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Falsa calçotada (puerros asados) con salsa romesco


El calçot es un tipo de cebolla tierna típico de las zonas interiores de Cataluña, su nombre proviene de que en su cultivo se amontona la tierra sobre los brotes de la cebolla inicial: "calçar la terra sobre la planta".

La temporada de calçots es a finales de invierno, acompañados de salsa romesco o de salvitxada, una salsa muy parecida a la romesco, hecha a base de ajos, tomates, almendras, pan y ñoras.

Sobre su origen hay diversas versiones, pero la más aceptada es la atribuida al Xat de Benaiges, un campesino del pueblo de Valls (Tarragona) de fines del siglo XIX, al que un día se le ocurrió poner al fuego unos brotes de cebolla, descubriendo el delicioso sabor que tenían y extendiéndose después por toda la región.

No obstante, una pintura romana del siglo III en Brigetio (Hungría) muestra a un hombre degustando un calçot, o porrus capitatus, conclusión a la que llegó el arqueólogo László Borhy tras restaurarla y estudiarla.

Sea como fuere, el calçot de Valls posee Indicación Geográfica Protegida, formando parte de las famosas "calçotadas", fiesta catalana donde se consumen asados sobre la llama viva de los sarmientos de la vid. Una vez asadas, las capas exteriores se vuelven negras, así que se agrupan en manojos y se envuelven en papel de periódico y se dejan terminar de hacer en su propio calor durante una media hora. Para consumirlos, se quitan las capas exteriores negras y se acompañan de la salsa romesco o salvitxada.

Pero, ¿qué hacemos si no es temporada de calçots o no hay en el lugar donde vivimos? Pues siempre podemos recurrir a nuestros amigos los puerros, con los que podemos hacer una falsa calçotada asándolos en el horno... Eso sí, con una buena salsa romesco casera!

Ingredientes:
- Puerros (tantos como queramos)
- Sal
-Aceite
- Agua

Para la salsa romesco
- 2 tomates maduros
- 3 ó 4 dientes de ajo
- 2 ñoras
- 1 cebolla
- 150 gramos de frutos secos pelados a repartir entre nueces, avellanas y almendras
- Un par de rebanadas de pan
- 60 ml aceite de oliva
- 15 ml vinagre de Jerez
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Primero precalentamos el horno a 180º C y limpiamos muy bien los puerros, quitándoles la parte verde y las raíces, además de quitar dos o tres capas exteriores. Los lavamos bien para asegurarnos de que eliminamos toda la tierra que puedan contener.
2. Ponemos los puerros en una fuente para horno, vertemos un chorro de aceite por encima y sal al gusto. En la bandeja del horno ponemos aproximadamente un vaso de agua para evitar que se resequen.
3. Metemos los puerros al horno y los dejamos hasta que estén ligeramente dorados, dándoles la vuelta a mitad del cocinado. Serán aproximadamente 30-40 minutos.
4. Elaboramos mientras la salsa romesco: rehidratamos las ñoras en agua caliente durante una media hora antes de empezar a hacer la salsa.
5. Pelamos la cebolla, los tomates y los ajos y los ponemos en una fuente y horneamos durante 30 minutos a 180º o hasta que las verduras estén asadas. Este paso podemos hacerlo, por ejemplo, el día anterior.
6. Rescatamos las ñoras del agua, las abrimos, retiramos las semillas y extraemos, con ayuda de una cuchara, la pulpa de su interior. Reservamos.
7. En una sartén sin aceite, tostamos los frutos secos durante unos minutos, con cuidado de que no se quemen.
8. Ponemos en el vaso de la batidora los frutos secos junto con la carne de ñora, el pan troceado y las verduras asadas. Agregamos sal al gusto, el vinagre y un poco de aceite.
9. Trituramos y vamos vertiendo el resto del aceite en forma de hilo mientras se tritura, hasta que consigamos una crema lo más fina que podamos. Añadiremos más o menos aceite en función de si nos gusta más espesa o más ligera. Servimos junto a los puerros y listo.


La última cena del Titanic

 
Comedor de Primera Clase del Titanic

La historia de la tragedia del Titanic es de las más conocidas y difundidas. El buque de los sueños se hundió la noche del 14 de abril de 1912 en las gélidas aguas del Atlántico Norte, llevándose consigo la vida de unas 1.500 personas. Algo que pudimos llegar a imaginar cuando James Cameron dirigió la famosa película de 1997.

Por todos es conocida la diferencia de clases, el escaso numero de botes salvavidas o el vano intento de calmar a las masas a través de las melodías que los músicos tocaron hasta el final.

En cuanto a gastronomía se refiere, el Titanic poseía 3 cocinas y una enorme despensa.

El motivo de este post es porque el mes pasado, el sábado 11 de noviembre, fue subastada en la sala británica Henry Aldridge and Son Ltd. el único papel que se conoce que haya sobrevivido al naufragio y en el cual se mostraban los platos que se sirvieron en la cena de primera clase del 11 de abril, es decir, tres días antes del choque con el iceberg.


El pequeño papel tenía algunas letras parcialmente borradas debido a las manchas de agua y fue encontrado en un álbum de fotos de 1970 tras la muerte del historiador Len Stephenson. Se esperaba que alcanzara las 70.000 libras en su venta (unos 86.000 dólares) pero el precio final fue de 84.000 libras (más de 100.000 dólares).

En este menú la cena comenzaba con unos aperitivos y ostras, seguidos de una crema de espárragos y un consomé renaissance.
Los platos principales constaban de salmón con salsa holandesa, pollo asado, pato, filetes de ternera... Todo ello con guarniciones de guisantes, puré de chirivía, arroz, patatas, ensalada...
En el apartado de postres, pudin Victoria, albaricoques bordalue, pastelitos de moka y helado francés.


Pero, como he dicho, este menú no es el de la última cena. Para conocerlo, tenemos que recurrir al libro de Rick Archibald, The Last Dinner on the Titanic (Madison Press Books, Toronto, 1997).

The Last Dinner on the Titanic,
Menus and Recipes
a la venta en Amazon (en inglés)

El menú servido la ultima noche en el restaurante À la carte fue diseñado nada menos que por Auguste Scoffier (1846 - 1935), considerado padre de la nouvelle cuisine y gran transformador de la cocina tradicional francesa, creador de famosos platos como los Tournedos Rossini (en honor al compositor italiano) o el Melocotón Melba (en honor a la soprano Nellie Melba).

George Auguste Escoffier

El encargado de llevarlo a cabo fue el chef Pierre Roseau, de 49 años, que no sobrevivió a la tragedia.

Pierre Roseau

El suculento menú constaba de 10 platos (o diez tiempos) en el que podemos encontrar todo tipo de elaboraciones:

1er plato
- Canapés variados, como los canapés "almirante" (con mantequilla y langostinos).
- Ostras gratinadas al champán.

Recreación de los canapés almirante de
thedragonskitchen.com

2° plato
- Consomé Olga (con vino de Oporto y vieiras).
- Crema de cebada.

3er plato
- Salmón hervido en caldo corto con salsa de muselina y pepinos.

4° plato
- Solomillos Lili (sobre rodajas de patata hervida, con foie de oca, alcachofas y trufa).
- Pollo salteado a la lionesa (con tomate y setas).
- Calabacines rellenos.

5° plato
- Pierna de cordero en salsa de menta.
- Patito asado con salsa de manzana.
- Lomo de buey asado con patatas chateau (torneadas y doradas en mantequilla).
- De guarnición: guisantes, zanahorias con crema, arroz hervido, patatas nuevas hervidas, patatas parmentier (salteadas en mantequilla con perejil fresco).

Cordero a la menta
receta de TELVA.com

6° plato
- Ponche romaine (sorbete con naranja, limón, ron y merengue).

7° plato
- Pichón asado con berros

8° plato
- Espárragos fríos con vinagreta

9° plato
- Paté de foie gras
- Apio

10° plato
- Tarta Waldorf (bizcocho glaseado de chocolate con avellanas).
- Melocotones en gelatina de Chartreuse.
- Éclairs de chocolate y vainilla.
- Helado francés.

Éclairs
imagen de RecipeTin Eats

Con motivo del centenario, y en años posteriores, diferentes restaurantes en España pusieron a disposición de sus clientes la recreación de la última cena del Titanic, con menús que rondaban los 40 euros y en los que podían degustarse diferentes platos acompañados de una agradable música.

Ejemplo de ello fue el restaurante Kraken, de Gijón, cuyo menú publicado fue el siguiente:


El hotel Westin Palace, de Madrid, que también fue inaugurado en 1912, ofreció un menú con motivo de la exposición Titanic, the artifact exhibition, en la plaza de Colón (Madrid).


Para finalizar con otro ejemplo, el cocinero gallego Vicente Quiroga hizo lo propio en el restaurante Xantar (Ourense), inspirado en dicho último menú:


Aquí en el blog podrás encontrar algunas recetas que te ayudarán a recrear algunas de dichas elaboraciones, como la crema de espárragos, el paté de pollo, los espárragos con vinagreta, los calabacines rellenos o la tarta de moka...

Espero que os haya gustado este breve acercamiento culinario a uno de los episodios más tristes de la historia del siglo XX.

Crema du Barry de coliflor (thermomix)

 


La famosa crema de coliflor o "du Barry" recibe su nombre de la célebre última amante del rey de Francia Luis XV. A esta bella mujer le encantaba la coliflor, además de por su sabor, por sus propiedades medicinales, ya que es un antibiótico natural, por lo que este ingrediente se convirtió en un habitual de la cocina versallesca.

Y es que la coliflor, que pertenece a la misma familia que el brócoli, contiene antioxidantes y fitonutrientes, muy beneficiosos para el corazón, el sistema digestivo y el sistema inmunológico.

Retrato de Madame du Barry

Su origen parece provenir de hace más de 2000 años en la zona de la actual Turquía o de la isla de Chipre. Ya Plinio la describió en el siglo I d.C. y era mencionada en la edad media por botánicos árabes, de donde pasaría a la Italia del Renacimiento, y de allí a Francia. De hecho, el chef François Pierre La Varenne ya la utilizaba en sus recetas en el siglo XVII.
Posteriormente, su uso se extendió por toda Europa, llegando a la India en el siglo XIX gracias a su introducción por parte de los ingleses.

La receta que os propongo puede ser modificada según los gustos, por ejemplo, sustituir el puerro por cebolla, o poner ambos; añadir más o menos agua en función de lo líquida o espesa que la queramos; sustituir la nata por quesitos; añadir las especias al gusto...

Ingredientes:
- 1 coliflor pequeña
- 2 patatas medianas
- 1 puerro
- Agua hasta cubrir verduras
- 1 pastilla de caldo de ave
- 30 gramos de aceite de oliva
- 100 gramos de nata
- 1 cucharadita de sal
- Pizca de pimienta blanca molida
- Pizca de nuez moscada (opcional)
- Eneldo para espolvorear (opcional)

Elaboración:
1. Dividir la coliflor en ramilletes cortándolos del tallo principal y lavarlos bien bajo el grifo.
2. Poner la coliflor, las patatas peladas y cortadas en cuartos y el puerro limpio y en rodajas en el vaso. Cubrir con agua al ras de la superficie de las verduras. Añadir el aceite, la pastilla de caldo, la sal, pimienta y nuez moscada.
3. Programar 30 min/Varoma/vel 1.
4. Añadir la nata y triturar 1 min/vel. progresiva 5-10. Servir acompañado de un poco de eneldo (o perejil picado, por ejemplo).

Notas:
- Si viéramos que nos queda muy espesa y la queremos aclarar, podemos echar un chorrito de leche o agua y remover unos segundos a velocidad 3.
- En lugar de eneldo o perejil, podemos servirla con picatostes o croutons, jamón serrano en taquitos o virutas, cebolla frita crujiente...

Crema de puerro, patata y anchoas (thermomix)

 


Hace poco estuve en una arrocería y antes del súper arroz que me comí, probé una crema de puerros que llevaba anchoas picaditas en su superficie y me dije "pues esto tengo que probar a hacerlo yo"... y como me encanta cómo deja de finos los purés y las cremas la thermomix, obviamente, tenía que hacerlo ahí, así que busqué una receta de crema de puerros que me convenciera y la que encontré fue una titulada "Crema de puerro con parmesano", así que cogí esa y la adapté a mi manera, ¡espero que os guste!

Ingredientes:
- Aprox. 400 gramos de puerro (un puerro grande, sólo la parte blanca)
- 50 gramos de mantequilla en trozos
- 150-200 gramos de patata
- 500 gramos de caldo de verduras (o agua y una pastilla de caldo)
- 1 cucharadita de sal (o al gusto)
- 2 quesitos tipo "El Caserío"
- Algunas anchoas en aceite

Preparación:
1. Ponemos en el vaso el puerro cortado en rodajas de unos 2 cm aproximadamente y troceamos 3 seg/vel 5.
2. Añadimos la mantequilla y rehogamos 7 min/120º/vel 1.
3. Pelamos y lavamos la patata y la cortamos en trozos y la añadimos al vaso. Rehogamos 3 min/120º/vel 1.
4. Incorporamos el caldo y la sal y cocemos 20 min/100º/vel 1.
5. Añadimos los dos quesitos y trituramos 1 min/vel 5-10 progresivamente.
6. Servimos en los platos o cuencos y ponemos encima algunas anchoas picadas o cortadas en trocitos.

Calabacines rellenos con quinoa al ras el-hanout

 

El otro día le pedí a una amiga que me aconsejara en qué recetas podía emplear la mezcla de especias ras el-hanout, ya que tengo un montón que me trajeron el año pasado de Marruecos y sólo lo utilizo para hacer el típico tajín con cuscús, que por cierto, me encanta y lo preparo muchísimo... Y me dijo que ella sobre todo lo utiliza en guisos con verduras, legumbres y carnes, pero que en pescado no se utiliza aunque me dijo si intento el experimento se lo cuente...jajaja 

Buceando un poco por su canal de Youtube vi que tiene una receta de tortilla de patatas al ras el-hanout que me moría por probar, así que hice un video siguiendo su receta y que podéis ver aquí, pero hoy os traigo este experimento que se me ocurrió al ver cómo podía hacer unos calabacines rellenos de algo diferente a como se hacen normalmente, y vi el bote de la quinoa mirándome desde la estantería de la cocina y se me ocurrió hacer esta mezcla de calabacín, quinoa y ras el-hanout, y dejadme deciros que ¡fue todo un acierto! Así que tengo que contárselo, por cierto, si queréis ver su canal de Vlogs y recetas, ella es Layla Guerrero. Os animo a suscribiros porque tiene videos muy interesantes. Y ahora sí, os cuento cómo hice estos calabacines, con las proporciones para 2 personas.

Por cierto, si queréis algo más tradicional, también podéis ver esta receta de calabacines rellenos de atún.

Ingredientes:
- 2 calabacines no muy grandes
- 1 cebolla pequeña
- 1/4 de pimiento rojo
- 30 - 40 gramos de aceite de oliva
- 1/2 taza de quinoa
- 1 taza de agua (240 ml)
- Zumo de medio limón
- Sal al gusto
- 1 y 1/2 cucharadita de ras el-hanout
- Algunas hojas de cilantro (opcional)
- Queso parmesano rallado para gratinar (o el que sea de nuestro gusto)

Elaboración:
1. Primero "ablandamos" los calabacines, para ello, encendemos el horno a 180º C, con calor arriba y abajo. En una bandeja o fuente apta para horno, ponemos los calabacines cortados por la mitad a lo largo, espolvoreados con un poco de sal y lo metemos al horno para que se hagan durante unos 20 minutos.
2. Mientras, lavamos bien la quinoa bajo el grifo, sobre un colador de malla fina, para que no se nos cuele por los agujerillos, y la ponemos en un cazo con el agua limpia, el zumo de limón, y una cucharadita de sal.
3. Ponemos a cocer la quinoa a fuego medio-alto y cuando empiece a hervir, dejar cocer 15 minutos o hasta que el agua se consuma, removiendo de vez en cuando. Lo apartamos y dejamos enfriar a temperatura ambiente.
4. Por otro lado, picamos finamente la cebolla y la ponemos a rehogar con el aceite en una sartén honda. Picamos también el pimiento y lo añadimos a la cebolla.
5. Sacamos los calabacines del horno y los vaciamos. Cortamos y picamos su carne y la agregamos a la sartén mientras reservamos los calabacines vacíos para rellenar después.
6. Añadimos también la quinoa a las verduras y el ras el-hanout. Removemos bien y probamos de sal. Lo dejamos cocinar unos 5 o 10 minutos y, si queremos, agregamos unas hojas de cilantro fresco.
7. Rellenamos los calabacines y espolvoreamos el queso rallado por encima. Gratinamos en el horno unos 10 minutos y servimos recién hechos.

Crema de espárragos verdes (thermomix)

 

El espárrago, cuyo nombre proviene en primer término del persa "asparag", que significa "brote", ha sido una verdura muy utilizada desde la antigüedad por sus propiedades diuréticas, de hecho, podemos encontrar una receta con espárragos en el recetario de Apicio que ya he mencionado en otros post, De re coquinaria, libro III (siglo III).

Normalmente encontramos en el mercado la variedad de espárrago triguero, es decir, los de color verde, mientras que los blancos se encuentran más fácilmente en conserva, aunque también podemos encontrarlos frescos, los cuales a mí me gusta hacer gratinados al horno. Son famosos los espárragos de Tudela de Duero (Valladolid, España), variedad blanca que ya era conocida y empleada en los siglos XV y XVI en la Corte de Castilla y que actualmente es muy apreciada por el chef Ferrán Adriá y que incluso tiene una Fiesta de Exaltación que se celebra cada año el primer fin de semana de junio. También existe una variedad italiana de espárragos morados con alto contenido en azúcar.

Entre las propiedades que encontramos en los espárragos están las ya mencionadas diuréticas por su alto contenido en potasio, por lo que vienen muy bien si tenemos propensión a la retención de líquidos. También contienen un alto contenido en fibra y diferentes vitaminas, como la A, B1, B2, B6, C y E, además de magnesio, fósforo y calcio. Por sus escasas calorías, son ideales para cuando hacemos dieta.

Entre las recetas que me gusta hacer con ellos está esta crema, pero también suelo prepararlos al horno, simplemente con un chorrito de aceite y sal y pimienta molida. También suelo cocerlos en agua o al vapor, ya limpios y cortados y después hago con ellos la típica tortilla de espárragos... En cualquier caso están deliciosos!

Ingredientes:
- 1 cebolla mediana
- 40 gramos de aceite de oliva
- 250 gramos de espárragos verdes limpios y en trozos
- 250 gramos de agua
- 1 cucharadita de sal
- Pimienta blanca molida (al gusto)
- 50 gramos de mantequilla en trozos

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso la cebolla en trozos grandes junto con el aceite y troceamos 3 seg/vel 5.
2. Sofreímos 8 min/120º/vel 1.
3. Añadimos los espárragos y rehogamos 2 min/120º/vel 1.
4. Agregamos el agua, la sal y la pimienta y programamos 20 min/100º/vel 1.
5. Incorporamos la mantequilla troceada y trituramos 1 min/vel 10. Podemos servir acompañada de croutons o picatostes, jamón picadito...

Crema de calabaza (thermomix)


Personalmente, me encanta la calabaza, ya sea en salado o en dulce, ya que en muchas ocasiones hago el bizcocho de calabaza y chocolate (que al pingüino le chifla). Alguna vez he hecho un intento de croquetas, pero tengo que seguir probando, ya que las proporciones no eran las adecuadas y no me quedaron como yo quería, así que lo tengo pendiente...
Pero sobre todo, suelo utilizarla en crema o puré, ya que, aunque no lo parezca, llena bastante y, si no le añadimos la nata, podemos incluirlo en nuestra dieta para perder esos kilillos de más, ya que todo es verdura, salvo la patata, que podemos poner en menor proporción para evitar más calorías, o no ponerla directamente...

Esta receta es similar a las recetas de cremas que vienen en los libros de thermomix, pero yo la he "moldeado" un poco a mi gusto. Si os gustan las cremas de verduras, entonces no dejéis de ver también la crema de verduras variadas, que podemos hacer con lo que tengamos a mano en la nevera en ese momento, o la crema de calabacín, que es una muy buena opción para una cena ligera.

Ingredientes:
- 500 gramos de calabaza pelada y troceada
- 1 zanahoria grande
- 1 cebolla mediana
- 1 patata mediana
- 1 pastilla de caldo de verduras (o dos cucharaditas de sal)
- 50 gramos de aceite de oliva
- 100 gramos de nata líquida o leche de coco (opcional)
- Agua hasta cubrir verduras

Elaboración:
1. Primero, pelamos y cortamos en trozos grandes la cebolla y la ponemos en el vaso. Hacemos lo mismo con la zanahoria. Troceamos 5 seg/vel 4.
2. Añadimos el aceite y sofreímos 5 min/Varoma/vel 2.
3. Pelamos y cortamos la patata en gajos y la añadimos al vaso, junto con la calabaza y programamos 10 min/100º/vel 2.
4. Ahora agregaremos agua hasta cubrir las verduras (no más, porque si no nos saldrá la crema demasiado líquida) y ponemos la pastilla de caldo o la sal. Programamos 15 min/100º/vel 1.
5. Si decidimos poner la nata o la leche de coco, cuando falte un minuto para que termine el programa, lo añadimos por el bocal de la tapa.
6. Finalmente, trituramos 1 min/vel 5 - 10 progresivamente.

Nota:
- Podemos utilizar directamente caldo de verduras en lugar de agua y una pastilla, así será mucho más natural y sabroso.

Risotto de espárragos con jamón


Típico de la zona de Milán y la Lombardía, el risotto (de "riso", "arroz" en italiano) es, junto con la pasta y la pizza, uno de los platos más conocidos de Italia. Dependiendo de las regiones, se prepara de una forma u otra, pero básicamente, es un arroz cocido en caldo al que se le agregan todo tipo de ingredientes como verduras, carnes, pescados y mariscos, setas, etc.

El origen no está muy claro y tiene mucho de leyenda. Nestor Luján nos lo cuenta en su "Historia de la gastronomía":
"Famoso es el risotto alla milanese, que es el arroz dorado de la Lombardía. (...) Pretenden los tratadistas lombardos de gastronomía y otros graves eruditos que no se conoce el nombre del inventor del arroz a la milanesa pero sí el año exacto de su creación: 1574. Las crónicas lisonjeras y de bella invención aseguran que lo creó un discípulo del maestro Valerio de Flandes, el artista que hizo las vidrieras del duomo de Milán. Este mozo apuesto se enamoró de la hija del viejo maestro flamenco, que era bellísima como corresponde a toda protagonista de leyendas, pálida y muy rubia. La pidió en matrimonio y se celebró la boda. En el festín nupcial, el joven esposo, para solemnizar el acontecimiento, hizo preparar un plato de su invención, que no era otro que el arroz coloreado con el azafrán, especia que venía de Venecia. El avisado doncel conocía el poder colorante del azafrán, y además, sabía también que era innocuo. (...) Cuando el arroz llegó a la mesa, los alborozados comensales se maravillaron de aquella impresionante fuente de granos de oro viejo, como las pepitas que traían los antiguos ríos ibéricos, y desde entonces se utilizó el azafrán para condimentar el arroz."
Como decía, en cada región se elabora de una manera distinta, pues hay zonas en las que el caldo se agrega al principio, mientras que en otras, se agrega después. La variedad de arroces que se suelen utilizar son el "carnaroli", "arborio", "maratelli", "baldo", "vialone nano"... que le aportan una textura cremosa gracias al almidón, es por ello que el arroz no debe lavarse previamente y debe removerse constantemente durante su cocción (aunque tengo que confesar que en esta ocasión utilicé un arroz común). Antes del arroz, se hace primero un sofrito con ajo y cebolla que le aportará sabor.

Ingredientes:
- 1 cebolla pequeña
- 1 diente de ajo
- 50 gramos de mantequilla
- 50 gramos de aceite de oliva
- 500-600 gramos de espárragos verdes
- 100 gramos de jamón en virutas o tacos
- 50 ml de vino blanco
- La medida de dos vasos de 250 ml de arroz
- 1 litro de caldo de verduras caliente
- Sal y pimienta al gusto
- Parmesano rallado o en lascas al gusto

Elaboración:
1. Primero, limpiaremos bien los espárragos, quitándoles la parte leñosa del tallo y cortándolos en trozos. Reservamos.
2. Por otro lado, picamos finamente la cebolla y el ajo y los sofreímos en una sartén honda con el aceite, ya derretida, a fuego medio, para que la cebolla vaya "sudando".
3. Después, añadimos el arroz y lo removemos bien para que se impregne de la grasa, lo que se denomina "tostatura". Y acto seguido, añadimos los espárragos y el jamón, removiendo bien. Agregamos también el vino y dejamos que evapore el alcohol.
4. Poco a poco, vamos añadiendo el caldo, que deberá estar caliente, cucharón a cucharón, y sin dejar de remover, para que los granos de arroz vayan soltando el almidón. Continuaremos así hasta que el arroz esté cocido (aproximadamente 20 minutos).
5. Una vez cocido el arroz, se hace la "mantecatura", es decir, le agregamos el parmesano rallado y la mantequilla, para que se derritan y servimos.

Tartar de tomate y aguacate con vinagreta de mango


Todos conocemos el típico steak tartar que se hace con carne y una yema de huevo encima, pero, al igual que con muchas recetas, podemos hacerlo con otros ingredientes que, tratados de la misma forma, nos pueden resultar un entrante sano, rico y saludable, como este con tomate y aguacate.
Las proporciones que doy son para dos personas, por lo que sólo tendréis que calcular las cantidades sumando o multiplicando. Probadlo, porque la combinación de sabores es suave y deja con ganas de más (¡al menos a mí!, jeje...).

Ingredientes:
- 2 tomates (que no estén demasiado maduros)
- 1 aguacate maduro
- Zumo de medio limón
- 1 trozo de mango maduro (aprox. 1/4 de la pieza)
- Vinagreta: 3 partes de aceite y 1 de vinagre (yo lo mido con cucharadas)
- Sal al gusto

Elaboración:
1. Pelamos los tomates con ayuda de un "pelapatatas" para evitar llevarnos la carne (también podemos escaldarlos). Retiramos las semillas interiores (las podemos guardar para una ensalada o utilizarlas como falso caviar para acompañar, por ejemplo, un plato de pescado).
2. Cortamos el tomate en brunoise (daditos) y reservamos en un bol.
3. Abrimos el aguacate por la mitad, quitamos el hueso y separamos el interior de la piel con ayuda de una cuchara. Cortamos el tomate en trozos similares a los del tomate. Regamos con el zumo de limón y removemos, así evitaremos que se oxide y se ponga negro.
4. Ponemos los dados de aguacate junto con los de tomate y salamos al gusto.
5. Para hacer la vinagreta de mango, trituramos éste con un poquito de agua hasta conseguir un puré.
6. Aparte, mezclamos el aceite con el vinagre y añadimos una cucharada del puré de mango. Mezclamos bien y aliñamos los daditos de tomate y aguacate.
7. Para el montaje, únicamente colocamos un aro de emplatar en el centro del plato y lo rellenamos.

Nota:
- Es una preparación que podemos tener hecha con antelación y guardada en un recipiente dentro del frigorífico para montar en el momento de servir.

Espinacas a la crema (thermomix)


Esta receta me encanta por su suave sabor y porque además de poder comerla sola, se puede utilizar como relleno, por ejemplo, para una lasaña de espinacas o unos canelones. En la receta original, del libro básico verde, vienen las indicaciones para hacerlas con huevos poché, pero yo he querido hacerla de forma más sencilla...

Ingredientes:
- 2 dientes de ajo
- 50 gramos de aceite de oliva
- 300-500 gramos de espinacas descongeladas y escurridas
- 1 cucharadita de sal
- 50 gramos de harina
- 500 gramos de leche
- 30 gramos de mantequilla
- Pizca de nuez moscada molida
- Pizca de pimienta negra molida
- 50 gramos de queso rallado para gratinar

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso los ajos y el aceite y troceamos 5 seg/vel 7. Sofreímos 5 min/120º/vel 2.
2. Añadimos las espinacas y la sal y rehogamos 5 min/120º/giro inverso/vel. cuchara.
3. Mientras, precalentamos el horno a 200º C.
4. Añadimos la harina y rehogamos de nuevo 1 min/120º/vel 2.
5. Agregamos la leche, nuez moscada, mantequilla y pimienta y programamos 7 min/100º/vel 2.
6. Repartimos la crema es 6 cazuelitas individuales o en una fuente grande, cubrimos con el queso rallado y gratinamos unos 10 minutos, y listo para servir.

Crema de calabacín (thermomix)


Esta es una de las cremas básicas que te puede salvar una cena ligera, ya que se necesitan pocos ingredientes y se tarda muy poco en hacer. Viene en el libro básico verde y es súper sencilla, aunque yo le echo menos agua de la que pone en el libro porque si no me sale prácticamente sopa y no le echo ni la mantequilla ni el queso del final, así que quedaría de la siguiente manera:

Ingredientes:
- 50 gramos de cebolla en trozos
- 1 diente de ajo (opcional)
- 700 gramos de calabacín con piel en trozos
- 300 gramos de agua
- 1 pastilla de caldo de verduras (o de pollo, al gusto, pero es opcional)
- 1 cucharadita de sal
- Pizca de pimienta molida

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso la cebolla y el ajo y troceamos 3 seg/vel 5. Bajamos los ingredientes de las paredes con la espátula.
2. Añadimos el resto de ingredientes y programamos 15 min/100º/vel 1.
3. Trituramos 1 min/vel 4-8 progresivamente.

Cocido madrileño (thermomix)


Se me hace la boca agua solo de pensar en esa sopa llena de sabor... Lo bueno de esta receta con thermomix, a diferencia de la manera tradicional, es que no es necesario dejar los garbanzos en remojo toda la noche, sino que podemos hacerlo con garbanzos ya cocidos, por lo que tardaremos menos tiempo.

Esta receta podéis encontrarla en el libro básico verde, o si queréis menos cantidad, también la podéis encontrar en la colección "Somos dos: menús completos" de la plataforma Cookidoo. Las cantidades son para unas 6 raciones, yo no le pongo morcilla porque no nos gusta, pero si queréis la podéis añadir por supuesto. También le añado puerro (que en el libro no viene) y no le pongo los dientes de ajo, ni el pimentón, ni la hierbabuena, pero eso ya va un poco según los gustos de cada cual...


Ingredientes:
- 400 gramos de garbanzos cocidos (lavados y escurridos)
- 1 hueso de jamón
- 1 hueso de caña o espinazo
- 250 gramos aprox. de morcillo o falda de ternera
- 100 gramos aprox. de tocino fresco
- 100 gramos aprox. de chorizo
- 200 gramos de zanahoria en rodajas
- 200 gramos de patata en trozos
- 1/4 de repollo (cortado en dos o tres trozos)
- 1 puerro partido en dos
- 250 gramos de muslo de pollo con piel
- 1800 gramos de agua
- Sal al gusto
- 50 - 100 gramos de fideo cabellín

Elaboración:
1. Ponemos en el vaso una cucharada de los garbanzos cocidos. Ponemos el cestillo e introducimos los dos huesos, el tocino y el trozo de morcillo o falda. Añadimos agua hasta llegar a 1 cm por debajo del borde del cestillo. Añadimos la sal y programamos 60 min/100º/vel 1.
2. Envolvemos en papel de aluminio el chorizo (y la morcilla, si decidimos ponerla) y lo ponemos en el recipiente varoma, junto con los garbanzos, zanahoria, patata, repollo, puerro y muslo de pollo. Lo tapamos y ponemos el varoma en su posición. Programamos 40 min/varoma/vel 1. Retiramos el varoma y reservamos.
3. Encendemos el horno a 50º C para mantener después el arreglo caliente.
4. Sacamos el cestillo con la carne y colamos el caldo del vaso a un bol y reservamos.
5. En una fuente, ponemos la carne y el chorizo (ya sin el papel de aluminio) y lo reservamos en el horno (tapado con un papel de aluminio nuevo) para que mantenga el calor.
6. En otra fuente, ponemos los garbanzos con el repollo, puerro, patata y zanahoria. Cubrimos con aluminio y reservamos también en el horno.
7. Ponemos en el vaso el caldo ya colado, y añadimos agua hasta llegar a la marca de 1,5 litros, y calentamos 5 min/100º/vel 1.
8. Añadimos los fideos y cocinamos 5 min/100º/giro inverso/vel 1. Servimos la sopa de fideos de primero, y las fuentes con la carne y las verduras de segundo.

Berenjenas a la parmesana (thermomix)


Esta es una receta que hago muchísimo en casa porque me encanta la berenjena y porque cunde mucho (aunque en la foto no lo parezca, jeje). Recuerdo que la primera vez que vi hacerla en thermomix fue en un taller que hicieron en la delegación junto con otras recetas de semana santa como el potaje de vigilia y las torrijas al vapor (¡no os las perdáis!).

La receta original de estas berenjenas la podemos encontrar en la colección "Dieta mediterránea", ya he probado unas cuantas de esa colección y la verdad es que me encanta.


Ingredientes:
- 800 gramos de tomate triturado en conserva
- 70 gramos de aceite de oliva
- 2 cucharaditas de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharadita de albahaca seca
- 3 berenjenas cortadas en rodajas de medio cm
- 100 gramos de queso parmesano rallado
- 150 gramos de queso mozzarella

Elaboración:
1. Ponemos el tomate triturado en el vaso, añadimos el aceite, sal, azúcar, orégano y albahaca.
2. Ponemos el recipiente varoma en su posición y colocamos las rodajas de berenjena de forma vertical, dejando algunas ranuras libres para que entre el vapor. Tapamos el varoma.
3. Programamos 30 min/varoma/vel 1.
4. Precalentamos el horno a 200º C.
5. En una fuente de horno, ponemos 1/3 de las rodajas, espolvoreamos con 1/3 del parmesano y la mitad de la mozzarella. Cubrimos con 1/3 de la salsa de tomate. Repetimos hasta acabar con la berenjena y el tomate y finalizamos cubriendo con el resto del parmesano.
6. Horneamos 15 minutos y después gratinamos 5 minutos para que se dore el queso y ya está listo para servir.

Sushi: maki, nigiri y uramaki (manual y thermomix)


Aunque no todo en la gastronomía japonesa es el sushi, cierto es que es, quizá, su preparación más conocida. La verdad es que es algo laborioso de hacer al principio, cuando no se tiene experiencia, pero cuando le coges el truco es coser y cantar.
En este caso, los he hecho como makis (con el alga nori por fuera), nigiri (los montoncitos de arroz con otro ingrediente encima) y uramaki (los que llevan el arroz por fuera, de "ura", que significa "del revés", y la nori por dentro, y que también son conocidos como California roll, que no son exactamente japoneses, de ahí su nombre, sino una versión popularizada en EEUU y que suele incorporar mayonesa, queso crema...). Los uramaki suelen llevar un "rebozado" exterior de semillas de sésamo o huevas de pescado (tobiko).
Otra opción que también podríamos hacer es como temaki (cono de alga relleno), gunkan, etc.


Las cantidades de arroz y agua para su cocción son diferentes según lo hagamos de forma manual o con thermomix, así que os indico ambos por separado y después los ingredientes comunes:

En thermomix:
- 300 gramos de arroz para sushi (o redondo normal si no tenéis)
- 380 gramos de agua para el varoma
- 1 litro de agua para el vaso

Manual:
- Misma cantidad de agua que de arroz, en este caso, 300 gramos.

Ingredientes comunes:
- 30 gramos de vinagre de arroz (o de manzana, si no tenéis)
- 2 cucharaditas de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- Salmón y bacalao ahumados
- Jengibre en conserva
- Pimiento verde, zanahoria, aguacate, pepino (todo cortado en juliana)
- Palitos de cangrejo o surimi, gambas cocidas peladas
- Tortilla francesa cortada en tiras
- 1 lata de atún con dos cucharadas de mayonesa (para la mayonesa de atún)
- 2 cucharadas de mayonesa con 2,5 gramos (media cucharadita) de pasta de wasabi (para la mayonesa de wasabi).
- Semillas de sésamo blanco y negro.

Estos ingredientes de relleno que os propongo son opcionales, podéis combinarlos como queráis o poner otros que os agraden más, el procedimiento será el mismo. Respecto al vinagre de arroz, yo utilizo esta marca, pero podéis usar la que más a mano tengáis:


Elaboración:
1. Para ambas modalidades, lo primero que haremos será lavar muy bien el arroz, cambiando el agua 3, 4 o 5 veces, las que sean necesarias, hasta que salga completamente limpia. En el caso de la thermomix, podemos ayudarnos para ello del cestillo.


Una vez limpio y escurrido, procederemos de forma diferente:

Con thermomix:
1. Antes de cocer el arroz, prepararemos el vinagre. Ponemos en el vaso el vinagre, el azúcar y la sal, y calentamos 4 min/80º/vel 2. Retiramos y reservamos.
2. Ahora humedecemos y escurrimos una lámina de papel de hornear y la colocamos en el varoma. Sobre él colocamos el arroz y los 380 gramos de agua y lo tapamos.


3. Ponemos el litro de agua en el vaso, colocamos el varoma en su posición y programamos 25 min/varoma/vel 2.
4. Dejamos reposar unos 10 minutos antes de abrir y volcamos el arroz sobre la encimera limpia o sobre una tabla de madera.

De forma manual:
1. Ponemos el arroz con el agua en una olla, sin sal, y sin remover, y lo tapamos primero con papel de aluminio y después con su tapa.
2. Cocemos a fuego medio-alto 10-12 minutos (hasta que empiece a salir vapor), bajamos el fuego y lo dejamos 8 minutos más.
3. Lo apartamos y dejamos reposar unos 12 minutos antes de abrir y volcar sobre la mesa.
4. Mientras cuece el arroz, en un cazo calentamos el vinagre con el azúcar y la sal, sin que llegue a hervir, sólo hasta que se disuelvan, y retiramos.

A partir de aquí, ambas preparaciones se hacen igual:
5. Agregamos al arroz la preparación de vinagre que teníamos reservada y lo mezclamos mientras lo vamos abanicando con un abanico, un pai-pai, o cualquier otra cosa que nos sirva para darle aire y enfriarlo.


6. Una vez frío, ponemos el arroz en un bol y ya lo tenemos listo para hacer nuestros rollos de sushi. Antes de empezar, conviene tener cerca un cuenco con agua para mojarnos los dedos y que no se nos pegue el arroz a las manos.

Para hacer los MAKIS, lo haremos de la siguiente manera:
Sobre la esterilla de bambú o makisu ponemos el alga nori con la parte brillante hacia abajo y la rugosa hacia arriba. Vamos colocando porciones de arroz por toda el alga, salvo en un cm del borde superior, que nos servirá para sellar el rollo al final.


Para rellenarlos, hice unos de palitos de cangrejo, aguacate y mayonesa de wasabi (reservar un poquito de esta mayonesa para los nigiri) y otros con mayonesa de atún, tortilla y zanahoria.


Vamos enrollando, apretando bien y ayudándonos con la esterilla, hasta llegar al final. Con el dedo, mojamos el borde que habíamos dejado, con unas gotas de agua y sellamos, y ya tendríamos nuestro rollo.


Para cortarlo en 8 porciones, cortamos por la mitad, con la hoja del cuchillo humedecida en el agua del cuenco, y cada mitad en otras dos mitades.


Para hacer los URAMAKI:
Primero cortamos aproximadamente un tercio del alga a lo ancho, y lo reservamos para después. Sobre la parte rugosa, ponemos el arroz extendiéndolo por toda el alga. Espolvoreamos con semillas de sésamo.


Colocamos encima una lámina de film transparente y nos ayudamos con ella para dar la vuelta al alga, dejando el arroz abajo y la parte brillante el alga hacia arriba. En esta parte podemos poner los ingredientes de relleno que hayamos elegido, en mi caso: gambas, pepino, pimiento verde y jengibre.


Enrollamos de la misma manera que antes. Podemos usar la misma esterilla para tratar de darle un poco de forma cuadrada. Al finalizar, retiramos el papel film.


Cortamos en ocho porciones de la misma manera que antes.


Para hacer los NIGIRI:
Utilizaremos el arroz que nos sobra, cogiendo porciones y dándoles forma ovalada (o como de croqueta).


Untamos por encima un poco de la mayonesa de wasabi que habíamos reservado y ponemos en unos un pequeño rectángulo de salmón, en otros bacalao y en otros de tortilla. En estos últimos, podemos poner una tira de alga de forma transversal.

 

Como veis, sale bastante cantidad de sushi, en torno a 48-50 piezas, perfecto para una pequeña reunión familiar o con amigos...


Crema de verduras variadas (thermomix)


Esta es otra de las recetas sacadas del completísimo libro básico... Las verduras que pongamos pueden ser a nuestro gusto, por ejemplo, a mí me gusta añadir apio, nabo, calabaza... pero se puede hacer con lo más básico que tengamos: zanahoria, puerros, calabacín... Podemos ir probando hasta encontrar la que más nos guste.

Ingredientes:
- 300 gramos de patatas en trozos
- 1 tomate
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 400 gramos de verduras variadas
- Sal y pimienta al gusto
- 600 gramos de agua
- 20 gramos de mantequilla
- Para decorar: perejil fresco, cebollino picado, semillas de sésamo, picatostes de pan...

Elaboración:
1. Ponemos todos los ingredientes en el vaso (excepto la mantequilla y la decoración) y programamos 25 min/100º/vel 1.
2. Agregamos la mantequilla y trituramos 1 min/vel 5-10 progresiva.
3. Servimos sola o acompañada de la decoración que más nos guste.

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