra fina):
Es el siguiente punto, cuando se va espesando. Sabremos que habremos llegado a este punto cuando, al coger un poco del almíbar entre los dedos pulgar e índice (siempre con mucho cuidado, ya que las quemaduras de azúcar son de las peores, cogeremos un poquito con una cuchara y esperaremos unos segundos a que enfríe) y al separarlos el almíbar forme un hilo flojo, que se rompa. Este punto se consigue en 30-34 grados Baume o 103-108º C.
Con este punto se puede hacer mazapán, frutas en almíbar...

Punto de hilo fuerte (o de hebra fuerte):
Más espeso que el anterior, la diferencia está en que, como es más espeso, al cogerlo con los dedos, el hilo no se rompe. La temperatura en grados sería 36-40 grados Baume o 110-112 grados Centígrados.
Con esto podemos hacer confituras y mermeladas.

Punto Bolita:
Aquí también tenemos dos tipos de bolita: blanda y dura. Para diferenciarlos, tendremos a mano un vaso de agua fría. Cogemos un poco del almíbar y dejamos caer una gota sobre el agua. Si al coger la bola con los dedos, se moldea fácilmente (está blandita) entonces tendremos punto de bolita blanda, pero si la bola es más dura, como si fuera goma, entonces tendremos punto de bolita dura.
Como los termómetros Baume llegan a los 40 grados, lo mediremos con grados Centígrados o Celsius. Este punto va desde los 115º C (bolita blanda) hasta los 124º C (bolita dura).
El punto de bolita blanda puede servirnos para, a los 115º hacer nubes caseras (marshmallows) o merengue italiano. El de bolita dura se utiliza en distintos postres y pastas, también en mazapanes.

Punto de caramelo:
Sería el último punto, aquí es cuando lo dejamos hervir y empieza a tornarse oscuro. Si lo mordemos, comprobaremos que es resistente, como un chicle, de hecho, se usa para hacer chicles y algunos caramelos. También es utilizado para hacer bombones (la cobertura), hilos de azúcar decorativos, praliné, guirlache...
De 128º a 135º tendríamos un caramelo blando y de ahí a los 145º-150º tendríamos el caramelo duro y empezando a ponerse oscuro.
Si deseamos obtener este punto pero no queremos que sea oscuro, sino que se mantenga transparente, tendremos que añadir glucosa, o directamente utilizar isomalt, que también podremos teñir del color que queramos con colorantes alimentarios.

Cupcakes Hi-Hat


A los que les guste el chocolate y el merengue estos cupcakes le van a encantar. Hay muchas recetas en internet, pero yo os aporto la mía: la receta para los cupcakes de chocolate es la misma que para el bizcocho Devil's Food Cake, que es dulce pero sin ser empalagoso, y además es húmedo y esponjoso, pero podéis utilizar cualquier otra que os guste, como por ejemplo, esta otra de pastel de chocolate.

Para hacer el "copete" de merengue italiano y chocolate que va por encima necesitaremos:
- 3 claras de huevo
- 180 gramos de azúcar blanco
- 50 ml. de agua
- 1 tableta de chocolate para fundir
- 1 cucharada de mantequilla

Elaboración:
1. Empezaremos poniendo a calentar el agua con el azúcar en un cazo y lo llevaremos a 115º C (lo mediremos con un termómetro específico para caramelo, si no tenemos uno, lo dejaremos hasta que esté como en la foto que os pondré más adelante o guiarnos por las explicaciones que os indico en el post puntos del caramelo):


2. Mientras, ponemos a montar las claras a punto de nieve:



3. Dejaremos hervir el azúcar con el agua lo justo para que obtengamos una especie de almíbar, no debemos dejar que empiece a coger color, tiene que quedar transparente:



4. Mientras seguimos montando las claras a velocidad media, vamos incorporando el almíbar poco a poco, y después, subimos a velocidad máxima hasta obtener una crema brillante:



5. Metemos el merengue en una manga con una boquilla redonda lisa más o menos grande (por ejemplo, la 1A o la 2A de wilton):


6. Y cubrimos los cupcakes haciendo una "montañita" de merengue:



7. Después, fundimos el chocolate al baño María con la mantequilla y lo ponemos en un recipiente estrecho y hondo para poder bañar el merengue fácilmente:


8. Ya sólo nos quedaría refrigerar los cupcakes en la nevera para que el chocolate se endurezca y voilà!


Nota:
- Estos cupcakes, al llevar merengue, deben conservarse en el frigorífico y no estar expuestos a temperatura ambiente durante un largo período de tiempo. Ver el post Rellenos con y sin refrigeración para saber más sobre el tema.

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