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Magdalenas de leche condensada

 


Siempre procuro hacer recetas que no haya hecho antes, por variar un poco, y en este caso que tenía un bote de 1 kilo de leche condensada pensé que podría hacer algo con este ingrediente... 

Con estas medidas me salieron 20 magdalenas, pero dependerá un poco del tamaño de las cápsulas de papel y de cuánto las rellenemos...

Ingredientes:
- 3 huevos
- 300 gramos de leche condensada
- 200 gramos de harina común
- 2 cucharaditas de levadura química en polvo
- 100 gramos de aceite de girasol
- Azúcar granulado para espolvorear

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180°C y colocamos las cápsulas de papel en la bandeja.
2. Batimos los huevos hasta que doblen su volumen (para esto es muy útil un robot amasador o una batidora eléctrica de varillas).
3. Añadimos la leche condensada poco a poco, mientras seguimos batiendo. De igual modo, añadimos el aceite.
4. Mezclamos la harina con la levadura y lo tamizamos.
5. Sin dejar de batir, añadimos la mezcla de harina de cucharada en cucharada hasta que esté completamente integrado y nos quede una masa homogénea.
6. Rellenamos las cápsulas de papel (mejor con ayuda de una cuchara de helados) y espolvoreamos una cucharadita de azucar por encima de cada una. 
7. Horneamos durante 15-20 minutos, sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla y ya están listas para disfrutar!

Bizcocho esponjoso de maicena

 

No suelo usar mucho la maicena o fécula de maíz, pero esta vez me apetecía un bizcocho para el desayuno que fuera bien esponjosito, de hecho, hoy por la mañana seguía súper esponjoso y nada reseco... Y como llevaba algún que otro mes sin usar la maicena y no quería que se me echara a perder decidí hacer un bizcocho muy básico y sencillo.

Además, en este caso he utilizado ralladura de limón, pero se puede "personalizar" como queramos, por ejemplo, sustituyéndola por ralladura de naranja, o vainilla, o si no, sustituyendo 1/3 de la maicena por cacao puro sin azúcar... Sea como fuere, está riquísimo, es blandito, combina muy bien con mermelada, crema de cacao, de lotus... y no contiene gluten ni productos lácteos.

Ingredientes: (molde de 18 - 20 cm)
- 3 huevos L
- 100 gramos de azúcar blanco (se pueden sustituir por 120 gramos de eritritol)
- Ralladura de un limón
- 100 gramos de aceite de girasol
- 150 gramos de maicena
- 2 cucharaditas (10 gramos) de levadura química en polvo
- Pizca de sal
- Azúcar glass para cubrir

Elaboración:
1. Comenzamos preparando el molde, en mi caso, he utilizado uno desmontable. Lo rociamos con aceite en spray y repartimos bien, después lo cubrimos con un poco de maicena para que quede el molde encamisado y tiramos el exceso. Reservamos.
2. Precalentamos el horno a 180º C.
3. Separamos las claras de las yemas. Las claras las montamos a punto de nieve con la pizca de sal.
4. En otro bol, mezclamos las yemas con el azúcar hasta que se integren bien.
5. Agregamos a las yemas la ralladura de limón y el aceite y mezclamos.
6. Tamizamos la maicena y la levadura y se lo añadimos a las yemas, removiendo bien hasta que no quede ningún grumo.
7. Poco a poco, incorporamos las claras montadas, con ayuda de una espátula y movimientos envolventes para que no se bajen, en varias tandas, hasta acabar con el merengue.
8. Vertemos sobre el molde que teníamos preparado y metemos al horno durante 45 minutos.
9. Cuando acabe el tiempo, apagamos el horno y abrimos un poquito la puerta, dejando ahí el bizcocho unos 10-15 minutos (comprobamos primero que esté hecho, si no, lo dejamos unos 5 minutos más).
10. Lo sacamos y dejamos enfriar unos 5 minutos antes de desmoldarlo y dejarlo enfriar del todo sobre una rejilla.
11. Cubrimos con azúcar glass y lo guardamos a temperatura ambiente, por ejemplo, en una campana de cristal.

Bizcocho de almendra sin harina

 


Tenía ganas de probar a ver si me salía un bizcocho sin harina que no fuese de chocolate, como este bizcocho de chocolate sin harina que sólo lleva dos ingredientes (¡¡sí, dos!!), y tampoco quería utilizar maicena... Quizá fui un poco influida por la moda keto y la condena a los carbohidratos de la operación bikini, el caso es que me propuse hacer un bizcocho rico, jugoso y que no me hiciera sentir tan culpable (aunque siento poca/ninguna culpa con los dulces jajaja)... 

Y la verdad es que el resultado merece mucho la pena: es tierno, es jugoso (se mantiene así varios días) y el sabor es suave. Además, el zumo que lleva no tiene porqué ser de mango como el que yo le puse, podemos jugar con ello y poner zumo de naranja, de limón, de manzana... eso ya va en gustos y en lo que tengamos en la cocina... Así que vamos con ello!

Ingredientes (para un molde de 18 cm):
- 3 huevos M
- 150 gramos de azúcar blanco
- 50 ml de zumo de mango (o el que tengamos por casa)
- 200 gramos de almendra molida (o harina de almendra)
- 1 cucharadita y media de levadura química en polvo

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 180º C y preparando un molde de 18 cm de diámetro. Puede ser desmontable o no, el caso es que le pongamos papel sulfurizado/vegetal para poder desmoldarlo después.
2. Separamos las claras de las yemas. Montamos las yemas con una pizca de sal a punto de nieve y reservamos.
3. En un bol, mezclamos las yemas con el resto de ingredientes, da igual el orden: azúcar, zumo, almendras molidas y levadura, y mezclamos bien con unas varillas manuales.
4. Finalmente, agregamos las claras montadas. Primero una porción, para igualar texturas, mezclándolo con ayuda de una espátula y movimientos envolventes, y después el resto de las claras.
5. Vertemos la masa en el molde y metemos al horno unos 45 minutos, hasta que veáis la superficie morenita (como en la foto). Podéis pinchar con un palillo para comprobar que está hecho.
6. Sacamos del horno y dejamos enfriar un poco a temperatura ambiente antes de desmoldarlo. Se puede conservar a temperatura ambiente, dentro de un recipiente hermético o una campana de cristal.

Bizcocho de yogur en freidora de aire

 


Otra receta más para sacarle partido a nuestra freidora de aire, porque no todo van a ser patatas fritas... jeje. Me encanta probar a hacer cosas porque ya que me compré este cacharrillo, me daría pena usarlo sólo para hacer una cosa, es por ello que voy mirando en el recetario que viene y voy probando y a fuerza de ensayo y error voy sacando cosillas, como con el caso de las croquetas, que aún no he publicado ninguna, pero sí que las he hecho varias veces, ya que no conseguía cogerles el punto, a pesar de meterme en foros y preguntar, ya que cada freidora es un mundo y tenemos que probar para conseguir nuestra medida ideal...

Pero hoy la cosa no va de croquetas, sino de bizcochos. Ya publiqué en una ocasión una receta de muffins de limón y frutos rojos que salió buenísima y que os invito a hacer, al igual que estos donuts con chocolate, ¡no os los perdáis!

En esta ocasión he probado algo sencillito: el bizcocho de yogur, de toda la vida, pero con algo menos de levadura y un huevo menos, ya que me daba miedo que la parte de arriba del bizcocho se "topara" con la zona de los agujeritos de la freidora (por donde sale el aire caliente).

El molde que he utilizado es uno desmontable de 18 cm de diámetro (mi modelo de freidora es el de Xiaomi). 

Ingredientes: (molde 18 cm)
- 3 huevos L
- 1 yogur natural (o de limón)
- 1 chorrito de vainilla líquida
- 1 medida del yogur de aceite de girasol
- 2 medidas del yogur de azúcar blanco
- 3 medidas del yogur de harina común
- 1 cucharadita y media (7,5 gramos) de levadura química en polvo

Elaboración:
1. Precalentamos a 150º C la freidora durante unos 5 o 10 minutos (lo que tardemos en mezclar los ingredientes).
2. En un bol, ponemos los huevos y los batimos junto con el yogur, el aceite, el azúcar y la vainilla.
3. A continuación, tamizamos encima la harina con la levadura y removemos todo bien hasta que no quede ningún grumo.
4. En un molde desmontable, engrasado previamente y con una lámina de papel de hornear en el fondo, vertemos la masa del bizcocho y lo metemos en la freidora precalentada.
5. Programamos 150º C, 30 minutos. Cuando acabe el tiempo, abrimos y le hacemos un corte en forma de cruz a la superficie.
6. Volvemos a programar otros 30 minutos a 150º C. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla antes de desmoldarlo.

Notas:
Podemos espolvorear azúcar glass por encima, chocolate de cobertura... y se mantiene bien a temperatura ambiente durante unos 3 o 4 días (tapado).

Bizcocho de plátano y nueces

 


Hace ya unas semanas que hice un reel para mi página de Facebook anunciando que publicaría esta receta próximamente, y lo cierto es que, entre unas cosas y otras, se me pasó totalmente...

Pero hoy estoy aquí para traeros este delicioso bizcocho que he encontrado en la web de Con Harina en Mis Zapatos, pero he de decir que no le puse nuez moscada (no sé por qué...jeje) y utilicé un sobre completo de levadura química en polvo (15 gramos) en lugar de la mezcla de levadura y bicarbonato de la receta original. En realidad esto no va a hacer que apreciemos la diferencia, pero quizá lo de la nuez moscada sí, así que para la próxima lo haré agregándosela para ver qué tal.

Ingredientes:
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gramos de azúcar moreno
- 100 gramos de azúcar blanco
- 3 plátanos maduros aplastados o triturados
- 3 huevos M
- 125 ml de buttermilk o suero de leche (lo conseguimos mezclando esta misma cantidad de leche y una cuchada de vinagre o zumo de limón y dejándolo reposar unos 10 minutos)
- 280 gramos de harina común
- 1 sobre (15 gramos) de levadura química en polvo
- Un buen puñado de nueces picadas

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 170º C y poniendo una lámina de papel de hornear en un molde alargado, que sobresalga un poco, para poder desmoldarlo después. Reservamos.
2. En un bol, batimos la mantequilla junto con los dos azúcares hasta obtener una pomada.
3. Agregamos los huevos, mejor de uno en uno, batiendo entre medias.
4. Añadimos el puré de plátanos y la buttermilk o suero de leche y mezclamos hasta integrar bien.
5. Tamizamos sobre la mezcla la harina y la levadura y mezclamos hasta obtener una masa sin grumos.
6. Finalmente, pasamos las nueces (ligeramente picadas) por un poquito de harina (para que no se hundan), quitamos el exceso de harina, y las agregamos al bol de la masa.
7. Vertemos la masa en el molde y horneamos de 50 minutos a una hora. Lo sabremos cuando insertemos un palillo o brocheta y éste salga limpio.
8. Lo dejamos enfriar completamente y una vez frío le podemos espolvorear azúcar glass por ejemplo. Podemos conservarlo a temperatura ambiente en un recipiente hermético o una campana de cristal para que no pierda humedad.

Bizcocho de colacao

 


A menudo me gusta tener un bizcocho casero para desayunar y, aunque tengo recetas recurrentes, como esta de limón o esta otra de chocolate, de vez en cuando me gusta probar alguna receta nueva.

En esta ocasión elegí una receta de un libro que ya os había enseñado antes con la receta de la tarte tatin, el de "La Cocina de Samantha Vallejo-Nágera":


La cosa es que las medidas vienen en "vaso", por lo que tardé más porque estuve midiendo y apuntando lo que correspondía en ml y gramos, así que os voy a poner esas medidas para que os resulte más cómodo.
El molde que utilicé fue uno cuadrado de 15 cm de lado y bastante alto, pero podéis usar uno de 20 cm aunque os salga más bajito, estará rico igualmente jejeje

Ingredientes:
- 4 huevos M
- 200 gramos de harina
- 200 gramos de azúcar blanco
- 100 gramos de colacao
- 100 ml de aceite de girasol
- 150 ml de leche
- 1 sobre (15 gramos) de levadura química en polvo

Elaboración:
1.  En un bol, batimos los huevos con el azúcar y añadimos la leche y el aceite, removiendo hasta homogeneizar con ayuda de unas varillas manuales.
2. Tamizamos juntos la harina, el colacao y la levadura y los añadimos a la masa. Mezclamos hasta que no quede ningún grumo.
3. Vertemos sobre el molde engrasado y forrado con papel vegetal.
4. Metemos en el horno precalentado a 180º C y lo dejamos hacer durante una hora. Comprobamos con un palillo que esté hecho y lo sacamos del horno para que se enfríe. Desmoldamos y ya podemos comerlo como más nos guste: con colacao espolvoreado, con nocilla untada, con azúcar glass, o simplemente solo!

Bizcocho de coco y nueces

 

Bien podría llamarse "bizcoco" para hacer la gracia, ya que el coco es el ingrediente principal...jeje. Es una receta que vi en la página de Eva Arguiñano, pero que le he cambiado alguna que otra cosilla...

El coco rallado lo pulvericé con el azúcar para no encontrarnos el coco entre la miga del bizcocho y porque así, el azúcar se aromatiza de manera más natural. Lo que olvidé hacer es enharinar un poco las nueces para que no se fueran al fondo de la masa, pero lo indicaré en el paso a paso.

Por otro lado, yo le he puesto azúcar glass una vez frío, pero podríais cubrirlo con chocolate líquido, mermelada... por ejemplo.
La cantidad de azúcar de la receta es orientativa, podéis poner un poquito más (hasta 150 gramos) si lo queréis más dulce, o sustituirlo por algún edulcorante al gusto, e incluso, utilizar azúcar de coco (de venta en herbolarios y tiendas dietéticas).

El molde que he usado es uno redondo de 20 cm de diámetro, para que os hagáis una idea.

Si os gustan los bizcochos caseros no os perdáis los que tengo publicados pinchando en el INDICE DULCE, espero que os gusten!!

Ingredientes:
- 100 gramos de azúcar blanco
- 50 gramos de coco rallado
- 3 huevos
- 60 gramos de aceite de coco (o de girasol si no tenemos)
- 200 gramos de leche de coco (de lata)
- 200 gramos de harina común
- 1 sobre de levadura química (15 gramos)
- Un puñado de nueces picadas
- Azúcar glass para decorar

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos un molde de 20 cm poniendo papel de hornear en la base y engrasando las paredes con un poquito de aceite de girasol.
2. En el microondas, si el aceite de coco está sólido, lo derretimos unos segundos y reservamos.
3. En un procesador de cuchillas, vamos a pulverizar el azúcar blanco junto con el coco rallado, hasta que quede totalmente fino. Si lo hacéis con thermomix sería 1 min/vel. progresiva de 5 a 10.
4. En un bol, mezclamos este azúcar con los huevos y el aceite de coco y batimos muy bien.
5. Agregamos la leche de coco e integramos.
6. Sobre el bol, ponemos un colador grande y vertemos la harina y la levadura y tamizamos encima. Mezclamos muy bien con ayuda de unas varillas manuales, hasta que no quede ningún grumo.
7. Finalmente, enharinamos las nueces, quitando el exceso de harina y las añadimos a la masa, mezclando con una espátula.
8. Vertemos la masa en el molde preparado y horneamos durante 45 minutos a 180º C.
9. Lo retiramos del horno y lo dejamos enfriar completamente antes de desmoldarlo (recomiendo ponerle un paño limpio encima mientras se enfría, para que la superficie no se quede dura y mantenga la humedad).
10. Una vez frío, ya podemos desmoldarlo y cubrirlo con azúcar glass o lo que más nos guste. Se mantiene a temperatura ambiente en algún recipiente hermético o una campana de cristal.

Recetas para el Día del Bundt Cake

 

El 15 de noviembre se celebra el Día del Bundt Cake, pero... ¿qué es un bundt cake? Básicamente es un bizcocho que se hace no en un molde habitual, sino en uno, obviamente, de "bundt", es decir, con un agujero en el centro, lo que hace que nuestro bizcocho tenga forma de anillo o corona. Son muy típicos de la repostería estadounidense y suelen tener gran cantidad de azúcar y mantequilla, lo que hace que la miga sea contundente y prieta, aunque podemos adaptarlos a nuestro gusto y hacerlo más ligero utilizando aceite, menos azúcar o algún endulzante más saludable...

No hay que confundirlo con otros bizcochos parecidos como el Angel Food Cake, que también se hace en un molde específico con "patitas" para enfriarlo bocabajo, o el Kuggelhopf, de origen alemán.

Pueden ser del sabor que más nos apetezca, y por fuera pueden ir glaseados, espolvoreados o simplemente sin nada, incluso, podemos rellenarlos. Aquí he hecho una recopilación con las recetas que he ido publicando a lo largo de los años, no son muchas, pero da una idea general de lo que podemos hacer para crear las nuestras propias o adaptar estas que os doy a vuestros gustos y/o necesidades, ¡espero que las disfrutéis!

Bundt cake de manzana y salsa de caramelo


Empezamos con este bundt que me encanta, con trocitos de manzana y salsa de caramelo o toffe. Si no os gusta encontraros trocitos de fruta en el bizcocho, también podéis hacer la manzana puré y añadirla a la masa. La salsa de caramelo puede hacerse tanto de forma tradicional como en thermomix.

Corona de chocolate


Esta receta me encanta por su intenso sabor a chocolate. En esta ocasión le puse de nombre corona porque lo hice en una Navidad y me pareció apropiado, pero tranquilamente podría ser "bundt cake de chocolate" jejeje

Bundt cake de limón


Esta es la receta que viene en el libro básico de Thermomix TM5 y que aparece precisamente como "bizcocho", pero yo desde el principio lo he hecho en un molde de bundt. La miga es muy ligera y el sabor a limón es espectacular, por lo que con espolvorear azúcar glass por encima es suficiente.

Bundt cake de limón con almíbar


Este es otro bundt de limón que hice antes de tener en mi poder la thermomix. Como veis, la miga es bastante más compacta y, para diferenciarlo del anterior, además de por la miga, le hago un almíbar que le pongo una vez fuera del horno, ¿con cuál os quedaríais?

Bundt cake de queso crema


Pero si el sabor a limón os parece demasiado fuerte (a mí es que me encanta!) tenéis esta otra opción con sabor a queso crema, muy suave. Como podéis apreciar en la imagen, las cantidades que puse eran pocas para el molde (que son bastante grandes por lo general), por lo que me quedó bastante bajito, así que si lo queréis más alto, sólo tendréis que doblar las cantidades y os quedará genial.

Muffins de plátano y chocolate


 Ya hacía bastante tiempo que no hacía unos muffins así, grandecitos, que con uno te quedas saciado ya para toda la tarde...jeje y el caso es que tenía un par de plátanos que se estaban empezando a poner oscuros y como no quería que llegaran a ese punto y tampoco nos apetecía comérnoslos así, pues qué mejor manera de aprovecharlos que haciendo un postre con ellos...

Y qué ingrediente queda bien con todo (o casi todo)? La respuesta no es curry, jajaja, aunque bien podría ser, pero en este caso no, es el chocolate! Así que he aprovechado unas cápsulas rígidas que tenía desde hacía tiempo y que aún no había utilizado (creo...) y que tienen bastante capacidad, por lo que si utilizáis cápsulas así, depende de cuánto las llenéis, os saldrán entre 6 y 8 muffins. Si usáis las de papel de magdalena normales, que son más pequeñas, os saldrá el doble de unidades más o menos (teniendo en cuenta que las rellenamos hasta las 3/4 partes).

Y ahora sí, vamos con la receta!


Ingredientes (6 - 8 ud):
- 2 ó 3 plátanos maduros (depende del tamaño)
- 150 gramos de azúcar moreno
- 120 ml de aceite de girasol
- 2 huevos L
- Esencia de vainilla (o una cucharadita de azúcar vainillado)
- 200 gramos de harina común
- 50 gramos de cacao puro en polvo
- 2 cucharaditas de levadura química en polvo
- 100 gramos de chips de chocolate (o chocolate troceado)

Elaboración:
1. Empezamos precalentando el horno a 190º C. Dejamos preparadas las cápsulas de muffins en la bandeja del horno aparte.
2. En un procesador de alimentos, o bien con una batidora de mano, batimos el plátano troceado junto con el azúcar moreno. Reservamos un trozo de uno de los plátanosn para después decorar con rodajas.
3. Ponemos esta mezcla en un bol y añadimos el aceite. Mezclamos bien con unas varillas manuales.
4. Agregamos los huevos y la vainilla y removemos hasta integrar bien.
5. Sobre el bol, ponemos un colador grande y vertemos la harina, el cacao y la levadura. Tamizamos y mezclamos con el resto de ingredientes hasta que no quede ningún grumo.
6. Añadimos los trocitos o las gotas de chocolate y terminamos de mezclar con una espátula.
7. Con ayuda de una cuchara de helado, llenamos las cápsulas hasta 3/4 partes de su capacidad y le ponemos una rodajita de plátano encima a cada uno de los muffins.
8. Metemos al horno y los dejamos hacer durante 25 minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla, y ya podemos disfrutarlos!

Nota:
Adicionalmente, si lo queremos más chocolateado aún, podemos rellenarlos con sirope de chocolate con ayuda de una boquilla para relleno o una jeringa.



Muffins de limón y frutos rojos en freidora de aire

 

Sigo probando cositas con la Air Fryer, aún estoy pendiente de hacer algún video pero es que no paro, entre el trabajo, casa y cosas varias... pero os prometo hacer algún video (o varios) con recetas para sacarle partido a la freidora de aire y no hagamos siempre la misma receta, aunque os debo decir que estas patatas al eneldo las hacemos muy a menudo porque están deliciosas! Y además no se tarda nada y son mucho más sanas que si las hacemos de forma tradicional, así que todo son ventajas!

Pero ahora, pues, vamos con una receta dulce, porque tenía curiosidad de cómo quedarían unos muffins o magdalenas, así que cogí mi receta de magdalenas de naranja y chocolate y la adapté cambiándole un poco los ingredientes, para que no fuese un "copia-pega". Así pues, os dejo con esta versión, a ver qué os parece...

Ingredientes:
- 250 gramos de harina
- 150 gramos de azúcar blanco
- 1 yogurt natural sin azúcar o de limón
- La ralladura y el zumo de un limón
- 120 ml de aceite de girasol
- 2 huevos medianos (a temperatura ambiente mejor)
- 1 cucharada (15 gramos) de levadura química en polvo
- Un buen puñado de frutos rojos (frescos o congelados, yo usé arándanos y grosellas)

Elaboración:
1. Como se tarda poquito en mezclar, vamos precalentando la freidora, a 180º durante 5 minutos.
2. Podemos hacerlo en moldes de silicona, o en estos desechables para flanes (que obviamente no desechamos, porque no los manchamos, ya que ponemos un papel de magdalena dentro, pero si no tenemos estas cápsulas de papel, pues echamos la masa directamente en los moldes).
3. En un bol, batimos los huevos con el yogur, con ayuda de unas varillas manuales.
4. Incorporamos el azúcar y mezclamos bien.
5. Añadimos la ralladura, el zumo de limón y el aceite de girasol e incorporamos.
6. Ponemos un colador grande encima del bol y, sobre él, volcamos la harina junto a la levadura para tamizarlas.
7. Mezclamos todo muy bien con las varillas y cuando no haya grumos, añadimos los frutos rojos y los mezclamos con una espátula. Reservamos algunos para ponerlos por encima en los moldes.
8. Con ayuda de una cuchara para helado o un cucharón (lo que tengamos más a mano), vamos poniendo porciones de masa sobre los moldes, hasta llenarlos aproximadamente 3/4 partes de su capacidad.
9. Ponemos 4 o 6 moldes en la cesta de la freidora, los que nos quepan según nuestro modelo (la mía es la de Xiaomi y me caben cuatro de forma holgada, como veis en la foto).
10. Programamos 14 minutos a 180º, aunque el tiempo y la temperatura pueden variar según el modelo. Lo mejor es ir probando hasta dar con la medida que mejor se adapte o que más os guste, dependiendo de si os gustan más tostaditos o más claritos, por ejemplo. Haremos lo mismo hasta acabar con toda la masa.
11. Para finalizar, podéis espolvorear azúcar glass por encima y os quedarán estupendos!

Bizcocho de chocolate sin harina

 

Después de algunos excesos que podemos cometer en las vacaciones de verano, o en las de Navidad, viene bien desintoxicarse con algunas recetas detox, pero no por ello tenemos que renunciar a tomar algún dulce alguna vez que otra, eso sí, sin culpa, es por ello que he estado buscando recetas de bizcochos sin harina, pero la mayoría de las recetas que encuentro se refieren más "sin gluten" que a algo "fit", pues lo que hacen es sustituir la harina de trigo por harina de maíz o maicena, lo cual me encanta, pero no era lo que yo buscaba en ese momento.

Por eso esta receta me encanta, porque sólo se necesitan dos ingredientes (¡sí, dos!) y no lleva ningún tipo de harina, ni de trigo, ni de maíz, ni de arroz, ni de nada... y como plus es también apta para celíacos (comprobando que el chocolate esté libre 100%). Además se tarda muy poco en hacer y os pueden ayudar los más peques de la casa, ¡al mío le encantó!

Eso sí, os recomiendo que utilicéis más bien un molde pequeño, como de 15 cm, porque yo utilicé uno de 20 y se quedó bajito, por lo que usando uno de menor diámetro, os saldrá más alto, aunque si eso no es algo que os importe, podéis usar el que tengáis a mano o el que más os guste.

Ingredientes:
- 200 gramos de chocolate para fundir (una tableta)
- 4 huevos L

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos el molde forrándolo con papel vegetal. Reservamos.
2. Separamos las claras de las yemas. Batimos las yemas con una varilla manual y reservamos.
3. Al baño María, o en el microondas en tandas de 30 segundos, derretimos el chocolate en trocitos para que nos sea más fácil y dejamos templar un poco.
4. Mientras, ponemos a montar las claras a punto de nieve con unas varillas eléctricas o un robot, hasta que estén bien firmes.
5. Sobre las yemas, vertemos el chocolate muy poco a poco en forma de hilo, para que no se nos cuajen. Y vamos mezclando hasta que quede homogéneo.
6. Una vez montadas las claras, iremos incorporándolas poco a poco a la mezcla de chocolate, con movimientos envolventes.
7. Vertemos toda la masa ya mezclada en el molde y horneamos 25 minutos. Al terminar, lo dejamos unos minutos más dentro del horno apagado y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
8. Una vez frío, podemos decorarlo con azúcar glass o, si queremos darle un sabor aún más intenso, con cacao puro en polvo, sale riquísimo!



Bundt cake de queso crema

 


Un delicioso bocado, fácil y rápido de hacer y que deja saborear la suavidad del queso en crema pero con la dulzura y esponjosidad de un bizcocho. Válido para desayunos, meriendas y caprichos!

Se puede hacer con queso crema normal (tipo Philadelphia), pero también podéis probar a utilizar queso mascarpone, o añadirle ralladura de limón o naranja, esencia de vainilla y, ¿por qué no? un poquito de cacao en polvo

En el índice dulce podréis encontrar más recetas de bizcochos, bundts y magdalenas que podéis probar, a ver si alguna se convierte en vuestra favorita!

Ingredientes:
- 4 huevos L
- 200 gr. azúcar blanco
- 100 ml aceite de girasol
- 400 gr. queso crema
- 250 gr. harina común
- 1 sobre de levadura química (15 gramos)
- Mantequilla y harina para el molde

Elaboración:
1. Comenzamos precalentando el horno a 180º C con calor arriba y abajo, sin aire (si es con aire, bajar la temperatura unos 15º).
2. Preparamos un molde para bundt cake (con agujero en medio) engrasándolo con la mantequilla, y después encamisando las paredes con harina y sacudiendo el exceso. Reservamos.
3. En un bol, batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen (por lo que nos será de gran ayuda una batidora de varillas eléctrica).
4. Añadimos el aceite y el queso y batimos hasta homogeneizar.
5. Aparte, tamizamos la harina con la levadura y lo añadimos a la masa, removiendo bien para no dejar ningún grumo.
6. Vertemos sobre el molde y horneamos durante unos 40 min o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.
7. Dejar enfriar antes de desmoldar. Una vez frío, podemos cubrirlo con azúcar glass, cacao en polvo, chocolate fundido... Podemos conservarlo a temperatura ambiente en algún recipiente hermético o una campana de cristal, para que no se reseque ni se ponga duro.

Bizcocho básico de chocolate ¡muy alto y esponjoso!

 


No me había dado cuenta de que aún no había publicado una receta básica de bizcocho de chocolate, quizá era porque había tardado tanto tiempo en encontrar la receta definitiva y estaba tan maravillada que se me olvidó por completo...

Esta receta ha sido el resultado de mucho ensayo y error, de probar recetas que encontraba por internet, de cambiarles cosas, de hacerla a mi gusto... hasta conseguir al final una receta que se ajustara a lo que yo quería: que supiese a chocolate, que no estuviera seco (ya que muchas recetas pecaban de eso), que fuera un señor bizcocho, es decir, alto y con consistencia, y además, esponjoso y jugoso...

Está bueno así tal cual, para desayunar o merendar, pero también podemos usarlo para decorar con fondant, ya que aguanta el peso de las decoraciones perfectamente, de hecho, más de una vez lo he utilizado para eso, y también para rellenarlo haciendo una nude cake, vamos, que podéis tenerlo en vuestra colección de básicos imprescindibles, ya que nunca falla y está riquísimo!

Si queréis ver otras recetas de bizcochos, podéis daros una vuelta por el índice dulce y ver recetas como la del angel food de limón o el de chocolate (este último con thermomix), el bizcocho de calabaza y chocolate, el de stracciatella, el bizcocho integral de chufa (hecho con las chufas que sobran de hacer horchata casera, este rico bizcocho húmedo de naranja, o este french apple cake.

Pues vamos con los ingredientes:
- 400 gramos de azúcar (blanco o moreno)
- 210 gramos de harina común
- 70 gramos de cacao puro en polvo
- 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de levadura química en polvo
- 1 cucharadita de sal
- 3 huevos L
- 240 ml de buttermilk o suero de leche*
- 240 ml de café recién hecho
- 120 ml de aceite de girasol
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla

*El buttermilk o suero de leche podremos obtenerlo, o bien comprándolo, o bien de forma casera, poniendo la cantidad de leche indicada y un par de cucharadas de vinagre o zumo de limón, se remueve y se deja reposar unos 10 minutos.

Preparación:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos un molde de aproximadamente 20 cm de diámetro.
2. Por un lado, tamizamos la harina con el cacao, la levadura y el bicarbonato. Reservamos.
3. En otro bol, batimos los huevos con el azúcar. A continuación, añadimos la cucharadita de sal y la vainilla y mezclamos bien.
4. Agregamos el aceite, el buttermilk y el café e integramos bien.
5. Finalmente, agregamos los ingredientes secos, poco a poco, batiendo bien para deshacer los posibles grumos. Veréis que queda una masa bastante líquida, esto es lo que hará que sea muy jugoso.
6. Vertemos la masa en el molde preparado y horneamos una hora o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.
7. Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo antes de desmoldarlo, y ya podemos disfrutarlo!

Bizcocho simple de oreo (video)


 Me encantan las recetas con las famosas galletas Oreo porque se pueden hacer muchísimas cosas, desde tartas de queso a postres en vasitos, cupcakes, helados... o este sencillo bizcocho, que puede servir para rellenar e incluso decorar con fondant.
Para hacerla me he inspirado en la que tiene Loli Domínguez en su blog, que me encanta porque tiene de todo tipo de recetas, muy fáciles y además con una pinta...

Al final de la receta os dejo el video del paso a paso que he colgado en mi canal de YouTube.

Ingredientes:
- 3 huevos
- 150 gramos de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 100 ml de aceite de girasol
- 200 ml de leche
- 40-50 galletas tipo oreo trituradas (el relleno blanco también lo trituramos)
- 200 gramos de harina común
- 15 gramos de levadura química en polvo (1 sobre)

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos un molde redondo de unos 20 cm de diámetro con un círculo de papel vegetal en el fondo.
2. En un bol, ponemos los huevos y los batimos con unas varillas manuales.
3. Añadimos el azúcar y batimos hasta integrar bien.
4. Agregamos la cucharadita de vainilla y el aceite y batimos de nuevo.
5. Ahora es el turno de agregar la leche. Integramos completamente.
6. Añadimos las galletas trituradas, hechas completamente migas. Mezclamos con ayuda de una espátula o lengua de silicona. Lo hacemos en dos o tres veces para que se integren bien.
7. Finalmente, ponemos un colador grande sobre el bol y echamos la harina y la levadura, y tamizamos sobre la mezcla. Mezclamos de nuevo con la espátula hasta integrar completamente.
8. Vertemos sobre el molde preparado y metemos al horno 1 hora.
9. Sacamos y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldarlo. Probadlo, veréis qué rico!



Magdalenas de naranja y chocolate (video-receta)

 

Hoy viernes tocaba subir video a mi canal de Youtube, ya que me he propuesto subir al menos un video a la semana, que con esto de la oposición lo tenía bastante abandonado... Así que de momento, estoy subiendo videos los viernes, alternando una semana dulce y otra salado. La semana pasada subí el de la quiche más fácil y rápida del mundo, hecha con atún y fiambre de pavo, donde además, aquí en el post, os cuento un poco acerca de las variantes y el origen histórico de esas tartas saladas. Así que esta semana tocaba un video dulce y he de decir que hice un primer intento con estas magdalenas, antes de grabar, porque claro, primero pruebo la receta a ver si falla o hay que cambiar algo... y la verdad es que fue un desastre porque me equivoqué en las proporciones de harina y levadura y las magdalenas subieron muy rápido en el horno, lo que, lógicamente, hará que se hundan también muy rápido... Así que ajusté la receta y tuve cuidado de no volver a cometer ese error tan tonto y grabé el video.


Os tengo que decir que creo que nunca me habían salido unas magdalenas taaaaaan absolutamente blanditas y esponjosas, y con mucho sabor a naranja sin necesidad de usar saborizantes artificiales, únicamente con el zumo recién exprimido y la ralladura. Si queréis podéis hacerlas sin chocolate, estarán buenas igualmente, incluso, poniéndoles una cucharadita de azúcar por encima para que se forme "costra", como hice en el video de las magdalenas con costra de azúcar. La diferencia es que en aquella ocasión en lugar de utilizar zumo de naranja y yogur de limón, como en la receta de hoy, utilicé leche y más cantidad de huevo y harina. Os invito a hacer ambas recetas y comparar para ver con cual os quedáis...

Al final de la receta os dejo el video, si os gusta no olvidéis suscribiros y regalarme un like, es gratis!


Ingredientes:
- 1 yogur de limón (125 gramos)
- 2 huevos
- 120 gramos de aceite de girasol (equivale a 150 ml o 2/3 de taza)
- Zumo de una naranja grande recién exprimido
- La ralladura de esa misma naranja
- 200 gramos de azúcar blanco
- 250 gramos de harina de repostería (pero no la que lleva gasificante o impulsor)
- 2 cucharaditas de levadura química en polvo (10 gramos)
- Aproximadamente 100 gramos de chips o gotitas de chocolate (o chocolate cortado en trocitos)

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 175º C y preparamos las cápsulas de papel en la bandeja para magdalenas. Si no tenemos, podemos utilizar flaneras o poner dos o tres cápsulas de papel juntas para evitar que se abran durante la cocción.
2. En un bol, ponemos el yogur y los huevos y los batimos hasta que esté homogéneo.
3. Agregamos el aceite, el zumo y la ralladura y batimos de nuevo hasta integrar.
4. Añadimos el azúcar y mezclamos.
5. Tamizamos la harina y la echamos de una vez, junto con la levadura y mezclamos con una espátula hasta integrar completamente, procurando que no queden grumos de harina.
6. Como la masa queda espesita, los chips de chocolate no se irán al fondo mientras las magdalenas estén en el horno, así que los añadimos y mezclamos hasta dejarlos bien repartidos por toda la masa.
7. Con ayuda de una cuchara para helados, o una cuchara normal o cucharón pequeño, rellenamos las cápsulas de papel hasta 2/3 de su capacidad. Podéis poner algunas gotitas más de chocolate por la superficie.
8. Metemos al horno y las dejamos hacerse unos 25 minutos. Con estas cantidades os saldrán aproximadamente 15 magdalenas, dependiendo de cuánto llenemos los moldes. Para conservarlas, bastará con ponerlas, por ejemplo, dentro de una campana de cristal o algún recipiente hermético para que estén esponjosas más tiempo, aunque a mí me han durando apenas 3 días, jejeje...



Brioche de chocolate (panificadora)

 

Hacía bastante tiempo que no usaba la panificadora ya que al principio, cuando la compré, hice varias veces la receta del pan de molde y también el amasado del panettone, pero no la había empleado para nada más, y eso que, curioseando por pinterest, hay recetas de todo tipo para hacer con este aparato: mermeladas, bizcochos, arroz con leche, croquetas, manzanas asadas, pimientos asados, ¡hasta lasaña! Pero lo cierto es que me apetecía un dulce que hacía mucho tiempo que quería hacer con la panificadora y que, una cosa por otra, nunca había hecho: el brioche.


Dice la Nueva Larousse Gastronómica que el origen del brioche, palabra controvertida, apareció en 1404, manteniendo algunos que procede de Brie, ya que, de hecho, Alejandro Dumas menciona que la masa era amasada con queso de Brie. Sin embargo, se considera que la palabra proviene del verbo "brier", antigua forma normanda del verbo "broyer", cuyo significado sería algo así como "golpear" (del inglés, "to pound"). [New Larousse Gastronomique, 2018].
Como curiosidad, es célebre la frase atribuida a María Antonieta, reina de Francia, de "¡que coman pasteles!", que en francés sería "Qu'ils mangent de la brioche!" y que conocemos gracias a Las Confesiones de 1783 de Rousseau.

Retrato de María Antonieta, 
por Louise Élisabeth Vigée-LeBrun, 1783

Antes de traeros esta receta, debo confesar que hice un par de intentos como prueba, hasta dar con la que me gustó, modificando proporciones y demás, y es que esta masa debe llevar al menos 400 gramos de mantequilla por cada kilo de harina. Como en este caso he empleado medio kilo, lo suyo es utilizar 200 gramos. Por lo demás, la receta es sencillísima, ya que la máquina lo hace todo, aunque tengo pendiente hacer un brioche de forma tradicional, es decir, al horno, pero para no hacer muy tediosa la espera de los levados, intentaré hacerlo de manera "express", ya os contaré a ver qué tal me sale el experimento...

Ingredientes:
- 250 ml de leche tibia (no caliente)
- Medio cubito de levadura fresca de panadería (unos 12,5 gramos, si no tenemos, lo podemos sustituir por un sobre de levadura seca de panadería, que son unos 7 u 8 gramos)
- 200 gramos de mantequilla
- 100 gramos de azúcar
- 3 huevos L
- 500 gramos de harina de fuerza (la normal también os serviría en caso de no tener de fuerza, aunque, lógicamente, no queda igual)
- 50 gramos de cacao puro en polvo
- Media cucharadita de sal
- 100 gramos de chocolate finamente troceado (o gotas de chocolate)
- Gotas o chips de chocolate para la superficie

Elaboración:
1. Lo primero que haremos, si tenemos la leche fría de la nevera, será calentarla un poco en el microondas, pero debe estar tibia, no caliente, para que la levadura no se "muera".
2. Disolvemos la levadura en la leche con ayuda de una cucharilla o tenedor y lo echamos en la cubeta de la máquina.
3. Por otro lado, vamos a derretir la mantequilla y la dejaremos enfriar un poco. La añadiremos a la cubeta junto con los huevos y el azúcar.
4. A continuación, echamos la harina, no es necesario que esté tamizada, pero si lo hacemos tampoco sería mala idea. Ponemos también el cacao y la sal.
5. Cerramos la tapa de la panificadora y programamos el programa "Dulce" (que suele ser el nº 4), peso medio (en la mía son 1000 gramos, pero en otras puede ser 1250 gramos, por lo que lo programaríais para 1000 gramos, ya que hemos utilizado 500 de harina), y tueste ligero.
6. Cuando la máquina emita el primer pitido mientras está amasando, añadiremos las virutas de chocolate para que se vayan repartiendo por toda la masa mientras se amasa.
7. En el segundo pitido o segundo levado, quitamos las palas amasadoras, alisamos la superficie, aunque tampoco es necesario que quede perfecta, y ponemos por encima los chips de chocolate. Y ya dejamos que el programa termine de hacer el brioche.
8. Una vez que termine, sacamos la cubeta y lo dejamos enfriar completamente antes de desmoldarlo. 


Nota:
Se puede guardar a temperatura ambiente pero dentro de algún recipiente con tapa, una campana de cristal o en una bandeja cubierto con film transparente, ya que al ser un dulce casero, no va a durar "blandito" tanto tiempo como los dulces industriales, pero os aguantará bien unos 3 ó 4 días.

Donut muffins


Esta es una de esas recetas que tenía (bueno, mejor dicho, tengo) en unas fichas que me llegaron por correo hace mucho tiempo y que traían distintas recetas y técnicas, sobre todo anglosajonas, como los lamingtons, el Victoria Sponge cake, el lemon curd (aquí os dejo otra receta) y algunos cupcakes y muffins, como estos, supuestamente, con sabor a donuts... El caso es que nunca había hecho ninguna receta de estas fichas, aunque las había hojeado varias veces, y después de tantos años, ordenando el armario de los libros de recetas me encontré con ellas y me decidí a hacer alguna y la elegida fue esta.

Sinceramente, no me recuerda mucho a los donuts, pero creo que será porque la textura, obviamente, no es la misma, ya que es una textura de bizcocho, con levadura química y bicarbonato, y no una masa fermentada con levadura de panadería como es la de los donuts clásicos... Pero bueno, eso no quita que estén buenos, ya que tienen gran sabor a canela (que a mí me encanta) y son perfectas para desayunar o merendar.


Además, como toque final dan dos opciones: esta que veis en la imagen de azúcar granulado mezclado con canela, o bien, hacerle una "glasa muerta", es decir, hecha con agua, azúcar y aromas (por ejemplo, vainilla y zumo de limón) con la que cubriríamos el "copete" de la magdalena.

Algunas cosillas las he modificado, como alguna que otra proporción y la temperatura del horno. En total me salieron 12 muffins, aunque en la receta original decía que salen 10, supongo que dependerá del tamaño de las cápsulas de papel, pues yo utilicé las estándar para magdalenas, más bajitas que las de muffins. Así que sin más, os dejo las instrucciones de cómo lo hice y al final, os dejo las medidas para el glaseado por si os animáis a hacerlo así en lugar de cubrir con azúcar y canela.

Ingredientes:
- 300 gramos de harina de repostería
- 1 cucharadita de levadura química en polvo
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- Pizca de sal
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- Media cucharadita de canela molida
- 2 huevos M
- 150 gramos de azúcar blanco
- 50 ml de aceite de girasol
- 125 gramos de yogur natural (1 yogur)

Para la cobertura:
- Azúcar y canela para rebozar
- 20 gramos de mantequilla

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y ponemos las cápsulas de papel en el molde para magdalenas. Siempre se me olvida decirlo, pero si no tenéis molde para magdalenas, siempre podéis utilizar flaneras individuales, o bien colocar dos cápsulas de papel juntas para que al hornear no se abran.
2. Mezclamos la harina con la levadura, el bicarbonato, la sal y la canela y tamizamos. Reservamos esta mezcla para después.
3. Si disponemos de varillas eléctricas, o si no, manuales (aunque nos costará un poquito más), batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen.
4. A continuación, añadimos el yogur y el aceite y mezclamos hasta integrar bien. Ponemos también la esencia de vainilla.
5. Poco a poco, agregaremos los ingredientes secos que teníamos reservados y los incorporamos con ayuda de una espátula, evitando la formación de grumos.
6. Rellenamos las cápsulas hasta 2/3 de su capacidad, mejor si lo hacemos con cuchara para helados, nos resultará más fácil.
7. Horneamos durante 25 minutos aproximadamente. Comprobaremos con un palillo que estén listos antes de sacarlos, si no, los dejaremos unos 5 minutos más.
8. Antes de que se enfríen, le haremos la cobertura, para ello, derretimos la mantequilla y con una brocha de repostería, pincelamos la superficie de cada muffin para después rebozarlo en la mezcla de azúcar granulado y canela. Esperamos a que se enfríen para degustar (o no!)

Notas:
- Para hacer el glaseado, calentamos 100 ml de agua y añadimos 200 gramos de azúcar glass, media cucharadita de vainilla y media de zumo de limón (o al gusto) y mezclamos hasta obtener una especie de sirope con el que bañaremos la superficie de los muffins como alternativa al azúcar granulado.

Bizcocho húmedo de naranja


El otro día tenía unas naranjas en el cesto de la fruta y de repente me apeteció hacer un bizcocho, así que busqué alguna receta en Pinterest para acabar con esa gula repentina y vi un bundt cake que parecía apetitoso pero no recuerdo de quién era porque no guardé el pin... el caso es que me apunté los ingredientes y me puse con ello, el resultado fue un poquito desastroso... Sí que era jugoso, pero la textura era demasiado compacta y no me gustó nada. No quiero echar toda la culpa a la receta, ya que es posible que yo cometiese también algún fallo sin darme cuenta, así que, cuando se acabó el bizcocho (porque no lo iba a tirar, claro), tiré de experiencia y adapté un poco la receta del bizcocho de yogur de toda la vida, sólo que separando las claras de las yemas y vertiendo un almíbar al bizcocho ya horneado. En fin, que no me enrollo más...


Súper esponjoso, como a mí me gusta... jejeje. Las medidas del molde que utilicé (el que veis en la primera foto) son unos 30 x 22 cm, es decir, rectangular, pero podéis utilizar, por ejemplo, uno cuadrado de 26 cm de lado.

Ingredientes:
- 3 huevos
- 225 gramos de harina normal
- 180 gramos de azúcar blanco
- Ralladura y zumo de 1 naranja
- 100 ml de aceite de girasol
- 1 yogurt natural (125 gramos)
- 1 sobre de levadura (15 gramos)
- Pizca de sal

Para el almíbar:
- Zumo de 1 naranja (aprox. 50 ml)
- 50 ml de agua
- 100 gramos de azúcar (o al gusto)

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y preparamos el molde con papel de hornear.
2. Separamos las claras de las yemas y montamos las claras con la pizca de sal a punto de nieve con ayuda de unas varillas eléctricas. Reservamos.
3. En un bol, mezclamos las yemas con el azúcar, la ralladura y  el zumo de naranja.
4. Cuando esté bien mezclado, añadimos el yogur y el aceite.
5. Ponemos un colador sobre el bol y añadimos la harina y la levadura para tamizarlo sobre la mezcla. Removemos todo bien cuidando que no queden grumos.
6. Finalmente, añadimos las claras montadas en varias tandas, integrándolas con movimientos envolventes con una espátula.
7. Vertemos en el molde y horneamos 35-40 minutos, dependiendo de cada horno. Sacamos y dejamos enfriar el molde sobre una rejilla.
8. Mientras el bizcocho está en el horno, preparamos un almíbar mezclando el zumo, el agua y el azúcar, hasta que éste se haya disuelto y no quede ningún granillo.
9. Cuando el bizcocho haya templado, hacemos algunos agujeros sobre la superficie con ayuda de una brocheta y vertemos el almíbar encima.
10. Opcionalmente, podemos cubrir el bizcocho con una buena capa de azúcar blanco.

Muffins de arándanos, frambuesas y yogurt (thermomix)


Esta es una de esas recetas que las ves y dices "¡tengo que probarla!" y además es facilísima, creo que lo único "difícil" es hacer los moldes de las magdalenas, y sólo se trata de cortar un cuadrado de papel de hornear y meterlo dentro de un molde de aluminio para flanes (que son más altos y cerrados que los de cupcakes). Por lo demás, es coser y cantar, pero aún así, también podríais utilizar las cápsulas de magdalenas normales y corrientes, o comprar estas cápsulas de muffins ya hechas. Yo suelo comprar en la web de María Lunarillos, aquí os dejo el enlace para el set de 200 cápsulas en blanco, aunque también lo tenéis de más colores.

La receta original proviene de la colección "Desayunos para soñar", e incluye una crema de yogurt que se "inyecta" después dentro de los muffins una vez fríos, pero a mí me gustaron más sin ella. Se me ocurre que también se pueden espolvorear con azúcar glass por encima y quedarían deliciosos...


Ingredientes:
- 280 gramos de harina de repostería (o normal, si no tuviéramos)
- 150 gramos de azúcar blanco
- 1 sobre de levadura química en polvo (15 gramos)
- Pizca de sal
- 2 yogures griegos
- 80 gramos de aceite de girasol
- 2 huevos
- 40 gramos de leche
- 1 chorrito de vainilla líquida
- Frambuesas y arándanos (frescos o descongelados)

Elaboración:
1. Precalentamos el horno a 180º C y ponemos las cápsulas de papel en los moldes y reservamos.
2. Ponemos en el vaso la harina, azúcar, levadura y sal y pulverizamos 10 seg/vel 10. Retiramos y reservamos.
3. Ponemos en el vaso los yogures, aceite, huevos, leche y vainilla y mezclamos 30 seg/vel 4.
4. Añadimos la mezcla seca de harina y batimos 10 seg/vel 4. Terminamos de mezclar con la espátula si fuera necesario.
5. Rellenamos las cápsulas de papel y reservamos en el frigorífico unos minutos.
6. Enharinamos los frutos rojos y los ponemos por encima de los muffins.
7. Horneamos unos 30 minutos. Retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla, fuera de los moldes de aluminio y listo!

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