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Salmón con verduras y salsa de soja y miel en airfryer

 

Salvo caprichos puntuales, yo sigo con la línea de hacer platos con tendencia "fit", con nivel bajo de carbohidratos, pero sin perder un ápice de sabor y "gustosidad"... jeje

En esta ocasión, un plato de lo más sencillo, con cuatro o cinco cosas y súper rápido de hacer. En un plis plas tienes un plato de pescado súper bueno y al que le puedes cambiar las verduras si te apetece, aunque teniendo en cuenta que si pones, por ejemplo, cebolla, en 15 minutos no se va a quedar blanda del todo, pero si te gusta al dente (estilo asiático) entonces es perfecto.

Ingredientes:
- 2 lomitos de salmón sin espinas
- Un puñado de tomates cherry
- Un puñado de champiñones laminados limpios
- Salsa de soja y miel a partes iguales
- Eneldo para espolvorear (o hierba aromática al gusto)

Elaboración:
1. Sobre la parte baja de la cesta, o en un molde apto para la freidora de aire, ponemos los lomos de salmón limpios.
2. Lavamos y cortamos los cherrys por la mitad y los repartimos alrededor del salmón. Hacemos lo mismo con los champiñones.
3. En un bol, mezclamos la salsa de soja y la miel con ayuda de un tenedor o unas varillas y lo echamos por toda la superficie del salmón y las verduras. Espolvoreamos el eneldo o la hierba aromática que nos guste.
4. Programamos 15 minutos a 180º C y servimos en seguida.

Pollo Strogonoff


El pollo Strogonoff, o Stroganoff, es una de las recetas de origen ruso más conocidas. La historia más extendida sobre su creación data del siglo XIII, cuando el chef francés André Dupont, que trabajaba para el conde ruso Pavel Aleksandrevich Stróganov, la presentó a un concurso de cocina en la ciudad de San Petersburgo.

Retrato del Conde Strogonoff

Tras la caída del imperio ruso, esta receta fue popularizada en China y posteriormente en Estados Unidos, a donde llegó gracias a los inmigrantes chinos y rusos, ya después de la Segunda Guerra Mundial.

La receta original en realidad no lleva pollo, sino carne de ternera o res, pero la versión con pollo me ha encantado, sale muy jugosa, aunque se puede hacer con la carne que más nos guste, incluso con carne de caza.

En Brasil existe una versión, llamada "estrogonofe" que emplea salsa de tomate y crema ácida.


 Ingredientes: (2 personas)
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 300 gramos de pollo (preferible contramuslos)
- 200 gramos de champiñones frescos
- Una cucharadita de pimentón dulce
- 250 ml nata
- 3 cucharadas colmadas de tomate frito (o 1 cucharada de tomate concentrado)
- 1 chorro de salsa Worcestershire
- 50 gramos de mantequilla
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil fresco para decorar

Elaboración:
1. En una sartén, derretimos la mantequilla y doramos el ajo finamente picado.
2. Agregamos la cebolla bien picada y un poco de sal y dejamos que vaya pochando a fuego medio.
3. Mientras, limpiamos con un paño o servilleta de papel los champiñones y los cortamos en láminas. Reservamos.
4. Por otro lado, cortamos el pollo en trozos o tiras y los salpimentamos.
5. Añadimos el pollo a la sartén junto con el pimentón y cocinamos durante unos minutos, hasta que se dore por fuera.
6. Agregamos los champiñones y cocinamos hasta que pierdan volumen.
7. Añadimos entonces la nata, el tomate frito y la salsa Worcestershire.
8. Dejaremos hacerse unos 10-15 minutos y servimos acompañado de perejil fresco picado.

Gnocchi de calabaza con portobello y queso trufado

 


La verdad es que nunca había hecho gnocchi caseros, aunque siempre he querido hacer los clásicos, los de patata, pero ya que estamos en temporada de calabaza, ¿qué mejor que aprovechar y hacerlos así? Además, también es tiempo de setas, aunque actualmente podemos encontrar ambos ingredientes todo el año, pero en otoño es cuando mejor están por ser su época...

La historia parece remontarse hasta el siglo VIII, cuando un joven médico, llamado Pantaleón, se convirtió al cristianismo y viajó por Italia haciendo curaciones, por lo que después fue canonizado como San Pantaleón.
Un día 29 de julio pidió pan a unos campesinos y éstos le invitaron a comer, por lo que Pantaleón profetizó un buen año de cosecha.

Es por ello que se recuerda este día comiendo unos sencillos gnocchi, en honor a esa comida humilde que, por aquel entonces, no eran de patata, sino algo parecido hecho con harina, agua y huevo.
La patata no llegaría a Italia hasta el siglo XVI, tras el descubrimiento del Nuevo Mundo y la importación de nuevos productos. Actualmente, podemos encontrar gnocchi en sus versiones más variopintas por toda la geografía italiana.

Ingredientes (4 personas):
- 1 calabaza pequeña o media grande del tipo cacahuete
- 250 gramos de champiñones portobello
- 1 huevo
- Harina (aprox. la mitad que de calabaza después de asar)
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva
- Ajo y perejil deshidratados
- Un chorrito de vino de cocinar
- 200 ml de nata líquida
- Queso de oveja con trufa (o al gusto)

Elaboración:
1. En primer lugar vamos a asar la calabaza, para ello, la abrimos por la mitad y la ponemos en la bandeja del horno, con un chorrito de aceite y un poco de sal.
2. La horneamos a 180° C durante unos 45-60 minutos, dependiendo de cada horno.
3. La sacamos y la dejamos enfriar un poco, para no quemarnos las manos...
4. Estando ya templada, extraemos toda la pulpa con ayuda de una cuchara, saldrá con mucha facilidad, y la ponemos en un bol.
5. Agregamos el huevo, sal y pimienta al gusto, y añadimos harina poco a poco, aproximadamente la mitad del peso de la calabaza que nos haya salido después de asarla. En mi caso salieron unos 400 gramos de calabaza, y usé unos 250 gramos de harina, lo fui echando poco a poco, ya que unas harinas absorben más líquido que otras... Pero tampoco hay que pasarse, para que después no queden duros, por lo que habrá que dejar la masa blandita, que apenas se pegue a las manos .
6. Una vez hecha la masa la dividimos en unas 4 o 6 porciones, y hacemos unos rulos con ellas sobre la mesa, y los cortamos en porciones de unos 2 cm aproximadamente. Si tenemos una pala para hacer gnocchi estupendo, si no, podemos usar la esterilla de hacer sushi, o si no, le damos forma de bolitas con las manos y ya está.
7. Ponemos a cocer abundante agua con un poco de sal y cuando comience a hervir, echamos los gnocchi. Estarán listos cuando floten en el agua. Los retiramos y reservamos.
8. Aparte, en una sartén, ponemos un poco de aceite y añadimos los portobello limpios y cortados en láminas o en trozos. Añadimos un poco de sal, ajo y perejil deshidratados y dejamos que se rehoguen hasta que se queden a la mitad de volumen.
9. Añadimos el vino y dejamos que evapore el alcohol. Agregamos entonces la nata y el queso en trozos, y salpimentamos al gusto.
10. Cuando el queso se haya fundido, añadimos los gnocchi, damos un par de vueltas y servimos.



Pizza cuatro estaciones

 

La pizza cuatro estaciones es una de las más conocidas de la gastronomía italiana, su nombre se debe a la manera de colocar los ingredientes, en cuatro secciones, sin mezclarse unos con otros, de manera que representen cada uno una estación del año.

Esta que os propongo tiene la masa también casera, pero si no habéis tenido tiempo de prepararla con antelación (ya que tendría que fermentar), podéis comprar una masa fresca en el supermercado, tanto redonda como rectangular, el resultado será igual de rico.

En cuanto a la salsa de tomate, en esta ocasión os indico mi receta de la salsa de tomate para pasta, a la que le añadiríamos unas hojitas de albahaca fresca, pero, igualmente, podríamos utilizar una salsa de tomate comprada.

Ingredientes:
- Salsa de tomate al gusto
- Unas hojas de albahaca fresca
- 125 gramos de mozzarella fresca
- Corazones de alcachofa
- Champiñones
- Aceitunas negras sin hueso
- Jamón, jamón York o salami (al gusto)
- Un poco de aceite de oliva y sal

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 220° C y extendemos la masa sobre la bandeja del horno.
2. Distribuimos la salsa de tomate, las hojitas de albahaca y la mozzarella desmenuzada. Reservamos.
3. En una sartén con un chorrito de aceite, salteamos un poco los corazones de alcachofa con una pizca de sal y retiramos.
4. Salteamos igualmente los champiñones laminados y retiramos.
5. En la pizza, dividimos en cuatro secciones distribuyendo por un lado las alcachofas, por otro los champiñones, en otra parte las aceitunas en rodajitas y, por último, las lonchas de jamón o salami.
6. Horneamos unos 20-25 minutos y listo!

Risotto de champiñones (thermomix)

 


En casa nos encanta la cocina italiana (¿¡y a quién no!?), por eso hacemos muchas pizzas caseras, pasta de todo tipo y, sobre todo, risottos. Este es uno de los más sencillos de hacer, pero si no te gustan los champiñones, se pueden sustituir por otro tipo de setas, como por ejemplo, boletus, que son muy suaves, o simplemente no ponerlos. También se podría añadir un poco de trufa rallada por encima al final, junto con un poquito de parmesano rallado...

Si quieres ver otras recetas de risotto, te invito a que le eches un vistazo a este de espárragos con jamón (para hacer de forma manual, y con un poquito de historia) o este otro que llamé "salvaje" por el tipo de arroz que utilicé. 

Ingredientes (4 personas):
- 300 gramos de arroz, mejor si es especial para risotto (tipo Arborio o Carnaroli, por ejemplo)
- 900 gramos de caldo de pollo o verduras (o agua y una pastilla de caldo)
- 1 cebolla (aproximadamente 120 gramos)
- 300 gramos de champiñones laminados (también sirven en conserva)
- 50 gramos de aceite de oliva
- 50 gramos de queso tipo parmesano rallado
- 50 gramos de mantequilla
- Pizca de sal
- Pizca de pimienta
- Pizca de nuez moscada rallada

Elaboración:
1. Ponemos la cebolla cortada en cuartos en el vaso y troceamos 4 seg/vel 5.
2. Añadimos el aceite y sofreímos 8 min/Varoma/vel 1.
3. Ponemos la mariposa sobre las cuchillas y agregamos los champiñones. Rehogamos 5 min/100º/giro inverso/vel. cuchara.
4. Añadimos el arroz, el caldo, sal, pimienta y nuez moscada y programamos 20 min/100º/giro inverso/vel. cuchara, sin poner el cubilete, para que se evapore.
5. Añadimos el queso y la mantequilla en trozos y cocinamos otros 2 min/100º/giro inverso/vel. cuchara (ahora sí ponemos el cubilete). Servimos al gusto.

Ramendoori

 


Desde que en casa hemos probado a hacer el ramen casero, se ha convertido en uno de nuestros favoritos y habituales. Cierto es que al ser un plato calentito de sopa, apetece más en invierno que en verano, porque además es muy completo, debido a la gran cantidad y variedad de ingredientes, por lo que aporta mucha energía.

Normalmente lo hacemos con curry del tipo tikka e incluso a veces madrás, y fideos "ramen", pero en esta ocasión queríamos hacer uno un poquito diferente, así que compré tandoori masala (de ahí el nombre de la receta) y fideos tipo udon, que son más anchos que los ramen. En cualquier caso, podéis ajustar los ingredientes a vuestro gusto, ya que el caldo podéis hacerlo con lo que tengáis a mano, o incluso comprarlo ya hecho, la parte del pollo puede ser la que más os guste (pechuga, contramuslo...) y lo mismo con las verduras, aquí pusimos calabacín, pero nos dimos cuenta de que nos gustaba más con pimiento verde (que es como lo hacemos habitualmente), así que dicho esto ¡manos a la masa!

Ingredientes (4 personas):

Para marinar el pollo:
- 500 gramos de solomillos de pollo
- Salsa de soja y salsa de ostras
- Ajo en polvo
- Sal y pimienta
- Jengibre en polvo

Para el caldo:
- Un diente de ajo
- Media cebolla
- Un puerro
- Un trozo de apio
- Medio nabo
- Una zanahoria
- Un tomate
- Sal al gusto
- Una pastilla de caldo tipo avecrem (opcional)
- Hierbalimón en polvo (opcional, si no tenéis podéis poner un chorrito de zumo de lima o limón)

Para el resto:
- 100 gramos de champiñones (u otra seta que os guste)
- 2 huevos
- Media cebolla
- Un pimiento amarillo
- Un calabacín pequeño (o un pimiento verde)
- Una cucharada de aceite de coco (u otro vegetal)
- 1 lata de leche de coco (400 gr)
- 150 gr. de udon noodles
- Hojas de cilantro picadas
- Tandoori masala (al gusto, o cualquier otro curry)
- Sal al gusto
- Alga nori para decorar

Elaboración:
1. En primer lugar vamos a poner a marinar el pollo, para ello ponemos los solomillos salpimentados junto con la suficiente salsa de soja como para cubrirlos. Añadimos salsa de ostras al gusto, una cucharadita de ajo en polvo, y una cucharadita de jengibre (si lo queremos más picante podemos añadir más).
2. Mientras, ponemos a cocer los huevos en un cazo con un chorrito de vinagre.
3. Ahora vamos a elaborar el caldo: picamos las verduras y las rehogamos un poco en una olla con un chorrito de aceite, añadimos agua suficiente (aproximadamente un litro) y lo dejamos cocer a fuego fuerte hasta que hierva, entonces bajamos un poco el fuego y lo dejamos cocinar unos 20 minutos.
4. Una vez hecho el caldo, lo trituramos un poco y lo colamos con un colador de malla fina. Reservamos.
5. Ahora vamos a preparar el resto: en otra olla, ponemos el aceite de coco y en él vamos a rehogar el ajo, la media cebolla picadita, el pimiento, el calabacín (o pimiento verde), y los champiñones en láminas.
6. Añadimos el tandoori masala y la leche de coco, removemos y ajustamos de sal.
7. Añadimos el caldo colado y cuando comience a hervir, agregamos los fideos udon, y los cocemos el tiempo que indique el paquete (normalmente con 4 o 5 minutos están listos). Apartamos del fuego y  agregamos las hojas de cilantro.
8. Ya sólo nos queda hacer los solomillos de pollo a la plancha (la salsa de soja que sobre no la tiramos, sino que se lo agregamos a la sopa con los udon, para darle más sabor). Una vez hechos, cortamos los solomillos en trozos y pelamos los huevos, partiéndolos por la mitad.
9. Montamos los cuencos poniendo los noodles con la verdura, después añadimos sopa, a un lado ponemos el pollo, y a otro la mitad de un huevo. Terminamos decorando con un cuadradito de alga nori y ¡listo!

Quiche de portobello y albahaca

 


Al contrario que mi otra receta de quiche de pavo y atún, que además podéis ver en video y es la maaaás fácil y rápida del mundo (¡en serio!), esta tiene un poquito más de elaboración.
Tengo pendiente publicar otra de pesto y cherrys (¿o eran champiñones?) que está deliciosa, pero tengo que recuperar la foto...

Como os decía, esta tiene un poquito más de elaboración, pero no os asustéis, porque no es nada del otro mundo, simplemente, se trata de rehogar los  champiñones portobello con aceite, ajo, sal y albahaca y mezclarlo después con el resto del relleno y chimpún... Os animo a hacerla porque sale realmente cremosa y suave. Los portobellos podéis sustituirlos por champiñones normales si no tenéis o no los encontrais. El molde es de 25 cm de diámetro, para que os hagáis una idea.

Ingredientes:
- 1 lámina de masa quebrada (si quieres saber sobre los tipos de masas pincha aquí)
- 200-300 gramos de champiñones portobello (o los que tengas a mano)
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Un chorrito de vino blanco
- 1 cucharada de albahaca seca
- 1 cartón de 200 gramos de nata (si lo queréis más ligero, lo podéis sustituir por leche evaporada)
- 3 huevos
- Un puñadito de queso rallado (al gusto)
- Sal y pimienta al gusto

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 200º C y extendemos la masa sobre el molde, doblando el sobrante hacia dentro para hacer esa especie de borde redondito.
2. Limpiamos y cortamos los champiñones en láminas y picamos los ajos finamente.
3. En una sartén, echamos el aceite y sofreímos el ajo hasta que empiece a coger color y en seguida añadimos los champiñones.
4. Añadimos sal al gusto y rehogamos unos minutos. Cuando empiecen a perder volumen y volverse marroncitos, añadimos el vino.
5. Dejamos que se evapore el alcohol mientras removemos un poco y añadimos la albahaca seca picada.
6. Cuando estén los champis rehogados y el vino haya reducido un poco, apagamos y apartamos del fuego.
7. En un bol, batimos los huevos con un poquito de sal y pimienta y añadimos la nata y mezclamos bien.
8. Agregamos los champiñones rehogados a la mezcla y añadimos el queso rallado. Terminamos de mezclar todo bien y vertemos sobre la masa quebrada del molde.
9. Horneamos durante unos 20-25 minutos y listo, se puede comer recién salida del horno o templada al día siguiente, como primer plato o como picoteo!



Champiñones al horno con huevos de codorniz

 


Una receta la mar de sencilla, que se hace en un periquete y que podemos poner de aperitivo en cualquier cena, incluida Navidad... Sólo necesitamos champiñones y huevitos de codorniz, ¡así de simple!

Y si queréis ideas para otros bocados de aperitivos, podéis echarle un vistazo a los buñuelos de bacalao, donde os cuento un poco de su historia, estas delicias de jamón y queso con thermomix que les encanta a los niños, unas siempre socorridas y muy alabadas croquetas, o patés caseros, como este de atún que sabe igual que el del supermercado y del que también tenéis el video en mi canal.

Y ahora sí, vamos con esta sencilla receta.

Ingredientes:
- 12 champiñones, que sean grandes, ya que en el horno encogen
- 12 huevos de codorniz
- Sal y pimienta
- Cebollino para decorar (opcional)

Preparación:
1. Precalentamos el horno a 200º C.
2. Limpiamos bien los champiñones con ayuda de un paño limpio y seco, para quitarle la arena que pudieran tener, y les quitamos el pie por completo.
3. Los ponemos sobre una bandeja de horno y ponemos en el interior de cada uno un huevo de codorniz, con mucho cuidado, ya que la yema se rompe con mucha facilidad.
4. Espolvoreamos sal y pimienta sobre cada uno de ellos.
5. Horneamos unos 20 minutos. Sacamos del horno y espolvoreamos con el cebollino picado y servimos.

Notas:
- Si lo queremos aún más sabroso, podemos untar el interior de los champiñones con algún ingrediente extra, como por ejemplo, mayonesa, crema de queso, mostaza, trufa... o cualquier otro que se nos ocurra.



Risotto salvaje

 


Me encantan los risottos, bueno, me encanta el arroz en general y los risottos en particular... Ya os hablé de la historia de su origen cuando publiqué la receta del risotto de espárragos con jamón, por lo que, si aún no lo habéis visto, os invito a echarle un vistazo.

En esta ocasión os traigo una receta que publiqué hace tiempo en mi perfil de la plataforma cookpad y que titulé "Arroz salvaje", como una fusión entre lo mediterráneo y lo oriental, ya que, en lugar de emplear arroz de las variedades que suelen ser comunes en los risottos, como el carnaroli o el arborio, utilicé el llamado "arroz salvaje", una mezcla de arroces que, en realidad, son para guarnición, de hecho, yo a veces lo utilizo como acompañamiento de un buen pollo al curry. Por eso en este caso, aunque el auténtico risotto no lo lleva, en la receta he puesto nata, ya que es un arroz largo que no suelta el almidón que sueltan esas otras variedades pero queremos lograr la cremosidad típica. Las proporciones os darán más o menos para 4 platos, para que calculéis lo que necesitéis.

Ingredientes:
- 2 vasos de arroz salvaje (la medida de un vaso es de unos 200 - 240 ml)
- 200 ml de nata líquida para cocinar
- 500 ml de caldo (puede ser de verduras, pollo o carne, al gusto)
- 30 gramos de mantequilla sin sal o aceite de oliva
- 300 gramos de champiñones frescos
- 1 cebolla mediana
- Sal y pimienta al gusto
- Queso parmesano rallado al gusto (u otro de vuestra preferencia)

Elaboración:
1. Lo primero que haremos, si el caldo lo tenemos frío, será ponerlo a calentar, para que al echarlo sobre el arroz no se corte la cocción por el choque de temperatura.
2. Mientras, pelamos y picamos la cebolla finamente. También limpiamos muy bien los champiñones y los cortamos en finas láminas.
3. En una sartén honda, ponemos la mantequilla a derretir (o bien el aceite de oliva). Agregamos la cebolla, con el fuego a potencia media-alta, para que se vaya ablandando, removiendo de vez en cuando.
4. Cuando la cebolla empiece a ponerse transparente, agregamos los champiñones y los cocinamos por unos minutos. Cuando estén ya marroncitos, agregamos un cacito de caldo y la nata líquida. Salpimentamos al gusto y removemos bien.
5. Pasados un par de minutos, agregamos el arroz y lo removemos bien para que se impregne de los líquidos y sus sabores.
6. Poco a poco, iremos agregando el caldo, de cazo en cazo, dejando que el arroz lo vaya absorbiendo mientras removemos constantemente.
7. Cuando añadamos el último cazo de caldo, añadimos también el queso rallado y terminamos de remover hasta que nos quede cremoso. Si se nos acaba el caldo pero el arroz aún no está listo, podemos añadir un poco de agua (siempre caliente) y ajustamos de sal, y lo servimos recién hecho.

Salsa de champiñones para pasta


Alternativas a la típica salsa de tomate para pasta, tanto fresca como seca, hay muchas, como la carbonara, el pesto, ajo y aceite, o esta que os traigo hoy. Si os gustan los champiñones tanto como a mí esta receta os encantará, no requiere de muchos ingredientes y se hace relativamente rápido. Las medidas que os doy son para 4 raciones.

Ingredientes:
- 400 gramos de pasta larga (tallarines, pappardelle, tagliatelle...)
- 400 gramos de nata líquida
- 50 gramos de mantequilla
- 20 gramos de aceite de oliva
- 1 cebolla mediana
- 200 gramos de champiñones (yo utilizo Portobello)
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada (opcional)

Elaboración:
1. Pelamos y picamos la cebolla muy finita. En una sartén amplia, ponemos la mantequilla a derretir junto con el aceite, y agregamos la cebolla para que vaya pochando a fuego medio.
2. Cuando la cebolla se vaya volviendo transparente, agregamos los champiñones (lavados y cortados en láminas), salpimentamos al gusto y removemos, subiendo un poquito el fuego.
3. Cuando se hayan oscurecido los champiñones, agregamos la nata y la nuez moscada (si decidimos ponerla) y rectificamos de sal si fuera necesario.
4. Mientras, ponemos abundante agua con una cucharadita de sal a cocer para hacer la pasta según nos indique el paquete del fabricante.
5. Cuando la pasta esté al dente, la escurrimos, volvemos a ponerla en la olla con el fuego apagado (o muy bajito si la cocina es de gas) con un chorrito de aceite de oliva y removemos rápidamente para que evapore el agua que haya podido quedar y se impregne del aceite y no se pegue.
6. Cuando la salsa tenga ya ese colorcillo marrón podemos servirla por encima de la pasta o añadir la pasta a la sartén para que se mezcle por completo con ella antes de servir.

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