Mostrando entradas con la etiqueta leche condensada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta leche condensada. Mostrar todas las entradas

Magdalenas de leche condensada

 


Siempre procuro hacer recetas que no haya hecho antes, por variar un poco, y en este caso que tenía un bote de 1 kilo de leche condensada pensé que podría hacer algo con este ingrediente... 

Con estas medidas me salieron 20 magdalenas, pero dependerá un poco del tamaño de las cápsulas de papel y de cuánto las rellenemos...

Ingredientes:
- 3 huevos
- 300 gramos de leche condensada
- 200 gramos de harina común
- 2 cucharaditas de levadura química en polvo
- 100 gramos de aceite de girasol
- Azúcar granulado para espolvorear

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180°C y colocamos las cápsulas de papel en la bandeja.
2. Batimos los huevos hasta que doblen su volumen (para esto es muy útil un robot amasador o una batidora eléctrica de varillas).
3. Añadimos la leche condensada poco a poco, mientras seguimos batiendo. De igual modo, añadimos el aceite.
4. Mezclamos la harina con la levadura y lo tamizamos.
5. Sin dejar de batir, añadimos la mezcla de harina de cucharada en cucharada hasta que esté completamente integrado y nos quede una masa homogénea.
6. Rellenamos las cápsulas de papel (mejor con ayuda de una cuchara de helados) y espolvoreamos una cucharadita de azucar por encima de cada una. 
7. Horneamos durante 15-20 minutos, sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla y ya están listas para disfrutar!

Postre de chocolate blanco y fruta de la pasión

 


Estos vasitos son el colofón ideal para una comida o cena con amigos o una reunión familiar, ya que está rico y no es nada pesado ni empalagoso.

La base es un crumble casero, después va la crema de chocolate blanco con queso crema y pulpa colada y se termina poniendo directamente la pulpa de la fruta de la pasión con sus semillas y todo...

La fruta de la pasión, también conocida como maracuyá, es el fruto de una planta trepadora llamada Pasionaria, originaria de la zona amazónica, extendiéndose a lo largo del siglo XIX por Hawaii, Australia y el Pacífico Sur, no llegando su cultivo en África hasta mediados del siglo XX.

Su sabor es entre ácido y dulce y puede comerse directamente con semillas, aunque es habitual encontrarlo en forma de zumo (colado) o de mermelada, ya que contiene altos niveles de pectina.

En este video podéis ver el paso a paso, y bajo ello os dejo la receta por escrito ¡Qué la disfrutéis!


Ingredientes:
- 100 gramos de mantequilla
- 50 gramos de azúcar
- 150 gramos de harina
- 250 gramos de queso crema
- 125 gramos de chocolate blanco
- Pulpa colada de 2 frutas de la pasión
- Leche condensada al gusto
- Pulpa de la fruta para terminar (con semillas)

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 200° C.
2. En un recipiente, ponemos la mantequilla fría en dados.
3. Añadimos el azúcar y la harina y con las manos, mezclaremos hasta obtener una textura como de migas.
4. Extendemos las migas sobre la bandeja del horno (con un papel vegetal o una lámina de silicona) y horneamos 15 minutos.
5. Al sacarlo, movemos el crumble y dejamos enfriar.
6. Mientras, en otro bol, mezclamos la crema de queso con el chocolate blanco derretido, un buen chorro de leche condensada y la pulpa colada, hasta obtener una consistencia homogénea.
7. Si tenemos una manga pastelera, la rellenamos con esta crema. Si no, podemos hacerlo con una cuchara.
8. En los vasitos en los que vayamos a presentar ponemos una base de migas o crumble, continuamos con una buena capa de crema y terminamos con la pulpa con semillas (con media fruta de la pasión por vasito es suficiente). Lo mantendremos en el frigorífico hasta el momento de servir.

Cheesecake de mascarpone y arándanos (thermomix)

 


Hoy me apetecía traeros una tarta de queso, los que me conocéis y/o leéis habitualmente ya sabéis que son mi postre favorito. Esta la hice hace tiempo pero no la había publicado hasta ahora. Es del tipo "tarta fría", ya que no va horneada, pero tampoco lleva gelatina para cuajar, aunque queda muy consistente como podéis ver en las imágenes. Ya sé que con el frío que está haciendo y con las nevadas que están cayendo lo que más apetece es un postre calentito como un coulant de chocolate, un brownie (clásico o de oreo) o un buen chocolate a la taza, pero ¿quién puede resistirse a una tarta de queso? Nadie, o por lo menos, yo no puedo...jajaja

Esta receta está sacada de una colección de la que he hecho algunas, se llama precisamente "Cheesecakes" y en ella podréis encontrar esta receta, y también la de frambuesas y la de vainilla con base de galleta y que está deliciosa!

Ingredientes: (molde 20 cm diámetro)
- 200 gramos de arándanos frescos (reservamos algunos para decorar)
- 25 gramos de azúcar
- 20 gramos de zumo de limón (para la cobertura)
- 80 gramos de mantequilla
- 200 gramos de galletas tipo Digestive
- 500 gramos de queso mascarpone
- De 350 a 380 gramos de leche condensada
- 70 gramos de zumo de limón (para el relleno)


Elaboración:
1. Preparamos primero la cobertura de arándanos, para ello, ponemos en el vaso los arándanos, el azúcar y los 20 gramos de zumo de limón y programamos 5 min/80º/vel. cuchara. Lo retiramos a un bol y lo dejamos enfriar, aproximadamente unos 30 minutos. Lavamos el vaso.
2. Ponemos un círculo de papel de hornear sobre la base de un molde desmontable de unos 20 cm y también una tira por las paredes, para que nos sea más cómodo desmoldar después, y reservamos.
3. En el vaso, ponemos la mantequilla y fundimos 2 min/50º/vel 2.
4. Añadimos las galletas troceadas y trituramos 10 seg/vel 8. Vertemos esta mezcla de galleta sobre la base del molde y la acomodamos bien, por ejemplo, con la ayuda de una cuchara o la base de un vaso, para que quede lo más lisa y uniforme posible. Metemos el molde en el frigorífico mientras preparamos el relleno, pero primero, lavamos el vaso de nuevo.
5. Una vez el vaso limpio, colocamos la mariposa en las cuchillas y añadimos el mascarpone, la leche condensada y el zumo de limón y mezclamos 20 seg/vel 3. Retiramos la mariposa.
6. De la salsa de arándanos que teníamos hecha, colamos los arándanos para incorporarlos ahora después en el relleno.
7. Sobre la base de galletas, ponemos la mitad del relleno de mascarpone. Repartimos sobre él los arándanos colados y terminamos cubriendo con el resto de relleno de queso, procurando que la superficie quede lo más lisa posible con ayuda de una espátula. Reservamos en el frigorífico un mínimo de 3 horas antes de servir.
8. A la hora de servir, decoraremos con los arándanos frescos que habíamos reservado al principio y regaremos con la salsa colada. El resto de la salsa podemos ponerla en una salsera por si alguien desea echarse más cantidad (que lo deseará, porque está riquísima...).


Mojito cheesecake


Este fin de semana se celebraba la festividad de Santiago Apóstol, pero en lugar de hacer la típica Tarta de Santiago (muy rica, por cierto), decidí reelaborar una tarta que hacía mucho tiempo que no preparaba para la paella familiar que hicimos (concretamente desde el verano de 2013...), y que era una tarta de queso estilo mojito, ideal para el verano porque no se necesita horno y que, además, suele gustar a todo el mundo (¿¿a quién no le gustan las tartas de queso??), y, aunque por el nombre lo parezca, no lleva alcohol...

La receta que hice ya unos cuantos años la publiqué en mi antiguo blog, así que quise rescatarla pero modificándola un poco en cuestión de ingredientes y proporciones. Aquella la hice en un molde de quiche que era bastante grande y en esta ocasión lo he hecho en uno desmontable de 22 cm. La base de galleta la he dejado tal cual estaba porque me parecía correcta, pero el relleno sí que lo he cambiado. La verdad es que no recuerdo exactamente el sabor de aquella tarta pero esta nueva versión me ha gustado bastante, por lo que seguramente la repita en más de una ocasión (para no olvidarme de ella... jejeje).

Ingredientes:
- Un paquete de galletas tipo María (aprox. 200 gramos)
- 150 gramos de mantequilla sin sal
- 5 hojas de gelatina
- 450 gramos de queso crema tipo Philadelphia
- 400 ml de nata líquida
- 150 gramos de leche condensada
- El zumo y la ralladura de una lima
- Unas gotas de aroma de ron (de venta en tiendas de repostería especializadas)

Elaboración:
1. Empezamos preparando la base de galleta: para ello, en un procesador de cuchillas, trituramos las galletas hasta reducirlas a polvo. Por otro lado, fundimos la mantequilla en el microondas hasta que esté líquida y lo mezclamos con el polvo de galleta.
2. Cubrimos con esta mezcla la base de un molde desmontable de 22 cm de diámetro, procurando que quede la superficie lo más nivelada posible. Yo lo que hago es ayudarme con el "culo" de un vaso.
3. Metemos el molde al frigorífico mientras preparamos el relleno.
4. Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.
5. En un cazo, vertemos la nata líquida junto con la leche condensada y removemos bien hasta mezclar. Llevamos el cazo al fuego y calentamos pero sin que llegue a hervir, es decir, lo justo para que la gelatina se disuelva. Por tanto, retiramos del fuego una vez caliente, escurrimos muy bien las hojas de gelatina y las agregamos a la nata. Removemos hasta que se disuelvan por completo y reservamos.
6. En un bol, ponemos el queso crema con el zumo de lima, la ralladura y las gotas de aroma de ron y mezclamos con una espátula o con unas varillas manuales, lo que nos resulte más cómodo.
7. Vertemos sobre el queso la mezcla de la nata que teníamos reservada y lo integramos todo muy bien, procurando que no quede ningún grumo. Para esto, recomiendo mejor las varillas manuales.
8. Sacamos el molde de la nevera y, con cuidado, vertemos la mezcla sobre la galleta. Podemos darle unos golpecitos contra la encimera para quitar las burbujas que pudieran salir, pero yo decidí dejárselas porque así "simulan" las propias burbujas de un mojito real.
9. Volvemos a meter en el frigorífico durante al menos 6 - 8 horas. Yo hice la tarta el día anterior, por lo que si podéis hacerla con un día de antelación mucho mejor.
10. Finalmente, podéis decorarla con hojitas de menta o hierbabuena, rodajas de lima, etc...


Maxibons caseros (sin heladera)


La idea de hacer este tipo de helados comerciales de forma casera llevaba ya tiempo rondando por mi cabeza (y el pingüino me lo recordaba casi cada día...), así que me puse a "estudiar" la manera de hacerla: medidas del molde y de las galletas (que es bastante importante), el paso a paso del montaje... cierto es que existen algunas páginas donde lo explican muy bien, pero yo quise hacer mi propia versión, desde cero, haciendo la receta también de la galleta en lugar de comprarlas hechas, por eso he tardado prácticamente dos días en hacerla, ya que dejé el relleno congelando casi un día, aunque con cinco o seis horas bastaría y podríamos tenerlos hechos en un día, pero claro, cuando hay otras cosas que hacer, ya sabéis...

Lo mejor de todo es que para hacerlos no necesitáis heladera, ni utensilios raros, solamente un molde rectangular de unos 30 x 21 cm y un cortador de galletas cuadrado de 6 cm de lado, aunque esto último tampoco es imprescindible ya que podríamos cortar las galletas a la medida simplemente con un cuchillo, aunque, lógicamente, con un cortador nos ahorramos tiempo.

Las proporciones que os doy dan para 6 helados, aunque ya os adelanto que llenan muchísimo, yo sólo me he podido comer la mitad de uno, y eso que soy súper heladera! Así que para la próxima vez quizá los haga en versión mini, jejeje.

Ingredientes para las galletas:
- 300 gramos de harina común
- 150 gramos de azúcar moreno
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 huevo M
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Pizca de sal

Ingredientes para el relleno de helado:
- 500 ml de nata para montar (35% M.G.)
- 120 gramos de leche condensada
- 150 gramos de chips de chocolate (o virutas)

Ingredientes para la cobertura:
- 250 gramos de chocolate para fundir
- 1 cucharada de aceite de coco (puede ser otro aceite neutro o mantequilla)
- Granillo de almendra (yo utilizo la crocanti o caramelizada que venden en Mercadona, pero puede ser cruda)

Elaboración de las galletas:
1. Empezaremos elaborando las galletas, en total me salieron 17 unidades: 12 las utilicé para los helados y las otras 5 que me sobraron las hice en forma redonda para comerlas tal cual con la merienda, aunque podemos hacerlas de la misma forma por si acaso se nos rompe alguna...

Galletas "sobrantes"

2. Cremamos la mantequilla, que tendrá que estar a temperatura ambiente para que nos sea más fácil, junto con el azúcar.
3. Añadimos el huevo, la vainilla y la pizca de sal y mezclamos hasta integrar bien.
4. Con una espátula (o con el robot amasador con el accesorio de la pala), iremos incorporando la harina de cucharada en cucharada, sin necesidad de tamizar, para que se incorpore completamente a la masa. Al final, nos debe quedar una masa que no se nos pegue a los dedos.
5. Hacemos una bola con la masa, la cubrimos con film transparente y la dejamos reposar en la nevera unos 30 minutos.
6. Pasado el tiempo, precalentamos el horno a 180º C y ponemos la masa entre dos láminas de papel de hornear y con un rodillo estiramos hasta tener un grosor aproximado de 1 cm. Con el cortador cuadrado (o con un cuchillo) cortamos 12 galletas de 6 cm de lado. Opcionalmente, podemos hacerle unos agujeritos con ayuda de una esteca o de algún utensilio puntiagudo.


7. Colocamos el papel donde se encuentran las galletas cortadas sobre una bandeja para horno (para manipularlas lo menos posible y que aguanten la forma). Horneamos 10 minutos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Elaboración del relleno y la cobertura:
1. Ahora vamos con el helado, para ello, con unas varillas eléctricas, montamos la nata bien fría hasta que forme picos duros.
2. Añadimos la leche condensada y mezclamos, con mucho cuidado, con ayuda de una espátula, con movimientos envolventes para evitar que se baje la nata.
3. Finalmente, agregamos los chips de chocolate.
4. Para montar los helados, ponemos un papel de hornear sobre el molde rectangular y colocamos 6 galletas de esta forma:


5. Extendemos la nata por toda la superficie dejando la superficie lo más igualada posible. Terminamos poniendo las otras 6 galletas encima. Podemos hacer una marca con un cuchillo por donde vamos a cortar cuando esté congelado.


6. Tapamos con film transparente o con papel de aluminio y metemos al congelador unas cinco o seis horas (podemos dejarlo toda la noche).
7. Al sacarlo, cortamos por las marcas para separar los helados y volvemos a congelar mientras preparamos el chocolate.


8. En un recipiente apto para microondas, ponemos el chocolate troceado junto con el aceite de coco y derretimos en tandas de 30 segundos, removiendo entre ellas, hasta que esté derretido del todo. También podemos hacerlo al baño María.
9. Sacamos los helados del congelador y con ayuda de una espátula o una brocha repostera, vamos cubriendo la parte de nata que queda al descubierto. Antes de que solidifique (porque lo hace muy rápido), ponemos sobre el chocolate el granillo de almendra.
10. Si nos sobra suficiente chocolate (a mí me sobró), podemos dar otra pasada para cubrir la almendra.
11. Finalmente, podemos guardar los maxibons en bolsitas individuales de celofán o de esas de congelar con cierre zip, o simplemente con film transparente.


Buena pinta, ¿a que sí?


Helado de Oreo (sin heladera)


Una vez más, otra receta con las famosas galletas oreo, y es que dan mucho juego a la hora de hacer elaboraciones con ellas: tartas, cheesecakes, brownies, trufas, cookies, cupcakes, turrón, milkshakes o batidos, cakepops ¡hasta churros!, pero hoy toca helado, además, con la ventaja de que no necesitamos heladera para prepararlo, ni tampoco estar removiéndolo cada media hora, únicamente necesitaremos unas varillas eléctricas para montar la nata...

Ingredientes:
- 400 ml de nata para montar
- 1 cucharada (15 gramos) de azúcar vainillado
- 300 gramos de leche condensada
- 16 galletas tipo oreo

Elaboración:
1. Primero, dividimos las galletas, ocho de ellas las partiremos en trozos más o menos grandes, y las otras ocho las trituraremos en un mortero, pero sin dejarlas hechas polvo totalmente, que queden algunos trocitos. Reservamos.
2. Por otro lado, en un bol amplio, ponemos la nata bien fría y agregamos el azúcar vainillado. Montamos con las varillas eléctricas hasta obtener una nata bien firme.
3. Añadimos la leche condensada y mezclamos con ayuda de una espátula o cuchara de madera.
4. Finalmente, añadimos los dos tipos de galletas partidas y mezclamos para repartirlas por toda la masa.
5. Vertemos en un recipiente hondo, yo por ejemplo, lo puse en un molde de plumcake, que al ser metálico, guardará mejor el frío. Lo tapamos con un papel film (no hace falta que toque la crema) y lo metemos al congelador un mínimo de 5 - 6 horas.
6. Para servirlo, lo sacamos del congelador unos 15 minutos antes, para que nos sea más fácil hundir la cuchara de helado y sacar las bolas. Y ahora sí: a disfrutar!


Helado de cerezas (manual y thermomix)


Si por algo me gusta el verano es para poder disfrutar de un buen helado, y si es casero, ¡mucho mejor! En esta ocasión os traigo uno de cerezas y yogur, al que he añadido azúcar invertido para lograr mayor cremosidad, aunque podéis sustituirlo por leche condensada, la receta de ambos os la dejo en un enlace en la lista de ingredientes, aunque siempre podéis comprarlos ya hechos para ahorrar tiempo.

Esta receta se puede hacer sin heladera, tanto de forma manual, como con thermomix.

Ingredientes:
- 500 gramos de cerezas
- 1 yogur natural
- 30 gramos de azúcar granulado
- 30 gramos de azúcar invertido (receta de thermomix)

Nota: como os decía, podéis sustituir ambos azúcares por 60 gramos de leche condensada en caso de no tener a mano el azúcar invertido.

Elaboración con thermomix:
1. Empezamos deshuesando las cerezas y metiéndolas en el congelador en un recipiente con tapa.
2. También congelaremos el yogur, pero en este caso, no entero, ya que se formaría un bloque imposible de triturar, por lo que, sobre una bandeja o fuente, pondremos cucharadas del yogur repartidas por todo el fondo, pero sin que se toquen unas a otras. Lo tapamos con film transparente (sin que toque el yogur) y lo llevamos al congelador.
3. Una vez congelado todo, ponemos las cerezas en el vaso de la thermomix y trituramos 30 seg/vel 5.
4. Añadimos el yogur y los azúcares (o la leche condensada) y trituramos de nuevo 1 min/vel 5 - 10 progresivamente.
5. Vertemos la mezcla en un recipiente hermético y lo llevamos al congelador al menos una hora antes de servir.
6. A la hora de servir, para que nos sea más cómodo sacar las bolas, lo dejaremos templar a temperatura ambiente unos 10 - 15 minutos.

Elaboración manual:
1. En este caso, la elaboración de este helado es muy similar a la elaboración con thermomix: los dos primeros pasos los haremos de la misma manera.
2. Cuando esté todo congelado, pondremos en el procesador de alimentos con cuchillas, las cerezas y trituraremos hasta que tengamos un puré uniforme.
3. Después añadiremos el resto de ingredientes y continuaremos triturando hasta que la mezcla sea homogénea.
4. Finalmente, congelamos en un recipiente hermético y servimos de la misma manera.

Mousse de limón

 


Una mousse es un postre muy fácil de hacer y que puede sacarnos de un apuro en una cena o comida familiar o con amigos. Se puede hacer casi de cualquier sabor, solamente sustituyendo el zumo de limón por otro ingrediente, como zumo de naranja, de frambuesa, cacao en polvo, café...

En cuanto a la galleta, he utilizado galletas tipo María normales y corrientes, pero se puede usar cualquier otra que nos guste, como las tipo napolitanas de canela, galletas sin gluten, tipo digestive... eso sí, en esta ocasión no las he hecho con mantequilla ya que la primera vez que lo hice se me compactó demasiado y con el frío luego no había manera de romper el bloque de galleta...jaja También podéis no poner galleta  y servir la mousse tal cual, estará rica de todas formas...

Ingredientes (6 personas):
- Galletas al gusto para la base
- 200 gramos de nata para montar (35% de M.G.)
- 1 lata de 400 gramos de leche condensada
- 3 limones medianos

Elaboración:
1. Empezamos moliendo las galletas y ponemos las migas en el fondo de 6 copas o vasos, dejando un poquito para decorar al final. Reservamos.
2. Exprimimos los limones colando el zumo y lo mezclamos con la leche condensada.
3. Por otra parte, montamos la nata hasta que esté bien firme.
4. Vertemos la leche condensada con el zumo sobre la nata montada y mezclamos con movimientos envolventes con ayuda de una espátula.
5. Repartimos la mousse a partes iguales sobre los vasos o copas, sobre la galleta, procurando que la superficie quede más o menos igual por todas  partes. Espolvoreamos un poco de la galleta reservada sobre la mousse y guardamos en el frigorífico hasta el momento de servir.



Helado de fresas con nata (con y sin heladera)


Como ya estamos en temporada de fresas es grande la cantidad de postres que podemos hacer con ellas, hoy os proponemos este helado totalmente casero, que podéis hacer tanto con heladera como sin ella:

Ingredientes:
- 500 gramos de fresas
- 400 ml de nata para montar
- 150 gramos de azúcar
- 1 cucharada de leche condensada

Elaboración:
1. Lo primero que haremos será lavar bien las fresas y quitarles las hojas y las trituramos con la batidora.
2. Por otro lado, calentaremos la nata lo justo para que se disuelva en ella el azúcar, y añadimos la cucharada de leche condensada.
3. Dejamos que enfríe la nata y lo mezclamos con el puré de fresas.
4. Vertemos la mezcla en la heladera y seguimos las instrucciones del fabricante, o bien, lo ponemos en un recipiente hermético y lo congelamos y durante tres o cuatro horas lo vamos removiendo con un tenedor cada media hora, para deshacer los posibles cristales de hielo.
5. Para servirlo, deberemos sacar el recipiente unos 10-15 minutos antes para poder formar unas deliciosas bolas de helado de fresas totalmente natural!

En Amazon tenéis, como ejemplo, esta heladera:

New York Cheesecake


En esta ocasión os traigo la famosa tarta de queso New York, la receta es de La Cocina de Auro, una web de recetas completísima que os recomiendo mucho, aunque he variado algunas proporciones, por eso, os pongo la receta original y entre paréntesis, las proporciones que yo usé, para que hagáis la versión que más os guste, ambas están igual de buenas...

Ingredientes para la base:
- 300 gramos de galletas tipo Digestive (yo usé 400 gr. para acabar el paquete)
- 60 gramos de mantequilla (lo subí a 100 gramos, ya que utilicé más galletas)
- 50 gramos de almendra molida

Ingredientes para el relleno:
- 6 huevos (yo usé 4 para que no supiera mucho a huevo)
- 600 gramos de queso de untar (aunque podéis usar 500 gramos si no os gusta muy pastosa)
- 400 gramos de nata para cocinar (yo la usé de montar)
- 200 gramos de leche condensada
- Ralladura de un limón (si no os gusta podéis usar una cucharadita de azúcar vainillado)

Para la cobertura:
- Mermelada de arándanos (o frambuesa, al gusto)

Elaboración:
1. Primero prepararemos la base, para ello trituramos las galletas y las mezclamos con la almendra.
2. Después, lo mezclamos con la mantequilla a temperatura ambiente y lo ponemos sobre la base del molde. El molde puede ser rectangular o redondo, las medidas para estas proporciones es de unos 24 cm de diámetro si es redondo, o de unos 20-25 cm de largo si es rectangular.


3. Antes de poner las galletas en la base, es recomendable poner un papel vegetal de hornear. Si es desmontable, ya que hay que cocerlo al baño María en el horno, para que no le entre agua por la base lo forraremos por fuera con papel de aluminio.
4. Una vez preparado nuestro molde con la base de galleta y almendra, lo apartamos a un lado y precalentamos el horno a 180º C, y nos disponemos a hacer el relleno.
5. Para ello, batimos los huevos y le agregamos la leche condensada, después la nata y el azúcar vainillado o ralladura de limón y el queso. La mezcla tiene que quedar sin grumos, por lo que podemos usar una batidora para dejar la mezcla bien fina.
6. Lo vertemos sobre el molde y lo ponemos sobre la bandeja del horno con agua hasta que no quepa más agua en la bandeja y lo metemos al horno durante una hora aproximadamente.


7. Después lo dejamos enfriar a temperatura ambiente y lo metemos en el frigorífico. Cuando esté fría, podemos echarle por encima la mermelada o confitura que hayamos elegido. 
Ya sólo queda disfrutar de vuestra magnífica tarta de queso neoyorkina!

Leche condensada (manual y thermomix)


La leche condensada es el producto de haber extraído el agua a la leche y haberle agregado azúcar para obtener un líquido muy espeso que es utilizado en todo el mundo para la elaboración de multitud de recetas (dulce de leche, pasteles, helados...) o como aderezo dulce (por ejemplo, en un "café bombón").

Fue Nicolás-François Appert, cocinero francés inventor de las conservas, quien dio con la fórmula en 1820 (Le livre de tous les ménages ou l'art de conserver..., París, 1831), aunque ya Marco Polo (s. XIII-XIV) contaba ya que los tártaros (s. V) eran capaces de condensar la leche. Pero fue Gail Borden Jr. quien patentó su fabricación en 1856, fundando la New York Condensed Milk Company al año siguiente.

Para hacerla de forma casera, nosotros no vamos a necesitar más que esos dos ingredientes: leche y azúcar, y podremos hacerla tanto al fuego de forma tradicional, como con la thermomix. Yo la utilizo sobre todo para hacer helados, ya que ayuda a evitar la cristalización de los mismos, dando como resultado unos helados cremosos y deliciosos.

Ingredientes:
- 800 ml de leche entera
- 300 gramos de azúcar

Elaboración manual:
1. Mezclamos ambos ingredientes y los llevamos en un cazo u olla honda a fuego medio hasta que hierva.
2. Entonces, bajamos un poco el fuego y lo dejaremos cocer 40-45 minutos hasta que la mezcla haya reducido a la mitad y se haya vuelto de color amarillo.
3. Removeremos de vez en cuando para "recoger" los bordes que vayan cristalizando en las paredes del cazo (mucho cuidado con las salpicaduras, ya que quema mucho).

Elaboración en thermomix:
1. Ponemos los dos ingredientes en el vaso y mezclamos 10 seg/vel 7.
2. Programamos 45 min/Varoma/vel 5. Si vemos que cuando hierva se quiere salir por el bocal, podemos levantar un poco el cubilete y bajar la velocidad a 4 durante unos minutos, y volver a subirla después a 5.

Notas:
- Cuando terminemos de hacerla, antes de pasarla a un frasco de cristal, para evitar que éste estalle por la diferencia de temperatura, podemos pasarla primero a un bol metálico y remover con varillas manuales para que atempere y enfríe.
- Una vez atemperada, la pasamos a un bote de cristal. Podemos conservarla hasta un mes dentro de la nevera (aunque seguro que la terminaremos antes, jeje).

Helado de doble chocolate


Ahora que estamos en verano, apetece siempre un buen helado, cremoso y con gran sabor, pero incluso en invierno puede apetecernos de vez en cuando este rico postre que podemos hacer en casa y con muy pocos utensilios e ingredientes, e incluso, sin heladera...

Ingredientes:
- 400 ml de nata de montar
- 200 ml de leche
- 6 cucharadas de leche condensada
- 2 tabletas de chocolate para fundir
- 1 cucharada de extracto de vainilla
- 1 puñado de chips de chocolate

Preparación:
1. En un cazo, mezclamos la leche con la nata, la vainilla y la leche condensada y calentamos pero sin dejar que hierva.
2. Troceamos el chocolate y lo añadimos a la mezcla, removemos hasta que se haya fundido por completo.
3. Lo retiramos del fuego y lo vertemos en un recipiente de cristal. Lo dejaremos que se enfríe por completo a temperatura ambiente.
4. Entonces, mezclamos en él los chips de chocolate y lo verteremos todo en un recipiente preferiblemente metálico y con tapa (esto es porque el metal se enfría antes en el congelador, y la tapa para que no absorba olores).
5. Lo metemos en el congelador y lo removeremos cada media hora las dos o tres primeras horas para asegurarnos de que queda cremoso y rompemos los hielos que puedan formarse ¡y a disfrutar!

Arroz con leche tradicional


El arroz con leche es un postre típico en muchos lugares del mundo, no sólo en España, el cual podemos encontrar en muchos recetarios de postres conventuales. Sus orígenes más antiguos estarían en Asia, siendo después difundido por Europa y África, para llegar en el siglo XVI hasta Hispanoamérica.

Es habitual (en las zonas mediterráneas, pero también en el norte de Europa) en su cocción aromatizarlo con canela y cáscara de limón y/o naranja, mientras que, por ejemplo, en Irán, se utiliza el azafrán; el cardamomo en India; o el coco y leche condensada en las zonas del Caribe. También es común encontrar otros ingredientes añadidos, como las pasas, nueces, almendras, cerezas, manzana, caramelo, dulce de leche... dependiendo del país donde nos encontremos.
En Turquía, nos encontramos con un postre parecido muy típico que recibe el nombre sütlaç, que es más espeso, que además tiene una variante hecha al horno en cazuela de barro, lo que le da ese aspecto de quemado a la superficie.

La receta que os traigo es la tradicional española (bueno, la que yo hago, porque esto es un poco como el gazpacho: hay tantas recetas como hogares que las hacen...), cuyas proporciones de azúcar y/o canela podéis variar en función de los gustos.

Ingredientes:
- 400 gramos de arroz
- 1 litro de leche
- 1 rama de canela
- 1 cáscara de limón
- 1 cáscara de naranja
- 500 ml de agua
- 8 cucharadas soperas de azúcar (o al gusto)
- Canela en polvo para espolvorear

Elaboración:
1. Ponemos el arroz en remojo en el agua por espacio de unos 10 minutos.
2. Pasado este tiempo, le añadimos la leche, la ramita de canela, las cáscaras y el azúcar. Lo ponemos en una olla y dejamos que hierva lentamente a fuego medio, removiendo de vez en cuando para evitar que la leche se queme.
3. Con 20-25 minutos cociendo debería ser suficiente, pero si aún está muy líquido y lo queréis más espeso, podéis dejarlo unos minutos más, sin dejar de remover. Retiramos la rama de canela y las cáscaras.
4. Lo vertemos en una fuente grande o en boles individuales y espolvoreamos la superficie con canela al gusto.

Notas:
- Este postre puede comerse frío o caliente.
- Podemos conservarlo en el frigorífico dos o tres días, pero deberemos dejar que enfríe a temperatura ambiente antes de meterlo en la nevera.
- Otra variante es la que se hace en Asturias (España) que es espolvorear la superficie con azúcar y quemarlo con ayuda de un hierro candente o bien de un soplete de cocina.

Imprimir