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Suquet de rape

 

El suquet es un guiso tradicional de los pescadores de la zona mediterránea. El nombre proviene de su diminutivo "suc" que significa "jugo" en catalán, ya que lo más característico de este plato es, precisamente, su caldo o salsa en el que se cuece el pescado.

El suquet como tal nació a bordo de los barcos con el pescado que no se vendía en las lonjas, y donde no se tenían a mano más que ingredientes sencillos, como ajo, aceite, tomate, patata y un majado de frutos secos y pan para espesar el caldo.

El hecho de hacerlo con rape nos permite que su carne, al ser firme, nos aguante bien la cocción sin deshacerse, cosa que no ocurriría con otros pescados, además de aportar mucho sabor al caldo. Al ser un pescado que se encuentra fácilmente en aguas del Mediterráneo, es habitual encontrarlo en las cartas de los restaurantes costeros de Cataluña y Valencia.

En esta ocasión no he utilizado almendra molida, que es algo habitual, pero puedes añadirla también. Lo que sí es cierto es que es un plato muy nutritivo, perfecto para largas jornadas (en el mar o en tierra!)

Ingredientes:
- 1 rape limpio y troceado
- 3 o 4 patatas medianas
- Un buen puñado de gambas
- 3 dientes de ajo
- 2 rebanadas de pan duro
- Unas hebras de azafrán 
- 1 tomate maduro
- 1 cucharada colmada de carne de ñora o pimiento choricero
- Medio vaso de vino blanco
- 1 hoja de laurel
- litro de caldo de pescado 
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva

Elaboración:
1. En una olla o sartén honda, ponemos aceite hasta cubrir el fondo y ponemos a dorar los ajos laminados.
2. Cuando empiecen a dorarse, añadimos el pan duro troceado y removemos hasta que se impregne bien del aceite.
3. Retiramos a un mortero, añadimos las hebras de azafrán y majamos del todo. Reservamos.
4. En la misma olla, marcamos los trozos de rape salpimentados, por todos lados, y retiramos.
5. Continuamos con la misma olla, echamos las patatas peladas, lavadas y chascadas, y salamos.
6. Removemos un poco y añadimos el tomate previamente rallado, el laurel y la carne de pimiento choricero.
7. Tras unos minutos, añadimos el vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol.
8. Agregamos entonces el majado de pan, ajo y azafrán y el caldo de pescado y removemos.
9. Por último, añadimos las gambitas peladas y el rape que teníamos reservado. Dejamos hacer a fuego lento hasta que estén hechas las patatas. Ajustar de sal si fuera necesario.
10. Servimos con un poco de perejil fresco picado.

Zanahorias glaseadas con burrata y pistachos

 


Teníamos un día unas cuantas zanahorias y no sabíamos qué hacer con ellas, así que decidimos utilizarlas de guarnición para acompañar unos traseros de pollo asados. Nos gustaron tanto que tuvimos que repetir, pero, esta vez, añadiéndoles alguna cosa más para hacerlas más vistosas y sabrosas si cabe... Y así nació este plato, súper sencillo, rápido y que puede servir para acompañar tanto carne como pescado...

Ingredientes (2 personas):
- 250 gramos zanahorias
- 100 ml de salsa de soja
- 50 gramos de miel
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva
- 1 pieza de burrata
- Pistachos picados

Elaboración:
1. Encendemos el horno a 200º C para que vaya precalentando.
2. En un bol, mezclamos la miel con la salsa de soja.
3. Pelamos  y lavamos las zanahorias y las ponemos en una fuente para horno. Añadimos un chorrito de aceite  y salpimentamos por todos lados.
4. Metemos al horno y, cuando lleven unos 10 minutos, vertemos la mezcla de de miel y soja por encima.
5. Dejamos que se cocinen unos 30-35 minutos aproximadamente, dándoles la vuelta de vez en cuando y pincelándolas con la salsa con ayuda de una brocha.
6. Al sacarlas del horno, las ponemos con cuidado en el plato o fuente donde lo vayamos a servir y colocamos la burrata encima, abriéndola para que se desparrame la nata.
7. Si nos ha sobrado un poco de salsa, la esparcimos también por encima.
8. Finalmente, espolvoreamos con el pistacho picado para decorar.

Falsa calçotada (puerros asados) con salsa romesco


El calçot es un tipo de cebolla tierna típico de las zonas interiores de Cataluña, su nombre proviene de que en su cultivo se amontona la tierra sobre los brotes de la cebolla inicial: "calçar la terra sobre la planta".

La temporada de calçots es a finales de invierno, acompañados de salsa romesco o de salvitxada, una salsa muy parecida a la romesco, hecha a base de ajos, tomates, almendras, pan y ñoras.

Sobre su origen hay diversas versiones, pero la más aceptada es la atribuida al Xat de Benaiges, un campesino del pueblo de Valls (Tarragona) de fines del siglo XIX, al que un día se le ocurrió poner al fuego unos brotes de cebolla, descubriendo el delicioso sabor que tenían y extendiéndose después por toda la región.

No obstante, una pintura romana del siglo III en Brigetio (Hungría) muestra a un hombre degustando un calçot, o porrus capitatus, conclusión a la que llegó el arqueólogo László Borhy tras restaurarla y estudiarla.

Sea como fuere, el calçot de Valls posee Indicación Geográfica Protegida, formando parte de las famosas "calçotadas", fiesta catalana donde se consumen asados sobre la llama viva de los sarmientos de la vid. Una vez asadas, las capas exteriores se vuelven negras, así que se agrupan en manojos y se envuelven en papel de periódico y se dejan terminar de hacer en su propio calor durante una media hora. Para consumirlos, se quitan las capas exteriores negras y se acompañan de la salsa romesco o salvitxada.

Pero, ¿qué hacemos si no es temporada de calçots o no hay en el lugar donde vivimos? Pues siempre podemos recurrir a nuestros amigos los puerros, con los que podemos hacer una falsa calçotada asándolos en el horno... Eso sí, con una buena salsa romesco casera!

Ingredientes:
- Puerros (tantos como queramos)
- Sal
-Aceite
- Agua

Para la salsa romesco
- 2 tomates maduros
- 3 ó 4 dientes de ajo
- 2 ñoras
- 1 cebolla
- 150 gramos de frutos secos pelados a repartir entre nueces, avellanas y almendras
- Un par de rebanadas de pan
- 60 ml aceite de oliva
- 15 ml vinagre de Jerez
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Primero precalentamos el horno a 180º C y limpiamos muy bien los puerros, quitándoles la parte verde y las raíces, además de quitar dos o tres capas exteriores. Los lavamos bien para asegurarnos de que eliminamos toda la tierra que puedan contener.
2. Ponemos los puerros en una fuente para horno, vertemos un chorro de aceite por encima y sal al gusto. En la bandeja del horno ponemos aproximadamente un vaso de agua para evitar que se resequen.
3. Metemos los puerros al horno y los dejamos hasta que estén ligeramente dorados, dándoles la vuelta a mitad del cocinado. Serán aproximadamente 30-40 minutos.
4. Elaboramos mientras la salsa romesco: rehidratamos las ñoras en agua caliente durante una media hora antes de empezar a hacer la salsa.
5. Pelamos la cebolla, los tomates y los ajos y los ponemos en una fuente y horneamos durante 30 minutos a 180º o hasta que las verduras estén asadas. Este paso podemos hacerlo, por ejemplo, el día anterior.
6. Rescatamos las ñoras del agua, las abrimos, retiramos las semillas y extraemos, con ayuda de una cuchara, la pulpa de su interior. Reservamos.
7. En una sartén sin aceite, tostamos los frutos secos durante unos minutos, con cuidado de que no se quemen.
8. Ponemos en el vaso de la batidora los frutos secos junto con la carne de ñora, el pan troceado y las verduras asadas. Agregamos sal al gusto, el vinagre y un poco de aceite.
9. Trituramos y vamos vertiendo el resto del aceite en forma de hilo mientras se tritura, hasta que consigamos una crema lo más fina que podamos. Añadiremos más o menos aceite en función de si nos gusta más espesa o más ligera. Servimos junto a los puerros y listo.


Ensalada de burrata, salmón y naranja

 


Para hacer frente a las altas temperaturas del verano y no complicarnos mucho en la cocina, qué mejor que una ensalada fresquita, sabrosa y llena de colorido!

Para esta ensalada me inspiré en una que vi en la web de Anna Recetas Fáciles, que tiene miles de ideas y cositas ricas... Pero en lugar de hacer una vinagreta normal, la hice de zumo de naranja, y le añadí también gajos de naranja, para darle un toque aún más fresco si cabe. Por último, en lugar de utilizar un sólo tipo de lechuga, opté por una mezcla de brotes que incluía espinacas frescas, pero podéis usar lo que más os guste.

Ingredientes: (2 personas)
- 200 gramos de lechuga o brotes al gusto
- 1 bola de burrata (aprox. 150 gramos escurrida)
- 2 naranjas
- Salmón ahumado
- Un puñado de nueces
- Un puñado de aceitunas negras sin hueso
- Aceite, sal y pimienta recién molida

Elaboración:
1. Lavamos la lechuga o los brotes y los colocamos en una fuente.
2. Ponemos la burrata escurrida encima en el centro y la abrimos, dejando que salga el interior y se expanda un poco.
3. Exprimimos una de las naranjas y reservamos el zumo. La otra naranja la pelamos, la dividimos en gajos y partimos cada gajo a la mitad.
4. Cortamos las aceitunas en rodajas y el salmón en trozos. Repartimos por toda la superficie las aceitunas, el salmón, los gajos de naranja y las nueces.
5. Ponemos en un cuenco aceite de oliva, el zumo de naranja y una pizca de sal y removemos bien hasta obtener una emulsión o vinagreta y regamos con ella la ensalada.
6. Finalmente, molemos un poco de pimienta por encima con un molinillo y servimos.

Tostas al horno con brie y nectarina

 


Esto es un caprichito medio de verano, y digo "medio" porque las nectarinas sólo las tenemos en verano, pero para hacer este aperitivo necesitamos el horno...
Aunque podríamos hacer un "apaño" comprando las tostas de pan ya hechas en el supermercado, y derritiendo el queso brie unos segundos en el microondas, o con un soplete, para darle un toque tostado...

Pero podemos hacer estas tostas en cualquier época del año, simplemente cambiando la fruta, por ejemplo, fresas o, ¿por qué no? pepitas de granada... Lo importante es crear un contraste de color y sabor junto con el queso, el cual, por supuesto, puede ser cualquier otro que nos guste, siempre que tenga una textura parecida y sirva para derretir...

Ingredientes:
- Una barra de baguette
- Queso brie
- Nectarinas (dos o tres, depende de las tostas)
- AOVE
- Miel
- Perejil seco (opcional)
- Nueces

Elaboración:
1. Ponemos el horno a calentar con calor arriba y abajo a 180º C.
2. Cortamos el pan en rebanadas de aproximadamente 1 cm de grosor. Las rociamos con aceite de oliva, para lo cual, podemos ayudarnos con un spray o, si no, con un pincel de cocina.
3. Ponemos las tostas en la bandeja del horno y las tostamos unos 5 minutos, que empiecen a dorarse.
4. Las sacamos del horno y les ponemos encima a cada una, una lonchita de queso brie, y las volvemos a meter al horno 5 minutos para que se derritan un poco.
5. Mientras tanto, lavamos y cortamos en gajos finos las nectarinas.
6. Sacamos las tostas con brie del horno y le ponemos en seguida el perejil y la nectarina por encima, unos 2 gajos por tosta.
7. Rociamos con un chorrito de miel y terminamos con unas nueces picadas finas. Servimos en seguida.



Ensalada con salmón ahumado, fresas y queso de cabra

 

Después de unos días de comer mucho (muchísimo), apetecen cosas ligeritas, pero no es cuestión de comer lechuga y ya, sino que hay que hacerlo mucho más vistoso y apetecible, y como tenía un poco salmón ahumado y un trozo de queso de cabra en rulo, compré unas fresas y me hice esta apetitosa ensalada para cenar anoche. Como veis, no puede ser más sencilla!

No pongo cantidades porque va en función del gusto.

Ingredientes:
- Lechuga (del tipo que más nos guste, yo utilicé romana)
- Rulo de queso de cabra
- Unas cuantas fresas
- Un puñado de nueces

Para la vinagreta:
- 3 partes de aceite
- 1 parte de crema balsámica de frutos rojos (o vinagre balsámico normal)
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Lavamos las hojas de lechuga y las cortamos. Las ponemos en la fuente o platos de servir.
2. Cortamos el salmón en trozos o tiras y lo repartimos sobre la lechuga.
3. Lavamos y cortamos las fresas por la mitad, quitándoles el rabito. Las ponemos también en la fuente.
4. Cortamos el queso de cabra en rodajas y lo repartimos por el plato, junto con las nueces.
5. Finalmente, hacemos la vinagreta, para ello, mezclamos el aceite, la crema o vinagre balsámico y la sal y regamos la ensalada con ello. Servimos inmediatamente.

Ajoblanco con tartar de gamba roja

 

Últimamente estoy mirando y haciendo cursos de cocina, además de ver muchos programas con los que estoy aprendiendo mucho, sobre todo en lo referente a emplatados y presentación.

Uno de esos programas es el de los 22 minutos de Julius Bienert, que cocina 2 recetas en 22 minutos, y hace cosas impresionantes. Una de ellas fue un ajoblanco con tartar de gamba roja parecido a este que os traigo aquí. Le hice algunos cambios, sobre todo en el tartar, porque en el ajoblanco no quise innovar, solo utilizar una receta tradicional, ya que era para estrenar mi nueva batidora americana... Jeje

Ingredientes para el ajoblanco (4 personas):
- 250 gramos de almendra cruda pelada
- 100 gramos de miga de pan
- 1 diente de ajo
- 100 ml aceite de oliva
- Sal al gusto
- Vinagre al gusto
- Agua (cantidad suficiente)

Ingredientes para el tartar:
- 15 - 20 gambas rojas crudas
- Gotas de zumo de limón
- Sal al gusto
- Aceite de oliva
- 1 cucharadita de salsa de mostaza

Para terminar:
- Aceite para saltear las cabezas
- Brotes / germinados
- Caviar o huevas

Elaboración:
1. En una batidora vamos a poner las almendras, la miga de pan, el diente de ajo (sin el germen interior), sal, vinagre y el aceite. Trituramos hasta obtener un puré.
2. Añadimos agua poco a poco y seguimos batiendo hasta obtener una textura lo más fina posible. Reservamos.
3. Pelamos las gambas y reservamos las cabezas.
4. Picamos los cuerpos y los mezclamos con el zumo de limón, un poquito de aceite, sal y la mostaza. Mezclamos bien y reservamos.
5. En una sartén, salteamos las cabezas de las gambas con una pizca de sal y aceite, para que suelten su jugo. Retiramos, colamos y ponemos este aceite en un biberón de salsas (o nos ayudaremos para salsear con una cuchara).
6. Montamos los platos poniendo un fondo generoso de ajoblanco, con un par de cucharadas de tartar en el centro.
7. Regamos con el aceite de cabezas y decoramos con los brotes y el caviar. Servir recién hecho.



Bacalao con pesto rojo

 

Esta es una receta que llevaba mucho tiempo queriendo hacer, ya que sería una versión (salvando las distancias) de algo así como un "bacalao con tomate", pues la base principal del pesto rojo es precisamente el tomate.

El pesto (del verbo "pestare", aplastar), en este caso, rojo, es también conocido como pesto siciliano y difiere del genovés, que es más conocido y que tiene el característico color verde de la albahaca, en que se hace tanto con tomates deshidratados en aceite, como frescos (que sería el Trapanese). Después se le agregarían piñones, ajo, parmesano o pecorino y algunas hojas de albahaca. A partir de aquí podremos encontrarnos versiones diferentes de la receta básica, como por ejemplo, en el tipo de frutos secos, o bien con el añadido de otros ingredientes como aceitunas, anchoas, alcaparras...

Ingredientes (2 personas):
- 4 lomos de bacalao
- Aceite de oliva para el bacalao
- 10 tomates deshidratados en aceite
- Un puñado de piñones (también pueden ser nueces, avellanas...)
- 1 diente de ajo sin el germen interior
- Un puñado de hojas de albahaca fresca
- 30 gramos de queso parmesano rallado
- Un chorrito de aceite de oliva

Elaboración:
1. Empezamos elaborando el pesto, ya que el bacalao es lo último, para que no se nos quede frío.
2. Escurrimos muy bien los tomates de su aceite, por ejemplo, con un colador, y los ponemos en el vaso de la batidora.
3. Agregamos los frutos secos, el diente de ajo, la albahaca y el parmesano, un chorrito de aceite y trituramos hasta obtener una pasta, pero con algunos "tropezones", tampoco queremos un puré.
4. Reservamos el pesto y nos ponemos con el bacalao. Yo lo utilizo fresco, pero podéis usarlo desalado sin problema.
5. En una sartén o plancha, ponemos un poquito de aceite y ponemos los lomos de bacalao, unos 4 - 5 minutos por cada lado, para que no se quede seco.
6. En los platos para servir, colocamos una base del pesto y colocamos encima los lomos de bacalao. Podemos adornar con unas hojitas de albahaca fresca o un poco más de pesto.
7. Podemos acompañar este bacalao, como he hecho en esta ocasión, con unas patatas asadas con piel, que le van muy bien y están riquísimas.



Tarta de café y mascarpone


 Para hoy domingo quería hacer una tarta que no hubiera hecho antes, porque sí, porque si nos apetece celebrar, pues ahí la tenemos, y como tenía un paquete de queso mascarpone que compré para supuestamente hacer un tiramisú de limón que al final, entre pitos y flautas, no ha sido, pues oye, una tarta con café y este queso italiano, que también nos recuerda al tiramisú de algún modo, que también está muy bien...


El molde que he utilizado es uno de 15 cm de diámetro, por eso me ha salido bastante alta, aunque podríais hacerlo en uno más grande, aunque os quedará más bajito, pero si es muy grande el molde, lo que podéis hacer es doblar las cantidades de ingredientes y solucionado!

Ingredientes del bizcocho (molde 15 cm):
- 4 huevos M
- 180 gramos azúcar moreno
- 125 ml de café recién hecho
- 100 gramos aceite de girasol
- 225 gramos harina común
- 2 cucharadas (30 gramos) de cacao puro en polvo
- 2 cucharaditas (10 gramos) de levadura química en polvo

Ingredientes para el relleno y cobertura:
- 200 ml nata para montar (35% M.G.)
- 250 gramos queso mascarpone
- Azúcar glas al gusto (o edulcorante)
- 50 ml café recién hecho
- Un puñado de nueces picadas para decorar 

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 180° C con calor arriba y abajo, sin aire. Preparamos nuestro molde engrasándolo con un poco de aceite y poniendo papel de hornear en la base.
2. En un bol, batimos los huevos con el azúcar moreno. Agregamos el café y el aceite y mezclamos.
3. Aparte, tamizamos la harina junto con el cacao y la levadura y lo agregamos a la masa, removiendo bien con unas varillas manuales hasta que no haya ningún grumo.
4. Vertemos en el molde y metemos al horno durante unos 50 minutos.
5. Sacamos del horno y dejamos enfriar un poco (como una media hora o así) y desmoldamos. Dejamos enfriar por completo (mejor sobre una rejilla).
6. Mientras se enfría, podemos ir haciendo el relleno, para ello, ponemos en un bol la nata bien fría con el azúcar glas (yo suelo poner la mitad de azúcar que de nata, pero ya va en gustos) o el edulcorante que elijamos (por ejemplo, sacarina líquida, en polvo, stevia, sirope de ágave...
7. Montamos con unas varillas eléctricas hasta que la nata esté bien firme.
8. Añadimos el queso mascarpone y el café y volvemos a batir pero a velocidad baja, hasta que esté todo integrado, entonces podemos subir un poco la velocidad para que quede bien montado.
9. Cortamos el bizcocho en tres capas y quitamos la parte de arriba que habrá quedado abultada y agrietada.
10. Rellenamos la tarta alternando capas de bizcocho y crema de café y queso hasta terminar con la última de bizcocho que cubriremos igualmente con crema y, si tenemos una manga pastelera con boquilla rizada (yo usé la 1M de Wilton) le podemos hacer unos moños o flores.
11. Finalmente podemos terminar añadiendo unas nueces picadas.


Notas:
- Si nos gusta el bizcocho húmedo podemos ponerle a cada capa un poco de café, de licor o de almíbar casero.
- También podríamos repartir nueces picadas por el relleno de la tarta, encima de las capas de crema.
- Si lo van a consumir niños, podemos utilizar café descafeinado.
- Si no tenemos mascarpone a mano, o no nos gusta, podemos utilizar queso crema corriente, e incluso, uno que sea light.





Hojaldre de pera y gorgonzola

 


La combinación de pera y gorgonzola, desde que la probé en un restaurante italiano, me parece perfecta. Desde entonces, hemos hecho alguna receta, como esta de ravioli de pato al Oporto con salsa de pera y gorgonzola, que puede sonar muy rimbombante pero el resultado merece la pena...

En esta ocasión buscábamos una receta rápida y sencilla para la cena, y se me ocurrió hacer una coca, aunque no había muchas ganas de ponernos a hacer la masa, así que ¿por qué no un hojaldre? Ya viene hecho, y sólo es ponerle cosas encima... Así que, allá que nos pusimos, y ya de paso, lo grabamos para hacer un short para mi canal de Youtube. Si os gusta os invito a que os suscribáis, así me ayudáis a seguir con esto 😊


Ingredientes:
- 1 lámina de hojaldre rectangular (fresca o descongelada)
- 1 huevo
- 1 pera (mejor de conferencia)
- Queso gorgonzola al gusto (si no lo encontráis puede ser cualquier queso azul)
- Un poco de miel
- Unas nueces picaditas

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 220º.
2. Estiramos la masa de hojaldre y pintamos sobre toda la superficie con el huevo batido (si os sobra huevo lo podéis aprovechar poniéndole una lata de atún y haciendo una tortilla francesa).
3. Pelamos la pera, la cortamos en láminas y le quitamos las semillas centrales. Distribuimos toda la pera por el hojaldre, dejando un pequeño borde.
4. Distribuimos el queso por encima de la pera, al gusto.
5. Metemos en el horno unos 20 minutos, hasta que veamos los bordes dorados.
6. Sacamos el hojaldre del horno, añadimos un poco de miel en forma de hilo por toda la superficie y agregamos algunas nueces picadas.
7. Cortamos en 6 u 8 trozos y ya podemos servir bien calentito!

Recetas saladas con fruta

 

Porque la fruta no tiene que ser sólo para el postre, el desayuno o el picoteo entre horas, sino que con ella podemos hacer algunas preparaciones la mar de chulas y sabrosas y ya de paso, contribuir a la ingesta de las 5 piezas diarias recomendadas que, yo no sé a vosotros, pero a mí me cuesta un poquito...jeje. Aquí os propongo algunas ideas (sólo tenéis que pinchar sobre la imagen) y, vosotros ¿Qué proponéis?

Arroz con carabineros a la naranja


Empezamos con un ingrediente al que va bien todo (o casi todo): el arroz, que con unos buenos carabineros harán de este plato una delicia para una comida familiar, por ejemplo.

Brochetas de pollo y piña


Esta es una receta original de la plataforma de la thermomix, concretamente del libro "Brochetas", donde se encuentra esta propuesta que no es la habitual y que a mí me pareció bastante rica.

Curry de pollo y mango


Esta es una de las recetas que he probado a hacer hace relativamente poco y lo cierto es que, desde que la probamos por primera vez en nuestro restaurante indio favoritos, NOS ENCANTA! Así que no podíamos no intentar reproducirla...jejeje

Ensalada de cerezas y nueces


Porque una ensalada no tiene porqué ser aburrida ni llevar siempre lo mismo, esta es una propuesta fresquita para el verano y para esas noches que no te apetece ponerte a cocinar demasiado o irte a la cama con el estómago a reventar...

Gazpacho de sandía


Un gazpacho bien fresquito que, además, tiene el dulzor de la sandía, que contrasta muy bien con el ácido del vinagre y el picor del ajo. Una alternativa al gazpacho tradicional que, dicho sea de paso, también es estupendo!

Palmeritas saladas de jamón y mermelada de higos


Este aperitivo va muy bien cuando tenemos alguna fiestecilla o reunión familiar o con amigos, ya que es fácil de hacer, es vistoso y está súper bueno! Además, podéis ver la receta paso a paso en el video que os incluyo al final.

Poke tartar


Aquí incluimos el aguacate, fruto del árbol Persea americana que, aunque es calórico, y aún más con el arroz, por lo que no es un plato para la cena..., está muy rico en combinación con el salmón ahumado y la salsa teriyaki, ¡probadlo!

Ravioli de pato al Oporto con salsa de pera y gorgonzola


Si os apetece hacer pasta fresca y queréis darle un toque sofisticado, probad estos ravioli. La cantidad de queso, si no os gusta mucho, la podéis reducir e, incluso, sustituirlo por otro que os guste más. Por otra parte, el relleno está delicioso con Oporto, pero podéis usar cualquier otro vino tinto o dulce que os guste o que tengáis a mano.

Relleno de pavo y manzana para sándwich


Tanto para una fiesta como para llevarse un sándwich ligerito al trabajo o a clase, este relleno está riquísimo y, aunque está hecho con thermomix, podéis hacerlo igualmente con cualquier procesador de alimentos con cuchillas.

Salsa de mango al curry


Otra receta con mango, esta vez con curry, con el que casa muy bien. Seguro que habéis visto los botes de esta salsa en el supermercado y a veces es muy tentador cogerlos y ahorrarnos el trabajo, pero probad a hacerla casera y a vuestro gusto. Yo la uso para el pollo, el salmón... ¡mmm!

Tartar de tomate y aguacate con vinagreta de mango


Y otra más con mango...jejeje, además, esta trae fruta por partida triple, porque además del mango y el aguacate, también tenemos el tomate que, efectivamente, también es una fruta, así que este plato va perfecto como entrante o, incluso, si lo ponemos en vasitos pequeños, podemos ponerlo como parte de unos aperitivos festivos.

Pollo asado con uvas


Si queremos una comida o cena de navidad sencilla y económica, ¿por qué no probar este pollo con uvas? También podemos hacerla como receta de aprovechamiento para utilizar esas uvas que nos han sobrado de nochevieja...

Vasitos de melón con virutas de jamón


Con este os propongo una versión del tradicional "melón con jamón" para comer con cuchara. La cantidad de jamón es al gusto e, incluso, se me ocurre que podría añadírsele frutos secos picados, picatostes o huevo cocido picado... ¡todo es probar!

Tarta mousse de Ferrero Rocher

 


Este año para la comida de Navidad me decidí por una tarta con textura de mousse y para hacerlo más "navideño", pues de bombones Ferrero Rocher! La almendra picada no pude conseguirla crocanti, sino cruda, pero si la encontráis crocanti perfecto, porque le dará ese punto de caramelo, aunque con la almendra normal también os quedará estupendo.

Las medidas son para un molde de 18 cm de diámetro y, como veis, sale bastante alto, así que podéis usar uno de 20 cm, aunque salga más bajito, pero no uno de 15 porque se os saldría el relleno del molde... Y en cuanto a porciones, pues nos salieron una por cada bombón, es decir, 8 porciones, eso sí, grandecitas...jeje, así que dejad sitio para este postre porque, aunque no se hace pesado, sí que llena suficiente...

Ingredientes para la base de galleta:
- 100 gramos de galletas tipo María
- 50 gramos de mantequilla

Ingredientes para la mousse:
- 200 gramos de nata para montar (35% M.G.)
- 200 gramos de chocolate para fundir
- 300 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 15 bombones Ferrero Rocher

Ingredientes para la cobertura:
- 125 gramos de chocolate con leche
- 50 gramos de mantequilla
- 8 bombones Ferrero Rocher
- Almendra picada para decorar

Elaboración:
1. Empezamos poniendo una lámina de papel vegetal en el fondo de un molde desmontable de 18 cm de diámetro. Reservamos.
2. Trituramos las galletas hasta hacerlas completamente polvo. Derretimos la mantequilla y la mezclamos con el polvo de galletas y lo ponemos en el fondo del molde, presionando con una espátula y dejando la superficie lo más regular posible. Reservamos en el frigorífico.
3. En el microondas, fundimos el chocolate troceado en tandas de 30 segundos, hasta que esté líquido y dejamos templar un poco.
4. Mientras, montamos la nata con unas varillas eléctricas hasta que esté firme. Mezclamos un poco de la nata con el chocolate fundido hasta que sea una mezcla homogénea y la vertemos sobre el resto de la nata. Mezclamos bien.
5. Añadimos el queso crema y mezclamos hasta obtener una masa homogénea.
6. Partimos los 15 bombones con un cuchillo en trozos y los mezclamos con el relleno de la mousse.
7. Vertemos toda la mezcla sobre el fondo de galletas del molde y alisamos la superficie con la espátula. Reservamos en el frigorífico.
8. Cuando la tarta esté cuajada (tarda muy poco), fundimos el chocolate con leche junto con la mantequilla y lo vertemos sobre la mousse.
9. Antes de que el chocolate de la cobertura se solidifique, repartimos los 8 bombones y la almendra picada y reservamos en el frigorífico hasta la hora de desmoldar y servir.



Ravioli de pato al Oporto con salsa de pera y gorgonzola

 


Hace unos días puse en facebook esta foto y prometí subir la receta, aunque he tardado un poco más de lo esperado pero con todo el jaleo de las fiestas... ya se sabe, pero bueno, aquí está, jejeje.

Tenía ganas de hacer pasta fresca rellena, porque nunca la había hecho (sí había hecho tallarines, pero pasta rellena no), así que nos pusimos manos a la obra y, además, con un relleno y una salsa de lo más chulo, espero que os guste!

Ingredientes (4 personas):
- 200 gramos de harina común
-2 huevos
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo
- 1 trozo de puerro
- 1 pechuga o magret de pato
- 1 cucharada de harina
- 150 ml de Oporto (u otro vino tinto)
- 1 cucharada de azúcar moreno
- Sal y pimienta al gusto
- 200 ml de nata líquida
- 150 gramos de queso gorgonzola
- 2 peras de conferencia
- Nueces para decorar

Elaboración:
1. Empezamos preparando la masa de la pasta, para ello, si lo hacemos de forma manual, ponemos la harina formando un volcán y en el hueco ponemos los huevos y el aceite. Mezclamos y amasamos hasta obtener una bola que no se pegue.
2. Si lo hacemos con thermomix, ponemos todos los ingredientes en el vaso y programamos la función de amasado durante 2 minutos. La masa tendrá un aspecto grumoso, como de arena, lo juntamos todo y formamos una bola.
3. Envolvemos la bola de masa en papel film y la dejamos reposar mientras preparamos el relleno.
4. Para el relleno, trituramos la cebolla con el ajo y el puerro en un procesador de cuchillas y lo ponemos a pochar con un poco de sal en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.
5. Mientras, cortamos el magret de pato en trozos muy pequeñitos con un cuchillo bien afilado y salpimentamos.
6. Lo echamos en la sartén y lo cocinamos hasta que esté hecho y añadimos la cucharada de harina, removiendo hasta integrar. Añadimos el Oporto y vamos removiendo mientras se evapora el alcohol y se va formando la salsa.
7. Añadimos el azúcar moreno y ajustamos de sal a nuestro gusto. Retiramos y dejamos enfriar mientras estiramos la masa.
8. Con una máquina para pasta (o un rodillo y un montón de paciencia) estiramos la masa hasta que sea lo suficientemente fina pero que no se rompa.


9. Ponemos la masa sobre la superficie de trabajo y ponemos unos montoncitos de relleno.


10. Ponemos otra lámina de masa por encima, ajustándola alrededor de los montoncitos de relleno. Con un cortador de galletas con el borde rizado, cortamos los ravioli (como en la foto).


11. Ponemos abundante agua al fuego en una olla con un poco de sal y cuando rompa a hervir añadimos los ravioli y los dejamos cocer durante 4 minutos. Retiramos y escurrimos. Reservamos mientras preparamos la salsa.
12. Pelamos las peras y las cortamos en cubitos muy pequeños.
13. En un cazo ponemos la nata líquida con el queso en trozos y calentamos hasta que se deshaga el queso.
14. Añadimos los cubitos de pera y dejamos reducir un poco a fuego medio sin dejar de remover.
15. Finalmente, ya solo nos queda servir los platos: ponemos los ravioli en los platos, regamos con la salsa y ponemos por encima algunas nueces picaditas.

Galletas de turrón

 


Esta es de esas cosas que vas dejando con un "lo haré algún día" y al final ese día nunca llega... hasta que te plantas y dices "lo hago sí o sí", así que compré el turrón específicamente para hacer estas galletas, o sea, que no es que me haya sobrado de las navidades porque si no, no lo hago... jeje

Para hacer esta receta me inspiré en dos: una de la web de Cocinando entre olivos, que me encanta, y otra del blog de la tienda María Lunarillos, que la adoro por la cantidad de cosas bonitas que tiene.
Así que con estas dos referencias, hice un experimento propio, ¡espero de que os guste!


Ingredientes:
- 115 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 65 gramos de azúcar blanco
- 2 huevos M
- 250 gramos de turrón blando o de Jijona (una tableta)
- 320 gramos de harina común
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico

Elaboración:
1. En un bol, mezclamos la mantequilla, que deberá estar blanda, a temperatura ambiente, pero no derretida, junto con el azúcar.
2. A continuación añadimos los huevos, mejor de uno en uno, integrando bien el primero antes de añadir el siguiente.
3. Desmigamos el turrón y lo añadimos a la masa, incorporando bien.
4. Finalmente, tamizamos sobre ello la harina con el bicarbonato y mezclamos con ayuda de una espátula hasta obtener una masa manejable.
5. Envolvemos esta masa en papel film y reservamos en el frigorífico durante 30 minutos a 1 hora.
6. Pasado el tiempo, precalentamos el horno a 200º C y preparamos la bandeja del horno con una lámina de papel de hornear o bien de silicona.
7. Sobre una superficie limpia y enharinada, extendemos la masa con ayuda de un rodillo hasta obtener un grosor de un cm aproximadamente.
8. Cortamos las galletas con los cortadores que más nos gusten y las colocamos sobre la bandeja del horno preparada.
9. Horneamos unos 10-12 minutos, hasta que veamos que los bordes empiezan a dorarse. Las sacamos con cuidado del horno y las ponemos a enfriar sobre una rejilla y ya podemos ponerle un envoltorio bien bonito para regalárselas a nuestros seres queridos!



Bizcocho de coco y nueces

 

Bien podría llamarse "bizcoco" para hacer la gracia, ya que el coco es el ingrediente principal...jeje. Es una receta que vi en la página de Eva Arguiñano, pero que le he cambiado alguna que otra cosilla...

El coco rallado lo pulvericé con el azúcar para no encontrarnos el coco entre la miga del bizcocho y porque así, el azúcar se aromatiza de manera más natural. Lo que olvidé hacer es enharinar un poco las nueces para que no se fueran al fondo de la masa, pero lo indicaré en el paso a paso.

Por otro lado, yo le he puesto azúcar glass una vez frío, pero podríais cubrirlo con chocolate líquido, mermelada... por ejemplo.
La cantidad de azúcar de la receta es orientativa, podéis poner un poquito más (hasta 150 gramos) si lo queréis más dulce, o sustituirlo por algún edulcorante al gusto, e incluso, utilizar azúcar de coco (de venta en herbolarios y tiendas dietéticas).

El molde que he usado es uno redondo de 20 cm de diámetro, para que os hagáis una idea.

Si os gustan los bizcochos caseros no os perdáis los que tengo publicados pinchando en el INDICE DULCE, espero que os gusten!!

Ingredientes:
- 100 gramos de azúcar blanco
- 50 gramos de coco rallado
- 3 huevos
- 60 gramos de aceite de coco (o de girasol si no tenemos)
- 200 gramos de leche de coco (de lata)
- 200 gramos de harina común
- 1 sobre de levadura química (15 gramos)
- Un puñado de nueces picadas
- Azúcar glass para decorar

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos un molde de 20 cm poniendo papel de hornear en la base y engrasando las paredes con un poquito de aceite de girasol.
2. En el microondas, si el aceite de coco está sólido, lo derretimos unos segundos y reservamos.
3. En un procesador de cuchillas, vamos a pulverizar el azúcar blanco junto con el coco rallado, hasta que quede totalmente fino. Si lo hacéis con thermomix sería 1 min/vel. progresiva de 5 a 10.
4. En un bol, mezclamos este azúcar con los huevos y el aceite de coco y batimos muy bien.
5. Agregamos la leche de coco e integramos.
6. Sobre el bol, ponemos un colador grande y vertemos la harina y la levadura y tamizamos encima. Mezclamos muy bien con ayuda de unas varillas manuales, hasta que no quede ningún grumo.
7. Finalmente, enharinamos las nueces, quitando el exceso de harina y las añadimos a la masa, mezclando con una espátula.
8. Vertemos la masa en el molde preparado y horneamos durante 45 minutos a 180º C.
9. Lo retiramos del horno y lo dejamos enfriar completamente antes de desmoldarlo (recomiendo ponerle un paño limpio encima mientras se enfría, para que la superficie no se quede dura y mantenga la humedad).
10. Una vez frío, ya podemos desmoldarlo y cubrirlo con azúcar glass o lo que más nos guste. Se mantiene a temperatura ambiente en algún recipiente hermético o una campana de cristal.

Bacalao a la miel

 


Este fin de semana largo, por la fiesta del Pilar, me apetecía hacer algo de pescado que no fuera lo habitual, y tenía un lomo grande bacalao fresco en el congelador, así que busqué alguna receta que no hubiera hecho nunca o, lo que decía, que fuera poco habitual...

Tenía apuntado desde hacía muchos años una receta de bacalao a la miel, que vi en Canal Cocina cuando era joven pero no me acabó de convencer, así que recurrí al socorrido google y me apareció, entre otras muchas, la web de Gallina Blanca, y la verdad es que, tanto por la foto, como por lo sencillo de la elaboración, me pareció la mejor opción.

El toque dulce le va muy bien a lo saladito del bacalao y añadiéndole pasas...mmm! Lo que sí cambié fueron los piñones, que no tenía, y le puse almendra laminada, pero podéis poner el fruto seco que os apetezca, o bien, no poner ninguno, eso ya como lo veáis... Tampoco le añadí la pastilla de caldo de pescado que indicaba la receta, porque no lo vi necesario.

También podéis ver otras recetas de bacalao en el blog, como estos buñuelos de bacalao, donde os cuento un poquito del origen de su historia, o si os gusta el picante, podéis probar este curry verde de bacalao. Otra opción es hacerlo en salsa verde, en lugar de usar merluza, y aunque no es semana santa, un buen potaje ahora que llega el frío siempre entra bien, o el clásico pil-pil (del que tengo pendiente subir la receta). Opciones hay muchas!

Ingredientes (2 personas):
- Un lomo grande de bacalao cortado en 4 trozos
- Harina para rebozar
- Aceite de oliva para freír y otro poco para el sofrito
- 1 cebolla
- 1 cucharadita de pimentón (dulce o picante, al gusto)
- 1 puñado de pasas
- 1 puñado de almendras laminadas
- 1 cucharada de miel
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Lo primero será pasar los lomos de bacalao por la harina y después freír en una sartén con aceite. No es necesario tenerlos mucho tiempo porque se terminarán de hacer después en la salsa de miel, así no nos quedarán secos.
2. Retiramos a un plato con papel absorbente y reservamos.
3. En un par de cucharadas de aceite nuevo, ponemos a pochar la cebolla bien picadita, con un poquito de sal.
4. Cuando se vaya dorando, añadimos el pimentón y removemos en seguida, para que no amargue.
5. Agregamos las pasas, las almendras y la cucharada de miel. Removemos.
6. Ponemos encima los lomos de bacalao rebozados y dejamos cocinar un par de minutos por cada lado y servimos inmediatamente.

Baklava de nueces


El baklava es un dulce turco compuesto de capas de masa filo y frutos secos picados, normalmente pistachos o nueces, pero también podemos encontrarlo con avellanas, almendras... Posteriormente se baña con un almíbar de miel y se sirve cortado en cuadraditos acompañados de té o café.

Es comúnmente aceptado que la palabra "baklava" proviene del griego, aunque Paul D. Buell argumenta que sería de origen mongol, al hacer referencia a una receta de un libro de cocina chino de 1330 (Mongol Empire and Turkicization: The Evidence of Food and Foodways).
Sin embargo, el origen se encontraría en los antiguos asirios (s. VII a. C.) que serían los primeros en alternan capas de pan con nueces picadas y miel, siendo un dulce elaborado únicamente en ocasiones especiales.
Los griegos que viajaron a Mesopotamia harían el descubrimiento de esta receta llevándola a Grecia, donde se sustituirían las gruesas capas de masa de pan por otras más finas, de hecho, tan finas como una hoja (como la actual masa filo). Es este dulce ya helenizado el que encontrarían los turcos otomanos al conquistar Constantinopla en el siglo XV, elaborándose en las cocinas del Palacio Imperial hasta su ocaso en el siglo XIX.
Algunos autores, como Vryonis, identifica los "gastris", "kopte" o "kopton" mencionados en "El banquete de los eruditos" de Ateneo de Naucratis (siglo III d.C.) como baklava (Vryonis, Speros, The Decline of Medieval Hellenism in Asia Minor, 1971), aunque esta afirmación la rebate Charles Perry diciendo que los "gastris" no llevaban masa, sino solamente el relleno de nueces y miel, algo similar a los actuales "halva" de sémola (A Taste of Thyme: Culinary Cultures in the Middle East, 1994).

Deipnosofistas o El Banquete de los
Eruditos, de Ateneo
de Naucratis, edición de 1657

Lo cierto es que es un postre bastante empalagoso debido al azúcar, el almíbar, la mantequilla y la miel... con un par de cuadraditos ya puede uno considerarse saciado... Pero pese a ello, es delicioso y no descarto algún día hacerlo de avellanas y nutella, por aquello de rizar el rizo...jejeje

Ingredientes:
- Aprox. 400 gramos de nueces peladas
- 10 capas de masa filo fresca
- 180 gramos de mantequilla
- 100 gramos de azúcar para las nueces
- 150 gramos de azúcar para el almíbar
- 2 cucharaditas colmadas de canela (o al gusto)
- 185 gramos de miel
- 200 ml agua
- Zumo de limón
- Agua de azahar

Elaboración:
1. En primer lugar, partiremos las nueces a cuchillo hasta dejarlas picaditas, pero no hechas polvo y las mezclaremos con los 100 gramos de azúcar y la canela y reservamos.
2. Ahora encendemos el horno y lo precalentamos a 180º C.
3. Desenrollamos las láminas de masa filo y les ponemos un paño por encima para que no se sequen, ya que se rompen con sólo mirarlas...
4. En una bandeja de horno, ponemos una lámina de papel de hornear y derretimos la mantequilla en el microondas.
5. Ponemos la primera capa de masa filo sobre la bandeja y la pintamos con mantequilla con ayuda de una brocha repostera. Hacemos lo mismo hasta poner 4 capas.
6. Repartimos por encima la mitad de las nueces picadas, procurando que llegue a todas partes.
7. Ponemos encima otras tres capas de masa filo de la misma forma que antes: alternando capa de masa con pinceladas de mantequilla.
8. Repartimos el resto de las nueces y terminamos con otras tres capas alternadas con mantequilla. Si nos sobra algo de mantequilla terminamos de repartirla por toda la superficie de la última capa. Con un cuchillo de sierra hacemos los cortes de los cuadraditos (o rombos).
9. Metemos en el horno y horneamos unos 20 minutos, hasta que veamos la superficie dorada.
10. Mientras, preparamos el almíbar, para ello, mezclamos en un cazo los 150 gramos de azúcar, la miel, el agua, el zumo de medio limón y un chorrito de agua de azahar.
11. Lo coceremos removiendo de vez en cuando hasta obtener un almíbar ni muy ligero ni espeso.
12. Sacamos el baklava del horno, dejamos enfriar unos minutos y regamos por toda la superficie con el almíbar. Si fuera necesario, volvemos a cortar los cuadraditos con el cuchillo. Podemos servir con un poco de nueces hechas casi polvo por encima y acompañadas de un rico té aromatizado con hierbabuena.




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